Naruto y sus personajes NO me pertenecen. Son propiedad de: Masashi Kishimoto. La historia si es completamente mia.


CAPÍTULO 10.


Quince minutos después de que Sasuke se fue a trabajar ella se enfrascó en una animada conversación con la señora Chiyo, era agradable hablar con la señora sobre cosas que ella pronto haría y también agradecía que la señora le diera uno que otro consejo para cuando tuviera a su bebé con ella.

Minutos después, cuando Chiyo fué a hacer algunas compras para llenar la despensa ella quedó sola sentada en la mesa disfrutando de un delicioso chocolate que la mujer le había preparado antes de salir... Bebía el liquido despacio ya que estaba un tanto caliente aún mientras pensaba en algunas cosas sin mucha importancia. De pronto puso su vista hacia su izquierda, donde se veía la puerta de entrada al apartamento y en donde yacía de pie el guardaespaldas que Sasuke le había puesto.

El chico peliblanco permanecía de pie allí en silencio pero con una cara de fastidio característica de él. Sakura no hablaba mucho con Suigetsu, conocía de él lo poco que Sasuke le contaba, pero sabía que era un chico agradable. De hecho le hacía gracia cuando el peliblanco sacaba de quicio al pelinegro con algunas estupideces que decía. Sonrió al recordar esas ocasiones.

- Oye Suigetsu... -Le llamó.

Él le puso atención.

- Diga, señora.

- ¿Quieres sentarte?

Él se mostró sorprendido y negó enseguida.

- No, no, señora.

Sakura sonrió. Sabía que el chico se negaba rotundamente porque a Sasuke le molestaría verlo sentado junto a ella y hablando... Pero Sasuke no estaba allí en ese momento, así que ¿Porqué no conversar un poco con Suigetsu?

- No pasa nada, sientate por favor... Puedes cuidarme aún si estás aquí sentado -Agregó amablemente.

Suigetsu se mantuvo en silencio unos segundos, pensando. Luego aceptó de una manera tan tímida que a Sakura le sorprendió.

- Yo... Preferiría que Sasuke... El señor -Corrigió- No se entere.

- No lo hará -Le cortó- Pero de igual modo no estás haciendo nada malo, solo estás sentado hablando con tu jefa, tal y como lo haces con Sasuke.

- Eh... Sí -Agregó no muy seguro.

- ¿Puedo preguntarte un par de cosas? -Si, aprovecharía esa conversación para averiguar algunas cosas. No mucho, tenía muy claro que Suigetsu sería un hueso duro de roer para esas cosas, pero cualquiera cosa, por más mínima que fuera, sería buena.

Suigetsu se removió incómodo en su asiento, sintiendo como si hubiera caído en una pequeña trampa.

- Cosas... ¿Como cuales, Señora?

- Cosas simples -Dijo como si no fiera para nada de importancia- Tú... ¿En qué área estabas trabajando días atrás?

- Era compañero de Juugo, estábamos para arriba y para abajo con Sasuke.

Sakura celebró internamente, pues Suigetsu empezaba a caer con ella.

- Pero a veces Sasuke estaba solo, sin ustedes. ¿Qué hacían mientras tanto?

Suigetsu lo pensó.

- Eran nuestros días libres.

- ¿Días libres? -Cuestionó- ¿Hasta de una semana?

Sakura se quedó incrédula. No conocía a Sasuke como la persona más amable del mundo como para darle a sus empleados días libres de hasta una semana.

- Yo creo que mejor vuelvo a lo mío -Suigetsu se dispuso a levantarse de la silla y volver de nuevo a la puerta.

Pero antes de que pudiera ponerse de pie por completo Sasuka le tomó de la mano y le dijo que aún no se levantara. La pelirosa le pidió que se quedara sentado con ella unos minutos más con la mejor cara de niña que podía tener... Ante esto, el peliblanco no pudo resistirse, ella, además de su jefa, era una mujer que difícilmente se le podía negar algo; no solo por su carácter explosivo en ocasiones, sino también por la dulzura con la que pedía algunas cosas.

Volvió a acomodarse en la silla y lanzó un largo suspiro antes de preguntarle a Sakura qué más deseaba.

- ¿Han estado escoltando a ella, verdad? -Lanzó la pregunta sin titubeos.

Y sobra decir que aunque Suigetsu guardó silencio, su gesto le dió una respuesta afirmativa del hecho.

- Juugo y tú han estado escoltando a Hotaru Akemi -Afirmó.

- Señora yo no creo que usted deba hablar esas cosas conmigo, yo solo soy un simple guardaespaldas que de vez en cuando sirve como asistente personal de Sasuke, no sé mucho -Añadió- Además, Cualquier opinión mia estaría haciendo que me meta en sus asuntos de marido y mujer. No quiero algo así... También, de que si lo hago Sasuke sería capaz de matarme con un corta uñas.

- Ya te dije que Sasuke no se va a enterar de esto -Apretó más el agarre a la mano de él- Solo te estoy pidiendo que me digas si ustedes le han servido de escoltas a ella y por qué.

Pensativo, se deshizo lentamente del agarre de la pelirosa.

- No puedo decirle algo como eso.

Sakura chasqueó la lengua. ya veía claro que Suigetsu si era duro después de todo... Ella quería llevar la conversación de manera amable, como si fueran amigos, pero ya que él se negaba entonces tendría que ponerle carácter.

- Bien. Entonces reiteraré mi petición -Dijo cruzándose de brazos- Quiero que me digas si ustedes escoltaban a Hotaru y por qué... Ahora es una orden.

El peliblanco dejó escapar el aire contenido, ahora no tenía salida. Pero aún así intentaría una vez más de desviar el tema.

- No creo que sea bueno hablar de esas cosas... Usted está... Embarazada y...

- Me mantendré calmada -Le interrumpió- Lo prometo.

Suigetsu luchó internamente por no poner los ojos en blanco.

- Bien, usted gana -Se rindió al fin para suerte de Sakura- Su esposo nos pidió que mantuviéramos vigilada a la señorita Hotaru. Pero sin que ella se diera cuenta de nada.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- No sé mucho sobre eso, Juugo es quien recibe la orden directa -Comentó fastidiado- Creo que esa mujer le dijo algo que disgustó a su marido y desde allí ordenó que la mantuviéramos vigilada las veinticuatro horas... Fué un fastidio, esa chica vive más en la calle que en su casa.

Sakura le tomó de nuevo la mano al guardaespaldas.

- ¡Suigetsu! Tienes que decirme todo lo que sepas -Dijo casi en un susurro- Absolutamente todas y cada una de las instrucciones que Sasuke te dió.

De nuevo él deshizo el agarre.

- Ya le he dicho que no soy quien recibe la orden directa, ese es trabajo de Juugo. Así que todo lo que sé es eso que le acabo de decir.

- ¡Debe haber algo más! -Espetó intrigada- ¿Qué te dijo Juugo durante esos días de trabajo.

El peliblanco hizo una pausa para pensar.

- Él solamente me decía que me mantuviera alerta, honestamente no tocaba mucho el tema... Solo le puedo asegurar que de cada movimiento que daba la chica, Juugo se lo informaba a Sasuke.

Con eso último sintió una sensación extraña en su pecho que no le gustó ni un poco... ¿Celos quizás?.

- ¿Sabes por qué Sasuke no quería que ella se enterara de que ustedes la vigilaban?

- ¡Ah, eso sí! Juugo dijo algo sobre que Sasuke sospechaba de ella -Hizo una pausa, recordando algo- Creo que por esa misma razón ella se desapareció cuando descubrió que la seguíamos... Esa madrugada Juugo dijo algo como "Tal y como pensábamos" pero en sí, no sé si se refería exactamente al caso.

- ¿Esa... Madrugada? -Recordó aquella madrugada cuando Sasuke atendió una llamada y salió con urgencia del apartamento después de que discutieran- ¿Esa madrugada... Él estaba con ella...?

- ¡No, no,no! -El peliblanco se apresuró a negar- ¡No es lo que usted piensa! Quiero decir... Ella desapareció y Sasuke regreso hecho furia porque la habíamos perdido de vista y empezamos a buscarla por todos lados pero luego... Pasó lo de usted.

Se refería a la noche que tuvo la amenaza de aborto...

Sakura se levantó de su lugar, en silencio. Empezó a caminar de un lado a otro intentando analizar todo lo que acababa de escuchar. Sí, intentaba analizarlo todo pero estaba bloqueda, no llegaba hasta un punto de balance... No estaba molesta, ni nerviosa, solo estaba como en blanco... ¿Impresionada tal vez? Porque estaba escuchando un punto de vista diferente, no lo sabía, en ese momento, no lo sabía.

Iba de un lado a otro bajo la mirada del peliblanco, él la miraba sin ninguna expresión.

Justo antes de que alguno de los dos dijera algo más celular de Suigetsu sonó para interrumpir. Él contestó de inmediato haciendo una seña de disculpa.

- ¿Qué pasa? -Atendió- Si, si... Entendido... Okey...

Luego cortó la llamada

- Los señores Uchiha vienen subiendo -Avisó y retomó su puesto al lado de la puerta dejando atrás a una medio perdida pelirosa.

- Los señores Uchiha vienen subiendo... -Repitió- ¡¿Los Uchiha vienen para acá?!

Se miró el atuendo que llevaba, aún con un pijama rosa con estampado de conejitos... ¡No podía recibir a sus suegros así! Tenía meses sin verlos y ahora venían hasta aquí y ella los recibía como si acabara de levantarse de la cama.

Caminó lo más rápido que pudo hasta donde Suigetsu y le dijo que recibiera a los Uchiha por ella. Quería ponerse otra ropa y peinar su cabello pero antes de siquiera pensar en meterse a su habitación el timbre de la puerta sonó y eso terminó por dejarla helada.

Se dió media vuelta sobre sus talones para mirar a Suigetsu que esperaba por la aprobación de ella par abrir.

El timbre volvió a sonar...

- Cuando usted desee, señora. -Avisó Suigetsu.

Sakura soltó un pequeño suspiro.

- Está bien... Abre la puerta.

El peliblanco asintió y abrió la puerta dejando ver del otro lado a los padres de Sasuke, junto a Itachi y su prometida Izumi que los acompañaba. Ante la presencia de ellos Sakura sonrió sinceramente.

La familia Uchiha entró al apartamento rodeando a Sakura de besos y abrazos, todos ellos diciéndole lo hermosa que se veía con su embarazo.

- Cariño, te ves realmente bella embarazada de mi nieto -Le dijo Mikoto acariciando la abultada barriga de la pelirosa.

- Muchas gracias señora Mikoto... No sabe lo feliz que me hace volverla a ver después de tanto tiempo.

- Si, cariño, a mi también -Se acercó un poco más a la pelirosa para que solo ella escuchara lo que le iba a decir- Sasuke siempre me dice que te ves realmente hermosa embarazada, ya veo que tiene razón.

Sakura asintió en silencio, sonrojada por eso último para luego invitar a todos a tomar asiento. Hacía muchos meses que no veía ni conversaba con la familia Uchiha y ahora mismo no sabía por donde romper el hielo de la conversación, además, le ponía un tanto nerviosa que todos le vieran tanto el vientre con unas sonrisas bobaliconas.

- Sasuke nos contó del percanse que tuviste hace días atrás -Comenzó Fugaku- ¿Está todo bien?

- Eh, sí... Todo está bien, solo debo llevar las cosas con más cuidado.

- Nos alegra que todo haya resultado estar bien -Intervino Itachi- No te imaginas como se puso Sasuke cuando supo que estabas en el hospital... Hasta me atrevo a decir que casi vomita el corazón.

- ¡Por dios, Itachi! -Interrumpió Izumi- Deja de decir esas cosas...

- Ya no importa -Intervino Sakura- Lo importante ahora es que todo está bien.

- Así es -Agregó Fugaku- Lo importante es que ya estás bien... ¿Donde está Sasuke?

Fugaku miró a otros lugares de la casa buscando a su hijo.

- Él salió a trabajar hace como una hora... Normamente trabaja desde aquí pero al parecer requería su presencia en las oficinas de aquí en Osaka.

- Creo saber porqué fué hasta las oficinas... Aunque le dije que no se preocupara. Pero así es Sasuke, qué se le puede hacer.

Saskura asintió incómoda pero sin demostrarlo. En el estado que estaban las cosas entre ella y sasuke no le gustaba que le hablaran tanto de él, sin embargo, no culpaba a los Uchiha... Si quizá ellos pensarían que ella y él ya habían resuelto todo y ahora vivían como antes.

Para dejar el tema de Sasuke atrás y además de eso ser educada con sus invitados se ofreció amablemente a preparar un café para todos allí... Aunque como debía de esperarse, Mikoto e Izumi se ofrecieron a prepararlo ellas. Cosa que Sakura en otro momento habría agradecido, pero ahora, honestamente no le gustaba que la trataran como si estuviera enferma y no embarazada.

Las tres mujeres se encontraban en una disputa por quién prepararía el café, bajo la mirada incrédula de Itachi y Figaku. Cuando el estruendoso sonido de la puerta abrirse bruscamente las interrumpió.

Por ella entró un furioso y agitado Sasuke seguido de Juugo que se mantenía atendiendo una llamada telefónica. El pelinegro pareció no notar a los allí presente, y si lo hizo, los ignoró a todos y únicamente puso su atención en Sakura que lo observaba sorprendida como él se acercaba a ella y para cuando estuvo cerca la tomó de la mano y la llevó con él hasta a la habitación.

- Prepararemos tus cosas, nos largamos de aquí -Dijo después de que se metieran a la habitación.

Sakura se soltó de agarre y solo miraba como Sasuke sacaba las maletas del closet y para cuando empezó a llenarlas con ropa de ambos, sin orden alguna, ella reaccionó y se apresuró a detenerlo.

- ¡Oye, oye, oye! -Intentó quitarle algunas prendas de las manos- ¿Qué haces? ¿Qué es lo que te pasa?

- Te dije que nos largamos de aquí -La miró a los ojos- No podemos seguir aquí si queremos tener seguridad.

- ¡Pero explícame qué es lo que pasa! -Le terminó de quitar las prendas de las manos- Llegas como loco aquí sin molestarte si quiera en saludar a tus padres.

Él pareció reaccionar.

- ¿Mis padres están aquí?

Sakura puso los ojos en blanco.

- Por supuesto que están aquí... tu hermano y cuñada también.

Sasuke dejó escapar un largo suspiro... Había estado abrumado con todo aquello de la persecución, no sabía quién era ni para qué exactamente pero las conclusiones a las que llegó Juugo lo dejaron fuera de lugar y le fué imposible no preocuparse por Sakura. Tan concentrado estaba de salir de allí que nunca se fijó que Sakura estaba en compañía.

- Lo siento, yo... -Intentó disculparse pero Sakura lo tomó de la mano y lo llevó con ella fuera de la habitación.

Todos afuera estaban de pie intentando que el guardaespalda de Sasuke les pudiera explicar por qué el pelinegro estaba tan alterado y para cuando los vieron salir de la habitación, con un Sasuke más tranquilo, toda la atención pasó a ser para ellos.

- Hijo ¿Que fué lo que pasó? -Preguntó un preocupado Fugaku.

Sasuke saludó a toda su familia antes de ponerlos al tanto de la preocupante persecución que había tenido minutos.

Todos se mostraron sorprendidos y preocupados, preguntando si él estaba bien, pero la que más se mantenía con los nervios a flor de piel era nada más y nada menos que Sakura, quien se mantenía en silencio escuchando cada palabra de Sasuke mientras que, inevitablemente, no podía dejar de pensar en las palabras de Karin.

- ¿Es primera vez que te sucede algo así? -Ahora fué el turno para Itachi de preguntar.

- Si, es primera vez que me sucede algo como esto. No sé con qué intención nos seguían ya que por un momento los tuvimos muy cerca y no intentaron hacernos nada, esto sea probablemente para hacernos ir a una carretera más solitaria y ahí llevar a cabo sus planes. No estoy muy seguro.

- ¿Y no lograron identificarlos cuando estuvieron cerca? -Continuó Itachi.

- Solo pudimos identificar que eran hombres. -Hizo una corta pausa en la que miró a Juugo, quién asintió ante la mirada de su jefe- Lo más preocupante aquí es que no me estaban siguiendo a mi.

- ¿Qué quieres decir? -Fugaku lanzó la pregunta ante su confusión.

- A quien estaban siguiendo realmente no era a mi... Sino a Sakura.

Todos, que en ese momento tenían puesta su atención en Sasuke pasaron sus miradas a una confundida Sakura.

- ¿A mi? -Dijo sorprendida.

Sakura negó en reiteradas ocasiones antes de levantarse de su asiento y caminar por toda la estancia como si eso le fuera a dar alguna respuesta.

- No estoy entendiendo nada de esto -Aseveró- ¿Como me van a seguir a mi si no he salido de aquí.

Sasuke también se puso de pie.

- Juugo y yo llegamos a esa conclusión luego de que despistaramos a nuestro acosadores y cambiáramos de auto en el estacionamiento subterráneo de la torre de oficinas... Uno de nuestros accionistas accedió a prestarnos su auto y cuando salimos de nuevo a la auto pista pudimos fijarnos en el auto que nos seguía antes, nos ignoró por completo.

Sakura se llevó una mano a la frente y cerró los ojos para intentar calmarse. Todo lo que estaba escuchando no era algo para que se lo tomara de manera tranquila. Si estaban siguiendo su auto entonces solo significaba una cosa: La estaban siguiendo a ella y podía asegurar que no era para nada bueno.

Respiró profundo varias veces para intentar pasar el leve mareo que sentía. Debía mantenerse tranquila, no tenía que estar así.

- Cariño, ven sientate -Le pidió Mikoto a su lado y se la llevó a uno de los sofás.

- Por eso quiero que nos vayamos de aquí mientras tanto -Continuó Sasuke- No sé si sea seguro que estemos aquí por lo tanto nos iremos unos días hasta que pueda asegurarme de que en este edificio no hay nadie sospechoso de lo que pasó hoy.

- Creo que sería lo más correcto -Finalizó Fugaku con la preocupante conversación.

Más tarde, tanto los padres de Sasuke como su hermano Itachi e Izumi se retiraron del lugar, no sin antes ponerse de acuerdo con el pelinegro para reforzar la seguridad tanto de él como la de Sakura y los padres de ella.

Cuando se vieron solos cada uno se mantuvo distante del otro, Sakura pensando en la situación y Sasuke prestándole espacio para que ella se mantuviera tranquila. La señora Chiyo llegó minutos después con las compras y grande fué su sorpresa al enterarse que debía preparar algunas cosas de sus jefes y de ella porque iban a pasar un par de días fuera de ese apartamento. La mujer se apresuró a preparar todo y cuando lo tuvo listo los dejó solos tal como se lo pidió Sasuke.

- Espero que entiendas que hago esto por nuestra seguridad -Inició Sasuke tomando asiento en el mismo sofá donde aún permanecía Sakura.

Ella lo miró.

- ¿Crees que haya alguien que quiera hacerme daño? -Preguntó preocupada.

Sasuke suspiró.

- No lo sé... También existe la posibilidad de que quieran hacerme daño a mi a través de ti... O que quieran dinero, no lo sé, eso vamos a averiguar -Sasuke intentaba lo más posible de no imaginar que la inestabilidad mental de Hotaru no llegara para tango como para intentar hacerle daño a Sakura.

Horas después se instalaron en un apartamento que Itachi amablemente ofreció a ambos para que así no tuvieran que hospedarse en ningún hotel. La seguridad impuesta por Sasuke era más amplia que antes, Sakura se atrevía a decir que la seguridad abarcaba todo el edificio.

El apartamento contaba también con tres habitaciones por lo cual la señora Chiyo podría quedarse allí a pasar la noche, esto a petición de Sasuke que no quería, ni por un momento, correr el riesgo de que Sakura necesitara algo y él no pudera ayudarla.

Todo iba igual que antes, él le daba el espacio que ella quería y se mantenían como si fueran dos conocidos compartiendo un hogar. Ante la preocupación que tenían por todo lo acontecido se guardaban sus opiniones, no hablaban del tema. A la hora de dormir cada quién ocupó una habitación diferente, Sakura la principal y Sasuke la de invitados.

Cuando estuvo bajo la soledad de su habitación, Sasuke se aseguró de que Juugo recuperara el auto de Sakura que aún se mantenía aparcado en el estacionamiento de la torre de oficinas. Luego llamó a Kakashi y le puso al tanto de todo, necesitaba tener la opinión del peligris para reforzar la conclusión a la que había llegado... Y por supuesto, como era de esperarse, Kakashi apostó porque ella si estaba detrás de todo aquello.

Luego de finalizar la llamada se quitó el traje que aún traía desde la mañana que salió a trabajar y lo sustituyó por un pijama. Luego se metió a la cama dispuesto a dormir pero únicamente se mantuvo con los ojos cerrados por algunas horas, pensando... No podía dejar de pensar en la situación en la que estaba, Pensar en que Kakashi le advirtió que era una chica de tener cuidado... Se preguntaba cómo es que la obsesión por él la llevara a tanto y sobre todo, no podía dejar de pensar en esa pequeña criatura que posiblemente si fuera de él y ahora podía correr peligro con una loca de madre como Hotaru.

Soltó un suspiro largo y se dijo que esa sería una noche larga, no tenía ni una pizca de sueño y pudo ver en el despertador a su lado que ya eran las doce de la media noche.

Se levantó de la cama para ver si encontraba en la cocina algun té que le funcionara para dormir... Salió de la habitación y casi todo estaba en penumbra, excepto una de las esquinas de la sala de estar, donde permanecía encendida una lámpara al lado de un sofá individual el cual ocupaba Sakura acompañada por una taza de té.

- ¿Que haces despierta a esta hora? -Se acercó a ella.

Sakura dió un sorbo a su té y luego, con una mano, se dió dos palmaditas en su panza.

- No deja de moverse, ya hasta me quitó el sueño.

Se acercó más a ella y se sentó en otro sofá.

- ¿Te duele o algo cuando se mueve?

- No... Pero no me deja dormir -Hizo una pausa- ¿Tú que haces despierto?

- Simplemente no tengo sueño, de hecho venía a prepararme un té.

Ella dió un sorbo al suyo.

- Si quieres yo te preparo una taza...

- No, no, está bien -Se apresuró a decir.

Sakura asintió y continuó bebiendo su té y sintiendo como su bebé se movía.

- ¡Oh! Sigue pateandome de manera insistente... No sé si lo que tengo aquí es un bebé o un ninja.

Sasuke sonrió después de ese agotador día y se acercó un poco más a ella con una clara intención de tocarle el vientre y sentir a su bebé.

- ¿Puedo?

Sakura asintió en silencio.

Él acarició la zona con ambas manos sintiendo como su hijo dentro de Sakura se movía de manera insistente, una y otra vez, como si de alguna manera estuviera demandando atención.

- Se mueve mucho, ahora entiendo porque no puedes dormir -Dijo aún sintiéndolo.

- Lleva mucho rato así.

Sasuke mantenía las manos en el vientre de ella cuando los movimientos empezaban a bajar el ritmo y un minuto después ya no sentía esos pequeños golpecitos. Sin embargo, seguía mirando y acariciando la zona imaginándose como podría ser su hijo o hija, si tendría el cabello como Sakura o como él, si tendría los ojos de ella... Estaba concentrado pensando en ese bebé cuando escuchó un pequeño sollozo de Sakura.

Entonces la miró a ella, tenía unas delgadas lágrimas corriendo por su rostro y su mirada hacia él era más intensa que otras veces.

- Se detuvo. -Dijo en un hilo de voz.

- Pensé que eso querías.

Ella negó soltando otras pequeñas lágrimas.

- No... Se detuvo después de sentirte cerca. -Las lágrimas salían más seguido ahora- Ahora entiendo... Solo demandaba tu cercanía.

Sasuke tomó aire y alejó sus manos del vientre de ella.

- Quizá solo...

- Esta distancia es tan insoportable que hasta nuestro bebé la está sintiendo... -Sollozó- Tan solo tenerte cerca ¡Y mira! Ya se detiene.

No pudo evitar acercarse a ella, ocupar ambos el mismo sofá, ella hizo espacio para él a su lado y no pensó ni un segundo en rechazarlo. Sasuke quitó lentamente la taza de sus manos como si tuviera miedo de romper la atmósfera y luego la coloco en una mesita a un lado.

Como no lo hacía desde hace muchos días y como a ella tanto le gustaba, la abrazó. La abrazó tanto a ella como al bebé de ambos... Sakura se acurrucó en los brazos de Sasuke como tanto le gustaba y lloró en el pecho de él por minutos repitiendo varias veces que su bebé solo demandaba la cercanía de su padre.

Él mientras tanto se mantenía en silencio, envolviendola en sus brazos y escuchando cualquier cosa que ella dijera. Sintiéndose feliz de que ella no lo rechazara y le permitiera darle consuelo.

- ¿Ya no se mueve más? -Susurró la pregunta y la sintió asentir contra su pecho- ¿Te sientes más tranquila?

Ella asintió nuevamente y Sasuke rompió un poco el contacto para mirarla a la cara.

- Creo que ya está tranquilo, no se moverá en un buen rato -Susurró ella también.

- Entonces mejor ve y descansa un poco -Sugirió pero grande fué su sorpresa cuando Sakura volvió a aferrarse a él.

- Espera yo... Quiero quedarme un rato más -Sakura cerró los ojos aferrada al pecho de él- Por favor solo unos minutos.

Él la volvió a rodear con sus brazos.

- No me lo pidas como un favor -Soltó un suspiro, estaba tranquilo, en paz- Yo también necesito esto.

Ambos se quedaron así durante varios minutos, sin decir una sola palabra. Sasuke la abrazaba y sentía la respiración de Sakura chocar contra su pecho, ella también parecía estar muy tranquila.

- Creo que ya no se moverá más por esta noche -Susurró y esperó una respuesta pero nunca llegó. Esa respiración tan tranquila de Sakura solo significaba una cosa.

La removió un poco con cuidado de manera que pudiera ver el rostro de Sakura, ella tenía los ojos cerrados, los labios un entre abiertos y cada fracción de su rostro se veía relajada, estaba profundamente dormida. Sonrió, hacía mucho tiempo que no los envolvía una atmósfera de paz, era gratificante tenerla entre sus brazos, con ella esperando el hijo de ambos y tan tranquilos como si no existiera nada más en el mundo que ellos. Sin más se entregó al sueño junto a ella, los dos juntos en ese sofá que si bien no era muy grande, resulto ser muy cómodo para los dos cuerpos que lo ocupaban.

Horas más tarde aún se encontraban rendidos ante el sueño abrazados uno al otro cuando Sasuke sintió qué algo o alguien picaba de él en el hombro e hizo que despertara. Abrió los ojos y lo primero que apareció en su visión fué la figura de la señora Chiyo que estaba de pie frente a ellos con la preocupación y ternura reflejada en su rostro. La señora le sonrió al mismo tiempo que negaba con la cabeza y le susurraba.

- Señor, ya son las siete de la mañana ¿Le preparo su traje para el trabajo?.

Sasuke miró al cuerpo que descansaba tranquilamente sobre él y luego miró a la señora.

- No, hoy no trabajo -Le susurró.

Acomodó con cuidado el cuerpo de Sakura, pasando su brazo por debajo de las piernas de ella y levantándola al mismo tiempo que se levantaba el. Le susurró a la señora Chiyo que no hiciera desayuno hasta que se levantaran y se fué directo a la habitación con cuidado de no despertar a la pelirosa.

Dentro de la habitación la acomodó en la cama con un poco de torpeza, el peso de Sakura era un poco más alto que antes y esto le costaba un poco más de esfuerzo para tenerla en brazos. Sin embargo, con la torpeza con que la acostó ella no despertó, seguía durmiendo plácidamente sin percatarse de nada que pasaba a su al rededor. Sonrió, le encantaba verla tan tranquila, sobre todo después de tantas preocupaciones, se quedaba fijo viendo su rostro, ella era realmente hermosa, la única capaz de arrancarle tal sonrisa bobalicona como la que tenía ahora... A un lado de la cama se hizo espacio para él, se cubrió a ambos, así mismo se volvió a quedar dormido junto a ella.

Abrió los ojos con pereza y lo primero que vino a su mente fue un "¿Donde estoy?" recordaba que el día anterior se habían ido al apartamento de Itachi pero esa no era la habitación donde ella se iba a quedar. Observó a su alrededor y su vista paró justo en la persona que dormía a su lado. Sasuke estaba allí dormido profundamente con un brazo sobre la barriga de ella como si estuviera abrazando al bebé.

Verlo así la hizo sentir un vuelco en el corazón que no pudo evitar sonreír enternecida. Suspiró al recordar lo sucedido en la madrugada, se sintió tan plena con la compañía de Sasuke que hasta se olvido de todos los problemas que hasta ahora le estaban causando más dudas que molestias.

- ¿Que hora...? - Susurró mirando el despertador- ¡Las doce!

Se removió para levantarse, despertando a Sasuke en el proceso.

- ¿Qué... Qué pasa? - Soltó asustado.

Sakura quitó el brazo de él de encima y se sentó a la orilla de la cama.

- ¡Son las doce del medio día! Hoy tenía cita con la doctora a las diez y además tú no fuiste a trabajar.

Sasuke se apartó unos mechones de cabello y volvió a poner su cabeza sobre la comodidad de la almohada.

- No quise trabajar hoy -aclaró- Y puedes ir más tarde a tu consulta... Pediré que te programen otra cita.

- Yo... Entonces está bien -Suspiró- Iré a darme un baño.

Se levantó de la cama y salió de la habitación sin mirar atrás... Sasuke se quedó acostado y mirando al techo, después de lo sucedido en la madrugada no era como si esperara que Sakura lo recibiera con un beso un abrazo, pero al menos un buenos días y una sonrisa.

Dos horas más tarde se puso a trabajar en su ordenador ya que no había ido a la oficina hoy. Aún llevaba puesto el pijama, y estaba metido en la cama con su portátil.

Escuchó que abrían la puerta de su habitación, pero no prestó atención a quién, solo volteó a su lado cuando escuchó un carraspeo de Sakura. Ella estaba muy hermosa vestida con un conjunto pre-mamá y con su cabello largo callendo como cascada por su espalda.

- Eh... ¿Interrumpo?

- No, para nada -Puso el ordenador a un lado- ¿Qué pasa, necesitas algo?

Ella cerró la puerta tras si.

- Bueno, iré a la consulta de mi séptimo mes y... Me preguntaba si querías acompañarme.

Sasuke la miró impresionado unos segundos.

- Sakura... De verdad que quiero, siempre quiero, pero no quiero invadir ese espacio que me pediste...

- Eso no importa ahora -Le interrumpió, luego, chasqueó la lengua y se acercó a la cama para sentarse en la orilla del colchón- Mira... Yo se que te pedí tiempo, que me dieras mi espacio... Pero esas decisiones fueron egoístas, solo estaba pensando en mi y no en la criatura que crece en mi vientre -Negó con la cabeza- Todas las decisiones que he tomado han sido egoístas. Cuando quise desaparecer y negarte tus derechos de padre, ahora también con esto de mantenerte alejado... Ahora veo que... Él o ella te necesita mucho y yo le he negado tu cercanía por mi egoísmo.

Sasuke escuchó atento cada palabra de ella, una vez que Sakura terminó de hablar el se acomodó de manera que quedó sentado junto a ella.

- Puedo entender por qué tomaste esas decisiones... Tú piensas lo peor de mi y eso es algo que no te puedo quitar hasta mostrarte pruebas... Pero en fin -Le tomó la mano a Sakura- ¿Quieres esto como una tregua?

Ella sonrió.

- Una tregua.

Aquella conversación fué reconfortable para ambos, estaban bien sabiendo que ya no tendrían que estar como si tuvieran 5 minutos de conocerse. Esa tarde salieron juntos para el hospital donde Sakura llevaba el control de su embarazo, ambos estaban alegres de que ya eran siete meses y dentro de poco podrían conocer esa pequeña persona que crecía dentro de Sakura.

A mitad de camino Mikoto llamó a Sasuke y le avisó que ella también quería acompañarlos en la consulta, algo que los dos aceptaron y quedaron de encontrarse con Mikoto en el hospital.

- ¿No crees que es demasiada seguridad? -Preguntó ya cuando llegaron a hospital y se estacionaron, al lado de ellos se estacionó una camioneta negra con varios de los guardaespaldas de Sasuke.

- Prefiero prevenir antes que lamentar -Dijo, salió del auto y le tendió la mano a Sakura para ayudarle a salir.

Mikoto esperaba por ellos en la sala de espera, aún faltaba media hora para la consulta de Sakura así que los tres se quedaron allí un rato conversando... Cuando ya faltaba diez minutos Sakura se separó de ellos para ir a la cafetería del hospital, fué sola y se tomó solo cinco minutos en comprar un capuccino. De regreso a donde la esperaban Sasuke y Mikoto escuchó que ellos mantenían una conversación, un tanto acalorada.

- ¿Y entonces que piensas hacer? ¿ponerte una venda en los ojos y esperar a que esa muchacha de a luz para saber la verdad -Fue la pregunta de Mikoto.

Sakura se quedó en una esquina donde ninguno de los dos la vería. Con una mano puesta en el pecho, al escuchar aquello sintió una mínima punzada, por alguna razón le afectó escuchar que Mikoto también sabía que Sasuke tendría un hijo con esa mujer.

- No puedo hacer más nada, ella asegura que mantuvimos relaciones, yo no sé, no recuerdo nada y dudo que estuviera consiente - Fue el turno de Sasuke.

- Te entiendo, pero tampoco te puedes librar de esa responsabilidad si no estás seguro... ¿Y que tal si es tu hijo? ¿Lo vas a querer menos que al hijo que tendrás con Sakura? -Insistió Mikoto.

Sakura apretó los labios y el vaso de café en sus manos... Quería escuchar esa respuesta.

- Sakura es diferente, mamá. Ella es mi esposa, no una loca que me drogó para tener relaciones conmigo y embarazarse con algún fin -Escuchó un suspiro de Sasuke- Quiero a Sakura, a nuestro hijo... Pero esa criatura que Hotaru lleva no tiene la culpa de las idioteces de su madre... A ella no la quiero, pero si ese niño de verdad es mio... Lo voy a querer igual que mi hijo con Sakura.

Recargó su espalda contra la pared, inspiró hondo y soltó el aire con cuidado. No sabía que pensar, que sentir, sus sentimientos estaban pasando como por un proceso de coma.

Quería salir de esa esquina y unirse a aquella conversación, escuchar qué tenía Sasuke para decir frente a ella, saber si podían hablar de eso, algo que nunca, desde que se enteró de todo, habían hecho.

Pero cuando estaba dispuesta a salir de su escondite, unos pasos apresurados detrás de ella la alertaron, dió media vuelta y entonces vió a Juugo acercarse rápido en dirección hacia ella. Estuvo a punto de preguntarle qué le pasaba, por qué venía así, pero él pasó de ella como si Sakura fuera invisible, le quedó claro que el pelinaranja iba directo a donde estaba Sasuke.

- Señor tenemos problemas -Inició Juugo sin molestarse en pedir disculpa por la interrupción- La chica, Hotaru...

En cuanto escuchó ese nombre prefirió quedarse un momento más en aquella esquina. Ella más que nadie sabía que escuchar conversaciones ajenas era de muy mala educación, pero esta vez lo dejaría pasar. Se quedaría allí para escuchar qué era lo que pasaba.

- ¡Joder! ¿Ahora que pasa? -Sasuke se puso de pie.

- Los hombres a los que usted encargó que la vigilaran acaban de reportarme que la chica acaba de tener un accidente en su auto

- ¡¿Un accidente?! -Espetó Sasuke.

Sakura dió un respingo y se llevó una mano a tapar su boca.

- ¡Cielo Santo! ¿Pero está bien? -Cuestionó Mikoto.

- Ellos dicen que fué un accidente muy grave, y que sacaron a la chica muy mal... Ahora mismo la están trasladando a un hospital.

- ¡Maldición! -Exclamó Sasuke- ¡Esta chica no termina de salir de una para meterse en otra! Para lo único que sirve es para dar problemas.

- Hijo calmate -intervino Mikoto- Fué un accidente, algo que ella seguro no quiso. Problemática o no, seguro ella no quiso ese accidente.

- Si pero... ¡Ahg! -gruñó Sasuke.

- Tienes que ir Sasuke... Recuerda que ella está embarazada y ese niño puede ser tuyo -Agregó Mikoto.

- Pero Sakura... -Quiso agregar pero Mikoto le interrumpió.

- Ella se queda conmigo, yo le haré compañía. Ve y no te preocupes.

Sakura esperó una respuesta de él, pero Sasuke no decía nada.

Finalmente escuchó como madre e hijo se despedían y, antes de que se pudiera ir de allí para que no la pillaran, Sasuke apareció frente a ella junto a Juugo. Ambos se miraron con la misma expresión impresionada, luego Sasuke intentó acercarse a ella pero Sakura lo evadió mirando a otro lado.

- Sakura yo... -Intentó explicar pues estaba seguro que Sakura había escuchado todo.

- Ve. -Fué lo único que se atrevió a decir, sin mirarlo.

Sasuke permaneció allí parado unos segundos, esperando algo más de Sakura, una mirada aunque sea, pero ella solo miraba otro punto que no fuera él, estaba decidida a no dirigirle más la palabra.

Él retrocedió un paso... luego otro. Y negando se retiró por el amplio pasillo del hospital no sin antes echar un vistazo hacia atrás para ver a Sakura. Ella también lo veía, sus miradas chocaron unos segundos hasta que desapareció cruzando otro pasillo.


Continuará...


Bueno mis lectores/as, espero que todas hayan leído la nota. Como verán hubo un pequeño cambio y fue nada más que el nombre de la cuenta, que ahora lleva mi nombre -esto fue una decisión tanto de sasaki como mia-. De verdad espero tener la aceptación de ustedes, he trabajado duro para hacer un buen capítulo para ustedes, no es fácil hacerlo sola cuando estoy acostumbrada a la ayuda de una amiga... Para los que no leyeron la nota (la cual borré) quiero decirles que cualquier pregunta que tengan pueden hacerla a través de mi cuenta de Twitter: Kimmys_k puedo pasarles la nota por si no la han leído u así aclarar cualquier duda.

Nos leemos en el próximo capítulo /o/ que ya está en el horno xD

¡Un abrazo!

Atte: Kimmys.