Jamás Debiste Olvidarlo
Capitulo Diez: No te lo puedo decir
Por ~QaramellTem
El lugar entero era un desastre. Comida pegada por las paredes, en el suelo, en el techo.
La mesa era lo peor.
Qué decir de las sillas que tenía las espinacas hervidas colgando de un lado.
—¡Son tan inmaduros!-Gritó Tenten, con ambos puños apretados con ira. Trataba de contar hasta diez cerrando los ojos.
Neji le ayudaba a quitarse los restos de verduras picadas del cabello.
—¡Todo esto es culpa de Naruto!-Sentenció Sakura señalando con su dedo índice al susodicho, que se hallaba del lado derecho de la mesa, atrincherado bajo ella.
—¡Les digo que yo no comencé esto'dattebayo!-Decía sin salir de su "escondite".
Sai sonreía, como siempre, pero ahora se limpiaba la cara, que tenía una fina capa de salsa de soya.
—T-todo e-empezó s-sobre s-si S-Shikamaru-kun y T-Temari-san e-estaban s-saliendo-Dijo Hinata como quien no queriendo la cosa; jugando con sus dedos.
—¡Cierto!-Exclamó Ino. —¿¡Dónde se metieron ese par de insufribles!
—Los vi salir cuando Kiba dio el grito y todos empezaron a lanzarse comida y-Su voz se tornó más siniestra de lo normal. —mis insectos.
El resto se miraron entre sí con cara de espanto.
—B-bueno hay que concentrarnos en buscar a los chicos-Hablaba la pelirrosa haciendo ademanes con las manos hacia adelante. —Ya después veremos cómo compensarte, Shino-kun.
Todos asintieron.
—Pero, ¿por dónde comenzar?-Cuestionó Lee limpiándose una oreja, sacando puré de papa de ésta. —El bosque es espeso y extenso.
—¡Seguro que habrán buscado lo más parecido a un hotel por aquí cerca!-Kiba codeó a Sasuke, que estaba a su lado, quien lo miró como si en un universo paralelo el chico fuera un leproso.
Los presentes, excluyendo a Shino quien siempre se mostraba inmutable y Naruto que seguía escondido, miraron fulminantes al Inuzuka.
—¡Así que tú empezaste todo esto, Kiba!-Lo señalaba histérica la ojijade.
—¡Has arruinado la única cambia limpia que me quedaba!-Le jalaba una oreja la castaña.
—¡Esperen!-Las chicas pararon. Ino sonrió maléfica. —¡Cuélguenlo del árbol!
Y comenzaron a darle de tirones para sacarlo y colgarle en el árbol que se extendía grande y frondoso afuera.
—N-Naruto-kun-Le llamó su inocente novia.
—¿Ya se fueron'ttebayo?-Decía en cuclillas aún debajo.
—H-Hai.
—¡Qué bien!-Salió de su escondite, no sin antes golpearse con él. —¡Auch!-Quejó. Se acercó a la Hyuuga, tomándola de la mano. —¡Vamos, hay que-!
Ella lo interrumpió.
—¿S-salvar a-a K-Kiba-kun?
—¡Tonterías! ¡Kiba me las debe, hay que darle!-Y arrastró a la chica afuera para tomar justicia con sus propias manos como todos los demás.
—¡AAH!-Gritó Temari.
Shikamaru se hundió momentáneamente, pero al escuchar el grito de su amada, sacó fuerzas de dónde él mismo desconocía para salir a la superficie.
La rubia pataleaba y agitaba las manos sin cesar. La corriente subía y bajaba, haciendo que de vez en vez el agua entrara a la boca de la muchacha, que no podía defenderse de la increíble naturaleza del líquido.
Nara la tomó por la cintura apegándola a ella.
Ella seguía agitándose y gritando desesperadamente, el chico ciervo no tuvo otra más que tomarle fuertemente de la nuca, mientras se mantenía a flote con esfuerzo considerable.
—¡Calma, Temari, Calma!-Gritó.
—¡Es que, es que!
—¿Es que, qué!-Decía alterado también.
—¡No sé nadar!
—¡No dejaré que nada te pase!, ¿de acuerdo?
—P-pero
—¡Pero nada!-Dijo y aún abrazándola, miraba a los alrededores buscando una forma rápida y segura de salvarse.
"¡Una rama!"
Nadaba contracorriente intentando inútilmente de alcanzar la rama de un frondoso árbol que se mecía con el viento. En un momento la rama estaba a centímetros de sus dedos y al otro, yacía a un metro de distancia.
Tampoco ayudaba el hecho de que la fuerte kunoichi de Sunagakure le abrazase por el cuello, asfixiándole. O que enroscara sus piernas alrededor de su tronco.
Vio uno de los maderos del viejo puente acercándose y trató de nadar contracorriente.
Lo alcanzó e hizo que Temari se sujetara de él.
—¿Cuál es el plan?-Preguntó hecha un manojo de nervios.
—No puedo alcanzar la rama…-Cerró los ojos. Los abrió de nuevo. —Vamos a tener que dejarnos caer.
—¿Qué?
Ahora que tenían al peculiar chico de las rayas rojas en el rostro amarrado desde los calzoncillos hasta la rama de un árbol que se encontraba un par de metros lejos de la cabaña, ya podían usarle como piñata.
—¡Dale duro, Tenten!-La animaba Ino, haciendo un altavoz con ambas manos.
—¡Hai!-Contestó ella saltando, a la vez que un Naruto sonriente jalaba y jalaba la cuerda, ya fuese para bajar a la "piñata" o subirle.
—¡Voy yo!-Pidió Sakura. La castaña le pasó el "palo" improvisado que tenían para darle a Kiba, cuando de repente Sasuke se lo arrebató de las manos.
—Sakura-Dijo él en un tono tenebroso. —Déjenme a mí.
Las dos asintieron sorprendidas.
—Considero esto inmaduro-Comentó el Uchiha, parándose a un lado del Inuzuka.
—¡Oh, gracias Sasuke! ¡Gracias, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias!-Decía el compañero de Akamaru, juntando sus palmas.
—No me des las gracias-Exigió mirándole con esa mirada suya de esquizofrenia.
—¿Ah? ¡Sasuke que vas a hacer…!
—¡ARRUINASTE MI PRECIADO CABELLO!
Definitivamente, nadie vería con los mismos ojos al que consideraban el más rudo y cruel de toda la aldea de Konoha.
—¿Qué?-Su cuerpo tiritó de sólo pensarlo. —¿Estás loco o qué?-Alzó los brazos, la corriente se la llevaba pero Shikamaru la atrajo de nuevo hacia el madero.
—Jamás le ganaremos a esta corriente-Miró hacia la caída de agua por la que caerían en algunos instantes y suspiró. —Medukusai…
—¡Yo no pienso dejarme morir!-Trató de subir al enorme madero para alcanzar alguna liana o rama. Sólo logró que la tabla avanzase más rápido y que ella terminara acostada sobre este con la cara frente al estratega. —¡AAAAHHH!-Gritó con pánico al momento en que comenzaban a caer.
"No tengo otra opción, a menos que quiera que Temari muera ahogada"
Le jaló nuevamente por la nuca, uniendo sus labios con los de ella.
Entre sorprendida y asustada correspondió el beso, cerrando los ojos. Esperando su fin.
Sintió como el agua los cubría y en un acto de mera inercia, la abrazo más.
Este era el final del camino. ¡Y ni siquiera había podido declarársele!
La revolcada de la corriente, la caída, el aterrizaje, fueron meros juegos de diversiones para niños comparados con lo que sentía su corazón en ese momento…
"Tú, de quien siempre negué estar enamorada, me regalaste el momento que tú jamás podrías vivir con tu verdadera mujer amada…Gracias, vago"
"Tú, de quien siempre me engañé fingiendo amistad, me otorgaste lo últimos momentos de tu vida, convirtiendo los míos en los más felices…Gracias, problemática"
"Te amo"
Ninguno notó que el otro intensificaba cada vez más el beso, haciendo el aguantar la respiración un acto sencillo.
Para cuando abrieron los ojos, realmente deseaban haber muerto.
"La vida no te iba a dejar morir tan fácil, ¿eh, Temari"-Se decía a sí misma.
"Medukusai…"
Sus amigos sonreían de oreja a oreja picarones.
—¡Ustedes sí que no pierden el tiempo!-Dijo la de cabellos rosáceos.
—¡Ya era hora'dattebayo!
—¿Y decían que no estaban saliendo? ¡Patrañas!-Exclamaba Tenten.
Neji, Sasuke, Chouji, Hinata, y Sai solo observaban.
Los primeros fingían tomar poca importancia, pero en realidad pensaban que, como su hipótesis lo planteaban, el cervatillo y la del abanico terminarían juntos.
Chouji se sentía ofendido. ¿Cómo era que se le había declarado a la señorita embajadora y no le contó nada? Estos amigos de ahora…
Hinata prefería evitar pensar en que, quizá era parcialmente su culpa que los hallasen en tan privado momento. Todo por salvar el pellejo de su novio. Se sonrojó. La palabra novio tenía ese efecto en ella.
Sai pensaba muchas cosas. ¿Acaso habían pillado a Shikamaru y Temari en un acto de reproducción? ¿La estirpe se mejoraría con esos dos juntos? ¿Cuál era el motivo de su unión? ¿Cómo era posible que dos personas tan dispares terminasen como pareja? ¿Los que pelean se aman? ¿Insultarse en Suna significa demostrar amor?
—Shikamaru-kun tu pene…
—¡Cállate Sai!-Dijeron todos a unísono, incluyendo a la pareja sentimental del censurado.
—Así que…-Trataba de decir Temari, sentada junto a Shikamaru.
Después del "pequeño incidente" en el que casi mueren, los chicos deseaban hacer una fiesta de celebración para la "nueva pareja del grupo".
Obviamente ellos negaron todo, de nuevo.
Y como CD's rayados, el resto suspiraron pensando en cómo era que aquellos dos no podían estar más ciegos.
Aún así, decidieron ir a comer un poco en el pueblo río abajo, que habían terminado descubriendo gracias a la semi-muerte de los shinobis con peinados tipo piña.
—Ajum-Fue lo único que salía de su boca.
—Mañana es sábado ya-Suspiró y sonrió melancólica. —El domingo me voy.
—¿Ah?-Se volteó a mirarle confundido.
—¿Lo olvidaste?-Sonrió de medio lado. —Sólo pedí siete días. Y mañana es mi cumpleaños.
—Lo siento-Se rascaba la nuca. —Es sólo que a mí estos días se me hicieron una eternidad*…
Ella rió un poco. —¿Tanto así soy de pesada?-Sus miradas se cruzaron.
Él también le sonrió a medias.
—Un poco-La rubia le golpeó en el hombro ligeramente. —Ahora con eso, un mucho.
Rieron a la par.
No importaba cuántas peleas tuvieran. No les interesaban todos los insultos. Mucho menos estar a punto de morir…
Si podían volver a tener un momento a solas.
Un momento en el que se reconfortaran y rieran, como amigos.
"Como amigos"-Pensaron juntos.
Una declaración lo iba a arruinar todo. Cualquiera de los dos que lo viese, razonaba igual.
La otra persona sólo le quería como su amigo/a. Eran sólo eso.
"¿Traicionar nuestra amistad por un amor que poco puede durar? Y al final, la del corazón roto seré yo"
"¿Abandonar el lazo que compartimos? Lo nuestro es especial, y si lo quiebro ahora…Será exactamente igual que cuando nos peleamos en el festival"
"Me voy a sentir incompleto sin ti"
"Me voy a sentir incompleta si me dejas"
"No te lo puedo decir"
What's up Shikatemienses? Ok esta historia la tenía muy olvidada, pero tengo un propósito, y es ¡No dejar inconclusas mis historias! y no importa cuánto tiempo me tardé, las voy a terminar. La retomé porque fue la segunda historia que escribí y bueno, aún le tengo cariñito xD En fin,
Gracias por honrarme con su lectura.
