Disclaimer: los personajes aquí mencionados, son de JK Rowling a excepción de algunos mios
"entre comillas y cursiva"- pensamientos de bebe
Cursiva- pensamientos de cualquier persona
Negritas y cursiva—recuerdos
Dedicado a EyDren Snape quien me hizo un hermoso video de este fic, Gracias me gusto muchissssiiiiimo tu video (las que quieran ver el video esta en mi Face Nanny PGranger)
Octavo mes
"¡Mami, me quiero mover, esta tan chiquita mi casita"
"¿Cuando te besaras con mi papi?"
"¿Por que no lo haces ahora que están solos?"
"apúrense que yo voy a nacer y ustedes ni siquiera un beso de piquito se han dado"
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Mmm, ¿Qué me falta?, tengo los biberones, la ropita, la cuna, las toallas, los pañales, las cremitas para rozaduras, los mamelucos, los trajecitos completos de colores neutros por que no se que sexo es el bebe, los baberos, los calcetines, ¡oh!...que hermoso vestidito…awww ya quiero que nazcas bebé.
También tengo los libros de maternidad: ¿Qué hacer cuando nace un bebé? Una y mil formas de cuidar a un bebé. Nueve meses de dulce espera. El parto y el posparto, Conozca todo de un bebé. ¿Mama Primeriza? Enseñanzas básicas. Depresion Posparto ¿Por qué ocurre?, Enfermedades durante y después del embarazo. Los mil nombres y su significado.
Mmm… esta muy interesante, vamos a ver, con la letra A, Adriana, Anahi, Andrea, Armelia, Amanda, no, ninguno…con B, Bertha, Belinda, Beatriz, no ninguno… con C, Camelia, Carolina, Cecilia, ammm nop no me gustan…Emm Danielle, Dianely, Dalia, Delmi, Delina, nooooo esos no… con la letra E, Elena, Elisa, Eleonor, Emma. Oh me gusta… Emma Granger… Emma Potter Granger mmm suena bien.
Bebé si eres niña tu nombre será Emma Potter Granger
Peet, Peet, Peet.
Un sonido proveniente de su muñeca izquierda saco de sus pensamientos a Hermione Granger. La castaña se encontraba en una tienda exclusiva para las madres, había comprado todo lo necesario para su bebé. En esta ocasión Harry no la acompañaba y no por que el ojiverde no quiera, sino por que a causa del trabajo no podía, tampoco Carlo lo hacia y es que al igual que el ojiverde ser auror era difícil.
Vio la hora que marcaba su reloj (diseñado especialmente por ella y para ella) en donde provenía el pitido, Abrió los ojos desmesuradamente, el reloj marcaba la 1:00 pm, su clase de maternidad empezaría a la 1:15 pm y la tienda en donde se encontraba el trayecto duraría mas de 45 minutos, aumentándole la media hora de espera para pagar todas las cosas que había seleccionado
—¡Por las Barbas de Merlín! no puede ser, llegare tarde—Murmuro alterada, nunca en su corta vida llegaba tarde a cualquier lugar sea importante o no.
Arrastrando el carrito, se dispuso a llegar hasta la fila de mujeres que pagaban diversos accesorios.
Mientras tanto al otro lado de la ciudad, dos pelinegros estaban alterados, especialmente uno de ojos verdes, el cual caminaba de un lado a otro como león enjaulado, en cambio el de ojos azules no mostraba su intranquilidad, pero cada dos minutos volteaba su rostro de su reloj a la carretera y viceversa.
—Ya es tarde, ¿Dónde estará? ¿Y si le paso algo? No debi dejarla sola, debi posponer esa junta, reportarme enfermo o…—Murmuraba Harry alterado, se jalaba los cabellos con fuerza pero fue interrumpido por Carlo
—Déjalo ya Potter, me mareas quédate quieto.
—¡Como quieres que este tranquilo y quieto si ella no aparece! ¡Hermione siempre a sido puntual sin importa nada!—Le grito al italiano, el cual no se inmuto por el regaño.
—Si, eso lo se, o ¿Acaso crees que no la conozco? ella también es mi amiga.
—Si tu…
—Muy bien papitos, mamitas ya es hora de ingresar al salón—Harry se vio interrumpido, por una extravagante mujer que le recordó mucho a la profesora Trelawney. Con el cabello espeso de color rubio, dos grandes ojos verdes aceitunados que daba la apariencia de ser un gato, collares por todo el cuello y la vestimenta estilo Hippie para Harry parecía mas bien la prima.
—Mamitas, papitos bienvenidos una vez más a su clase de maternidad. Ahora agarraran las colchonetas y con cuidado mamitas se sentaran empezaremos con la respiración pero antes me presentare pues por lo visto hay nuevos integrantes—La mujer dirigió una mirada a Carlo y Harry que tímidos ingresaban al lugar
—Mi nombre es Catalina Chelayne—Todas las parejas que se encontraban saludaron al unisonó—Soy instructora para mujeres en la hermosa fase llamada maternidad. Ahora conoceremos a estos dos apuestos caballeros
—Mmm mi nombre es Harry Potter.—contesto el ojiverde que parecía un niño por lo tímido e inseguro al contestar.
—El mío, Carlo Vetancourt—Respondió el pelinegro que sonrió coquetamente a la instructora la cual se ruborizo.
—Muy bien—Hablo la instructora tímidamente a causa de Carlo y la mirada penetrante que le mandaba—Pero una pregunta señores Potter y Vetancourt ¿Son Gays?
—¡¿QUÉ?—Exclamaron ambos pelinegros abriendo los ojos desmesuradamente y bajando la mirada ante las risas de las demás parejas
—No, Por supuesto que no, no somos parejas—Respondió rápidamente Harry mientras Carlo asentía vigorosamente
—Nada de parejas—Corroboro Carlo alejándose de Harry mientras el ojiverde hacia una mueca de asco
—Entonces ¿que hacen aquí?—Pregunto curiosa la instructora
—Es que tenemos una amiga que esta embarazada pero por lo visto se le ha hecho tarde—Carlo hablaba mientras veía su reloj que se encontraba en su muñeca izquierda
—Nosotros solo venimos a acompañarla—Harry apoyo lo dicho por Carlo mientras asomaba por la puerta para ver si la castaña había llegado.
—Cuantos meses de gestación tiene su "amiga"—La instructora no creía ni una palabra de ambos hombres, pues ella antes había tenido casos parecidos de parejas Gays que deseaban un hijo.
—8 meses-aseguro Harry con una sonrisa
—Wow—respondió la instructora—¿Por qué hasta ahora? Se supone que las clases deben de tomarse apenas se cumple el 5 mes—Reprendió molesta
Ambos hombres se encogieron de hombros, pero sonrieron.
La instructora se limito a dar la clase, sin embargo tanto Harry como Carlo no sabían que hacer, Hasta que la Catalina hablo
—Señores, si quieren ayudar a su amiga tendrán que hacer los ejercicios
—Pero no ha llegado nuestra amiga—respondió Carlo
La maestra bufo descontenta y acercándose a ambos hombres lo cuales sorprendidos vieron como ella les tomaba de la mano y los sentaba en medio de dos parejas.
—Uno de ustedes será Mamá mientras el otro le tocara ser el Papá, elijan ustedes
Los dos hombres se miraron sorprendidos y ambos negaron ante lo dicho por la maestra
—Muy bien entonces yo elegiré—camino hasta un montón de almohadas y tomo dos, acercándose de nuevo se los entrego a Carlo que horrorizado supo que el seria la mamá mientras Harry reía disimuladamente—Señor Potter tendrá que cuidar de su pareja, pónganse ambos como están las demás parejas.
Harry visualizo a las mujeres embarazadas unas con grandes barrigas otras no tanto, sentadas entre las piernas de los hombres, los cuales tenían ambas manos en el vientre de las mujeres cruzando las manos con su pareja. Harry dio un gemido de disgusto y vergüenza al ver lo que tendría que hacer
Carlo se sentó como las mujeres dándole la espalda al pelinegro mientras Harry con una mueca de disgusto se sentaba poniendo su mano en la improvisada barriga de embarazada de Carlo
—Juro solemnemente que esta me las pagara bien caro—Susurro Harry furioso. Carlo asentía ante lo dicho
—Te apoyo—Por primera vez desde hace dos meses los dos se ponían de acuerdo—Pero no contaremos a nadie de esto, ¿oíste?—murmuro
—A nadie—Acepto Harry mientras escuchaban a la maestra—¿Trato?
—Trato hecho—corroboro Carlo entrelazando su mano con el pelinegro.
—Ahora papitos con cuidado pónganse delante de su pareja, entrelacen las manos y díganle lo hermosa que se ve. Denle las gracias por llevar a su hijo en ese cálido lugar llamado vientre. Lo importante de esta lección es que las mamitas no pierdan la confianza, ni el autoestima háganlo, haláguenlas ahora
En toda la habitación se escuchaban innumerables murmullos sobre lo hermosa que se encuentran su pareja, las gracias, los te amo, los te adoro, los maravillosas que son, etc. Mientras las mamás lloraban, sin embargo Carlo y Harry no hacían tal cosa, la maestra molesta con ellos se acerco y simulando una voz suave tal vez empalagosa les hablo
—Cariño, tienen que decir las palabras para ayudar a la mamá—señalo a Carlo que la miraba de nuevo horrorizado mientras Harry negaba con la cabeza.
—¡Háganlo! ¡Si no se me van fuera!—Les regaño, obligándolos, ambos asintieron rojos de vergüenza al ver las otras parejas reprendiéndolos con la mirada al interrumpir la sesión
—Emm—Carraspeo Harry—Te…Te ves lindo…Hermoso y doy gracias por que estas a punto de dar a luz y…
—Para, para, en vez de halagarme me estas avergonzado—murmuro Carlo ruborizado
—Que quieres que yo haga ¿Eh?
—No lo se… juro que esta me las pagara caro—Susurro
—Muy bien papitos ahora de nuevo atrás, esta vez las mamitas practicaran los ejercicios de respiración… a la cuenta de tres uno…dos…tres…
Todos empezaron a practicar la respiración al igual que los hombres. Unos leves golpes se escucharon en la puerta la instructora abrió revelando a una Hermione con la respiración tranquila, pero riendo histéricamente al ver a Carlo y Harry juntos entrelazando sus manos en una improvisada barriga y ensayando la respiración para controlar las contracciones.
—Oh miren quien llego—Hablo la instructora—Señorita, pase, pase aun que para la próxima no permitiré que ingrese ya que la clase empezó hace una hora…tome asiento y descanse esta agitada y eso puede perjudicar al bebe—
La castaña no paraba de reír, sin embargo contesto—Vengo a acompañar a la única pareja de hombres que se encuentra en esta sala
La instructora entrecerró los ojos para luego sonreír abiertamente—Claro que si Hermione… Cariño pasa por tus hombres—
—Gracias Tía.
Ambos hombres al escuchar la conversación se levantaron a causa de la sorpresa abriendo la boca como pez fuera del agua.
—¡Que! Pero…pero… tu…tu—Harry no sabia que decir, mientras la castaña les sonrió culpable a ambos hombres
—Continuemos con la clase—dijo enérgicamente Carolina
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—Así que ella no es tu tía—Afirmo Carlo
—No, no lo es, pero le digo así de cariño—Contesto la castaña mientras saboreaba un helado de chocolate
—¿Por que nunca nos dijiste que estabas tomando esa clase?—Reprocho Harry a su amiga abrazándola por los hombros. Carlo a un costado rio triste tarde o temprano ambos se darán cuenta de lo que sienten.
—Porque ustedes nunca me lo permitían. Además lo empecé a tomar cuando vine a Londres, el trabajo de ambos me deja sola por horas que aproveche para tomar la clase particular con ella
—¿Y por que ahora lo tomas grupal? —Pregunto de nuevo Harry
—Porque estoy en la recta final y como vieron hay varias mujeres en mi misma situación, Tía no podía seguir dándome clases particulares
—Nos obligaste a pasar vergüenzas—Esta vez fue Carlo quien le reprocho. El trio de amigos caminaba cerca de un parque disfrutando de la tarde y saboreando un delicioso y cremoso helado que calmaba sus ansias.
—Pero eso les sirvió para trabajar juntos como equipo…¿Aun no entiendo por que se pelean por mi atención? si soy amiga de ambos—Les regaño la castaña
Los dos hombres se vieron momentáneamente todo estaba dicho con esa mirada, pelearían por ella hasta que la misma Hermione eligiera a uno de los dos.
—Bueno digamos que ambos queremos tu exclusiva compañía—Contesto Harry masajeando la enorme barriga de la castaña, que a la luz del crepúsculo se veía hermosa. Una sensación rara se instalo en su estomago, como mariposas revoloteando, sensación que nunca había sentido ni siquiera con Ginny.
—Ay aja…Esa no es excusa
—Pero dime bambina, ¿Por qué tardaste tanto en llegar?—Pregunto curioso Carlo sonriendo cálidamente a la castaña, sonrisa que provoco el entrecejo fruncido de Harry.
La castaña se detuvo mirando tiernamente la imagen de una mujer con un bebe en brazos mientras lo alimentaba. Ambos hombres visualizaron lo mismo teniendo el mismo pensamiento. Hermione seria una buena madre
—Porque estaba comprando algunas cosas—fue la respuesta de la castaña que no apartaba la vista del bebé
—¿Cuales?
—¿En donde están? –preguntaron al mismo tiempo ambos pelinegros
—Oh utilice mi bolso multiusos, así que aquí están—La castaña sacudió el bultito rosado de lentejuelas, su mas preciado tesoro y compañero de viajes.—¿Y saben con que me encontré?
—¿Con que?—Preguntaron de nuevo curiosos
—Con un libro—Respondió la castaña sonriendo feliz mientras ambos hombres estallaban en carcajadas.
—No es novedad—Contestaron de nuevo al mismo tiempo, últimamente ambos hombres tenían los mismos pensamientos que por supuesto se les hacia raro. Sin saber que esto era obra de un travieso bebé
La castaña cruzo los brazos mientras los miraba molesta y sin darles tiempo a nada les propino un buen zape en donde ambos exclamaron dolorosamente. Se alejo de ambos y siguió su camino hasta llegar a una parada donde pidió un taxi, su helado se lo había terminado.
Los hombres no reaccionaron a tiempo y vieron como ella se alejaba en el taxi.
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Ginevra Weasley caminaba en por las calles de Londres, su andar delicado revelaba una buena figura. Vestía Jeans de mezclilla, combinada con una blusa verde manzana de ligero escote.
Estaba llegando a su sala de reunión que cada dos meses se organizaba para las modelos. Caminaba cerca de un oscuro callejón, podía haberse aparecido o tomar un taxi pero necesitaba caminar
Aunque ella era muy hermosa, con ese cabello rojo fuego, su semblante estaba decaído. Llevaba dos meses sin ver o platicar con Harry a solas, desde que se entero que su mejor amiga estaba embarazada de su ex novio y que este se encontraba en las nubes por el embarazo.
Reía triste, era una completa estúpida, tuvo su oportunidad para remediar la situación con el ojiverde pero como siempre su ambición de tener mas, de ser reconocida por ella misma y no por ser la novia del niño que vivió, la cegó.
Ahora pagaba las consecuencias de sus actos, pero ella sabia que no era compatible con el ojiverde, el héroe del mundo mágico, no… nunca lo fue y nunca lo seria.
Las lagrimas estaban a punto de surgir para recorrer sus ruborizadas mejillas cuando sintió que alguien la tomaba de la cintura y la pegaba en la pared, quiso gritar pero una mano se lo impidió y una voz ronca susurro en su oído. Temblando de miedo escucho, a la vez que tanteaba en busca de su varita pero otra mano se lo impidió
—Quieta muñeca, te vendrás conmigo
A los pocos minutos un griterío se escucho de varias personas por lo que pudo distinguir mujeres, en ese momento Ginny Weasley solo fue consiente de unos labios fríos como el hielo pero cálidos como la lava hirviendo al mismo tiempo que tuvieron contacto con los suyos.
El hombre profundizo el beso, y el griterío se dejo de escuchar, su respiración se agito y un gemido provino de su propia boca. Llevo sus manos hasta sentir un sedoso cabello que por la oscuridad no distinguía su color. Atontada sentía como la calidez de ese extraño la complementaba. Sin saber lo que sucedía nada mas se percato del tirón directo en su ombligo. Se había desaparecido a otro lugar y el Extraño ya no estaba a su lado.
*Fin de Capitulo*
H
Y
H
Toc..toc..Hola ¿hay alguien allí?, ¿Nadie? Bueno solo vengo a dejar este capitulo que dividiré en dos partes, mi excusa es tan pésima que no es necesario decírselas solo tengan en cuenta que no me olvidare de la historia así tarde años en publicar
Aprecio sus comentarios y bienvenidos a los nuevos
¿Que les pareció el capitulo?
¿Quién es el hombre que ataco a Ginny?
¿Qué sucederá con la castaña, Perdonara a los dos pelinegros?
la pregunta del millón ¿Quién fue el o la besada? ¿Seria acaso Ginny, Hermione, Harry o Carlo? Pongan a trabajar su cheto y el ganador obtendrá un millón de dólares
Ja, ¿se lo creían? Pues no, no habrá un millón pero habrá premio sorpresa
a las chicas que dejan comentarios mil gracias.
