Sherlock se sentó rígidamente en el colchón de John. John se sentó frente a él. Sherlock agarró su violín como si alguien estuviera a punto de venir y robárselo.
Estaba agarrando nerviosamente su arco. Estuvieron sentados en completo silencio durante unos quince minutos. John finalmente se inclinó hacia delante.
"Si estás incómodo, no tienes que—"
Sherlock sacudió la cabeza vigorosamente. Estaba casi actuando como un niño. Apretó los puños alrededor del instrumento y su arco, pero no tan fuerte como para dañarlos. John se puso de pie y caminó hasta sentarse a su lado. Sin decir nada puso su mano sobre la de Sherlock, que sostenía el arco. Sherlock miró sus manos por un minuto y luego a los ojos de John. John sintió esa sensación de picor que no debería tener. Sherlock se relajó un poco y le dio una pequeña sonrisa antes de que su cara se limpiara de toda emoción. Posicionó su arco y cerró los ojos.
Sacó una nota, una profunda nota tan triste que la boca de John se abrió un poco. Zigzagueó hacia una nota alta, como un ratón corriendo, y sacó la nota alta. Dio unos pocos tiempos de descanso para moverse a la pieza en sí. Era completamente original, John podía oír eso. Quizá era la primera vez que Sherlock había tocado esas notas en ese orden. Tocó en menor, lento y constante en primer momento y con menos tristeza a lo que pasaba el tiempo. John podía casi escuchar su voz. Las notas estaban suplicando. Los tonos más profundos eran tan familiares… quizá eran como Sherlock se veía a sí mismo, porque siempre que intentaban alcanzar notas altas, caías de vuelta en su tono más profundo.
El rostro de Sherlock se fue arrugando, estaba hablando a través de la música. Sus cejas estaban fruncidas y su mandíbula estaba cerrada. La triste tonada continuaba su camino, mientras las pobres notas profundas intentaban perseguir a las escurridizas notas altas hasta que se encontraron en el medio. Repentinamente la tonada aumentó en el tempo y las notas altas y bajas bailaron juntas. Las más profundas alcanzaban a las más altas en un torbellino frenético. Era vertiginosamente hermoso. John quería llorar. Luego comenzó a desacelerar otra vez, las notas altas se rompían, aún alcanzando la nota más alta, descendía lentamente a lo profundo, casi como si estuviera diciendo adiós. La nota baja terminó en algún lado de la mitad, afligida. Triste. Sola. Tal como empezó.
Los ojos de Sherlock no se abrieron. No se movió mucho. Sus ojos estaban fuertemente cerrados. John no quería usar palabras. No podía. Sabía exactamente a qué se refería Sherlock. Él pensaba que John lo iba a dejar. Pensaba que John podía darse cuenta un día que él no era esa cosa fantásticamente brillante y lo dejaría, tal como todos los que han estado en su vida. John era esa brillante nota alta y Sherlock era esta profunda y triste nota.
Tomó la mano de Sherlock y tragó. Él no era del tipo musical… pero entendió el sentido. Él no era cantante, pero podía tratar.
Tarareó una nota baja. Nada tan absurdamente bajo. A continuación, hizo un pequeño punto de la nota alta. Descendió de la nota alta a la baja, tentativamente. Hizo una pausa. Llevó la nota hacia arriba ligeramente antes de volver a bajarla. Arriba. Abajo. La nota baja no quería ser subida. La llevó a lo que él creía que era la mitad y tarareó eso por un rato. Quería hacer que las notas sonaran como entrelazadas pero no era un músico y esto era lo mejor que tenía. Se detuvo y luego… su voz se quebró. Hizo a la nota baja, alta, y a la alta, baja. Mostrando el verdadero valor.
Sherlock frunció el ceño y abrió los ojos, mirando a John. Sacudió la cabeza. Llevó su violín a su mentón y tocó cuatro notas, largas notas. Alta. Mayores. Cuatro notas felices. Eso era John para él. Tocó dos notas profundas, en cuatro partes, monótonas. Profundas. Tristes. Ese era su autorretrato. Tocó esas notas juntas, sonaban a conflicto. Un profundo conflicto hasta que la nota alta dejó de responder. Desapareció completamente. John sacudió su cabeza.
"No." No pudo evitar responder en su propio lenguaje. "Sherlock, eso nunca va a suceder."
Sherlock no respondió. Dejó su violín a su lado. Luchando por encontrar el Inglés. "Siempre sucede." Su voz profunda estaba rasposa. Como si no hubiera hablado una palabra en meses.
"Bueno, yo soy diferente. Deberías saberlo."
"Te conozco desde hace una cuantas semanas." Sherlock inhaló. "¿Cómo podrías saber que esta relación va a resultar exitosa?"
John sonrió un poco, mirando hacia abajo y luego encontrando los ojos de Sherlock antes de contestar.
"Porque puedo entender tu lenguaje."
La mirada burlona de Sherlock desapareció y buscó en los ojos de John. Se apartó y tragó.
"Pruébalo." Dijo Sherlock. John parpadeó. Había estado completamente seguro de que sabía lo que Sherlock decía con sus notas. Ahora la acusación de Sherlock era inquietante. Estaba completamente seguro de que él podía entender a Sherlock muy bien.
"Bueno… las notas profundas son tú, ¿no? ¿Y las altas soy yo? Y sonabas… sonaban tan triste Sherlock. Hasta que yo llegué. Las cosas seguían siendo bastante tristes, pero me tenías— las notas altas. Iban perfectamente juntas. Sin siquiera el más mínimo de los conflictos. Y luego la parte rápida… suena como si algo fuera a pasar. Un conflicto o un... avance en nuestra relación. Y luego el resto era un tipo de tristeza… soledad. Crees que me voy a ir no importa como esto vaya." John frunció el ceño. "Traté de decírtelo Sherlock. Necesitas dejar que te ayude. Podemos traer lo mejor del otro." John lo miró con ferocidad.
Sherlock actuó de impulso antes que pudiera evaluarlo. Se inclinó hacia delante y besó a John. John no reaccionó al principio. Era demasiado sorprendente. Ni siquiera cerró los ojos. Su corazón se aceleró cuando captó los ojos de Sherlock cuando se retiraba del suave beso. Sherlock se veía increíblemente dudoso. Tenía miedo de haber roto algún tipo de límite entre ellos. John sonrió y se inclinó para capturar a Sherlock con otro beso. Sherlock besó de vuelta, sonriendo levemente. Sus ojos se abrieron un poco para ver la convicción de John. Sí. John quería esto. Realmente él no lo iba a dejar. En ese momento Sherlock decidió confiar en John Watson. Con todo.
Se separaron y Sherlock sonrió con timidez. 'Timidez' era algo que era tan no de Sherlock que John no pudo evitar reír sorprendido. Sherlock juntó sus frentes por un momento antes de colocar su cabeza en el regazo de John, descansando el resto de su cuerpo fuera del colchón y llevando su violín a su mentón. Sherlock tocó versiones en violín de canciones que había escuchado en la radio mientras John jugaba con su cabello. Se habían deslizado, sin palabras, en una relación cómoda. Ninguno de los dos, John o Sherlock, se había sentido tan completos de paz como lo hacían en ese momento.
Cuando Sherlock se deslizó en su cama plegable esa noche, murmuró en el silencio.
"A todo esto… después de que tu hermana llegara a casa, me preguntó por qué me habían echado."
"¿Y qué dijiste?"
"Dije que mis padres habían intentado cambiarme. Parecía que pensó que era homosexual."
"Sí." John soltó un bufido. "Así es Harry."
"Por lo que piensa que estamos en una relación." Dijo Sherlock. John pudo oír la sonrisa a través de la habitación.
"Bueno, estoy feliz de probar que está en lo cierto." Murmuró John.
"Buenas noches, John." Murmuró Sherlock en su almohada.
"Buenas noches, Sherlock."
Este también es uno de mis favoritos. Me gusta imaginar a John intentando comunicarse con Sherlock a través de tarareos.
En fin, gracias por sus reviews, alertas y favoritos. No duden en consultar lo que sea y, por supuesto, gracias de nuevo por el ánimo que me dan con esta traducción. El mayor crédito es de previouslysane a quién se le ocurrió esta brillante idea.
