Hola a todos, les dejo el nuevo capítulo de mi fic, ojalá puedan ir entendiendo mejor la historia, le mando saludos a quienes dejan reviews frecuentemente, a quienes han incluido el fic a favoritos o dejan la alerta de actualizacion, espero que estén muy bien y disfruten las siguientes líneas.
Como antecedente, les aclaro que actualizo la historia cada día o día por medio, a mi horario en Chile de las 17:45, por si a alguien le sirve esta información
Sayo!
Darién esta solo, sin duda está feliz por todo lo que ha podido concretar hasta ahora con Serena, pero ha notado hace días un cierto desanimo, así que decide contar y consultar esto con sus mejores amigas.
En el departamento de Darién:
- No sé por que, pero creo que Serena está muy deprimida.
- Darién, pueden ser los nervios de una novia, todo ha ocurrido muy rápido, dice Amy.
- Quizás yo tuve la culpa, debí ir más lento, dice el casi arrepentido.
- No, lo has hecho todo bien, tranquilo, aclara Rei, lo que pasa es que Serena está agobiada por todo el tema del retorno del enemigo.
- Puede ser, por cierto, ¿han sabido algo más? Pregunta Darién.
- Tanto nosotras como las demás hemos intentado obtener información, por desgracia no tenemos muchas novedades, al menos no positivas. Responde Amy.
- Es mejor que le contemos todo a el, dice Lita.
- Si, será lo mejor, apoya Mina.
- Darién, el caos viene a buscar venganza directa con Serena, es probable que sea mucho más fuerte que antes, esta vez no ha ido en busca de cada planeta, concentró su energía en uno solo y es ahí donde está adquiriendo todas sus fuerzas, ya no falta mucho para que se decida a venir hacia acá.
- Quizás Serena está dudando de sus capacidades, dice pensativo Darién.
- Si es así, sería una tonta, reclama Rei.
- Chicas, conozco a Serena, algo más allá debe estar haciéndole sentir mal.
- Pero Serena es una chica tan alegre, dice triste Mina.
- Si, es verdad, pero hasta la felicidad de alguien puede verse opacada cuando el peligro es inminente, responde el.
"Es que no quiero molestarlos más", se escucha muy cerca, todos reconocen la voz de Serena, quién se encuentra casi demacrada.
- Serena, dice Darién mientras la observa detenidamente.
- El caos viene para vengarse de mi, solo de mi, no es justo que ustedes deban pagar por todo esto, inevitablemente se quiebra en un llanto.
- Serena, explícanos por favor, que te pasa, estamos preocupados, dice Rei.
Serena aprieta sus manos, y con la vista hacia abajo, dice:
Chicas, ustedes entregaron su vida por defenderme más de una vez, no quiero que eso suceda de nuevo, ahora es todo tan distinto…
- ¿Por qué lo dices? Pregunta Amy.
- Ahora hemos crecido, las prioridades y sueños han cambiado, Amy, tu te estás esforzando mucho por ser una gran doctora, Lita, tu al fin has podido encontrar quién te ame y cuide, ya no sufres por amor, Mina, tu sigues persiguiendo tu sueño de ser una estrella, Rei, tu has avanzado como doncella del templo Hikawa y te encuentras en la escuela de canto, ¿y si esta vez no ganamos?, ¿y si esta vez ustedes no podrán vivir para poder cumplir con sus anhelos?
Serena parece ahogada entre sus palabras y el gran dolor que siente en su pecho.
¡Yo no podría hacerles eso, por que las quiero mucho!
¡Entiendan, fue mi culpa, yo no pude extinguir el caos!
- Serena, no digas eso, gracias a tu victoria todos pudimos volver a tu lado, todo se solucionó, dice Darién mientras intenta acercarse a ella.
- ¿Si, todo bien?, ¿Entonces por que el caos volverá?
Darién se detiene, observa a las chicas, que al igual que el, han quedado perplejas ante la pregunta de Serena.
- Serena, primero debes estar tranquila, por favor escúchanos, dice Amy.
- Es verdad, todos hemos cambiado, también tu, estás a pasos de cumplir tu gran sueño, aparte, nosotros contamos con la ventaja de estar preparadas para la nueva batalla, tu nunca no has dejado sola y nosotras tampoco a ti, no será ahora cuando todo eso cambie, dice Rei.
- Es que, tengo tanto miedo… dice más tranquila Serena.
Darién por fin logra acercarse a Serena, le toma ambos hombros, la obliga a levantar la cabeza y le dice:
- Serena, venceremos, mientras exista fuerza y esperanza en cada uno de nosotros, podremos salir adelante, yo estoy contigo y no volveré a dejarte sola jamás.
Serena lo mira con lágrimas en los ojos, se aferra a el mientras pronuncia su nombre, Darién la abraza fuertemente y le susurra que debe estar tranquila, las demás amigas también se levantan y van a ser parte de este abrazo, en señal de unión.
El brillo de esperanza ha vuelto a los ojos de Serena, volvió a ser la misma de siempre, una fuerte calidez logra apoderarse de su corazón, alejando el miedo y todas las interrogantes pesimistas que pudo tener en un momento.
- Serena, será mejor que te dejemos a solas con Darién, dice Lita.
- Quizás la soledad le devuelva la alegría a Serena, dice maliciosamente Mina.
- ¿Tu no puedes callarte? Dice Rei, haciéndola ver su supuesta imprudencia.
- Blah, blah, blah, Mina di esto, Mina no digas esto, Mina aquí y Mina allá, a falta de Serena parece que ahora basas todas tus energías en molestarme a mi Rei.
- No es eso, solo que no debes ser tan despreocupada de tus comentarios.
- Ay, como si tu siempre cuidaras de los tuyos.
Y al igual como ocurría con Serena, Rei y Mina se miran desafiantes una a la otra, haciéndose burlas mutuas.
- ¡Ya basta!, paren las dos, dejen de ser tan infantiles, dice Amy, mientras Lita mira a Darién y le dice entre risas:
- Ellas definitivamente no cambian.
- Parece que no, dice el, riéndose también.
- Lo que pasa es que Rei es muy odiosa, quizás Nicolas no la ha tomado en cuenta por días y a eso se deba su mal humor, dice Serena con tono burlón.
- Ah, ¿así que tu también quieres pelear conmigo? Dice Rei.
- No estoy peleando, solo estoy intentando aclarar un misterio, dice sarcástica Serena.
- ¡Serenaaa!
- ¡Reeei!
Al final, entre Mina, Rei y Serena se crea un círculo de dime y diretes, por supuesto con mucha gracia, al igual a cuando se conocían hace poco y peleaban cada cinco segundos.
Para Lita y Darién todo esto resulta ser un agrado, por que han podido ver que Serena ha vuelto a su naturaleza de cierta forma, así que prefieren apartarse de la discusión y solo ver en que terminará.
- Chicas, yo ya no seguiré viendo todo esto, debo ir a estudiar, ya es domingo por la noche, todas deberíamos irnos ya, no sean irresponsables, tomen sus cosas y vámonos de aquí, dice una autoritaria Amy, haciendo que el trío de peleadoras guardara silencio y tomaran orden, cual profesor-alumno.
- Serena, me gustaría que te quedaras esta noche conmigo, dice Darién.
- Está bien, llamaré a mamá y le avisaré.
El cuarteto de amigas restantes se miran entre ellas con "inocente malicia", Mina, inevitablemente Mina, es quién lanza la primera frase.
- Emmm, si chicas, vámonos, claramente molestamos a este par de tortolitos, aparte mañana vuelve una pesada semana de estudio aparte, ya recuerdan el dicho: A quién perdura, Dios le ayuda.
- No Mina, dice Lita, el dicho es: A quién madruga, Dios lo ayuda.
- Si, si si, eso mismo, dice entre risas Mina.
- Bueno, ya vámonos, dice Rei, adiós chicos.
- Adiós, nos vemos, dicen las tres restantes, Darién y Serena se despiden de ellas, es el quién va a cerrar la puerta y se queda apoyado en esta.
- Serena, dime por favor, toda la verdad, se que estás ocultando algo.
- Darién… la razón de todos mis cambios y pensamientos es por que no tienes idea de cómo sufro por el remordimiento…
- ¿Qué remordimiento?
- Darién… se quién ha sido poseído por el caos en esta ocasión, lo he visto en mis pesadillas.
- ¿Qué?, ¿Por qué no lo habías dicho antes?
- Solo quería confirmarlo, dice ella.
- ¿Quién es? Pregunta fuertemente Darién.
Serena solo levanta la cabeza, parece quedar perdida en un punto "x", se queda callada por varios minutos, mientras Darién espera respuesta, puede escuchar ciertos susurros, lo cual es bastante extraño
- "Ya cállate ¿quieres?, Serena y Darién nos van a escuchar"
Darién se queda callado un par de segundos y decide abrir de golpe su puerta, cuando lo hizo, vio como la torre humana de amigas caía sin remedio al suelo, las chicas se encontraban espiando tras la puerta de Darién.
- ¿Acaso ustedes no se iban? Dice molesto Darién.
- No, no pienses mal, lo que pasa es que… a Rei se le cayó su lente de contacto, ¿cierto Rei? Dice Mina
Esta queda totalmente desorientada y sigue la mentira de Mina torpemente.
- Si, yo perdí mi lente de contacto y las chicas solo me ayudaban a buscarlo.
Todas comienzan a mostrarse muy interesadas en encontrar aquel lente ficticio, hasta que Darién dice.
- Según lo que se yo, tu no tienes problemas para ver bien, Rei.
Ante la verdad, las chicas quedan paralizadas, así que Amy saca voz.
- Discúlpanos Darién, pero ellas se quisieron quedar y no pude hacer nada para llevármelas.
- Qué bonito Amy, solo nos culpas a nosotras, dice Lita.
Inevitablemente se vuelve a producir una discusión entre ellas, Darién pide muy seriamente que se vayan, por que habla algo importante con Serena, así que no les queda más remedio que marcharse.
Darién espera y ve como toman en ascensor y se van, ahora decide volver a hablar con Serena.
- ¿Responderás mi pregunta ahora?, dice el.
- De verdad, preferiría que no me preguntaras más por eso ahora, aún no me convenzo, déjame estar 100% segura y te diré, ¿te parece?
- Serena, por favor, yo solo quiero verte bien, por eso te pregunto.
- Estaré bien si tú estás conmigo, dice ella mientras se levanta y va a darle un abrazo a Darién.
Aprovechando la soledad, el abrazo pasa de dulce a un poco más íntimo, por esto, Darién le da un profundo beso a su amada.
- ¿Qué haces? Dice ella, fingiendo estar molesta.
- A la primera queja, paro, dice el.
- Está bien, dice ella mientras se ríe y es tomada en brazos por Darién.
Darién la lleva a su habitación, donde hace un par de días, pudo ocurrir algo más allá, esta vez, ambos van muy seguros y solo se dejan llevar por la pasión que los domina, por supuesto, ahora se preocupan de algo más y es Darién quién se protege, poco después, ocurre lo que debe ocurrir entre una pareja que está sola, libre y totalmente deseosos uno del otro.
Han pasado unas cuatro horas, ambos duermen juntos, cubiertos solo por la ropa de cama, Darién tiene totalmente abrazada a Serena, quién al parecer duerme muy tranquila, cosa muy distinta a Darién, quién después de mucho tiempo, vuelve a tener una extraña pesadilla.
"El amor en algunos casos es tan avaro que se prioriza ante lo demás"
Darién Chiba, deberás proteger a la que en pocos días será tu esposa, no deberás separarte ni un segundo de ella, esta batalla será quizás, la más fuerte que deban enfrentar.
- ¿Quién eres tú? Grita Darién en sus sueños. ¿Qué quieres de mí?
Solo estoy ayudándote, no temas, y ve que dentro de la gran inmensidad oscura de la pesadilla, nuevamente, se presenta ante el, su forma en el futuro, el Rey Endymion.
- ¿Tu de nuevo? Dice Darién.
- Esta vez no estoy aquí para poner en prueba nada, solo para darte una luz de ayuda.
Darién solo lo observa y escucha lo que dice su "yo" del futuro.
Serena Tsukino, Sailor Moon, la futura Neo Reina Serena, está pasando por momentos muy difíciles, entenderás que después de años de batalla, cualquier corazón, por muy fuerte que este sea, algunas veces puede caer.
- Si, lo sé, dice Darién.
Alguien hasta hace poco, sentía un gran amor por tu futura esposa, prometió nunca olvidarla y se marchó para reconstruir su planeta, en compañía de su princesa.
- Estás hablando de… dice titubeante Darién.
- Pero hasta ese hermoso sentimiento cayó en las redes del caos, transformando un infinito amor en un infinito rencor… sigue el Rey Endymion, en tu ausencia, alguien más pudo cuidar de ella, con mucha paciencia y dedicación esta persona la protegió día y noche, más allá que físicamente, su corazón siempre estuvo conectado con el de ella, creando un lazo muy estrecho.
- ¿Estás diciendo que Serena está enamorada de el? Grita Darién.
- No, no estoy diciendo eso, dice Endymion, ella, a pesar de tu ausencia, jamás pudo olvidarte, te respetó y esperó, ella te ama a ti, pero deberás aceptar que Serena siente un gran cariño por esta persona, ahora que ya sabes la verdad, espero que tomes la mejor decisión, si debo volver, lo haré. Adiós.
Darién se levanta de un grito, ve a Serena de espaldas, transpirada y afligida.
- ¿Serena, estás bien? Pregunta el.
Serena no le responde, Darién se levanta, procurando no hacer mucho ruido, va al baño, llena sus manos de agua y después la lanza a su cara, se mira al espejo, y dice:
- Ahora entiendo por que Serena estaba así, pobrecita, las pesadillas la atormentaban y decidió guardar el secreto para no preocupar a nadie, que noble de su parte.
Aunque el está muy seguro del amor que Serena siente hacia el, no puede evitar sentir un poco de celos por todo lo que ocurre, el saber que alguien ama tanto a su mujer, es algo que le hace nacer cierta rabia, aunque intenta ser racional y entender, es tanto lo que desea a Serena solo para el que este sentimiento de celos y rabia parecen no marcharse, entiende que ahora las cosas se han vuelto más difíciles, que a Serena le aterra tener que pelear con el que quizás es su mejor amigo de toda la vida y por eso sentía tanto remordimiento de no haber podido derrotar al caos completamente, por que este buscó alguna debilidad para Sailor Moon y así derrotarla fácilmente.
- Claro, eso debe ser, esta vez, el caos buscó a quién manipular, no lo hizo conmigo para que no fuera tan obvio, sino que con el, quién a pesar de la distancia aún la amaba con todas sus fuerzas, haciendo que todos esos sentimientos ahora no sean más que oscuridad.
"Puedo sentir, como una nueva estrella se llena de oscuridad", escucha Darién, sin duda es Serena, va corriendo al lado de ella y la observa.
"La legendaria batalla de las sailors, volverá, mi corazón se congelará, con ustedes", susurra dormida, mientras una lágrima corre por su mejilla.
Darién la abraza muy dolido, intenta darle seguridad a través de su calor, Serena solo sigue sollozando y dice:
- Seiya… lo lamento.
Escuchar su nombre saliendo de la boca de Serena deja a Darién totalmente paralizado, aún así no deja de abrazarla.
Serena al fin despierta, se da cuenta que está entre los brazos de Darién, lo toma con mucha fuerza y le dice:
- ¿Ya sabes todo?
- Si Serena, también tuve una pesadilla, se lo que ocurre...
- Mi amor, dice entre lágrimas Serena, el día que seamos más felices también será un día lleno de tristeza para todos.
- ¿Qué? Dice el.
- Creo que el caos volverá manipulando el cuerpo y corazón de Seiya el día de nuestra boda, para así aumentar la desilusión de el, al verme convertida en tu esposa.
- Claro, ahora todo tiene mucho más sentido, dice Darién.
- ¿Qué haremos Darién? Pregunta muy triste ella.
- Deberemos seguir adelante, tarde o temprano esto pasará, solo debemos procurar no separarnos, ¿me entendiste?
- Si Darién, estaré a tu lado.
- Y yo al tuyo Serena, siempre, confía en mi.
Ambos se quedan abrazados, ella sobre la cama y el arrodillado en el suelo, al lado de Serena, mientras Darién intenta seguir dándole tranquilidad, Serena piensa el por qué se soñó entre las ruinas del milenio de plata, diciéndose que a pesar de haberse condenado por siglos, era lo correcto.
Serena se aferra cada vez más fuerte al pecho de su prometido, quién ha decidido recostarse al lado de ella e intentar dormir nuevamente.
