Hola a todos, este capítulo le podrá gustar a algunos y tal vez a otros ¿no? Pero despuésde esto, la historia tomará un giro muy interesante, espero que lo disfruten :D
Muchas gracias por sus Reviews, leerlos me motiva para seguir escribiendo, enserio gracias.
CAPITULO 15
LA VIDA DE KAIBA
Cuéntame todo lo que quieras Kaiba, yo sé escuchar a las personas. –Le dijo Tea tratando de generar confianza entre ellos.
Kaiba dudó por un momento, no sabía si debía hacerlo y si lo haría ¿Por dónde empezaría?
Bien, yo…. –Comenzó, sin embargo le costaba hacerlo, se notaba y Tea sabía que eso tal vez nunca había pasado ¿Quién se imaginaría al famoso joven empresario y de los mejores duelistas del mundo, Seto Kaiba, contándole su vida a una chica común como ella?
Cuando era un niño mis padres murieron, Mokuba apenas y los conoció, éramos la familia perfecta, antes de que naciera Mokuba mis padres me adoraban, siempre salíamos a divertirnos, íbamos a parques de diversiones, a obras, al cine, a los parques y al salir del colegio mi madre siempre iba por mí, después íbamos por mi padre a su trabajo y comíamos todos juntos, creo que fue la etapa de mi vida donde fui más feliz. –Kaiba se notaba con la mirada perdida mientras contaba esto, Tea no quería interrumpirlo así que solo dejó que él se tomara su tiempo y después continuara.
Cuando nació Mokuba, implicaban más gastos en mi familia, así que veía menos a mi padre, pero me gustaba cuidar de mi hermano, mi madre me explicó que yo debía protegerlo cuando estuviéramos más grandes, ya que yo era el mayor, así lo hacía y cuando comenzó a caminar yo jugaba con él. –Kaiba hizo otra pausa y después continuó.
Después de un tiempo hubo una crisis de dinero en mi familia, ya no había salidas, no había cine y ya no había juguetes nuevos, eso no me molestaba, aun podía jugar con mi hermano, sin embargo muchas veces escuché discutir a mis padres sobre como pagarían la escuela ahora de Mokuba y mía. –Ahora Seto había puesto la mirada en Tea, sin embargo a los tres segundos la desvió de nuevo.
Mi madre consiguió un trabajo y nos dejaba al cuidado de una vecina, pero cierto día la vecina recibió una llamada que la alteró mucho, nosotros no entendíamos que pasaba, pero tuve que entender que esa mañana cuando mi madre nos dejó con la vecina, ya que eran vacaciones, fue la última vez que la vi. Ella y mi padre habían ahorrado durante meses para comprarnos a Mokuba y a mí un tablero de ajedrez y un paquete para cada uno del duelo de monstruos, cuando venían de regreso a casa, un autobús de pasajeros se estampó de frente con ellos y murieron. –Kaiba guardó silencio de nuevo, Tea estaba callada, sorprendida de la historia de Kaiba pero no sabía que decirle, no creyó que alguna frase en ese momento sería la mejor, solo lo miró y espero que él continuara.
Después de eso, la vecina no se podría hacer cargo de nosotros y al no tener más familia, fuimos llevados a un orfanato, que desde el comienzo fue difícil pero más para Mokuba, él aún era muy pequeño, más que nadie necesitaba a sus padres, pero yo procuraba mantenerlo feliz con el pasar de los días, lo protegía de los demás niños que se metían con él y mientras él tomaba siestas yo practicaba en el ajedrez que nos habían comprado mis padres, el día de su accidente lo traían en la cajuela del auto, por lo que permaneció intacto y me di cuenta de que era bueno en eso, podía ganarle a todos los niño del lugar, a los más grandes e incluso a algunos educadores que me retaban. –Kaiba ya se veía con una mirada menos perdida, al parecer lo de sus padres fue lo que más le había dolido, pero al terminar de contar esa parte, su mirada mejoró.
Así es como venciste a tu padrastro Gozaburo ¿cierto? –Preguntó Tea, al fin hablando.
Si, lo vencí en un juego de ajedrez y cumplió su palabra de adoptarnos a Mokuba y a mí. –Le contestó Kaiba.
Pero todo mejoró cuando vivían con él, ya no les faltaba nada. –Le dijo Tea, tratando de que Seto se sintiera mejor.
Realmente se podría decir que no mejoró ni empeoró, ya no nos faltaba nada material, pero nadie cuidaba de nosotros, todos los días comíamos solos Mokuba y yo, nadie estaba con nosotros, podíamos tener todos los juguetes que quisiéramos, pero no salíamos a usarlos. Incluso después todo empeoró para mí, ya que Gozaburo entendió que podía serle útil y me mantenía estudiando todo el día, todos los días, ya no dormía bien y no hacía otra cosa que estar pegado a los libros y a los profesores más exigentes del país, Mokuba ahora también se sentía más solo que nunca y lo demás ya lo sabes, tuve que crecer mentalmente para depender únicamente de mí mismo, entendí que no podía confiar en nadie más que no fuera en mí, aprendí a que las personas solo te estorban y no debes dejar que tus emociones dependan de cosas tan tontas como esas. –Dijo Kaiba ahora cambiando su tono de voz, parecía más serio.
Pero no todo en la vida es así Kaiba, si no permites que las personas se acerquen a ti. Nunca tendrás amigos y sin amigos ¿Qué es la vida? –Le dijo Tea.
No los necesitas, la gente solo terminará decepcionándote de alguna forma. –Replicó Kaiba.
No todas las personas Kaiba, míranos a nosotros, cuando alguno necesita ayuda, siempre estamos todos los demás para sostenerlo, para ayudarlo y eso no va a cambiar nunca, porque cuando de verdad te importa alguien, harías lo que fuera por esa persona. . –Le explicó Tea, mirándolo a los ojos
A veces me dan náuseas de verlos. –Le dijo Kaiba.
Oye, sé un poco más considerado, además, he visto como tratas a Mokuba y sé que detrás de esa máscara de chico rudo sin sentimientos, hay una persona sensible que busca sentir que alguien se preocupa por él. –Dijo Tea y calló un momento para después seguir. –Y si es así, a mí me gustaría ser esa persona que puedes llamar amiga, que se preocupar por ti y que te apoyaría en todo. –Terminó de decirle Tea con una gran sonrisa en su rostro.
Kaiba se sorprendió al escuchar esas palabras, nadie le había dicho algo así antes, además de Mokuba, no había ningún otra persona en el mundo que se preocupara por él ni por lo que le pasara.
Pero… -Dudó Kaiba. – ¿A qué te refieres? –Preguntó.
Yo sé que tu vida fue muy difícil Kaiba, y haz hecho todo lo que ha estado a tu alcance para cuidar de tu hermano y que él se sienta feliz, además Mokuba es un niño muy feliz, él te ve como su héroe porque te admira, te lo has ganado y eso quiere decir que eres una gran persona, Seto. –Le dijo Tea, pronunciando por primera vez el nombre de éste, ya que al igual que todos, solo le decía Kaiba, pero sintió que sería un buen momento para llamarlo por su nombre.
Me llamaste Seto. –Dijo el chico confundido.
¿Te molesta que lo haga? –Preguntó Tea avergonzada.
No, me pareció extraño, eso es todo. –Le contestó Kaiba.
Bueno, ahora sabes que puedes contar conmigo cuando lo necesites, Seto. –Tea se lo dijo al chico, regalándole una sonrisa, acto seguido se acercó a él y le dio un abrazo amistoso.
Kaiba se puso muy rojo por la situación, hacía muchísimo tiempo que nadie lo abrazaba, nadie además de Mokuba lo había hecho en años, tal vez desde que sus padres vivían. Se sintió bien, por lo que le correspondió el abrazo a la chica.
Mientras tanto en la cabaña
Faraón ¿Te pasa algo? –Le preguntó Tristán a Atem, al verlo sentado en el sofá, parecía estar molesto.
No. –Le respondió fríamente Atem.
Nuestro amigo está celoso porque Tea se fue con el odioso de Kaiba ¿No es así? –Dijo Joey, pero no obtuvo respuesta alguna.
No te preocupes Atem, estoy seguro de que Tea está enamorada de ti, además Kaiba no siente nada por nadie, no debes de preocuparte. –Dijo Yugi, tratando de hacer que su amigo quitara esa cara furiosa que tenía.
Por cierto Yugi ¿Invitaste a Ann a venir? –Le preguntó Mai al chico.
Si lo hice, dijo que no estaba segura de que pudiera hacerlo, pero si es así, mañana la tendremos aquí al anochecer. –Respondió Yugi.
¿Pero cómo llegará hasta aquí, viejo? –Le preguntó Joey.
Tienes razón, olvidé que hay que caminar cuatro horas para llegar a este lugar. –Dijo Yugi desanimado.
O tener una camioneta como la de Kaiba. –Dijo Tristán.
Podemos tomarla prestada y acompañarte por esa chica. –Dijo Joey.
No sé, dudo mucho que Kaiba acepte. –Les dijo Yugi a sus amigos.
Cuenten con ello. –Se metió Mokuba al escuchar la plática de los chicos. –Ustedes pueden tomarla, yo me encargaré de que mi hermano ni lo note. –Terminó de decir.
Wow, muchas gracias Mokuba. –Le agradeció Yugi al pequeño.
No es nada. –Dijo él, sonriendo.
Atem seguía sentado en el sofá, inmerso en sus pensamientos.
De nuevo en el bosque con Tea y Kaiba
Tea se alejó un poco del chico después de abrazarlo, pero éste tomo el rostro de la chica entre sus manos y lo acercó hacia él, besándola.
Tea en ese momento se sintió confundida, pero por alguna razón correspondió el beso de Kaiba y él por su parte sintió una explosión en su estómago, era la primera vez que besaba a una chica, pero debía ser una de las mejores sensaciones de su vida.
Después de algunos segundos, Tea se separa de Kaiba y se pone de pie. Seto hace lo mismo y ella comienza a caminar.
¿Qué es lo que pasa? –Le pregunta Kaiba a Tea.
Kaiba, yo no creo que esto esté bien, mira yo estoy enamorada de otra persona y no… -Dijo Tea, pero fue interrumpida por Seto.
¿Te refieres al perdedor de Yugi 2? –Preguntó Kaiba, de nuevo con su tono de voz normal, molesto.
Él no es Yugi 2, Kaiba, se llama Atem. –Le respondió Tea, defendiendo al chico. –Y sí, estoy enamorada de él. –Terminó de decir Tea, ahora molesta por el comentario de Kaiba.
Cómo sea, pero si estuvieras tan enamorada de él como dices ¿Por qué me besaste a mí también? Porque yo inicié ese beso, pero tú también lo seguiste. –Le dijo Kaiba.
Tea se quedó callada, no supo que decir, Kaiba tenía razón ¿Por qué lo besó? ¿Acaso sentía algún tipo de atracción hacia él también?
No Kaiba, yo no podría sentir algo más que amistad por ti, lo siento. –Le dijo Tea.
No te creo. –Le respondió Kaiba.
Además ahora me siento muy confundida, está Yugi, está Atem y estás ahora tú, esto es demasiado. –Dijo Tea cuando unas lágrimas salían de sus ojos. –Quiero regresar a la cabaña. –Dijo caminando en dirección al lugar.
Iré contigo, podrías perderte. –Le dijo Kaiba.
Olvídalo, puedo llegar sola, además hay cosas que quiero pensar en el camino. –Dijo Tea, para evitar que Seto se fuera con ella.
La chica caminó alrededor de 25 minutos hacia la cabaña y al llegar vio afuera a Mokuba, Joey y Tristán armando una especie de lanza, parecía que se divertían.
Los saludó y después entró a la cabaña donde se encontraba Yugi escribiendo un texto en el teléfono, Mai no estaba, Marik e Ishizu parecían leer un extraño libro y Atem se encontraba haciendo unas anotaciones sobre el mapa en un cuaderno.
Tea se acerca a Atem y se sienta junto a él, lo ve muy concentrado en lo que hace.
Hola ¿Qué es lo que haces? –Preguntó Tea.
Anoto las posibles rutas hacia donde se encuentran esos sujetos y las formas más fáciles de llegar, vías de escape y lugares para escondernos de acuerdo a lo que puedo ver en el mapa, pero necesito ir a conocer más el lugar, para estar seguro. –Contestó Atem sin siquiera mirarla.
Vaya, al parecer eres el único aquí que está trabajando. –Le dijo Tea, sorprendida de la respuesta del chico.
Atem la volteó a ver con cara de sorpresa. –Creí que tú y Kaiba irían en busca de pistas o algo así, pero no fue así ¿Cierto? –Preguntó el faraón.
Tea se puso muy roja, no sabía que contestar a eso y se congeló por un momento.
No, si fuimos a buscar pistas, bueno eso creí yo, pero Kaiba… -Dijo Tea, antes de ser interrumpida por Atem.
Kaiba qué... –Preguntó Atem, sin estar seguro de querer saber la respuesta.
Tea dudó por un momento y luego respondió. – Kaiba quería desahogarse y me contó muchas cosas de su vida, así que lo escuché, por eso no buscamos pistas. –Dijo Tea, algo nerviosa.
Entiendo, bueno yo iré a hablar con Yugi. –Dijo finalmente Atem, levantándose y retirándose de ahí.
Tea estaba muy confundida, pero a la vez estaba segura de estar enamorada de Atem, pero entonces ¿Qué sentimiento es el que tenía por Kaiba?
Esa misma noche Mai y Joey propusieron que antes de empezar a vigilar de cerca a los sujetos, pasarían un día completo en el lago, divirtiéndose un poco, ya que después de eso, las cosas serían más complicadas y todos aceptaron, a excepción de Kaiba que ni siquiera estuvo presente en la propuesta.
¡Wow! Esa es una excelente idea. –Dijo Mokuba, quien a diferencia de su hermano, estaba ahí.
Claro, fue mi idea. –Dijo Joey, presumiendo.
Tea volteó a ver a Atem, quien estaba sentado a un lado de Yugi, poniendo atención a lo que todos decían, pero no la miraba a ella.
Ishizu se acercó a Tea y la chica lo notó al verla de reojo.
Algo te preocupa ¿No es así? –Le preguntó Ishizu a Tea así que ésta se sonrojó y asintió.
Yo nunca vi en ningún recuerdo de mi faraón ni predicciones con mi collar del milenio, alguna ocasión que él estuviera enamorado, pero al verlo cerca de ti, pude notarlo de inmediato, ustedes están enamorados y eso se nota. –Le dijo Ishizu. –Deben luchar siempre por estar juntos, ya que es lo que lo trajo de regreso a esta época. –Dijo para después irse sin que la chica pudiera decir palabra alguna.
Esa noche Tea se fue a dormir con la cabeza llena de cosas que pensar y tendría que poner todo en claro, lo más rápido posible.
