Buenas...
He decidido que voy a actualizar antes de setiembre, un mes antes...
Se que ese capítulo es corto, lo siento... pero, en mi opinión, es el mejor capítulo que he escrito, revela mucha información de forma indirecta, y se descubren pasados, y secretos.
Musica recomendada: Mi camino sin ti (Núria Fergó) N/A: siempre, siempre, siempre tengo que escuchar musica mientras escribo, no siempre será algo referente a la historia, pero esta vez si, tiene muchas cosas referentes a la historia, y bueno, en un trozo de la canción, dice, más o menos, una cosa que va a pasar.
Los personajes y espacios pertenecen a : J.K. ROWLING
tQ. Luu
Eran ya las seis y veinticinco y una persona estaba sentada en una piedra en el lago.
Dentro de cinco minutos tendría que venir Neville y explicar una cosa, pero él estaba ausente, tenía la cabeza en otro lugar. Más bien en su despacho horas antes. Se había discutido con Sirius, y la cabeza le daba vueltas.
"No, no lo entiendo"
No podía sacarse esas palabras de su mente, se iban repitiendo una otra vez, sin cesar. Harto, se levantó y fue hacia el lago, quedando apenas a un metro del agua. La miró. Estaba tranquila, moviéndose de vez en cuando, formando pequeñas ondas cada vez que caía una hoja seca. Cogió una piedra del suelo y la tiró al lago. Izo tres botes y se hundió. Se quedó mirando fijamente el agua, como si quisiera ahogar sus problemas.
- Así que te gusta tirar piedras al lago. No conocía esa faceta de ti.- dijo una voz dulce detrás de Remus.
Él se dio la vuelta, para encontrarse a una Hermione sonriéndole cariñosamente.
- Ya ves, soy una caja de sorpresas.- dijo él sonriéndole.
Hermione sonrió.
- ¿A tu también te ha citado Neville?- le preguntó Hermione mientras se ponía apenas a un metro del lago, justo al lado de Remus.
- Si… y diría que ya se porque.- dijo él mirando el paisaje, igual que Hermione.
- ¿Lo sabes?- preguntó Hermione mirando a Remus.
- Diría que si.- dijo él.
- Ya estamos todos aquí.- dijo una voz detrás de Remus y Hermione.
Los dos se giraron, y encontraron a Neville y Draco.
- Si.- dijo Draco con su habitual tono frío.
Neville asintió con la cabeza y miró a cada uno de los presentes.
- Bueno, lo que os quería decir es que… es que mis padres han muerto.- dijo él mirando el suelo.
Suspiró. Volvió a fijar la vista en el campo de quidditch. Recordó todas las snitchs que James había conseguido. Recordó todos los partidos que Peter, Remus, Lily y él habían pasado sentados en esas gradas, sufriendo al ver a James hacer el tonto sobre la escoba.
Sirius estaba sentado en un banco de la grada de Gryffindor en el campo de Quidditch. Miraba el campo con una expresión seria en el rostro, recordando todos los momentos que había pasado allí.
"No quiero perder a mi mejor amigo, ya lo perdí una vez, no quiero volver a perderlo."
-Sirius.- le llamó una voz muy familiar para él.
Él giró la cabeza en dirección a la voz, y se encontró a Harry, mirándole fijamente. Él le sonrió con ternura.
"Harry es todo lo que me queda."
-¿Querías hablar conmigo?- le preguntó Harry acercándose a él.
- Si. Siéntate.- le dijo Sirius con una sonrisa apagada en su rostro.
Él se sentó, esperando una gran bronca por parte de Sirius.
- ¿Por qué no fuiste al despacho de Dumbeldore?- le preguntó Sirius con tranquilidad, como si hiciera eso por compromiso.
-Me había citado Snape.- dijo él a modo de explicación.
-Harry… si pudiera, haría que Snape dejara de ser profesor y le encarcelaran en Azkaban por mortífago, pero, por mala suerte, no puedo. Así que sólo te pido que le aguantes tan sólo ese año y otro más, y no le habrás de aguantar más, sólo por las reuniones de la Orden. Intenta hacerle caso esos dos años que te quedan, Harry. Se que no es fácil aguantarle cuando abre la boca para decir alguno de sus sarcasmos, pero si quieres ser auror necesitas una buena nota de pociones.- dijo Sirius mirándole con ternura.- ¿Por qué no fuiste al despacho de Dumbeldore tal como te había dicho Snape?
Harry suspiró, desde luego que no quería contarle a nadie la "discusión" con Hermione, pero era su padrino¿acaso se podía negar?
- Estuve hablando con Hermione.- dijo él simplemente, no quería entrar con detalles.
- ¿Hablando de qué?- le preguntó Sirius mirándolo fijamente.
- Hermione y yo estábamos hablando de lo que va a pasar ahora. Ahora que todo ha cambiado. Ahora que nada volverá a ser igual.- dijo Harry con la mirada perdida.
Sirius miró a Harry extrañado, no entendía muy bien lo que acababa de decir.
- Sirius.- dijo Harry mientras giraba la cara para mirarle. Continuó.- La he perdido.
- Neville…- fue sólo lo que pudo decir Hermione.
Draco lo miró con comprensión, él ya sabía lo mucho que se sufría cuando un padre se muere. Aunque ya era casi oficial que su padre no se había preocupado en su vida por él, le quería. ¡Maldita sea! No le tenía tanto odio como para que no le doliera su muerte. Aún recordaba aquellas cenas, cuando tenía apenas cinco años, con toda su familia junta, cenando. Era el único recuerdo que tenía dónde saliera toda la familia junta. Recordaba que su abuela materna, Sophie, se sentaba a su lado para cenar, y como se comía la verdura que, a escondidas de su padre, Draco le pasaba de su plato cada vez que había. (N/A¡que tierno!)
-Lo siento mucho, Neville.- dijo Draco con un nudo en la garganta, cada vez que pensaba en su abuela no podía evitar que se le formara un nudo en la garganta y se le humedecieran los ojos.
Remus le sonrió a Neville con comprensión. Él le devolvió la sonrisa.
- Estoy bien, de verdad, sólo es que… me siento muy solo.- dijo él con un deje de tristeza en su voz mientras encontraba muy interesantes sus zapatos oscuros.
Hermione se acercó a él y le levantó con delicadeza la cara, haciendo que la mirara a sus ojos cafés.
- Siempre vamos a estar a tu lado¿me oyes? Siempre, nunca vas a estar sólo. Siempre estaremos aquí- le dijo Hermione mientras cogía la mano de Neville y se la ponía al corazón (N/A. el de Neville, no me seáis malpensadas xD)- Pase lo que pase,… estemos dónde estemos - dijo con un deje de tristeza- , sin importar el lugar ni el tiempo, sin importar las circunstancias. Siempre estaremos aquí, viviendo nuestra vida, pero compartiendo la tuya. Siempre que nos necesites vamos a estar aquí o a miles de quilómetros, pero si nos lo pides, no dudaremos ni un segundo en venir para estar a tu lado.
Neville sonrió y, sin poder evitarlo, unas lágrimas corrieron por su mejilla. Hermione, al verlo, no pudo más que sonreí y aferrarlo contra su cuerpo.
- Abrázame, anda.- dijo ella divertida mientras le acariciaba el pelo.
Remus y Draco sonrieron. Él le abrazó fuertemente, como si no quisiera que se fuera nunca. Los dos se separaron lentamente. Remus miró su reloj y miró a Neville.
-Lo siento mucho, Neville. Pero tengo que revisar unos trabajos de segundo.- le dijo Remus sintiéndolo mucho.
-Yo he quedado con Blaise para planear la jugada contra Ravenclaw el próximo sábado.- le dijo Draco.
- Y yo he quedado con Enrie McMillian para buscar el libro de "Las mil y una plantas alucinógenas" para un trabajo adicional.- dijo Neville.
Todos lo miraron sorprendidos. Él se encogió de hombros. Los tres se iban a ir, pero antes voltearon para ver a Hermione.
-¿Qué vas a hacer tú?- le preguntó Draco con cariño.
- Me voy a quedar un rato por aquí, leyendo.- dijo ella sonriendo mientras sacaba un libro.
Los tres sonrieron y se fueron. Hermione se sentó en una roca y abrió el libro por la página marcada.
"… Rachel Sexton aún estaba furiosa mientras conducía su Integra blanco por Leesburg Highway. Los arces sin hojas de las colinas de Falls Church se elevaban desnudos contra un claro cielo de marzo, aunque la pacífica escena poco izo calmar su ira…" (N/A: "La conspiración" de Dan Brown)
Hermione leía pacíficamente su libro, mientras un frío viento le golpeaba suavemente la frente.
-Hermione.- dijo una voz. Antes de que ella se hubiera girado, la voz continuó.- Lo siento.
Sirius miró a Harry extrañado. Él lo miró.
-La he perdido para siempre.- dijo Harry con tristeza. Los ojos le brillaban como nunca, pero no quería llorar.- Soy un imbécil.
-Harry… no se porque, pero me da la sensación de que me he perdido algo, si me lo explicases… - dijo Sirius con algo de sarcasmo.
Harry esbozó una sonrisa rota y lo miró fijamente a los ojos.
- Hermione y yo discutimos, le reproché que se había hecho amiga de Malfoy. Me dijo las razones, y yo sabía que era cierto, que la habíamos dejado de banda, pero lo negué y le pregunté que haría si Malfoy la traicionase¿y sabes que respondió?- Sirius negó con la cabeza. Harry continuó.- Dijo "¡Pues me daría igual¿Y sabes porque me daría igual que me traicionase?", yo dije que no, sinceramente no lo sabía. Entonces me dijo "Porque es la primera vez en mi vida que siento que realmente le importo a alguien." ¿Sabes lo que sientes cuando tu mejor amiga te dice eso? Te rompe el corazón completamente.
-Harry, ya verás. Seguro que es algo pasajero, dentro de dos días volveréis a ser amigos y reiréis al recordar eso.- dijo Sirius consolándole e intentando convencerse a si mismo que lo que decía era cierto, aunque sabía perfectamente que eso no iba a pasar. Conocía a Hermione perfectamente, y sabía que Hermione no era de aquellas personas que te dicen "te odio" y al día siguiente te abrazaban.
-No, Sirius. ¿Sabes lo que me dijo? "¿Sabes lo que pasa Harry? Que te has dado cuenta de que has perdido algo. Que ya no tienes poder sobre mí. Que has perdido una pieza de tu ajedrez, no la más importante, pero la has perdido. Y sabes que al final la vas a necesitar, pero ya será demasiado tarde para rectificar tu error. La gente no espera toda la vida, Harry. Y habrá un día en que te quedarás solo, y entonces desearas que nuca hubieses abandonado a tus amigos… y te acordarás de mi. De cómo continué a tu lado en cuarto cuando nadie lo hacia, cuando te ayudé a resolver el animal que había en segundo curso, y te darás cuenta de lo que hiciste. Del grave error que cometiste. Y sinceramente Harry, no pienso esperarte más." Nunca olvidaré esas palabras, las palabras que me rompieron el corazón.- dijo Harry intentando no llorar.
Sirius le miró con comprensión, sabía perfectamente como se sentía, pero no sabía como consolarle. Le puso una mano en el hombro y le apretó suavemente, era todo lo que podía hacer.
Harry tenía la mirada perdida en el campo de quidditch, aunque notó perfectamente que su padrino le había puesto una mano el hombro.
-Antes de irse, se giró y me dijo "Nadie sabe lo que tiene,… hasta que lo ve perdido." Y tenía razón.- dijo Harry indiferente.
Le dolía tanto que mostrar tristeza en su voz era un insulto, la tristeza se quedaba corta, así que no pudo más que hablar indiferentemente.
Sirius miró a Harry, y, sin poder evitarlo, de su rostro salió una sonrisa rota.
"¿Por qué Hermione tiene que tener siempre la razón?"
Hermione se dio la vuelta, y al ver la persona que estaba a su lado, con una cara de culpa, no pudo más mostrar una sonrisa sincera.
-Nada de lo que pasa a tu alrededor es culpa tuya.- dijo Hermione mirando a aquella persona fijamente.
- ¿Puedo hablar contigo un momento? Te prometo que sólo será un momento.- le suplicó aquella persona.
Hermione asintió con la cabeza, y Karen se sentó a su lado con una cara de culpa y de tristeza.
- Hermione, perdóname, de verdad. Lo siento mucho. – le pidió Karen mirándola fijamente.
Hermione suspiró, nunca pensó que ella le vendría a pedir perdón.
- No hay nada que perdonar.- dijo simplemente ella sonriendo.
-Si que hay, Hermione. Yo… yo los aparté de ti. Hice que pasaran todo el tiempo conmigo, sin poder acostarse a ti. ¿Sabes? Desde Canadá recibía noticias de Londres, y oía que Harry Potter estaba aquí, Harry Potter eso, Harry Potter lo otro, y tuve ganas de conocerlo realmente. Mi madre es inglesa y le pedí que por favor, nos fuéramos a Londres, yo quería ir a Howgarts. Así que al final los convencí y nos mudamos a Oxford, no era Londres pero estaba cerca. Al ponerme el sombrero seleccionador, le resé para que me pusiera en Gryffindor. Había oído que Harry Potter tenía un amigo, Ronald Weasley, pero nunca supe que tenía una amiga, cuando cursabais cuarto, en el torneo, vi que en una fotografía estabas abrazado a él, así que te cogí manía. Al sentarme a la mesa, vi una conexión muy fuerte entre tú y Harry, así que me prometí a mi misma que os separaría¿una tontería, verdad? Quería tenerlo para mi, quería que saliera conmigo, algo irónico, porque a mi me gusta Ron. Entonces, me dijeron que a Ron le gustabas, así que imagínate como te veía, como una rival. Pero, gracias a Ginny, me di cuenta de que a ti no te gustaba ni Harry ni Ron, es más, a ella le gustaba Harry y a mi Ron. Y ahora me he dado cuenta del gran error que he cometido. Eres una persona fantástica, todos te adoran, te juzgué mal. Acabo de hablar con Hagrid, y me dijo lo mucho que le ayudaste en tercero, cuando querían ejecutar a su hipogrifo, y, sinceramente, es la cosa más bonita que he oído jamás. Mi padre trabajaba en "Regulación de Animales Mágicos" del Ministerio de Québec, así que desde pequeñita le he tenido aprecio a los animales, y es la cosa más bonita que he oído jamás, teniendo en cuenta de que eres hija de muggles.- dijo Karen mirando a Hermione.
Hermione escuchaba a Karen mientras hablaba, y no supo porque, pero sabía que decía la verdad.
- No es culpa tuya, ellos se separaron de mí porque quisieron, tú no los obligaste. Al fin y al cabo… no les importaba tanto como pensaba.- dijo Hermione con una sonrisa rota al rostro.
- Si que les importas Hermione, de verdad que si. No te puedes llegar a imaginar lo raro que está Harry desde aquél día que enviaste a Ron a la mierda, y yo se que antes pasó algo entre vosotros. Nunca aparta la mirada del fuego, no atiende a clases, está triste.- dijo Karen intentando convencerla.
Hermione la miró con un rostro serio, y volvió la vista al lago.
- Es muy importante para mí que me perdones, Hermione. En mi antiguo colegio, había una chica que me caía muy mal, no la podía ni ver. Y un día como cualquiera, se murió, de un ataque al corazón o una cosa así… y no le pude pedir perdón. Es una cosa que me quedó marcada, me sentía culpable y en el fondo, noté que no me caía tan mal. No quería que eso me pasase contigo.- dijo ella mirando el lago.
- No tienes que pedirme perdón, aunque si me lo quieres pedir, si, estás perdonada.- dijo Hermione encogiéndose de hombros.
Karen sonrió.
-Gracias.- dijo ella mirándola a los ojos, volvió la vista al lago, al igual que Hermione.
Se hizo un silencio cómodo, mientras el frío viento de tarde les hacía mover el pelo.
-¿Siempre vienes aquí para pensar?- le preguntó Karen cortando el silencio.
Hermione la miró y sonrió, después volvió a poner la vista al lago.
-Si, siempre que puedo. Últimamente puedo ir casi siempre que no hay clases, antes me quedaba en la sala común haciéndoles los deberes a los chicos. Y ahora como los hacen solos o como mínimo no me piden que se los haga, puedo venir casi siempre. Normalmente vengo sola o con Remus o Draco.- dijo ella mirando el lago fijamente.
Karen asintió con la cabeza, sin perder apartar la vista del lago. Las dos estuvieron allí, contemplando el lago en silencio. Las dos sabían que nada iba a ser igual, que nunca podrían ser amigas, pasase lo que pasase. Se tendrían que conformar en el simple hecho de compañeras de casa, sin ir más lejos. Sabían que eso nunca se volvería a repetir, que nunca podrían volver a disfrutar del paisaje juntas, sin esa paz que las envolvía, y que pareciese que nada podría atacarlas allí dentro, dónde no existía la guerra ni los amores, era, simplemente, un momento de descanso, de dos enemigas, aunque a la vez amigas.
Hermione suspiró y se levantó. Karen, al notarlo, la miró.
-¿Dónde vas?- le preguntó con simpatía.
- A… a tomar una decisión.- dijo Hermione mirándola a los ojos con un deje de tristeza.
Karen la miró extrañada, ella, para tranquilizarla, simplemente negó con la cabeza con una sonrisa en el rostro.
-¿Podremos ser amigas?- preguntó Karen mirándola con esperanza.
Hermione la miró con tristeza, sabía que aquello era imposible, aunque le doliera admitirlo. Le gustaría volver a repetir eso, las dos en el lago, en silencio.
- No.- dijo Hermione con una sonrisa rota y negando con la cabeza, como si le doliera haber dicho eso.
Karen bajó la cabeza y asintió con la cabeza. Hermione estaba yéndose, pero un comentario de Karen la detuvo.
-No quiero que me odies.- le dijo Karen mirándola.
Hermione la miró y suspiró, no sabía porque, pero ya nada era igual, nunca volvería a ser igual. Nunca podría volver a recuperar su verdadera amistad con Harry ni con Ron, nunca podría trabar una amistad con Karen. No podría aguantar más ese peso que cargaba encima de ella, no podría volver a ver a Harry sin que la embargara la tristeza. Y, aunque le doliera, sabía que lo mejor era cambiar, empezar de cero otra vez, lejos, con otra gente.
- ¿Se puede odiar a la perfección?- le preguntó con una sonrisa rota.
Sin darle tiempo a Karen para responder, se fue.
Se fue para siempre.
¿Os a gustado el capítulo? A mi me encantó, de veras.
Ya se que a muchas os han entrado ganas de matarme¿verdad¡He puesto a Karen en una buena posición! Ahora ya sabeis de que viene el nombre de la historia. En capítulos de más adelante, alguien respondrá esa pregunta.
GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME ESTÁN ENVIANDO REVIEWS DESDE QUE EMPECÉ LA HISTORIA, MUCHÍSIMAS GRACIAS.
Att.
ECDP
