Capitulo 10. –La prueba.

Habían pasado dos semanas desde la partida de Yaten, ella había cambiado su celular y ahora estaba más tranquila, ya se veía como antes, salía con Minako y Shinji, Seiya y Nere usualmente estaban juntos y a veces se quedaban con ellos.

Ese día era domingo, ya era tarde, Serena iba llegando a su casa corriendo, le había estado llamando a Seiya pero él no contestaba. Hizo muchísimo ruido al abrir la puerta y después la azoto cuando estuvo dentro, muy enojada subió a su cuarto y de camino vio a Nere entrar al baño.

-No me opongo a que estén en la casa. -dijo Serena entrando a su cuarto. -¿Pero en mi cuarto? –Seiya un poco rojo se asomo de debajo de la cama. -¿No tienes cuarto?

-Es que… estábamos…

-Como sea… no quiero detalles de su vida.

-¿Estas molesta?

-No, me imagino que…

-No, haya no podemos entrar, Taiki le pone llave.

-Nada tonto mi hermano. –Serena se sentó en su cama. –Necesito que me ayudes.

-Claro…

-Necesito que estemos solos.

-Bueno… dame una hora. ¿Ok?

-Si, tomate tu tiempo.

Minutos después Serena los veía salir de la casa, juntos, tomados de la mano, sonriendo de lo felices que estaban. Serena se sintió sola una vez más. Tomo su cuaderno y se puso a escribir:

"Piel con piel,

aliento con aliento

me escondí bajo tu piel,

tu me cuidaste como tu tesoro,

y yo me deje llevar.

Caro pague mi error

Me dejaste sola

Mientras dormía

Prometiste estar aquí…

Prometiste cuidarme,

Como se supone que lo harás

Si no se donde estas…

Ya era noche cuando Serena despertó, Seiya estaba parado frente a ella, se había quedado dormida escribiendo, su cuaderno ya no estaba, le tenía él en las manos.

-¿Otra vez llorando? –Seiya estaba molesto. –Prometiste no llorar.

-No lo hice. –Serena se sentó y se tallo los ojos. –Minako dijo que en 15 días sería su fiesta de cumpleaños se disculpo para comprar lo necesario.

-¿Y? –Seiya seguía molesto. –Eso no explica por que llegaste tan molesta en la tarde.

-Shinji dijo que Rei ya no anda con Darien, y su hermano le dijo que dijo Andrew que…

-¡Serena!

-Darien me invito a comer, y se que Taiki se va a oponer… Siempre tiene razón.

-Serena… -Él se sentó junto a ella. –Deja de escucha lo que dicen los demás, sigue tú…

-Tengo miedo.

-Sigue tu corazón.

-Creo que estoy embarazada.

-¡¡QUE!!

Seiya la miro detenidamente, por fin entendía el por que de su decepción cuando él se fue, después de todo ese tiempo por fin comprendió por que ella decía que Nere no lo amaba, Yaten se la había llevado, ahora ella tenía miedo mientras él viajaba por Europa.

-¿Cómo pudiste? –Seiya estaba muy desconcertado. -¿Serena que hiciste?

-Es tonto preguntar eso.

-Bueno si… pero... es que…

-Solo lo hicimos dos veces, pero la primera fue… sin… tu sabes. –Serena estaba sonrojada.

-¡¡POR DIOS!! –El grito de Seiya había sonado en toda la casa. -¿Cuánto tiempo?

-Pues… es que tenía que ser hoy y… no baja nada.

-Necesitamos estar seguros para saber que hacer… tenemos que… primero… es que… mamá podría… y papá…

-Seiya calmate no entiendo nada. –Serena estaba cada vez mas apenada. –Me confundes.

-Es que… ven, aun es temprano.

Los mellizos salieron de la casa, aun era temprano, tomaron el tren. Viajaron algún tiempo, una hora quizás. Llegaron a un área del centro de Tokio, lugar donde había mucha gente y sería poco probable que fueran reconocidos.

Muy preocupado pero con la sangre fría Seiya compro una prueba, Serena estaba esperando fuera de la farmacia mientras él la compraba.

A lo lejos vio las noticias y salio una nota de la familia Takeuchi, no presto atención a la noticia y miro a Yaten… Otra vez esa mirada fría y orgullosa, ella quería llorar.

-Serena… -La voz de Seiya llamo su atención. –Ven…

Seiya la llevo a un hotel cerca del lugar, o era un lugar feo, se veía muy cómodo y limpio, ella se sintió incomoda.

-¿Por qué vinimos aquí?

-Por que en la casa Taiki podría descubrirnos, y además mamá es muy suspicaz.

-Me siento rara. –Serena se sonrojaba. -¿Vienes aquí a menudo?

-NO… Claro que no. –Esta vez Seiya se sonrojaba.

Unas chicas del servicio venía saliendo de uno de los cuartos, al verlos hicieron un comentario que hizo que ambos se sonrojaran.

-¡Que bonita pareja hacen esos dos!

Serena sonrió, Seiya abrió la puerta del cuarto rápidamente, sin pensarlo los dos entraron al lugar. Ya dentro ambos se miraron… la situación era muy incomoda.

-¿Creen que somos…?

-Pareja… -Continúo él. –Ten terminemos con esto.

-OK.

Ambos recostados mirando al techo… estaban muy pensativos, muy serios, la incomodidad de ambos ya no estaba pero la preocupación era mucha.

-¿Y que vas a hacer?

-No lo se.

-¿Les dirás a nuestros padres?

-No se.

-¿Cómo le vas a poner si es niño?

-¿Seiya?

-Es un bonito nombre.

-¡SEIYA BASTA! Hablas como si… -Serena se interrumpió. –Aun no sabemos si es positivo.

-¿Y si lo es? ¿Le vas a decir?

-No.

Una hora más tarde ambos venían de regreso en el tren, ya eran las 9, sus padres ya debían estar preocupados, pero si estaban juntos no habría problemas.

-¿Qué se siente Serena?

-¿Hacerlo?

-No… -Comenzó a reírse Seiya un poco nervioso. –Tener esta incertidumbre.

-Pues… no me preocupaba tanto.

-¿De verdad?

-Si… él se fue sin dejarme nada, no me dejo nada, ni una foto, una carta, un regalo… solo me dejo recuerdos, lugares que me duele visitar por que me recuerdan a él. Si esto hubiera sido real podría tener algo de él, algo suyo y podría saber que realmente estuvo aquí y no solo pensar que quizás fue un sueño.

-¿Serena?

-Ya se que es tonto pensar así pero… -Serena estaba a punto de llorar. –Pero de verdad lo extraño, me siento sola…

Seiya abrazo a su hermana como tratando de protegerla de ese dolor, nadie sabía la razón real de por que él había procedido de esa forma, parecía quererla mucho y de repente había desparecido.