-Jugando con fuego-

No sabía cuantas horas había estado meditando, pensando en una manera de salir de todos sus problemas y en especial, de sacarla de su cabeza. Ella había estado en la mitad de sus pensamientos, invadiéndolos, causándole pesadillas e incomodidades, el príncipe saiyajin, por primera vez, había experimentado la sensación de tener un límite.

No lo pensó mas, decidió jamás volver a recordarla, olvidarla y seguir con su vida y como muestra de ello, iba a verla por última vez, sin saber porque, pero deseaba hacerlo. Así que de inmediato, se levanto del pasto húmedo y se aventuró a buscar su Ki, estaba realmente diferente, en su energía podía canalizar una ráfaga de sentimientos, cada uno tratando de luchar.

Cuando llegó al edificio, algo lo detuvo y para siempre, estaba destinado a quedarse guardado, a través del vidrio, se podía ver a una pareja feliz bebiendo champagne, mientras disfrutaban con sus amigos, Goku estaba allí y esto hizo que su sangre hirviera más.

Sigilosamente, entró por la puerta y comenzó a ver a las personas, nadie parecía notar su presencia, él era mas como una persona cualquiera, los importantes ahora, eran esos dos comprometidos.

-Desearía brindar por mí y por mi futura esposa, Bulma Briefs, espero que nuestro futuro esté lleno de amor- El hombre confiado de si mismo, abrazó a su pareja con su brazo izquierdo y con el derecho levantó una copa, lo más alto que pudo.

Cuando vegeta escucho estas palabras, parecía que su corazón había dejado de latir, sus pupilas se dilataron y casi que se desató una bestia, por lo pronto nadie la había visto, sin pensarlo, se dejó llevar por sus arranques y su objetivo era derribar a Komuro, asesinarle de una manera sangrienta y largarse de allí sin mas.

Pero antes de que pudiera mover su pierna un centímetro, una voz le llamó la atención, haciéndolo detenerse por completo.

-Yo si fuera tu, la dejaría en paz de una buena vez- Yamcha se encontraba observándolo desde hacía mucho tiempo.

-¿Qué quieres?, ¿Ahora eres mi ángel?- Se burló

-Se como te sientes Vegeta, al fin y al cabo, los dos terminamos sufriendo por la misma, cuando ella me dijo que se encontraba esperando un hijo tuyo, mi reacción fue casi idéntica a la tuya- Vegeta se volteó a observarlo

-¿Quién dice que sufro por ella?

-Si no te importara, ¿Qué haces aquí?- Pregunto con una sonrisa ganadora

-Vengo por Trunks, quiero ir a entrenar

-Trunks se encuentra fuera de la ciudad, que genio eres, saiyajin- Yamcha estaba disfrutando la conversación mas de lo que imaginaba- Déjala, supongo que al fin encontró a quien enserio la ama, ¿Ves esa sonrisa?- La observó detenidamente, luego se dirigió a vegeta- Es una que ni tu ni yo pudimos sacarle nunca

-¿Y eso que?, ya me voy, no me interesa nada de lo que dices- Se cruzó de brazos y estuvo a punto de salir

-Está bien, piensa en lo que te dije, si hay algo bueno en ti, ojalá lo uses para pensar, ella está confundida, la conozco bien, su mirada está perdida, parece un barco sin rumbo- Se quedó observándola estático, detallando cada cosa de ella, aun había amor en el, siempre lo habría, pero aunque quisiese, hacía lo correcto en quedarse en silencio.

Vegeta no quiso escuchar mas, vio por última vez a la pareja y se esfumó de allí, cumpliría la promesa de no volver a tener que ver con ella, el ya no sacaba nada con estar jugando con ella, desde ahora, el sería completamente libre.

Después de volar varios kilómetros, ya se encontraba de nuevo en el bosque, siguió unos pasos adelante y vio la casa de Alison, recogería sus pertenencias y se iría de allí, encontraría nuevos retos, todo explorador buscaba eso, adrenalina.

Pero cuando entró, sintió gran remordimiento, rabia, celos. Entonces sintió su sed de venganza, jamás había sentido esto después de freezer, pero algo en él había cambiado, algo de un modo sanguinario y algo malvado, sin duda, sentía deseos desquitarse de Bulma.

Entró a la cocina y vio allí a Alison, sonrió de lado, sin duda se había vuelto loco, cuando cruzó miradas con Alison, supo que era hora de actuar, dio unos pasos mas y se encontró a su lado, ella estaba tranquila, lavando los trastos, ahora segura de tener su compañía.

-Hola Vegeta, ¿Solucionaste tu problema?- Preguntó con curiosidad en un tono tranquilo

Pero el no dijo nada, de inmediato la miró a los ojos y acto seguido, la besó, la besó de un modo salvaje, ella sin duda no negó su afecto, de inmediato rodeo el cuello del saiyajin y él la tomó de la cintura. Ella se sentía en el cielo, los labios del príncipe eran cosas de otro universo, por un momento creyó sentirse de nuevo amada, pero esta no era la intención de Vegeta, al besarla, solo tenía en su mente a la única, la científica de cabellos azules.

Se despertó alrededor de las 3 AM, su cuerpo se encontraba completamente bloqueado, algo le impedía poder moverse con libertad, la habitación en donde se encontraba, estaba a oscuras, solo podía ver con algo de claridad su traje de entrenamiento, colgando solo de una esquina de un cajón, sus botas disparadas por el suelo y también, ropa femenina, de inmediato, observó la barrera que le impedía moverse y se dio cuenta de lo que había hecho, una mujer abrazaba su pecho con tal firmeza, que ni él podía soltarse, inclusive teniendo esa gran fuerza sobrenatural. Entonces, pudo ver claramente su figura, era Alison.

Abrió sus ojos como platos, fue real todo, se sintió patético, de nuevo fue llevado por sus instintos, se dejo llevar por la rabia y la impotencia que sentía, su mente debía estar tranquila, se sentía completamente frustrado y no sabía que hacer.

Apartó a Alison de su pecho y la acomodó en el otro lado de la cama, después se levantó, su espalda crujió y el solo soltó un quejido, tomó su traje de batalla y sus botas y salió al patio a vestirse y mientras exponía su piel al frío de la madrugada, se puso a pensar, ¿Qué hacer?, su mente le ganaba en todos los sentidos, ya no sentía aquel poderoso príncipe capaz de dejar a cualquiera en su lugar, ahora ni siquiera podía dejarse a si mismo en el suyo.

Cuando sintió su dedo golpear con la superficie de la bota, supo que ya estaba listo, se adentró al bosque, todo estaba en completo silencio, solo estaba el y un pequeño animal que ahora le seguía, un zorro, su compañía no le afectaba, al contrario, siempre sintió afecto por algunos animales, ya que no podían hablar, ni incomodarlo con molestas charlas.

Caminó alrededor de media hora, aun acompañado por el zorro, se sentía relajado y liberado, la vida salvaje siempre le parecía confortable, podía sentirse en su propio ambiente, ser salvaje, ser como el quisiera y que ningún otro insecto le molestara, pero aun cargaba con el rencor hacia Bulma, podía decirse de cierta manera que la detestaba.

Subió al zorro a su hombro, este no hizo nada, el pequeño animal rojo solo le observaba, después escalo a un árbol, puso su mano contra el tronco, se agarró bien y comenzó a escalar, hasta llegar a la copa, el árbol era grande, por lo que se podía ver todas las copas de los otros árboles e incluso tener un buen panorama de la ciudad, sacó una manzana de su bolsillo, la mordió y luego bajó su mirada al zorro, que ahora descansaba sobre sus piernas, le acarició mientras observaba la ciudad apagada.

Se quedó allí por mucho tiempo, recordó su vida desde que era un soldado, uno muy poderoso, un saiyajin aterrador, cuando pisaba algún planeta, las personas corrían, sabiendo que morirían violentamente a manos de un hombre sanguinario por excelencia, los viejos tiempos eran buenos, nada le preocupaba, podía hacer lo que quisiera, sin tener que sentir remordimientos de nada, no como el ahora, se sentía vacío de alguna manera, se sentía molesto con sigo mismo y de alguna manera, iba a terminar haciendo una locura.

Volteó a mirar haca el norte, su mirada de cazador le permitía ver las cosas mucho mejor que un humano, allí vio la mansión, la cual parecía el caparazón de una tortuga, con tantas cosas que bien podrían ser una ciudad propia, suspiró y luego sacó otra manzana, comenzó a jugar con esta, sin parar de mirar C.C, con la mirada que tenía, podía decirse que tenía un plan macabro, sus ceño fruncido y sus ojos negros de águila bien concentrados, su Ki se había elevado y segundos después, la manzana explotó, lanzando jugo a todas direcciones

-Si cree que puede salirse con la suya, está equivocado- Sonrió macabramente.

Tomó al zorro y lo subió de nuevo a su hombro y bajó del árbol de un salto, cayó en el suelo, con su mano en este, como apoyo, luego, una grieta se abrió, soltó al zorro, que ahora se veía asustado y de inmediato salió corriendo hacia los arbustos.

El amanecer lo sorprendió, era hora de regresar, ahora con un plan en su mente, lo que alguna vez perteneció a ese saiyajin, siempre lo sería y Bulma estaba en esa lista, no iba a permitir que se burlara de el aquel hombre, era un simple humano y con un simple golpecito con su meñique, podría terminar aniquilado, solo que su idea era mucho mas macabra, le haría sufrir hasta el último aliento.

Llegó hasta la casa y allí, en la puerta, vio a Alison, con una sábana encima y con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Vegeta!- Alison agitó su mano

-Mujer- Dijo con la voz apagada, Había olvidado aquel pequeño detalle, Alison

-¿Dónde estabas?, desperté y no te vi

-Fui… Eh a caminar- Entró a la casa y se sentó en el sofá

-Ya veo, te prepararé el desayuno de inmediato- Se internó a la cocina, ella realmente sentía algo por aquel saiyajin

Se cubrió la cara con las dos manos y tomó aire, ¿Cómo había podido olvidar aquel detalle?, Alison debía estar fuera de este plan, o sino, acabaría por ahuyentar mucho mas a Bulma, ahora, lo había aceptado, siempre fue territorial y haría lo que fuese por tenerla de nuevo.

-Oh, lo olvidaba, tu amiga, la millonaria, vendrá a traer esos disfraces que te pones para hacer ejercicio, le pedí también uno para Sam, para que se quede igual que tu- Cuando dijo esto, vegeta quedó helado.

-¿B-Bulma?- Casi que no podía creerlo, si ella iba, podía destruirse su plan

-Así es, sé que te gusta estar mucho con ella, ya que son amigos de infancia- Sonrió

Alison volvió a entrar a la cocina y dejó a vegeta allí, lo que quedaba era despertar a Sam y entrenar con el, tal vez así podía despejar su mente.

Entró a la habitación y lo vio allí, dormitando pacíficamente.

-Niño, despierta, es hora- Sam abrió sus ojos y lo vio allí, su cara se decoró con una sonrisa y de inmediato saltó de la cama.

-Hoy me enseñaras a volar, ¿Verdad?- El niño comenzó a brincar, mientras que el príncipe lo veía con algo de decepción

-Todo con calma niño, primero debemos controlar tu Ki, es realmente inestable

-Si señor vegeta- Dejó de brincar y bajó la cabeza

-Pero intentemos volar

Sam levantó la cabeza y de nuevo sonrió.

Los dos saiyajin salieron al patio, el sol ya había salido y los cubría con sus cálidos rayos, la mañana estaba fresca y esto les ayudaría bastante en los entrenamientos.

Comenzaron con un calentamiento, Vegeta comenzó a elevarse y el niño iluminó sus ojos, anhelaba volar con todas sus fuerzas, Después, el saiyajin quedó flotando en el aire y de su cuerpo, dejó salir una aurora dorada, pero aun no estaba convertido en súper saiyajin, simplemente, había concentrado todo su Ki.

-¿Qué hago yo?, señor vegeta- Sam se sentó en el pasto y esperó una respuesta por parte de este

-Comienza concentrando tu Ki, si lo haces, estarás en el aire muy pronto- De nuevo regresó a su trance y cerró los ojos.

El infante cerró los ojos, aspiró aire y luego, dejó su mente en blanco.

Alison estaba en la cocina, cortando carne, mientras veía como su hijo estaba siendo rodeado por una especie de gas verde, ella sintió temor, pero de nuevo recordó, él era diferente a todos los niños, así que continuó haciendo sus deberes.

-Señor vegeta, esto es aburrido- Se quejó al cabo de una media hora

Vegeta regresó en si y luego descendió hacia el pequeño niño de ojos verdes.

-Haber, ¿Te sientes poderoso?

El niño le observó confuso, ¿Cómo se sentía ser poderoso?

-No comprendo señor Vegeta

-Concéntrate, todo lo que puedas en tus manos, cuando logres hacer una esfera de Ki, entonces podrás volar- Vegeta se alejó del niño y nuevamente regresó a su posición anterior.

Sam se sentó en el pasto, observó sus manos y trató de hacer una esfera, forzó su cuerpo lo más que pudo, casi estuvo a punto de estallar, pero lo único que ganó fue, un terrible dolor de cabeza.

-¿Señor vegeta?, ¿Cómo puedo hacer esto?- Observó a vegeta, este ya se estaba poniendo rojo de la ira

-Bien, piensa en algo…, algo que te enfurezca mucho, tal vez sirva, ahora… NO MOLESTES- Vegeta cerró sus ojos de nuevo, esperando que fuese la última vez.

El niño comenzó a recordar el día en que su padre se fue, él trabajaba en una gran empresa y se suponía que debía irse a un viaje de negocios, antes de irse, le prometió que cuando volviera, le enseñaría a volar, el sueño del pequeño siempre fue ser piloto, los cielos eran para el una gran maravilla y cuando supo que tenía la capacidad de elevarse y viajar por el cielo, anheló aprender, pero esperó y esperó, las semanas se convirtieron en meses y los meses, se convirtieron en unos años.

-Ahora lo siento señor vegeta- Sam estaba realmente concentrado, una vena se formaba en su frente y de sus manos, se formaba una esfera verde, esta parecía una chispa y de inmediato, el niño sonrió.

Vegeta bajó de nuevo y cuando tocó el pasto fue abrazado por Sam, el realmente estaba emocionado y no pudo contenerse.

-Gracias papá- El pequeño había perdido su hilo y confundió a Vegeta con su padre, él se sobre salto un poco, pero pudo contenerse.

-¿Papá?- Una voz femenina regresó a la realidad a los dos saiyajin

-B- Bulma- Vegeta se volteó asustado

-¿Puedes explicar cuantos hijos mas tienes?- Puso sus manos en su cadera y le miró con odio

Continuará.

Próximo capítulo.

"¿ÉL?, ¿un saiyajin?

Cuando abrió la caja, se quedó completamente sorprendido, había un traje de entrenamiento, muy parecido al de él, pero este era grisáceo, también vio un scouter y una carta, rápidamente la abrió, era una carta de Alison, hacia Komuro, ¿Komuro?, vegeta se sobresaltó, luego, comenzó a leer su contenido.

"Komuro, realmente no comprendo, ¿Qué hice para que te fueras?, Sé que me comporté de un modo obsesivo, pero realmente te amaba, los chicos te aman, ¿Qué harás con Sam?, le hiciste una promesa, el realmente está esperando a que regreses, todos los días se sienta a observar por la ventana, esperándote, sé que te fuiste por alguien o con alguien, revisé las llamadas, estuviste marcando a un número por varias semanas, hoy llamé, me contestó una mujer, no se porque lo hiciste, éramos felices juntos. Solo te escribo esto, porque me interesan los niños, eres su padre y debes regresar, aunque sea, para cumplir tu promesa"

Bueno, al parecer, las cosas cambiaron un poco mas, algo loco realmente, ¿Cuál será el desenlace de esta historia?, solo faltan dos capítulos, la verdad, pienso que el último capítulo será largo, se van a descubrir verdades, muchas verdades y les hago una pregunta, ¿Volverán a estar juntos?, o cada uno tomará caminos separados.

Espero que les haya gustado, gracias por los reviews, nos vemos pronto.