...

Caos

...

Todo era caos.

Ochako se percató de que su sombra se había visto opacada por una sombra mucho más grande y oscura. Una sombra profunda que abarcaba una enorme cantidad de terreno justo en el mismo momento en que los robots se empezaron a desplomar a su alrededor, como si hubieran dejado de funcionar todos a la vez.

Las máquinas yacían completamente inutilizadas.

¿Era parte del examen o alguien tenía un quirk así de poderoso? o quizás habían tenido menos tiempo del que Present Mic les había dicho en un principio.

Fuera como fuese tenía que salir de ahí.

Pronto se empezaron a escuchar los gritos de todos alrededor.

─¡Corran!

─¡Hay que salir de aquí pero YA!

Y en medio del caos causado por la confusión y el robot de cero puntos, igualmente afectado por lo que sea que afectó a los robots pequeños, se empezó a desplomar causando todavía más pánico entre todos los aspirantes.

El robot de cero puntos perdió el equilibrio y se tambaleó golpeando uno de sus costados con uno de los edificios contiguos, la fuerza del choque fue suficiente para que el suelo temblara lo que la hizo perder el equilibrio. La colisión, además, arrancó trozos de concreto enviandolos por todos lados, un pedazo particularmente grande fue directo hacia donde ella estaba.

La realización de que iba a morir la paralizó por completo. Sus ojos fijos en la roca que se acercaba y sus piernas aferradas al suelo sin la más mínima intención de moverse.

Era completamente incapaz de decirle a su cuerpo que corriera, que usara su quirk. Simplemente su cerebro había dejado de funcionar.

─¡Cuidado! ─Chilló una voz mientras Ochako era empujada fuera de la trayectoria del la piedra. El fragmento de concreto se estrelló en el suelo donde segundos antes había estado ella.

Rodó por el áspero suelo junto con otro cuerpo, ganándose raspones nuevos aquí y allá. Cuando se detuvo trató de enfocar y todo lo que vio fue un borrón de pelo verdoso, ojos enormes y pecas.

Se puso en pie y entonces supo que había caido de mala manera, pues al apoyar su cuerpo en el pie derecho sintió una terrible punzada de dolor.

─¡Tenemos que huir! ─exclamó la otra chica. Ya no había el más mínimo rastro de miedo. Su voz suave sonaba firme, a diferencia del tartamudeo que había escuchado cuando la vio por primera vez.

La chica notó que le costaba caminar por lo que la sujetó firmemente por la mano y tiró de ella. Haciendo un esfuerzo descomunal por aguantar el dolor, Ochako empezó a correr junto a ella como podía.

─El edificio va a colapsar y el robot caerá. Tenemos que salir de aquí antes de que eso suceda.

Y como si hubiera invocado la mala suerte, el edificio empezó a colapsar bajo el peso de la máquina. Huian como podían mientras iban esquivando la incesante lluvia de escombros.

No iban a conseguirlo, si la chica no estuviera arrastrando a Ochako, tal vez tuviera una oportunidad de salvarse. Oh, espera ¡Eso es!

─¿Puedes usar tu quirk en ti? ─Preguntó ella, casi como si estuviera leyéndole la mente.

Sin perder tiempo Ochako usó la energía que le quedaba para eliminar su propio peso. La adrenalina del momento mantuvo su náusea a raya, sin embargo no vio venir lo que sucedió a continuación.

La chica empezó a arrastrar a una Ochako flotante, justo como había planeado, sin embargo era obvio que no lo iban a conseguir. El robot estaba casi encima de ellas. Tanto así que podía distinguir los remaches que unían las placas de metal de la máquina.

Entonces la chica se detuvo en seco, giró sobre sí misma, y con toda la fuerza que tenía en su cuerpo, lanzó a Ochako a una gran velocidad fuera del alcance del impacto. Con la gravedad cero haciendo efecto no era necesaria una gran cantidad de fuerza para convertir a una persona de cuarenta kilos en prácticamente un proyectil. Sin embargo al propulsar a Ochako la chica quedó atrás.

Rápidamente desactivó su quirk, pero no rodó por el suelo como había temido, sino que fue recibida por alguien. Un chico, el chico excesivamente serio de lentes con el quirk de propulsión.

Con Ochako en sus brazos empezó a correr lo más lejos posible de la zona de impacto.

─¡NO! ─Chillo ella señalando hacia atrás─ ¡LA CHICA TODAVÍA ESTÁ AHÍ!

─¿Qu-Quién? ─Preguntó él entre jadeos, pero detuvo su quirk de inmediato y se giró justo en el momento en que un ensordecedor «boom» estalló, enviando una poderosa oleada de viento y tierra en todas direcciones. Ochako y el chico se vieron obligados a cubrirse el rostro.

Ya era demasiado tarde. La chica había sido aplastada y todo por salvarla a ella. Las nauseas volvieron atacar y Ochako se vio en el suelo devolviendo su desayuno.

...

La sonrisa de Nedzu se ensanchó cuando reconoció lo que uno de los aspirantes intentaba hacer para inhabilitar a los robots.

Era una chiquilla interesante, mira que intentar eliminar a las máquinas de golpe usando un PEM. Una maniobra arriesgada y desesperada, pero interesante sin duda. Le trajo recuerdos llenos de nostalgia, de cuando era una criatura pequeña y adorable que gustaba de causar problemas. Ah, los buenos y viejos tiempos.

Pero la chica se estaba excediendo en la cantidad de energía de las baterías que iba a usar, eso seguramente causaría muchos daño a las máquinas. Y no solo a los robots de uno y dos puntos si sus cálculos eran correctos. Y lo eran.

Por alguna razón a Nedzu todo aquello lo divertía profundamente.

Dejó su taza de té a un lado y decidió acercarse al personal que controlaba las cámaras de vigilancia. Iba a paso tranquilo pues sabía lo que iba a suceder a continuación, había calculado del tiempo del que disponían. El radio de alcance del P.E.M. no afectaría los equipos donde se encontraban, pero si a las cámaras que estaban ubicadas en el lugar del examen y eliminando buena parte de la información que habían recaudado hasta ahora, eso si él se quedaba cruzado de brazos y no hacía nada.

Bueno, en resumen tenía todas las contingencias calculadamente cubiertas.

─Activen el protocolo de emergencia número ocho. Siete. Cero. Dos. Y procedan a mi señal.

─¿Emergencia? ─Interrumpió Midnight.

─¿Desactivar todo el circuito de cámaras? ─Intervino Aizawa, su voz había dejado de sonar aburrida. Probablemente era el único de los profesores que se había aprendido de memoria todos los protocolos que tenía Nedzu para todas las eventualidades de los escenarios que había calculado─ ¿Por qué?

─Porque vamos a presenciar uno de los más grandes despliegues de arrojo y estupidez que este examen de admisión ha visto en mucho tiempo ─anunció con entusiasmo─. O no, ya que no vamos a tener las cámaras para poder apreciarlo. Una lástima.

Nedzu evitó la mirada de desconcierto en sus profesores y colegas y se dedicó a observar a la chica a traves de la pantalla. En el momento en el que ella levantó las puntas de los cables Nedzu levantó su patita. De inmediato la habitación quedó en silencio. Nadie entendía nada, pero si el director decía que el circuito se debía reiniciar: El circuito se debía reiniciar. Uno simplemente no discutía con uno de los seres mas inteligentes del planeta.

─¡Ahora! ─dijo con energía bajando su patita con fuerza. De inmediato los controladores hicieron lo propio, apagaron todo el circuito de cámaras y la habitación quedó a oscuras.

─¿Y eso fue por...? ─empezó Mic.

─Fuuuufufufu. Eso evitará que nuestros preciados recursos se arruinen. ¿Sabes? preferiría no tener que sacar un presupuesto para este año dedicado a reemplazar todos los equipos que pudieran ser afectados.

─¿Afectados por qué?

─¡Oh! eso me recuerda… ¿Estás ahí, All Might?

─¡Estoy aquí! ─dijo el hombre desde una esquina.

Había estado observando a los chicos desde un lugar apartado, no queriendo interrumpir a sus nuevos colegas, después de todo era nuevo en esto de enseñar. Para ser un hombre tan grande y llamativo se las había arreglado bastante bien para pasar relativamente desapercibido.

─¿Te importaría echar un vistazo a nuestros aspirantes? es altamente posible que requieran de tu valiosa ayuda para no morir aplastados.

Una ráfaga de viento fue la única respuesta. Con su increíble velocidad All Might seguramente ya estaría a medio camino.

─Una gran cantidad de candidatos interesantes, si señor.

No lo había conseguido.

Shinso caminaba cabizbajo por los pasillos de la academia hacia el examen escrito. Repetía en su mente lo que había sucedido en el examen. Una y otra vez preguntándose si había algo que hubiera podido hacer diferente.

Cuatro puntos, apenas había logrado cuatro puntos cuando la chica en la que había usado su quirk había despertado a causa de un disparo de un robot y entonces no había podido conseguir a nadie mas para «ayudarle».

No había manera de que con tan pocos puntos consiguiera entrar. Menos cuando escuchó que el mismísimo All Migth había tenido que intervenir porque alguien llevó el examen demasiado lejos y consiguió inhabilitar el robot de cero puntos. ¿Era posible que alguien hubiera podido hacer eso? en su cuadrante todos habían huido de la máquina en cuanto apareció. Era un monstruo de metal grande. Enorme. Y si había alguien capaz de acabar con una cosa así, seguramente tenía un quirk asombroso. Un quirk con el que él no tenía el mas mínimo chance.

Eso lo enfurecia.

No era justo.

¿Acaso él no podía perseguir su sueño solo porque no se había ganado la lotería genética?

Suspiró.

Muy bien, debía calmarse, era momento del examen escrito y debía estar tranquilo. Todavía podía hacer algo si conseguía un buen puntaje allí.

¿Pero a quien quería engañar? el puntaje escrito no era tan importante, no para el curso de héroes. Si bien la U.A. exigía un promedio elevado -no en vano era la academia mas prestigiosa del país- aquello no debía contar tan alto para el curso de héroes. ¿Acaso cuando vas a derrotar un villano te va a pedir el curriculum?

Presionó el puente de la nariz. De verdad necesitaba calmarse y no lo conseguiría si su mente seguía insistiendo. Mejor se distraía con otra cosa.

Estaba cerca de dos chicas que charlaban. Hitoshi siempre había sido de los callados lo que lo llevó a desarrollar la manía de escuchar conversaciones ajenas. Un mal habito, en el fondo sabía que no estaba bien, pero no era algo que hiciera voluntariamente. Tal vez un poco, pero necesitaba distracción.

─¿Entonces te puedo llamar Izumi-chan?

─Em.. si...

─¡Gracias por salvarme, Izumi-chan!

─¿Eh? ¡¿EH?! Yo… no, no… fue A-All M...

─Si, ya sé que no nos hubiera sucedido nada porque, bueno, estábamos rodeados de héroes profesionales y eso, aún así siento que te debo agradecer por ayudarme a salir. ¡Fue muy valiente de tu parte!

La chica «Izumi-chan», como la llamaba la otra, se llevó la mano hacia su cabello. Desde donde estaban Shinso pudo apreciar que tenía el cuello rojo, probablemente tenía el rostro igual de sonrojado.

─No deberias um… agradecerme. Yo… bueno, fue mi-mi mi culpa después de todo.

─¡Oh! entonces... ¿Fuiste tú la que acabó con todos los robots de golpe? ─dijo la otra emocionada.

Hitoshi frunció el ceño ¿Esa chica de pelo rizado fue la que inhabilitó el robot de cero puntos? ¿pero qué clase de quirk demencial tenía para conseguir algo así?

─Um… algo así, si...

─¡Eso fue asombroso!

─N-no, realmente no… yo…

─Debes tener un quirk genial ─mencionó la otra, poniendo en voz alta los pensamientos de Hitoshi ─Una fuerza invisible que detiene las máquinas─ exclamó gesticulando con los puños cerrados─ es casi como si hubieras nacido para hacer este examen.

─No, no, yo no...

La chica de cabello castaño sonaba emocionada con la idea de que la otra tuviera tanta suerte; mientras la otra, «Izumi-chan» negaba fervientemente que aquello no había sido para tanto.

Hitoshi no sabía que odiaba más: que alguien tuviera tanta maldita suerte de haber nacido con el quirk justo y perfecto para la situación, o que pese a tener ese poder la chica se comportase de manera condescendiente con su «No fue para tanto».

Lo odiaba.

En el pecho de Shinso burbujeó un sentimiento de desprecio por la chica. La odiaba.

Ni si siquiera la conocía, pero ya sentía un profundo rechazo hacia ella. Casi prefería que empezara a alardear de su quirk a que se comportara de esa manera, como si lo que hubiera logrado no hubiera sido nada ¿Eso dónde lo dejaba a él? ¿donde dejaba a los que se habían esforzado por sus puntos? Todos se habían esforzado, incluso aquellos con quirks llamativos, pero para ella «No fue para tanto».

Estaba furioso; furioso con una desconocida; furioso con el examen; furioso con la vida y con la injusticia de este mundo.

Aceleró el paso y pasó cerca de las dos chicas sin importarle empujar a la pequeña «Izimiii-chiiin» en el proceso. Mientras se alejaba escuchó a la otra recriminarle por ser tan grosero, pero a Hitoshi no podía importarle menos lo que pudieran pensar de él.

Lo que los demás pensaran de él nunca lo había detenido.

Ochako infló los mofletes después de gritar su reprimenda al desconocido que había prácticamente atropellado a Izumi chan ¡Y ni siquiera se había disculpado! ¿qué pasa? primero el rubio de la entrada y ahora este ¿que acaso todos los idiotas del país se reunían en el mismo sitio?

─Alguien que no tiene modales no debería considerar la carrera de héroe en primer lugar ─argumentó cruzándose de brazos.

Izumi caminaba con la vista pegada en el piso y murmuraba algo a un volumen muy bajito. Ochako decidió relajar su postura un poco para transmitirle algo de ánimo a la chica, que despues de todo, se había arriesgado a salvarla. ¡Sería su primera amiga en ese lugar y sería genial!

─Por cierto, Izumi-chan ¿cuál es tu quirk?

Era la pregunta por excelencia que se hacía todo el mundo. Cada desconocido que quiere conocer un poco más de otra persona le pregunta sobre su quirk. Es como una tarjeta de presentación, como tu nombre, un terreno fácil y cómodo para todos. Por eso Ochako no entendió la reacción que Izumi tuvo en ese momento.

Izumi se detuvo en seco en mitad del pasillo. Su cabeza estaba todavía agachada y sus puños apretados temblaban en una postura rígida.

─¿Izumi-chan...?

Izumi murmuró una respuesta sin atreverse a levantar la cabeza, por lo que Ochako solo tenía vista de sus rizos que proyectaban una sombra sobre su rostro y la única pista de que había dicho algo había sido el movimiento de sus labios.

─N-no…

─¿No...? ─preguntó confundida.

─No tengo ─se detuvo y Ochako pudo ver que estaba teniendo problemas por sacar el resto de palabras de sus labios─… No tengo quirk.

Ochako parpadeó repetidas veces mientras las palabras adquirían significado en su mente.

¿Eh?

¿Había escuchado bien?

Su cabeza estaba realmente confundida formulando preguntas más rapido de lo que podía llegar a decirlas en voz alta.

─Pero tu… los robots… ¿Cómo...?

─Lo siento… ─susurró Izumi, pero esta vez la miraba fijamente con ojos vidriosos.

Ochako se sintió mal de inmediato.

─¡No, no, no! No tienes por que disculparte ─dijo apresuradamente mientras se acercaba a darle un torpe abrazo─. Es solo que me tomaste por sorpresa, vaya. Eres asombrosa, sin quirk y conseguiste derribar a todos los robots restantes.

¿Cómo o había hecho?

─Y al de cero puntos… que casi te aplasta. Fue mi culpa, lo siento ─susurró.

Y al de cero puntos, claro. Eso la hacía aún más asombrosa.

─Te digo que eso ya no importa. Pero tienes que contarme cómo lo hiciste.

─Um… tal vez luego.

Era justo. Con o sin intervención de All Might habían pasado por una experiencia traumática, sumado al regaño de Recovery Girl... bueno tal vez estaba presionando demasiado a Izumi-chan, así que la dejó estar.

─Oh, casi lo olvido ─dijo dándose un golpecito en la frente y apresurándose a cambiar de tema─ mi nombre es Uraraka Ochako, pero puedes llamarme Ochako.

La chica asintió y le regaló una pequeña y tímida sonrisa.

...


APARTADO DE LOS DESCUIDOS: El plan era publicar esto antes, pero tengo mal internet y gripa. Y todavía no tengo un horario definido en el trabajo así que voy por la vida dando tumbos. No se si pueda subir algo este fin de semana que viene, en todo caso es posible que lo deje para el otro.

Nedzu es muy divertido de escribir :D es un poco como Rick Sánchez, con ese toque de hijoputismo que te da la superinteligencia, pero Nedzu jamas llegará a los niveles de Rick.