lo se, lo se, no tengo perdón de dios pero se los adverti, esta es la primera parte de este capitulo, aunque no lo crean no soporto el hecho de no actualizar a tiempo pero me estoy volviendo loca, si es que se puede, tenganme paciencia, no pienso dejarlo solo necesito un poco de tiempo.

como siempre les agradezco a esas personas que me dejan sus comentarios, estan al pendiente de mi y me ayudan, niñas ustedes saben quienes son, las adoro, tambien a los que no dejan comentarios y leen, esto es para ustedes. saludos y no me odien .!

un agradecimiento especial a sasuke-glamour.! por sus consejos, apoyo y mi mas grande admiración muñeca!

CAPITULO 10:

DESPERTANDO JUNTOS

Steve sabia que estaba en la línea que lo separaba entre estar dormido y estar despierto, su mente empañada de sueño le decía que volviera a dormirse y lo habría hecho si no hubiera sentido algo moverse contra el, esto lo hizo despertarse un poco mas pero sin estar completamente consiente, el propio Steve se movió un poco y se percato que sus brazos se envolvieron alrededor de algo pequeño y cálido pero su corazón le dio un vuelvo tras recordar los acontecimientos de la noche y dándose cuenta de que era lo que envolvían sus brazos.

Manteniendo su cuerpo y respiración en calma, el soldado entreabrió sus ojos para encontrarse cara a cara con una melena rubia, le tomo un par de segundos recordar que Nat se había teñido el cabello para la misión, ella tenia la espalda pegada a su pecho y el resto de su cuerpo se amoldaba perfectamente al suyo, el soldado además tenia sus brazos alrededor de su cintura. El olor de su shampoo le lleno la nariz y prácticamente podía sentir su pulso bajo sus dedos, no fue hasta ahora que noto lo suave que era su piel lo cual le hizo preguntarse como es capaz de mantenerse así, incluso cuando están tratando de salvar el mundo constantemente, se imaginaba que esto era uno de los secretos femeninos de los que Tony y Clint le hablaban constantemente, literalmente se trataban de como solo las mujeres eran capaces de pasar por ciertas cosas caóticas y ser de alguna manera capaces de salir de estas sin un solo cabello fuera de lugar. En ese momento el soldado no había estado seguro de lo que sus dos amigos habían querido decir, hasta que recordó una misión que había tenido anteriormente con Natasha.

Había sido lo habitual, una pelea a puñetazos y cuando terminaron recordó que la espia se veía tan fresca como una lechuga, el sin embargo lucia como si volviera a ser el antiguo y pequeño Steve con todo y las palizas de callejón, aun así pensó que ese un asunto de mujeres en el que no quería meterse.

El líder del equipo miro de nuevo el rostro dormido de su esposa ficticia, nunca la había visto tan relajada, debido a su trabajo en S.H.I.E.L.D , estaba en guardia constantemente, entre cada misión pasaban de 3 semanas a un mes, esto para la mayoría de las personas seria un montón de tiempo, pero para los vengadores esto sabia a solo una semana de vacaciones.

Era bastante bueno poder verla de esta manera, aunque estaba bastante seguro que en el fondo ella aun seguía lista para atacar, le parecía del tipo de persona que nunca bajaba la guardia sin importar quien estuviera alrededor, sintió que su compañera se merecía algo de tiempo en el que pudiera ser capaz de estar tranquila, la pregunta era ¿Cómo hacer eso? Sabía de antemano que la rubia no estaría de acuerdo y no la convencería tan fácilmente.

-Ya se me ocurrirá algo- se dijo a si mismo. –Ahora luce bastante en paz, solo espero que pueda seguir así un poco más de tiempo.

El capitán sonrió ligeramente y decidió que podía dormir un rato mas, esta era la única ocasión en la que podría culpar a una misión de su elección de seguir durmiendo, los demás no tenían porque enterarse de la verdad.