Nick Esperaba por la Pizza de queso y champiñones que tanto le gustaba a él y Judy, la forma como cambiaba todo en horas era increíble, ayer todo fue un desastre y hasta esa mañana parecía seguir así, pero hace solo unos minutos su coneja le dijo que lo amaba finalmente y fue como si después de haber caído en la mayor oscuridad la luz brillara con más intensidad para él.

Después de meses de torturas, discusiones, negaciones, y momentos incomodos, Judy Hoops acepto sus sentimientos por el zorro, era como un fresco de satisfacción en su pecho, se deleitó en todo el cuerpo de la coneja tanto que la hizo llegar al orgasmo, pero tenía una razón por la cual no ingreso en ella, pero cuando supo que la coneja pediría más afortunadamente el estómago de Judy rugió por comida y así puedo salir corriendo de ese momento.

En la mesa vibro la pieza que indicaba que la orden estaba lista devolviéndolo a la realidad, recogió todo y se fue rápidamente.

Judy tenía esa gran sonrisa dibujada en su rostro mientras comía una porción de pizza tras otra.

-Hey zanahorias con calma, la pizza no se va a ningún lado- se burló el zorro.

-Eso pasa, porque tú no me cuidaste bien- le reprocho y después en burla le dijo- , ohh Nick Wilde casi me dejas morir de hambre- haciendo gestos graciosos.

- Bueno es que creí que mi novia era una mujer independiente, tu sabes la gran policía Judy Hoops- quería seguir bromeando pero unos ojos brillantes lo distrajeron.

-¿Qué, que pasa?, ¿tengo algo en la cara?- le pregunto el zorro

-Repite lo que dijiste- con gran interés pidió Judy.

- A ver que creí que eras una mujer independiente…-

-NO, eso no, falto algo en esa oración, repítelo- Nick supo lo que ella quería.

-¿Mi novia?- al tiempo que le giño un ojo, Judy se sonrojo tanto y con su mano limpio la punta de su nariz un gesto que hacia cuando algo la ponía penosa.

-Si eso- le respondió la coneja con una sonrisa que delataba su felicidad.

.

.

.

Nick abrazaba fuertemente a Judy, las demás personas los miraban, daba palmadas en sus cabellos.

-Vamos colita de algodón tienes que calmarte es solo una película- le decía para tranquilizar a la coneja que lo tenía fuertemente abrazado.

-Nick, pero se murió y ella lo quería tanto- tenia las lágrimas asomarse por sus ojos y sus labios curvados hacia abajo.

-Zanahorias no te vuelvo a traer a ver una película romántica como sigas así, debí adivinarlo con el título gacelas bajo la misma estrella- bajo el tono de voz y le hablo a su oreja –Es nuestra primera cita como novios, recuerda-

Las orejas y la cola de la coneja se respingaron enseguida y su aptitud cambio, volviendo a sonreír.

-Tienes razón, ¿vamos por el helado de fresas que tanto nos gusta?-

-Sería imposible negarse ese placer- Judy jalo su brazo y corría Nick sólo disfrutaba la felicidad y trataba de seguirle el paso a la inquieta coneja.

Gozaron el resto de su tarde, entre charlas y bromas, Judy no le pidió explicación a Nick en ningún momento de lo que sea que pasó Con Susan, quería regocijarse en la felicidad que no le cabía en el pecho, el macho que tanto amaba estaba frente a ella y está vez no era ni su compañero ni su amigo, era su pareja y esa tranquilidad de amar y ser amada era indescriptible.

.

.

.

Con la excusa de prepararse para el viaje de mañana con la familia de Judy cosa que ella había olvidado hasta que recibió la llamada de ellos recordándole esa tarde, Nick se despidió de ella después de la cena y cada quien tomo rumbo a sus respectivos hogares.

No era una escena muy agradable por el desorden, era su casa pero se acostumbró tanto a dormir en el cuarto de visitas de Judy que incluso su propia cama parecía incómoda a veces, se tiró boca abajo en la cama pensando como si vida giro totalmente en un día.

En la mañana terminó por fin su relación con la zorra tal vez no fue la manera más adecuada pero así se dieron las cosas, y en la tarde disfruto de la primera cita como pareja su amada coneja.

Se giró para mirar el techo y su mano derecha giraba frente a su rostro, Nick dio un gran suspiro, como podría tener relaciones con Judy? Esa coneja era tan estrecha que le dio miedo, mucho miedo realmente, la razón por la que la detalló tanto y optó por el sexo oral fue para medir su parte baja, y para su sorpresa sólo sus dedos entraron sin siquiera llegar a nudillos ósea casi nada de largo, Nick sintió la barrera que le aseguraba la pureza de su coneja, pero ahora no sabía qué hacer.

Se preguntó si por eso las razas tampoco se mezclaban, al no estar diseñadas en contextura unos a otros, físicamente no le importaba ser el doble de ella, empezando por los 20 cm de diferencia de su altura, pero olvidó el pequeño detalle que los conejos son una raza de genitales pequeños, los hombres escaso alcanzaban los 10 centímetros, está bien él no era una raza enorme pero sus 17 cm lo dejaban muy bien librado incluso entre los zorros.

Nick acabó de comprobar hace unas horas que las hembras conejas estaban concebidas para ese largo, recordó los labios bajos, su anchura, su bello color rosa, incluso su pequeño clítoris todo en Judy estaba echo para un macho conejo, no para un zorro y su muy bien dotada fisionomía sexual.

Grito y pataleo de rabia, tanto que soñó con hacer el amor con Judy, tantas posiciones que quería practicar, tan duro que deseaba tomarla, y ahora ni siquiera quería entrar en ella, el despertó en Judy el deseo carnal y sabía que ella reclamaría por hacer el coito tarde o temprano, al menos este fin de semana en la casa de sus padres mantendría a la coneja con sus manos atadas, ya después pensaría en cómo abordar el acto sexual con ella.

*Ding Dong* el timbre de la puerta lo alarmo sus orejas se movieron y percibió un aroma que conocía muy bien su coneja había venido por lo suyo, como tanto temía.

.

.

.

Judy entro nerviosa a la casa, traía una maleta pequeña con ella, su lenguaje corporal y sus mejillas rojas de pena decían todo lo que sus labios no querían expresar, Nick la recibió con un beso en la frente.

-Perdón por venir sin avisar, es que creí ya que tú vives más cerca de la estación del tren intermunicipal, sería más fácil salir desde aquí ¿no crees?-

-Tienes toda la razón, ¿Cómo no lo pensé antes?, mía culpa, eso significa que te quedaras a dormir conmigo esta noche ¿no te da miedo que este depredador te haga su presa?- hablándole a la oreja, Nick la tenía abrazada.

Judy hundió su rostro en el pecho del Zorro –Solo si a ti no te molesta que compartamos la cama-

-Nada me encantaría más cola de algodón- tomo con sus manos la barbilla de Judy y bajo a su altura para darle un beso.

El maletín cayó al piso y Judy se inclinó mientras rodeada su cuello con sus brazos y lo apretaba más a él, en medio del beso una sonrisa de ambos y luego unieron sus frentes, sonreían como uno tontos, por la plenitud de estar juntos la complicidad de saber lo que el otro desea sin necesidad de decirlo.

Nick la cargo era tan liviana en sus brazos y la llevo a la cama dejándola caer con suavidad, Judy no dejaba de besarlo era como si el tiempo no le alcanzara para todas las veces que se mordió los labios evitando hacerlo.

Esta vez fue Nick quien se desnudó primero, dejo a un lado el suéter y sus pantalones, su bóxer negro marcaba muy bien con su naranja piel, las manos del zorro parecían trazar los caminos del cuerpo de Judy como si no pudiera tocar nada más en el mundo, era un tacto gentil y deseoso de más piel.

El zorro tiro la blusa de la coneja muy lejos de todo y bajo sus pantalones tomándose su tiempo, Judy alzo sus caderas para ayudarlo, primero la bota izquierda y luego la derecha, la inclinación de la pierna de Judy fue aprovechada por Nick para apretar su pantorrilla y morder sus dedo –ahhh- el grito llego con el estímulo.

Nick bajo besando y dando leves mordiscos desde su tobillo hasta llegar a su vagina, Judy ya se había despojado de su brasier dejando sus pequeños senos al aire, Nick mordió y aun a través de la tela Judy gimió de placer -ooohhhh- Nick siguió subiendo para encontrarse con el pecho de la coneja tomo uno de sus senos entre su mano, cabía perfectamente parecía estar hechos a la medida para él, tenían esa delicada forma de agota de agua, lo apretó para verla como cerraba los ojos mientras ella daba ese pequeño sonido de –mmmmm-

-Nick- Judy lo llamo obligándolo a mirarlo a los ojos.

Solo la tenue luz de la lámpara en la mesa de noche iluminaba esa escena, pero los ojos de Judy brillaban como dos estrellas.

-Nick yo… quiero hacerlo-

-Yo también quiero amor, no sabes cuánto lo he deseado-

-Pero... quiero…todo Nick... –

-¿Quieres que entre en ti?-

-Ajam- afirmando también con su rostro.

- ¿Quieres gritar hasta quedar sin fuerzas mientras te tomo toda para mí?, ¿quieres que te haga saber lo que se siente ser la mujer de alguien?, ¿quieres que te llene de mí?-

El rostro totalmente enrojecido de Judy delataban su pena, pero sus ojos su excitación y su cuerpo sus ganas- yo... quiero ser uno contigo Nick-

-Entonces no se diga más- al tiempo que apretó su cola, todo en Judy se estremeció y luego se relajó. Permitiéndole al zorro tomar cualquier parte de ella.

Nick se deleitó en todo su ser bajo por su cuello sus pechos y su abdomen, tomo la mano derecha de Judy y lamio uno a uno sus dedos con su otra mano se encargó de explorar entre sus labios bajos hasta que una oleada de fluidos le indicó que estaba lista para recibirlo.

-jummm, jummm, ahhhhh- esos gemidos de Judy eran melodías para Nick.

El zorro con su dedo pulgar presiono el clítoris de la coneja- ohhhh- grito tan fuerte que fue como quedarse sin aliento por ese momento para Judy.

Nick aparto sus manos de ella para retirar su prenda interior, dejando al descubierto su miembro tan erecto, los ojos de Judy mostraron su sospesa, el zorro la vio morderse los labios, sabía lo que estaba pasando por la mente de su amada, ¿Cómo algo tan grande entraría dentro de su tan pequeña vagina?.

-¿Quieres?- le pregunto el zorro a Judy pues sus manos estaban entrelazadas.

-No sería buena-

-Yo te ayudo ¿vale?-

-Entonces está bien-

Nick trajo la mano de Judy hasta su miembro, la suya guiaba el recorrido de Judy ascendente y descendente en él, -ohhhh- esta vez era Nick quien gemía disfrutando del tacto de la coneja que duro un par de minutos.

-No más largos- Fue lo que dijo el zorro antes de tumbarse sobre Judy, ella abrió sus piernas para recibirlo y él se acomodó entre ellas.

Nick tomo su miembro con su mano y poso su punta entre los labios bajos de Judy, frotándolo de arriba abajo, la humedad de Judy se goteaba cada vez más.

-jumm, jummm- Judy jadeaba tenía sus ojos cerrados, y sus manos en la espalda de Nick.

Un pequeño empujón dentro de Judy, y fue como si el cuerpo de ella lo rechazara tratando de echarse hacia atrás por inercia- ohhh- grito Judy al sentir la punta de Nick entrar en su ser.

-¿Estas bien?- con una voz agitada pregunto el zorro, cuya respiración era cada vez más agitada – aun me falta entrar más profundo-

-sí, está bien… solo… sigue-

Nick se apoyó en su codo izquierdo para alejarse unos centímetros de Judy y poder apreciar en su rostro si le causaba dolor o no, empujo con más fuerza esta vez, solo uno pocos centímetros de su miembro ingresaron en ella chocando con la virginidad de su coneja.

-haaaaa- fue un grito de dolor, el rostro de Judy se lo corroboro, Nick se apresuró a besarla para calmarla, mientras le proporcionó una tercera embestida, que no rompió su ser, Judy se curvo y clavo sus uñas en la piel de Nick, su pelvis trato de separarse del zorro, le dolía, era realmente doloroso para ella, mucho más de lo que imagino.

Sus labios se distanciaron de Nick para tomar su mano apretada y morderla tratando de llevar el dolor, otra embestida suve de Nick y una lagrima se filtró por su mejilla, nuevamente Nick trato de romper su ser, Judy abrió los ojos para encontrase con el rostro de su amado -nick... me duele- esas palabras fueron más una plegaria, al tiempo que más lagrimas salían de sus ojos.

El Zorro tomo su rosto entre sus manos y la beso, mientras separaba su viril miembro del interior de Judy.

Nick de desplomo boca arriba y con su brazo trajo a Judy para que se acomodara a medio lado, el rostro de la coneja se pasó en su pecho y este acaricio sus peludas orejas.

-lo siento Nick- se echó a llorar.

-Vamos mi zanahorias, no te disculpes, iremos a poco a poco está bien-

Ella le dio un si con su rostro y limpio su nariz con su mano.

-Quiero hacer el amor contigo, solo que… no creí que doliera tanto-

-Judy Hoops te amo, y no me refiero al hecho de tenerte en mi cama, quiero toda mi vida a tu lado, esto lo haremos paso a paso, tranquila mi tesoro, jamás te forzaría nada que no quieras-

-Pero si quiero, es solo que-

-Lo intentaros en otra ocasión- la interrumpió el zorro- ahora eres mi pareja, la única mujer a quien le haré el amor de aquí en adelante, solo serás tú, no tienes que preocuparte- Nick le regalo su sonrisa curva y ella se calmó.

-Te amo Nick Wilde-

-Yo también mi tesoro, tu eres esa única vez en mi vida-


Nadie dijo que seria fácil :P... nos leemos en el próximo capitulo