Holis! Vengo con una actualización para sus corazones que sé que deje mal :c
Pronto comenzaré la universidad de nuevo, y creo que tenía que dejarles algo para calmar las ansias. Esto salió en dos días de inspiración total y creo que vendrán más días así, puesto que se viene la mejor parte de todo esto.
Como siempre agradezco sus review y espero que me sigan apoyando. Extrañé a algunos que me comentaran, pero también estoy feliz que otros se hayan unido, ya que me hace querer escribir y me llena el alma x3
Odio mis resúmenes pero aquí está:
Cap9: Hanayo está en crisis. Por primera vez en su vida desconfía de Rin y no sabe qué hacer, menos cuando encuentra un regalo de dudosa procedencia en su bolso de gimnasia. Dolida encara a Rin quien sin entender nada se ve obligada a salir de su casa, y vagar sin rumbo hasta que decide pedirle ayuda a Nico, quien se la brinda de inmediato. En tanto, la chica amante del arroz, decaída se despoja de obligaciones y habla con sus mejores amigas en busca de ayuda.
Por otro lado, Kotori sigue cometiendo errores. Sin intención, Ryu y Umi terminan en su casa, con un incómodo panorama previsto. Todo transcurre mejor de lo que ella esperaba, y de hecho tiene esperanzas que la junta termine bien, pero es Ryu que con un comentario arruina el ambiente y lo deja tenso. Sin embargo, la campana salva a los tres con la salida de Umi, quien olvida por un descuido su teléfono permitiendo que Kotori tome el número de aquella representante. Más tarde, la pajarita recibe una llamada de su príncipe, quien borracha le declara la guerra a su novio, sin embargo, que tanto de eso es real, Kotori podría jurar Umi no dice esas cosas.
Eli se siente confundida, no sabe si comprende o no a Nozomi, y se derrumba al darse cuenta que todo su entorno se ve afectado, incluso su trabajo. No tiene como alivianar sus pensamientos, algo dentro de ella evita que los recuerdos de la peli-purpura pasen a ser segundo plano.
Maki habla con el padre de Nico, quien le deja una gran responsabilidad a la hora en que llegue de su partida, sin embargo, ella lo acepta solemne. Después de un rato, es arrastrada por Nico a un teatro, y es ahí cuando, libera todos sus sentimientos.
Les deje comentarios abajo porque aquí se veía muy lleno.
Léanlos, den sus comentarios y disfruten de la lectura :3
Capítulo 10: "Aquello llamado eclipse"
(…) Hanayo's Pov (…)
Me levanté devastada, sin ánimo ni ganas de comenzar otro día. Pensé que tenía el corazón roto al empezar a distanciarnos, sin embargo, no me había dado cuenta que su sola presencia, el solo hecho de saber que estaría aquí en casa cuando yo volviera del trabajo y me saludaría con los residuos de amor que alguna vez profesamos a viva voz me era suficiente.
En el baño traté de verme lo más apropiada posible para que así no se notara el dolor en mi mirada. Me metí a la ducha con ropa y me sentí pesada cuando el agua me empezó a empapar. Cuando estaba a punto de caer por el cansancio, me desvestí. Me detuve en cada prenda viendo mi cuerpo y lo poco agraciado que era. No tenía una cintura estrecha, ni un abdomen plano, tampoco piernas moldeadas, mis brazos eran más bien rellenos, y no poseía un trasero deseable. Por un lado hasta comprendía a Rin-chan al buscar a alguien más, al fin y al cabo, ella es una hermosa chica, con un hermoso cuerpo y una hermosa personalidad.
Al salir me fijé en que su motocicleta no estaba en casa. Lo sabía, pero ya era una costumbre verla al sacar mi automóvil. Tomé una ruta totalmente diferente a la que hacía diariamente y me metí en calles que conocía por recuerdos de infancia.
-Buenas –Me sonrió una chica de aproximadamente mi edad- Soy You, usted es Hanayo-san ¿verdad?
-Sí –Dije en voz baja mientras asentía
-Entonces deje llevarla a su mesa –Asentí nuevamente y juntas caminamos a una mesa cerca de la puerta de la cocina donde me esperaban Kotori-chan y Honoka-chan.
-¡Gracias You-chan! –Dijo emocionada Honoka, y la vio hasta que volvió a la puerta. Me sonrió en señal de saludo- ¿No es un amor?
-Sí, lo es –Concordó Kotori-chan en tanto me sonreía de la misma forma- ¿Qué dices tú Hanayo-chan?
-Es simpática –Dije por lo poco que la conocía
-Y buena en todo –Agregó- Sí no fuera porque en un tiempo más se va, la llevaría a la cocina
-¿Se va? –Sorprendida preguntó
-Kotori-chan, está mal que veas a gente cuando tienes pareja –La regañó Honoka-chan
-Te equivocas, Honoka-chan –Reclamó- Yo no¬ -Tapándose la boca me miró con miedo al igual que mi otra amiga
-Lo sentimos, Hanayo-chan –Se disculpó de inmediato Honoka- No queríamos hablar sobre eso
-Lo olvidamos, perdónanos –Agregó Kotori
-No, está bien –Dije yo- No estoy molesta
-Que bien –Suspiró aliviada
-Honoka-chan, tienes un muy lindo lugar –Le dije para que nos destensáramos todas
-¿De verdad? –Preguntó con ojos emocionados- ¡Genial~!, me encanta saber que a mis amigas le gusta. Pidan lo que quieran, este desayuno va por la casa –Hizo señas a una chica
-Pidamos, y cuando tengamos algo caliente en las manos conversamos más seriamente –Opinó Kotori- ¿Les parece?
-Sip –Asentí feliz de ver a mis dos amigas tan emocionadas
Pedimos y conversamos de temas simples en tanto nos traían la comida. Honoka contó un par de anécdotas que tenía y nos divirtió bastante con sus finales torpes o ilógicos.
-Aquí está lo que pidieron –La joven empezó a colocar las tazas
-Gracias –Dijimos las tres
-Bien, entonces… -Honoka cambió su semblante y sus ojos se pusieron atentos- ¿Qué pasó entre ustedes, Hanayo-chan?
-Si les soy sincera –Comencé- No lo sé. Cuando nos casamos era todo muy lindo y divertido. Éramos un complemento perfecto –Sonreí nostálgicamente- Pero cuando mi trabajo se puso más exigente y yo tuve que concentrarme más en él, Rin-chan se distanció. Pensé que me apoyaba y que quería que trabajara en lo que me gusta, pero ya no me hablaba y salía de casa antes que yo pudiera despedirme.
-¿Desde ese entonces que no hablan? –Interrogó anonadada Kotori
Negué- No podíamos, nunca se daba la oportunidad –Suspiré- Algo de mí hizo que Rin se alejara
-Quizás haya sido algo más –Comentó Honoka- No podemos sacar conclusiones si no sabemos las razones
-Pensaba igual –Confesé- En un momento incluso sentí que se podía solucionar. Sin embargo, de hace un tiempo que no hay nada entre ambas, años sin caricias, años sin mantener una conversación que no sea porque necesite la mantequilla que estoy usando.
-Hanayo-chan, no pierdas las esperanzas –Me animó Kotori
-P-Pero… -Sentí mis ojos llenarse de lágrimas- Hace un tiempo que Rin-chan no llega a casa a la hora, tiene otro ánimo, y… y ahora llega con regalos de quizá quién –Tapé mi rostro antes que todos vieran mi cara destrozada
Sentí las manos de Kotori rodearme y su susurros- Nosotras estamos aquí, lo sabes –Me apretó un poco más contra su cuerpo y agregó- No tienes que llorar sola
Ahora los brazos de Honoka me arropaban- Y Kayochin… Sea lo que sea, Rin tiene razones para hacer lo que sea que esté haciendo, no te desanimes aún
Asentí sin levantar mi cabeza- Lo sé –Contesté- Pero tengo miedo
Ambas me sostuvieron en sus brazos hasta que me calmé y me secaron la cara. Kotori arregló un poco mi cabello y Honoka me acercó un vaso de agua.
-¿Estás mejor? –Preguntó la dueña del local
-Sí… -Murmuré
-Mira –Dijo Kotori llamando mi atención- Cuando Rin-chan diga de su propia boca que ha hecho algo malo, nosotras y todas las chicas estaremos aquí para apoyarte y sostenerte, ¿Sí? –Asentí
-Y si no estamos para apoyarte –Continuó Honoka – Es porque estamos dándole una paliza a Rin-chan –Haciéndome reír
(…) Nico's Pov (…)
Rin se levantó lo suficientemente temprano como para correr, comprar desayuno, bañarse y poner la mesa sin que yo me diera cuenta. Lo único que me 'dejo' ver de su tristeza, fueron los cinco segundos cuando aparecí en la cocina lo suficientemente silenciosa para que su concentración no se perdiera de la ventana.
-Buenos días- Me sonrió
-Buenos días
-Vaya, pensaba que Nico-chan se levantaba más tarde –Bromeó ella
-Sí, de hecho esto es temprano para mí –Contesté franca- Pero Nozomi quiere que nos juntemos hoy en la mañana –Suspiré
-¡Genial! –Sonrió- La pasaran bien
-Es la idea –Le sonreí
Llevamos la taza a la mesa y desayunamos tranquilamente. Me duché y me vestí de una forma cómoda, al fin y al cabo, después de salir con Nozomi iría a ver a mi padre, así que necesitaba estar con ropas sueltas.
Me encaminé a la puerta y vi como una pequeña gatita se asomaba- Rin, sal de ahí –Le dije para que dejara de husmear desde la oscuridad
-Me descubriste-nya –Acarició su sien y agregó- Lo siento
-No hay problema –Con una sonrisa hablé, mientras abría la puerta
-Nico-chan –Me llamó- ¿Ya te vas?
-Sí, Rin-chan –Le contesté comprensiva- Y sí, te puedes quedar todo el tiempo que quieras aquí
Sus ojos se abrieron como plato y en una rápida carrera llegó a mis brazos- ¡Gracias, gracias, gracias-nya! –Me dijo acariciando mi rostro con el suyo
-Sí, sí, sé que soy la mejor –Acaricié su pelo– Traeré comida para la cena, así que de eso no te preocupes, pero tendrás que arreglártelas con el almuerzo
-¡Bien~! –Contestó animosa- Que te vaya bien
-Sí~ -Le dije mientras me colocaba al otro lado de la puerta- A ti igual~
Tomé mi automóvil y me dirigí a donde nos encontraríamos con Nozomi. En diez minutos ya estaba en el local y con una mesa para ambas esperando a que llegara. Pedí té para ella como le gusta, más pan y un par de dulces para mí.
-Nicochi~ -Desde la puerta de entrada una chica me saludaba enérgicamente
-Hola, Nozomi –Saludé alegre de verla
-¿Cómo estás? –Se sentó enfrente de mí
-Bien, ¿y tú? –Comenzó una conversación normal
-Lo suficientemente bien –Sonrió- ¿Y tu padre, Nicochi?
-Estable, se le ve mejor –Algo entre alivio y alegría se escapó de mis palabras
-Que bien –Suspiró- Había pensado en él, no sabía cómo apoyarte- Confesó
-Tonta, eres mi mejor amiga, con solo tu llamada ya me siento un poco mejor –Le dije a la vaca sentimental para que se calmara
-A veces creo que debería hacer más… -Prosiguió- Pero después me acuerdo que tienes a Maki-chan y me calmo
Fruncí los labios- Sí, ha sido un gran apoyo tener a ese tomate cerca –Murmuré lo suficientemente alto para que me escuchara, sin embargo deseando que mi subconsciente no lo hiciera- ¿Y qué tal te va con la rusa?
-¿Con Elichi? –Preguntó ignorante. Esa chica me estaba ocultando algo
-Sí, no recuerdo que conozcas a muchas rusas –La mire sería
-Es verdad –Rio bobamente- Bien, supongo
* Yume no meiro... Yuri no meiro...* Exclamó el teléfono de Nozomi
-¿Eso no es Garasu no Hanazono? –Pregunté incrédula- ¡Doy todo lo que tengo en mi cartera de que la que llamaba era Eli! –Aposté a ojos cerrados
-No es ella –Trató de sonar neutra, pero ya me ha tratado de engañar antes, no sé por qué sigue intentando
-Dame tu teléfono –Concluyente le pedí
-Bien, es ella –Aceptó
-Lo sabía –Sonreí triunfante- Ahora, ¿Por qué no le contestaste?
-Es mala educación hablar por teléfono cuando estás con alguien –Objetó
-Sí, claro, como si te importara –Suspiré- Era Eli quien te llamaba. Con cualquier otro te creería, pero es Eli
-Nicochi, tengo un problema – Confesó al fin
-No me digas –Sonreí con ironía- Suéltalo de una vez
-Me gusta mucho Elichi –Se fue sonrojando y desvió la mirada unos segundos, yo aguanté mi risa por respeto
-Eso es desde hace once años, Nozomi –Le dije- No es nada nuevo
-Pero ahora no puedo estar cerca de ella o siquiera hablarle –Habló bajo y rápidamente, no sé cómo era posible que una persona la pusiera así de nerviosa.
-¿Y qué cambió? ¿Por qué ahora es más intenso que antes? –Pregunté mientras llevaba varias veces la taza a mis labios
-Creo que debe ser por el tiempo –Suspiró- No sé, antes era algo más de niñas, ahora me siento una niña cada vez que le veo
-Okey, esto es grave –Negué en tanto la tomaba de las manos- ¿Qué hizo esa rubia para tenerte así de embobada?
-Bueno, admito que el primer día que nos vimos me hizo llorar –Me golpeé la frente con la palma de mi mano
-¿Eres masoquista ahora? –Dije incrédula
-Nicochi –Me miro con seriedad- No es eso, es que hace mucho que alguien no me decía las cosas tan directamente como lo hizo ella
-¿Y eso es todo?
-No… -Se tomó unos momento para pensar- Creo que yo también le gusto
-Ok, eso sí que es nuevo –Dije sorprendida- Aunque siempre pensé que lo suyo era atracción mutua, ¿qué te dio ese indicio?
-Me trata muy cariñosamente, se preocupa mucho por mí –Explicó con parsimonia- Es graciosa, le gusta estar cerca de mí, y no sé, su mirada es… es…
-Sí –Sonreí- La misma que tienes tú ahora~ -Ambas reímos ante tal verdad
-Sí, esta misma –Me miró feliz
-No lo arruines como la otra vez –Le advertí- Esas inseguridades no te llevaran a ningún lado
-Lo sé –Asintió- Y ahora que escuchaste mis dilemas, cuéntame de ti
-¿Qué te puedo contar? –Sonreí- Ya lo sabes todo
-No todo –Argumentó- Hay algo que te preocupa
-Sabes que mi padre está mal –Murmuré al recordarlo
-No es eso Nicochi –Soltó ella- Mírame, lo adivinaré
-¿Cómo vas a hacer eso? –Negué
-¿Es por tú familia? –Preguntó- ¿Es por µ's?... nop… ¿Es por Maki-chan? –Mis ojos se desviaron sin querer- Ves, es por Maki-chan, lo adiviné
-Bien, quizás esté un poco preocupada por ella –Confesé
-¿Me contarás lo que pasó? –Dijo con un puchero
-Sabes que si le dices a alguien te mataré… -Pensé unos segundos- A no ser que Maki-chan lo haga antes
Soltó una risa - ¿Desconfías de mí?
Negué- Entonces, ¿recuerdas que te había hablado de que quería que Maki se acercara nuevamente a la música?
-Sip –Soltó emocionada
-Pues…
*Flash Back*
El piano hizo un último acorde que siguió emitiendo sonido hasta unos segundos después. Cuando calló, escuché la respiración pesada de Maki-chan a mis espaldas y me di vuelta de inmediato.
La canción había sido hermosa, y pensé que quizás estaba cansada por la energía que le había puesto, pero al ver sus ojos empañados en lágrima me preocupé
-Nico-chan –Emitió como en un susurró
Me levanté de inmediato y me acerqué- ¿Maki-chan? –Sequé la comisura de sus ojos con cariño y acaricié su espalda
-No hagas eso –Me pidió cerrando el piano y apoyando sus brazos en la tapa para cubrir su cara
-¿Por qué? –Pregunté sin dejar de acariciarla
-Porque aviva sentimientos, Nico-chan –Reclamó
-¿De qué hablas? –Me acerqué e hice que apartara sus manos de su rostro
-Me gustas, y no puedo evitar pensar en ti –Confesó- No te puedo ver solo como amiga
-¿Y-Yo te gusto? –Titubeé por los nervios- "¿Cómo le voy a gustar?"
Tomó una buena bocanada de aire, enderezó su espalda y se levantó. Exhaló y esperó a que mi mirada estuviera solo en ella- Sí, pero eso no tiene que cambiar las cosas
-¿Qué? –Pregunté atónita
-Me gustas, pero no pienso perderte –Sonrió- Hace once años lo supe manejar, ahora puedo y haré lo mismo
-Pero… -Quería objetar, sin embargo no tenía cómo- Gracias, entonces sigo contando contigo –Que egoísta sonó eso. En momentos como esté odiaba mi cabeza lenta que no sabía que decir
-Solo te pido que cuando te vayas dejes mis cosas en el aparador que está en la entrada
-"Okey, entendí la indirecta" –Asentí mientras me dirigía a la salida
-Nico-chan –Me llamó- Gracias por dejarme usar esté hermoso lugar, lo aprovecharé un poco más
-Sí, úsalo por favor –Le pedí en tanto me volteaba para no llorar
*Flash Back End*
-Y eso es lo que pasó –Terminé de relatarle a Nozomi
-¿Y por qué ibas a llorar? –Me preguntó
-No sé –Miré por la ventana unos segundos y luego volví la mirada a mi amiga- Estaba triste, le hice daño a Maki-chan
-¿Qué no te gusta de Maki-chan? –Siguió interrogando
-Creo que eso de que no demuestre sus sentimientos –Dije
-¿Y no crees que es por ese tipo de finales que no le gusta decirlos?
-Sí, pero no es mí culpa –Me defendí
-No te culpo, que no te guste no es culpa de nadie, ni siquiera de Maki-chan –Suspiró- Pero… Ella había estado guardando esos sentimientos por mucho tiempo
-Es cierto –Me sentí cabizbaja- Tú lo sabías ¿verdad?
-Sip –Sonrió- Umi-chan y Elichi también lo sabían, aunque creo que todo µ's lo suponía
-¿Y yo qué?
-Nadie lo sabía con certeza, pero sé que te atraía Maki-chan en ese tiempo –Se encogió de hombros
-Claro, es linda –Calor se posicionó en mis mejillas
-Pero eso de que solo te atrajera no era suficiente, y todas lo sabíamos –Prosiguió- Por eso nadie quiso forzar las cosas o apresurarlas, sin embargo, la graduación llegó antes que nos diéramos cuenta, y todas se quedaron con cosas por decir... ¿Sabes? Creo que si te siguiera atrayendo Maki-chan como años atrás, ella no se hubiera confesado
-¿A qué te refieres? –Miré dudosa- Sigue 'atrayéndome' por su buen cuerpo y su personalidad amable –Hice las comillas con mis dedos para remarcar
-Le debes haber dado una señal, o algo así –Aclaró- Un indicio de que tú también estabas interesada
-Solo actué como me nació –Solté- No pensaba mucho lo que hacía con ella. Pero Nozomi, no entiendo el punto
-Nicochi, el punto es…- Suspiró y se dio un tiempo para meditar las palabras –Que creo que te gusta Maki-chan
(…) Kotori's Pov (…)
Estuvimos conversando mucho tiempo con las chicas, tratando de arreglar el mundo y las cosas tontas que habíamos hecho. No tocamos mucho el tema de la infidelidad, porque si lo hacíamos Honoka lo desviaba o yo me desatendía, puesto que ambas sabíamos que discutiríamos por nuestras posturas contrarias.
Cuando pasó aproximadamente una hora, en las que Honoka evitó el trabajo y Hanayo se animó bastante, todas concordamos en que era tarde; Hanayo se fue a su casa a esperar por si llegaba Rin, dijo que la única forma que hablarían sería en persona; Honoka regresó a trabajar; Yo a maquinar planes tomándome un té.
Ayer Umi-chan me llamó, y aunque la mayoría de sus palabras eran algo fuera de lo que normalmente diría, me hizo feliz. A cambió la iría a ver a su departamento hoy. No sabía dónde quedaba, pero si tenía una técnica secreta bajo la manga.
-[Buenos días, habla Summer] –Contestó la voz al otro lado del teléfono- [¿Con quién hablo?]
-[Buenos días] –Dije animada, era ella- [Hablas con Minami Kotori]
-[Un gusto Minami-san] –Educada dijo- [¿Qué necesitas?]
-[Mira, sé que no me creerás pero soy la chica que se metió en la habitación privada de Umi-chan el día que ella hizo su primera firma] –Le expliqué
-[Lo siento, no te recuerdo] –Respondió sincera- [¿Y cómo conseguiste mi número?]
-[Entiendo que no te acuerdes, sin embargo, la verdad es que soy amiga de Umi-chan] –Tomé aire, espero que me crea- [Ella me dio tu número por si una emergencia ocurría]
-[¿Y ha pasado algo malo?] –La escuché algo preocupada
-[En realidad…] –Me tomé mi tiempo para encontrar las palabras correctas- [Ayer me llamó muy tarde en la noche, estaba algo pasada de copas e iba en un taxi a su casa] –Dije con sinceridad
-[Al menos está en su casa. La iré a ver después] –Suspiró
-[El problema es… que yo quería ir a verla] –Confesé algo sonrojada
-[Mmm… ¿Y me llamas para que no las interrumpa?] –Algo de gracia se escapó
-[Eso sería simple, pero la verdad es que Umi-chan siempre viene a mi casa, así que no sé dónde vive] –Mostré mi incertidumbre
-[Y quieres que te de su dirección…] –Afirmó
-[Sí…] –Mis labios se curvaron por la tristeza y esperé
-[No te la puedo decir] –Dijo- [Lo siento]
-[No puede ser] –Exclamé con voz apesadumbrada- [¿No hay nada que pueda hacer?]
-[Mira] –Habló con voz clara- [Voy a ir ahora a casa de Umi, si quieres me acompañas] –Anunció – [Pero yo te llevo] –Aclaró
-[¡Sí! ¡Claro!] –Celebré. Sabía que se ofrecía solo porque notaba la preocupación en mi voz y al mismo tiempo desconfiaba de la veracidad de mi historia, pero no me importaba
- [Dime dónde nos encontramos]
Le dije dónde estaba, y como el restaurant de Honoka estaba bien posicionado, le quedaba al paso. Un Audi del 2015 se estacionó enfrente de la puerta de entrada, y la chica dentro me miró con duda.
-¿Summer-san? –Pregunté acercándome al automóvil
-¿Kotori-san? –Sonrió asintiendo- Sube
Al subirme al asiento del copiloto la vi de cerca. Era una atractiva colorina con pecas en la cara; su piel era blanca; tenía una voz agraciada y contenta; su estilo de ropa era más bien animoso.
-Ahora me recuerdo de ti –Sonrió- Eres la chica por la que Umi adora dejarme plantada
Me sonrojé- Lo siento
-Oh, no es tu culpa –Rio- Con mi novia nos llevamos en discusiones y reconciliaciones, así que a veces Umi también queda sola
-Que bien, al menos ya sabes cómo van las cosas –Le dije. Yo no sabía cómo había vivido la mitad de mi vida, y ahora no sabía cómo llevar esta otra parte.
-Sí, algo es algo –Suspiró con una sonrisa- ¿Y cómo van las cosas con Umi?
-En realidad no sé –Contesté sincera, sentía que podía confiar en ella
-Umi es algo difícil –Dijo con empatía- Antisocial diría yo
-Sí, lo sé –Sonreí- De hecho, la conocí en primaría. Era una chica de mi barrio y jugábamos todos juntos, pero ella era algo insociable, así que Honoka-chan, nuestra otra amiga la llevó a rastras al centro del parque y fue la única forma para que hablara con nosotras.
Ella mostró algo de sorpresa en su rostro y habló dubitativa- Honoka-san no tiene el pelo gris, ¿verdad?
-No, ¿por qué? –Pregunté curiosa
-Por nada, solo me llamaba la atención tu color –Contestó ella
Lo dejé ahí, puesto que ella estaba algo incomoda. Pasaron unos segundos para que volviéramos a hablar. Me preguntó sobre que hacía y me pidió consejos de moda. Nos dimos cuenta que teníamos muchas más cosas en común de lo que suponíamos, y que era muy entretenido hablar juntas, no nos callamos en los treinta minutos que duró el viaje.
Cuando llegamos, me bajé y mentalmente posicioné mi ubicación en un mapa, memoricé el número del conjunto de departamentos y el número del piso.
-Tengo una copia de su llave –Sacó su manojo de metal que titilaba más de lo que se desenredaba- La obligué a darme una cuando pasó una semana encerrada por eso de sus depresiones. No comía ni bebía agua, tuve que convencer a los guardias para que me dieran la copia que posee el edificio.
-Umi-chan… -Dije con compresión, a pesar que no me cabía en la cabeza el porqué de su actuar- Gracias… -Le dije mientras tocaba el hombro de la chica- No sabes cuánto te agradezco que hayas cuidado de Umi-chan, prometo ayudarte en todo lo que pueda…
-Umi es independiente, pero quizá necesite de tu ayuda cuando le de ese tipo de bajones –Tocó mi mano y me sonrió
Abrió la puerta permitiéndonos escuchar desde el otro lado de la amplia casa un grito- ¡Summer, no quiero ver a nadie! –Exclamó una voz que yo conocía muy bien
-No estoy sola –Soltó lo suficientemente fuerte para que Umi-chan escuchara- Así que sal a recibir a tus visitas
El sonido de pies cansados chocando contra el suelo y una manta siendo arrastrados llegó a mis oídos. Una cara pálida con mueca triste, un pijama mal colocado y los ojos rojos por el llanto, revelaban el dolor que sentía.
-¡Umi-chan! –No pude evitar correr y abrazarla- ¿Umi-chan que pasó? Estás sudando, y muy fría –Toqué rápidamente su cabeza- Definitivamente tienes fiebre
-Kotori, lo siento –Murmuró poniéndose a llorar
-Summer-san, ayúdame a llevarla a la cama –Le dije a la chica que estaba choqueada, totalmente anonadada de la situación
-Esto es nuevo para mí –Negó ella- A Umi no le gusta que me acerque cuando está así, no sé por qué contigo se porta de esa forma
-Umi-chan, dime, ¿qué pasó? –Pregunté asustada- Necesito saberlo, para poder ayudarte
-Eso te lo puedo contestar yo –Suspiró tensa- Algo debe haberle pasado para que se pusiera de los nervios. La primera vez que nos conocimos la vi así, y no pude evitar tratar de ayudarla, pero…
-¿Pero? –Pregunté afirmando más y más su frágil cuerpo
-Pero se ha repetido varias veces. Ella explota de esta manera, ahora es el momento en que su corazón está más destrozado –Explicó- No me sorprendería ver alguna botella de vino por ahí. Le encanta el vino, pero le hace pésimo para el estómago, y se pone en este estado de borracha enferma.
-Bien –Suspiré- Gracias por traerme y todo eso Summer-chan, de verdad –Le dije- Pero creo que yo debería hacerme cargo
-Sí, así veo, no seré de ayuda ahora –Asintió comprensiva- Pero cualquier cosa llámame, ya tienes mi numero
-Gracias nuevamente –Le sonreí
Me brindó un último asentimiento y salió.
-Vamos a tu cama, ¿sí? –Le pregunté a Umi quien afirmó
Va a ser un larguísimo día, sin embargo, por ella, me quedaría años más en este lugar… La cuidaría toda la vida de ser necesario…
(…) Nozomi's Pov (…)
Salí del lugar y me despedí de Nicochi, ella tenía mucho que pensar, lo que le había dicho le había tocado hasta la última fibra de su ser. La conocía lo suficiente para afirmarle sus sentimientos, sin embargo, si ella no los quiere aceptar no hay nada que yo pueda hacer, es su decisión… o así me había dicho Elichi que actuara.
Llegué al trabajo exactamente a la hora que el jefe me había delimitado. No tenía intención alguna de trabajar, de hecho me habría puesto a dormir si es que estuviera en mi casa. Aquí, en este momento no me necesitaban. Por eso conseguí tan fácilmente un permiso para esta mañana, yo ya había dado todas las pautas para el proceso del proyecto que inicié, lo demás era solo supervisar. Nada que hacer, no puedo dormir, así que aprovechando las circunstancias pensaría.
Empecé a recordar la primera vez que vi a Elichi y sus ojos. Luego el cambio que hicieron al conocerme. La alegría en tenernos a las ocho. La tristeza cuando tuvimos que decir adiós. La mirada que me profesa que quizás he confundido con amor.
No lo sé, siento que ella es así, un libro abierto en un idioma desconocido para mí, quizás esté escrito en ruso. Muchas veces no sé qué es lo que piensa, o por qué actúa de esa manera. Me es complicado afirmar cosas de alguien que me gusta, puesto que olvido cualquier técnica psicológica para comprenderlas, es como si mi cabeza hiciera un cortocircuito en ese momento y estuviera obligada a comportarme por inercia, por eso en reiteradas ocasiones hago cosas de las que me arrepiento, o que simplemente no haría con mi mente trabajando al cien por ciento.
La llamaría. Algo corto. Nicochi me había dicho que no volviera a perder una oportunidad así, no cuando rozaba mis dedos e inflaba mi corazón. Le diría que tenía que hablar con ella y le confesaría lo que siento, le declararía que siempre había pensado en ella y que quiero seguir por siempre a su lado.
*Tiiimp* Era el quinto tono que escuchaba *Tiiimp* Al parecer no tenía el teléfono cerca *Tiiimp* La llamaría luego.
Pensé en lo mucho que esa chica me había ayudado a salir adelante. Alguien como yo que le temía a todo y ahora quiere ser un soporte para todos, así de mucho me cambió esa joven de quince años. Su personalidad me mostró el otro lado de la moneda, aquel que yo nunca vi. Yo era del tipo de persona de las que imaginaban a sus amigos, esas que no se sienten parte del mundo y tratan de inventar a personas que los comprendan. No me sentía sola, creía que era suficiente con mis libros, mis cartas, mis expectativas para el futuro. Pero cuando la conocí, esa rubia me transformó, entendí que todo el tiempo había estado aislada y que muy en lo profundo mi alma estaba herida. La rusa temida por más de la mitad del alumnado unió todos los pedazos de mi corazón e hizo que me enamorara del mundo.
Pese a todo, sigo sintiendo que no la comprendo. Una vez, cuando pasaba por los salones de segundo año con Nicochi en busca de Kotori-chan para ver algunos temas del vestuario, sin querer escuché una de sus conversaciones con Umi-chan y Maki-chan.
*Flash Back*
Nicochi ayudaba a Kotori con los trajes, y aunque no tenía nada que ver con eso me ofrecí a ayudarla. No era mucho lo que tenía que hacer, solo estaba ahí porque en verdad quería encontrar una excusa para poder esperar a Elichi y que nos fuéramos junta a casa como siempre.
-Solo tenemos que agrandar un poco los trajes de Hanayo y Honoka –Explicaba mi mejor amiga mientras caminaba despreocupada- Kotori quiere que sea un secreto, porque si Umi se entera esas dos sufrirán
-Kotori-chan siempre protege a Honoka-chan –Sonreí- Y con Hanayo-chan… A veces siento que esas dos eran hermanas en otra vida
-Eso me pasa con el trio de soldados –Suspiró Nicochi- Esas tres siempre andan juntas
-Ni que lo digas –Sonreí- Pero debes admitir que sus personalidades claramente congenian
-Es que entre aburridas se entienden –Dijo haciéndonos a ambas reír
-No creo que sea lo correcto –Se escuchó un eco proveniente de algunas de las salas y nos hizo parar en seco. Esa era la voz de Maki-chan, era casi obvio. Nicochi también se dio cuenta- Es contradictorio
-Maki, piénsalo –Ahora la voz de Eli retumbaba, y me vi arrastrada a ella por la mano de mi amiga quien me llevaba en contra de mi voluntad- Sé que es extraño, pero cantar y bailar es una forma fácil de demostrar los sentimientos
-Deberías decirlo y ya –Contestó terca Maki-chan
-Maki, es su forma de demostrarlo –Otra voz conocida se unió, era Umi-chan
-No puedo decirle esto a Nozomi –Apoyó a nuestra escritora Elichi- No tengo el valor –Los ojos de Nicochi rápidamente se posaron en mí, pero yo no podía dejar de ver el piso y escuchar las palabras de aquella chica
-Entonces que sea un solo –Dijo Maki-chan- No me parece que quieras cantar una canción como trio cuando es tan personal
-No pienso cantar sola –Un tono medio infantil salió de sus labios
-No entiendo que quieres –Confesó la menor de ese trio
-Quiero dejar de sentirme así –Suspiró Elichi- Ella viven en un mundo distinto en el que no soy participe
Hubo silencio, tanto en la habitación tras nosotras como en mi mente. Una silla chirrió al ser movida, pasos cruzaron la sala, y la ventana siendo abierta se escuchó en nuestra posición.
-Comprendo –Murmuró Umi
-Entonces, ¿ahora me ayudarás? –Se escuchó la voz más tersa de ese lugar, la que mis oídos anhelaba escuchar siempre
-Sí, compondré alguna melodía para ti –Maki expulsó aire- Pero aun no entiendo por qué no lo dices y ya
-No estás en condiciones para hablar –Dijo con gracia Umi
-No sé de qué me hablas –La risa de Eli retumbó ante esa queja de fingida ignorancia
-Escribiré todo un párrafo para que lo cantes tú –Agregó Umi
-Ni se te ocurra, no cantaré –Cortó Maki-chan- No es una canción para mí
-Sí, claro –Rio Eli
Ahora yo tomaba la mano de Nicochi y la sacaba de ahí. Pese a los tirones mi mejor amiga no dijo nada durante un par de salones hasta que me detuvo.
-Desde aquí ya no nos pueden escuchar, ni nosotras a ella –Dijo viendo mi nerviosismo- ¿Qué pasó?
-Elichi siempre se ha sentido así –Afirmé, y aunque me estaba explicando a mí misma miré a Nicochi- ¿Por qué no me di cuenta?
-Primero, ni siquiera escuchamos toda la conversación, no sabes a qué se refería –Comentó
-Dijo que yo vivía en un mundo aparte –Solté triste- Y que ella no estaba ahí
-Nozomi –Me miró sería- Todas sabemos que tú vives en un mundo aparte
-No es mi intención apartarlas –Confesé con ojos trémulos
-No nos apartas, tonta –Me golpeó suavemente Nicochi- Deja de pensar de más
-No puedo hacer como que no escuché eso –La miré inconexa de su argumento
-No te pido eso –Dijo mientras se ponía a caminar. Se detuvo cuando vio que no la seguía y con mirada penetrante se dio vuelta- Solo digo que no mal interpretes las cosas
Respiré para recuperar el aliento que ese regaño me quitó- Perdón…
-¿Por qué te disculpas? Eres mi mejor amiga ¿no?–Sonreí y ella agregó- Es mi obligación poner tu gordo trasero a pensar
-Gracias, Nicochi –Con una pequeña carrera la alcancé y me lancé sobre ella para abrazarla
-Ya te dije que es mi obligación –Contestó, pero sonrió mientras acariciaba uno de mis brazos- Ahora ten paciencia, es difícil llegar a tu mundo
*Flash Back End*
Nunca supe realmente cual fue la canción que Elichi canto para mí. Según Nicochi la canción era 'Storm in lover' pero a veces sentía que Maki me quería decir que era 'Arifureta Kanashimi no Hate'. De todas formas no sé si lo sepa algún día.
Me dejé arrastrar por los segundos, esperando a que algo sucediera y me diera la fuerza para levantarme de mi asiento. De repente recordé y nuevamente quise llamarla. Sin embargo, no pude, no me atreví a intentarlo otra vez. Mis ganas de confesarme habían sido extinguidas por la distancia. Ella estaba en un mundo totalmente fuera del mío, lo sentía, al igual que lo sintió Elichi aquella vez en el salón de segundo año.
Me levanté, había encontrado una razón para hacerlo. Caminé derecho al despacho que el personal temía, y toqué sin vacilar. Escuché un leve murmullo invitándome a pasar, y me paré erguida para enfrentar el destino.
-Nozomi-san –Dijo el hombre canoso- ¿Qué necesita?
-Vengo a aceptar la propuesta –No titubeé, no pensé, no sentí. Estaba haciendo lo que creía correcto para mí- Tomaré la oportunidad
El director me miró deslumbrado y con ojos felices. Me sentía como su hija al notar su orgullo paterno. Se levantó y me estrechó entre sus brazos. Quería llorar, y su abrazo no ayudaba en absoluto, pero me contuve. No soy una niña, sé tomar mis decisiones.
(…) Maki's Pov (…)
¿Cómo llegué a casa? ¿Cuándo lo hice? ¿Cuánto bebí? ¿Por qué estaba tan triste? ¿Quién me provocó esta confusión?
Me pregunté todo eso y más, pero a medida que mis sentidos se despertaban, vestigios de la noche anterior se venían a mi cabeza. Ayer, mis esperanzas se habían hecho pedazos por un estúpido error de creer mutuos sentimientos propios.
No estaba triste porque me haya rechazado, sino porque ahora no me siento con las ganas de continuar, de hecho, hace un par de horas que debería estar en el trabajo, sin embargo, ¿qué me harían? ¿Me van a despedir? Me dio gracia pensar que mi única razón para existir, eso que me mantuvo viva durante una década, no era suficiente ahora.
Me levanté para calentar un poco de esa comida congelada antes que mi estómago se digiriera a el mismo, pero el sonido del timbre me alarmó. Con pijama y una manta arriba abrí celosamente la puerta de entrada, y para mi sorpresa Yui estaba al otro lado.
-Yui, ¿qué haces aquí? –Le pregunté sin invitarla a pasar
-N-Nishikino-san, siento aparecerme aquí sin avisar, pero estaba preocupada –Confesó con una mirada triste
Suspiré sonoramente y decreté- Bien, pasa
Entró totalmente emocionada- Gracias
Cerré la puerta y le mostré la sala para que tomara asiento- Justo me iba a preparar algo para comer, ¿quieres?
-No, Nishikino-san, usted no está en condiciones –Negó efusivamente- Yo le prepararé algo, traje verduras y algunas cosas para cocinar
La miré un tanto sorprendida y asentí- Bueno, gracias –No sabía que más decir
Caminamos juntas a la cocina, y con un delantal que le pasé, se puso manos a la obra. Era muy hábil en la cocina, se le veía feliz. Cantaba mientras revolvía o sonreía cuando rompía un huevo y caía perfecto a la olla. Por un momento, recordé cuando tenía diez años menos encima y en los viajes que hacíamos con µ's, Nico cocinaba con esa misma expresión. Por aquel recuerdo tuve que salir de la habitación.
Unos veinte o treinta minutos después me llamó, me hizo sentarme a la mesa, y me sirvió tres platos. Entrada, plato de fondo y postre, todo para alimentarme.
-Gracias por la comida –Le dije cuando terminé los platos
-Siempre que quiera –Me sonrió
-En verdad te agradezco, pero –Cuestioné- ¿No deberías estar en el trabajo?
-Sí, sé que quizás estoy haciendo algo mal, pero cuando escuché que no se sentía bien por parte de sus padres no pude contenerme –Admitió con voz baja
-Entiendo –Dije comprensiva- ¿Pero quien ha tomado nuestros puestos?
-Un enfermero y el doctor de oncología –Manifestó ella
-¿Tienen mis casos? –Pregunté sobresaltada
-Por supuesto –Contestó perpleja
-¿Y tú permitiste que alguien más tomara mis casos privados sin mi permiso? –Mi iría contenida habló más sarcástica de lo que pensé que haría, pero no me lo podía creer
-L-Lo siento, no pensé que fuera así de grave –Se excusó
-Ya, no importa –Suspiré- Iré de inmediato
Sin siquiera pedir permiso me levanté de la mesa y me metí a la ducha. Ahí, con el agua cubriendo mi cuerpo golpeé inútilmente la pared y lloré un poco por la frustración. No podía permitirme que mi trabajo se viera afectado por temas netamente emocionales.
Salí desnuda dejando que el agua cayera al piso. Vi mi cuerpo y sentí más ganas de llorar, algunos moretones por la caída que me di ayer y mis costillas muy marcadas al costado remarcaban la poca eficacia que tenía al mantenerme viva, no sé cómo lo hacía. Al llegar a mi habitación saqué la ropa que usaría y me la empecé a poner, no me importaba mucho que se mojara. Pesé una toalla por mi pelo y lo peiné. Al menos, estaba presentable.
Caminé a la sala, y antes de ver a mi acompañante hablé- Vamos –Con voz algo autoritaria mandé, volví a ser la persona fría e inmutable
-¡Y-Yo! –Llamó mi atención de inmediato lo que me hizo mirarla- Maki-san, tengo una pregunta
-¿Sí? –Dije sin mucho ánimo de responder
-Siento meterme en su vida privada, pero –Habló más lento de lo que mi paciencia soportaba- ¿Nishikino-san?
Suspiré- ¿Sí? –Repetí
Y dubitativamente preguntó-¿Tiene alguna relación con Yazawa-san?
Mi temple cambió de inmediato. Sonreí por inercia, sin embargos mis ojos seguían lánguidos- No, es una buena amiga de hace mucho, y nada más –Pero algo intrigada pregunté- ¿Por qué?
-Porque… -Con lentitud se acercó unos pasos, de tal forma que tenía que ver hacia abajo para encontrar sus ojos- Usted siempre, siempre me ha gustado…
No quise rechazarla, no quise aceptarla, solo volteé mi rostro para no ver sus ojos cristalinos rogarme. De hecho, por su personalidad, pensé que eso la detendría y no tendría que ensuciarme las manos, pero en cambio, se acercó aún más, al punto que sentía su aliento en mí escote.
-Maki-san –Me llamó con cariño y no pude evitar la imagen de una pelinegra al empezar a voltearme
Ni siquiera habían topado nuestra mirada cuando un toque cálido llenó mis labios. No era primera vez que besaba, pero se sintió con más calor que cualquiera. Lo correspondí con dolor y vergüenza, puesto que no besaba a Yui, por mucho que quería hacerlo, no era ella quien estaba frente a mí.
(…) Nico's Pov (…)
Lo que había dicho Nozomi era casi tan tonto como suponerlo, pero admito que me dejó pensado. Puede que Maki sea una niña mimada y poco honesta consigo misma, pero admito que muchas veces me imaginé con una chica así de guapa.
Mis sentimientos había sido aclarados hace mucho, desde que me propuse ciegamente a ser idol cerré todas las conexiones y me prometí a mí misma que no me gustaría nadie, por lo que pasé soltera hasta mis veintiún años, cuando una agencia de modelaje me dio una oportunidad diferente y extendió mi carrera a una artista de tomo y lomo, versátil, preparada para todo. Comencé a conocer gente y a socializar con grandes personas, y así fue como conocí a mi exnovia, una chica de otra productora de modelaje, que con sus estilos góticos y extravagantes cautivó a todos, incluyéndome.
Ahora, estaba libre. Después de aquellas dos singulares relaciones pude mostrar mi propio estilo de vida. No quería seguir a aquellas cabezas huecas que juraban ser más importantes que nadie, quería destacar amando a quien quisiera, pero… ¿a quién amo?
No tengo un estereotipo claro. Yohane era hermosa, animosa y extrovertida, pero otras chicas que me han gustado son más reservadas y discretas, puesto que si no fuera por eso, mi lista de cotilleos faranduleros ascendería demasiado.
Me considero una persona sociable, decidida, animada, extrovertida, amigable, tierna y veraz conmigo misma. Me muestro feliz ante el público, sé disimular, no me cuesta trabajo mantener sonrisas en el rostro por el bien de otra gente. No me interesa hacer escándalos porque sé que no gano nada. A veces, me gusta aparentar que soy una persona segura de sí misma y orgullosa de sus logros, aumento mi ego para que la gente me crea, y no me importa que piensen que soy una ególatra, puesto que es preferible a que sepan que odio todo en lo que me he convertido.
Maki es un caso aparte. Una mujer fría, determinada, solitaria, sería y diligente, capacitada para su oficio con una disciplina marcada y eficaz, todo lo que una persona puede desear en cuanto a estabilidad; sin embargo, emocionalmente es una persona algo frágil, a la que es difícil llegar por reprimir sus propios sentimientos, dura de tez con aquello que le parece correcto, romántica y soñadora en sus ratos más reservados, inspira confianza, pero la suya la mantiene para sí, o su par de amigas (Nozomi no cuenta porque al igual que a mí, nos lee como libros abiertos). Parsimonia hecha carne y bien moldeada.
Por primera vez no podía leer mis sentimientos, o más bien, por primera vez tenía claro que no sabía cómo leerlos. Era tanto el manojo de pensamientos que se agolpaban en mi sien, que no tenía manera de comprenderlos o siquiera descartarlos.
Caminé por las salas para hablar con ella, sentía que cuando nuestros ojos se encontraran ella vería dentro de mí y escarbaría más de lo que yo había hecho en mi vida. Cuando me encontré frente a su despacho aspiré todo el aire necesario para que llegara un poco a mi valor y lo inflara. Al girar mi mano agarrada del pestillo me encontré con un extraño panorama… Estaba cerrada…
-¿Busca a Nishikino-san? –Preguntó un joven de mirada amable
-Sí, ¿sabe dónde puedo ubicarla? –Dije ansiosa
-Lo siento, pero ella no asistió hoy –Confesó
-Ah… -Sé que mi decepción fue reflejada por mis palabras- Bueno… Gracias…
Otra vez con pensamientos llenando mi cuerpo y calando mis huesos caminé a la habitación de mi padre. Mi madre estaba con mis hermanos en ese momento, no tardaría mucho en volver, pero por ahora me podía permitir ser débil.
-¿Qué pasa, hija? –Preguntó mi padre al ver mi expresión
-Papá –Mis labios se curvaron en una mueca de tristeza- Estoy confundida
Al ver que mis ojos se ponían acuosos extendió sus brazos invitándome. Mis pasos eran tristes, pero llegué de inmediato a su lado- Acuéstate con tu viejo –Sonrió el mientras me ofrecía un cobijo en sus brazos. Me dejé acostar sobre él colocando mi cabeza en su pecho que años atrás era un firme conjunto de músculos y ahora se degradaba a piel y hueso. Sentí más dolor.
-Papá, sé que hay cosas más importante de que preocuparnos ahora –Dije triste
-Nada es más importante que tu felicidad –Contestó y cuando iba a replicar agregó- No, ni siquiera yo o mi estado de salud
-Pero… -Iba a argumentar, sin embargo el pecho se me oprimió
-No tienes que pensarlo -Me dijo- Es algo importante para ti, lo capto
-Está bien… -Suspiré- Sabes que con Maki-chan tengo una relación bastante estrecha ¿verdad?
-Claro, es una muy buena chica –Dijo el más animado de lo que pensé- ¿Qué pasa con ella?
-Verás… ella, es muy linda y eso, pero no sé si pudiera empezar una relación con ella
Entendiendo de inmediato a que me refería me abrazó un poco más fuerte- ¿No sientes nada por Nishikino-san?
-Es que… -Apreté mis ojos- No lo sé
-Y si tú no lo sabes, ¿quién piensas que te debe dar la respuesta? –Preguntó
-Maki –Contesté, aunque parecía más una duda
-Claro que no, que ella esté segura de sus sentimientos no quiere decir que también tenga que aclarar los tuyos –Dijo sonriendo
-Entonces ¿qué hago? –Dije triste
-Mírala a los ojos, deja que su mirada calé en tus cortezas y si no puede traspasar hasta la última de ellas entonces no le correspondes –Aconsejó
-¿Y si no pasa todas? ¿Y si se queda a la mitad? –Curiosa pregunté
-Entonces tócala, fúndete con ella y su calor –Dijo seguro
-¿Sabes que hay una posibilidad que estés llevando a tu hija a la cama de alguien? –Pregunté burlesca
-Ella ya pasó mi prueba y tiene toda mi autorización –Me sonrojé violentamente- Solo falta la tuya
-¿Qué? –Exclamé consternada
-Soy viejo no tonto –Miró serio- Debes ser muy despistado para no darte cuenta
Desvié la mirada y él rio gustoso.
-Sí, lo eres, admítelo –Me dijo besando mi frente
-Solo un poco, pero no más que tú –Besé su barbilla y me dejé confortar por el amor de padre
(…) Umi's Pov (…)
Mi mente pensaba cosas ilógicas. Dentro de mi cabeza todo estaba bien. Dentro de mi cabeza estaba en paz.
Abrí mis ojos con un dolor pulsante en la cabeza. Lo había hecho de nuevo, otra vez bebí hasta quedar inconsciente para olvidar alguna estupidez que había hecho con alcohol.
Pese al cansancio me obligué a abrir los ojos, puesto que estos se deslumbraron ante la luz de un sol gigantesco que apareció justo frente a mi nariz.
-Bueno días, Umi-chan –Sonrió el sol
-¿Kotori? –Pregunté extrañada. ¿Cuánto había bebido para empezar a delirar?
-¿A quién esperabas encontrar? –Rio suavemente
-A nadie, si te soy sincera –Me fui reincorporando en la cama cuando me di cuenta que era más real de lo que creía- ¿Qué haces aquí?
-Vine a verte, ayer me llamaste muy tarde –Explicó- Me preocupé
¡Es verdad!, con Kotori me comporté idiotamente- Lo siento, me comporté mal ayer –Me disculpé, de inmediato
-No hay problema, solo me sorprendió –Contestó ella- Pero…
-¿Pero? –Me alteré, ¡siempre hay un pero!
-Pero quiero saber qué tanto de lo que dijiste recuerdas –Preguntó inocente
-Vergonzosamente… todo –Dije apenada
-¿Y qué tanto de eso cumplirás? –Sus ojos cristalinos me sorprendieron y me dieron unas ganas inmensas de abrazarla
-Lo que tú quieras –Afirmé de inmediato
-Hazte responsables de tus palabras –Desviando la mirada incitó
-¿Estás consciente de lo que me estás pidiendo? –Espantada la interrogué
-No tan bien –Dijo sincera- No sé a qué te refieres con certeza…
Soy escritora, y por tanto mis sentimientos están siempre conectados a cada parte de mi alma, los conozco y sé cuándo no lo hago, puesto que cada una de esas formas tiene una rima diferente. Sin embargo, no sabía qué tan bien leía los sentimientos ajenos. Estuve toda mi vida aislada del mundo, tenía a poca gente a quien llamar cercana y no me sentía bien con otras personas. No obstante esos ojos los conocía, yo vivía con esos ojos cada vez que la mirada miel hacía contacto con mi cuerpo y le brindaba una poderosa oleada de calor.
Me armé con valor y dejé caer murallas de miedo que no servía de nada. Mi sendero estaba limpió, estaba preparada para cualquier final a esté cuento de hadas que me empeñé en crear en torno a ambas –Kotori, me gustas –Dije sin titubear, no tenía dudas. Sonreí.
(…) Rin's Pov (…)
¿Por qué Kayochin seguía ignorándome? Pensé que a esta altura estaríamos ambas en casa, pero en cambio, me encuentro con su número celular bloqueado para mis llamadas, al igual que los mensajes y las redes sociales.
Tenía el teléfono de casa de Nico-chan, sin embargo ella no quería que la llamase, el mensaje era más que claro. No me esforzaría en tratar de buscarla sabiendo el desenlace.
La puerta de la casa sonó al ser abierta, era Nico-chan con una cara larguísima y cansada.
-Llegué –Dijo lanzando sus zapatos en la entrada
-Bienvenida a casa –La saludé yo corriendo a recibirla
La abracé y aunque forcejeaba mantuve mi agarré- ¿De dónde viene este cariño tan repentino?
-Nico-chan –La llamé- Te quiero
Su cuerpo se relajó y sus manos me abrazaron fuertemente- Yo también te quiero –Me contestó- Al parecer las dos hemos tenido un día agotador
-Ni que lo digas –Suspiré
-Rin-chan, ¿crees en el amor? –Preguntó de imprevisto
-Sí, ¿tú no? –La miré extrañada mientras caminaba a la cocina
-No lo sé, a veces siento cosas muy intensas –Respondió- Pero otras veces es como si solo las hubiera imaginado
-¿Cómo es eso? –La miré divertida y ella rio
-Por ejemplo, contigo me siento enérgica y feliz –Explicaba- No obstante, cuando salga a la calle olvidaré este sentimiento
-Ahh… -Dije comprensiva- Entiendo, pero recuerda que las semillas germinan en los lugares más recónditos
-¿Qué significa eso? –Reí un poco
-Que el cariño siempre está –Sonreí rememorando momentos- Puedes estar en tu trabajo y con un recuerdo, con un momento vuelve como un deseo para revivir la emoción perdida
-Eso es demasiado profundo –Se sorprendió- ¿A quién se lo robaste?
-¡Hey! –Refunfuñé. Luego pensé y dije- A Kayochin
Nico se rio gustosa y asintió- Lo suponía
-A veces soy profunda –Me crucé de brazos
-Sí, lo eres –Tocó mi cabeza y sonrió- Pero esos momentos son escasos
-Haha –Reí sarcástica mientras la veía desaparecer por la puerta
Hurté algunas cosas del refrigerador y me preparé un vaso de zumo. Con varías golosinas en una mano recordé que Nico-chan había dicho que traería la cena y me extrañé al no escuchar mencionar aquello. Subí las escaleras y pasé frente a su habitación, la puerta estaba entreabierta. Me asomé un poco y divisé el interior para ver si podía hacer una travesura, pero en cambio, me encontré con una lánguida chica tumbada en la cama. Estaba mirando el techo, pensando, quizá lamentándose, puesto que su rostro parecía desconsolado.
De puntillas caminé a mi habitación y dejé caer la comida en la cama. Mi apetito se había ido. Es triste ver como ciertas cosas pueden arrebatar sonrisas. Pensé, hace mucho tiempo atrás, que lo más difícil era encontrar la felicidad, pero ahora me doy cuenta de lo muy equivocada que estaba, aquello es solo un juego de niños cuando te pones a pensar en cómo mantener esa felicidad. Es tan frágil.
Tenía el mundo en mis manos cuando estaba con Kayochin, puesto que era el amor que siempre había deseado, con la persona que más había querido. Sin embargo, de la noche a la mañana ese tipo de cosas se arruinan, y se rompen tanto que es imposible restaurarlas. Solo espero que el amor que ella me tiene, no sea solo polvo. Espero llegue el día en que lo pueda volver a tener.
Aquí les dejo un desafío: SI SE LLEGA A MÁS DE 145 REVIEW SUBO UN KOTOUMI XD Y ME APURO CON EL SIGUIENTE :D
Y ahora unas típicas preguntas: ¿LES GUSTARÍA QUE MAKI TUVIERA UN CAMBIO RADICAL DE APARIENCIA? (no, no voy a hacer que tenga un choque o algo así para eso) Si es así, creo que podría hasta subir un dibujo XD
¿A QUÉ PAREJA QUIEREN QUE DESARROLLE PRIMERO?
Esa la dejo así porque es muy importante, ya que o sino, lo haré a mi gusto jeje
Y, por último: ¿CÓMO PONGO LAS CANCIONES :3? Está historia, como se pueden haber dado cuenta, tiene muchas canciones de otros artistas, y se me ocurren tres formas de ponerlas: La primera es la canción resumida como siempre la he puesto, la otra es solo un verso significativo (puede que me demore más XD) y lo otro, es solo el título y que ustedes se den el trabajo de buscarlas, escucharlas y saber que dicen :P
Eso es todo, espero que les haya gustado. Saben que los amo :3
