DISCLAIMER: LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER YO SOLO ME ADJUDICO LA TRAMA

Nota de autora al final, disfruten la lectura :D

Riley Biers

-¿Cómo ha estado Charlie, Alice? –preguntó Esme cortésmente mientras descendíamos por el ascensor.

-Mejor, al parecer sólo se rompieron unos huesos. Pero Bella se va a quedar más tiempo, de verdad lamenta que nunca se haya podido presentar a trabajar con su esposo.

-No es problema, fue una causa de fuerza mayor –respondió con una amable sonrisa.

Nos despedimos en la entrada del edificio dónde ella partió hacia la izquierda para ir a su auto mientras que, por mi parte, me dirigí a la esquina opuesta lugar en el que Emmett me recogía cada día pues mi trabajo estaba de camino al suyo; le saludé mientras me acomodaba en el asiento de copiloto y me sacaba los tacones, prácticamente todo el día había estado caminando de un lado a otro y mis zapatos no eran de gran ayuda, seriamente estaba considerando tener unos más bajos de reserva en mi escritorio.

Me quitaba los pendientes cuando vi que el vehículo dobló repentinamente por otra calle, ¿qué rayos?, pensé antes de preguntar al grandote la razón.

-Invité a un amigo a la casa, ya sabes, es viernes…

-¡¿Por qué no lo dijiste antes?! –grité mientras volvía a calzar mis zapatos.

-¿Por qué te enojas?

-No puede ser que vayamos por tu amigo y yo desaliñada ¡Para, para, para!

-¿Para qué?

-Para que me arregle otra vez –contesté, ¿acaso no era obvio?- ¡Qué pares! –dije antes de mover el volante hacia la acera.- ¡Cállate, idiota! –le grité a un conductor que nos tocó el claxon, ¡hombres!

Terminé de acomodar mi cabello frente al espejo antes de devolverle la llave a Emmett quién arrancó tan pronto el metal tocó la palma de su mano, no pude evitar rodar los ojos ante aquello ¿cuál era la prisa?, estaba a punto de reclamarme cuando mi celular comenzó a sonar; la pantalla iluminada mostraba una Bella con sus típicas sonrisas avergonzadas, ¡cuánto me hacía falta!

Habían transcurrido alrededor de dos semanas desde su repentina ida, al inicio fue algo difícil pues tanto el oso como yo tuvimos que hacernos cargo de algunas tareas domésticas pues debido al gasto del hospital se suspendió el uso de personas que limpiasen la casa, además de que nos dimos cuenta de lo poco saludable y económico que sería comer todos los días fuera en restaurantes de comida rápida. Rosalie se apiadó de nosotros y nos invitó a cenar un par de veces a su casa, al final desistimos pues ambos nos sentíamos incómodos, él con su ex novia –historia que no deseaba contar- y yo con el hermano de esta.

Cada cena que compartimos con ellos transcurría en una tensión palpable, la cual Edward parecía nunca notar pues constantemente intervenía con comentarios absurdos que en algún momento lograban sacarnos una sonrisa, ¡qué diferente era a cuando lo conocimos! Fuera de aquellos días, casi no habíamos salido, Rose me había invitado un par de veces a dar una vuelta pero la respuesta siempre era la misma: tenía muchas cosas que hacer en casa y el trabajo me dejaba exhausta, claro, era lo que quería pensar pues lo cierto es que tanto Emmy como yo nos sentíamos culpables de salir a divertirnos mientras Bells estaba en Forks cuidando a Charlie.

¡Había suspendido mis compras por ese molesto sentimiento! Al menos, aunque me costara admitirlo, algo bueno había resultado, así podía ahorrar mi sueldo para ir de shopping en cuanto Belly Bells llegara, en los últimos días había pensado en muchos outfits laborales que me faltaban y la pasada tarde mientras caminaba al trabajo una hermosa blusa se cruzó por mi camino, parecía como si incluso los maniquíes me llamaran… era perfecta para mí.

-¿Cuándo vas a regresar? –preguntó Emmett.

-Tal vez en una o dos semanas, Charlie me ha estado queriendo correr desde hace unos días –respondió la castaña por el otro lado de la línea pues la tenía en altavoz.- ¿Cómo han estado? ¿No les ha dado Salmonella?

-Rose temía lo mismo pero no nos ha pasado nada –dije.

-Aún –completó Emmett a lo que no pude evitar enseñarle la lengua en son de queja.- Oh, ahí está.

-¿Qué?

-Emmy invitó a un amiguito a la casa.

-Oh, ya veo, entonces hablamos más tarde chicos. Los quiero.

Guardé mi celular mientras el muchacho entraba por lo que no pude observarlo y simplemente lo saludé cortésmente; el resto de viaje transcurrió en tranquilidad, pronto nos vimos conversando acerca de trivialidades y entre risas llegamos a nuestro destino, al descender me encontré con un atractivo rubio quien me dirigió una sonrisa antes de inclinarse y besarme la mejilla en gesto de saludo.

-Alice él es Riley Biers –nos presentó Emmett.

¡I'M BACK!

Antes que otra cosa, no tengo palabras suficientes para disculparme por tan larga ausencia, si bien podría excusarme con deberes escolares y demás asuntos no lo haré pues tiempo tuve pero ganas de escribir no, en fin, muchísimas gracias a quien lea este nuevo capítulo, por favor les pido uno review para saber si les interesa que continúe esta historia.

Hasta la próxima, Mrs Blackbird