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Aclaraciones:

Este es un relato en 3 persona omnisciente

"los personajes que aquí aparecen no me pertenecen, son de la autoría de J.K Rowling, ésta es una historia paralela dónde he tomado prestado los personajes pero no recibo ninguna compensación económica por ella, soy más pobre que los Weasleys".

Mis más humildes disculpas por mis faltas de ortografía y redacción


Capítulo 10:

La maldición


-¿te vas? – Fleur ponía carita de niña buena

- no me pongas cara de borrego a medio morir que no lo soporto – replicó la castaña

Fleur rió ante la frase de la castaña

- un dicho muggle

- lo conozco – le respondió Fleur- ¿te vas? – volvió a preguntar poniendo la misma cara, pero esta vez acercándose a ella y rozando ambas narices, vio a su novia cerrar los ojos y reír

- Fleur, la idea de dormir contigo es… -Fleur volvió a rozar las narices, lo que ocasionó que la castaña hiciera una pausa- .. Es… tentador, pero con tu abuela… prefiero que sea en otra ocasión

- como quieras-dijo Fleur haciéndose la indignada y dando la media vuelta caminando lejos de su amor, movía las caderas muy provocadoramente, tentando a propósito a su acompañante

- Fleur –Hermione la llamó, la rubia sonreía complacida – Fleur –volvió a llamar la castaña.

Pero esta vez la castaña no volvió a llamar, corrió detrás de su novia y la sujetó por atrás, pegándola lo más posible a su cuerpo, Fleur tuvo que morder su labio para no caer ante la sensación que su novia le propiciaba

- ¿A dónde vas? – preguntó Hermione muy cerca del cuello de la rubia

Pero Fleur no respondió, dio media vuelta y la besó, sujetó las caderas de la castaña y la pegó a su cuerpo. El beso se profundizó, Fleur sintió a "su víctima" caer en sus encantos, y entonces… se separó

- Buenas noches –dijo Fleur caminando lejos de ella – mi amor - terminó de decir

Hermione se agarró la cabeza y se revolvió el pelo, la rubia había jugado con ella y se había salido con la suya, vio a Fleur cerrar su habitación, cerró los ojos y un "Clok" se escuchó.


Hermione acababa de regresar al castillo, la abuela de Fleur había querido retenerla ahí, incluso meterla a dormir en la misma habitación que la rubia, pero definitivamente ella no iba aceptar, era demasiado pronto para eso. Así que con todo el dolor de su corazón se despidió de su novia ¿novia? Qué raro sonaba eso, era raro y excitante a la vez. Caminaba a su recámara y pensaba en como amaba tener los labios de Fleur sobre los suyos, era suaves y sabían exquisitos. Una sonrisa escapaba de su rostro, cualquiera que la viera pensaría que estaba loca, pero en definitiva eso era lo más acertado a su estado ¡completamente loca! ¿De qué otra manera se podría describir a una chica que ama estar con otra y además con una familia desquiciada? Porque si algo era obvio era la locura de las mujeres mayores Delacour, aunque en parte, Hermione sentía pena por Regina, amar para toda la vida a alguien que jamás será capaz de corresponderte porque tú misma le quitaste la capacidad de sentir, eso… no debía ser fácil de sobrellevar y menos con tres hijas ¡y para rematar! Esa Señora, Armelle, completamente chiflada; la castaña debía admitir que esa mujer le daba escalofríos cuando decidía jugar a ser la mala, porque en el fondo, la castaña sabía que si esa mujer hacia tales cosas era por el gran amor que profesaba a los suyos, malas elecciones pero con buenas intenciones.

Hermione continuó caminando hasta llegar a su sala común, ahí estaban sus tres amigos, incluido el pelirrojo, sentía ganas de odiarlo, pero ciertamente no podía.

Ron notó su presencia y todo quedó en silencio

- Con permiso, me tengo que ir – se disculpó Ron

- ¡Ron! –Gritó Hermione, ella pudo notar cierto aire de temor en el chico

- Hermione – dijo él pelirrojo cabizbajo

- ¿podemos hablar? – Hermione vio como sus amigos la miraban extrañados y asustados – a solas – terminó de decir

Ron había levantado la cabeza de la sorpresa y asintió con la cabeza

- Ven – dijo Hermione saliendo de nuevo de la sala común pero ahora con el pelirrojo tras de ella

Caminaron por varios pasillos, era tarde pero conocían tan bien el castillo que no era probable que los agarrasen, llegaron hasta unas escaleras y la castaña se sentó en unos escalones

- Intentaste algo con la chica que me gusta – Hermione comenzó a hablar, su voz temblaba – la lastimaste

Ron la miró y algo temeroso se sentó junto a ella – Hermione… Te juró que no sé qué me paso

- eres un cobarde – Hermione pareció ignorarlo, las lágrimas comenzaban a asomar por su rostro- me dijiste… - su voz era entrecortada – me dijiste que no te interesaba, me hiciste creer que yo estaba bien con ella, que tú me apoyabas y… me traicionaste – Hermione se secó varias lagrimas- eres mi amigo ¿Cómo pudiste hacerme eso?

- Hermione… No tengo perdón, yo… lo siento tanto… te juro que no estaba pensando – Ron también tenía su voz temblorosa – tú… no sabes cuánto me arrepiento cada segundo de lo que hice, sé que defraude nuestra amistad pero te juro que jamás fue mi intención

- cuéntamelo – Hermione lo miraba, el chico parecía no entender de que hablaba – cuéntame tu versión de los hechos.

Ron tragó en seco, pensó que si hacía eso, le daría una buena oportunidad a Hermione de odiarlo más y terminarlo ahí mismo, sin embargo, comenzó a hablar – Yo, fui a su oficina, se supone que teníamos una sesión, pero ella no estaba así que la espere – Ron hizo una pausa- Ella llegó y… Hermione… te juro que no sé qué paso… Yo… la desee… mucho… jamás en mi vida me había sentido así, yo… - pero se detuvo al ver que la castaña se incomodaba e incluso enojaba- yo… yo me acerque a ella –Ron estaba nervioso, veía como Hermione cerraba el puño- Yo la ataque, Hermione yo no era consciente, Yo… yo no sabía qué hacía, hasta que ella dijo tu nombre y entonces reaccione –Hermione se giró a verlo- Ella dijo tu nombre y yo regresé en mí, me di cuenta y me separé de ella

Hermione aún no había escuchado la versión de Fleur, no quería presionarla a revivirlo, pero ahora que había escuchado la versión de Ron, tenía unas ganas incontenibles de conocer lo sucedido, aunque ella confiaba en que el pelirrojo le decía la verdad.

- Te metiste con la chica que amo – Hermione se oyó a sí misma. Amar, ¿eso era? ¿Amor?

- Te juro que ella no me interesa

- y te creo – le confesó la castaña- pero te atrae, te gusta… y eso no lo puedes evitar- Hermione lo miró a los ojos- Quiero pedirte que te alejes de ella

Ron la miró y asintió- eso ya lo había decidido –

Hermione sonrió, su amigo en verdad estaba arrepentido – Aun estoy sentida contigo, pero creo que no tienes tanta culpa como parece, ella es irresistible –Hermione rió y Ron también – digo, por su condición de Veela -la cara de la castaña retomo seriedad- aléjate de ella Ron -dijo casi en voz de súplica- si en verdad me valoras.

- Lo haré Hermione, te lo prometo

- Más te vale, si le haces algo a mi novia no respondo Ronald

Ron la miró con una sonrisa- ¿novia? – ambos rieron y Hermione le dio un empujón a ron con su hombro, lo que causó más risa, Ron paso un brazo por los hombros de Hermione- Me alegro tanto, les deseo lo mejor -Hermione sonrió – vámonos a la cama -dijo la castaña y se paró- tengo sueño

Ron la siguió y ambos se perdieron en la oscuridad de la noche.

El domingo por la mañana fue épico, la quijada de varios alumnos se desencajo, nadie podía decir en qué momento el trio dorado se volvió a integrar y cómo si nada hubiese pasado, Ron se encargó de contarle a sus amigos la plática que había tenido con la castaña y Hermione les contó a sus amigos su relación con Fleur y también de la familia de ésta.

- vaya familia – dijo Harry mientras daba un sorbo a su jugo de calabaza-

-Ya conoces el dicho –dijo Ginny- te casas con la persona, no con la familia

Hermione se asustó al oír la palabra casar, ciertamente ella le tenía miedo a dar grandes pasos, miedo a equivocarse y estropear todo.

-¡vamos Hermione! ¡No pongas esa cara! Si te la pasas chupando lengua con ella- dijo la pelirroja

-¡Ginny!

-¿Qué? –Dijo la pelirroja- ¿me vas a decir que el tremendo chupetón que te mal maquillaste, es una picadura?

Hermione se rió fuertemente al recordar palabras similares de boca de la terrorífica abuela de Fleur

-¿pero hoy la verás? –Preguntó Ron

-Eso creo – dijo la castaña- quedó en mandarme una…

-lechuza –completó Ginny señalándole uno de los ventanales, de ahí iba llegando una lechuza

Todos continuaron desayunando en tranquilidad, Hermione desató el pergamino a la lechuza y leyó:

Amor:

Amor, que raro suena esa palabra, una palabra llena de emociones encontradas, de amor contenido, de sueños realizados y esperanzas puestas en esa persona. Me siento talmente Cursi hoy, pido perdón si te inoportuno, pero te has llevado cada suspiro de mi día y no hago más que pensar en ti.

Te amo hermosa, Hoy regresaré al castillo (dudo mucho que quieras regresar con mi familia, no, no te preocupes, te comprendo), te parece bien si nos vemos. Quizás en el salón de los requerimientos, responde qué necesito saber de ti.

Atte. Tu lucero

Hermione sonrió al ver que Fleur aun ponía su sobrenombre en sus cartas, por suerte la castaña no perdonaba los domingos, así que también iba a la biblioteca con todas sus cosas, por lo que sacó un trozo de pergamino nuevo, una pluma que remojó en tinta.

-Hermione – le dijo Ginny, la castaña por suerte no había comenzado a escribir porque corría el riesgo de perder la inspiración- no me malentiendas -Ginny rió- se te ve sexy el chupetón, pero cuando termines con tu cartita ¿dejarías que te lo maquille una experta? -Ginny le guiñó el ojo

Hermione rió y asintió, ¿una experta? Tenía que hacerle varias preguntas a su amiga, pero más adelante, por el momento comenzó a redactar el mensaje a Su Novia


Fleur dejó escapar un suspiró antes de meterse a la boca un pedazo de manzana

- uyyy… te vas a quedar sin aire – Gabrielle y Emilie se miraron y comenzaron a reír

- No molesten a su hermana- comentó Regina

- No es molestia mamá –Fleur se metió ahora un pedazo de papaya

- esa chica de verdad te tiene en las nubes- confesó Armelle

- la amo Tati, eso ya es de conocimiento público-

- No creo que esa chica sea capaz de soportar las adversidades, se ve muy débil –Armelle miraba expectante a su nieta, pero ésta sólo le sonrió

- Ella es fuerte – Fleur tomó un sorbo de su jugo

- ¿Cuándo le dirás de tu "problemita"? – Armelle parecía decidida a arruinar la felicidad de Fleur, pero no sabía que nadie podía arruinarla, por lo menos esté día

- pronto, hoy le escribí una nota para vernos, espero respuesta – Fleur mostraba una radiante sonrisa a toda su familia- Ella está lista para saberlo y yo para contárselo, ambas lo superaremos – eso es lo que la rubia se repetía a cada rato, tenía miedo de la reacción de la castaña pero en el fondo quería creer que ella la apoyaría.

Armelle la miró con recelo, esa niña no parecía suficiente para su nieta, así como Alfonso no fue digno de su hija, su nieta necesitaba fortaleza, necesitaba vida, y esa niña a duras penas iba a poder otorgársela. Algún día Fleur se daría cuenta., sólo esperaba poder hacerle ver a su nieta la realidad antes que fuese demasiado tarde.

Fleur oyó unas alas revolotear, vio a la lechuza asomarse en el cielo y se paró enseguida, corriendo hacia la ventana, derramando jugo y alimento sobre los demás miembros de su familia.

-¡Fleur!- gritaron varias mujeres al empaparse de jugo y mancharse las ropas.

Pero la rubia no oyó de razones, su sonrisa era brillante y la dichosa lechuza no volaba más rápido, necesitaba una lechuza más rápida. Cuando al fin (después de una eternidad, al parecer de Fleur) la lechuza se paró en la ventana, Fleur desenvolvía el pedazo de pergamino que traía la lechuza

Mi Amor:

Perdida y desolada iba surcando los mares del amor, angustiada navegaba, en círculos, sin meta, sin rumbo, flotando cuál casarón de nuez, esperando que una pequeña ola acabara con mi amado navío.

Mi amor, de repente, un momento mágico se hizo presente frente a mis ojos, una luz, una señal, un brillante lucero se posó en mi horizonte; En ese momento supe a dónde ir, supe que esa luz sería el motivo de mi vivir.

¿El amor es una locura? ¡Pues que nos lleven a azkaban! Porque mi amado lucero… Creo que estoy enamorada de ti.

Nos vemos a las 6 frente a la sala de los requerimientos, no llegues tarde.

Atte. Tu
navegante.

(N/A: poema original de Freya, adaptado ligeramente a ésta situación)

Fleur sintió unas lágrimas caer por su rostro, pero estaba sonriendo, estaba feliz, se pegó la carta al pecho y se sintió libre de llorar, comenzó a llorar mientras sonreía, dejando a su familia completamente anonadada.

- Fleur – Emilie se levantó y se acercó con cuidado a su hermana mayor, con miedo - ¿estás bien?

Fleur se giró a ver a su familia y entonces entendieron que no eran lágrimas de dolor, eran lágrimas de amor - ¿Fleur? – dijo Regina intentando conseguir una explicación

Fleur soltó una carcajada aún con lágrimas en las mejillas y le extendió la carta a su familia para que pudieran leerla, Fleur no se molestó en ver su reacción, estaba demasiado ilusionada con las palabras de Su Castaña

- Pff – soltó Emilie alejándose de la carta – es una cursilada de grandes dimensiones

- Es hermoso – comentó Gabrielle con mirada ilusionada- ojala yo me enamorará de alguien así

- Me encanta esta chica Fleur – dijo Regina

- A mí me parece patético – y su mirada también expresaba lo mismo, no era del agrado de Armelle- Esa chica es débil y también tú ¿acaso ya solucionaste la porquería que llevas en las entrañas?

Todas miraron con resentimiento a Armelle y después miraron expectantes a Fleur, que después de todo, si había perdido su felicidad

- Casi – contestó la rubia – Voy muy bien

Y sin decir más la rubia tomó la carta de su novia y subió a su habitación, se echó en la cama a sonreír y oyó tocar la puerta. Esta rogando que no fuese su abuela, la amaba pero no la aguantaba cuándo decidía ponerse en un plan cómo el de hoy.

La puerta se abrió lentamente y Fleur vio asomar dos cabelleras y rió

- pasen – dijo la rubia mayor abriendo los brazos para cobijar a sus dos hermanas menores

Ambas rubias caminaron a la cama de su hermana dejándose caer una a cada costado de la mayor.

Emilie besó la mejilla de su hermana

- ¿cuándo te vas? – Preguntó Gabrielle

- ¿me estás corriendo? – preguntó Fleur riendo

Las tres chicas rieron, pero Gabrielle negó con la cabeza

- ¿vas a estar en nuestro cumpleaños verdad? – Inquirió Emilie

- No me lo perdería por nada del mundo – contestó Fleur – Ya no son unas niñas –dijo con mirada melancólica-

-Tenemos un año menos que tu novia – Gabrielle esperaba la respuesta de la rubia, que solo atinó a reírse – Ella también pude venir a la fiesta ¿no es así Emilie?

Emilie se quedó callada, lo pensó un momento- Supongo – contestó no muy convencida

Fleur sonrió- Me gustaría que hicieras un esfuerzo por apreciarla –dijo Fleur a la niña- la amo, mucho, no me gustaría que los más grandes amores de mi vida no congeniaran

Emilie sonrió – Ok, lo intentaré, de todos modos, siempre me aburro, las niñas que vendrán son unas envidiosas y los niños unos babosos.

Gabrielle rió- a mí me caen bien

- es que tus estándares de amistad son bajos –comentó Emilie

-Basta Emilie –Fleur intentaba controlar a sus pequeñas- es sólo que eres más amigable Gabrielle

Su hermana sonrió y la otra resopló

- ¡oh! – A Fleur se le había ocurrido una idea- He conocido algunos amigos en Hogwarts y 'Ermione también tiene varios que soy muy amigables y buenas personas

Las rubias más pequeñas aún no entendían.

- ¿Quieren que los traiga? – preguntó Fleur

-¡Harry! –gritó Gabrielle emocionada- y ¡Ron! ¿Ellos vendrán?

- naturalmente, son los mejores amigos de Hermione –Fleur había sentido su estómago revolver al oír el segundo nombre-

Emile estaba callada, se sentía excluida

- Emilie – dijo Fleur- ¿Quieres conocerlos? Te amarán apenas te vean – Logró hacer que Emilie sonriera- Serás la primera en conocer a mi amiga Luna

Emilie levantó una ceja - ¿Enserio? Gabi conoce a Harry Potter y a mí me vas a presentar a una tal Luna, cuyo nombre es más común que una "coca-cola" muggle ¿es enserio?

Fleur y Gabrielle rieron ante la ocurrencia de su hermana

- Aunque no te guste, se las voy a presentar –

Emilie resopló resignada

- Eres una pesada Emi –dijo Gabrielle- a mi encantaría conocer a tus amigos Fleur y a mi si me agrada mucho Hermione

Fleur sonrió, amaba escuchar ese nombre- Me alegro, por qué de ser posible, me gustaría compartir mi vida con ella.

- Lo harás –dijo Emilie- Aunque no sea de mi agrado, puedo sentir que realmente le gustas y…-Emilie volvió a resoplar- Yo no creo que sea débil, Debes confiarle tu dolor a ella

Fleur se quedó inmóvil, realmente quería hablarle con la verdad a su novia pero no sabía si era lo correcto.

- A mi me pareces muy hermosa –Emilie continuó hablando- Lo que te pasó –Emilie parecía fría pero sus ojos mostraban tristeza- Lo que te pasó no te quita lo hermosa y valiosa

- Tengo miedo –Fleur le confesó a sus hermanas- La verdad tengo miedo –una lagrima salió por el ojo azul de la rubia- Tengo miedo de que no me considere digna, de que vea sucia y repugnante, de que no sea capaz de…. De aceptarme… lo que soy… los pedazos que quedaron

Emilie se levantó y miró a su hermana y sonrió- Vamos Fleur, eso no es cierto, ella te amará y por el contrario amará más tu capacidad de renacer entre las cenizas, no tienes que temer.

-El amor –empezó a hablar Gabrielle- puede ser el sentimiento más aterrador que un humano pueda atravesar, pero es el más gratificante, tienes que arriesgar para ganar, tú has arriesgado y dado demasiado, ella te aceptará, ella lo aceptará.

- sólo tienes que confiar –Emilie se volvió a recostar sobre la cama- confiar, tienes que volver a hacerlo, si quieres que lo de ustedes funcione, confía en ella, estoy segura que no te defraudará.

Fleur abrazo a sus hermanas y les besó la frente, realmente estaba agradecida por tener a su familia.

Después de comer, la rubia procedió a despedirse de todos, incluso le dio un beso a su "padre"

- Nos vemos en 3 semanas – dijo Fleur

- Quiero un regalo del tamaño de mi habitación – comentó Emilie

Fleur rió pero negó con la cabeza- ¿y cómo lo meterás a tu habitación?

Emile la miró confundida, no había pensado en ello.

Fleur volvió a reír – nos vemos- dio una última mirada a su familia, cerró los ojos y "Clok". Cuando abrió los ojos estaba en la oficina de McGonagall

- Fleur – dijo la directora- Creí que llegarías hasta mañana

- No pasa nada, solo quise venir antes, tengo unas cosas que ver

McGonagall la miró de nuevo - ¿cosas? ¿O persona? Sabes bien mi opinión respecto a Hermione

Fleur la miró tranquilamente- Sé que la amas cómo a tu hija, que aparentas ser demasiado dura pero amas a esa niña, te aseguro -Fleur sonrió- que yo también la amo

McGonagall sonrió- Valora lo que te ha sido entregado

Fleur rió- Hasta mañana – y salió de la oficina

Caminaba hacia su habitación, Fleur suspiró, las bases del amor: valorar, amar, respetar, confiar… confiar… tenía que empezar a confiar, era probable que no saliera en tonos rosas cómo ella quería creer, pero tenía que hacerlo, la castaña estaba entregándole su amor, Fleur tenía que entregarle su confianza, por muy difícil que fuese hacerlo, por muy doloroso que resultara recordarlo, por complicado que fuera relatarlo, tenía que hacerlo, Ella realmente tenía que valorar lo que le estaba siendo entregado.


Hermione había logrado retirar a Ginny de Harry y se la había llevado a los baños para que pudiera ayudarla a esconder "su manchita"

- Ya casi – dijo la pelirroja mientras aplicaba un poco de maquillaje

- Ginny –comentó la castaña mientras mantenía el cuello elevado para que la pelirroja pudiera trabajar- ¿cómo aprendiste a hacer esto? –Hermione vio cono la pelirroja se coloraba hasta las orejas y se tapó la boca- ¡por dios! Ginny ¿tú… y Harry?

Ginny negó con la cabeza –Aún –

Hermione soltó una gran carcajada -¿cuándo pensabas decírmelo?

- no es que tenga mucho tiempo – confesó Ginny- La primera vez fue antes del partido de Quidditch, en el que Harry se lastimó y pues todos tuvimos varios conflictos después de eso y era difícil confesarte algo así mientras nuestra amistad pendía de un hilo

Hermione se sintió culpable de abandonar su amistad - ¿Por eso Harry se lastimó? ¿Le dijiste algo?

Ginny se volvió a colorar- Yo… lo lamentó, ya le he pedido muchas disculpas

- ¿puedo saber que le dijiste? – Hermione sentía una gran curiosidad

Ginny negó con su cabeza

-¡vamos Gin! Yo te cuento de mis cosas con Fleur-reclamó la castaña

- es diferente, tú y ella… aún no llegan a eso

- te juro que cuando lleguemos –Hermione se sonrojó- bueno, cuando se dé el momento, te lo contaré

Ginny la miró dudosa- Harry y yo habíamos estado a punto de… hacerlo… pero él se detuvo porque ambos queremos que fuera especial, tú sabes, la primera vez –Ginny se veía un poco incómoda- Antes del partido le dije que… que había otras formas de darnos… placer… sin perder la virginidad

Hermione se arrepintió de haber pedido una confesión, ciertamente eso era muy íntimo.

- Oh, me alegro que las cosas vayan bien entre tú y Harry ¿cómo está quedando? – Hermione cambió radicalmente el tema

Ginny recordó su maquillaje y le dio un par de retoques -¡listo!- Hermione se miró en el espejo y quedo complacida, parecía no estar ahí.

- Muchas gracias – Hermione comenzó a agarrar sus cosas- ¿Nos vemos en la tarde?

Ginny asintió, la castaña comenzó a caminar - ¡Hermione! –Gritó Ginny- Me prometiste que me contarías cuando sucediera– y le sonrió muy pícaramente

Hermione se puso un poco roja pero asintió y salió del baño con rumbo a la biblioteca

A las 6 pm Hermione estaba parada enfrente del salón de los requerimientos y estaba extrañada de aún no ver a Fleur.

-Mi amor –dijo Fleur que llegaba por atrás

Hermione sonrió – Hola – dijo con una sonrisa- Se te hizo tarde

Fleur ladeo la cabeza- evidentemente – y se acercó a besar a la castaña

- intentando de nuevo seducirme – comentó la castaña bastante divertida

Fleur rió - ¿Yo a ti?

- no te culpo – dijo la castaña- soy tan irresistible

Fleur soltó una carcajada- ¡Vaya que lo eres!

Hermione le guiñó el ojo a Fleur y le mando un beso volado de manera coqueta, Fleur se sorprendió bastante. Ambas chicas rieron.

- ¿vamos? – preguntó Hermione volviendo a su misma actitud

Fleur tragó en seco y asintió- Yo… lo elijo-

Y así fue, Fleur trató de alejar el miedo, las expectativas, las esperanzas, y pensó en lo que deseaba, una puerta apareció enfrente de ellas.

Hermione sonrió- ¿puedo?

Y sin esperar respuesta abrió la puerta con emoción, pero lo que encontró no fue la escena romántica que ella estaba esperando.

- ¿la oficina de McGonagall? –preguntó la castaña entrando y confirmando el lugar

- si – contestó Fleur que se había quedado rezagada

Hermione la giró a ver extrañada - ¿esto no es muy romántico que digamos Fleur? – Hermione intento reír –pero si ésta es tu idea, me parece bien.

Fleur la miró y se acercó a ella- Hermione… -comenzó a hablar la rubia- Ésto no es una cita romántica

Hermione la miró con el ceño fruncido

- Yo… tengo que contarte varias cosas que he omitido –Fleur sentía las palabras salir con dificultad- No he sido del todo sincera contigo… aún… tengo varios secretos

- creí que confiabas en mi – la castaña estaba un poco resentida

- por eso estamos aquí –Fleur intentaba tranquilizar sus nervios ante la expectativa de la respuesta de la castaña- Yo… no soy capaz de contarte… pero quiero que lo sepas… así que te lo mostraré

Hermione frunció aún más el ceño

Fleur caminó a un lado de la oficina, abrió una puerta y un cáliz con un líquido en su interior fue desplazándose

- ¿un pensadero? – Hermione intentaba comprender

- Quiero que sepas todo – confesó la rubia- y yo omitiría relatarte un gran número de cosas… si tú… en verdad quieres conocerlas… deberías mirarlas – la voz de la rubia se hacía entrecortada- ¿quieres?

Hermione vio a una frágil Fleur que derramaba un par de lágrimas y las secaba con rapidez, tenía duda si quería saber lo que su novia ocultaba pero debía conocerlo, algo en su interior lo gritaba. Hermione al fin asintió con la cabeza- Muéstramelas -

Fleur dejó escapar un gran suspiro, sentía temblar sus piernas, quizás no era tan buena idea cómo en un inicio pensó, pero debía hacerlo, debía sincerarse, derramó una lágrima y con la punta de su varita la recogió y la depositó en el pensadero

Hermione echo una última mirada a Fleur, quién derramó más lágrimas, la castaña sintió un poco de temor y con un nudo en la garganta entró al pensadero

(N/A: Escenas delicadas)

Fleur estaba en medio del bosque, agitada, temerosa, con su varita en mano, dispuesta a atacar

- ¡ven aquí perra! – gritó una voz masculina y áspera

Fleur que estaba recostada sobre un árbol, cerró los ojos y aspiró con fuerza, sus oídos se agudizaron, oyendo como unas pisadas estaban más cerca que otras, los volvió a abrir con rapidez y se giró encarando a su atacante, le dio de lleno en el pecho, cayó lejos haciendo ruido, llamando la atención de los otros pero dándole el tiempo suficiente para emprender otra carrera, veía la luna asomarse por la copa de los enormes árboles, sentía las ramas golpearle la cara y los brazos, sentía cómo algunas piedras se clavaban en sus pies

Y sintió pasos acercarse cada vez más rápidos, aun corriendo Fleur giró en todas direcciones intentando vislumbrar un lugar dónde esconderse y hacer otro ataque, no podía irse aún, su trabajo aún no estaba terminado, tenía que matar a todos esos hombres, debía hacerlo, sintió una mano alcanzarla, tomarla por el brazo, intento zafarse pero la diferencia de fuerza era muy grande, cayó al piso y aquél hombre cayó sobre ella, ambos forcejeaban y luchaban por dominar al otro. El hombre le propinó un fuerte puñetazo en el rostro a la rubia, haciendo que su nariz sangrara bastante, el golpe desorientó a la rubia, pero aún daba batalla, con sus uñas (ya bastante rotas) intentó arañar al hombre y se le ocurrió una idea, contuvo todas sus fuerzas y en un rápido movimiento clavó varias uñas en los ojos de su atacante, éste se alejó al instante, sollozando, Fleur de inmediato cogió su varita y le apuntó, el hombre también cayó al suelo. Fleur apenas tuvo tiempo de respirar, porque oyó más pasos acercarse, así que se levantó como resorte y emprendió otra carrera, pero esta vez, apenas correr unos metros vio un puño en su rostro y después, todo se volvió oscuro.

Fleur se removió en el piso, se dio cuenta que no tenía ninguna atadura así que intentó levantarse pero nuevamente sintió un golpe sobre su rostro

- perra infeliz – gruñó un hombre bastante grande- mataste a 4 de mis hombres – y aquel grandulón pateó sin piedad las costillas de la rubia que se retorció de dolor- Pero esto no se va a quedar así

- mátala de una vez Grogsy – dijo otro hombre menos melenudo pero igual de desarreglado –

- no la tendrá tan fácil – dijo Grogsy, el hombre cuyo nombre ahora era conocido y odiado – antes tendrá que sufrir lo suficiente para implorar la muerte y aprender con quién está tratando

Otro hombre fornido se acercó y escupió sobre el cuerpo de la rubia- ¡Asquerosa puta! ¿Sabes con quién tratas? Pronto seremos lo aliados más cercanos a Nuestro Señor, Potter y todos esos imbéciles caerán

Vio como todos los hombres reían

- ahora ¿Qué haremos contigo? – el hombre que había escupido le jaló el rubio cabello haciendo que levantará la cabeza

- ¡púdrete! – espetó la rubia, pero sólo causó risas

- Viennan – dijo un hombre de atrás, ahora sabía que ese era el nombre del hombre que acababa de jalar los cabellos de oro de Fleur – dijiste que es una puta

Todos los presentes sonrieron

- eres una puta –dijo Viennan- y te trataremos cómo tal –varios hombres aullaron de placer- pero no te será tan fácil, no lo disfrutarás… en definitiva – el hombre se alejó de ella, Fleur veía un poco borroso, sus ojos estaban hinchados por los golpes que había recibido.

El hombre grito y comenzó a dar movimientos espasmódicos, Fleur y la castaña (que solo podía ver como un espectador) veían como aquel hombre se hacía aún más grande, cómo los brazos, piernas y dorso se agrandaban y cubrían de pelos, su cara se alargaba pero aun poseía esa mirada que llenaba de horror, sus extremidades se agrandaron.

Varios hombres aplaudieron y vitoreaban al, ahora formado, hombre lobo

El hombre caminó hacia Fleur y la pateó de nuevo en las costillas, Fleur sintió salir todo el aliento que tenía, así como varias lágrimas derramarse a causa del dolor, ahora el hombre la levantó del piso apretándole el cuello y haciendo que la rubia se recostara parada sobre un árbol.

- Grogsy ¿me haces los honores? – la voz del hombre era apenas entendible

Grogsy se acercó a la rubia que ahora temblaba de miedo y el hombre con sus manos rompió la blusa de la rubia, después siguió su pantalón, y aunque la castaña intentó detenerlo, sólo consiguió otro par de bofetadas y puñetazos.

Ahora estaba sólo en interiores, comenzaba a llorar con fuerza.

- ahora vas a aprender a respetar – dijo Viennan

Y se acercó a ella en cuestión de segundos, los segundos más largo en la vida de la rubia, el saber qué es lo que está por suceder y no poder impedirlo, la impotencia, la rabia, el coraje, la rubia intentó alejar al hombre, que le otorgó un puñetazo en el estómago y la giró, arrancó su ropa interior de golpe, Fleur sintió su intimidad al descubierto, los hombres que seguían expectantes miraban emocionados, Hermione que sólo miraba la escena de frente, sintió una gran impotencia, quería llorar, quería gritar, pelear, pero ella… sólo podía mirar.

El hombre lobo se relamió los labios y se acercó a ella con su miembro muy elevado, al estar en su condición de hombre lobo, su genital era de descomunales proporciones, bien lo había dicho el hombre, Fleur no lo iba a disfrutar.

El hombre se acercó más y más, Fleur lo sintió rozar su cuerpo, su aliento fétido la provocaba, y sin previo aviso, el hombre insertó de lleno su miembro en Fleur, Fleur gritó de dolor, de impotencia, de agonía, quería detenerlo pero estaba sometida, lo único que podía hacer era clavar sus uñas sobre la corteza del árbol. El hombre lo sacó y lo volvió a meter, repitió la operación cada vez con embestidas más fuertes, arañando la espalda de la rubia, Fleur sentía desgarrarse su intimidad, 32 infernales embestidas, en un lapso de casi tres siglos (tiempo Fleur), por fin el hombre se hubo satisfecho y la rubia sólo cayó al piso sollozando, sintiendo quemar su intimidad, rodeándose con sus brazos, intentando cubrir su cuerpo, sus sollozos se habían convertido en gritos de dolor y horro, quería irse de ahí, quería estar en casa.

Pero cuando la rubia recobró la conciencia de dónde estaba, fue demasiado tarde, un segundo hombre lobo, Grogsy, la pateó, Fleur ya no podía más, se sentía desmayar

- aún no – dijo el hombre y le lamió una mejilla, bajó a su pecho y mordió ferozmente uno de sus pezones, Fleur creyó que sentir que se lo había arrancado, el aliento de aquél hombre era igual o peor de fétido que el de él anterior- vamos mi amor, coopera – decía el hombre mientras lamía el cuerpo de la rubia, estaba a punto de vomitar, se sentía asqueada, sucia, intento golpear, alejar a él invasor, pero sus esfuerzos eran en vano porque solo conseguía más golpes.

El hombre también la levantó del piso bruscamente y la puso de espaldas, pero esta vez, por más terror que la rubia tenía, no vio venir lo que a continuación ocurrió.

El hombre agarró su miembro entre manos y lo insertó sin cuidado o aviso sobre el ano de la rubia, Fleur soltó un grito muy fuerte, su voz rompía cualquier esquema, su grito, su dolor hecho sonido era el ruido más espeluznante que la castaña hubiese escuchado.

Fleur quiso librarse del hombre, pero también fue sometida con un par de golpes, el hombre la sostuvo por los hombros, clavando sus garras sobre la blanca piel de la francesa, Fleur estaba, comparado con sus fuerzas, poniendo demasiada resistencia al ataque de éste segundo hombre lobo, oyó crujir su hombro, pero el dolor de ser penetrada en un sitio tan especial era mayor al de un hombro romperse, también sintió como gotas resbalaban por su espalda, creyó que quizás llovía, pero estaba equivocada era su sangre derramarse, Fleur clavaba sus uñas con demasiada fuerza, sintió sus dedos arder, intentaba librarse del ataque, pero el hombre volvió a meter su miembro en Fleur, en el mismo agujero sagrado, Fleur volvió a gritar, intentando zafarse, el hombre repitió la acción unas 4 veces más pero la rubia estaba demasiado inquieta cómo para dejarlo complacerse, el hombre furioso la tiró al piso y comenzó a golpearla una y otra y otra y otra y otra vez, Fleur ya no sentía dolor, su cuerpo entero estaba anestesiado, veía borroso, escuchaba voces y risas a lo lejos y entonces la rubia se desmayó.

Hermione vio ponerse oscura toda la escena y volverse de nuevo visible. Lo primero que vio fue a una rubia destrozada, su hombro tenía un extraño ángulo, seguramente estaría roto, en su espalda habían partes coaguladas de sangre, otros estaban a carne viva, su cuerpo estaba lleno de moretones y raspones, aún tenía el líquido de esos hombres sobre ella, imaginarse lo que había pasado cuando Fleur se desmayó causaba escalofríos, incontenibles ganas de echarse a llorar.

Fleur comenzó a abrir los ojos, estaba tirada en el piso, desnuda, indefensa, sentía el alma quebrársele en mil pedazos y su cuerpo, su cuerpo que fue su santuario, su cuerpo virgen, fue violado sin piedad, humillada, atacada, destrozada. Poco después sintió su cara arder, estaba empezando a sentir el dolor físico, quiso tocarse la cara pero apenas sus dedos rozaron gimió de dolor, miró su mano y vio que tenía varias uñas levantadas y ensangrentadas, seguramente el resto de su cuerpo no estaba mejor. Sin preverlo la rubia comenzó a vomitar a un lado, cuando por fin acabo vio sus piernas, sus muslos arañados y adolorido por el esfuerzo, y al recordarlo, de nuevo comenzó a llorar tratando de cubrir su fragmentado cuerpo y alma.

Hermione salió del pensadero, Fleur había querido que la escena acabara ahí, la castaña no sabía cómo mirarla y sintió sus mejillas mojadas, estaba llorando y al ver a su acompañante se dio cuenta que ella también lo hacía.

- Fleur – Hermione apenas podía articular palabra

- aún no ha acabado – dijo la rubia- aún falta… los resultados de… de esa noche – Fleur hacia un gran esfuerzo por no sollozar- estaba demasiado débil para aparecerme o mandar un patronus – Fleur soltó varias lágrimas- me encontraron tres días después

Fleur tocó una de sus lágrimas con la varita y la colocó sobre el pensadero, Hermione la miró una última vez y se introdujo de nuevo en los recuerdos de Fleur.

Pudo ver un cuarto que reconoció enseguida, tenía sus paredes de ese característico azul pastel

Vio como Armelle entraba y acariciaba la mejilla de la rubia que aún estaba inconsciente y muy golpeada. Fleur se movió, Armelle volvió a tocar su mejilla y la rubia al sentir el contacto despertó enseguida, alejándose lo más posible de ese contacto.

- está bien amor, estas bien – Armelle intentaba sonar tranquila – estas en casa

Fleur miró en todas direcciones y tocó varias veces su cama, como si estuviera asegurándose

-Tati – dijo la rubia y comenzó a llorar incontrolablemente, Armelle se acercó a ella y la abrazo, Hermione vio como varías lágrimas y sollozos salían de la mayor de los Delacour, intentando acallar su dolor y poder propinarle un poco se seguridad a su nieta. Regina entró en ese momento y también corrió al encuentro de su hija, las tres mujeres estaban fundidas en un abrazo y las lágrimas corrían por las tres, Hermione sintió un nudo en la garganta, no importaba la locura de esa familia, entendió que lo desquiciada de la abuela era porqué amaba demasiado a su familia para verlas sufrir.

La imagen se hizo borrosa y apareció de nuevo Fleur en un cuarto que la castaña no reconoció, daba vueltas sin parar, caminando de un lado a otro de la habitación, moviendo sus manos con fervor, sus ojos estaban dilatados. Sólo pasó un momento y Regina y Armelle entraron a la habitación

- ¿y bien? – respondió Fleur

Regina comenzó a llorar y Armelle parecía mucho más fría, muy diferente a la mujer que lloró por su nieta en la imagen pasada, Fleur se tambaleó sobre si y cayó al piso, con los ojos muy abiertos y apenas pudiendo tragar o respirar, Hermione veía la quijada de la rubia temblar.

Armelle se sentó en el borde de la cama y Regina lloraba en su mismo lugar.

- ¿Qué haremos? – Dijo con voz fría Armelle

- No lo quiero – se apresuró a decir Fleur

- Eso no es tan simple amor – Armelle hablaba, Regina parecía incapaz de dejar de llorar- El producto de un hombre lobo es casi imposible de eliminar

- ¡no quiero a esta aberración! – Fleur estaba alterada- Yo… - Fleur ahora lloraba- Yo no quiero un bebé

Hermione sintió el mundo moverse ¿bebé? Hermione se sintió mareada, pero necesitaba observar más, saber más.

- Era luna llena- sentenció Armelle – Los hombre lobo… -Las palabras de Armelle salían con dificultad – Es su día especial para aparearse y nadie, ninguna mujer común podría evitar quedar embarazada y por más métodos que se utilicen, ninguno da efecto para abortar al producto

La cara de Fleur era de completo terror y las lágrimas parecían no tener fin, se tapó la boca con su mano temblorosa

- Pero tú no eres ninguna mujer común – la voz de Armelle retomaba su frialdad- Eres una Veela y tenemos una capacidad extraordinaria para regenerar desde cortadas… hasta… ésto…

- ¿cómo? – por primera vez la voz de Fleur mostraba un poco de esperanza

- Lo que tienes en el dorso no es un moretón o una herida residual, son los genes lobo luchando por quedarse en ti-

Fleur la miró asqueada y se tocó el estómago y de inmediato retiró su brazo - ¿ésto… es… un bebé?

Armelle negó con la cabeza- No, nunca lo ha sido, es un producto, no se concebirá nada hasta que tus fuerzas Veela sean tan débiles que tu cuerpo no pueda defenderse del invasor, y dudo mucho lo puedas concebir, porque si tu cuerpo llega a tal punto de debilidad… morirás… incluso antes que el producto pueda concebirse.

Fleur abrió aún más los ojos, Regina soltó un alarido y continuó en su llanto.

- eso se alimenta de ti cuando tu cuerpo está débil y pierde fuerza cuando estas completa

Fleur estaba entendiendo - ¿y cómo lo quito?

Armelle sonrió – Fleur… Fleur… ¿Cómo se alimenta una Veela?

Fleur lo entendió y negó con la cabeza- no podría, no… no… aún no supero ésto

-ya pasaron meses, necesitas salir de tu depresión o eso-dijo señalando el dorso de su nieta- te matará

Otra vez todo se volvió borroso y Hermione vio a toda la familia Delacour reunida en la sala en silencio

Fleur miraba acusadoramente a su abuela - ¿Por qué demonios no disminuye?

Armelle le dirigió una mirada seria – No estas poniendo empeño

- ¡lo estoy haciendo! – Fleur no podía evitar gritar, sus hermanas parecían muy asustadas y ambas lloraban.

- ¡no es cierto! – Armelle también había levantado la voz- ¡piensa Fleur! ¡Piensa! ¿Qué estás haciendo mal?

- Amor – dijo Gabrielle casi en un susurro pero todas pudieron oírlo

Todas se miraron las unas a otras varios minutos

- Creí que dijiste que había sido un capricho – Dijo Emilie

- ¿Disculpen? – Armelle se notaba furiosa

- ¡dijiste que fue un capricho! – Emilie se había levantado de su lugar

Fleur no podía articular palabra

Regina carraspeó la garganta

- Fleur está enamorada de una chica – dijo Gabrielle

Regina y Armelle se miraron mutuamente

- ¿desde cuándo? – inquirió Regina

Fleur negaba con la cabeza pero no decía una palabra

- desde el torneo –Gabrielle habló- la conoció en esa escuela Hofwars

- Hogwarts – corrigió Fleur y consiguió que todas la miraran acusadoramente

- No está funcionando porque estas enamorada- Armelle tenía la mirada perdida- es obvio

- Necesitas a esa chica, esa chica es tu cura- Regina la miraba

Fleur negó con la cabeza- imposible

Armelle levantó la ceja- ¿por qué?

Fleur tragó en seco – ella no me ama

- ¡al diablo eso! –Armelle estaba alterada- ¡hay otras opciones!

Fleur volvió a negar con la cabeza- jamás haría eso – la mirada a su abuela era retadora

- deber y querer… estúpidas definiciones – espetó Armelle- necesitas buscarla y absorberle hasta lo último de su pasión

- me temó que estamos jodidas – comentó Emilie

-¡Emilie! ¡Cuida tu vocabulario jovencita! – Regina la miraba mientras hablaba

- deja esas estupideces ahora –Armelle se había impuesto- ¿Por qué dices que lo estamos?

- Porque ESA chica, no es cualquier chica – Emilie se notaba enojada- Es amiga de Potter, muy amiga –diciendo lo último intentando dejarlo en claro- y encima es hija de muggles ¿creen que aún este viva?- Fleur la miró horrorizada- y en tal caso ¿Cuánto tiempo durará viva? O peor aún ¿es posible encontrarla?

Todas se miraron con terror

- Y además dudo mucho la viabilidad de tu plan – Emilie continuaba hablando, logrando aterrorizar más a todas- Fleur sabía de rumores que esa chica y Potter estaban en los bosques ¿Recuerdan por qué fue Fleur a ese bosque? ¡No a hacer de éste un mundo mejor! ¡No!- Emilie le gritaba con enojo a su hermana, Fleur mantenía la vista a un lado con lágrimas- ¡fue al bosque con intención de dejarlo libre para su amor! ¡Fue al bosque para intentar verla por lo menos una vez más! ¡Aunque murieras en ello! ¿Cómo puedes ser tan estúpida? – Emilie esta considerablemente alterada, Gabrielle parecía estar de acuerdo con su hermana pero no quería exteriorizarlo y Regina y Armelle estaban intentando procesar la nueva información- ¡te amamos! Y tú das la vida por una…

- ¡basta! – Fleur la había encarado – Basta

Emilie rió - ¿la defiendes?

- Con mi vida- contestó la rubia- Mis acciones no tienen vuelta atrás y mucho menos… -Fleur tragó – mucho menos lo que pasó.

- pero si lo que harás –Armelle la miró- irás en su búsqueda y harás lo que debas hacer, ésta vez pensarás en tu bien.

- Yo no soy un monstruo – Fleur sonaba indignada y señalo a su padre que estaba sentado- Yo no le haré eso a la persona que amo

La escena se tornó borrosa de nuevo y apareció de nuevo en el cuarto de la rubia

- ¡suficiente! – la voz de Armelle asustó a la recién llegada- ¡suficiente de estúpidos amoríos! Te vas a Hogwarts a buscar hasta en las piedras a esa niña

Fleur se veía pálida, ojerosa y bastante cansada.

- ¿te has visto? En cualquier momento morirás – Armelle giró a ver a Regina

- ya lo hemos arreglado- empezó a hablar su madre – te vas a Hogwarts pasado mañana, ella estará ahí

Fleur asintió

- Repite que harás – le ordenó Regina

- Voy a – Fleur se tocó la cabeza- voy a hacer las cosas bien

- Vas a conseguir a esa chiquilla, ese es el plan – sentenció Armelle

Hermione sintió un tirón y salió del pensadero, de nuevo estaba en aquella oficina, Fleur la miraba expectante

-Tú… - comenzó a decir la castaña, su voz se quebraba y las lágrimas se asomaban por su mirada- Tú… llegaste aquí dispuesta a utilizarme… cómo un objeto… cómo una medicina…

El temor de Fleur había hecho presencia y Hermione estaba muy confundida por toda la información que le había sido entregada.

Hermione caminó dando vueltas por la oficina, hasta que se recostó sobre una pared y se sentó, Fleur se acercó a ella y la imitó.

- Yo… -Fleur hablaba sin atreverse a mirar a su acompañante- Puedo comprender que no quieras acercarte a mi… Que no sea digna de ti… -Fleur estaba hablando con dificultad por el llanto que amenazaba con salir- Que estoy manchada y sucia… Yo… No soy digna de nadie- Fleur estaba llorando

Hermione la abrazo al instante

-Fleur… Fleur… -Hermione intentaba llamar la atención de Fleur- Fleur… -la rubia al fina levantó la cara- Fleur… Tú no eres ninguna de esas cosas… Tu eres una guerrera, eres fuerte, soportaste todo eso –las palabras de la castaña parecían darle consuelo a su acompañante- Eres toda una guerrera, estoy muy, muy orgullosa de ti, por soportar todo eso, por aferrarte a la vida aunque implicará un dolor aún mayor. Fleur… eres valiente… y te admiro… Para mí no hay cosa más pura que tú…

Fleur comprendió que todos sus temores eran falsos, la castaña realmente la estaba entendiendo y apoyando, parecía que no todo estaba perdido, que después de todo lo que había tenido que pasar tenía esperanza, tenía a alguien justo enfrente de ella que estaba dispuesta a ayudarla y amarla aun con todos los fantasmas que la horrorizaban.

Hermione miró a Fleur- ¿Podemos… hablar de esto? –la castaña no sabía si era buena idea hablar y recordarle a Fleur su tormentoso pasado

- Eso es lo que más deseo –contestó Fleur- 'Ermione… Yo… No soy feliz recordando el pasado –la rubia se secó una lagrima- Pero quiero, deseo, que puedas entenderme y comprender por qué las cosas se dieron de la manera en que lo hicieron- ambas chicas quedaron en silencio por un par de minutos- ¿quieres preguntar? ¿Desde el principio?

Hermione la miró y asintió, Fleur hizo un ademán con la mano para que la castaña empezara a cuestionar.

- Bien –comenzó la castaña- Desde el inicio… ¿Tú fuiste al bosque? ¿Por mí?

Fleur sonrió, no imaginó que esa fuera la primera pregunta- Si

Hermione levanto una ceja cuestionándola

- Hermione, Muchos decían que ustedes se habían separado, que habían huido, Pero los más sensatos sabíamos que eso era una mentira, tú y tus amigos habían demostrado más agallas que la orden completa, era obvio que algo traían entre manos. Después de poco tiempo… Había rumores y uno de ellos es que algunos carroñeros habían creído sentirlos en el bosque, Yo… pensé que era verdad

- Lo era - confesó Hermione- Sólo que… nadie nos encontró

- Habían enviado hombres lobo por ustedes –La mirada de Fleur se desvió a un lado- Yo pensé que no era seguro para ustedes… para ti… creí que… quizás… Fui una tonta

Fleur de nuevo comenzó a llorar, Hermione la abrazó, acariciaba su cabeza y le daba pequeños besos en el hombro, Fleur tardó un rato en calmarse, después se separó de la castaña, Hermione la vio y pasó una de sus manos por su mejilla limpiándole las lágrimas, la castaña le sonrió y Fleur intentó devolverle la mirada

- En fin –Fleur continuó hablando con un poco de dificultad, Hermione entrelazo su mano con la de ella, intentando darle apoyo- Me encontraron unas tres días más tarde, yo me reportaba a diario a mi familia… tú sabes… eran tiempos difíciles y cuándo no lo hice se preocuparon, me buscaron por todos lados y cuándo me encontraron estaba tan débil que no reconocía a nadie. Desperté unos 8 días después en mi casa, yo… Aún me aterran las noches de luna llena.

Hermione se sintió mal, sintió como un frio recorrió su cuerpo, ella había tenido que pasar muchas tempestades con sus amigos, pero lo que había pasado Fleur era algo que no deseaba que le ocurriera a alguien, era algo indescriptible, ella no podía comprender a Fleur por más que lo deseara.

- Fleur –Hermione había tomado la palabra- No debiste ir, lo siento tanto, yo no sabía nada

- exacto –la rubia la interrumpió- Tú no sabías nada, fue mi decisión, una mala elección pero ya no hay nada que pueda hacer para cambiarlo –Fleur tragó en seco- Lo lamento cada mañana.

Hermione no supo que hacer, solo atinó a apretar la mano que ambas chicas tenían entrelazadas

- de cualquier forma, si me mantuve viva durante todo ese tiempo fue por ti- Esta vez Fleur le sonrió sinceramente a su novia- Me estaba dejando morir, no comía, no bebía, no hacía nada para vivir… Pero después… Supe que estabas viva, mi madre me contó de la caída de Voldemort y que estabas viva, eso me dio alegría, saber que estabas bien y viva, recupere la esperanza –Fleur comenzó a reír fuertemente ante la mirada atónita de la castaña que no entendía que pasaba- Yo… - Fleur apenas podía hablar de la risa, Hermione también comenzó a reír contagiada por la rubia- yo… - pero ninguna de las dos podía dejar de reír, pasó unos minutos para que pudieran calmarse.

- Yo… leí tu biografía lésbica de Rita –Fleur aún soltó unas carcajadas

A Hermione no le hacía gracia que Fleur leyera eso, pero había logrado que Fleur tuviera un ataque de risa, así que por ahora… estaba bien. Y también rió

Fleur rió una vez más- Era taaan… ridícula –Fleur reía- Nada… Nada que... ver contigo… Pero algo en mí me hizo creer que quizás… que quizás tu si pudieras corresponderme y empecé a tener ganas de vivir -Fleur había parado de reír

- ¿cómo obtuviste semejante libro? –Hermione tenía una sonrisa dibujada

- Eso –Fleur rió- Fue Gabrielle-, Creyó que me ayudaría

Hermione pareció comprender

- ¿Qué paso con esos tipos? –preguntó la castaña haciendo alusión a los agresores de su novia

-Creo fueron capturados, la verdad no tengo idea, mi abuela sólo me dijo que ya habían pagado por lo que hicieron… yo no… quiero –Fleur comenzaba a titubear

-ok, no hablaremos de eso –le aseguró la castaña y Fleur sonrió ligeramente

- ¿cuándo decidiste utilizarme? –Hermione había cambiado su expresión

Fleur negó con la cabeza- yo jamás llegue con esa intención

- Tú dijiste…

- yo dije –Fleur interrumpió a la castaña- que iba a hacer las cosas bien

Hermione pareció comprender

- Yo quería enamórate –dijo la rubia y Hermione la miró con ternura- No lo que mi abuela planeaba, yo nunca vine aquí con intención de esclavizarte, yo quería ganarme tú corazón

Hermione estuvo un momento pensando – Tu abuela dijo… tu dijiste… ¿Qué tienes en el dorso? – Hermione había tocado un tema sensible y se dio cuenta de ello por la reacción de la rubia

- ahora es muy pequeño –Fleur se acercó a la castaña y la besó en los labios

- ¿puedo verlo? – Hermione no quería incomodar a su novia pero debía conocer los residuos del ataque.

Fleur abrió los ojos ante la petición y pensó en varias réplicas, pero tenía que confiar, esa era la clave: confiar en la persona que tenía su corazón. Fleur se paró y miró a la castaña, sus manos comenzaron a bajar temblorosa y espasmódicamente, llegó al borde de la blusa que traía, jugó con el borde varias veces y comenzó, lenta y temblorosamente a levantarlo, su quijada estaba temblando y sus ojos comenzaban a desbordar lágrimas.

Hermione pudo ver muy temerosa a Fleur, estaba asustada, y la castaña también lo estaba, no sabía que esperar, conforme Fleur iba levantando la blusa pudo ir vislumbrando que de lado derecho de la rubia había una mancha morada, muy parecido a un moretón pero con apariencia más intimidante, Hermione lo miraba atentamente hasta que reacciono y giró a ver a su novia que ya estaba bastante descontrolada, lloraba y respiraba entrecortadamente.

Hermione se paró y abrazó a la rubia, Fleur se volcó por completo en el hombro de la castaña y lloro sin control, deseando que todo el dolor se fuera con las lágrimas, abrazaba con fuerza a la castaña, clavaba sus uñas en la espalda de su acompañante, cómo si intentará fundirse con la otra.

Hermione sintió su hombro humedecerse, su espalda siento lastimada, pero eso no le preocupaba, sentía temblar, sollozar, vibrar el cuerpo de la rubia, cómo sus pulmones hacían un esfuerzo por aspirar aire, Hermione soltó varias lágrimas, le hubiese gustado tanto que las cosas fueran diferentes, le hubiese gustado tanto que la rubia no pasará por eso, le hubiese gustado tanto borrar el dolor de su amada.

Fleur tardó mucho más tiempo en calmarse, aún aspiraba con dificultad, pero se fue separando de Hermione, había dejado el hombro de la castaña completamente empapado, Fleur miraba hacia el suelo, Hermione tomo su barbilla con sus manos haciendo que la rubia levantará la mirada y Hermione le regalo la mejor sonrisa que pudo, tratando de transmitirle apoyo, seguridad, confianza, amor…

- Todo estará bien –Hermione hablaba y la miraba directamente a los ojos- Ahora todo está bien, no puedo pedirte que lo olvides, eso es imposible, pero yo te ayudaré a superarlo, lo haremos juntas, Yo estaré a tu lado, cada que te sientas débil yo estaré ahí para apoyarte, para sostenerte… Porque te amo Fleur –Los ojos de Fleur mostraron asombro y a la vez alegría- Te Amo –Hermione se acercó y besó los labios de su novia, quedaron apoyadas por su frente, sus narices se rozaban y podían sentir el aliento de la otra- Te amo, vamos a superar esto

Hermione volvió a abrazar a Fleur, pero esta vez era diferente, esta vez Fleur sentía que era verdad, que por fin todo parecía estar bien, no quería que ese momento acabe, no quería soltar a Hermione y que todo fuera un sueño, quería con toda su alma, vivir ese momento eternamente.