Cap 10: Afianzar las confianzas

A la mañana siguiente Severus Snape despertó cerca del mediodía, esperaba que estuviera, la mujer con quien había pasado la noche a su lado, pero no era así, en cambio encontró un chocolate y una nota que decía "me fui a eso de las once, para no tener que dar tantas explicaciones, espero que no estén despiertos en la casa y que tu hallas olvidado los incidentes, muchos besos y mordisco Marían". Severus no pudo dejar de sonreír por lo que la nota decía- ni creas que olvide que te besaste con uno de esos muchachitos- se dio vuelta en la cama y siguió durmiendo un rato mas.

Marían entro sigilosamente a la cocina, no se sentían ruidos en la casa por lo cual suponía que todavía no se levantaban, así que se tranquilizo, pero al comenzar a subir las escaleras para ir a su cuarto se encontró frente a la Molly Weasley

- Hola- dijo ella. Marían se quedo sin poder contestar por un rato

- como esta señora Weasley, la paso bien en la fiesta-

-No tan bien como tu supongo, porque no dormiste acá anoche-.

-Este... yo... eehh no, no dormí acá-, la cara de Marían estaba del mismo color que los tomates que estaban en la cocina.

-Y te puedo hacer una pregunta.- La voz de Molly sonaba algo molesta como si quisiera reprocharle algo. Marían la miro con ojos entregados dispuesta a dar una buena excusa.

-Pasaste la noche con mi hijo Fred-.

La cara de la joven mujer se puso de un blanco extremo no se le había ocurrido que pudieran preguntarle tal cosa. Su respuesta fue un rotundo no a lo cual la señora Weasly contesto

– Ahh entonces pasaste la noche con Snape- Marían no podía creer lo que la mujer le estaba diciendo, Tonk había prometido no contarle a nadie y nadie mas sabia lo de ella y Severus, bueno el profesor Dumbledore lo sabia pero el no iba a decírselo a nadie o si, no tenia que haber sido Tonk la que fuera con el cuento, ahora estaba realmente furiosa con ella.

-Podría peguntar quien le dio tal información-, la cara de Marían estaba roja pero de rabia.

-Nadie contesto la mujer, me di cuenta ayer cuando ustedes dos se perdieron un rato antes de las doce de la noche en la cocina-.

Como había sido tan descuidada, tal vez todos los demás se dieron cuenta y ella pensando que estaban haciendo todo bien no pudo dejar de dar un suspiro, el secreto se había ido por el caño y eso podría traer problemas.

Al parecer la mujer pudo leer en la cara de Marían su preocupación por lo cual le dijo en tono bastante calmado- no te preocupes nadie mas se dio cuenta, como mucho Tonk que te buscaba, yo me fije por que desde que estuviste con nosotros en el verano me preocupo por ti.

La joven mujer no pudo dejar de mirar con gran cariño a esa mujer que apenas la conocía pero que de todos modos se preocupaba por ella o por lo menos la tenia en la mira por haber besado a uno de sus hijos, -gracias muchas gracias-.

-Existe otra cosa que me preocupa dijo Molly-.

Marían la miro esperando escuchar cosas muy similares a lo que le dijo Tonk cuando supo, pero en cambio solo escucho preguntas relacionadas con el que ella estuviera feliz y si eso era algo serio, a lo cual ella contestaba siempre con un si.

Cuando se fue a su habitación estaba muy feliz y con un gran peso menos en su corazón, por que tendría una persona mas con quien compartir la gran felicidad que le daba el estar con el amor de su vida.

A eso de las tres de la tarde el hambre la despertó, miro su reloj y pensó que era bastante oportuno, puesto que a las seis se reuniría la orden y sabia que seria una reunión bastante complicada, además debía preparar sus cosas por que al día siguiente volverían todos a Hogwarts y ella debía volver en el tren con los chicos, por que su principal misión desde que había llegado era la de velar por Harry y su entorno.

Media hora antes de las seis comenzaron a llegar los miembros, Harry se sentía aislado de esas situaciones, por que jamás lo incluían. Marían se encontraba un tanto alterada, como si supiera que algo iba a pasar.

Cuando estuvieron todos en la sala, Dumbledore comenzó a hablar sobre todas las instancias importantes que debía cumplir la orden y sobre lo importante que era mantener la confianza entre todos los presentes. Justo en es momento ojoloco comento la poca confianza que le generaban ciertas personas presentes en ese momento, mirando en forma directa a Severus y a Marían. El primero no dijo nada solo emitió una risa altanera en cambio Marían se altero y contesto inmediatamente.

-No me importa si ustedes confían o no en mí, la única razón por la que yo estoy acá es por que el profesor Dumbledore me lo pidió, si no tengan por seguro que no me importaría lo que pasa-.

- Puede ser que no te importe- contesto Tonk -pero nosotros tenemos que estar seguros de que no estamos con enemigos dentro de nuestras líneas, eso es muy importante, por que ya tenemos a alguien de quien desconfiar y no me parecería que tu también te involucraras en ese ambiente-, ese comentario estaba directamente relacionado con la relación que ella tenia con Severus y que nadie mas de la orden sabia que existía, por lo que su mención enfureció a Marían.

-Me parece que estas sugiriendo que yo podría tener algún tipo de relación con el profesor Snape, lo cual ayer quedo claramente demostrado que no podría ser, y aunque fuera lo contrario e demostrado durante estos meses que pueden confiar en mi cada uno de ustedes sabe el porque y no tengo por que explicarlo al grupo, si aun sabiendo lo que cada uno de ustedes saben no confían en mi lo siento y por favor digan ahora mismo que desean que yo salga de la orden por que en este mismo momento volveré a mi hogar y los dejare tranquilos-. Los ojos de la joven mujer se veían de un negro profundo muy similar a los de Severus, pero con aun mas ira y amargura y al terminar de hablar se levanto de a mesa y salio dando un gran portazo.

Fuera de la sala no pudo contener más el llanto y salio corriendo de la casa necesitaba estar tranquila y que alguien la reconfortara por que no soportaba que las personas desconfiaran de ella, era algo que su ego no podía aguantar.

Mientras adentro en la sala nadie hablaba, por que a cada uno de los miembros de la orden Marían había salvado en alguna ocasión durante los meses que se encontraba al interior de la orden, pero jamás habían hablado de eso con alguien mas, ella llegaba justo en el momento exacto. Snape en cambio solo deseaba ir a ver como estaba pero sabia que no podía, por que ella lo había negado para que no los atacaran mas de lo que ya lo hacían, no podía dejar de pensar que le hubiera gustado que reconociera delante de todos ellos su relación, pero sabia que eso no era conveniente ni para la orden ni para él por que la información se podía filtrar y eso perjudicara su trabajo.

-¿Que piensas tú Severus de Marían?- pregunto Dumbledore a lo que el profesor contesto

- No podemos negar que es el miembro mas reciente y que solo usted la conoce y aunque sea agradable que desconfíen de alguien mas, me parece que debería calmar su arrogancia y los demás miembros también deberían calmar sus egos-.

-No es ego- contesto Moddy- lo que pasa es que ella siempre se encuentra en el lugar y momento exacto y por lo visto no solo me ha ayudado a mi, sino a todos los demás de la orden- el ojo mágico se movía mirando a cada uno de los hay presentes.

- Pues a mi jamás me ha ayudado-.La voz de Severus sonaba tan tajante como siempre, pero Dumbledore lo miro y pudo notar en sus ojos un cierto dejo de tristeza que fue prontamente cambiado por el desdén característico.

Creo que es hora de que sepan en parte el valor que tiene Marían dentro de nuestra cruzada.- Por favor Severus ve a buscarla y ruégale que nos acompañe. Snape hizo una mueca de disgusto, pero en su interior agradecía que el director lo hubiera mandado a él a buscarla por que de ese modo podría hablar a solas con ella y preguntarle las razón por la cual había actuado tan impulsivamente en la habitación además de ver la razón por la cual a diferencia de los demás miembros de la orden, nunca lo había ayudado en los momentos de peligro que había sido bastantes.

Al salir de la habitación en su clásico caminar majestuoso Severus, comenzó a buscar con la mirada en donde se podría encontrar Marían, pero luego pensó en como se sentía él cada vez que lo atacaban, por lo cual se dirigió directamente a su casa. En la sala que habían compartido la noche anterior estaba Marían sentada en un sillón y hablando en forma bastante agresiva a uno de los anillos que tenía en su mano. Severus la miro preocupado, se acerco a ella cuando solo estaba a pasos le dijo- ¿que estas haciendo?,¿ por que le hablas a un anillo?- Marían se dio vuelta asustada, pero cuando lo vio su cara cambio drásticamente y los ojos que solo hace un segundo estaban plomos ahora nuevamente tenían su color natural,- nada solo estaba descargando mi rabia, por que otras personas se meten en mi vida- dijo esto mirando el anillo.

Albus me pidió que te llevara nuevamente, ¿vas a venir?- Severus la miraba extrañado ante el comportamiento y especialmente ante los anillos que marcaban su mano, por que ella no acostumbraba ocupar ningún objeto de ese tipo y ahora podía ver cuatro anillos en su mano izquierda.

Marían se dio cuenta que aquel hombre de ojos negros miraba directamente su mano izquierda y la escondió lo quedo mirando y bajo la cabeza

- No se si quiera volver allá, me comporte tal y como tu dices siempre, como una niña mal educada- Él la miro complacido y salio a relucir su sarcástica sonrisa- Si es verdad pero te estaban atacando y tu simplemente perdiste la paciencia, aunque no entiendo por que te exaltaste tanto ya deberías estar acostumbrada, no es primera vez que lo hacen. Si lo se, dijo Marían, pero es que hoy me deje llevar por la pasión y la desesperación, son cosas que trato de omitir pero que de vez en cuando meten su cola en mi vida, lo siento- mientras decía eso Snape pudo notar que miraba sus anillos y se los sacaba dos de ellos de su mano.

- Para que quiere que vuelva el director- pregunto Marían acercándose más al hombre de negros ojos.

-Dijo que ya era hora de que la orden supiera en parte el valor que tenias y me dijo que te rogara que volvieras, cosa que te aseguro que no haré-, cuando dijo eso la tomo por la cintura y la beso.

Marían dio un largo suspiro y se soltó de los brazos de su amante, -no creo que sea momento para que sepan de mi, pero si te mando a ti tal vez tú si deberías saberlo-, Lo miro y sus ojos se veían profundos y de una gran calidez.

Snape cerro sus palabras besándola nuevamente- una vez tu me dijiste que era mejor que no conversáramos sobre nuestro trabajo en la orden y ahora creo que es una buena instancia para recordártelo, además -dijo en tono mordaz -que podrías hacer tan importante que fuera tan secreto, no creo que una niñata como tu logre grandes cambios, menos sabiendo lo desordenada y altanera que eres, al decir eso dio media vuelta y se alejo de Marían pero de repente sintió un golpe en su nuca, al darse vuelta pudo ver que Marían le había arrojado un cojin que había dado en el blanco dejándolo todo despeinado y con una mano en el lugar donde había apuntado certeramente la mujer.

Déjate de jugar dijo este irritado -¿vas a ir o no?- su voz sonaba molesto pero sus ojos decían algo diferente, Marían se acerco a él y le dijo al oído- iré pero le diré a todos que me rogaste que volviera y que yo no soporte que el arrogante Severus Snape se arrodillara y me suplicara tomado de mis jeans que lo acompañara. Esas palabras habían sacado una pequeña mueca en el profesor.

-Esta bien iré pero espero que Albus no diga mas de la cuenta por que el mejor que nadie entiende la importancia de lo secretos-, se dio vuelta a Snape y le dijo-Snapy apurate no pretenderás que todos te esperen solo por que estas viejito-. El profesor le lanzo una de sus miradas de odio pero no dijo nada, mientras caminaba para luego desaparecer y aparecer en un costado de la casa en la cual se encontraba la orden no podía dejar de mirar a esa mujer que era tan extraña y a la vez lo hacia sentir tan bien, jamás le exigió que la amara y se entregaba a él en forma completa, no pensó que alguien lo pudiera querer de esa forma, ella no se amedrentaba con sus regaños y podía decirle cualquier pesadez a lo que ella contestaba inmediatamente, era cierto que su corazón había dejado de latir por cualquier mujer en el momento en que supo que habían matado a Lily, pero de todos modos sentía algo muy especial por Marían.

Antes de entrar Marían se dio vuelta y le dijo- se que hay muchas cosas que no sabes de mi pero te aseguro que algún día serás mi llave y en ese momento entenderás el por que de tantos secretos, mientras tanto deja de ser un pervertido o crees que no se que te quedas atrás solo para mirarme el trasero-.

Las palabras finales de la joven mujer dejaron al profesor pasmado sin poder contestarle y ante su mutismo Marían se rió, pero al cruzar la puerta su cara cambio radicalmente y se veía en sus gesto una mezcla entre pena y rabia.

- Yo voy primero profesora Destiny- dijo Snape y entro a la sala de juntas- Acá esta profesor Dumbledore- luego de decir eso se sentó y espero qué Marían entrara.

-Señorita Destiny, que bueno que reconsidero y volvió, me gustaría que explicara su labor dentro de la orden para de ese modo no generar más suspicacias entre sus compañeros-.

Marían lo miro extrañada pero en el momento que sus ojos toparon los del director entendió todo lo que debía decir, se situó al lado izquierdo del anciano y con voz bastante solemne dijo- Mi función dentro de la orden es proteger a todos sus fieles miembros, las razones por la cual se cuando cada uno de ustedes esta en peligro no la puedo decir en este momento, pero si puedo asegurarles que no tienen por que desconfiar de mi.

Severus se levanto rápidamente y salio enfurecido de la habitación, todos se miraron pero entendieron las razones por la cual estaba enfurecido Snape. Tonk miro a Marían la cual no hizo ningún gesto

-¿tu también desconfías de él y no lo crees parte de la orden?- pregunto Tonk a Marían

ella la miro, sus ojos no decían nada- No es por eso que no lo he ayudado sino por que esta demasiado cerca de Voldemort y por ahora es mejor que no me conozca, pero cada vez que a él lo atacan yo soy la que recibe sus heridas- y mostró sus piernas que estaban cubiertas por cicatrices.

Dumbledore, suspiro y dijo – espero que esto logre terminar con las suspicacias sobre los demás integrantes, Marían te pediría que fueras a explicar a Severus las razones por la cual no lo proteges a él y por favor dile que no desconfías. Marían miro tiernamente al profesor y le dijo- No puedo mentir profesor- pero lo intentare.

Cuando llego a la casa de Severus no pudo entrar, lo cual le decía que él estaba realmente enfadado. Tuvo que concentrarse y realizar un hechizo bastante complicado para poder abrir la puerta, cuando por fin entro pudo ver a un Severus apoyado en la chimenea mirando el fuego, no podía verle la cara pero Marían supuso que se encontraba bastante enfadado

- Severus por favor mírame necesitamos hablar-

Él se dio vuelta, la mujer podía ver en los ojos del hombre toda la rabia y pena acumulada por años. -Que deseas pensé que habías dejado claro que no confías en mi o mejor dicho que no piensas que yo sea parte de la orden, por lo visto solo sirvo para pasar las noches o para reírte de mi, por que esta claro que Tonk sabe lo nuestro, cosa que se suponía que debía estar en secreto, así que dime cuales son tus verdaderas intenciones conmigo o solo soy un juego para ti, los negros ojos demostraban una furia y pena infinitas.

Marían se dio cuenta que si bien ella se había entregado a él sin pedir nada a cambio, el hombre no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas y lo que había pasado podía generar desconfianzas incluso en Dumbledore. Marían se acerco y acaricio el brazo de Snape pero este la corrió con un movimiento

-Por favor me puedes escuchar- suplicaba la mujer, pero no recibía ningún tipo de respuesta, entonces comenzó a desnudarse cuando hubo finalizado le grito al hombre que la mirara.

Cuando Severus se dio la vuelta y la vio desnuda se molesto aun mas y en tono sarcástico le dijo si pensaba que iba a conseguir algo con eso

- Yo no soy un adolescente que no logre contener sus impulsos sexuales señorita Destiny- pero al fijarse mejor se dio cuenta que tenia unas cuantas heridas en la espalda los muslos y sobre todo las piernas- que tratas de lograr

- Solo que veas la razón por la cual no te protejo tanto como a los demás- dijo la mujer- No puedo dejar que Voldemort sepa quien soy o lo que hago acá es por eso que no te protegí cuando volviste a él y pero si te puedo decir que la maldición que recibiste de Bellatrix era bastante potente tanto que me dejo esta marca en mi costado, o acaso no te has preguntado por que cada vez que te atacan tu dolor no es tan grande como debería- a medida que iba terminando de hablar la voz de Marían iba decayendo hasta que no soporto mas y dejo caer su cuerpo- Yo te amo tanto que daría mi vida si fuera necesario, aunque se que no la tomarían,, pero por favor confía en mí es lo único que te pido nada mas, si quieres no me ames eso lo soporto pero confía yo solo necesito que confíes. No lloraba mientras decía eso pero si estaba bastante triste en un momento se le paso por la cabeza que el se iría y no volvería a tenerlo a su lado, pero levanto la vista y vio la cara de Severus que la miraba con gran ira

- Jamás te pedí que me amaras o que recibieras daño por mi

- Claro que no lo pediste Severus soy yo quien gustosa lo hace por algo no te lo había dicho y al decir eso se levanto, tenia la misma cara que había visto el hombre la vez que se estremeció por la fuerza de sus ojos, -Y si ahora te lo digo es simplemente para que no pienses que no te cuido o que desconfió de ti eso jamás lo haré, te lo aseguro y si ahora no di a conocer que estaba contigo fue por que eso podría ser usado en tu contra, principalmente por los mortifagos, y si a pesar de lo que te estoy diciendo deseas que no este mas contigo solo basta que me lo pidas ya te dije en una ocasión yo gustosa obedeceré tus lo que tu pidas como si fuera tu esclava-.

Severus la miro con gran ira pero no contesto solo dio media vuelta y salio con paso elegante de la habitación, cuando estaba subiendo las escaleras sin darse vuelta le dijo a la mujer- Por favor sal de mi casa- Marían salio en silencio y decidió que pasaría el resto de la noche caminando, necesitaba despejar su mente para no llegar a leer su libro.