AQUÍ ESTOY DE REGRESO CON USTEDES, ME HA EMOCIONADO MUCHO EL SABER QUE LES HA GUSTADO MUCHO MI HISTORIA, REALMENTE LES AGRADEZCO QUE LA LEAN, PUESTO QUE ES LA PRIMERA VEZ QUE ME ATREVO A ESCRIBIR Y A PUBLICAR.
ESTE CAPÍTULO EXPONDRÉ PEQUEÑOS Y GRANDES DETALLES QUE SERVIRÁN PARA PODER DAR CONTINUIDAD A LA HISTORIA, Y QUE MÁS ADELANTE SE PUEDAN ENTENDER ALGUNAS COSAS. ESPERO LES GUSTE.
PARA PENSAR
"CUATRO COSAS HAY QUE NUNCA VUELVEN MÁS: UNA BALA DISPARADA, UNA PALABRA HABLADA, UN TIEMPO PASADO Y UNA OCASIÓN DESAPROVECHADA."
PROVERBIO ARABE
CAPITULO IX
EDWARD POV
Ya han pasado cuatro años desde la partida de Bella, y sinceramente no sé explicar cómo he podido llegar hasta esta fecha, si mi vida carece de sentido, ya no soy el mismo, lo único en lo que me centro es en el trabajo, y de vez en cuando visitar a mi familia, aunque mis hermanas y mis padres a veces me reclaman por eso, pero en el fondo ellos entienden que las cosas ya no son iguales, primero porque sin Bella yo no soy nadie, aunque tarde me haya dado cuenta de la importancia en vida que ella tenía, ella era mi eje, mi razón de existir y ser, mi todo.
Segundo, pues esta la relación con mis cuñados, puesto que por mucho que tratemos de llevar la fiesta en paz siempre en algún momento empiezan a saltar chispas cuando estamos reunidos por mucho tiempo, y no es que no sepa y acepte que todo es por mi culpa, por mi culpa perdieron la oportunidad de tener a su hermana cerca, pero aun así, mi carácter no me da para estar soportando por tanto tiempo las indirectas mal intencionadas más que todo por parte de Emmett, y no es que Jasper me odie menos, sino que él como siempre ha sido el más reservado de todos y el menos agresivo, claro dependiendo el caso.
Así que para evitar amargarlos en sus reuniones prefiero evitarlas cada que puedo, y como dije mi única fuente de distracción era el trabajo, ahora era socio de Eleazar Stryder, y mi cargo aquí era similar al anterior, tenía que relacionarme con los clientes, conocer si estaban satisfechos con los servicios prestados, buscar nuevos clientes y esas cosas.
Así que aquí me encontraba, era martes por la mañana y ya tenía varios asuntos que arreglar, antes del fin de semana, estaba tan concentrado en mi computador cuando tocaron a mi puerta, solo murmuré un adelante y seguí con mi labor, cuando la puerta se abrió me di cuenta que era mi socio.
-Hola Eleazar ¿Qué tal? – respondí dirigiendo mi mirada hacia él, sin duda aunque el fuera un hombre de 35 años, nuestra relación era muy cordial, éramos muy buenos amigos.
-Gracias a Dios de momento todo bien – dijo él a manera de respuesta. Lo miré detenidamente y supe que quería decirme algo.
-¿Qué sucede hombre? Sabes que puedes decirme lo que sea con confianza – dije sonriendo un poco.
-Bueno – empezó – como recordarás hace un par de meses te comenté que quería hacer una remodelación total de las instalaciones de la empresa para dar una mejor imagen de la misma y así obtener más clientela y por ende mayores ganancias, además de que quería firmar el contrato con una empresa de decoración de interiores para cada vez que nos toqué mostrar una propiedad pues darle un mejor toque en la decoración si hace falta, y aunque soy el socio mayoritario, pues sé que parte de mis obligaciones son comunicar mis decisiones. – terminó de hablar y ahora sí era el hombre serio de negocios que yo conocía.
-Eleazar – dije – esa vez que hablamos del asunto te dije que estaba totalmente de acuerdo con tu decisión, sé que al tener el 40% de las acciones de esta empresa, mis decisiones también son tomadas en cuenta pero me parece una grandiosa idea lo que has propuesto, tenemos que abarcar con todo lo que podamos para hacer crecer nuestra empresa, después de todo Stryder's Enterprise debe crecer más, aún podemos desarrollarnos un poco más de lo que ya está – me detuve a pensar un poco y luego continué – desde luego habría que recibir algunas propuestas de las mejores empresas de decoraciones para ver cuál es la mejor y que se ajusta a nuestros cánones de trabajo.
-Bueno ahí quería llegar – dijo Eleazar sentándose frente a mí – hace un par de meses que estuve en París, como recordarás, me encontré con un buen amigo, dueño de una de las más grandes y prestigiosas empresas de ese país, y él me habló de una empresa que es un poco joven pero que es una de las que actualmente está encabezando la lista como una de las mejores en el área de decoración y reconstrucción, la central de dicha empresa está en Londres, él ya trabajó en conjunto con esa empresa y quedó muy satisfecho con los resultados – dijo mirándome – así que me apresuré a contactar con el dueño de la misma y le expliqué el tipo de trabajo que queríamos, así que me envió un proyecto muy bueno, es este que te traje – me entregó una carpeta – me parece excelente y justo lo que necesitamos.
No pude evitar acordarme de mi Bella, porque sí, muy a mi pesar de que estemos separados, yo siempre la amaría, siempre la consideraría mía, y aquí estaba yo, nuevamente acordándome de ella, sabiendo que era lo que más disfrutaba hacer ella, era muy cabezota en lo relacionado con la moda, pero en lo que se refería a decoración, siempre quería lo mejor, y por eso era una de las mejores aunque yo nunca la dejé ejercer su trabajo.
Desterré el pensamiento, para evitar ponerme triste nuevamente, así que procedí a ojear lo que Eleazar me había entregado, sin duda un muy buen proyecto, se apegaba bastante a nuestra manera de trabajar, sin exceder precios, estilos, marcas, etc. Miré a mi socio que por lo visto estaba esperando mi respuesta, volví a ojear el documento y luego le di mi opinión.
-Ya veo porque son una de las mejores, sin duda realizan un trabajo de calidad pero… - Eleazar me miró con el ceño fruncido – no te parece que sería complicado realizar un trabajo en conjunto con ellos, puesto que la empresa… - busqué el nombre de la empresa ya que no había reparado en él –BLACK'S COMPANY – me detuve un momento, ese nombre se me hacía muy familiar pero no podía recordar de donde, bueno de pronto lo habré escuchado con algún cliente, así que proseguí – está en Londres y nosotros en Seattle.
-Bueno eso no sería ningún problema de momento – dijo Eleazar un poco más aliviado, yo lo miré un poco intrigado y él me explicó – precisamente, esta empresa también está creciendo, y pues ahora quiere abarcar el mercado americano, así que van a abrir dos sucursales, una aquí en Seattle y otra en Washington, precisamente acabo de hablar hace unos minutos con el dueño y me comentó que su socia llega hoy a Seattle, para finiquitar lo que les falta para la apertura de las sucursales, y quedamos en que ella estaría aquí el jueves por la mañana para hablar con nosotros personalmente y aclarar cualquier duda que haya por ambas partes. – terminó de hablar, me detuve a pensar un poco lo que me había dicho. Sin duda eso es algo a nuestro favor, y por el proyecto que presentaban pues no se podría negar que eran muy metódicos y excelentes en su trabajo.
-Está bien Eleazar, así que el jueves tenemos una reunión ¿entonces? – dije yo sonriendo. – Ojala y no sea una de esas mujeres amargadas, centradas en su trabajo y difíciles de tratar jajajaja – dije a manera de broma, Eleazar se rió conmigo.
-Bueno muchacho si es joven y con carácter pues igual quedará encantada contigo, todas las mujeres te siguen – respondió él, y el humor se me esfumó un poco.
-Bueno ahí sí que se llevaría una gran decepción – Eleazar me miró interrogante – bien sabes que de momento no quiero ni pensar en eso. – mi socio suspiró y colocó sus manos sobre mi escritorio.
-Sabes que en algún momento tendrás que rehacer tu vida ¿no? Todo el tiempo no podrás pasártela viviendo y sufriendo por tus errores del pasado – sin duda ahora ya no era Eleazar mi socio, sino Eleazar el amigo quién me hablaba.
-Puede que sea cierto lo que dices – dirigí mi vista hacia la ventana mirando el panorama pero realmente sin ver nada- pero es solo que no puedo hacerlo, aún la amo, la perdí por mis estupideces, aun no puedo perdonarme todo el daño que le hice, separarla de su familia, de sus hermanos, alejarla de mí, engañarla.
-Pero de los errores se aprende muchacho, y ahora estoy seguro que aprendiste muy bien esa lección y ya no volverás a equivocarte de esa manera, has madurado – dijo mi amigo.
-Sí, pero ya te dije, de momento no es algo en lo que esté interesado – corté rápidamente, Eleazar era un gran amigo, pero sin duda ese era un tema del que no quería hablar, mi amigo suspiró y se levantó.
-Bueno entonces recuerda, el jueves tenemos que reunirnos con ella, la citaré para eso de las 10 de la mañana así que no concretes ninguna cita para esa hora. – yo asentí, y él salió de mi despacho.
La conversación con Eleazar me dejó aún más nostálgico, últimamente extrañaba mucho más a Bella, no había momento en que no pensara en ella, y eso me dolía, dolía mucho, era como si mi corazón me hiciera falta, como si no estuviera en su lugar, desde que ella se marchó, sin duda se fue, llevándose mi corazón consigo.
Continué con mi trabajo esperando poder distraerme y no seguir pensando, quería terminar con todos los asuntos pendientes para hoy y así no se me acumularan, puesto que con la "secretaria" que tenía no avanzaba mucho, sin duda para lo único que servía era para pintarse las uñas y mirarse en el espejo, maldita la hora en que mi anterior secretaria se casó y su marido se la llevó a vivir a otro estado, y lo peor es que no podía despedir a Victoria, porque era la hija de una de las amigas de Carmen, la esposa de Eleazar, maldita mi suerte que el cargo que dejó mi secretaria tuviera que ocuparlo ella, que ya de por sí era rara en su forma de actuar, en fin… el tiempo pasó rápido, cuando me di cuenta ya eran las tres de la tarde, otra vez me había olvidado de salir a comer, estaba chequeando unos archivos en la computadora cuando escuché que levantaban la voz fuera de mi oficina, intenté ignorarlo pero quienes estaban discutiendo fuera empezaban a gritarse ya, así que opté por levantarme y salir a verificar, pero me llevé una gran sorpresa al ver que quienes discutían eran mi hermana Rosalie con mi "secretaria" así que me apresuré a intervenir antes que se despellejaran vivas, este par nunca se llevaría bien.
-Ya te dije que necesito hablar con mi hermano, tú no eres nadie para impediré hablar con él – le decía Rosalie hecha una furia.
-Y yo le dije que estaba ocupado y que no estaba atendiendo a NADIE – le contestó Victoria, mirándola despectivamente, esperen un momento, en qué momento le pedí a mi secretaria que no dejara entrar a nadie?.
-VICTORIA! – dije enérgicamente, y ahí recién repararon en mi presencia, ellas dos y los demás empleados que estaban presenciando tremendo show. – en ningún momento creo que te he pedido que no dejaras entrar a las personas que me buscaban ¿o sí? – esta mujer lograba sacarme de mis casillas, ella negó con la cabeza, luego miró a mi hermana contrariada al ver como Rose sonreía triunfante, así que proseguí – bueno pues espero que esta sea la última vez que te tomes atribuciones que no te corresponden, si es que quieres seguir en tu puesto – amenacé, apreciaba mucho a Carmen y a Eleazar pero no iba a tolerar tanta incompetencia por parte de esta mujer, victoria me miró horrorizada y asintió – ahora – miré a mi hermana un poco más calmado – Rose pasa a mi oficina por favor.
Rosalie empezó a dirigirse a mi oficina con ese andar altivo tan característico de ella y muy sonriente por haberle ganado nuevamente a Victoria, le di chance para que entrara, miré nuevamente a Victoria seriamente y me apresuré a entrar a mi despacho y me senté en el sillón donde estaba mi hermana, le di un beso en la mejilla a manera de saludo.
-Ustedes uno de estos días terminarán matándose y matándome a mí de un disgusto – le dije a mi hermana, ya un poco más tranquilo y con algo de humor.
-Bueno ya sabes que no toleramos a esa, ni Alice ni yo, no sé cómo aun la sigues teniendo de secretaria Edward sinceramente esa mujer supera el grado de ineficiencia – dijo falsamente horrorizada, puesto que mi hermana en el fondo gozaba bastante peleándose con Victoria, nunca le agradó, siempre decía que no confiaba en ella para nada.
-Sí lo sé, pero sabes que lo hago más por Eleazar y Carmen que por otra cosa, aunque siendo sinceros ya me está cansando. – dije más para mí que para ella. Rose asintió – y bueno hermanita, dime a qué debo el honor de tu visita? – después de todo, no era muy común que ella viniera, por lo general preferían llamarme al celular para evitarse el mal rato con mi secretaria, pero sólo a veces.
-Venía para informarte que el sábado tenemos reunión familiar – me miró seriamente, iba a empezar a negarme pero ella levantó una mano para callarme y continuó – esta vez no podrás negarte Edward, no te has dado cuenta de la fecha ¿verdad? – me interrogó, yo traté de pensar que había de especial este fin de semana pero no recordé nada así que negué, Rose suspiró y me miró seria – es el aniversario de bodas de nuestros padres Edward, cómo lo olvidas, si todos los años lo celebramos – me preguntó indignada.
Claro, ahora recordaba, sinceramente, lo había olvidado por completo, últimamente no sabía ni en qué fecha vivía a veces, suspiré, obviamente no podía dejar de ir, así que me rendí, iría un rato, y luego regresaría a mi departamento, porque sí, después de la partida de Bella, vendí la casa que habíamos comprado juntos y me había mudado a un departamento.
-Está bien Rose, iré, pero solo por un rato – me miró seria, pero me apresuré a responder – sabes mis motivos, y lo que menos quiero es arruinarles la velada a mis padres en esa fecha tan especial para ellos.
Rosalie asintió y suspiró, me miró como debatiéndose entre sí decirme o no algo, pero después solo volvió a suspirar, negó con la cabeza, se levantó y se dirigió hasta la puerta – Bueno me voy, quedé de reunirme con Ali para comprar todo lo necesario para el sábado, recuérdalo Edward te esperamos a las 7 de la noche en casa de papá y mamá, así que sin falta ¡ok! – dijo de manera cariñosa pero firme, se despidió con un beso en la mejilla y salió, dirigió una mirada despectiva a Victoria y se fue.
Yo sonreí, ante su actitud, mis hermanas eran únicas, por suerte habíamos podido retomar la relación tal como la llevábamos antes… volví a suspirar… sin duda la noche del sábado se me haría muy larga. Solo espero esta vez poder llevar la fiesta en paz.
Volví a mi escritorio para terminar con mi trabajo, aunque sinceramente, no tenía ningún apuro de llegar al departamento, total, nadie me esperaba, desde hace mucho tiempo.
UFFF CHICAS QUE TAL? QUÉ PIENSAN UDS? POBRE ED… SUFRE MUCHO…
ESPERO QUE ESTE CAPITULO LES GUSTE, EL PROXIMO SERÁ CONTADO POR NUESTRA ADORADA BELLS….
