Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi, yo los uso sin fines de lucro.


Capítulo X

Por Monikawaii

Mousse lucía preocupado, Shampoo estuvo actuando extraño por unos momentos, ni siquiera lo había golpeado cuando lo sacó de la habitación, y ahora había desaparecido.

Creo que no debí decirle lo de la abuela

Hace unos días había recibido una carta de su madre, quien se encontraba en China, se había tardado en leerla, ya que siempre se encargaba de recordarle si ya se había casado con Shampoo, por lo que no tenía muchas ganas de abrirla siquiera. Cuando lo hizo se encontró con la sorpresa de que en la aldea, tenían planeada una ejecución hacia Shampoo y Cologne. Un castigo por mentira y falsedad, por haber engañado a la aldea entera publicando un casamiento que nunca tuvo lugar entre Shampoo y Ranma.

Entonces comprendió por qué la abuela había hecho eso con Akane, debido a que esa era la forma de obligar a Ranma para que se case con su nieta. Al principio, dudó en decirle a Shampoo, no sabía cómo le diría la verdad, pero tenía que hacerlo. Aún cuando su corazón le decía una cosa y su cabeza otra. Peleó contra él mismo, pues no quería que se casara con ese idiota de la trenza, sin embargo tampoco deseaba ver morir a Shampoo.

Tal vez si Akane despertara, él podría ayudarlas de otra forma, sin tener que casarse con su amada. Entonces lo decidió, se lo diría a su amazona. Recordó lo de hace unos momentos, antes de que ella escapara.

– Yo sé algo que tú no Shampoo –su cara se ensombreció

– Mousse, ¿qué pasar? –su rostro seguía con rastros de lágrimas en ella

– Ten esto, lee la carta de mi madre

Shampoo apretaba en papel entre sus manos mientras leía el escrito en chino. Ira, rabia, cólera, esos sentimientos invadieron su mente. Apretó sus dientes. Unas lágrimas cayeron sobre su rostro.

– ¿Ser esto verdad?

Él sólo asintió

– Mi abuela…

– Shampoo –la tomó de los hombros y la hizo mirarlo a los ojos.

– Tu sabrás hacer lo correcto, porque eres la mujer a quien amo. ¿En realidad deseas obligarlo a casarse? ¿No crees que quizás, él pueda ayudarnos de otra forma?

Shampoo entonces tomó su decisión. Su bisabuela había llegado tan lejos por ella. Esto ya no era una broma, su engaño en los periódicos había tenido consecuencias graves, había ido más allá y su bisabuela estaba pagando las consecuencias. ¿Y su orgullo de amazona? Estaba llevando a Cologne a la desgracia, mientras usaba a Ranma como carnada para evitar su muerte. Él no sabía nada, pero su razón le decía que ni siquiera por eso se casaría con ella.

¿Pero por qué pensaba en esas cosas?

¿Sería que estaba cambiando?

En otro momento habría chantajeado a Ranma o le habría dado una pócima y punto, entonces lograría casarse con él. Pero esta vez, sentía un peso en sus entrañas, algo dentro de su corazón que la impulsaba a hacer algo en contra de sus deseos. Se miró al espejo, seguía siendo Shampoo, pero su expresión no era la de ella. No podía explicarlo. Su orgullo se estaba yendo por la borda, y eso era lo más importante como mujer.

¿Tal vez el alma de Akane estaba influyendo en ella?

– Mousse, Shampoo querer estar sola

– No te dejaré

En ese instante vio como el aura de la amazona cambiaba, sus ojos mostraron un brillo distinto. No se dio cuenta cuando lo mojó, y lo sacó cálidamente de la habitación. Sus brazos se sintieron diferentes.

Sólo le tomó unos minutos ir a buscar agua caliente, pero al regresar Shampoo se había ido. Salió en dirección al dojo Tendo. Sabía lo de la cura, y lo que se necesitaba para despertar a Akane y se preocupó.


Ranma volvía a Nerima de su entrenamiento agotador con el anciano loco a cuestas. Un momento antes de partir, el viejo había vuelto a usar otra de sus tretas para conseguir que el muchacho lo tomara en brazos.

– ¡Oh! ¡Oh! ¡Me siento maaaaal!

– ¿Qué le pasa ahora?

– ¡Mi lumbago, mi lumbago! –gritaba y lloraba

Ranma, que estaba convertido en chica, no le creía una sola palabra, lo veía con una gota muy grande en la frente.

Le cayó un golpe fuerte en la cabeza.

– ¡Ya le he dicho que no vuelva a hacer eso, anciano loco!

– ¡Malcriado!

– Respira…respira… –la ahora muchacha intentaba calmarse.

Lo logró. No le quedaba de otra, lo había ayudado muchísimo.

– Venga, lo llevaré en mi espalda

El anciano le dio una mirada bastante curiosa. Le tocó la cara, se acercó a él, Ranma empezó a sentirse incómodo, pero el viejo lo seguía mirando y se seguía acercando. Puso su mano en su mejilla. Cerró los ojos...

A lo lejos, se pudieron observar una manada de aves volando.

El viejo Yota lleno de chichones y con una lágrima rodando por su mejilla iba agarrado en la espalda del ahora, chico de la trenza.

– No te entiendo, no te entiendo, en verdad eres un malcriado, no sabes respetar a tus mayores

– ¡Qué cosa es lo que no entiende!

– Yo sólo quería ver si tenías fiebre

– ¡Y por eso tenía que acercarse tanto, además cerró los ojos!

– Es que te veías tan linda…tan parecida a Cologne en su juventud –se agarró su propia mejilla y se sonrojó.

– ¡En qué me voy a parecer yo a esa anciana decrépita!

– Eres un muchacho extraño, tu maldición no te ayuda ni siquiera a ser más amable

– ¡Ya basta, lo dejaré aquí!

Pero el anciano ya se había pegado como una lapa a él. Ranma le dolía saber que no podía contra él, así que siguió caminando cargándolo.

– Si sigues así no podrás conquistar a esa niña que tanto te gusta

– ¡Qué! ¿¡Qué dijo! –Ranma se puso visiblemente nervioso

El viejo sonrió, aprovecharía para burlarse de él de nuevo.

– Ni creas que no me he dado cuenta. Recuerda que pasé algunas noches junto a ti, a veces despiertas gritando ¡Akane! ¡Akanita! ¡Mi amor!

– ¡Miente! ¡No es verdad!

Ranma trataba de recordar desesperado, por supuesto que no había gritado eso. No eran las palabras que él solía utilizar.

– Y también gritaste ¡Marimachooooo! –el anciano se agarró las mejillas para darle mayor énfasis a sus palabras.

Y esa si era una palabra que él utilizaba para referirse a ella.

Era cierto, varias veces se había despertado en las noches por las extrañas pesadillas que sufría desde que Akane se quedó dormida.

En una de ellas, Akane se encontraba muy lejos de él, trataba de alcanzarla y llegar a ella. Pero era una tarea casi imposible. Veía como se alejaba más y más. Gritaba su nombre, ella decía que lo lamentaba. Y ahí despertaba.

En otra, Akane se acercaba mucho a él, sentía sus manos suaves recorriendo todo su rostro. Y lo besaba por primera vez. Era extremadamente placentero, y al querer corresponderle, sentía una fuerte presión en sus mejillas. Entonces se separaba de ella, pero ya no era Akane, sino Shampoo, convertida en una especie de gelatina pegajosa, lo atraía hacia él y no se podía soltar. Gritaba el nombre de Akane, pero ella se encontraba muy lejos, y una vez más, no podía alcanzarla. Y despertaba.

– …sueñas con ella?

– ¿Eh? ¿qué dijo?

– ¿Dije si soñabas con la muchacha?

– Eso a usted que le importa

– Es ella –afirmó con seguridad.

– ¿Qué…dijo?

¿Cómo que era ella? ¿Acaso Akane se le presentaba en sueños? ¿Eso estaba bien?

– Es uno de los efectos secundarios, su alma se desdobla, se va de su cuerpo por unos instantes.

Ranma giró su cuello para mirar al anciano que hablaba con total normalidad. El viejo notó su expresión llena de preocupación.

– No te preocupes, en algunas personas es normal. Muchos incluso lo practican conscientemente.

– ¡Cómo puede decir eso! ¡No es normal! ¡Es como si ella estuviera…! –se detuvo antes de culminar su frase. Soltó al anciano

– Mira muchacho. Lo importante es que ella logre regresar a su cuerpo.

Quiso verla en ese instante. Quería correr hasta el dojo Tendo, a su habitación, para mirarla y ver que estaba bien.

– Tu novia está bien –lo dijo fuerte y claro. Pero luego murmuró – Por lo menos hasta ayer

– Mira –y sacó una bola de cristal, a saber de dónde y se la mostró. Una imagen comenzó a emerger y pudo verla. Akane estaba aún dormida en su habitación. Kasumi estaba con ella en esos momentos, acariciándole el rostro. La sábana que la cubría se movía al compás de su respiración.

Odió a Shampoo en ese momento, nunca, a pesar de todo lo que hizo con él, tuvo ese sentimiento hacia ella. Incluso había pensado por unas veces, que se sentía atraído hacia ella. Era hermosa, sabía cocinar, lo abrazaba, lo seducía, le gustaba sentirse amado por ella. Claro que poco a poco ese sentimiento se fue desvaneciendo, mientras encontraba a su prometida, la oficial, más atractiva, más virtuosa, más leal. Las tretas que la amazona utilizaba, lo ayudaron a no sentirse nunca más confundido. No lo respetaba, ni a él ni a sus sentimientos. De alguna forma él era un poco culpable de la situación, pues hasta ahora no había aclarado nada. Pero a pesar de eso, era notorio hacia a quien iba su corazón.

¿Cómo es que esa mujer no podía notarlo? No quería estar con ella, mucho menos casarse. Lo habría hecho en el momento que durmió a Akane. Por eso buscó otras soluciones, y ahora estaba ahí en ese bosque, con ese anciano, entrenando. Haría todo lo que estuviera a su alcance para despertar a Akane y evitar su matrimonio con Shampoo.

En esos momentos, sintió que su rabia y su ira iban en aumento, hacia Shampoo y hacia Cologne. Y pensó que no podría perdonarlas por lo que le habían hecho.

Sus cavilaciones fueron interrumpidas por una fuerte presión en su espalda. Eran los dedos del anciano.

– ¡Qué es lo que quiere!

– Jovencito, mira…

Al girar su cabeza, se sorprendió por quien estaba frente a él. Sus ojos se negaban a creerlo…


Notas: Hagan sus apuestas, quien creen que llegó a ver Ranma jajaja.

Una vez más agradezco a quienes dejan sus reviews: Ele, Romi, Jorgi. Dianaduma, cjs, Eiikaa Saotome, Sweet-Gwendoline8 y LINAAKANE. Me hacen feliz y me animan a continuar.

¡Saluditos!