Palabra: Sonrisa: Reír en la peor de las situaciones es un acto de valor y de fuerza que pocos han llegado a entender y a manejar.

Propuesta: por Dunnik.

Género: Amistad.

Personajes: Lopmon, Terriermon, Shaochung.


Lo que se hace por amor


Lo primero que hizo Terriermon cuando Shaochung y Jianliang fueron a visitar a Ai y Makoto fue quitarse la peluca de risos y el vestido de encajes. A su lado Lopmon lo imitaba pero con menos rapidez. Esa no era la primera vez que Shaochung los hacía participar en sus fiestas de té o los hacía vestir con incómodos trajes. Terriermon hubiera creído que después de saber que no era un peluche esos juegos disminuirían pero lo que pasó fue todo lo contrario, la menor de los Lee se había vuelto más afectuosa.

—Espero que tarde mucho —comentó Terriermon mientras que se dejaba caer —, ese vestido me da comezón, tuvimos suerte de que no nos llevaran.

Lopmon no dijo nada, solo le dedicó una sonrisa. Terriermon no recordaba una ocasión en que se hubiera quejado por los juegos en que ambos formaban parte aunque había ocasiones en que su rostro le delataba. Shaochung era la única que no notaba lo que los hacía pasar y es que solo era una niña, nunca tuvo malas intenciones. Quizás exageraba pero eso era algo que no quería decir en voz alta.

Días antes Ai, Makoto e Impmon los había visitado, esa fue una de las tardes más agotadoras para los digimon y es que ambas niñas los habían utilizado como modelos para sus proyectos de moda. Terriermon recordaba lo avergonzado que había estado Impmon, él había hecho lo que cualquier amigo hubiera hecho en su lugar, molestarlo y usar su situación para hacer bromas. En esa ocasión Lopmon le había dicho que lo hacía no era correcto.

No podía negar que tenía razón y es que los tres estaban en eso. Había un motivo por el que a pesar de que no les gustaba participar de aquellas fiestas de té lo seguían haciendo y era amor. Terriermon no quería ser el responsable de que Shaochung estuviera triste por más que se quejara de los juegos de la más pequeña. Con Lopmon era diferente, no solo era el inmenso cariño que tenía por su tamer también lo era el respeto que tenía. A diferencia de ellos no acostumbraba quejarse con tanta frecuencia, cada vez que estaba con Shaochung solía mostrar una gran admiración.

—Momantai —expresó en voz alta, Shaochung crecería y eso terminaría, era lo que quería creer, una parte suya sabía que no sería tan sencillo y la sonrisa de lopmon se lo confirmaba.

Al final todo lo hacían por amor y por mantener esa sonrisa tan inocente y dulce.