Bueno, aquí les traigo el capítulo 10. Espero no haberme tardado mucho, ahora subiré los capítulos cada fin de semana, siempre y cuando no tenga ningún inconveniente. Este capítulo es el lazo decisivo de la historia, aquí se empiezan a unir y ligar las relaciones entre los personajes y todo comienza a ponerse mucho, mucho más complicado. Espero les guste!

Y sobretodo, muchísimas, muchísimas gracias a todos por sus comentarios. Nos vemos en el próximo capítulo. (Este es más larguito que el anterior)

-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.

-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.

Élite adolescente

Capítulo 10

Castigo bien merecido

Tomó el último sorbo de café durante aquella mañana. No eran menos de las diez y ya tenía tres llamadas pendientes de las familias Yamanaka e Inosuka; al parecer los grandes líderes de Japón no querían ni aprobaban la expulsión de sus adorados hijos. Frunció el ceño y volvió a releer la carta formal que había sido escrita y enviada directamente a ella por parte del adinerado hombre de negocios y dueño de los imperios de moda Yamanaka, donde pedía, o mejor dicho, exigía que se retirara la orden de expulsión de su pequeña e inocente hija: Ino Yamanaka.

—¡Pero qué ingrato! —exclamó Tsunade luego de lanzar con algo de fuerza la carta contra el escritorio.

Aquel hombre podía ser lo que le fuese la gana; podía ser el rey del mundo e igual le valdría. ¡Ella era la nueva directora del internado Konoha! Y por lo tanto las decisiones las tomaba ella y nadie más. No iba a estar dejándose llevar por aquellas familias ricas que se creían los dueños del mundo.

Sus pensamientos de furia y enfado fueron interrumpidos por un leve toque de la puerta; de seguro sería su secretaria Shizune con noticias. Suspiró. Noticias malas, de seguro. Intentó respirar levemente y tranquilizarse.

—Adelante —dijo y entonces la puerta se abrió dejando ver a su secretaría, una morena que había trabajado durante casi dos años en el colegio y que al parecer estaba algo aterrada con la mirada amenazadora que apoderaba en ese preciso instante el rostro de la directora Tsunade —. ¿Cuáles son las nuevas noticias?

El tono con el que habló sonó escalofriante. Tsunade había tenido suficiente con la fiesta y los reclamos de los padres como para que hubiera sucedido algo más. Shizune pareció vacilar un poco antes de abrir con detenimiento un sobre que llevaba en mano, y antes de hablar se mordió la comisura del labio con nerviosismo.

—Traigo aquí algunas quejas por parte de los estudiantes…—susurró por lo bajo cerrando los ojos, sabía perfectamente como reaccionaría Tsunade al escuchar semejante noticia.

—¡¿Quejas? —gritó de inmediato Tsunade al tiempo que fruncía el ceño con amargue y algo de sorpresa en sus ojos.

Shizune respiró profundamente y luego se decidió a hablar.

—En el internado Konoha se les permite presentar algunas quejas por parte de los estudiantes siempre y cuando sean válidas —se expresó ella de forma profesional y luego sacó varias páginas de aquel sobre—. Muchos estudiantes no están de acuerdo con la expulsión de algunos alumnos de la escuela, entre ellos, le traigo una carta firmada por parte de todo el Club de Canto en donde expresan claramente que se retire la orden de expulsión de Hinata Uchiha…

—¿Cómo? —Tsunade no podría asimilar aquello, ¡eso era el colmo de la situación!

—Así mismo una carta firmada por parte de todo el equipo de Fútbol del año pasado, también por parte del equipo de Básquet y del grupo de porristas. —Shizune miró con detenimiento a la directora —. En verdad, creo estar de acuerdo con estos estudiantes, tal vez la expulsión no sea el mejor castigo…

—¿A qué se refiere? —preguntó la rubio sin rodeos.

—Verá, gran parte de los alumnos que están en ese grupo son valiosos para el colegio, más aún que ahora estamos por empezar el torneo Nacional de los colegios más prestigiados de Japón. —Shizune miró con seriedad a Tsunade—. Sasuke Uchiha, el estudiante estrella: excelentes calificaciones, el capitán y más grandioso jugador de fútbol que ha tenido esta institución. —Shizune se acercó a la gran montaña de trofeos y fotos del equipo de fútbol—. Todos éstos ganados desde que él entró en el equipo con tan sólo once años, aparte de eso excelente jugador de Básquet.

—¿Me está insinuando que retire la expulsión por ese niñato engreído?

—No sólo él, Neji Hyuuga, capitán del equipo de Básquet y también brillante en el fútbol. Así mismo Sabaku, Uzumaki e Inosuka, todos brillantes jugadores tanto en básquet como en fútbol. Expulsarlos a ellos sería mandar al colegio en los últimos en deportes.

—Hmmm —fue lo único que pronunció Tsunade con algo de enojo mientras observaba pensativamente hacía la ventana.

—Y no son sólo ellos…. Ino Yamanaka, líder del equipo de porristas, se podría decir que es la chica más hábil en cuanto de pompones se trata, y Hinata Hyuuga, presidenta del grupo de canto…

Y al pronunciar la palabra "Canto" se le vino una excelente idea a Tsunade en los ojos.

—¡Lo tengo! —expresó Tsunade de inmediato y Shizune se quedó algo sorprendida ante su declaración—. Tengo una excelente idea…. hace unos días… ¿dijiste que los directivos del torneo exigían una pre-eliminatoria para que el grupo de canto participara este año en las competencias, no? —preguntó de inmediato y Shizune tuvo miedo a su maléfica idea.

La secretaria sólo se limitó a asentir con algo de miedo.

—¿Pretende ponerlos a cantar no es así?

Tsunade sonrió de medio lado. Era una perfecta idea, hacerlos sufrir con algo de estilo, no estaba mal después de todo. Sabía que ninguno de esos chiquillos le gustaría la idea de cantar enfrente de un escenario y reunirse todas las semanas a practicar, era sencillo, los calificaría como el segundo grupo de canto, ambos grupos de canto del colegio competirían y ellos quedarían eliminados, obviamente. Para fin de semestre terminaría su castigo. Era casi imposible que ellos ganaran en las eliminatorias así que no peligraría la competencia nacional de los colegios de Élite.

—Bueno… ya que nos falta un grupo para poder competir con el actual, creo tenerlo en mis manos…—susurró ella con algo de malicia.

Eran las tres de la tarde en punto y exactamente diez chicos se encontraban sentados dentro de un aula en el edificio "C". Nadie parecía hablarse, todos se encontraban verdaderamente enojados allí.

—Todo ésto es tu culpa, Hinata… —susurró por décima vez Ino en toda la tarde que llevaban esperando.

—¿Quieres cerrar el pico ya, rubia? —gritó un exhausto Kiba—. Digo… sé perfectamente que todo ésto es culpa de la enana, pero ya hemos escuchado tus quejas durante todo el día.

—Si tanto te molesta, ¿por qué te ofreciste cómo culpable? —apuntó Neji frunciendo el ceño de una forma que casi dio miedo, por supuesto, en protección de Hinata, la cual parecía encontrarse verdaderamente mal sentada en el último asiento de la fila.

—Pues, ¡porque no era justo que se llevaran toda la gloria! —mintió Ino, no admitiría que lo había hecho por justicia y fidelidad. Después de todo, eran sus amigos.

—¡Cierra el pico! —gritó Kiba.

—¡Asshh! ¿Pero por qué no te callas tú?

Sakura, quien estaba ausente de toda esa pelea, se encontraba sentada en la silla del escritorio del profesor, observando de reojo a Sasuke quien estaba parado y recostado en la ventana del aula. Sasuke le había ignorado durante toda la mañana, no le había saludado y ni siquiera hablado durante la hora del almuerzo. Estaba increíblemente callado, ¿quién le entendía? Primero pide que sean amigos y luego la ignora.

Sakura bajó la mirada algo triste ausente de la batalla que se desencadenaba allí.

Ino y Kiba estaban por matarse a greñas, entonces Hinata decidió intervenir.

—¡Cálmense! ¡Igual yo soy la de la culpa!

—Hinata.

Sakura abrió los ojos sorprendida al escuchar aquella voz seca y fría que no había sonado durante toda la hora que llevaban allí esperando. Sasuke pareció enviarle una mirada fría de advertencia a su hermanita, la cual Hinata captó enseguida y provocó que la pelinegra se sentara.

Sakura parecía estar al tanto de aquello, y no tenía que ser muy perceptiva para darse cuenta de que Sasuke estaba enojadísimo, tanto que a la gente le daba miedo acercársele. Después de todo, todos estaban allí apoyando a Hinata, su hermanita, de alguna forma Sasuke debía sentirse responsable de la situación por no haberla controlado.

Por otro lado, Neji, que se había enojado por el escándalo de aquellos dos, fue a sentarse junto a Hinata, provocando que Naruto, el cual se encontraba al lado de Sakura, se tensara y fulminara con la mirada a Neji.

Sakura pareció notar aquello de inmediato…

—¿Te encuentras bien…Naruto? —preguntó de forma tímida al rubio. El chico al escuchar la voz dulce de Sakura volteó y cambió por completa su expresión a una enorme sonrisa.

—Estoy bien, Sakura-chan —expresó él con una enorme sonrisa y luego revolvió el cabello de la pelirrosa como si fuera una nenita. Sakura sonrió algo apenada a como el chico la trataba.

Fue entonces que se escuchó una fuerte risa de felicidad por toda el aula, posiblemente la única risa feliz de la única persona que se encontraba a gusto en aquel salón. Todos voltearon a ver como Nanami, la cual se encontraba sentada en la mitad del salón, reía muy fuerte, tanto que la hacía ver algo desquiciada.

Kiba y Naruto se quedaron claramente sorprendidos mirando con una expresión en su rostro que decía claramente: "¿Qué le pasa a esta loca?"

—¿Qué le pasa a esta loca? —preguntó enseguida Naruto, el cual siempre sacaba a relucir sus pensamientos.

—Ella en verdad quiere irse de este instituto… —susurró Sakura por lo bajo a Naruto, el cual aún veía con un rostro sorprendido a Nanami—. Por la mañana estuvo todo el día preparando el equipaje. —susurró Sakura a Naruto dejándolo algo sorprendido.

Tenten estaba empezando a hartarse con las peleas de la idiota de Ino e Inosuka y las risas desenfrenadas de Nanami le iban a dar el ataque en aquel salón.

—¿Quieren callarse? —gritó entonces Nanami a Ino y Kiba, los cuales voltearon a verla—, no ven que…—intentaba decir entre risas— ¿no ven que dentro de unas horas nos iremos de este purgatorio?

—¿Por qué mejor no cierras tú el pico, arrabalera?

—¡¿A quien le llamas arrabalera? —gritó Nanami enojada mientras se levantaba de su asiento y encaraba a Ino. Gaara no lo pensó ni siquiera y se posó delante de Ino al instante.

—Contrólate, Niña —pronunció de forma fría el pelirrojo, dirigiéndose a la castaña de ojos grises. Hubo un largo intercambio de miradas desafiantes, y un prolongado silencio por parte de todos.

Gris contra Jade.

—Mejor cállate tú, bebito de mamá —respondió Nanami con brusquedad.

Tenten tuvo que agarrarse del asiento con fuerza para no pararse de allí, perder los estribos e insultarlos a todos. Su paciencia estaba decayendo.

—Hey, mejor bájale dos, chica nueva —intervino Kiba como siempre—. No queremos peleas aquí, además…

—Kiba, ¡¿de qué vas a hablar tú si llevas toda la mañana peleando con Ino? —gritó Hinata al borde de la histeria.

Fue el colmo cuando Hinata habló.

—¡Tú mejor cállate, que ellos tienen razón! ¡Por tu culpa todos estamos castigados! —gritó Tenten interviniendo por primera vez. Provocando que Neji frunciera el ceño y le dedicara la mirada más penetrante y fría de todas.

—Nadie te ofreció para este castigo —respondió Neji de forma fría.

—Tampoco pensaba dejar sola a mi amiga Sakura —respondió ella sin rodeos y Neji se levantó de su asiento cuando vio a Hinata bajar el rostro.

—Nadie le pidió a la pobretona nerd que se uniera tampoco —reclamó entonces Kiba y de inmediato Sakura y Sasuke levantaron el rostro. Sakura con una expresión de sorpresa que luego se tornó de tristeza y Sasuke con el ceño fruncido que luego cambió a indiferencia, provocando que volteara el rostro y siguiera sin intervenir en la conversación.

Naruto se levantó enseguida a defender a Sakura

—¡Hey Kiba! ¡No le digas así a Sakura-chan! —gritó con enojo en defensa. Kiba frunció el ceño.

—¿La conoces?

—De todos modos Kiba tiene razón —intervino Neji con una voz autoritaria, alta y llena de frialdad—, nadie le pidió a ella que se uniera al castigo.

—Neji…—Hinata se volteó a verlo sorprendida, no esperaba esa reacción por parte de él.

—¡Tu cállate idiota! ¡Nadie pidió tu opinión! —le gritó Naruto a Neji.

—¿Cómo me llamaste? —preguntó Neji frunciendo el ceño.

—I-D-I-O-T-A —deletreó.

—Voy a matare —y enseguida Neji se alzó contra Naruto, pero todos intervinieron de inmediato. Hinata abrazó por la espalda a Neji y Gaara lo paró, por otro lado Sasuke a velocidad luz se colocó entre ambos impidiendo que algo pasara.

Sakura se sonrojó un poco al verlo allí tan serio. Aún le dolía que Kiba, uno de sus mejores amigos le hubiera insultado y Sasuke no hubiera intervenido, aunque no le sorprendía en nada, sabía que después de todo, ella no significaba nada para él.

—Cállense —dijo de la forma más fría y desafiante. Con una mirada clavada en todos, las cuales logró darles miedo. Inclusive a Nanami se le erizó la piel con su mirada. Era increíble como Sasuke con tan sólo una palabra podía controlarlos a todos.

Entonces se escuchó la puerta del aula abrirse lentamente, y todos voltearon a ver de qué se trataba.

—Buenas tardes, muchachos…—intervino entonces la directora. Hubo un grato silencio por parte de todos, los cuales voltearon a verla. Y Sasuke cambió su posición a una más tranquila y regresó a donde estaba parado.

—¡Directora! ¡Usted no puede expulsarme a MÍ! —gritó de inmediato Ino—. De seguro mi padre ya le dijo que no podía porque…

—Mejor haga silencio, señorita Yamanaka —respondió de inmediato Tsunade mientras entraba al salón— ¡por supuesto que puedo expulsarla!

—¡¿Qué? —exclamó Ino provocando que Nanami riera fuertemente por todo el salón.

—Pero como soy buena directora, he decido no expulsarlos y darles una segunda oportunidad —respondió ésta al tiempo que se paraba a mitad del salón.

—¡¿Qué? —chilló entonces Nanami levantándose de su asiente provocando una sonrisa de medio lado en el rostro de Gaara.

—Así es, y no quiero peros —contestó Tsunade—. He decidido que su castigo será participar en el nuevo grupo de canto de este año, compitiendo todos juntos como el segundo equipo del internado Konoha.

—¡¿QUE? —gritaron todos inmediatamente, exceptuando a Sasuke y a Neji que sólo fruncieron el ceño con extrañes.

—Así es, y no quiero peros. El otro domingo comienza la práctica. Les haré saber con la señorita Uchiha que les tocará cantar, por lo pronto, estoy ocupada y debo irme. Buenas tardes —dijo rápidamente para salir del salón—. ¡Y quien no asista el domingo a la reunión será inmediatamente expulsado! —aclaró Tsunade y luego se volteó a ver a Nanami—. Y si usted no asiste, señorita Adachi, tendrá clases extras y obligatorias.

Dijo, y luego de inmediato propinó un fuerte portazo dejando a todos con una cara de asombro y la boca en forma de "O".

Enseguida, todos fruncieron el ceño y voltearon a ver a Hinata con la peor de sus miradas. Todos enojados, observándola. Incluso Neji se había molestado.

Sea lo que sea, todos preferían haber sido expulsados antes que tener que cantar en un estúpido grupo de baile.

Pero había alguien que estaba más dolida que todos juntos: la mirada de Nanami fue inescrutable, como si quisiera matar a alguien en ese momento, continuó observando con aquella mirada hacia la puerta, por donde se había ido la directora. Gaara no pudo evitar sonreír de medio lado y las burlas de Ino no se hicieron esperar ni un segundo.

—¡Oh, vaya! Que pena por ti, Adachi, al parecer vas a tener que quedarte un tiempo más aquí.

—¡Eres una desgraciada! —gritó Nanami enseguida y se lanzó sobre Ino como un puma en busca de su presa. De inmediato todos intervinieron: Gaara, Naruto y Neji, mientras Kiba sonreía y tomaba fotos de la escenita.

Enseguida Tenten le restregó en la cara a Hinata que todo era su culpa, y comenzaron una batalla de palabras verbalmente mal vistas.

Sasuke, que miraba a todos a la lejanía, rodó los ojos y salió de forma silenciosa del aula de clases. Sakura lo observó a lo lejos y corrió lo mejor que pudo a su encuentro, fuera del edificio.

—¡Sasuke, espera!

Él se quedó quieto y luego volteó a verle con el ceño fruncido.

—¿Que pasó con lo de ser amigos? ¿Acaso se te ha olvidado o sueles ignorar de esa forma a tus amistades?

El pelinegro le fulminó con la mirada y luego sonrió de medio lado.

—¿En verdad crees que alguien como puede ser amiga de alguien como yo? —preguntó con un aire de superioridad inigualable.

Sakura se quedó en un completo shock, no supo que decir ni que aportar a su comentario más que un simple:

—¿Ah?

—Ayer estaba pasado de copas, lo lamento, por ti obviamente –aclaró de la forma más arrogante que hubiera usado nunca y sin decir nada más se fue de allí a paso lento.

Sakura se quedó observando a lo lejos. Sintió un enorme dolor, como si un chuchillo hubiera sido incrustado en su corazón como consecuencia de aquellas duras palabras.

Debió saberlo, era demasiado fantasioso para ser cierto, después de todo. Se quedó completamente trabada, allí, observando como se iba. Escuchó a la lejanía los gritos, las peleas que aún se llevaban en el salón. Decidió ignorarlos, y escapó, corrió lo mejor que pudo lejos de allí.

Se sintió tenso después de decir aquellas palabras, no supo porqué, después de todo ya había rechazado muchísimas mujeres antes sin sentir absolutamente nada, ¿por qué demonios tenía que ser diferente ahora, por qué?

"Desde hace mucho que no siento nada…."

Su teléfono móvil sonó entonces, se apuró en contestarlo y vio el nombre del celular que menos quería ver: Padre. Contestó y a la vez rodó sus ojos.

—Buenos días, padre.

—Buenos días, Sasuke, ¿ya está arreglado lo del problema?

—Sí, al parecer tu buena suma de dinero sirvió hasta con la nueva directora.

—¡No me censures, Sasuke! —Sasuke apretó con más fuerza el celular y se propuso a quedarse callado, no debía enojar a su padre y menos en estos momentos.

—Mira, de todos modos no te llamaba para preguntarte por aquello. La próxima semana tenemos la cena con los Yamanaka, quiero puntualidad por parte de tu hermana y por supuesto la tuya, y sobretodo, prudencia y cuidado.

Frunció el ceño, no esperaba que fuera tan rápido.

—Pensé que sería dentro de unas semanas, aún no he hablado con Gaara del asunto.

—Él sabrá entender…

—Es mi mejor amigo —respondió con recelo y luego agregó:— y ella es su novia.

—Ayer hablamos de esto, no pienso volverlo a repetir. Te quiero aquí la próxima semana las ocho en punto, ¿vale? Hasta luego, estoy ocupado.

Y sin decir palabra alguna trancó. Sasuke tuvo que apretar con fuerza el teléfono para no batirlo contra el suelo, y luego observó hacia atrás, de alguna extraña forma quiso verla, ver a Sakura, la nerd del instituo, y también la única persona con la cual sentía paz, con la cual él podía ser él mismo.

"Pero éso se acabó…"

—¿Qué sucede, Ino? —preguntó el pelirrojo mientras caminaba de la mano de su novia por los patios del colegio. Muchos les miraban, después de todo, eran una de las parejas más envidiadas de todo el instituto.

—Nada… es sólo que… —La rubia miraba su celular con recelo, lo estuvo observando hasta que lo trancó.

Gaara se lo quitó de las manos con delicadeza y luego observó la llamada perdida de su padre.

—Es mi padre… me ha estado llamando toda la mañana, pero yo sencillamente no quiero contestar porque sé que me regañará y luego…—Gaara le silenció con un dedo en su boca, y luego le observó. Habían sido novios desde el preescolar y aún así muchas veces no se cansaba de besarle o hacerle el amor.

—Escucha, Ino, no había tenido tiempo de decírtelo pero creo que éste es el momento…—un gran silencio los invadió. La rubia no pudo evitar sonreír, muchos les estaban observando como de costumbre.

—¿Decirme qué?

—Lo que hiciste ayer en la fiesta, pues, de entregarte aunque no fueras culpable…—se acercó mucho más a ella hasta estar muy cerca de sus labios— jamás hubiera pensado que lo harías.

—Hmmm y eso, ¿te gustó? —respondió la rubia con sensualidad.

—Bastante —contestó el pelirrojo y luego le besó, con extremada pasión, con fuerza y de forma salvaje en frente de todo el instituto. Muchos no pudieron ser disimulados con su gran boca abierta viendo la escena o a la hora de tomar fotos.

Fotos que estarían en menos de un minuto subidas en Internet….

—¿Entonces?

—¿Entonces qué?

—¿No me vas a decir por qué tú y Naruto se han peleado en mi fiesta y ah… posteriormente en la reunión también? —dijo Hinata con un leve tono de sarcasmo mientras ambos se bañaban juntos en la piscina del colegio.

Ella simplemente mojabas sus pies a la orilla de la piscina y él se sumergía de vez en cuando para ignorar las miradas recelosas de Hinata. Hinata intentó disimular un poco su mirada hacia el otro lado de la alberca, donde Naruto solía sentarse a tomar el sol. Un leve sonrojo apareció en su blancas mejillas, pero tampoco pasó por desapercibidas las miradas fulminantes que éste dirigía a su mejor amigo.

—¡Vaya! Y también porque te mira con mensajes de "te quiero asesinar" —agregó frunciendo el ceño, sólo esperaba que no se hubieran peleado por lo que ella estaba pensando—…¿sabes? porque dudo que ésas miradas sean para mí…

—¿Por qué? ¿Acaso están saliendo? —preguntó Neji con un leve tono de enojo.

Hinata se irguió un poco ante esa pregunta, primero porque conocía esa mirada recelosa que lanzaba Neji cuando quería golpear a alguno de sus novios, y segundo porque se trataba de Naruto Uzumaki, el chico al que ella quería en secreto y que jamás le correspondería a tales sentimientos.

—N-no, no, no, ¡por supuesto que no! —dijo con un leve toque de vergüenza— Sabes que cuando empiezo a salir con alguien siempre te cuento primero a ti…además, sabes perfectamente que él no…

No pudo terminar la frase. Neji notó casi de inmediato la expresión triste de Hinata y lamentó haberle reprochado tales cosas cuando estaba perfectamente al tanto de que Hinata no había sido capaz de confesarle sus sentimientos al idiota de Naruto.

Neji suspiró y luego masajeó un poco su rostro con sus manos.

—Lo siento, Hinata, es que… he estado un poco estresado.

—Si es por lo del castigo, tranquilo, yo también… de hecho, aún no sé como actuar frente a los muchachos, creo que todos me odian —respondió tristemente y luego bajó el rostro, en verdad no se sentía bien con todo aquello.

—Tranquila, todo irá bien…. además, la próxima semana es el fin de semana libre, tendremos tiempo para distraernos un poco antes de esa horrible práctica —respondió divertido y ambos rieron un poco.

Y hablando de risas, unas risas que sin duda él amaba pero no precisamente cuando eran dirigidas a otro hombre, en especial si ese tío se trataba de Neji Hyuuga. Naruto tuvo que apretar con fuerza la camilla de la piscina para no ir hasta donde estaban y partirle la cara a Neji de una buena vez.

—Hola, Naruto-kun — e saludaron un par de chicas que pasaron por delante de él. El Uzumaki les sonrió divertido, provocando que todas rieran de forma tímida y se sonrojaran hasta las mejillas.

—Vaya, vaya… ¿el rompe corazones, ahora?

—¿Qué quieres, Kiba? No estoy de ánimo —respondió el rubio con fastidio.

—No, sí, ya veo… —dijo éste entretenido y luego se sentó a su lado— al parecer estás muy ocupado celando a mi querida ex…

—¿Ah? ¿Qué? —El Uzumaki se levantó de inmediato de la silla donde estaba acostado y se quitó los lentes de sol—. ¿De qué hablas?

Kiba rió un poco ante su comentario, la verdad era que… le había llevado unos cuantos días poder armar una buena venganza para Hinata Uchiha, sí, normalmente lo hacía con las tías que le terminaban para que entendieran que nadie terminaba con Kiba Inosuka. ¿Quién iba a pensar que encontraría una forma tan sencilla de hacerlo?

—¿Crees que no me he dado cuenta que estás colado por Hinata? —preguntó Kiba con una sonrisa maliciosa.

Naruto frunció el ceño.

—¿Yo? ¡Ja! ¿Yo? ¿Enamorado? Debes estar soñando —negó Naruto y se levantó enojado de allí.

Kiba suspiró. La verdad era que esperaba que fuera verdad que a Naruto no le gustara en verdad Hinata, porque si su plan funcionaba iba a dejar el corazoncito de la pelinegra muy destrozado, pero por lo menos no quería destrozar el de su mejor amigo.

—Muy bien, si no te gusta, en ese caso, te reto.

Respondió entonces Kiba, y Naruto se paró en seco. Aquella frase era sagrada dentro de su grupo de amigos, y cuando se decía se iba muy enserio.

Bueno, espero les haya gustado! Cualquier crítica, comentario y opinión sólo denle al botoncito de abajo. El próximo capítulo para la próxima semana, nos estamos viendo, saludos!