Si ya se ya se merezco la muerte después de desaparecerme tanto tiempo blaaa.

No sé si se han dado cuenta pero cuando hago lemons le pongo mucha poesía al asunto ha ha pues es que si no le quita lo romántico, porque sino solo seria coger y ya no sería como dicen por ahí "hacer el amor" hua hua hua por fin lo que esperaban un lemon X 2! Dos capítulos llenos de lemon! Yea! Comencemos! Bleach no me pertenece son propiedad de Tite kubo.

almas malditas.

En el abismo de hueco mundo, el mundo sin sol ni alegría, donde la felicidad es lo último que esperas encontrar, se observa una fortaleza blanca como la nieve y las frías arenas la rodean, ese lugar tan triste es donde vive una reina, ahí en la torre más alta, se encuentra durmiendo en su lúgubre cama, la reina de la muerte con sus cabellos negros como la noche más oscura y un hueco en el corazón, sus garras que cortan mares y despedazan ejércitos, su pálida piel y sus imponentes cuernos que la coronan. A su lado protegiéndola como un poderoso dragón resguardando su tesoro se encuentra su amado príncipe de ojos esmeralda, que vela su sueño y le protege, sujetando su mano como con temor de que se la arrebataren.

Se sentía el cuerpo pesado, estaba durmiendo sobre algo muy mullido y caliente, rayos en verdad que tenia sueño, despertó mas no abrió los ojos, alguien sujetaba su mano, una sensación extrañamente familiar.-¿quien es? ¿De quien es esta mano?.- lentamente abrió los ojos al principio vio borroso y poco a poco la imagen de un hombre frente a ella apareció, con una mirada indescifrable. Se le quedo observando unos segundos se incorporo y una serie de imágenes le llegaron de golpe a la cabeza. -Arg!.- soltó un quejido y se llevo una mano a la cabeza.

Ulquiorra.- no te muevas demasiado, necesitas reposar.- puso su mano sobre la nuca de ella, y suavemente la recostó de nuevo en la cama.

Orihime lo miro de nuevo.- ¿Ulquiorra?.- dijo casi susurrando.- ¿eres tu?.- y toco suavemente su mejilla con su mano.

Los ojos de ulquiorra se abrieron en sorpresa, y luego su expresión cambio a una de alivio, puso su mano sobre la de ella.- si orihime , soy yo.-

Orihime.- me alegra, tuve un horrible sueño hacia cosas terribles e incluso casi te mataba, fue terrible.-

Ulquiorra.- solo fue un sueño, tranquila ahora duerme.-

Orihime.- eso are estoy algo cansada.- hiso un poco hacia atrás su cabeza intentando recostarse mas en la almohada pero algo se lo impidió, tenía algo duro atrás de la cabeza paso su mano intentando descubrir que era, algo duro y largo que salía desde los costados de su frente, abrió sus ojos con pánico.- no.. no es posible.- se incorporo rápidamente y paso de nuevo las manos recorriendo sus cuernos.- que.. que es esto.- volteo a ver a ulquiorra que solo la miraba con esa mirada indescifrable.- no me digas que … esos sueños… eran reales.- ulquiorra no contesto, solo dirigió su vista hacia debajo de su cuello, orihime lo siguió con la mirada y toco hacia donde se dirigía, y ahí lo vio, un enorme hueco la atravesaba en su totalidad, el miedo la lleno y se paro rápidamente y corrió pasando a ulquiorra, directo al espejo que estaba sobre el tocador lleno de perfumes que tenía enfrente y lo que vio la impacto, no podía ser posible, esa no era ella, no se parecía en nada a la antigua orihime la misma cara pero con un tono de piel pálido como el de ulquihorra, sus ojos azules y su cabello negro y las marcas a los costados donde alguna vez estuvieron sus broches de cabello, ¡esa no era ella!, las lagrimas la invadieron esta vez lagrimas saladas que mojaban su cara como perlas al caer.

Ulquiorra al verla llorar algo dentro del lo estaba lastimando horriblemente, algo que al verla así lo hice sentirse terriblemente triste, o eso era lo que había podido descifrar, aun no se acostumbraba a eso de sentir, camino hacia ella y se puso detrás.- orihime, se que te resulta difícil entender esto pero ahora eres la reina de los arrancar y que tu cuerpo sea diferente no significa que así tengas que dejar de ser tu.- las lagrimas solo aun mentaron mas, estaba a punto de hablar de nuevo cuando hablo orihime.

Orihime.-No, no es eso... perdóname- Eso confundió a ulquiorra ¿de qué se disculpaba?.- Pensar que yo en verdad hice todas esas cosas horrendas, las caras de esas personas, todas esas personas que me rogaron por su vida, pensar que… ¡que casi te mato!, no me importa lo que le paso a mi cuerpo pero tanta gente a la que eh hecho sufrir.- comenzó a sollozar aun más fuerte.- pensar que fui capaz de levantar mi mano contra ti con este cuerpo maldito, no sé que hubiese hecho si en verdad te hubiese matado, no merezco siquiera verte a la cara.-

Con esto ultimo ulquiorra se molesto, la tomo de los hombros y la volteo a que lo mirara, pero ella no lo miraba solo seguía llorando.- escúchame orihime no fue tu culpa lo que te sucedió, esa no eras tú, no eras consciente de lo que hacías, lo que le paso a tu cuerpo solo fue por mi culpa que no pude protegerte de Aisen, tu no tienes que culparte de nada.

Orihime.- no, no digas eso por favor yo… si tan solo yo hubiera sido mas fuerte.-

Ulquiorra la tomo del mentón y levanto su cabeza haciendo que lo mirase, sus azulados ojos tan brillantes por las lagrimas, su cabello negro ligeramente desordenado, su rostro sonrojado de llorar tanto, la luz de la luna que era lo único que lo alumbraba, ese camisón rojo de seda que se le pegaba al cuerpo, le daban un toque irreal.- no debes preocuparte mas orihime, a partir de ahora te protegeré con mi vida, no dejare que nada te pase solo….- suavemente la estrecho contra si y fue bajando su cabeza entrecerrando sus ojos y solo a unos centímetros de sus labios le susurro.- quédate conmigo.- podía sentir el cálido aliento de orihime sobre sus labios y finalmente junto sus labios con los de ella en un tierno beso, orihime abrió mucho los ojos en sorpresa, cerro lo ojos y pasos sus brazos por el cuello de ulquiorra, correspondiendo el beso lentamente, el beso más puro jamás dado entre dos almas malditas, del cual solo la luna era testigo.

Poco a poco el ritmo del beso fue aumentando, una danza jamás contada por nadie, la más dulce jamás vista, entre dos almas que se amaban infinitamente, la temperatura comenzó a subir lentamente y con ella el deseo, minutos pasaron pero para ellos no existía el tiempo, hasta que el aire se termino y lentamente se separaron, se miraron a los ojos, ulquiorra dulcemente beso sus los ojos para desaparecer los rastros de sus lagrimas, orihime ya no lloraba su dolor se había ido, (con uno de esos besos de ulqui a quien no? XD). Esmeraldas y zafiros se encontraron, un lenguaje ininteligible, que solo ellos comprendían, Ulquiorra la tomo en brazos y le cargo al estilo nupcial, camino hacia la cama y delicadamente como si fuera de cristal la recostó. Se recostó sobre ella y paso sus brazos uno a cada lado y la miro nuevamente, su belleza sugestiva era exquisita, la beso suevamente un beso fiero, deseoso pero a la vez cargado de emociones y sentimientos y de vez en cuando pequeños mordiscos suaves y lentos que dejaban sus labios rojos, ella le correspondió con el mismo deseo lo tomo del rostro y lo acerco así, ulquiorra dejo sus labios solo para descender hacia su cuello donde fue succionando lentamente, haciendo que orihime sacara suspiros, mientras tanto orihime comenzaba a bajar el cierre de la chaqueta de ulquiorra que no tardo en salir y caer al suelo, toco su espalda ancha y marcada perfectamente definida por tanto ejercicio aun que tan helada como la suya, ulquiorra bajo hasta el busto de orihime, deslizo los tirantes de los lados y bajo el ligero camisón de seda roja que descendía lentamente mostrando las perfectas curvas de esa mujer mejores aun de lo que recordaba, dejando sus pantis como única prenda que la cubría.

Los pezones de orihime en esos pechos prominentes capaces de provocar lujuria hasta en el hombre más santo, se endurecieron ante el contacto del frio ambiente, Ulquiorra lentamente paso la punta de su lengua sobre uno de ellos mientras que con su mano masajeaba el otro y daba fuertes tirones a su pezón, comenzó a succionar fuertemente haciendo que orihime gimiera y doblara ligeramente las piernas , poniendo mano sobre la cabeza del atrayéndolo más hacia si.

Ulquihorra dejo de masajear su pecho para con su mano empezar a rosar sus largas piernas perfectamente torneadas, dejo su pecho y levanto un poco la cabeza para voltear a ver a orihime que lo miro deseosa, lo tomo de la cara con ambas manos y lo beso para luego bajar las manos hacia su pantalón y por encima de la ropa, comenzar a masajear el miembro de ulquiorra que ya estaba bastante despierto, podía sentir su dura erección

Calor… mucho calor, un calor abra sable como el fuego que despedía su amor con cada toque que recibían, un fuego proveniente de sus almas malditas y corruptas por el odio y la maldad, mas sin embargo que se amaban con la locura mas dulce y pura jamás existente, dulces caricias que llegan al alma y despiertan sensaciones inexploradas, eran el uno para el otro jamás tocados por alguien mas, la esencia del romance que los bañaba en deseo.

Las caricias de origime suaves pero decididas lo estaban enloqueciendo arriba, abajo, dejo sus labios y lamio un poco el lóbulo de su oreja mordiéndola suavemente, sus manos recorrían sus caderas deslizando sus pantis lentamente, toco suavemente con un dedo la entrada de la vagina de origime que estaba ya un poco húmeda, excitada por sus caricias, comenzó a darle suaves masajes en su clítoris, origime se retorcía de placer ante estas caricias rápidamente se deshizo de los pantalones y la ropa interior de ulquiorra deseosa de sentirlo dentro, tomo su miembro y que lo acerco hacia ella, necesitaba sentirlo dentro, ese calor que la abrasaba y que extrañamente la humedecía mas con cada caricia de ulquiorra la estaba devorando.- hazlo ulquiorra.- le exigía ella.

El la miro sonriente verla asi húmeda y hablándole con ese tono exigente, la miro a los ojos y le sonrió la beso fervientemente sintiendo como ella lo sujetaba con las piernas, lo acercaba hacia su entrada, ulquiorra lentamente fue adentrándose en ella, sintiendo como los gemidos de ella eran ahogados entre sus besos, comenzó suavemente, como acariciando la cosa más frágil del mundo la mas suave y delicada flor, que se rompe ante el más leve movimiento, fue aumentando el ritmo poco, los gemido de origime llenaron la habitación junto con los de ulquiorra.

Origime.- sigue ulquiorra AAAH!.- grito ruidosamente sus movimientos frenéticos, al ser arrancar seguían un movimiento imposible para cualquier humano, la lujuria y el deseo se multiplicaban, haciéndolos perder la cordura el uno en el otro dos almas malditas que se amaban mas que a nada en el mundo, ulquihorra sentía las garras de origime enterrarse en su espalda, pero a el no le importo los gritos de placer de origime eran un delirio, su dulce voz repitiendo su nombre una y otra vez, sentirla templar debajo de el, tomo sus piernas y las puso sobre sus hombros, aumentando la penetración sin disminuir el ritmo, juntos llegaron al clímax gimiendo palabras de amor y pasión.

Origime: ulquiorra… te amo.

Ulquiorra: y yo ati mi hime.

Se abrasaron aun unidos y declarándose asi el amor que tanto sentían el uno por el otro y que de ahora en adelante seria lo más importante para ellos.

Pero sin descuenta alguien detrás de la puerta, había escuchado sus palabras, una mujer de sorprendente figura estaba parada enfrente de la puerta, su rostro oculto hasta la mitad por el cuello de su camisa no era suficiente para ocultar la ira de su rostro, sus azulados ojos soltaban un mirada envenenada dirigida hacia la puerta, mu mandíbula apretada y puños cerrados hacían evidente su disgusto.

halibel caminaba hacia la habitación de origime para darle un informe que aisen le había mandado., cuando escucho aquellos gemidos y palabras de amor que se daban el uno al otro, sui ira era tal, como se atrevía ulquiorra a ignorarla de tal manera para ir y revolcarse con esa zorra, esa maldita que ni siquiera era una arrancar pura, la maldita que había llegado y obtuvo un lugar en hueco mundo adueñándose de todo pero sobre todo de su ulquiorra, esta vez esa zorra pagaría y ya se le había ocurrido como nadie rechazaba a halibel. Se alejo silenciosamente con paso furioso y ansiosa de matar a el primero que se le pusiera enfrente.

Hay si ya seee me tarde siglos pero no voy a entrar en detalles, heee! Gregrese a mexico! Yea!

Mi patria fijo lera y corrupta yea! Ha ha ha y pues si señores eso de leer crepúsculo… que en mi opinión no fue uno de mis libros favoritos, pero me ayudaron mucho y pues puf!! Lo logre actualice! Y pues gano orihime X ulquiorra! Hahahaha pero ye verán las sorpresota que se van a llevar en el siguiente capitulo que quien sabe cuando lo suba ha ha ha bueno disfrútenlo haha.