Capítulo 10
Primeras Sospechas
Seiya se acercó a la mesa y Serena le entregó las primeras fotos en un folder.
- El primer caso IK, Ikuko Tsukino. 1968. Coincide su asesinato con lo que sucedió con Andrómeda que son las coordenadas que anotó Kakyuu. Aquí están las fotos.
Seiya, que estaba dándole un trago a su café, se lo pasó rápido para no vomitar. La pobre mujer ya estaba morada y las muñecas y tobillos, de tan fuerte que estaban amarrados, por las olas, la piel se le había despegado dejando ver el hueso.
- El segundo caso CC, Cere Cere, ocurrió en 1970. Dos años de diferencia. Coincide con las coordenadas de Orfeo y por ende de su romance con Eurídice. La chica sabía tocar y su asesino la acercó tanto a él hasta que la emparedó para darle muerte. Cuando la sacaron, ya estaba muerta y engusanada. Supongo que no quieres ver las imágenes…
- Te creo… - Seiya suspiró con el estómago revuelto y Serena sonrió satisfecha. ¿Tienes el tercero?
- RN. Reika Nishimura. Sus coordenadas fueron las de Tauro. 1972. La encontraron en un rancho cerca de Awaji. Obviamente fue violada y golpeada pero cuando la encontraron, dentro de ella estaba el pene de un toro trozándola en dos. ¿Quieres ver las fotos?
- ¡Pero esto es una verdadera atrocidad!
- Kakyuu estaba buscando a alguien que mataba después de violar a mujeres y humillarlas. Pero te dije que se le habían escapado dos casos.
- ¿Cómo?
- Bueno, no exactamente escapado. Si hubiera seguido viva, seguramente los habría descubierto pero si dices que la mataron, pues el asesino sigue con vida…
- O alguien ha seguido los pasos del asesino…
- Seguramente…
S&S
Setsuna entró furiosa a la casa de sus primos.
- ¡Esa perra creída! – dijo sirviéndose una copa.
- ¿Cuál perra creída? – preguntó Yaten sin levantar la mirada de su libro.
- ¡Tú que no te das cuenta de nada! Acaba de llegar a la isla una asistente para el investigador.
- ¿Ah sí? ¿Y qué te hizo?
- Se atrevió a correrme de la cabaña…
Yaten se levantó, se sirvió lo mismo que su prima y cuestionó.
- ¿Y cómo es ella?
- Maldita… es menuda, delgaducha, de pelo rubio con puntas negras, tiene un piercing en la nariz y varios en las orejas y tiene un gato negro tatuado en un brazo pero seguro que tiene más tatuajes.
- Vaya…
- ¿Eso es todo lo que tienes que decir?
- ¿Dejaste que te corriera? ¿Qué te dijo exactamente?
- Que no iba a permitir que ninguna mujer se acostara con Seiya Kou, mucho menos yo que era más adulta y…
- Que eres una cougar no regenerada…
- Y que si alguien se lo iba a coger sería sólo ella.
Yaten soltó varias carcajadas.
- Tú sola te lo buscaste primita. A la primera oportunidad voy a ir a conocer a la asistente.
- Maldita.
- No lo fue, Setsuna. Sólo te dijo tu precio y lo que vales. Cálmate ya.
S&S
- Antes de contarte de los otros dos casos, primero tenemos que buscar algo más en los diarios de Kakyuu sobre esto. Pero primero me iré a bañar.
Serena se quitó la camiseta y dejó ver su espalda. Seiya se impactó al ver el enorme tatuaje de Luna, estrellas y planetas pequeños que la rodeaban con un pequeño palacio al fondo.
- ¿Qué? ¿Nunca habías visto un tatuaje?
- No tan grande… ¿lo puedo apreciar?
- Adelante – Serena se quedó quieta mientras Seiya veía con claridad aquella Luna, la parte oscura, la clara, aquellas estrellas, los planetas y en el fondo aquel castillo blanco que parecía como de un cuento de hadas y aprovechó para ver el gato negro de su brazo.
- ¿Por qué te lo hiciste?
- Es algo personal y todavía no estoy tan ligada a ti para contártelo.
Serena se metió a bañar y dejó a Seiya pensando.
S&S
- ¿Sabes? Creo que necesito ir a Londres. He entrevistado a prácticamente toda la familia menos a Mina.
- Creo que te has tardado. – opinó Serena.
- ¿Estarás bien si me voy un día?
- Por dios… yo debería preguntarte eso a ti.
- De acuerdo.
- ¿Confirmaste que Rei Hino de verdad esté muerta?
- Si te dicen que está muerta está muerta.
- No para mí. Necesito ver el maldito cadáver. Dile a Luna que me diga donde la enterraron. Hasta que no vea el cuerpo por mí misma no creeré que Rei Hino murió.
- Eres muy desconfiada.
- Desconfía hasta de tu sombra porque desaparece cuando el sol se va, "Chico Maravilla". Por eso Rubeus Black te ganó.
- Bien. Me ganaste. Mientras voy a Londres, comprueba lo de Rei Hino y me dirás lo de los otros dos asesinatos y si descubres otra cosa, pues hackea mi computadora.
- Hecho.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Sí.
- ¿Algún día podré saber la historia de tu tatuaje?
Serena no contestó inmediatamente pero miró a Seiya y le dijo.
- Tal vez… pero quizá ese sea el día en que te odie por el resto que me quede de vida.
