He hecho algo muy malo.

Disclaimer: Los personajes no son míos, lo único que puedo hacer es torturarlos, tal vez Meyer no se enoja conmigo.

Capítulo 9: Lento pero seguro.

EPOV

Me sentía realmente avergonzado por lo de la noche anterior, yo no acostumbraba a beber de más, menos en acontecimientos como este, pero lo había hecho y casi termino haciendo el ridículo en la habitación de Alice frente a Bella. En verdad, que esperaba yendo allí? Arrastrarla para que fuera a dormir conmigo? De ninguna manera. Mi estado no era el mejor y hoy cuando desperté agradecí la buena cordura de Alice.

Ahora me encontraba solo en mi habitación, con dolor de cabeza y mucha sed, mi estomago estaba un poco indispuesto. Levanté mi mano para tomar mi reloj. Era medio día, pero como fui a dormir tanto? Gracias a Dios era domingo, pero fruncí el ceño cuando caí en la cuenta de que debería manejar de regreso a mi apartamento.

Me incorporé en la cama y me desperecé. Hice lo que pude para levantarme y tomar una ducha. Eso me hizo bien, ya no me sentía tan aturdido. Tomé mi teléfono y llamé a Alice.

-Buenas tardes- me contestó burlona.

-Alice, de casualidad tienes una aspirina.

-Por supuesto. Por qué no bajas? Estamos almorzando, dentro de poco vamos a irnos.

-Muy bien. En un momento estoy allí.

Hice un recorrido por la habitación, haciendo un conteo mental de todas mis cosas, por si alguna se quedaba olvidada. Acomodé todo en mi maleta y bajé a encontrarme con Alice. Me sentía ansioso, por un momento creí que Bella estaría con ellos, pero cuando llegué únicamente vi a mi hermana y mi cuñado.

-Buenos días- saludé al llegar a la mesa.

-Como pasaste la noche?- me preguntó Jasper.

-La noche bien, la mañana es la que me está dando problemas.

Alice rió ante mi comentario.

-Donde esta mi aspirina?

-Deberías comer algo antes de tomarla. Te ordené un jugo de naranja por ahora, pero no sabia si querías algo en especial para comer. No sé si vas a desayunar o a almorzar.

Vi el menú rápidamente, la verdad no tenia deseos de nada, pero Alice tenía razón, no era buena idea tomar algún medicamento con el estómago vacío. Simplemente ordené unas tostadas y algo de fruta.

-Donde está Bella?- pregunté de repente.

Ellos voltearon a verse antes de que Alice me contestara.

-Ella ya se ha ido.

-Sola?

-Si. Pero no te preocupes, me llamará cada tanto para saber como va, justo como ayer.

Tal como si la hubiera llamado con el pensamiento, el celular de Alice comenzó a vibrar sobre la mesa. Era ella. No pude evitar poner cara de ansiedad y estar atento a lo que Alice decía, tratando de escuchar su voz al otro lado de la línea, pero mi intento fue en vano. Me tranquilicé cuando escuché que Alice le pedía que siguiera con cuidado y que la llamaría dentro de poco.

-Todo bien?

Ella asintió.

-Bella es una chica fuerte- me dijo Alice. Jasper se levantó de la mesa excusándose. Comprendí que era hora de tener una plática con mi hermana mayor- pero me preocupas tú.

-Yo estoy perfectamente- le mentí.

-Edward, ayer hablé con ella, me contó todo lo que había pasado y créeme que los comprendo a ambos. Es lógico que estés enojado, que te sientas traicionado, nadie va a juzgarte si decides acabarlo de una vez, solo considera y analiza si en verdad eso es lo que quieres hacer. Porque la actitud que vi anoche me dice todo lo contrario.

-Alice… yo no quiero acabar nada. Acepto que cuando me lo dijo me sentí muy mal, lleno de resentimiento, pero yo la quiero y eso es mucho mas fuerte que todo lo malo que pueda pasar, no puedo odiarla ni apartarla; pero ella se rehúsa a acercarse nuevamente. Anoche lo intenté, pero ella no quiere hablar conmigo, tal vez es ella la que no desea mas esta relación.

-Lo único que puedo decirte es que ella se siente realmente mal, muy culpable y esta muy arrepentida por como pasaron las cosas. Y que si no lo conversan no podrán solucionar nada, sea lo que sea que decidan hacer.

-Se que tienes toda la razón. Pero ella es tan testaruda!

-Lo sé- me dijo con una risita.

-De verdad espero que todo se solucione para bien. En serio- me dijo tomando mi mano.

-Gracias, Alice. Y gracias por cuidar de ella también.

-Ni lo menciones, sabes que la quiero mucho.

-Creo que es hora de irnos. Sabes donde puedo encontrar a Tanya? vino conmigo, supongo que también va a regresar conmigo.

-Ella se fue muy de mañana con Irina. Me pidió que te dijera eso.

-Bien.

En el fondo me sentí aliviado, eso me daba tiempo para pensar más las cosas. Definitivamente la manera en que me había acercado a Bella anoche no era la mejor forma. Prácticamente la había acorralado, sin dejarle opción de nada, luego le insinué que se acostara conmigo, pero que clase de idiota era? Seguramente ella malinterpretó eso, tal vez haya creído que yo nada mas quería tenerla y seguir igual. Tal vez por eso me había rechazado.

Así que ahora tendría que hacer las cosas diferentes. Pero yo necesitaba una señal, algo que me dijera que ella también deseaba lo mismo, que todavía me seguía queriendo, que quería estar a mi lado nuevamente.

Tomé mis cosas y me despedí de Alice y de Jasper. Emprendí el camino con nuevos brillos, hablar con mi hermana me había hecho bien y me sentía tranquilo sabiendo que Bella también se había desahogado con ella. Según lo que me dijo mi hermana ella estaba arrepentida.

Estaba tratando de pensar positivo respecto a esto. Mi corazón palpitaba con la sola idea de la posibilidad de estar juntos de nuevo. De tenerla en mis brazos y decirle cuanto la amaba, que ella me lo dijera.

Conduje hasta mi apartamento, Emmett se encontraba allí mismo, Rosalie acababa de marcharse, eso me dio la oportunidad de contarle lo que había pasado durante la boda. El rió con una sonora carcajada, burlándose de mi porque no podía imaginarme borracho. Me puse serio esperando que terminara de reírse a mi costa.

-Emmett, puedes ser un adulto por un momento?- le dije de mala gana.

-Disculpa, Edward, pero me cuesta imaginarte con unos tragos de mas, siempre eres tan correcto…

Lejos de halagarme, eso me molestó un poco. Yo me consideraba un tipo aburrido pero me creía completamente capaz de dejarme llevar alguna vez, no ser siempre "el chico bueno".

Estuvimos conversando hasta muy entrada la noche, cuando nos acordamos que teníamos clases al día siguiente. Todos los catedráticos había comenzado a apresurar los planes de trabajo debido a que faltaba poco mas de una semana para la celebración de Accion de Gracias y nadie quería tener nada pendiente para esas fechas.

Por primera vez en tres semanas me fui a dormir con una sonrisa en el rostro, las conversaciones banales que a veces tenia con Emmett me ayudaban a relajarme, a reír por las estupideces que se le ocurrían. El era todo un caso.

Llegué a mi clase al día siguiente. Como una señal clara para la futura posible reconciliación volví a ocupar el sitio que antes teníamos con Bella, si ella estaba en la misma disposición que yo, entendería la indirecta y se sentaría nuevamente conmigo. Esperaba que el encuentro no fuera muy forzado.

Esperé mientras el salón se llenaba pero ella aun no aparecía. Comencé a preocuparme, pensado que le había podido pasar algo ayer que regresaba de la boda, pero si así hubiera sido, posiblemente me la hubiera topado en el camino, además Alice me había asegurando que Bella había llegado sana y salva a su apartamento.

El profesor entró y comenzó a repartir una única hoja con unas cuantas preguntas impresas. Otra prueba? Mierda! Y ahora que pretendía? La verdad con todo eso de la boda y el pequeño viaje, mis libros habían quedado rezagados en el mismo rincón en que los había encontrado esa mañana.

Bella entró en el último minuto, tan a prisa que se sentó en el primer asiento, en la primera fila ya que el profesor le hizo señas de que se acomodara pronto porque la prueba acababa de comenzar. Vi como dirigió la vista hacia el lugar en donde yo me había estado sentando estas últimas semanas con Tanya, todavía no había notado que yo estaba mas atrás.

Sonreí con petulancia al darme cuenta que ella me había buscado y había fruncido el seño cuando no me encontró allí. Comenzó a contestar las preguntas mientras yo hacia lo mismo. Estaba muy concentrada mientras jugaba nerviosamente con su lápiz pensando en las respuestas.

En realidad no estuvo tan complicado, acabé muy rápido y me levanté de mi asiento para entregar la prueba al profesor. Ella levantó la vista de repente y se encontró con mi mirada, dio un respingo al darse cuenta de mi presencia, definitivamente no esperaba encontrarme allí.

Aproveché la oportunidad para sonreírle, su cara comenzó a tornarse roja, como era habitual en ella, puedo jurar que sus hermosos ojos chocolate brillaron y luego su rostro dio paso a la sonrisa mas excelsa que haya podido ver alguna vez.

-Señor Cullen, puede volver a tomar asiento, la clase continuará después de la prueba.

La voz de este hombre inoportuno nos sacó del embeleso en que estábamos. Ella bajó la vista sin dejar de sonreír, me dirigí a regañadientes a mi asiento, pero me sentía realmente extasiado. Ella me había sonreído, así que no todo estaba perdido.

Tratando de disimular el movimiento ella volteó, supuse que buscando el lugar en donde yo estaba. Cuando me encontró y se dio cuenta del lugar que ocupaba volteó para esconder una sonrisa. Sonreí instintivamente ante esto.

La clase se había alargado muchísimo mas de lo debido, estaba tarde para mi siguiente clase. Maldita sea! Quería hablarle a Bella antes de irme, pero en cuanto el profesor nos liberó tuve que salir prácticamente corriendo, ella se quedó conversando con otros compañeros sobre la prueba que acabábamos de hacer. Sentí su mirada clavada en mi espalda hasta desaparecer tras la puerta.

Pasé el resto del día muy ansioso, pero lleno de expectativas, ella y yo compartíamos dos clases este semestre y en la primera habíamos dado el primer paso hacia un acercamiento a ser lo que éramos antes. No iba a tomarnos un día, pero era muchísimo mejor avanzar lentamente hacia una reconciliación segura que permanecer separados indefinidamente.

Tal vez desde otra perspectiva yo tendría que quedarme simplemente esperando que fuera ella quien quisiera arreglar el daño que había sufrido nuestra relación, pero yo no estaba dispuesto a seguir esperando y después de todo lo que había pasado este tiempo yo tenia la firme convicción de que ella todavía sentía algo muy fuerte por mi, y que para ella era mucho mas difícil romper esas barreras que ella misma había levantado por sentirse responsable de nuestra separación. Todas las reacciones que ella tenía, yo podía interpretarlas como si supiera de memoria el manual de su cuerpo, su mirada, sus sonrojos, cuando fruncía el ceño, cuando jugaba nerviosa con sus manos, cuando su respiración se agitaba. La conocía mas que a mi mismo y todo eso me gritaba que ella quería volver a mi lado. No podía permitirme que cargara sola con todas las consecuencias del asunto; la conocía demasiado bien para saber que con el simple hecho de la culpa era demasiado sufrimiento y yo no quería que ella sufriera bajo ningún término.

Al fin y al cabo, yo no podría jamás guardar ninguna clase de resentimiento hacia ella, el amor y la devoción que me inspiraba era mas potente que todo. Y si en mi recaía la responsabilidad de tomar la iniciativa para volver a estar con ella, la tomaría sin dudarlo ni un segundo.

Cuando llegó la hora de segunda clase que compartíamos me apresuré hacia el salón. Me encontré al señor Rogers frente a la clase repartiendo las indicaciones para un nuevo proyecto. Me asignó con un grupo de alumnos escogidos de manera aleatoria. Para mi mala suerte Bella tendría que trabajar con un grupo diferente. Mierda! Allí se iba otra oportunidad de estar con ella mas tiempo.

La clase transcurrió entre miradas furtivas y sonrisas tímidas. Cada vez que la descubría viéndome ella se sonrojaba y rápidamente desviaba la vista en otra dirección. Me sentía increíblemente feliz, éramos como un par de bobos en plena fase de cortejo, como dos niños.

Al terminar la clase me acerqué a su asiento, ella estaba guardando sus cosas, por lo que no me vio acercándome.

-Hola- la saludé.

Ella dejó caer el libro que sostenía en la mano cuando escuchó mi voz. Levantó la mirada lentamente para encontrarse con mis ojos y nuevamente esa sensación de estar atrapado por ella me inundó. Pero esta vez reaccioné mas rápidamente, me incliné para recoger el libro que había producido un ruido sordo al estrellarse contra el suelo.

Me arrodillé frente a ella, muy cerca mi cabeza de su rodilla, sus mejillas se tornaron de un rojo tan vívido que casi pude sentir el calor emanando de ellas. Le entregué el libro mientras ella me daba las gracias aún sonrojada.

-Como te fue en la prueba de la mañana?- le pregunté tratando de sonar casual.

-Bien, espero- me dijo muy quedo.

Nos quedamos en silencio sin saber que decir. Abrimos la boca al mismo tiempo para decir algo y volvimos a quedarnos callados. Fui lo suficientemente cobarde como para no pedirle que saliéramos a tomar algo y conversar. Así que me levanté y me quedé dudando junto a ella.

-Bueno. Te veo luego- le dije de repente. Después de todo no quería forzar las cosas y haber cruzado un par de palabras ya era un gran avance.

-Okay. Que estés bien- me contestó.

Salí de allí con una sonrisa idiota en mi rostro. Esperando con ansias el día siguiente para volver a verla y hablarle.

A la mañana siguiente llegué muy temprano. Tomé el asiento del día anterior. Cuando Tanya llegó volteó a verme, me sonrió maliciosamente mientras levantaba una ceja. Le sonreí de vuelta y encogí mis hombros. Ella entendió inmediatamente y se sentó en la primera fila sola.

Me sentía impaciente, tamborileaba con mis dedos la madera de mi mesa esperando verla entrar.

Mientras el inoportuno de James Foster interrumpía mi espera con una pregunta acerca de la prueba del día anterior escuché a mis espaldas la voz mas angelical que he oído en mi vida.

-Hola. Puedo sentarme contigo?- me preguntó.

Cha-cha-cha-chan!!! Hasta que por fin estos dos se van poniendo las pilas.

Gracias a todas por los reviews y alertas.