Capitulo 10

-¡Ya nada me entra!- grito frustrada al intentar ponerme uno de mis jeans.

-¿Qué ocurre nena? ¿Todo bien?- me pregunta Christian al unirse a mi lado en el closet.

-¡No!- y volteo hacia él con las manos en los botones del pantalón. –Mira, ya no me cierran!- le digo al mismo tiempo que intento unir los dos extremos.

Christian se queda callado sin saber cómo responderme, está claro que en esto no tiene idea.

-Vamos nena, es solo una comida informal en casa de mis padres, seguro habrá algo aquí.- me dice señalando mi ropa. Blip claramente ha crecido, mi ropa ya simplemente no me sirve mas, no por ahora. ¿Qué podre ponerme?.

Es sábado y Grace me llamo esta mañana para invitarnos a una comida familiar, para compensar la reunión fallida.

Al fin encuentro algo decente y que me queda. Llevo unos leggins negros gruesos, una blusa blanca de manga larga y por arriba un suéter largo blanco igual, además de unas botas súper calientitas negras y el enorme abrigo que se que Christian hará que me ponga al salir. Voy al baño me arreglo un poco el cabello formando unas ligeras odas en el, un poco de rímel y estoy lista.

Salgo del baño hacia la cocina donde me espera Christian, está tomando una copa de nuestro vino favorito, como siempre se ve guapísimo, con unos jeans obscuros, camiseta blanca y un abrigo tipo saco.

Al verme me da una enorme sonrisa que me derrite al instante.

-Señora Grey, me alegra que encontrara algo que ponerse.- me dice volteándose y atrayéndome hacia el.

-Oh vamos señor Grey, no se burle. – le digo haciendo pucheros.

-No es burla nena, te ves hermosa. Siempre lo estas.- y me besa. Sus labios saben a delicioso vino, oh! Su sabor… extraño tomarlo.

-Señor Grey, sus besos saben exquisitos.- le digo al mismo tiempo que me paso la lengua entre mis labios y me lo muerdo a su vez.

-Señora Grey, me alegro que disfrutara el sabor de mis labios porque será la única y última vez que la beso después de beber vino, podría hacerle daño a blip.

-Christian! No es como si hubiera gran cantidad de alcohol en tus labios.

-Bueno nena, no me quiero arriesgar, quiero que blip esté bien.- me dice y pone sus manos en mi vientre.

-Y lo está, ahora bésame de nuevo.- le pido

Niega con la cabeza y se levanta. –Ya es tarde vamos.- me toma de la mano y salimos hacia la cochera donde Taylor nos espera.

-Hola Taylor- lo saludo. Y el solo asiente con la cabeza y nos abre la puerta de la camioneta.

Llegamos a la casa y la familia Grey ya está reunida. A lo lejos veo a Kate, eso es bueno, quiere decir que ha perdonado a Elliot, tendré que preguntarle que paso, después claro, cuando estemos a solas.

Apenas entramos y Mia corre inmediatamente hacia nosotros.-¡Ana! ¡Bebé Grey!- grita emocionada, me abraza y después toca mi vientre. –Me da mucho gusto verlos, ya los extrañaba.- me suelta y se voltea con Christian.

-Christian, no creas que me olvido de ti.- le dice y lo abraza fuertemente.

-Oh Mia, déjalos respirar.- le dice Grace dulcemente y ella solo hace un puchero y se retira.

-Christian cariño- dice y le da un abrazo

-Ana, ¿Cómo estás?¿cómo te sientes hoy?-me toma de los brazos al momento de decirlo.

-Muy bien Grace, estamos perfectos.- me froto mi vientre. –Tenemos a alguien que nos cuida muy bien.- Digo al momento que veo a Christian y con un brazo le rodeo la cintura.

El responde igual, tomándome por la cintura. –Si que lo tienen nena.- dice y me da un corto beso en los labios.

-Oh ya basta tortolos.- nos dice Kate y suelto a Christian para abrazarla.

-Mírate Ana, te ves hermosa con tu pancita.- dice y ella también toca mi vientre.

Solo le sonrió. Voltea y solo dice. –Christian.- y el responde. –Kate- es claro que aun ambos no pueden llegar a ser amigos.

-Bueno bueno, donde están mi hijo, mi nuera y mi próximo nieto.- Escucho a Carrick viniendo del fondo de la habitación a saludarnos. Nos da un breve abrazo y se retira.

-¿Dónde está Elliot?- pregunta Christian, es raro que no esté aquí.

-¿A caso escuche que mi hermanito pregunta por mi? – se escucha a Elliot decir al momento que baja las escaleras. Llega a nosotros y saluda a Christian primero con un apretón de manos y a mí me da un beso en la mejilla.

-Bueno, la comida estará lista en diez minutos.- anuncia Grace.

Todos vamos hacia la sala de estar. Veo que Christian esta charlando con Elliot y su papá y aprovecho para tener una charla con Kate.

Me siento a un lado de ella en el sofá. –Hey Kate, ¿Qué tal todo con Elliot? – ella se revuelve un poco en el sofá.

-Hasta ahora todo bien, ese día después de salir de tu casa, fuimos a mi apartamento, aclaramos las cosas, lo que piensa cada uno y acordamos siempre decirnos lo que nos gusta y lo que no sobre el otro, eso debería mantenernos sin peleas. Y la boda sigue en pie- me dice al momento que suelta una pequeña risa y yo rio igual.

-Y que tal tu Steele, que tal va el pequeño Grey,

-Cada día creciendo más.- le digo y coloco mi mano en mi vientre.

-Eso es bueno, y como va Christian con lo del bebé.-

-Muy bien, se que será un excelente padre.- Volteo hacia Christian al momento en que lo digo, en eso el voltea igual y nuestros ojos se encuentra, le sonrió.

Se acerca hacia nosotras y se sienta a un lado. -¿Todo bien nena?- me pregunta.

-Hay Christian porque no lo estaría, deja de preocuparte tanto, en este momento la estoy cuidando yo.- le contesta Kate. Christian solo pone los ojos en blanco, me da un beso en el pelo y vuelve con Elliot y Carrick.

Grace nos llama para cenar y todos acudimos al comedor. Grace se sienta a mi lado y empieza a platicar conmigo sobre blip. Pasamos la velada tranquilos, hasta que llega la hora de irnos, nos despedimos de todos y salimos hacia la camioneta donde Taylor nos espera.

-¿Cansada nena?-me pregunta Christian al besarme los nudillos.

-No mucho señor Grey, ¿tiene algo en mente?- le digo en un tono sensual, o lo más sensual que puedo.

-Yo siempre tengo algo en mente Sra. Grey, aun mas tratándose de usted.- me ruborizo y sus simples palabras ya me hacen sentir excitada.

Volteo hacia la ventana y veo que no es el camino que tomamos hacia nuestra nueva casa. Si no el que nos lleva a la Escala.

-¿Escala?- le pregunto a Christian.

-Escala.- me confirma. Estoy muy excitada, eso significa que iremos al cuarto rojo del dolor.

Llegamos al estacionamiento de la Escala, bajamos de la camioneta y subimos al elevador, Christian introduce el código de nuestra antiguo piso.

Me siento nerviosa y emocionada el pensar que podremos hacer ahí adentro.

Entramos y siento nostalgia al estar aquí, ya hace tiempo que no veníamos y es raro supongo.

Christian me toma de la mano y me dirige a nuestro cuarto de juegos.

Toma la llave y abre la puerta, todo esta como lo recuerdo, con el mismo olor, supongo que aunque ya no vivimos aquí siguen viniendo a limpiarlo.

Pero no me siento bien aquí, con blip dentro de mi, mi olfato se ha agudizado y el olor hace que me sienta mareada, eso no me gusta porque realmente quiero estar aquí, pero blip ha hablado, por así decirlo.

Christian lo nota y me toma por la cintura. –Ana, ¿estás bien?-me pregunta alarmado.

-Si, es solo que creo que a blip no le gusta estar aquí.- le contesto y él me mira confundido. –No le gusta el olor, me siento mareada aquí dentro. – miro hacia él, esperando que no esté molesto por esto.

-Vaya, pues en ese caso hay que irnos de aquí.- me dice al mismo tiempo que toma mi mano y salimos.

-¿No estás molesto?.- veo su cara pero no puedo saber de qué humor esta.

-Claro que no nena, ven, podemos improvisar en nuestra antigua habitación.

Entramos y todo esta impecable, como lo recuerdo, con la vista espectacular a Seattle.

-Empezaremos por deshacernos de esto.- me dice al momento de quitarme la ropa.

Va quitando prenda por prenda, tranquila y sensualmente, como solo Christian sabe hacerlo. Se enciende un fuego intenso dentro de mi con cada roce de su piel en la mía, estoy más que excitada, en este momento solo quiero tenerlo dentro de mí. Así que desesperada empiezo a desabrochar su camiseta.

-Tranquila nena, iremos despacio.- me dice susurrando en mi oído y empieza a morderme el lóbulo de la oreja, empieza a besar mi cuello y yo inclino la cabeza para facilitarle el acceso. Lo tomo de la cabeza y acerco sus labios a los míos, empiezo a besarlo apasionadamente y el responde.
Lo llevo hacia la cama y planeaba tirarlo a la cama y tener yo el control pero él se adelanta y me acuesta con cuidado.
Me deja ahí mientras rápidamente se quita la ropa, los calcetines y zapatos. Se acerca a mi despacio, completamente desnudo, parece un dios, sus músculos perfectamente marcados me vuelven loca de deseo. Se acuesta sobre mí con cuidado y empieza a bajar desde mi cuello hasta mis pechos con besos, quedándose chupando estos, mi piel se eriza con su contacto, mis pezones se endurecen, y empiezo a jadear de placer. Los deja y empieza a bajar lentamente, puedo sentir su erección crecer.

-Christian, lo quiero dentro, ahora.- le ordeno. El se detiene, me mira a los ojos un momento y se acerca a mis labios, besándome, y poco a poco entra dentro de mí.

-Aah- gimo

Se siente tan bien tenerlo dentro, arqueo las caderas, uniéndome a su ritmo, nos complementamos el uno al otro, esto se siente como estar en las nubes. Lo amo tanto.

De repente se detiene.-Tú arriba.- me dice y yo obedezco. –Es más fácil así nena,- claro con mi panza cada vez creciendo más esta postura es la mejor.

Me dejo llevar por un ritmo constante subiendo y bajando, teniendo yo el control. Agarra mis pechos y empieza a masajearlos con sus manos, me siento excitada, encantada, que después de un tiempo llego al orgasmo, un orgasmo intenso.

-Ana- pronuncia Christian cuando alcanza el orgasmo igual y se corre dentro de mí.

Nos quedamos acostados uno al lado del otro, tranquilizando nuestra respiración.
Christian se acomoda y coloca su cabeza en mi vientre y lo acaricia con sus largos dedos.

Acaricio su suave cabello, cuando recuerdo que aun no me ha dicho que información le dieron Taylor y Sawyer sobre la carta, y como después del sexo es cuando más me responde decido preguntarle. Espero y se sienta comunicativo conmigo y no se enoje.