~- CAPÍTULO CUATRO: DUOS Y TRIOS -~ Parte Uno
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El sonido de un violín afinando resonaba en el salón de musica, el profesor entró al lugar seguido de unos cuantos alumnos, y así comenzaron las lecciones, Kaworu había elegido el piano de cola que estaba al fondo, uno negro en excelentes condiciones. Bien podría desear una réplica del clavecín que se conservaba en Berlín, pero un piano le pareció bastante aceptable. Habian cantidad y variedad de instrumentos en el almacén, desde un buen conjunto de clarinetes hasta unos violines en estado envidiable, evidentemente no habrían violines marca Stradivarius, debido a que estos últimos ya ni se fabricaban y obtener uno era una actividad epica de desembolse grande de capital. La mayoría de alumnos matriculados en tal taller provenían del extranjero, inclusive se podría decir que ambos privilegiados estudiantes protegidos de NERV eran los únicos japoneses. Tras que todos tomasen sus instrumentos, salvo Shinji que era el unico con instrumento propio, se prepararon para el clásico solfeo. Durante el trayecto de la clase ambos compañeros de cuarto no mediaban palabra, incluso Kaworu no volteaba a ver a Shinji, si no parecia muy animado probando arpegios en el piano. El sonido de los clarinetes y oboes era algo bastante peculiar para alos oídos del tercer elegido, que seguia practicando concienzudamente con su violín.
Tras finalizar la clase, se les otorgó una pieza de música para su instrumento. Tanto Nagisa como Ikari sabían que no habría mucho que hacer durante el resto del día, por lo cual decidieron ir a desayunar al gran comedor.
- vaya, vaya, hoy el día pretende tener buena pinta… mira ahí – señalo Kaworu, indicando a un grupo de jovenes alumnas que casualmente jugaban entre ellas, vistiendo minifalda, lo cual causó una sonrisa en él.
- Mmm… nada mal esas chicas, no parecen ser japonesas – mencionó Shinji, con cierto sonrojo en la cara
- Por la fisonomía que tienen, y lo poco que conosco de gente y su nacionalidad, me parece que son Danesas u Holandesas… mmm… este camino al comedor, yendo por la parte de afuera me está gustando… bastante – indicó el albino, observando muy concentradamente las siluetas de las aludidas.
- Apresura el paso o nos pueden pillar – replicó Ikari
Un ligero gemido provino de la boca de Nagisa, quien luego suspiró resignado, apresurando el paso para que esas miradas de ojos azulados no se percataran de que ambos transeúntes se estaban "emocionando" con verlas. Llegaron a la entrada lateral de aquél comedor, que estaba muy levemente congregado por algunos estudiantes, a esta hora ya habría servicio de comida a la carta, por lo cual ambos pilotos se sentaron en una mesa, y tomaron las dos cartas que estaban en la mesa.
- Después de todo estamos en pleno desarrollo, al igual que las mujeres se desarrollan más rapido que nosotros… no hay mujer aquí que no esté buena, por cierto, en la noche te oí decir en una manera muy singular el nombre de la segunda elegida… ¿fantaseabas con ella, eh? Cuentame – mencionó interesando Kaworu.
estaba fantaseando, estaba… estaba… ¿para qué quieres saber qué fantaseaba? Preguntas cosas muy privadas, Kaworu – mencionó apenado Shinji
- aceptas que soñabas con Fräulein Langley… yo estaba leyendo en la noche y sorpresivamente oí esos ruiditos raros que tu ya sabes – dijo burlonamente, soltando una risita nada inocente.
- ¿Yo hice ruidos? No te creo –
- sí, hasta abriste la boquita y yo – una risa de diversión salió de los labios de Kaworu – te puse una almohada en la boca, nadamás faltaba que despertaras sonámbulo, soñando con Asuka y que tal si me… ¡Mein Gott! Que bueno que no eres sonámbulo, Ikari – mencionó con terror fingido.
- Con razón los labios adormecidos –
- ya que saqué a vilo tus sueños raros, yo tampoco estuve tan tranquilo, pero al menos yo no hago esos ruiditos… Mein kamarad, parecia que estabas disfrutandolo bastante –
- ahora resulta que los dos acabamos por ser pajeros –
- Oí que en Dinamarca las danesas son muy extrovertidas y no son reservadas, quien quite y nos haga falta un poco de practica, no va nada mal – rió por lo bajo.
- ¿Práctica? –
- Eres o muy inocente o me quieres ver la cara – replicó el albino – práctica, ya sabes… o al menos que – suspendió su parlamento para mostrar una sonrisa macabramente libidinosa – me estés prefiriendo a mi.
- Quisieras – mencionó Shinji con desden
- tu silencio no me tranquiliza, tampoco me turbia… oi que algunas chicas de instituto en Kioto, antes de su primera vez con su chico, hacen un rito especial bastante cariñoso… me pregunto si las alemanas tendrán las mismas tendencias – mencionó Kaworu, anonadado en sus pensamientos
- Hoy estas más desatado que otros días, Kaworu –
- ¿Tiene algo de malo eso? Además, estamos en confianza, pero vamos a ordenar algo, ¿no? –
- Veamos, mmm… un par de croissants y una ensalada… no hay nada japonés ahora – mencionó Shinji, mirando el menú
- Unas kartofens con filete sajonia, son muy buenas, me sorprende que tengan comida alemana en el menu de mediodía… hasta parece ser hotel en vez de colegio –
Shinji alzó la mano para que un mesero se acercara a la mesa, realizó la orden y ambos esperaron sus alimentos tranquilamente.
- pasando a un tema más decente, ¿sabes que la mayor Katsuragi vuelve de Zúrich con la doctora Akagi? Viene a visitarnos… ¿sabes como son? Claro, si viviste con la mayor –
- Ah, si, por aquí tengo una foto – se buscó en la cartera, y encontró la doblada foto que hacía muchos meses atrás le enviara Misato – aquí – indicó Shinji, dandole la foto a Nagisa
- Mmm… hmph… ¿Cuántas veces? – preguntó él, mirando la escultural silueta de Misato posando en una forma bastante atrayente
- ¿Cuántas veces? Esa mujer no se perdona así, camarada… se me hace que realmente… ¿Por qué te sonrojas? No terminé de decir nada – mencionó Kaworu.
- Y no sabes como la pasé en su casa, más de una vez llegó ebria – respondió apenado – y no me sonroje por lo qué has dicho.
- Muy linda dama… bueno, ten, guarda esa foto para después –
Ambos platillos llegaron a la mesa y comenzaron a comer ávidamente, sin más preocupaciones ni presiones de por medio, aún quedaba en el aire la pregunta que Nagisa le formuló desde el primer día de clases, pensaba vagamente en "que tal si en una de esas" y acababa por concluir en lo de la noche anterior con pleno uso de conciencia, mientras que Shinji se cuestionaba las razones para que Misato acudiera al NERV Tech a echar un ojo a los privilegiados protegidos. Mientras tanto que Kensuke iba tras dos pelirrojas hermanadas rumbo a una habitación, donde le enseñarían inglés de manera más intensiva, a cambio de plena obediencia por parte de las dos misteriosas hermanas Kimi y Kiyoko.
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Nota de Autor: bueno, ahora preparense para una lima, pero no K/S. ¡no! Kensuke la tendrá muy dificil en la segunda parte de este capitulo… gracias por leernos.
