Capitulo 10: Verdades
Boca a boca
Me ido olvidando respirar
Nuestras lenguas juntas
Se ahogaban
Y en tu cama
Tenia ganas de morir
Y moría…
Noche a noche
En todo aquello que calla
Nos unía el tempo
De un pacto
Yo a tus ojos
Tenía ganas de volver
Y a ellos regresaba
Más allá de ti
Si mucho más allá
Queda un mucho por vivir
Es todo y más
Fue tanto amor,
Fue tanto amor
Fue tanto, tanto, tanto amor
Que no encuentro un momento pa' olvidar
No tengo ganas de olvidar
Cuerpo a cuerpo
No había un minuto que perder
Y en la tregua intensa
De un beso
No bastaba con la vida que te di
Y una, una todas…
Más allá de ti
Aun queda por saber
Hasta donde no llegué
Y si hay algo más
Fue tanto amor,
Fue tanto amor,
Fue tanto, tanto, tanto amor
Que no encuentro un momento pa' olvidar
No tengo ganas de olvidar
No doy con el tiempo pa' olvidar
No tengo tiempo pa' olvidar
Me quedo en el tiempo pa' olvidar
Es que no hay ganas de olvidar
Bella POV
Mi madre me tenía loca con los preparativos de la boda, Jacob me mandó a comprar el vestido no sé a donde. Ya quedaba cada vez menos tiempo para atarme de por vida a él, poco tiempo para que él fuese mi único dueño. Tenía sentimientos encontrados, por un lado la incertidumbre total de no saber como sería un embarazo en mi condición, quizás Jacob se de cuenta, él es médico, pero por otro estaba tan feliz, tan dichosa que deseaba poder gritar al viento que él único dueño de mi vida y de la que crecía dentro de mí, era Edward, mi Edward Cullen… ¿Cómo habrá sido su noche de bodas? No pude ni pegar un ojo, solo quería correr hasta su casita y suplicarle que no la tomara a ella.
¿Qué piensas hija?- preguntó mi madre.
¿va a venir Jasper?- pregunté lo necesitaba tanto, era con quien más me conectaba, solo nos recostábamos sobre la hierba y me podía relajar completamente.
No lo sé hija, sabes que a él no le agradó esta unión- dijo mi madre peinándome.
Él es el único sensato en esta familia- dije irrespetuosamente.
Exacto… todos somos unos insensatos, empezando por ti y por esa relación que pensaste tenía futuro- cerré los ojos- y luego yo por apoyarte y quedarme callada, debí decirle a tu papá y ahora no estarías sufriendo tanto- sonreí.
Claro, quizás ahora ambos estaríamos muertos- alegué.
Déjate de reproches, Jacob es un gran hombre y cuando habla de ti lo hace con mucho amor- quería gritárselo para ver hasta donde llegaría el amor de él por mí cuando se enterara.
Ya no digas más- porque o si no, no podría controlarme.
Se que es un hombre mayor, pero tu padre también es mayor y míranos, llevamos más de 30 años de un feliz matrimonio- sonreí con ironía, muchas veces yo misma la había encontrado llorando por culpa de él, tan feliz no era ese matrimonio, él de vez encunado la humillaba y también sabíamos que le era infiel.
No abría deseado que mi vida fuese como la suya mamá, con todo respeto- la vi tensarse- usted a sufrido mucho a causa de él, mi papá le ha hecho muchas- susurré.
Pero es parte del matrimonio.
¿Qué la engañe? ¿eso es parte del matrimonio? Porque ambas sabemos que él ha estado con muchas otras mujeres- mi madre me dio vuelta el rostro con una cachetada.
No te permito que calumnies de esa forma a tu padre- me dijo con rabia.
Usted sabe que es verdad y no quiero esa vida para mí- le grité alejándome un poco, era la primera vez que mamá me ponía un dedo encima.
No sé que te hizo ese muchacho para dejarte así, no se que te dio, pero vas a dejar la insensatez porque te casaras con el Señor Black es lo mejor que te puede pasar después de…- no pudo decirlo.
Después de haber echo el amor con Edward- le dije con soltura- pongámosle nombre, me entregué a Edward e hicimos el amor- me quiso volver a pegar pero oculté el rostro.
Déjate de repetir eso porque tu padre te puede escuchar- dijo y después sus ojos se pusieron llorosos, quizás le dolía golpearme.- no sé que tiene los Cullen que…- Susurró pero fue como en un segundo que se percató que estaba diciendo algo inapropiado y con su mano tapó su boca.
¿Qué iba a decir madre?- ¿Qué tiene los Cullen que…? ¿los Cullen? ¿Edward y Carlisle? Edward en mi… ¿Carlisle? ¿Carlisle… en… ella?
Nada, déjalo- yo estaba que no podía comprender.
¿estuviste enamorada de Carlisle?- pregunté con histeria.
N-no… no… NO- me gritó. Me tapé la boca, su nerviosismo lo dejó al descubierto.
¿tuviste intimidad con él?- era impropio que se lo preguntara pero algo me tenía intranquila.
Deja de preguntar- pidió en un susurró.
¿abría alguna posibilidad de que Edward fuese mi hermano?- pregunté horrorizada y poniendo una mano en mi panza.
No… ¿Cómo puedes pensar eso? ¿crees que abría dejado que te relacionaras con él si fuese tu hermano?- el alma me volvió al cuerpo.
¿algunos de mis hermanos es hijo de él?- se quedó callada, le preguntaba porque yo había quedado embarazada fuera del matrimonio sería normal que mamá hubiese quedado embarazada de él ¿o no? Ella no me diría nada, así que salí velozmente de mi casa por la cocina y corrí hasta la casa del susodicho. Golpee y esperé hasta que alguien saliera a atender.
Yo voy Edward…- escuche gritar y mi corazón se encogió, estúpidamente no pensé que a esta hora él aún estaba en la casa, me arrepentí pero ya estaba hecho, a mi encuentro salió Tanya, su esposa que me miró como si hubiese visto un fantasma- niña Bella…- susurró.
¿Quién es esposa?- preguntó aquella maravillosa voz cuando se asomó su ojos se posaron automáticamente en los míos y me puse nerviosa- ¿Qué hace acá señorita?- peguntó abrazando de la cintura a la mujer frente a él.
Yo… vine…- titubee.
Yo creo que mejor no diga nada y vuelva a su casa- me dijo severamente lo que me molestó.
No lo vine a ver a usted- se sorprendió.
¿entonces?- curioseo.
¿se encuentra su padre?- estaba tan apenada por esta situación, él estaba aferrado a la cintura de esa mujer, parecían contentos.
¿para qué lo quiere?- preguntó con sospecha.
No le incumbe ¿se encuentra o no?- pregunté enojada y él frunció las cejas evidentemente molesto.
Pase- y así lo hice, el Señor Carlisle tanto como todos los presentes se quedaron sorprendidos.
Señor Carlisle necesito conversar con usted un momento- agregué sonrojada por la atenta mirada de todos.
Diga- se limpió las manos de la harina, de nuevo estaba haciendo pan.
Necesito que sea a solas- dije mirándolo con intensidad.
No hay nada que mi familia no pueda saber, así que dígalo no más- sonrió, me acerqué lentamente hasta quedar casi pegada a él, puse mi mano en su hombro y le dije en forma de secreto.
Usted sabe que hay algo que su familia no debe saber aún, es sobre mi madre- nos quedamos de pie pero sin decir nada, la cara de él era de pánico total.
No tengo nada que decirle sobre eso- susurró, me volví a alejar.
¿Qué está pasando acá?- preguntó Edward, pero ambos lo ignoramos.
Ok… quedé con la espinita clavada, así que si usted no me dará respuestas a mi- me di vuelta para poder hacer una salida dramática.- se las tendrá que dar a mi padre- tomé el pomo de la puerta.
No…- gritó- vamos a hablar- me dijo y yo sonreí, me volví para mirarlo- ¿podrían dejarnos solos por favor?- todos lo miraron extrañados, Edward me miraba a mi y luego a su padre repetidas veces.
¿Por qué? ¿Qué tienen que hablar? Me quiero quedar- dijo con autoridad.
No Edward, este es un asunto que hablaremos la niña Isabella y yo, así que salgan un rato y no quiero que estés escuchando ¿me oíste?- sonreí sabía que era muy curioso, asintió con resignación, se me acercó.
No lo hagas alterarse a estado mal del corazón- asentí, después de unos minutos nos quedamos solos en la sala.
¿Qué tiene que decir o preguntar niña?- preguntó molesto.
Tenemos que decir mucho y tengo que preguntar bastante también, pero primero quiero que me explique ¿Cómo es eso de que estuvieron enamorados con mi madre?- cerró los ojos.
Es una historia bastante pasada niña- se trató de defender.
Pero que dejó huella ¿no?- sus ojos estaban apunto de salir disparados de sus orificios, jamás se esperó esa pregunta.
¿Por qué dice eso niña? No piense esas cosas, su mentira nos podría traer muchos problemas innecesarios- sonreí.
¿mentira? Voy a ser clara Carlisle ¿de cuál de mis hermanos es padre usted?- se atoró con su propia saliva.
¿yo?- preguntó- por dios niña usted no tiene derecho a calumniarme de esta forma- dijo nerviosísimo.
A mi madre se le salió, tuve una gran incertidumbre pensando que si bien ustedes se enamoraron- dije paseándome por la sala- tenían intimidad- se colocó colorado- pensé que quizás Edward pudiese ser mi hermano- se sorprendió.
¿Cómo pudo pensar eso?- preguntó sentándose lentamente.
Es que tengo una gran imaginación, pero al punto, le pregunté a mi madre si alguno de mis hermano pudiese ser su hijo y ella calló- lo miré con intensidad y él bajó la vista mirando sus pies.- y como dicen, el silencio nos otorgo, así que como ella no me diría cual de mis hermanos es su hijo, vine a preguntarle a usted- terminé.
Niña… ¿Cuál es el afán de traer el pasado al presente?- aún no me miraba.
Carlisle- dije confianzudamente- no me iré de esta casa sin una respuesta, así que dígame ¿Cuál de mis hermano es su hijo?- pregunté y él suspiró vencido.
Hace muchos años estas tierras pertenecieron a su abuelo y yo llegué muy joven aquí a trabajar, su abuelo era un buen patrón, justo y qué puedo decir, tenía una hija de ensueños- sonrió- a penas la vi, me volví realmente loco, su belleza era magnánima, era perfecta, bueno, su belleza es perfecta- ¿él aún amaba a mi madre?- y comprendo a mi hijo, por eso nunca lo alejé de ustedes, porque en cierta forma pensé que él podría tener mejor suerte que la mía- ambos reíamos con amargura- yo estaba completamente enamorado de su madre y estaba dispuesto a llevármela lejos de este lugar, pero… un día su abuelo me mando a llamar, me dijo que habían problemas en una de las viñas en Perú, así que velozmente me tuve que ir, le prometí a su madre que cuando volviera nos casaríamos, la extrañé con locura, a cada minuto la tenía en mis pensamientos así que hice todo el trabajo lo más rápido posible, me tarde 2 meses y cuando volví, ella estaba casada con su padre- levanté su rostro y me percaté que tenía los ojos llorosos, me acerqué más y aferré mi mano a las del para infundirle valor y que continuara- cuando la vi, ella me dijo que no pudo hacer nada, que no pudo negarse que se vio obligada, yo me sentía engañado decepcionado…- se calló- y me sentí peor cuando me enteré de su embarazo- abrí unos grandes ojos.
O sea… ¿Emmett es su hijo?- pero él negó velozmente.- Jasper…- susurré sorprendida.
Jamás pude y juro que no me faltaron ganas, pero no la hice mía antes, yo quería que hiciéramos las cosas bien, quería casarme primero. Al tiempo ella tuvo un lindo bebé, muy lindo, era igual a su padre y lo llamaron Emmett, con su madre nos habíamos alejado mucho, yo ya no quería verla, porque me hacía mal, pero un día me la encontré en el río y me dijo que me extrañaba y para mi eso fue suficiente, por primera vez estuvimos juntos, ella me dijo que no estaba teniendo intimidad con su padre porque estaban pasando por una crisis y él ni se le acercaba, a esos unos 5 meses y ella supo que estaba embarazada, dijo que era mío y yo le creí, era el hombre más feliz niña Bella, sentía una emoción tan grande dentro de mi que no podía mantener más la mentira, quería ir donde su padre y decirle que ese bebé que esperaba era mío pero su madre me rogó que no lo hiciera, porque su padre sería capaz de deshacerse del bebé. Su madre dijo que lo mejor era que todos creyeran que el bebé era de su padre y yo por amor tuve que acceder. Pero, su padre supo que el bebé no era del, porque saco cuentas y le exigió que le dijera la verdad, pero su madre se calló, jamás el patrón supo que era mío. Un día no la vi, y su nana Sue me dijo que su madre había dado a luz a un bebé rubio, cuando estuvo bien pudimos encontrarnos y me lo mostró, era hermoso, un niño rubio de ojos azules, se parecía mucho a su madre por sus colores eran los míos… deseaba tanto poder cargarlo, poder decir a todo el mundo que era mi hijo, pero no pude, y me conformé con ir viéndolo crecer, su madre me decía que en su casa todo iba bien, pero me entere que su padre lo trataba mal, le supliqué a su madre que le dijéramos la verdad y que así el niño pudiese venir a vivir conmigo, pero no me dejó. Gracias a dios la vida me trajo a mi Elizabeth de la que me enamoré perdidamente- sonrió como un bobo- no casamos y tuvimos un bebé, a mi Edward, pero seguía pensando en mi hijo Jasper que cada vez lo veía crecer, sufrir, llorar y a mi me partía el alma, de vez en cuando me sentaba con él y le preguntaba, él me decía que su papá no lo quería, que era el único niño no querido por el padre y a mi me daban ganas de gritarle que su padre lo amaba con toda el alma, pero me mordía la lengua… lo vi crecer más y fue cuando llegó usted, me alegré porque vi los ojitos relucientes de él cuando la veía, ustedes se llevaban muy bien…
Yo amo a mi hermano- dije velozmente.
Lo sé niña- dijo- me dolió cuando su padre lo echó de la hacienda, porque sabía que eso significaba que no lo volvería a ver- suspiró.
Jasper comprenderá y usted verá como él lo aceptara- él se paro al instante.
No… usted no puede decirle, él se decepcionaría mucho, no, yo… no quiero niña- dijo pero supe que era mentira, a él le gustaría contarle.
Eso es lo que usted piensa, pero Jasper no lo hace porque lo conozco mucho y el preferiría no tener nada pero saber que su padre lo ama…- susurré acariciando su rostro- ¿acaso no le gustaría que alguna vez él le dijera papá?- sonrió.- mire, yo no le diré nada abruptamente, pero poco a poco podríamos ir preparándolo, Jasper decidirá si es una verdad que quedará entre algunos o querrá que todos lo sepan… pero él tiene derecho a saber la verdad, no podemos negársela- asintió.
Pero no le impondremos nada y será con tiempo niña- sonreí.
Ok, ahora ¿le podría hacer otra pregunta?- dije con una gran sonrisa.
Vino y me obligó a decirle la verdad y ¿ahora me pregunta?- ambos nos reíamos, fue hasta la cocina y sacó del horno el pan que había puesto.- ¿quiere un vaso de jugo?- asentí, nos sentamos en la mesa y me dio uno de sus panes exquisitos y jugo natural de naranja con miel.
Que rico- dije dándole otro sorbo al vaso.
Y ¿Cuál es su inquietud?- preguntó.
Yo se que entre usted y mi madre no pasa nada, que mi madre se enamoró de una forma inexplicable de mi padre, pero… y ¿usted? ¿Cómo está usted?- pregunté.
¿piensa que aún amo a su madre señorita?
No… como le dije, ya se que entre ustedes no sucede nada, pero…- sonreí- y ¿la señora Esme? Veo como se miran… ¿está pasando algo?- se sonrojó- no sé que me pasa con usted, pero lo quiero mucho, si no fuera asqueroso y repulsivo por el simple hecho de que amo a su hijo- el sonrió con pena, pero era verdad, aunque él se hubiese casado yo lo amaba- me abría gustado ser yo su hija, usted es un gran hombre, y solo porque me interesa su felicidad se lo pregunto- dije.
Bueno… ella es una gran mujer y si me diera la oportunidad y la dicha de ser mí…- se rió sonrojado.
¿Esposa?- asintió.
Sería muy feliz- agregó, nos pusimos a hablar de cosas triviales, le conté travesuras que hacíamos en la casa con Jasper y que siempre me defendía para que no me regañaran a mí, no reíamos mucho hasta que vi entrar a Edward preocupado.
Ya no aguanto, quiero que me digan lo que hablan- nos ordenó, yo dejé de sonreír porque me dolía su presencia.
Nada hijo, la niña vino a contarme unas cosas- trató de excusarse.
¿creen que yo soy idiota?- preguntó con el entrecejo fruncido.
No hijo- dijo su padre, yo me reí.
Yo si lo creo- me miraron confundido- tu lo preguntaste- me alcé de hombros. Me puse en pie, ya era hora de marcharme.- me tengo que ir, ya veremos como lo haremos- susurré para que Edward no escuchara.
¿Por qué se secretean tanto?- volvió a preguntar.
Que curioso hijo- dijo su padre y yo me reí- solo espero niña- ahora me susurró para que su hijo no escuchara- que la historia no se vuelva a repetir- me quedé fría ¿Por qué me lo decía? No me pude ni mover quedé petrificada y sus ojos se abrieron a más no poder- ¿niña?- pero no dije nada más.
Me tengo que ir, espero que esté presente para mi boda, sería muy importante- ahí haría que conversaran y se conocieran más- estará toda mi familia presente y me gustaría mucho contar con el honor de su presencia- me despedí, cuando pasé por el lado de Edward me percaté que estaba tenso y sus manos estaban empuñadas con furia. Las mujeres estaban sentadas en el césped un poco lejos de la casa, todas me miraron y Tanya lo hizo con pena… ella no sabía lo afortunada que era, por eso andaba con esas caras, ella no sabía que todo lo que yo desee ahora le pertenecía a ella.- buen día- dije despidiéndome y ellas asintieron, las vi ponerse en pie y volver a la casita que e de decir era muy pequeña para todas las personas que estaban viviendo ahí, quizás como se las arreglaban.
