Tenían que ser hermanos
Asahi y Kushina están bebiendo lo que Isae les trajo mientras miran a los chicos buscando alguno que les guste e Isae se los presente. La rubia solo les dijo que escojan.
En cuanto Isae está al pendiente de la entrada esperando que él llegue. Y Matsu está sentado a su lado, viéndose aburrido mientras bebe.
- Jefa esto está muy ligero… ¡me gusta lo fuerte! –exclama Asahi mirando a Isae y ella le da un golpe en la frente dejándosela roja. – ¡itai! –exclama con gotas de lágrimas en los ojos, sobándose su frente.
- ¡Antes di que traje algo para ti, sino te gusta ve por tu bebida!
- Con que a la niña le gustan las cosas fuertes. –Matsu le sonríe angelical, haciéndola sonrojar, es que es imposible no sonrojarte cuando ese Dios griego te pone atención, todo en él desprende hermosura y sensualidad.
Isae mira con ojos entrecerrados a Matsu, ese es otro que no debe de perder de vista, sabe lo peligroso que es y ella se siente responsable de las mocosas que trajo con ella.
- Toma, bebe y hazte mujer. –Matsu le extiende su bebida después de darle un trago.
- ¡Kushina, beberé de su mimos vaso, nos daremos un beso indirecto! –exclama emocionada y Kushina le resbala una gota de sudor en la nuca al igual que Isae, en cuanto Matsu no borra su sonrisa. – ¿no te importa que me dé un beso indirecto con tu amigo sexual, jefa?
- No, no, tú dáselo. –Isae agita una mano restándole importancia.
Asahi se bebe el contenido de un trago, y sus mejillas se sonrojaron ante lo fuerte del licor.
- ¡Más! –exclama extendiéndole el vaso a Matsu.
- Ahora que el beso indirecto ya fue dado… ¿no quieres uno de verdad? –Matsu se inclina hacia Asahi, estando en medio Isae que se le ha sombreado la frente de negro.
Kushina sonríe nerviosa hacia su hermana esperando verla enojada por cómo es su "amigo" con otras, pero más que enojada se le ve exasperada. Y Asahi mira bobalicona a Matsu, tanta belleza la deslumbra.
- Solo pongo como condición que me muerdas fuerte.
- No podría, eres el hombre que le da sexo a la jefa. –dice dramática Asahi, ladeando su rostro a un lado y con lágrimas saliendo de sus ojos, dando la imagen de mártir.
- Hai, hai… deja de molestar a pequeñas niñas. –dice entre dientes Isae a la vez que le estira una mejilla a Matsu con tal fuerza que él gruñe de placer haciendo sonrojar más a las otras dos.
Isae diviso a Daisuke entrar al bar, pero no es el Uchiha que esperaba. No le sorprende ver a Daisuke ahí, varias veces se lo ha topado en los mismos bares que ella frecuenta, el mocoso es muy conocido en esos lugares así como entre las mujeres a pesar de aun tener la leche de su madre en el hocico. Para ella no es más que un niño mimado con demasiada arrogancia y muy precoz.
Lo que si le extraño es que cuando su mirada se topó con la mesa de ellos, el sharingan apareció en sus ojos y comenzó a acercarse amenazante hacia la mesa.
- ¿Itachi-kun lo habrá mandado?... si es así me decepcionas Itachi-kun, ya no te ayudare más. –Isae suspira con pesadez, su plan se fue a la borda.
Daisuke estampa sus manos en la mesa, teniendo su mirada amenazante en Matsu que le sonríe de forma encantadora. Asahi frunce el ceño al verlo ahí y Kushina alza ambas cejas extrañada.
- Ya venir aquí con la rubia tonta de Isae es en si la peor de las ideas, y resulta que también vienes con este sádico enfermo. –Daisuke pela sus dientes hacia Matsu, aunque le dice eso a Asahi no ha apartado su amenazante mirada del castaño.
Asahi se ve ceñuda y fulmina con la mirada a Daisuke. Kushina frunce el ceño porque haya insultado a su hermana, pero a Isae parece no importarle, de hecho le da un trago a su bebida mientras mantiene su mirada aburrida en Daisuke.
- ¡Mira, el mocoso ya cambio la leche de mami por licor! –exclama Matsu sonriéndole socarrón. – ¿o será que vienes aquí después de tomar la leche de mami? –Matsu inclina su cabeza a un lado, mostrándose curioso, haciéndolo ver terriblemente lindo e inocente.
Kushina y Asahi se tapan la boca para no soltar la carcajada. Isae sonríe de forma socarrona, pero a las tres se les borra la sonrisa cuando Daisuke ágil y rápido tomo a Matsu de las solapas, lo alzo con tal fuerza y lo estampo en la mesa, haciendo caer las bebidas, por lo que ellas se pusieron de pie rápidamente, alejándose un poco para no ser mojadas por ellas.
Todos en el bar miran hacia ellos. Matsu está acostado encima de la mesa mostrándose tranquilo ante un amenazante Daisuke que lo tiene de las solapas y acerco su rostro sombrío hacia el de él.
- ¿Te gusta el dolor, sádico de mierda? –Daisuke le sonríe tétrico, haciéndolo ver más provocativo.
- Lo amo. –Matsu le sonríe angelical.
De la manga de Daisuke salió un kunai que tomo en su mano con agilidad y lo acerco al rostro de Matsu.
- Veamos si sientes lo mismo cuando te despelleje ese lindo rostro. –Daisuke le corta la mejilla con el filo del kunai.
- Ya he sentido ese dolor… aunque no fue real, la basura que tienes por cuñado me hizo sentirlo y se me pone dura cada que lo recuerdo. –Matsu amplía su sonrisa y Daisuke pone una igual de encantadora que no hace contraste con lo espeluznante de sus ojos.
Isae ha alzado de nuevo sus cejas, extrañada por la actitud de Daisuke, nunca ha tenido rivalidad con Matsu, de hecho nunca le presta atención y ahora de la nada lo ataca.
- ¡Deja de arruinarnos la diversión, Uchiha! –Asahi lo tomo del brazo, intentándolo empujar y alejarlo de Matsu, pero es como empujar una roca.
Cuando la mirada amenazante de él se posó en ella se cohibió un poco, esos jodidos ojos siguen provocándole escalofríos. El pelinegro regreso el kunai a su manga y Matsu alzo una de sus cejas.
Dejando ver lo rápido que es Daisuke y no siendo visto a simple vista ya tiene cargada a Asahi como costal de papas, sacándole una exclamación de sorpresa. El pelinegro posiciono bien una de sus manos en el culo de ella para que no le vean los demás las bragas.
- ¡Suéltame, suéltame desgraciado! –Asahi le golpea la espalda con sus puños.
Daisuke dirige una última mirada altanera hacia ellos y después les da la espalda, dejándoles ver a una furiosa Asahi que no deja de golpearle la espalda.
- ¡Jodido cavernícola, suéltame!
Isae y Kushina se muestran incrédula.
- ¿Esa tonta, tiene algo con el mimado? –pregunta Isae sin creérselo, ha visto el tipo de mujeres que frecuenta Daisuke, y Asahi no se parece en nada a ellas, y no se refiere solo al físico sino también a la personalidad.
- No es que tengan algo, es complicado. –Kushina se rasca la nuca apenada, pero al ver a Matsu enderezarse, con sangre chorreando mucho de su mejilla se muestra preocupada y corre hacia él, extendiéndole un pañuelo. –Matsu-san, ¿está bien?
- Perfectamente. –Matsu le sonríe de forma encantadora a la vez que toma el pañuelo que le extiende.
Kushina se sonroja, ese hombre no solo es apuesto, tiene una sonrisa muy hermosa, que te deslumbra con facilidad. Isae sonríe levemente, su hermana siempre tan noble, si supiera que ese corte a ese sádico seguro se la puso dura la pervierte y ensucia su inocente mente.
- ¡Suéltame, suéltame…!
Asahi no deja de golpearlo y gritarle que la suelte, llamando la atención de todos mientras salen del bar.
- No lo haré, así que deja de perder el tiempo pidiéndolo.
Asahi frunce más el ceño, intentar bajarse es imposible, él es más fuerte que ella, incluso sus golpes no le hacen nada, es como pegarle a la pared, el desgraciado tiene una espalda ancha y muy dura.
- Al menos quita tu mano de mi culo. –le dice avergonzada, teniendo un adorable sonrojo en las mejillas.
- No, a mí y a mi mano nos gusta tocar ese lindo culito. –Daisuke sonríe de forma socarrona y se lo acaricia, provocando que se le erice todo el pellejo como gato y que se sonroje más.
- ¡Desgra…!
- Además si te la quito los demás verán tus lindas bragas de ositos. –la sonrisa socarrona de Daisuke se amplia y Asahi se sonroja más, ese desgraciado le vio las bragas y tenía que verle las infantiles que se puso ese día.
Daisuke nada más sale del bar y salta hacia el tejado de enfrente, sacándole un jadeo de sorpresa. El pelinegro comienza a saltar de tejado en tejado, alejándose de la zona de bares.
- ¡Puedo caminar y saltar por mi cuenta! –exclama en un grito de enojo que él ignora.
Por culpa de Daisuke tuvieron que cambiarse de mesa, pero a Isae le agrado, desde ahí ve mejor hacia la entrada. Cuando lo vio entrar y empezarlos a buscar con la mirada sonríe traviesa, después acerca su rostro al oído de Matsu.
Mientras le escucha lo que le dice la rubia dirige su mirada hacia la entrada y al ver a Itachi ensancha los ojos. Matsu voltea su rostro hacia Isae y lo acerca haciendo que sus narices se rosen.
- Es el consentido de sensei, ¿sabes lo que me haría si tan solo me atreviera a tocarle un pelo? –le pregunta en un susurro solo para que ella lo oiga.
- Me hago una idea. –Isae le sonríe de forma encantadora.
Matsu suspira con pesadez dejando que su embriagante aliento revuelto con alcohol la aturda un poco.
- Más te vale que cumplas, látigo de púas, cera caliente, mordidas y te la meteré por el culo las veces que quiera. –le dice sombrío y ella gime sobre sus labios.
Matsu le tomo uno de los labios y se lo mordió sacándole sangre y un jadeo, pero se separa rápidamente, su hermana está ahí, debe controlarse. Isae le guiño un ojo y se puso de pie, Kushina por andar mirando aburrida hacia el bar buscando algún chico que le guste ni noto la interacción de esos dos.
Kushina se tensa cuando un brazo se posa sobre sus hombros y la embriaga un aroma masculino muy provocativo. Kushina voltea y se sonroja toda al toparse muy de cerca con el apuesto rostro de Matsu.
- ¡Matsu-san! –exclama avergonzada, poniendo sus manos en el pecho, intentándolo alejar, pero es como intentar mover una gran roca. – ¿y nee-san? –pregunta al no verla.
- Fue al baño.
Él casi le hablo sobre los labios, aturdiéndola. Todo en él es provocativo, es como un depredador que usa su físico y aroma para atraer a sus presas, aturdirlas con todo él y devorarlas.
- Está muy cerca. –Kushina toda sonrojada aleja su rostro.
- Yo siento que estoy demasiado lejos. –Matsu le habla ronco y ha inclinado su rostro, rosándole el cuello con la nariz, sacándole un jadeo.
Kushina se siente incómoda y nerviosa por su cercanía. No niega que ese hombre es la fantasía personificada de muchas mujeres, pero tiene una relación con su hermana, no es correcto. Cuando esta por alejarlo gime al sentir su cálida lengua en el cuello.
Entonces ya no sintió el peso de él, abre los ojos viendo a Itachi que se lo ha quitado de encima tomándolo de la playera y hace una exclamación de sorpresa al ver como lo tumba al suelo de un puñetazo en la cara.
Enojado es poco, cuando vio a ese desgraciado tan cerca de Kushina, tan íntimo con ella, como pocas veces en su vida deseo matar a alguien. De hecho esta debe ser la segunda vez que quiere matar a alguien, la primera fue cuando secuestraron a Daisuke.
Ni armas ni chakra, solo quiere usar sus manos para matar a ese desgraciado, destrozarlo con sus puños.
Itachi lo toma de las solapas y comienza a golpearlo sin contemplación, enojándose más porque ese enfermo no meta ni las manos. La sangre comenzó a mancharle los nudillos, así como salpicarle algo en la cara. No tendrá el sharingan como sus hermanos, pero su mirada se ve tan amenazante y espeluznante como la de ellos.
Kushina está en una especie de shock, es la primera vez que ve a Itachi así de furioso, en especial golpear así a alguien. Él es noble, jamás lo ha visto así.
- ¿Ya te cansaste, Itachi-kun? –pregunta Matsu, sonriéndole, mostrándole sus dientes manchados de sangre. –porque yo apenas me estoy prendiendo.
Itachi gruñe y golpea con más fuerza a ese imbécil, quiere borrar toda su existencia con sus puños. Como si no conociera a ese enfermo, suele ir mucho a ver a su padre y sabe lo sádico y pervertido que es, y ese enfermo se atrevió a tocarla, a lamerla, a acariciarla, solo recordar eso la furia lo ciega más.
- ¡Para! –Kushina le detiene el brazo con el que pretendía darle otro golpe.
Itachi la mira furioso porque lo defienda, pero al verla asustada y con ojos llorosos, frunce el ceño, ella está asustada de él. Ha hecho llorar a su pequeña Kushina.
Itachi soltó a Matsu quien con su otra mano lo tenía de las solapas y Matsu cae como peso muerto al suelo. El peli-rosa se pasa una mano por la cara, intentándose calmar, es la primera vez que se enoja así, se sorprende incluso a él mismo. Pero al pasarse la mano por su cara se manchó de la sangre de Matsu.
Itachi tomo la mano de Kushina y comenzó a caminar hacia la salida del bar, ante la mirada atenta de todos. Primero entra un hermano Uchiha y luego el otro, y ambos se van contra el castaño de ahí al cual ya sienten lastima.
Isae se acerca a Matsu que intenta ponerse de pie y lo ayuda a pararse.
- No entiendo ni porque sensei lo sobreprotege, el niño se sabe defender solo. –Matsu mueve la mandíbula, le duele mucho, antes no se la quebró, pero presiente que solo porque Kushina lo paro.
- Sé que te gusta el dolor y eres un jodido sádico, pero pensé que al menos meterías mano para bloquear sus golpes. –le dice con reproche, sintiéndose algo culpable al ver como lo dejo Itachi, ella misma se sorprendió, es la primera vez que ve a Itachi golpear así a alguien, sin contemplación y con intensión de matarlo.
- Te lo dije, es el consentido de sensei. Le toco un pelo y me mata… si entre bloqueos llego a arrancarle uno de sus pelos sensei lo sabrá y me dará caza. –le dice con cansancio. –y no quiero morir aun. –Isae niega divertida, sabe la admiración y respeto que siente Matsu por Sasuke, de hecho aparte de su prima es el único ser que respeta y obedece.
- Tengo que admitir que me sorprendió… es la primera vez que veo al noble Itachi ser tan sádico.
- Es el orgullo e hijo de sensei… es lógico que tenga ese lado.
- Venga, vamos al hospital para que te curen, de ahí nos vamos a divertirnos a mi departamento. –le dice provocativa.
- Itachi…
- Te sacare de aquí, no son lugares para ti. –le dice sin mirarla, ni soltarle la mano mientras salen de la zona de bares.
- ¡Ya no soy una niña! –le grita soltándose de brusquedad del agarre haciéndolo detenerse y que la voltee a verla.
Él ya no tiene esa mirada ni esa expresión que más que asustarla la sorprendió. Pero sigue con la cara manchada de sangre y le ha manchado la mano, ella se asustó de que él matara a alguien, lo conoce lo suficiente como para saber que lo iba a lamentar después.
- Sé que ya no eres una niña, pero esos lugares no son para ti. –le dice serio.
- ¿Y para ti si? –pregunta indignada. – ¡tú no eres mi padre, yo hago lo que me dé la gana y quiero ir a un bar!
- ¡Pues si tengo que decirle a tu padre donde andas para que te prohíba la entrada a uno de esos lugares lo haré! ¡Tú no entras ahí de nuevo! –Itachi también alzo la voz, sigue enojado, ella se dejó tocar por otro y además va a uno de esos lugares vestida así; como si buscara provocar a los malditos pervertidos de ahí.
- ¡Tú no me das órdenes, te lo dije, no eres mi padre, deja de tratarme como una niña como él lo hace!
- ¡¿Para que quieres ir a uno de esos malditos lugares y vestida así?! –le pregunta enojado. – ¡¿acaso quieres ser una puta como tu hermana?! –Itachi ensancha los ojos al darse cuenta de lo que dijo, esta tan enojado, tan furioso que termino hablando de más y diciendo algo que no quería.
Kushina ensancha los ojos, él insulto a su hermana, los ojos se le llenaron de lágrimas. Itachi se sorprende más cuando el rostro se le volteo de una fuerte bofetada.
- ¡Sí, quiero ser una puta como ella, vine a este lugar para acostarme con quien quiera!
Itachi tiene la mejilla roja, con la mano de ella marcada. Cuando la oyó decir eso su furia regreso y la tomo del brazo, acercándola a él y él inclino el rostro amenazante hacia el de ella.
- ¡Tú no…!
- ¡Yo sí! ¡Tú no me das órdenes, y además no tienes derecho de opinar! ¡Con quien quiera que me acueste hoy me deseara y no vera el besarme como algo molesto!
Kushina se suelta con brusquedad del agarre y lo empuja, para después saltar hacia uno de los tejados, y alejarse rápidamente de tejado en tejado.
- ¡Mierda! –Itachi golpea con fuerza uno de los carteles de publicidad, destrozándolo y asustando a las personas que están cerca.
Itachi respiro, intentándose calmar, es la primera vez que se enoja así, que a causa de la furia dice cosas sin pesar que ni siquiera siente. Ahora entiende lo que es hablar a lo pendejo cuando estás enojado.
- Tengo que disculparme, no solo por lo de ayer sino la cagada de hoy. –sintiéndose un poco más tranquilo toma el mismo camino que ella, pero siendo más rápido.
Es la primera vez que se pelea así con ella y es doloroso estar peleado con ella.
Al fin Daisuke la bajo en una calle llena de casas y por la hora que es esta todo oscuro y no hay gente en las calles, mucho menos ruido en las casas. Solo las lámparas alumbran la oscura calle.
Asahi bufo y le dio la espalda, comenzando a caminar para alejarse de ese idiota, si él la saco de un bar ella misma puede regresar por sus propios pies, solo espera que Kushina, Isae y Matsu sigan ahí.
Daisuke se acercó al jardín de una de las casas y se inclinó, estirando una mano hacia el rosal que esa familia tiene ahí.
Asahi dio un paso hacia atrás cuando él salto enfrente de ella y está por gritarle, pero se sorprende cuando él le extiende su mano que sostiene una rosa roja, teniendo su rostro ladeado a un lado en un intento de no mostrar lo sonrojado que esta.
Daisuke quiere que la tierra se lo trague, jamás ha hecho esas cursilerías y son vergonzosas, a la única mujer que le ha dado flores es a su madre y ahora le está dando una a ella, su padre le dijo que con rosas y chocolates se conquista a una mujer como ella, y tiene que conquistarla para hacer que se acueste con él.
Asahi se muestra sorprendida y se ha sonrojado, es la primera vez que le dan una flor y él se ve tan lindo al dársela. Su corazón de pronto comenzó a latir con tanta fuerza que teme que se le salga del pecho. Con manos temblorosas tomo la flor y la acerco a su pecho.
Daisuke la mira de reojo, y se sonrojo más, se ve tan linda sonrojada y mirando la rosa. Si darle flores la hace poner esas expresiones tan lindas le regalara más, no importa que se espine con ellas y se avergüence a dárselas, por verla así vale la pena.
- ¿Por qué me la das? –le pregunta realmente curiosa, no lo conoce mucho, pero si lo suficiente para saber que él no es de dar esa clase de cosas de la nada.
- Porque quiero conquistarte. –le dice con obviedad, solo por esa razón un hombre haría esas pendejadas.
- ¿Por qué? –pregunta sorprendida y más sonrojada, su corazón se ha acelerado más.
- Porque quiero tener sexo contigo. –dice con más obviedad, ella debería saber eso.
Asahi frunce el ceño y el sonrojo se fue, una vena se le ha hinchado en la frente.
- ¡Eres un imbécil! –le grita enojada, dándole una patada en la espinilla, sacándole un gemido de dolor.
Daisuke se inclina, sobándose su espinilla, esa mujer se la pasa golpeándolo y él que intenta ser atento con ella y ella así le paga.
- ¿Qué tiene de malo que quiera acostarme contigo? –pregunta indignado cuando ella dio media vuelta dispuesta a irse.
- ¡¿Qué, que tiene de malo?! –pregunta más furiosa volteándolo a ver dejando ver lo enojada e indignada que esta.
- ¡No entiendo porque te enojas por eso! ¡Me quiero acostar contigo porque me gustas, es obvio que te desee! –le grita también enojado.
Tiene lógica lo que él dice, si alguien te gusta también lo deseas, pero ese idiota no tiene delicadeza.
- ¡No creo que te guste! ¡Te la pasas burlándote de mí, llamándome plana! ¡Y sé que te gustan las chicas con más pechos, me haces pensar que solo quieres jugar conmigo!
- ¡Y eso es lo que no entiendo! –Daisuke se pasa una mano por la cara viéndose frustrado. – ¡no eres el tipo de chica con la que suelo acostarme, aun así te deseo más que ellas y me gustas más que ellas!
Asahi ensancha los ojos, a su manera él le ha dicho algo que le provocó una fiesta de mariposas en el estómago. Se ve tan sincero e incluso confundido porque como él dijo no lo entiende, pero ¿cómo confiar en alguien como él? Teme creerle.
- ¿Tu solo quieres sexo conmigo?
Daisuke frunce el ceño, si, quiere eso de ella, pero tiene la sensación que si le dice eso ella se enojara más y se alejara, no quiere que se aleje.
- Si es así, deja de molestarme. Yo no he estado con nadie, y las mujeres somos estúpidas. Nos enamoramos del primer hombre a quien nos entregamos. Si no quieres que me enamore de ti, deja de intentar acostarte conmigo.
Daisuke ensancha los ojos, nunca se ha acostado con una virgen, le gustan experimentadas, aun así, aunque ellas sean experimentadas se han enamorado de él y a él eso siempre le provoca desagrado, y no sabe porque la posibilidad de que ella lo ame le hizo sentir cosas raras en el estómago que no se parecen a las náuseas.
Asahi al no verlo contestar nada, fue más que obvia su respuesta. Él no quiere nada de ella que no sea sexo y aunque creía que eso no le importara no fue así, la decepciono, y se dio cuenta que ella se había ilusionado con él un poco. Lo mejor es terminar con esto antes de que ella se ilusione más o sienta algo más por él. No lo entiende, pero su instinto le dice que él no solo sería una aventura para ella y que ella si sería una para él, confirmar que es así le dolió un poco.
No queriéndolo ver más da media vuelta, comenzando a caminar, quiere alejarse de él, no verlo más. Sería buena idea pedirle al Hokage alguna misión, su equipo tiene semanas que no hace una, así se alejara de él, viviendo en la misma aldea será difícil no topárselo, últimamente topárselo ha sido lo más común.
Daisuke desde que tiene memoria nunca se ha interesado por sentir algo por alguien que no sea de su familia. Las mujeres para él siempre han sido algo que le ha llamado la atención, le gusta sentirse mimado e idolatrado por ellas. Cuando descubrió que con ser lindo con ellas hacen lo que él quiera le gustaron aún más, porque puede utilizarlas, cuando sus hormonas despertaron y se dio cuenta que no solo pueden ser sus esclavas personales sino sexuales también y darle placer le interesaron más.
Ser amado por una de ellas le provoca desagrado, por eso nada más lo aman y él las deja con el corazón roto. Ella le advirtió que si él sigue podría enamorarse de él, eso debió de quitar todo deseo que sienta por ella como con las demás y dejarla ir, entonces no entiende porque la alcanzo y le tomo el brazo, impidiendo que se vaya, su cuerpo se movió solo y la ha volteado hacia él.
Ella esta tan sorprendida como él, incluso la vio ilusionada, sonrojada y su corazón golpeteo en el pecho al verla tan linda.
- Tomare todo lo que tengas para darme, así que prepárate para lo que te daré yo.
No entiende como ese bastardo puede ser tan lindo y ser tan desgraciado, no lo entenderá jamás, y no le dio tiempo de analizarlo. Él le tomo la cara y le beso los labios, no de la forma pervertida y fogosa como la ha besado siempre, fue un beso más tierno, suave, donde solo sus labios participan y no sus lenguas, aun así se siente el sabor del otro.
Y Daisuke no entiende porque sintió el deseo y la necesidad de besarla así, es la primera mujer que besa así, con ella hace cosas que jamás ha hecho y no dejan de sorprenderlo porque le gustan.
El beso se rompe y ambos suspiran al romperlo. Daisuke no se separa, rosa sus labios con los de ella.
- ¿Dónde quieres hacerlo: en una posada o en tu casa? –le pregunta ronco sobre sus labios y al instante una vena se hincho en la frente de ella.
Ese desgraciado pasa de lindo y tierno a un completo patán a velocidad luz. Un fuerte puñetazo lo obliga a soltarle el rostro y a doblarse del dolor.
- ¡¿Eso porque?! –le grita con voz de pito, casi le saca el aire.
No entiende ahora porque se enojó, él la acepta a ella sin importar que se enamore de él, debería estar alagada, pero no, la bruta lo golpea.
- ¡No vamos a tener sexo!
- ¡¿Qué?! –exclama indignado y ella nuevamente le da la espalda.
- No ahora… no me siento preparada para hacerlo.
- Solo deja te acaricio más y veras como estarás tan moja…
- ¡No! –chilla frustrada, es un pelado, no entiende porque le gusta, pero al voltear y verlo con esa mueca entre dolor y confusión, viéndose tan lindo entiende porque. –para hacerlo contigo necesito confiar en ti, de otra forma no lo haré. –le dice firme.
Daisuke parpadea incrédulo, entonces recordó algo.
- Yo olvide que no puedo hacerlo en un mes y medio, por tu culpa.
- ¿Ah?
- Tus golpes en mis pelotas han hecho que no pueda tener sexo por ese tiempo, mi oka-chan me lo dijo. –Daisuke la mira con reproche y ella se sintió culpable, no pensó que lo haya golpeado tan fuerte como para causarle ese daño. –tienes un mes y medio para confiar en mí, sino lo haces te violo.
- Con esa amenaza menos confiaría en ti. –a Asahi le da un tic nervioso en la ceja derecha. –y mientras no seamos nada no tendré sexo contigo. Si tengo sexo lo haré solo con mi novio la primera vez.
Daisuke se deja caer sentado mirándola incrédulo, se arriesga a que ella lo ame, y ahora le pide eso, ella pide mucho, él no ha tenido novia ni quiere tenerla porque las novias son complicadas, es un fastidio, tienes que tener citas, te quieren acaparar, son celosas y hay que serles fiel sino se enojan, se indignan, son problemas que no quiere tener.
Pero ella no lo hará con él sino son novios…
- Por otro lado soy posesivo y ella es mía, siendo mi novia ningún otro pretenderá tomarla. –Daisuke suspira con pesadez y le hace una seña para que se acerque.
Desconfiada ella lo hace, entonces hace una exclamación de sorpresa cuando él la tomo del brazo y la jalo, obligándola a que se arrodilla en medio de sus piernas.
- Se mi novia entonces. –Daisuke la tomo de la cintura acercándola más a él y le dio un provocativo beso en la barbilla. –pero si veo a otro hombre cerca de ti no te quejes si lo mato.
- ¡Tú eres el que siempre está rodeado de mujeres! –exclama indignada, pero le da otro escalofrió cuando él comenzó a bajar sus besos por el cuello.
- Si me mimas mucho y me dejas satisfecho con ello, no buscare mimos en otros lados… de ti depende este rodeado de mujeres o no. –le dice ronco, bajando más sus besos y ella ha inclinado el rostro hacia atrás de forma inconsciente para darle más acceso.
- Eso… eso no… no tiene lógica y es… es injusto. –dice con algo de dificultad, ese desgraciado sabe cómo nublarle la mente con solo usar sus labios.
- Soy egoísta, deberías de saber eso. –y no la deja replicar porque le succiona una zona en el cuello, nunca le ha gustado hacer ni que le hagan chupetones, y ahora le está haciendo uno a ella, pero es que tuvo la necesidad de marcarla de una forma, sigue haciendo cosas raras con ella.
Y ella gimió tan erótico, esta tan duro como una roca, sus pantalones le aprietan, si siguen así su erección seguro rompe la cremallera, la desea mucho y como ninguna otra y no puede hacérselo por culpa de ella que le lastimo sus pelotas.
Daisuke se apartó y miro con orgullo el chupetón como si fuera una obra maestra. Vérselo lo hizo sentir satisfecho, ahora cualquiera que la vea y vea ese chupetón sabrá que tiene dueño, y le hará chupetón todos los días para marcarla.
- ¿Qué? –pregunta porque él dejo de besarla, se sentía tan bien, entonces se sonrojo al ver como la mira él, mostrando mofa porque ella busque más sus caricias.
- Hazte la difícil muñequita, pero no te mientas, adoras que te bese y acaricie. –le dice arrogante.
- Serás creído. –Asahi se pone de pie mostrándose indignada, pero gime adolorida a la par que se oye un fuerte golpe. – ¿me has golpeado en el culo? –pregunta tétrica, volteándolo a ver.
- No pude evitarlo, te volteaste y me lo pusiste en la cara como ofreciéndomelo. –Daisuke se pone de pie y le sonríe de forma encantadora.
- ¡Tú, imbécil! ¡Ya verás! –Asahi lanza un puñetazo hacia él, pero él lo esquivo saltando, cayendo de pie atrás de ella y todo el pellejo se le erizo cuando él estando muy pegado a ella le acaricia el culo con descaro.
- Eres mi novia, tengo derecho a tocarte tu culito cuando quiera. –le susurra en el oído para después morderle el lóbulo de la oreja sacándole un jadeo. –muñequita deja de gemir así o perderé el control. –le dice ronco, pero gime cuando ella le da un cabezazo. – ¡me has quebrado de nuevo la nariz! –exclama molesto, tapándose la nariz con las manos y de sus manos chorrea sangre.
- ¡Te lo mereces por pervertido! –le grita indignada y molesta, además de muy sonrojada. – ¡y deja de decirme muñequita!
- ¡Que te diga muñequita es tu culpa por parecer una!
Asahi no sabe si indignarse o halagarse, pero sigue sin gustarle que le ponga ese apodo. Entonces noto como sangra mucho y se asustó, en verdad se la quiebro, y él dijo de nuevo, ósea que la vez pasada también, se sintió culpable.
- ¡Haz la cabeza hacia atrás! –exclama acercándose a él y poniéndose de puntitas para alcanzarlo, aun así él es muy alto, no logra verle la nariz ahora menos que ha inclinado la cabeza hacia atrás, entonces hace una exclamación de sorpresa cuando él tomándola de la cintura la alzo.
- Eres muy ligera a pesar de lo tragona que eres. –le dice divertido.
- No molestes. –le dice ofendida mirándole la nariz, si se la quebró.
- Sospecho que todo lo que comes se va para acá. –Daisuke llevo sus manos al culo de ella y ahora la cargo tomándole el culo y obligándola a que le rodee la cintura con las piernas.
- Síguele pervertido y la nariz no será lo único que te rompa. –le advierte con la vena en la frente hinchándosele de nuevo.
- Es tu culpa por tener un culo tan pervertido… ¡auch! –exclama cuando ella le apretó la nariz y lágrimas de dolor le salieron. – ¡Asahi! –le grita enojado.
- Te lo mereces, ahora bájeme y vamos al hospital para que te la curen.
- ¡No hasta después que me des mimos, tú lo hiciste hazte responsable! –le dice berrinchudo.
A Asahi le da un tic nervioso en la ceja derecha, pero en cierta parte siente culpa al verle el hueso de la nariz ladeado por su culpa y ver como sangra. Sonrojada cierra los ojos apretando mucho los parpados, le da mucha vergüenza hacerlo y él le hace hacer cosas que en su vida pensó que haría.
Tímidamente comienza a dejar besos tiernos en su cara, donde no está manchada de sangre.
Daisuke cerró los ojos, disfrutando y relajándose, atrayéndola más a él de ser posible. Él siempre pensó que nadie se compara con los mimos de su madre, ha estado con muchas mujeres y ninguna si quiera se le acerca a la mitad, y ahora con sorpresa ha descubierto que los mimos de ella han superado los de su madre, de ella nunca tiene suficiente, no solo la hace adicto a su sabor, olor y compañía sino que ahora lo hará adicto a sus mimos.
Kushina está llorando del coraje mientras patea los juegos del parque, destruyéndolos. Ella quería que Itachi fuera un patán con ella y lo está siendo, ahora si le será más fácil olvidarlo. Odia lo que siente por él, odia que no se sienta atraída a ningún otro porque a todos los compara con él. En el bar no dejaba de comparar a los chicos con él y ninguno le llegaba a los talones, por eso no escogió ninguno, pero está segura que ahora que él está siendo un patán con ella pronto lo olvidara.
- Como hijo del comandante de policía Uchiha no debo permitir que sigas haciendo destrozos, Kushina-chan.
- ¡Pues yo soy hija del Hokage y te jodes! ¡Arrestarme y mi padre los destierra! –Kushina lo voltea a ver dejando ver lo rojo de su rostro ante el coraje, sus mejillas bañadas en lágrimas y sus ojos reflejando lo furiosa que esta.
No es justo que siempre se vea tan apuesto, no hace nada, solo está de pie mirándola divertido y ella lo ve como lo más hermoso que ha visto en su vida aunque el muy bastardo se burla de ella.
- ¡Quita esa jodida sonrisa y mirada! –Kushina se lanza a él dispuesta a golpearlo.
Itachi se sorprendió, es la primera vez que ella intenta pegarle, aunque ciertamente le pareció divertido, también es la primera vez que la ve así de enojada y se ve de lo más mona.
Itachi esquiva con facilidad los puñetazos que ella le lanza, se mueve tan elegante y ágil, y ella tan tosca y brusca que lo divierte a él y la frustra a ella.
Siguieron así un buen rato, ella intentándolo golpear y él esquivarla con facilidad. Itachi se le ve de lo más tranquilo, su respiración es normal y no se le ve que esté haciendo esfuerzo alguno, a diferencia de ella que se le ve agitada y cansada.
Kushina se impulsó de más y sus pies se enredaron, haciéndola irse hacia adelante porque él la esquivo, pero no cayo, él estiro su brazo derecho sosteniéndola del estómago.
- ¡Cuida…! –Itachi ensancha los ojos, ella… — ¿me estas mordiendo Kushina-chan? –Itachi mira entre incrédulo y divertido a Kushina que le muerde el brazo como un animal salvaje e indefenso.
Ella gruñe y lo muerde con más fuerza, quiere provocarle dolor a ese desgraciado, que sienta un poco de lo que ella siente por su rechazo, ya que no consigue golpearlo se conformara mordiéndolo.
Itachi gruñe, ese mordisco comienza a ser doloroso, y suspira con pesadez, no se la puede quitar de encima sin lastimarla, y por lo que ve ella quiere que le duela, así que dejara que lo muerda hasta que se sienta satisfecha, sabe que se lo merece.
- Solo espero no me arranque la piel. –Itachi mira el cielo, no hay nubes lo que deja ver claras y brillantes las estrellas, le gusta cuando el cielo esta así. —sus ojos son del mismo color y brillan igual cuando está enojada o contenta.
Kushina lo mira, él ha relajado su rostro, se ve tan apuesto así, mirando con admiración el cielo. Ella termino aflojando la mordida y más lagrimas salen de sus ojos, odia que su corazón se aloque con solo verlo, odia amarlo tanto al grado de que todo en él se le hace hermoso.
Itachi al sentir menos dolor y algo mojarle el brazo baja la mirada viéndola llorar, notando mucho dolor en sus ojos y eso le dolió.
Ella termino soltándolo y se dejó caer de rodillas, llorando con mucho sentimiento y limpiándose con brusquedad los ojos, no quiere que la vea así, pero no puede retenerlo, odia todo esto.
- Kushina-chan lo siento mucho, me pase de la boca hace un momento, en verdad no pensaba eso. –Itachi se arrodilla frente a ella y la toma de los hombros, le duele verla llorar así, más si él se lo ha provocado. –si necesitas pegarme para sentirse mejor lo permitiré, pero deja de llorar. Enserio lo lamento, me enoje y dije cosas que no pienso ni siento…
- Si lo dijiste es porque las piensas. –le dice dolida y entre el llanto.
- ¡No! ¡Isae es tu hermana, se cuánto la quieres y yo la respeto! –le dice alterado. –lo que dije fue una estupidez y estoy muy arrepentido de ello, nada más lo dije y me quise morder la lengua. –Itachi la mira acongojado, ella está llorando con tanto sentimiento y puede ver el dolor en sus ojos. –lo del beso no te lo di, no porque me desagradara la idea, es solo que yo… yo sé que era tu primer beso y no te lo iba a quitar en un juego y porque Daisuke lo ordena por travieso.
Kushina se sorprende al oír eso, sabe que no le miente. Él no la beso porque pensó en ella.
- No es justo que sea tan lindo y diga cosas que me enamoran más. –ella llora con más sentimientos, prefiere estar enojada con él y no enternecida, porque sabe que será más difícil.
- Sabes que yo no te lastimaría ni humillaría con intensión…
- Ese es el problema, tú lo haces todo sin intensión y odio eso… ¡sería más fácil si tuvieras intensión! –le grita molesta.
- ¿Qué sería más fácil? –Itachi la toma del rostro y le limpia las lágrimas con los pulgares, verla ahí, con ojos llorosos, sonrojada, respirando agitada, con sus ojos brillando en tristeza se vio tan linda, y le dieron tantas ganas de protegerla aún más de lo que lo hace, de no dejar que nada, ni él mismo la haga llorar así.
- ¡Ol…!
Kushina no termino su frase, ha ensanchado los ojos al sentir los labios de él sobre los suyos. Sus ojos miran el rostro de él que tiene los ojos cerrados y ha comenzado a mover sus labios sobre los de ella.
Debe ser un sueño, debe ser un jodido sueño y si es así no quiere despertar jamás. Ella cerró los ojos, disfrutando el contacto, moviendo los labios como él lo hace, solo que con torpeza. Intenta imitarlo porque no sabe que hacer más haya de unir los labios, ha visto a sus padres besarse, incluso ha visto a Isae besarse con sus novios, pero no le ha prestado la suficiente atención como para ella saber qué hacer.
Cuando él tomo su labio superior ella lo imito tomando el inferior. Se siente tan bien, tan mágico y único, se imaginó muchas veces su primer beso con él, y no se acerca ni un poco a como se siente en verdad. Su corazón late tan fuerte que teme que él lo oiga, en su estómago hay una fiesta de mariposas y siente sus mejillas calientes.
El sabor de él es tan o más embriagante que su aroma, y ella se sintió mas enamorada de él de ser posible.
Verla ahí y así, él solo deseo besarla, no se arrepiente de ello, el sabor lo vuelve aún más loco que su olor. Olvido porque se ha reprimido con ella, porque ha hecho de lado lo que siente con ella y porque siempre se contiene con ella, solo quiere besarla. Esa torpeza le dejo en claro que es el primer beso y para él eso es terriblemente adorable, en especial lo hizo sentir orgulloso como si hubiera tomado el mejor de los tesoros.
Solo quiere besarla, sabía que cruzando esta línea él ya no podría retroceder, por eso nunca la cruzo e intentaba alejarse más, pero no imagino que terminaría haciéndose adicto a besarla. Es inteligente y debió saber que no podría huir de esto por más que lo intentara, ahora se da cuenta de ello y se lamenta tanto por huir por tanto tiempo.
La falta de aire se hizo presente y tuvieron que romper el beso, ambos quieren más. Itachi le dio un suave beso en los labios, y sin abrir los ojos le beso también la comisura de los labios e hizo un camino con sus labios a la mejilla de ella, limpiando sus lágrimas.
¿Tiene que ser tan tierno siempre? Kushina quiere llorar y chillar ante la ternura que le provoca el como él la está besando. No ha abierto los ojos, teme hacerlo y ver que fue un sueño o una ilusión, solo disfruta los labios de él limpiándole las lágrimas y el embriagante aroma de él.
El choque de un cuerpo con algo los sobresalto, sacándolos de su hermosa burbuja.
- ¡Asahi!
- Lo siento, algo me distrajo.
- ¡A este paso llegare muerto al hospital!
- ¡No exageres solo fue un golpecito!
- ¡Me estrelle contra un poster por tu culpa!
Itachi voltea y una gran gota de sudor resbala por su nuca al ver a Asahi tomando de la mano a Daisuke quien tiene la cara alzada hacia arriba, la camisa manchada de sangre así como la cara, dicha sangre sale de la nariz que se le ve quebrada. Al tener la cabeza alzada Daisuke no ve por donde va así que Asahi parece estando guiando. Conociéndolos sabe que Asahi seguro se la quebró porque su hermano se pasó de pervertido, lo que lo hizo suspirar con pesadez.
En cuanto Kushina está muy sonrojada con la cara inclinada hacia abajo, su corazón no deja de latir tan acelerado y su estómago siguen esas mariposas bailando. Ella alza la mirada y se topa con la de Itachi, ambos nerviosos la vuelven a desviar, incluso a Itachi se le sonrosaron levemente las mejillas.
Un fuerte golpe los hace voltear viendo a Asahi con el puño sobre la mejilla de Daisuke quien tiene una mano en la nalga de ella.
- ¡Deja de pegarme! –Daisuke se soba la mejilla adolorido.
- ¡Pues deja de manosearme!
- ¡Tengo derechos y me lo debes por hacer que me golpe!
Itachi suspira con pesadez y se pone de pie, extendiéndole una mano a Kushina.
- Llevare a Daisuke al hospital, se ve mal esa nariz y si los dejo seguir Asahi lo terminara matando. –dice resignado, no se quiere ir, se quiere quedar con ella y seguir besándola.
Kushina asintió y le tomo la mano, aceptando su ayuda, pero él jalo de más y la atrajo hacia él, sacándole un jadeo de sorpresa.
- Me gusta besarte. –le susurra sobre los labios antes de volverla a besar, sorprendiéndola.
Esta vez él la tomo de la cintura para acercarla más a él y Kushina le rodea el cuello con los brazos. El beso es igual de tierno que el anterior, solo que en este Kushina perdió un poco de torpeza.
- ¡Ah! ¡Es nii-ch…!
Daisuke no termina su frase porque Asahi le codea las costillas, sacándole un jadeo de dolor.
- ¡Asahi deja de pegarme!
Kushina se sonrojo mas, los han visto. Itachi pego su frente con la de ella y también sonrosado suspiro resignado. Ya no hay vuelta atrás y besándola él no espero menos, no quiere que haya vuelta atrás, se cansó de huir de lo inevitable y que ella lo deje besarla es porque le atrae, sabiendo eso menos quiere retroceder.
- Vamos o terminara matándolo.
- ¡Ve tú! ¡Yo tengo que llegar a casa, no lo he hecho! –Kushina se separa rápidamente de él y le da la espalda, le da pena no solo se besó con él sino que los han visto.
- Per…
- ¡Nos vemos! –Kushina salta a uno de los árboles y se va saltando de árbol en árbol, yendo muy rápido.
- ¡Espe…! –Itachi frunce el ceño porque ella se haya ido así, y sola, ella no debería andar sola en la noche y vistiendo así. – ¿acaso ella se arrepiente de responderme los besos? –la idea lo hace fruncir el ceño, él siente de todo menos arrepentimiento.
- ¡Deja de tocarme el culo! –grita Asahi y seguido le da una bofetada.
- ¡Es culpa de tu culo que me llama a gritos! ¡Y deja de pegarme!
Itachi suspira con pesadez, si va atrás de Kushina esos dos terminaran matándose, o más bien su hermanito terminara muerto y desangrándose por culpa de esa nariz rota.
A Naruto se le antojo un tentempié nocturno, sale de la cocina dándole una mordida a su sándwich súper jumbo, justo cuando la puerta principal se abre. Rápidamente prende el foco y se sorprende al ver a su sonrojada y muy agitada hija que lo ve sorprendida y…
- ¡¿Por qué vistes así?! –exclama escandalizado, su bebita enseña mucha carne.
- ¡Tengo sueño, iré a dormir! –Kushina huye rápidamente hacia las escaleras
Naruto corre haciendo rechinar sus pies en la madera al detenerse al pie de las escaleras.
- ¡Espera Kushina, quiero explicaciones sobre esa ropa y porque tienes la cara tan roja y estas agitada! –no, no se quiere montar una telenovela pero su niña viste muy provocativa y tiene cara de que ha tenido un fogoso faje sino es que más.
- ¡Descansa oto-chan! –se oye su grito antes de que se oiga la puerta ser azotada y puesto seguro.
- ¿Qué pasa? –Ino adormilada y vistiendo una provocativa bata esta al pie de la escalera viendo a Naruto con cara de acongojo.
- No sé, y espero que no sea lo que pienso o habrá una cacería de pervertidos pronto y el mocoso Uchiha será el primero en caer. –dice sombrío y amenazante haciendo que una gran gota de sudor resbale por la nuca de Ino.
- ¡Kya…! –exclama Kushina al dejarse caer en su cama, rodando en ella. –aun puedo sentir sus labios. –sonrojada lleva dos dedos a sus labios, apenas rosándolos. – ¿Por qué me beso? ¿Le gusto? ¿Sintió lastima? –Kushina agita su cabeza, no debe ser positiva, la beso y más de una vez, eso debe significarse algo.
Tal parece que esta vez Asahi se pasó, tiene la cara hinchada en la zona cerca de la nariz y la nariz ni se diga, parece una pelota, aunque se la acomodaron y curaron, lo hinchado no se ira en unos días.
- Cuando el viejo me vea se va a mofar, más si sabe que me lo hizo una mujer… que no se burle que a él oka-chan lo deja peor. –Daisuke está sentado en una banca fuera del hospital teniendo mueca de malas pulgas, tiene un gran parche en la nariz, su playera sigue manchada de sangre tanto como su chaleco.
Asahi está sentada a su lado viéndolo apenada, le quedo muy feo, esta tan hinchado y morado de la zona cerca de la nariz y tiene ese gran parche. Itachi fue por unos refrescos a la máquina de enfrente esperando que no se maten.
- Lo siento. –le dice apenada.
- Bésame. –pide berrinchudo.
- ¿Ah? –Asahi se sonroja.
- Hazlo o no te perdono. –Daisuke se muestra más berrinchudo, haciéndosele más lindo.
Muy sonrojada y avergonzada le toma el rostro para voltearlo. Verla así se le hizo tan linda que el coraje desapareció al instante.
Ella unió sus labios con los de él con la intensión de darle un beso inocente que él se encargó de profundizar.
Itachi voltea teniendo los refrescos en mano y dejo su paso en el aire a la vez que borra su sonrisa al verlos besarse, sorprendiéndolo.
- Dijiste que solo un beso. –le dice al romperlo, no pudiéndose separar porque él le tomo el rostro no dejándola.
- Eres mi novia ¿no? Mímame como tal. –exige más berrinchudo, sonrojándola aún más de ser posible.
- Novia ¿ah?
Asahi se separa de Daisuke como si quemara e inclina la cabeza hacia abajo, deseando ser tragada por la tierra. Daisuke mira a su hermano con fastidio porque los interrumpiera e Itachi le sonríe de forma ladina porque se lo merece, ellos lo interrumpieron primero.
- ¿Qué haré con ustedes?... pelean tan fácil como se besan –comenta con burla y Daisuke bufa.
- ¡No molestes! –le grita ella avergonzada y molesta, divirtiendo a Itachi.
Sentado en la cama completamente desnudo esta Matsu, limpiándose la sangre en su toroso que ha adquirido nuevas marcas al igual que su espalda que sigue manchada de sangre.
Isae también desnuda esta acostada boca abajo en la cama, apoyando sus codos en ella y fumando un cigarro, no le importa su desnudez, al igual que él, ni siquiera una manta la cubre.
- ¿No se me paso la mano? –pregunta mirándolo de reojo y Matsu ríe con burla.
- No… has mejorado. Te he entrenado bien. –le dice mirándola por sobre su hombro.
- No soy un perro imbécil. –Isae apaga su cigarro en su espalda sacándole un gemido de placer y ella se acostó boca arriba en la cama, colocando un brazo sobre su frente.
- No, eres mi puta, ya te lo he dicho. –Matsu se acuesta de perfil alado de ella, mirándole sin descaro esos pechos que tanto mordió e hizo sangrar, viéndolos como una obra de arte. – ¿esta fue de cuando lo perdiste? –Matsu le rosa con sus dedos la gran cicatriz en su vientre, sintiéndola tensar y ella le golpeo la mano con brusquedad para que la quite y se volteo dándole la espalda.
Matsu alza una de sus cejas, esa cicatriz siempre le ha gustado y sabe que ella la odia. A él le gusta por la forma en que está hecha y porque sabe que esa cicatriz la rompió y la hizo perfecta a sus ojos. Aun estando ella absorta en el placer si él le toca esa cicatriz se tensa y se enfría, incluso lo ha dejado caliente, yéndose molesta, por eso cuando están follando evita tocarla.
- ¿Qué sabes de eso? –Isae frunce el ceño, se supone lo que paso solo lo saben su madre, padre, Naruto y los Uchiha, sospecha que Minato también... –ahora que recuerdo también el mocoso hermano de Kairi estuvo, seguramente se lo dijo a su hermana y ella divulgo el chisme. –Isae aprieta con fuerza los puños, enterrándose las uñas, es su humillación y dolor más grande, entre más gente lo sepa más doloroso y humillante es, ya suficiente tiene con que Seiki lo sepa.
- No mucho. –Matsu se encoge de hombros con indiferencia y estira su mano para del buro tomar un cigarro y prenderlo. –Kairi solo dijo que el mismo padre de tu hijo nonato lo mato, apenas consiguió decirme algo, el estúpido y celoso de su esposo la ve cerca de mí y se la lleva. –Matsu suelta el humo.
- Estúpida Kairi, te enseñare a meterte en tus propios asuntos y no hablar de lo que no te concierne. –Isae apretó con más fuerza los puños, sangre ya le sale de las manos donde se está clavando mucho las uñas.
- Por lo que veo te atravesó completamente. –Matsu le acaricia la cicatriz en la espalda que está a la altura donde ella tiene el vientre.
Isae lo volvió a golpear y se cubrió con la sabana y Matsu frunce el ceño, él adora esa cicatriz, odia que ella se avergüence de ella y no lo deje contemplarla.
- Vete. –le ordena fría.
Él le hizo recordar, aunque siempre lo tenga presente trata de no acordarse, cosa imposible, no tendrá jamás hijos y si ella no hubiera sido tan estúpida el suyo tendría ocho años ahora, jamás sabrá si hubiera sido niño o niña, jamás sabrá como seria, ni siquiera puede imaginárselo. Sin poder evitarlo lagrimas salen de sus ojos como siempre que se acuerda de lo que perdió por ser tan estúpida e ingenua.
- ¡Vete! –le grita, no quiere que ese desgraciado sádico la vea así.
Matsu frunce el ceño y su expresión se tornó sombría.
- Estoy celoso de quien te haya provocado tal dolor, porque haga lo que te haga no creo conseguir dañarte en ese extremo. –le susurra sombrío en el oído y ella voltea dándole una bofetada que le volteo el rostro.
- Espero hayas aprovechado esta noche porque será la última. –le dice ella furiosa.
Matsu la mira de reojo y muestra desagrado al verla llorar, tornándose más sombría su expresión.
Matsu se puso de pie, se colocó el bóxer y los pantalones, ella le dio la espalda, solo oyendo como se viste, llorando de forma silenciosa, ese dolor es de ella y solo de ella, quiere llorarle a su hijo no nato ella sola y sufrir sola el dolor de no poder ser madre nunca.
Sin decirle nada él salió de la habitación y cuando ella oyó la puerta cerrarse se permitió llorar con mucho sentimiento, como una mocosa, colocándose en posición fetal y abrazándose a ella misma.
Matsu tiene su espalda pegada en la puerta, su rostro está inclinado hacia abajo y su expresión se ve espeluznante, el llanto de ella lo escucha a la perfección.
- Mujer estúpida. –teniendo sus puños fuertemente apretados se endereza y se encamina hacia la salida principal, estaba planeado que se iría mañana temprano pero se piensa ir ahora mismo.
Continuará
feliz dia del amorsh y de la amistad para todas! para las que no tuvieron con quien salir como yo esta noche aqui yo las entretengo con ste capi, espero les haya gustado
aww... yo quiero un hombre que me diga: yo no hago el amor, yo cojo jojojojojo
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
