Disclaimer: Digimon no me pertenece.

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Forelsket

-La euforia que se experimenta al empezar a enamorarse-

La encontró desaliñada en el suelo, en un pedazo de césped que a centímetros de su hombro —donde descansaba una trenza amarrada con el moño del uniforme—, se volvía calzada. Autos intrusos rugían de vez en cuando sin alterar su aburrimiento.

—Mimi-san. —El saludo de Takeru se fue con el viento. Mimi se sentó doblando las rodillas, balbuceando una respuesta.

La dejó con su expresión de escondida aturdidez un rato. Luego comenzó a hablar, como si hubiesen dejado una conversación a medias y él la estuviera retomando.

—Y todos reímos, porque hasta Iori lo sabía.

—¿De quién se reían? —Por primera vez se interesaba verdaderamente en la presencia de su amigo. No le gustaba no entender pláticas ordinarias.

—El Superior Jou. —A Mimi se le encresparon los sentidos—. Los chicos estuvimos ayer en casa… ¿Estás bien?

Ella gimoteó, pegó un grito rasposo y enfocó la hecatombe que llevaba desarrollándose las últimas semanas en su cabeza hacia afuera, a Takeru.

—¡No lo soporto! Se supone que yo le gusto, no lo ha dicho, pero lo sé, nunca me equivoco en estas cosas, y yo también estoy… confundida. Tal vez me ilusioné en vano, típico de mí —resopló cayendo de nuevo entre la hierba—. ¿Por qué sonríes?

—Bueno, ya sabes lo que dicen: «¿cómo sabes que le gustas a Jou? Cuando te mira los zapatos en lugar de mirar los suyos»٭. Confía en ti, y en él.

Mimi puso cara de estar reflexionando cuando no lo hacía, perdida en su amor inentendible... para Jou.


٭Ese es un chiste nativo de Finlandia que originalmente dice; ¿cuándo sabes cuando le gustas a un finés? Cuando te mira a los zapatos en vez de mirar los suyos.