Bueno chicos decidí continuar la parte de Ritsu para no dejar esta parte a medias. Disfruten del cap. :) Les recomiendo que tengan a la mano la canción de Daft Punk llamada Something About Us.
Ritsu sabía perfectamente que Yomi no era Mio. Si bien el parecido físico era sorprendente, cada una tenía diferente personalidad y por consecuente diferentes gustos. Ya llevaban una semana desde que comenzaron a salir, pero ese pensamiento la seguía agobiando.
La baterista se encontraba en su descanso en la cafetería mientras aquel pensamiento sobre Mio la sorprendió. Habían pasado tantas cosas desde que llegó a Paris que le había dejado de escribir a su amiga. Fue hasta ahora que había notado la poca falta de interés que tenía en recordar a la bajista, ya ni siquiera en las noches soñaba con ella. Sería acaso que el conocer a Yomi haría que olvidara los sentimientos que tenía por su amiga?
O sólo estoy reemplazando a Mio con Yomi? Pues de verdad se parecen tanto.
Además descubrió un hecho unos días antes: la mayoría de los franceses padecían de homofobia al parecer. Este hecho la incomodaba de sobre manera y aunque Yomi le dijo que no habría de que preocuparse, no podía evitar sentir vergüenza con cada mirada de desprecio que apreciaba en algunas personas. Es esto lo qué ella pensaba que sería capaz de enfrentar si lograba ser algo más que la mejor amiga de Mio? Era más sencillo imaginarse como la protectora de Mio que enfrentarse a lo que era parte de la realidad.
Decidió que lo mejor era no pensar más en esa clase de cosas, llevaba tanto tiempo pensando que ya le dolía la cabeza. Se alisto para volver al trabajo lo que restaba de la tarde, después de todo hoy había más gente que en días anteriores, no tendría ni un momento para volver a pensar en estas cosas. No había tardado mucho en aprender cómo funcionaba el restaurante, por lo tanto el Sr. Bernard opto por ponerla de mesera, pues en poco tiempo Ritsu se había hecho de algunos fans. Nunca faltaba el chico que sólo iba a comprar un café para ser atendido por la baterista.
La tarde paso rápido entre tanto trabajo y la hora de cerrar el local llegó. Ritsu estaba ayudando en la limpieza del local cuando Emily entró al local, a veces llegaba a ayudar en las tardes cuando la escuela y sus tareas se lo permitían. En el tiempo que llevaba Ritsu trabajando ahí Emily se había convertido en una amiga de confiar, por lo tanto no se sorprendido cuando la chica le pregunto qué clase de relación tenía con la chica que iba a visitarla seguido a la cafetería. Al principio Ritsu trató de ocultar la verdad.
"Es sólo una amiga"
"Claro y yo soy Juana de Arco. Vamos Ritsu, no creo que sea normal que venga casi todos los días cuando cerramos la cafetería y te lleve a quien sabe dónde."
"Bueno, supongo que tenía mucho que no escuchaba a alguien que hablara japonés. Es más fácil volverte amiga de una persona cuando estas en un lugar desconocido y ambas provienen del mismo lugar. Me explico?"
"Quieres decir que porque ambas son japonesas y se encuentran lejos de Japón, tomarse de las manos es la mejor forma de volverte su amiga?"
"No tiene nada de malo tomarse de las manos… Espera!" Ritsu nunca había mencionado que se tomaban de las manos, entonces cómo sabía Emily eso. Acaso ya las había visto. "Tú acaso…"
"Qué si las he visto? Sí. Una vez las vi tomadas de la mano y no sólo eso…" La sonrisa en Emily dejaba muy en claro que se estaba divirtiendo con la situación.
"Qué más viste?" La cara de Ritsu era una de preocupación.
"Entonces admites que tú y esa chica están saliendo?" La mirada de Emily se tornó seria y en su rostro ya no se hallaba esa sonrisa de antes.
"Eh… No pensarás que ella y yo somos pareja. O sí?" Ritsu se había hecho de repente más pequeña de lo normal.
"No puedo ver qué más puede ser." La mirada de Emily se volvía cada vez más seria y Ritsu ya no podía soportar tener esa mirada encima.
"Ah! Mou! Si estoy saliendo con Yomi, contenta?" Ritsu cedió ante la presión gritando a los cuatro vientos, por suerte solo ellas se encontraban en el local.
"Si, ya estoy satisfecha" El rostro de Emily volvió a adquirir esa sonrisa burlona, dejando a Ritsu desconcertada.
"No me vas a decir algo más?"
"Cómo qué?"
"No lo sé. Es sólo que pensé que te ibas a molestar o algo así."
"No tengo porque decirte nada. Tu puedes hacer lo que quieras"
"Sólo me vas a decir eso?"
"Bueno si quieres que te diga algo más cuéntame cómo es que empezaron a salir."
"Ah, pues verás…"
Ritsu le contó todo sobre Mio y de cómo Yomi se parecía en exceso a su mejor amiga. También le dijo sobre cómo se sentía cuando salía con Yomi, las miradas que tenía la gente era demasiado intimidantes para ella. Emily le comentó sobre la situación que se vivía en esa ciudad con respecto a ese tipo de relaciones y que debía de tener cierto cuidado pues a veces las personas se tornaban violentas. Este comentario dejo a Ritsu un poco asustada pues no esperaba que llegaran hasta ese extremo, por lo menos en Japón era un poco más tolerante la situación por lo que ella se había dado cuenta.
Terminada la limpieza en la cafetería, las chicas tomaron rumbo hacia su casa. En el camino siguieron platicando sobre Ritsu, Emily le dejó muy en claro que tenía que pensar bien las cosas antes de poder seguir con la relación, pues a su parecer Ritsu estaba tratando de reemplazar a su amiga. Ritsu no pudo descartar esa idea pues ya también lo había pensado esa misma tarde. Una vez más, esos pensamientos no la dejaban en paz. Y poco antes de que llegaran a la casa, Emily le dio un par de consejos para evitar tener algún tipo de accidente con las personas que pudieran verla feo y también le dijo que lo mejor era que no le comentara nada a Charlotte y a su padre, no sabía cómo lo tomarían si se enteraban.
El día siguiente Ritsu lo tendría libre y por lo tanto vería a Yomi. Sólo que esta vez se sentía diferente, no sabía cómo describirlo pero al parecer todo lo que había hablado con Emily la noche anterior se había quedado muy grabado en su mente. Ansiedad, miedo, preocupación, tristeza. No estaba realmente segura cuál de todas esas emociones estaba presente en ella.
Casi a medio día, la baterista se encontraba de pie frente a la universidad donde estudiaba Yomi. Habían acordado de verse en ese lugar, pues según la baterista quedaba cerca de un lugar que quería visitar con ella. No paso mucho tiempo antes de que Yomi saliera a recibirla. Quiso acercarse a Ritsu para darle un beso en los labios, pero la baterista giro el rostro.
"Qué te sucede Ritsu, acaso no quieres saludar a tu novia como se debe?" Yomi no parecía del todo molesta al contrario hizo un pequeño puchero que hizo que Ritsu se sintiera un poco mal.
"Es que hay mucha gente viéndonos, no me siento a gusto"
"Ya te dije que no importa lo que ellos digan. Tú me gustas y punto"
"Será mejor que nos vayamos. Tengo algo muy especial para ti"
"Esta bien"
La pareja tomó dirección hacia una de las calles principales del lugar aunque en todo momento Ritsu evitó tener mucho contacto con Yomi, no podía dejar de pensar en lo que Emily le dijo. Por una parte Yomi no dijo nada pero se sentía molesta de que la bajista tomara ese tipo de acciones para con ella. Durante el camino Ritsu no dijo hacia donde se dirigían, lo único que menciono es que era un lugar que siempre quiso visitar cuando estuviera en esta ciudad. Por la dirección que estaba tomando, Yomi dedujo que se dirigían al Museo de Louvre.
En efecto, la pareja llego a la explanada donde se encontraba aquella pirámide de cristal que daba entrada al museo. En todo el tiempo que la baterista había pasado en Paris no había querido visitar el museo por razones que sólo ella sabia y que estaban relacionadas con cierta persona. Ahora que estaba con Yomi pensó que sería una gran oportunidad para visitar el museo, más no contó con que su acompañante no gustaba de ese tipo de cosas.
"De verdad vamos a entrar ahí?" Yomi tenía una cara de desagrado ante la idea.
"No quieres entrar? Veras que puede ser muy entretenido" Ritsu trató de sonar lo más convincente posible.
"Este tipo de cosas me aburren. Quién se divertiría en un lugar como este? No me digas que te gustan las cosas de este tipo."
"No tiene nada de malo hacer este tipo de cosas de vez en cuando. Una amiga muy querida me enseño a apreciar estas cosas que dices son aburridas" La voz de Ritsu comenzaba a tornarse seria.
"Pues esa amiga tuya debe ser tan aburrida para hacer este tipo de cosas. Pensé que serias otro tipo de chica, no una que se junte con gente aburrida"
"No te permito que hables así de mi amiga aunque seas mi novia" En la mirada de Ritsu se comenzaba a ver como el enojo iba creciendo. No iba a permitir que nadie hablara de Mio de esa forma.
"Si tanto la defiendes porque no mejor te vas con ella?" Yomi también comenzaba a enojarse más con el rumbo que tomaba la plática.
"Yo… no puedo hacer eso" Ritsu de repente agachó la mirada pues sabía que todo esto se había dado por huir de Mio.
"Oh? Y porque no puedes?"
"Porque yo…"
"Anda! Dime" Yomi comenzaba a alzar la voz. "No será que te aburriste de estar con ella? Bueno no te culpo, yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar"
"No es eso! Maldición! Si quieres que te lo diga lo haré de una vez!" Ya no podía aguantar más. Además la situación le había dejado muy en claro una cosa: no podía seguir esperando que Yomi actuara como Mio. "Me enamore de ella. Yo me enamore de mi mejor amiga! Y lo peor es que acepte ser tu novia porque te pareces mucho a ella pero ya me di cuenta que no es así."
"Mio" La voz de Yomi fue un susurro apenas audible. "Fue así como me llamaste la primera vez que nos vimos. Entonces significa que no sientes nada por mí?"
"Yomi… yo… Lo siento" La voz de Ritsu fue apenas audible pero no podía seguir mintiéndose ni mucho menos seguir mintiéndole a Yomi.
Yomi no dijo nada más, pero Ritsu nunca olvidaría ese rostro lleno de tristeza y dolor con el que Yomi la vio por última vez antes de irse.
Ritsu regresó a su casa donde se encontró con Emily que estaba en la sala leyendo un libro mientras tomaba el té. Una vez más se acordó de Mugi con esa escena. Cuando Emily se dio cuenta de la llegada de la baterista se sorprendido un poco pues no esperaba que llegara tan pronto. Ritsu solo le dio una mirada triste antes de soltarse a llorar. Todo el camino de regreso evito llorar pues aún le quedaba un poco de orgullo. Después de unos minutos la baterista logro calmarse.
"Ya no puedo quedarme aquí Emily."
"Pero que dices, qué fue lo que pasó?"
"Creo que termine con ella. Iba a llevarla al Museo de Louvre pero resulta que a ella no le gusta el arte y comenzamos a pelear. No sé cómo terminé diciéndole que estaba enamorada de otra persona y ella se fue. Ya no quiero estar aquí."
"No es para tanto, es cuestión de tiempo para que se te pase"
"De ninguna manera puedo estar aquí. Como quieres que me quede si podría volverla a ver. Ya te dije que se parecen tanto, no podría soportar verla con una mirada llena de odio y resentimiento sin pensar que esa puede ser la misma mirada que podría tener Mio."
"Y la mejor manera es irte de aquí? Otra vez estas huyendo Ritsu" La mirada de Emily era una de reproche.
"No, por supuesto que no. Pero ya te dije que no puedo quedarme aquí."
"si tanta es tu terquedad a dónde te piensas ir?"
"Hay un lugar al que puedo ir, ya estuve ahí antes. Tengo a alguien que podrá ayudarme."
"No creo que sea buena idea, pero parece que no voy a poder detenerte cierto?"
"Así es Emily. Pero antes de irme tengo que hablar con tu padre a ver que excusa le invento"
"Y qué pasará con tu amiga? Me habías dicho que le escribías cartas pero nunca te vi hacerlo."
"Todo lo que ha pasado desde que llegue a esta cuidad hizo que de alguna forma me olvidara de ella por un tiempo. Pero ahora que pasó lo de Yomi no creo que tenga el derecho de volverle a escribir más."
"Ni siquiera le dirás que piensas irte de aquí?"
Ritsu se quedó callada por un momento pensando si debía o no decirle a Mio. Según desde su perspectiva, creía que había traicionado a Mio al haber salido con Yomi sumándole también que en todo el tiempo en Paris no se tomó la molestia de escribirle ni una sola carta desde antes de que comenzara a trabajar en la cafetería. Cómo podía escribirle a Mio después de todo lo sucedido?
"Será mejor que no sepa. Además es poco probable que quiera saber de mi si ni siquiera le he mandado algo."
"Estas segura?"
"Totalmente"
Dos días después de preparar todas las cosas para su viaje y de explicarle al Sr. Bernard el motivo de su partida repentina (Le comentó que había recibido una llamada de un conocido y que le pedía que fuera a ayudarle con un proyecto), la baterista ya estaba lista para irse. En esos dos días no había recibido ninguna visita por parte de Yomi, no la culpaba, aunque al final le hubiera gustado despedirse de la mejor manera de ella. No todo se puede en la vida.
La familia que la había hospedado en su casa decidió acompañarla hasta el aeropuerto una vez más, Ritsu se había ganado el cariño de las personas que la rodeaban. Y con esto otra despedida se acercaba. El primero en despedirse fue el Sr. Bernard, sentía mucho que la chica tuviera que irse de repente pues la cafetería perdería algunos clientes. Ritsu no pudo evitar reír ante el comentario, pero antes de que dijera algo, el señor se acercó a abrazarla y a revolver su cabello. Por cierto, la baterista había dejado de usar su diadema y ahora portaba su flequillo suelto. Ritsu le devolvió el abrazo pues realmente se había comportado como un padre con ella. La siguiente fue Charlotte, ella también se despidió con un abrazo y unas cuantas lágrimas, a pesar del poco tiempo que pasaron juntas, la más pequeña de las hermanas se había encariñado mucho con ella.
Por último siguió Emily quien le deseo que a donde iba encontrara un poco de calma pues lo necesitaba mucho. Le dijo también que siempre contaría con ella si lo necesitaba y que la apoyaría como la amiga que era para la baterista. Ante esas palabras, Ritsu comenzó a llorar y sin pensarlo dos veces, fue ella quien abrazo a la joven francesa. Ritsu le prometió que haría todo lo posible para que una vez por todas arreglara todo este asunto de sus sentimientos y Mio. Esta vez sería su último viaje antes de regresar a Japón. Ya era hora de abordar el avión. Esta vez la cuidad a donde llegaría no sería desconocida para ella.
El vuelo no duró ni una hora, era el vuelo que menos tiempo le había tomado en toda su vida a Ritsu. La llegada al aeropuerto le trajo muy buenos recuerdos, el aeropuerto de la cuidad de Londres no había cambiado nada. Esta vez no tuvo ningún problema al pasar por la aduana, ni mucho menos tuvo problemas para llegar al hotel, por supuesto el mismo hotel en el que se había hospedado con las demás chicas en su viaje de graduación. Ya en el hotel lo primero que haría sería visitar aquel restaurante de sushi del cual nunca pudo probar ni un solo rollo.
Así pues tomó dirección hacia el lugar, decidió que lo mejor era tomar esta vez la ruta turística pues podría ver que había de nuevo en la cuidad. Pasó por varias tiendas de ropa, de música y algunas tiendas de antigüedades antes de llegar a la pequeña entrada del restaurante. Esta vez sabía perfectamente que no tendría que tocar para comer.
Al entrar se dio cuenta que había mucha gente, tal parece que le había ido bien al negocio en el tiempo transcurrido. Lo mejor era tomar asiento en frente de la barra y ver qué clase de platillos se ofrecían. Cuando por fin se decidió por un plato de sushi con cubierta de mango, fue interrumpida por una voz que reconoció al instante.
"Oh! Eres tú!"
"Eh? Si soy yo!"
"La baterista del grupo que estuvo en la inauguración del restaurante"
"Si soy yo."
"Me alegro que hayas venido. Y las demás chicas?"
"Esta ves decidí venir yo sola"
"Bueno no importa mucho, además has llegado en un buen momento"
"Qué clase de momento es este?"
"Parece ser que el baterista de nuestro grupo ha sufrido un accidente y no va a poder presentarse en un tiempo."
"Eso significa que me dejarás tocar la batería?" Realmente era una buena oportunidad para ella. Parece ser que el destino se ponía de acuerdo para ayudar a la baterista.
"Por supuesto, es más, de una vez te presentare con los demás integrantes de la banda" El gerente del establecimiento tomó a Ritsu de los hombros y la llevó hasta el otro lado donde se encontraba el escenario.
"Espere aun no empiezo a comer." Y al parecer también el destino había decidido que no probaría nunca un rollo en ese restaurante. Ya resignada se dejó arrastrar por él.
El gerente hizo las presentaciones pertinentes. El grupo constaba de cinco integrantes sin contar al baterista lesionado, la vocalista, un tecladista, un bajista, un chico en la primera guitarra y una chica en la segunda. Después de una pequeña prueba que le hicieron a Ritsu, el grupo aprobó que la chica se integrara. Por lo tanto comenzaría a trabajar al día siguiente. Luego de eso, la baterista fue llevada a la oficina del gerente donde se hizo el contrato formal. Esta vez sería libre de escoger su vestimenta, nada de uniformes molestos.
Al día siguiente Ritsu se encontraba frente a la batería, checando que el instrumento estuviera en perfectas condiciones. Había pasado mucho tiempo desde que había tocado la batería, sentía que había sido toda una eternidad desde la última vez que lo había hecho. Pero no por eso dejó de cargar con sus baquetas, aquellas baquetas con las que había tocado durante su estancia en el club, aún conservaban el logotipo que Yui le había dibujado a cada una de ellas.
Ya se había acostumbrado a presentarse ante muchos desconocidos, cosa que comenzó a ser costumbre precisamente en este establecimiento. Aquella vez se encontraba en compañía de sus amigas y no había sentido tanto la presión del momento. Esta vez se encontraba en un grupo desconocido para ella pero todos le mostraron un gran apoyo y amabilidad, haciendo que se sintiera más cómoda al tocar. El primer día fue el más difícil de todos, debido a que hubo veces que se adelantaba en los tiempos, no había perdido esa costumbre.
Los días siguientes fueron más llevaderos, lo que si extrañaba era tomarse un descanso para poder tomar un poco de té hecho por Mugi mientras bromeaba con Yui, lo cual haría que fuera golpeada por Mio al mismo tiempo que Azusa la regañaba por ser tan infantil. En pocas palabras extrañaba aquellos días en el club de música ligera. Pero ahora sabía que lo mejor era avanzar hacia delante, le había prometido tanto a Alexei como a Emily que esta vez arreglaría las cosas.
Y una vez más parecía que el destino le daba una patada en el trasero.
Cierto día mientras se encontraba en el intermedio, sintió un terrible Déjà vu. Una vez más vio entrar a una chica de cabellera larga y oscura, en el rostro de la chica se veía claramente que estaba buscando a alguien. De primer momento, Ritsu creyó que se trataba de una alucinación pues no había forma de que Mio supiera que se encontraba ahí. Los únicos que sabían dónde se encontraba la baterista era la familia Bernard, la cual se encontraba en Paris, lo cual significaba que para que Mio llegara a Londres primero tendría que haber ido a Paris y llegar a la cafetería. Cuántas posibilidades existían en el mundo de que Mio hiciera todo eso sólo para encontrarse con Ritsu?
No pudo pensar por más tiempo, los ojos de Mio se encontraron con los ojos color miel de la baterista. Fue en ese momento que Ritsu no tuvo ninguna duda, esta vez realmente se trataba de Mio, no era otra gemela. No había forma de que confundiera ese color gris que tanto amaba ver en los ojos de la bajista. Por poco se pellizcaba el brazo para darse cuenta que no se trataba de un sueño.
Antes de que Mio llegara al escenario, Ritsu habló con los chicos del grupo y les pidió un favor. Ya hace mucho tiempo que se había aprendido esa canción. Le gustaba mucho el ritmo que llevaba y aunque en aquel entonces no entendía del todo la letra pues odiaba el inglés, ahora que manejaba el idioma sabía perfectamente lo que la letra decía. Y aunque la canción fuera muy cursi y le daba comezón, cedió una vez más a su impulso de idiotez. Era una oportunidad que no perdería. Los chicos tomaron sus respectivos lugares al igual que Ritsu se acomodaba frente a la batería mientras que Mio miraba atentamente cada movimiento que hacia ella. Antes de comenzar a cantar, Ritsu empezó a hablar.
"Bueno, esta es la primera vez que hacemos esto, pero es una ocasión muy especial" Desvió la mirada hacia donde se encontraba de pie Mio. "Esta es una canción que siempre le quise dedicar a una persona muy especial para mí, pero nunca lo hice porque tenía miedo de que me rechazara."
Mio escuchaba atentamente cada palabra que la baterista pronunciaba, no podía creer que fuera capaz de decir semejante cosa en frente de tantas personas.
"Aún ahora tengo miedo de que así sea, pero qué sería del amor si uno no se atreve a tomar riesgo? Esta canción se llama Something About Us y se la dedico a la persona más importante para mi en toda mi vida" La baterista dio la típica señal de inicio con sus baquetas. Conforme avanzaba la canción se preparaba para cantar.
"It might not be the right time
I might not be the right one
But there's something about us I want to say
Cause there's something between us anyway"
Sin aparatar ningún momento la mirada de Mio, Ritsu estaba muy atenta a las reacciones que tenía la bajista con cada línea que entonaba.
"I might not be the right one
It might not be the right time
But there's something about us I've got to do
Some kind of secret I will share with you"
Y antes de que pudiera seguir la siguiente línea, bajo la mirada por un momento. Sabía que la parte que seguía era la más importante, la que con pocas palabras podía definir claramente todos los sentimientos que había ocultado y reprimido por tanto tiempo. No había forma de arrepentirse ni quería hacerlo, así que levantó la vista decidida a seguir cantando, poniendo en su mirada todos los sentimientos que tenía en ese momento.
"I need you more than anything in my life
I want you more than anything in my life
I'll miss you more than anyone in my life
I love you more than anyone in my life"
La canción seguía a paso lento muy al contrario que su corazón que corría tan aprisa que sentía que terminaría explotando en su interior. Pudo ver en el rostro de Mio que unas cuantas lagrimas corrían por sus mejillas. Acaso Mio se había ofendido con esa canción? O acaso era otra cosa?
Notas finales:
Esa canción es una de las pocas que pienso dedicarle a mi persona especial (Cuando la tenga XD). Son de esas canciones que se dedican solo a una persona una vez en la vida.
Por otra parte ya estamos entrando en la recta final de esta historia. Tal vez dos o tres capítulos más, no sé, todo depende de que tanto pueda alagar el final.
Muchas gracias por leer esto y por sus comentarios.
Nos vemos la próxima semana :)
