Antes de seguir con el capítulo quiero darles una aclaración, lo cierto es que leo cada uno de sus comentarios, me alegra ver diferentes opiniones, así que en respuesta de estas, solo diré que todo a su debido tiempo, por supuesto a lo largo de la historia se desarrollaran una serie de cambios, sin embargo no me atrevo a revelar ninguno de estos para poder mantener al lector al margen de la historia, espero no sea ningún inconveniente para ustedes es únicamente para favorecer el drama que poco a poco se va acrecentando . Sin más que anunciar, disfruten el siguiente capitulo
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Recuerdo que cuando era pequeña una vez mi madre mencionó que los ojos eran la ventana del alma que a través de ellos era posible indagar en el pensamiento de dicha persona, lo cierto es que nunca entendí sus palabras, después de todo yo solo era una niña, sin embargo hasta este momento pude ver la veracidad de sus palabras, ver a Sasuke a los ojos de esta manera tan íntima era algo sencillamente único, él estaba solo a centímetros de mi rostro podía ver su pupila dilatarse y contraerse con los cambios de luz del salón, eran unos bellos pozos oscuros, delirantes e intrigantes, podía perderme en ellos por horas y no sabría qué ocurriría a mi alrededor, sin embargo lo más embriagante de su mirada era que aunque pasaran horas jamás podría descubrir que revelaban ese par de ojos, todo el tiempo me mantenían en incertidumbre a la deriva, preguntándome que pensamientos recorrían su mente en un momento como este, no podía saber que pensaba más sin embargo estaba completamente segura que él sabía que ocupaba mi mente, aunque fuese un acto de debilidad por mi parte, solo podía aceptar que siempre que estuviese a su lado yo sería vulnerable.
Lo vi sonreír nuevamente para luego esconder su rostro entre mi cuello y hombro, y dar cortos besos, delicados y suaves, hasta lentamente llegar a mi oído y susurrarme un "ven conmigo", con él podría ir a la luna y no me importaría, sin embargo me había esforzado mucho durante esa semana para mantener la compostura, no quería lucir como una mujer influenciable y conformista, que con solo un par de palabras aceptaría incluso ir de la mano con su secuestrador; así que empleando el poco autocontrol que para esas alturas aún quedaba en mí, me pare en posición firme y negué suavemente
- No, no puedo hacerlo –dije tratando de mantener mi mirada firme en la suya, aunque en mi interior me encontraba a segundos de desmoronarme a sus pies
- No te niegues a ti misma Sakura, tanto tu cuerpo como tu desean venir conmigo, tu ojos te delatan –dijo sujetando mi mano con fuerza como si no quisiera dejarme escapar
Maldita sea, mis ojos siempre fueron como un libro abierto, por eso nunca vino conmigo el hacer una travesura, siempre seria descubierta
- Quizás sea cierto, pero lo correcto es negarme, esto no está bien y lo sabes Sasuke –dije tratando de separarme de él
- Nosotros no estamos bien –dijo para luego sonreírme tiernamente
Era la primera vez que veía una sonrisa como esa, para estas alturas, estaba segura que podría clasificar todas y cada una de las curvaciones de su boca, pero esta era nueva, si pudiese la pondría en un pedestal era simplemente magnifica. Sería la primera vez que notaria un sentimiento en su rostro, acaso después de todo lo ocurrido, yo aún tendría una oportunidad con él, si esto era una señal, era muy bien recibida. Toda barrera que hubiese instalado alrededor de mi corazón se derrumbó, era cierto no podía negarme, yo estaba muy mal, ese hombre me tenía muy mal, sabía que podía salir herida, siempre ocurría, pero siempre caía en el mismo error, y ahora recordaba porque, cada vez que un sentimiento tan profundo como el amor afloraba en mi interior a causa de un hombre, generaban los momentos más agradables de mi cotidiana vida, era entonces cuando encontraba el sentido de mi camino, quizás fallara en el intento, pero cada error significaba un progreso y cada progreso me llevaba a una meta y esa meta era mi propósito en la vida y lucharía por cumplirlo
- Nuevamente te quedas sin palabras –dijo mientras me tomaba de la cintura y me rodeaba con sus fuertes brazos
- Simplemente no sé qué decir –dije mientras llevaba mis delicadas manos a su ancha espalda y me aferraba a su elegante abrigo
- Yo sí, ven conmigo –luego tomó mi rostro mí me dio un corto beso en la frente
- Voy a salir lastimada y no quiero ser masoquista –dije enterrando mi rostro en su pecho y aspirando su aroma
- No es necesario que lo seas –dijo contra mi cabeza mientras depositaba otro beso en ella
- A que te refieres –dije esta vez viéndolo directamente a los ojos, necesitaba escuchar esa respuesta
- Si vienes conmigo te lo demostraré –dijo entrelazando una de sus manos con la mía
Lo medité unos segundos y levemente asentí, tenía dos opciones me llevaría al infierno o quizás al cielo, así que me arriesgaría a intentarlo, ya había llegado lejos no perdía nada con alejarme un poco más.
Atravesamos a la multitud de parejas mientras nos dirigíamos cautelosamente a la salida, di una ligera mirada hacia atrás y pude ver a Sasori en el bar hablando con unos compañeros, parecía sonreír, tal vez no notara mi ausencia, luego gire un poco más y vi a Tayuya hablando muy de cerca con un peli marrón, quizá ella no notara la de Sasuke tampoco, así que una escapadita no le haría mal a nadie.
Una vez llegamos a la limusina de Sasuke el mismo se posicionó a un lado y me abrió la puerta dejándome el paso libre, luego se adentró junto a mí, en el camino no dijo ninguna palabra, se formó un silencio que casualmente se sentía muy cómodo, durante el trayecto mantuvo su mano alrededor de mi cintura acariciándola ocasionalmente mientras yo dejaba reposar mi cabeza a un lado de su hombro. El viaje se me hizo realmente corto, en menos de lo que pensé me estaba conduciendo de la mano a paso firme hacia su cuarto, introdujo la llave y nos adentramos al lugar, no pasaron dos segundos después de que cerrara la puerta cuando mis pies dejaron de sentir el suelo, me vi siendo cargada en brazos de Sasuke, mientras el caminaba directamente hasta la que sería su habitación. Una vez allí me recostó suavemente en la cómoda cama para luego acomodarse a un lado de mí, mientras corría delicadamente unos cuantos mechones de mi rostro
- Lo he estado diciendo muy seguido estos últimos días pero simplemente no puedo evitarlo, luces hermosa Sakura –
- Te lo agradezco, no vale la pena que lo diga porque ya debes estar acostumbrado más sin embargo lo haré, tu luz sumamente apuesto –
- Tienes razón ya estoy acostumbrado, pero te aseguro que no me cansaría de que tu boca lo pronunciara –dijo para luego comenzar a delinear mis labios con su pulgar- tan inocente, tan sencilla, simplemente me vuelves loco Haruno
- No imaginas lo que tú produces en mí –quizá fuera un error, había aceptado mi debilidad ante él, pero en este preciso momento eso ya no importaba
Lo vi esbozar una sonrisa, y luego conducir su mano hasta mi cuello, para acercarme lo suficiente hasta que sus labios se posaron en los míos y comenzaron a moverse tranquilamente, al principio solo fueron unos roces luego comenzó a delinear mi labio inferior con su lengua para finalmente adentrarla a mi boca, aun mientras nos besábamos condujo su mano hasta mi cintura para empezar con suaves caricias, poco a poco sus labios abandonaron mi boca y recorrieron mi cuello con delicados besos, mientras su mano que antes reposaba en mi cintura se perdía en la abertura del vestido y comenzaba a masajear lentamente mis glúteos; di un fuerte suspiro una vez que sentí como daba una pequeña mordida en mi cuello al mismo tiempo que un ligero apretón con su mano. Deje que recorriera mi cuerpo a su antojo mientras que yo me ocupaba de deshacerme de su molesto abrigo para continuar desabotonando su camisa y finalmente usar mis manos para recorrer cada parte de su muy bien formado abdomen, vi como sus músculos se tensaban antes mi tacto y sonreí por el hecho de producirle esas sensaciones.
Luego de unos cuantos minutos en el que estuvimos recorriendo el cuerpo del otro con las manos Sasuke se posó encima de mí y me besó esta vez más urgentemente los labios sin pasar a ser brusco y agresivo, mientras con sus manos comenzaba a bajar el cierre del vestido y a continuación despojarme de él, grande fue su sonrisa al notar que no llevaba puesto sostén, mientras que a mí me acechaba un enorme sonrojo, esa era una de las razones por las cuales no usaba ese vestido, yo me sentía algo incomoda por la falta de dicha prenda interior
- Tú quieres hacerme perder la cordura no es así –dijo mientras se lanzaba nuevamente a mis labios
- Cla…claro que no –susurré entre besos
- Pues aunque no lo quieras, lo estás logrando –dijo para próximo a ello comenzar a depositar húmedos besos mientras bajaba hasta mis pechos
Los besó, lamió y chupo cuantas veces quiso, mientras que yo difícilmente me deshacía de su camisa, luego continuó su camino bajando cada vez más, mientras dejaba un camino de besos a lo largo de mi abdomen, finalmente llego a mis bragas, las contempló unos segundos y luego posó su mirada más oscura de lo habitual en mi
- Te dije alguna vez que mi color favorito es el negro –más que una pregunta era una afirmación
- En.. en realidad no –dije nerviosa por su mirada
Justamente había escogido esas bragas, eran algo sugerentes, negras con encaje, no me había propuesto seducir a nadie en esa fiesta tal como lo había dicho Ino, por otra parte eran las únicas que quedaban bien con el vestido y que serían adecuadas para que no se notaran por la abertura de dicha prenda
- Pues déjame decirte que tu actitud va de la mano con cada una de las cosas que me excitan –
Me sonrojé al instante por sus palabras, y más que eso por su voz ronca y lujuriosa. Poco después de mirarme unos segundos volvió sus ojos a su trabajo y lentamente me despojó de la única prenda que me quedaba, dejándome a merced suya, y bajo su intensa mirada. Comenzó besándome desde mis tobillos hasta mis rodillas, luego beso la cara interna de mis muslos, mientras sus manos daban leves caricias muy cerca de mi zona intima causándome una serie de suspiros, me estremecí aún más cuando uno de sus dedos dio una rápida pasada por toda mi intimidad para luego retirarse rápidamente, lo escuché reír por mi agonía, para luego repetir la misma acción y escucharme sollozar de desesperación
- Sasuke… por favor –supliqué
- Dime, que deseas Sakura –me desafió
- Por… por favor, termina con esto –
- Como quieres que lo haga –vi como sonreía sínicamente, estaba disfrutando verme en ese estado
Medité unos segundos mis palabras, hasta que de nuevo sus dedos tentándome me hicieron perder la cordura
- To…tócame, por favor hazlo ahora, no resisto –solloce nuevamente
- Lo que desees preciosa –terminó
Sentí como hundía dos de sus dedos en mi intimidad sacándome varios gemidos, mientras que su lengua se ocupaba de lamer la parte interna de mis muslos, gemí aún más alto cuando sus dedos alcanzaron una alta velocidad, para luego retirarse rápidamente, no alcance a reprochar su interrupción cuando sentí la lengua de Sasuke jugar en mi interior, oh ese hombre iba a acabar por volverme loca, sus lamidas se hicieron más constantes, mientras llevaba sus dedos y presionaba mi clítoris al mismo ritmo de su lengua, lancé un fuerte gemido, y alce levemente la cabeza, para verlo lamer los residuos de mi primer orgasmo. Luego como si de un felino se tratase subió hasta mí, hasta quedar frente a frente
- Deliciosa –dijo mientras veía como relamía sus labios
De un rápido movimiento lo empujé a un lado de mí y me senté a horcadas sobre él
- Mi turno –susurré antes de darle un corto beso en los labios y empezar a bajar por su pecho
Me entretuve unos segundos recorriendo con mi lengua cada uno de sus músculos, para luego seguir descendiendo por todo su cuerpo hasta llegar a su cinturón, el cual desate y directamente desbroche su pantalón, comencé a bajarlo a la par que me deshacía de sus bóxer, una vez despojado de toda prenda, y de verlo en las mismas condiciones que yo, me dispuse a realizar la misma acción que el hizo conmigo, besé y lamí lentamente sus piernas mientras ascendía, lo vi suspirar en más de una ocasión, luego con una de mis uñas recorrí desde la base hasta la punta de su miembro, y vi como tensó su mandíbula y apretó sus ojos
- Que sucede Sasuke –dije juguetonamente
- Hn, no juegues conmigo Sakura –dijo con voz ronca
- Pero si no estoy jugando –dije mientras esta vez rodeaba completamente su miembro entre mi mano y la movía levemente
- No te hagas la tonta –dijo mientras bajaba su mirada hacia mí, estaba completamente oscurecida por el deseo
- De acuerdo, te haré sentir mejor –pronuncie para luego dar una pequeña lamida a su viril miembro
Lo vi estremecerse ante mi toque, yo no era muy experta en estas cosas, pero quería que Sasuke disfrutara tanto como yo lo había hecho, así que sin más interrupciones reemplacé mi mano por mi boca y comencé a subir y bajar lentamente, para escuchar como él soltaba fuertes gruñidos que mandaban corrientes hasta mi intimidad, pude sentir como sus manos se posicionaba en mi cabeza y marcaban el ritmo de mi movimiento, luego de unos minutos vi como llevaba su cabeza hacia atrás y dejaba salir el primer gemido de su boca, jamás pensé que un hombre pudiese sonar tan endemoniadamente sexy al hacer eso, pero él podía y el solo sonido de sus labios hizo que me excitara al punto de la desesperación lo necesitaba en ese momento, sin miramientos lamí los residuos de su orgasmo y subí hasta su rostro para ser recibida con un demandante beso. Luego giró y me posicionó debajo de él, abrió mis piernas lo suficiente para luego de ponerse un condón que tomó de su pantalón, hundirse en mi de una sola vez, me aferré a su espalda al punto de enterrarle mis uñas, luego comenzó con fuertes movimientos que me hacían enloquecer de placer, vi como tomaba mis piernas y las llevaba hasta sus hombros para hacer más profundas las embestidas, yo me sostenía como podía, estaba perdiendo la cabeza, luego de unas cuantas estocadas más, di un fuerte alarido de placer mientras el gruñía contra mi hombro. A continuación rodó en sí, y esta vez me dejo arriba de él, comencé a moverme casi inmediatamente, sacándonos gemidos a los dos, me aseguraba de hacer los movimientos cada vez más profundos mientras él jugueteaba con mis pechos, gemía como desquiciada hasta que me estremecí nuevamente y me derrumbe sobre él. Llevo una de sus manos a mi espalda acariciándola suavemente mientras la otra llegó a parar en mi cabeza
- Eres toda una sorpresa sabias –
- Porque lo dices –dije mirándolo mientras trataba de regular mi respiración
- Jamás pensé que serias tan explosiva a la hora de tener sexo, aunque no niego que hacerlo contigo las otras veces ha sido grandioso –
- No digas eso se esa manera! –dije mientras me escondía en su pecho totalmente sonrojada
- Pero porque te avergüenzas, si estuviste grandiosa, desde que te vi con ese vestido me cautivaste nunca imaginé que tendrías algo como eso en tu guardarropa –dijo mientras tomaba mi rostro y me obligaba a mirarlo
- Yo no lo escogí, mi madre me hizo comprarlo hace un tiempo, nunca me atreví a usarlo hasta hoy –dije completamente sonrojada
- Umm en ese caso dime una cosa, tu madre te ha comprado algún otro conjunto de ese estilo? Porque no me molestaría que me lo modelaras –dijo con una amplia sonrisa en su rostro
- Yo… yo no haría eso, estás loco –dije intentado apartar mi mirada de la suya, pero me lo hacía imposible
- Porque intentas huir, no te voy a comer, bueno, no de esa forma –dijo mientras su sonrisa se hacía aún más grande y sus ojos se oscurecían nuevamente
Pude sentir como algo en mi interior crecía, estaba excitado nuevamente, lo mire con los ojos abiertos, y el solo me dio un beso en los labios, luego delicadamente me puso a su lado y se levanto
- A dónde vas –dije aturdida desde la cama
- No te preocupes, solo me desharé de esto –dijo señalando el condón usado
Luego de unos segundos lo vi volver a la cama mientras se ponía uno nuevo, y me miraba nuevamente, para seguido a ello posicionarse en mi entrada, se acercó a mi rostro y me beso apasionadamente mientras se introducía en mí y comenzaba de inmediato con las embestidas, definitivamente esta sería una larga noche.
…..
Lo vi recostarse a mi lado, tratando de regular su respiración, después de otras dos rondas, habíamos quedado completamente rendidos, estaba agotada y por lo visto Sasuke igual, sin embargo esa había sido la mejor experiencia de todas, y lo indicaba mi cara, no podía borrar la sonrisa de satisfacción que en ese momento poseía. Me giré hacia él y lo vi cerrar sus ojos unos instantes, me acerqué mí me recosté en su pecho, luego fije mi atención en su rostro, lo vi abrir sus ojos de repente y mirar la manera en que yo me encontraba, lentamente me alejo un poco y se sentó, eso me decepcionó bastante, sentí como algo se quebraba en mi interior, sin embargo, contrario a lo que espere, tomo una suave sabana que estaba al borde de la cama y luego me acerco nuevamente hasta su pecho, y nos cubrió a los dos, para luego mirarme y posar un delicado beso en mi cabeza
- Descansa Sakura –dijo suavemente
- Estarás aquí mañana cuando despierte –le dije suplicante, sabía que él siempre se marchaba en la mañana, y la verdad estaba segura de que no soportaría saber que solo había sido una noche más, cuando muy en mi interior, había sentido en esta noche algo especial
Lo vi pensarlo unos instantes para luego apretarme más hacia su cuerpo
- Te lo prometo, ahora descansa –
Sonreí tiernamente y me deje embargar por el cansancio hasta quedar completamente dormida.
…
A la mañana siguiente me desperté por los rayos de luz que se filtraban en la ventana, abrí mis ojos y me refregué mis manos contra ellos unas cuantas veces, antes de abrirlos completamente, me vi envuelta entre sabanas, mientras toda la cama estaba deshecha, inmediatamente gire hacia el lado contrario y lo encontré vacío, una soledad me embargó completamente, sentí como mis ojos comenzaban a aguarse, hasta que la primera lagrima se deslizo, seguido de muchas otras, me había mentido, él no estaba aquí, me sentía realmente decepcionada, me senté en la cama recogí mis piernas y oculte mi rostro entre ellas, sin embargo, el ruido de una puerta al abrirse llamó mi atención, acto seguido dirigí mi mirada hacia la puerta de enfrente la cual resultaba ser el baño, y pude ver como un guapo pelinegro salía únicamente con una toalla atada a su cintura y sus cabellos ligeramente húmedos… acaso estaba soñando?, él realmente aún seguía aquí. Posó su oscura mirada en mí, y rápidamente se acercó a mi lado y acuno mi rostro entre sus manos
- Sakura, estas bien? Porque lloras –
- Tu… tu, sigues aquí …- dije mientras trataba de ocultar mis sollozos
- Claro que sigo aquí, te dije que lo estaría –
- Pensé que te habías marchado –dije mientras otra lágrima surcaba mi rostro, pero esta vez era retirada por él de manera cariñosa
- Eso era lo que te preocupaba –dijo mientras me atraía a su cuerpo en un cálido abrazo –No tienes que ponerte de esa manera, aquí estoy, te dije que lo estaría y así es, no llores más –dijo para luego separarse levemente y besarme tiernamente en los labios
Me abalance a su cuerpo y lo abrace, la sabana que cubría mi desnudez quedó a un lado, mientras yo solo me apretaba a él, realmente pensé que no estaba, que había sido solo una noche más, pero me había equivocado, jamás me alegre tanto por haberme equivocado. Lo escuche reír nerviosamente
- Ya, ya Sakura, tranquilízate, porque no mejor tomas un baño –dijo mientras me tomaba de la cintura correspondiendo mi abrazo
- Solo espera unos segundos más por favor –dije mientras me apretaba más a su cuerpo
- Esperaría todos los que quieras, pero, olvidas que estas completamente desnuda y yo soy hombre, si sigues así harás que necesite otra ducha –dijo contra mi oído
- Oh, lo siento –dije separándome de él mientras me cubría nuevamente con la sabana
- No importa, ve a ducharte y luego arréglate hay mucho que hacer hoy –dijo mientras acercaba su rostro al mío
- De que hablas, creí que no tenías ninguna otra reunión –dije aturdida
- Y así es, pero hace unos días te prometí que saldríamos a recorrer las calles, y eso haremos, después de todo nuestro vuelo sale hasta en la noche –dijo con una sonrisa
No esperé un segundo más, y me lance hacia sus labios, dándole un apasionado beso que fue correspondido de inmediato, estaba muy sorprendida no pensé que lo recordara
- No me tardo! –grite entrando al baño
Después de todo que tan seguido tienes la oportunidad de recorrer Londres junto a un guapo pelinegro como lo es Sasuke Uchiha. Quizá, los cuentos que me decía mi madre de pequeña si se cumplían, porque yo ya había encontrado a mi príncipe azul…
Un pequeño anuncio, para quienes siguen mi otra historia "¿Estoy Casado?" quiero decirles que la continuación se subirá el día de mañana, actualizare mis historias solo una por día, es decir en caso de que llegue a actualizar "¿Estoy Casado?" primero, significará que la continuación de esta historia se subirá al día siguiente. Espero me haya hecho entender, gracias por leer, y les agradezco por sus opiniones
