Capítulo X

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, por más que me guste pensar lo contrario. U_U

-¡Astoria! Saca esa basura amarillista de mi sala!- Ladró Draco. Sin embargo, Astoria no se mostró demasiado impresionada y, haciendo caso omiso de su esposo, siguió leyendo ávidamente todo lo que conformaba un artículo periodístico cuyo título ponía "¿Ama realmente Fleur Delacour a su marido, o su casamiento responde a designios más oscuros?¿Cómo se ama a alguien que es mitad bestia?"

-En serio Astoria-Continuó Draco visiblemente enfadado por la poca atención que su esposa le estaba prestando-Sabes que todo eso es basura en forma de periódico. ¿Por qué diablos lo lees?

-Es divertido-Respondió sencillamente Astoria.

-Tal vez para ti sea divertido, pero no creo que los Weasley lo estén pasando bien-Dijo Draco, con cara de arrepentimiento.

Astoria lo miró largamente:-No entiendes Draco, es divertido para mi que sé la verdad. Entiendo que para ellos es muy embarazoso porque siempre cuidaron su imagen pública y ahora y desde que volvieron se gastó más tinta en ellos y sus escándalos reales e inventados que la que se gastó en Voldemort.

-Creo que extraño los tiempos de Voldemort- Dijo Harry saliendo de la chimenea.

-Hola, pa-Saludó Astoria con la sombra de una sonrisa irónica bordeando sus labios. Tanto Draco como Harry la miraron con muy mala cara.-Bueno-Dijo ella desperezándose-Creo que voy a ver que están haciendo Ara y Scorpius.

-Asi que sigues empecinado en llevar la denuncia a sus últimos extremos?-Fue el saludo de Draco.

-No lo sé… Siento que si no hago esto, Weasley se irá con mi hijo a América y no voy a poder verlo… Pero por otro lado él no me conoce. No sé que hacer…- Dijo Harry, sentándose con aspecto derrotado en el lugar que había estado ocupando Astoria.

-Escucha Harry-Dijo Draco- Merlin es testigo de que no soy una muy buena persona, pero en materia de hijos… ¿No crees que deberías tratar de hablar con Weasley?-

Harry rió amargamente. -¿Con esa desequilibrada? ¡Es totalmente imposible! Vengo de una reunión con ella y terminó gritándome y reclamándome un montón de cosas. En algunas tiene razón, pero ahora sigue tan o más decidida a volver por donde vino y no permitirme contacto con James.-

Draco negó con la cabeza: Creo que ambos están comportándose como unos idiotas. Es obvio que ella quería que el niño tuviera algo tuyo, si no no le hubiera puesto James ¡por amor de Merlin!-

-Puede ser-Contestó Harry- Pero ahora resulta que soy Harry Potter, con muchísima fama a cuestas y sin ninguna clase de vida privada sobre la cual Skeeter no haya escrito algo. Creo que no puede hacerse a la idea.

-Alguien va a tener que ceder, es un niño del que están hablando… No un pedazo de cartón!-

-Yo me perdí de mucho con James por su culpa- Dijo Harry testarudamente.

Draco rodó los ojos. Se había tenido que aguantar la actitud de "la victima soy yo" de Harry durante toda la semana. Si bien le daba la razón hasta cierto punto, el asunto estaba empezando a colmarle los nervios. Nunca pensó que el desprendido y sacrificado héroe del mundo mágico pudiera hacer una pataleta por más de dos días. Y parecía que el asunto iba para largo porque ni Ginny ni Harry querían aceptar su parte de la culpa. O tal vez la aceptaban, pero no eran capaces de comunicarlo.

-No puedo decirte nada que no sepas, Potter. Pasado mañana arréglatelas como puedas en el Juzgado.

Harry se apretó el puente de la nariz. Si solo supiera que hacer…

-¡Orden! ¡Orden!- El magistrado gritó por última vez, antes de dejar que se leyera el expediente.

-Caso 1998, Harry James Potter contra Ginevra Molly Weasley, se disputan la tenencia de James Zabini Weasley.-

-Muy bien. Abogado de la querella, presente su caso- Ordenó el juez de muy mal humor. Ese caso había estado en las noticias toda la semana anterior y la opinión pública estaba altamente dividida. Él sabía que dictaminase lo que dictaminase, su sentencia iba a ser vapuleada por algún amplio sector de la sociedad.

-Su señoria, la señorita Weasley no sólo le denegó a mi cliente la posibilidad de ser padre, si no que a sabiendas de que el niño no era de su pareja, no tuvo ningún problema en cederle la paternidad al señor Zabini. Esos ejemplos morales no son los adecuados para un niño. La señorita Weasley, además, mantuvo al niño totalmente ajeno de la mirada pública y todo indica que de no haber sido por la lamentable pero necesaria intervención de Rita Skeeter, el señor Potter seguiría en el desconocimiento,con sus derechos como padre absolutamente negados. Es por esto que creo que el señor Potter merece la custioda completa, ya que todo lo que esta pasando no se debe a ningún acto de mala fe, si no que tanto él como el pequeño James son víctimas de la irresponsabilidad de la señorita Weasley.- Luego del monologo del abogado de la querella, muchos murmullos llenaron el ambiente.

-Muy bien-Dijo el magistrado-Abogado defensor.

-Su señoria, la señorita Weasley no obró de mala fé con el señor Potter bajo ningún concepto. Teniendo en cuenta que el señor Potter se presentó a ella bajo un nombre falso tiene sin duda que ser evidente que para ella era imposible rastrearlo. Ella misma ha dicho que está dispuesta a compartir custodia, lo que sin duda demuestra un gran acto de cooperación luego de que el señor Potter ensuciara su nombre y pusiera en entredicho su honorabilidad. Ambos cometieron errores pero la señorita Weasley insiste en que James debe ser la prioridad y él no conoce a su padre biológico por lo que apartarlo de la única familia que conoce sería sin duda un acto de crueldad, luego de la última semana que ha vivido el niño.-

El juez asintió. Sabía que ambas partes tenían razón, pero si el demandante no hubiese sido Harry Potter, salvador del mundo mágico, habría puesto a esos dos idiotas a hacer servicio comunitario. Habían retorcido tanto las cosas que ahora él, un magistrado del área de familia, debía tratar de resolver el entuerto. Recordando las costumbres, preguntó:-¿Alguien quisiera agregar algo a favor de alguna de las partes?- Grande fue su impresión cuando las puertas se abrieron y una hermosa rubia, un niñito menudo, un pelirrojo sin aliento, un alto hombre moreno y Hermione Granger ingresaron a la sala.

-Su señoria-Dijo Hermione, al tiempo que inclinaba la cabeza- Sé que la pregunta suele ser usualmente un formalismo, pero venimos con alguien cuyo interés no puede obviarse.

-Señorita Granger-Empezó el juez en un tono que dejaba traslucir todo su fastidio- usted sabe perfectamente que desde el año 1942…

-Es señoga Weasley-Interrumpió la mujer rubia, que empezó a mover su cabeza de una forma muy delicada.-Usted mismo lo ha dicho, juez. Hay precedentes. Y el testimonio que traemos es crucial para la sentencia…-El cabello de Fleur parecía flotar. Y Harry notó, anonadado, como todos los hombres de la sala asentían levemente, como si la muchacha tuviera toda la razón del mundo. ¿Qué diablos?

-Por supuesto-Concedió el juez, pestañeando suavemente, como alelado.-¿De quien va a ser el testimonio?

-James Zabini Weasley-Se apresuró a contestar Ron, antes de que el juez cambiara de idea o despertara del medio trance en el que lo había puesto Fleur.

Harry y Ginny respectivamente se pusieron muy tensos. Ginny sabía que

James estaba furioso con ella. Ninguna de sus cartar había sido contestada. Harry sabia que James no lo conocía y tampoco había querido recibirlo en la semana que llevaba viviendo en Estados Unidos.

-Muy bien, que James Zabini pase al estrado-Ordenó el juez.

James subió las escaleras sin mirar ni a su madre ni a Harry. Hermione notó que Harry la miraba acusadoramente, lo mismo que Ginny estaba haciendo con Ron. Ella sabía que exponer asi a James había sido arriesgado, pero también lo único correcto que quedaba por hacer. Tomando la mano de Ron y golpeando a Zabini en el hombro les indicó discretamente que tenían que moverse del centro de la sala.

-Ya que James no está declarando a favor de nadie, yo seré que dialogue con él-Informó Fleur. Ginny la miraba echando chispas por los ojos. Sin duda la próxima reunión Weasley iba a ser bastante tensa.

-Muy bien James, ¿quieres decirnos tu nombre completo, edad y que te trae por aquí?- Preguntó Fleur.

-Mi nombre es James Zabini Weasley.-Empezó el niño con una voz levemente temblorosa- Tengo nueve años y estoy aquí porque quieren decidir por mi si enviarme con mi madre o con mi padre biológico… Y la cuestión es que yo no quiero ir con ninguno de los dos.- Toda la sala se movió, incómodamente. La cara del juez se tensó, asi como las de Ginny y Harry. Sin embargo, Fleur sonrió alentadoramente:- ¿Quisieras explicarnos por qué, y con quien SI te gustaría estar?-.

James se mordió el labio inferior. No estaba para nada acostumbrado a expresar su pensamientos con tanto público… Pero sabía que era una cuestión muy necesaria. Mirando atentamente a cualquier lado excepto a donde se encontraban su madre y Harry, el niño dijo:- La semana pasada me enteré que mi mamá nos mintió a papá y a mi durante toda mi vida. No quiero irme a vivir con una mentirosa. No conozco a mi verdadero padre y a él no parece importarle arrancarme de la única familia que alguna vez tuve. Mi papá me habló toda la vida de mi abuela, siempre me dijo que era una persona egoísta, y que uno tiene que alejarse de esas personas antes que lo rompan a uno sin remedio. Mi mamá esta siendo egoísta, y mi padre también. Y yo no quiero que me rompan.-Al decir lo último, la voz del pequeño tembló, pero se las arregló para mantenerse entero. Fleur parecía al borde de las lagrimas, pero se contuvo y con la voz quebrada le hizo la última pregunta: ¿Y con quién te gustaría vivir?

-Con mi pa- papá. Con Blaise-Dijo James, sin poder mantener la voz entera esa vez- Aunque si él no me quiere… Si el no me quiere más… Mis abuelos… Ellos nunca me minti…- El pequeño no pudo completar la oración, porque Blaise atravesó la sala en un abrir y cerrar de ojos en medio de un abrazo le aseguro: Yo siempre voy a quererte James. Siempre vas a ser mi hijo.

Fleur los observaba anonadada, pero luego recordó el protocolo y cerró su exposición diciendo: Creo que habiendo escuchado el testimonio del principal interesado, usted tiene una difícil decisión que tomar, señor Juez. Eso es todo.

-Ron! Dijo Ginny, rompiendo el tenso silencio que se había formado entre ella, él, Hermione y Harry luego de que el juez mandara a desalojar la sala para meditar sobre que decisión tomar- ¿Se puede saber que fue eso? ¿Por qué expusiste a James asi?

Ron la miró con chispas saliéndole de los ojos:- ¿En serio vas a darme el discursito de exponer? ¿Te has tomado la molestia de leer un maldito diaro? James ha sido tan expuesto por ti y ese idiota que está atrás tuyo que me extraña que no sepan de él en el mundo muggle! Si tu y el idiota de Potter hubiesen actuado como adultos James no tendría que estar pasando por esto! Asi que en lugar de mirarme acusadoramente a mi, mirense acusadoramente a ustedes mismos!-

-En serio, Harry- añadió Hermione- han sido muy irresponsables. Piensen en James, están pensando en ustedes mismos… Y…

-Caso 1998, el juez llama a las partes del caso 1998!- Gritó el ujier.

En tromba, el grupo entró a la sala. El juez tenía el aspecto más fastidiado que ninguno de los presentes hubiese visto nunca.

-Teniendo en cuenta las exposiciones de ambas partes, no me queda más remedio que dictaminar que el joven James Zabini quede bajo la tutela compartida de Ginevra Weasley y Harry Potter.- El magistrado los miró severamente. Él no quería hacer lo que estaba haciendo, sabía que no era lo correcto, pero estaba sujeto a protocolo y formalidades. Sólo le quedaba cruzar los dedos y esperar que esos dos idiotas tomarán la decisión correcta.

Ginny miró al suelo. Luego de escuchar a James, lo único que quería era que James estuviese con Blaise. Quería que la perdonase, pero por sobretodo quería que estuviese bien, y a salvo.

Harry cerró los ojos… "la gente egoísta lo rompe a uno sin remedio." Su hijo tenía tanta razón.-Weasley, ¿podemos hablar?.- Ginny asintió. Ambos se apartaron y empezaron a murmurar entre ellos y a asentir repetidamente. Luego de unos segundos, se apartaron y hablaron con sus abogados. Y finalmente, los abogados se acercaron al juez. El juez escuchó a ambos abogados atentamente y asintió.

-Visto y considerando los últimos acontecimientos, solicito la presencia del señor Blaise Zabini.

Un ujier salió en busca de Blaise, que entro dejando a James afuera con sus abuelos.

-Señor Zabini, a pedido de las partes y luego de haber escuchado lo que declaró el pequeño James, le cedo la custiodia temporal del niño hasta que un medimago extienda un certificado que afirme la existencia de una sana relación entre la señora Weasley y el señor Potter. Los mismos tienen derecho a horarios de visita diarios que usted establecerá como le sea más cómodo. Mañana recibirá un documento con todas las aclaraciones legales. El caso se reverá dentro de tres meses. Se levanta la sesión!

Un mes después

Harry y Ginny entraron a la consulta con aspecto derrotado. Después de quince sesiones seguian siendo incapaces de comunicarse sin que fuera a los gritos, Los reclamos eran siempre los mismos e incluso ellos mismos estaban cansados de escuchar la misma canción en cada consulta.

-Sr Potter, Sra Weasley- Digo el terapeuta, señalando los dos sillones individuales en frente de él.-Hoy intentaremos OTRA aproximación al problema de comunicación entre ustedes.

Tanto Harry como Ginny rodaron los ojos. Iba a ser la quinta manera de encarar el problema según sus cuentas. Estaban hartos, pero como no tenían otra opción, asintieron.

-Muy bien, vamos a empezar por Ginevra. Me gustaría que me dijeras cinco cosas que te atrajeron de Harry cuando lo conociste como James.

Ginny se removió en su sillón, incómoda. Una de las clausulas del contrato que habian firmado al aceptar la terapia estipulaba que tenían que cooperar y ser honestos... O les saldrían orejas de cerdo. -Bien...-Dijo, procurando mirar a cualquier lugar excepto a Harry- Él... él se veía libre, sincero... Parecía saber que quería hacer con su vida... No me presentaba complicaciones, con él las cosas eran sencillas... Y...-Ginny se mordió el labio inferior hasta casi hacerse sangrar.-Y me hacía sentir querida y deseada por algo más que mi apellido.-

-Bien-Dijo el terapeuta, mientras tomaba algunas notas- ¿Qué sentiste cuándo te enteraste que estabas embarazada?-

Maldiciendo mentalmente el contrato y el hecho de que el terapeuta se hubiese puesto listo, contestó:-Miedo.

Atreviendose por primera vez a mirar a Harry, Notó que el la miraba fijamente, casi sin parpadear.

-¿Por qué sentiste miedo, Ginevra?

-Porque sabía que hiciese lo que hiciese iba a lastimar a alguien, y siempre iba a lastimarme a mi misma. Si decía la verdad, me quedaba sola. Si mentía, tenía a Blaise. Y James... No hubo forma humana de comunicarme con él ni de rastrearlo... Y lo intenté. Por Merlin que lo intenté... Hasta hace dos años, cuando me rendí-Confesó Ginny, sintiendo que se había sacado un gran peso de encima.

Harry estaba con la boca abierta. Sinceramente todo eso era lo último que se había esperado. No tan en el fondo, empezó a sentir culpa por todo lo que le había hecho atravesar... Si tan solo hubiese sido más listo le hubiese facilitado una forma de comunicarse con él, o una dirección para escribirle, o algo...

-Harry... ¡Harry!-Se vió obligado a repetir el terapeuta, viendo que el moreno estaba hundido en sus pensamientos.

Harry se sobresaltó y lo miro fijamente de forma interrogante.

-Ahora me gustaría que me dijeses que sentiste cuando te diste cuenta que James era tu hijo.-

El muchacho no tuvo ni que pensar su respuesta:-Me sentí robado. Sentí que me habían arrancado una parte de mi mismo que ni siquiera era consiente que existia... Estaba tan enojado. Sobre todo porque Nini estaba tratando de tomarme por idiota...

-¿Y qué sentiste la primera vez que viste a Nini, cuando la conociste?- El chico se removió incómodo en el sillón. Esa pregunta requería un poco más de análisis. Tenía que ser cuidadoso. No podía mentir, pero tampoco quería decir toooda la verdad... Y tambíén estaba el asunto de las orejas de cerdo.

Notas de la autora:

Si alguien sigue leyendo esto...

Perdón, perdon, perdon, perdon. Sé que desde agosto esto está sin actualizar. El asunto es que además de un bloqueo de escritora, me quedé sin trabajo unos cuantos meses. Recién ahora empecé a trabajar y a hacer cosas como para sentirme útil y pude terminar este capítulo. VOY A TERMINAR EL FIC. Seguramente me tome mucho más tiempo del que pensé, pero no voy a dejarlo inconcluso.

Cualquier consulta, tengo una página de facebook que abri hace poco y se llama Burbujas en el cielo. No está dedicada a Harry Potter, pero están invitados/as.

Una autora que promete terminar su fanfic.

Saludos.

Morena.