Aviso: La mayoría de personajes han sido creados por la autora, que tiene todos los derechos reconocidos por la ley.
Es mi primer M. así que tengan piedad de este pobre pecador. En este primer capítulo no hay nada. Confieso que he cargado las tintas sobre Draco. Me cae especialmente mal. Entretenganse. Es el único interés que tengo. Saludos.
Tenía la historia en la cabeza, pero me he demorado para establecer su estructura. Finalmente decidí colocar los capítulos en orden inverso. A ver que dicen...
Lola es el arquetipo de la mujer hispana, todo fuego, pasión, generosidad...
Capitulo Cero. La revelación.
La versión de ella.
- Hermanita, el equipo español viene a darte una serenata.
- ¿A mí?
- ¿No vas a hacer nada, Ron? En otro tiempo habrías bajado a partirles la cara.
- Ginny tiene derecho a divertirse. Sólo vienen a cantarle unas canciones.
Tuve que reír por lo bajo, parecía que mi hermano quería hacerse perdonar la frialdad de los últimos meses, aunque algo de razón si que tenía.
- Gracias, Ron. Nunca me han dado ninguna ¿Qué tengo que hacer? Ayudame, Tom. Tu mujer es latina.
- Cuando eramos novios le dí una... Aunque mis recuerdos de esa noche son incompletos... Ella se asomó por el balcón...
Los compañeros no le dejaron terminar.
-Y se te echó en los brazos...
- Te lanzó su ropa interior...
Carcajada general.
- Ella aplaudió, aunque canté horrible, y me invitó a subir. Su madre me ofreció vino y dulces. Después bajamos juntos. No recuerdo mucho mas.
- No nos lo quieres contar, Tom.
- Ginevra, lo mejor es que no escuches al detalle todo lo que te digan porque te pueden silbar los oidos. Y a Ron, mucho más.
- Eso es todo. Se trata de un ritual de iniciación a la vida sexual.
- Mi mujer no lo habría dicho mejor, Ginny.
Me asomé por el balcón con mis compañeros y callamos para escuchar la primera canción
"Algo lo que me invade// todo viene de dentro...
Sabes que soñaré// si no estás que me despierto contigo.
Sabes que quiero más// no se vivir solo con 5 sentidos.
Este mar cada vez guarda mas barcos hundidos...
Saludamos alegremente y aplaudimos la serenata. Me gustó la canción, aunque estaba más pendiente de alguien que había permanecido algo apartado del grupo. Era el único al que conocía. Nos vimos por primera vez en la boda de Ron. Su capitán, un tipo alto y serio que no parecía que estuviera dando una serenata, le habló un momento. Ese conocido, Ricardo, empezó a cantar.
"Siento que mi alma se encuentra perdida // que se juntan la noche y el día
siento que si te veo //terremotos recorren todo mi cuerpo
Haces que se vaya mi melancolía //me devuelves de nuevo a la vida..."
Apenas entendía la letra de la canción, pero algo se movió dentro de mí porque ese chico tenía los mismos gestos que alguien que había conocido muy bien.
Después bajamos todos y les invitamos a galletas y a unas cervezas. No teníamos nada más. Sin darme cuenta me quedé conversando con aquel chico de pelo castaño. Me atraía. Con algunos compañeros, nos unimos a los que, detrás de una alfombra voladora, se dirigían hacia las otras residencias. Al lado del chico que fue protagonista involuntario de mi mejor fantasía.
La versión de él.
En el vestuario de la selección Charly nos estaba hablando a todos (Rafa, Iker, Rudy, Antonio, Pau, Ricardo, Juan Carlos, Esmigol, las dos Martas y yo)
- Hemos jugado bien. Hace treinta años que no pasábamos unos putos cuartos de final. Por fin mi abuela me hará un pastel en condiciones y los amigos de mi padre dejarán de reirse. Haremos un gran festín.
- ¿Dónde y cómo? Inglaterra es un cementerio de aburridos. No hay nada que hacer.
- Tenemos que hacer algo que recuerden mucho tiempo.
- Se me ocurre que podemos dar una serenata a todas las chicas de la Eurocopa que se pongan a tiro.
- Me apunto, Charly. Pero te advierto que hay pocas jugadoras solteras y sin compromiso.
- ¿No querrás provocar un incidente como la otra vez que dimos una serenata y te fugaste con aquella...?
Iker calló de repente.
- Si, termina, cuando me fugué con mi ex-mujer...
- Sólo quedan Weasley y Delacour como jugadoras solteras y sin compromiso. Nuestras Martas están más que comprometidas. La ronda no será muy larga.
- Las Martas tenemos que ir. Nuestros novios no os perdonarán que nos dejeis solitas a merced de cualquier desaprensivo. Y a ver si nos dedicais algo al final.
Alquien pareció salir de su letargo.
- ¿Weasley¿No estaba con un tal Malfoy?
- Lo echó de casa hace un par de semanas. ¿No has leido "Corazón de bruja", Pau?
- También os olvidais de las Ekstrom, las suecas. Aunque estén eliminados, sé que se han quedado algunos días más.
Hablé por primera vez.
- ¿Será posible que unos superprofesionales se porten como adolescentes?
Me respondió Iker, divertido.
- Todavía llevas el chupete. Charly impuso el estilo Vulture. Encima habeis ganado la Liga. Los demás nos dejamos llevar. Pero tú tienes a Lola. No deberías venir con unos adolescentes malcriados como nosotros.
- Tengo que venir. Así Charly sabrá lo que hago y se lo contará para que esté tranquila.
Rieron todos, hasta Charly. Pidió las canciones que teníamos preparadas.
- "Por la boca muere el pez" dijo Rudy.
- "Dulce hotel", era Rafa.
- "La vie en rose" Antonio.
- "Lo estás haciendo muy bien"
- Y nuestra canción para esta Eurocopa. "Resurrección".
- Charly, escogiste una canción que se presta a muchos equivocos.
- Quizá fue precisamente por eso.
Sugerí
- ¿Y si vamos en alfombra voladora?
- ¿Tienes una alfombra voladora? Así seguro que daremos el golpe.
Mi propuesta se aprobó ruidosamente.
Llegamos en pocos minutos a la residencia del equipo inglés, que era la más cercana, armando una gran algarabía por la calle. Como cortesía, Charly habló con su capitán de nuestras pérfidas intenciones. En realidad daba tiempo a que ellas decidieran y se preparasen. Eran viejos conocidos. Obtenido el OK volvió. Abajo.
- Empezamos con la de Fito. Te toca Rudy...
- A la de cinco,
"Algo lo que me invade...
Conocía a la chica a la que dabamos la serenata. Estuve observando sus reacciones. Me gustaba mucho. Apenas podía disimular. Algo me sacó de mis observaciones. Era Charly.
- La estás devorando con los ojos.
Charly me lo decía con su mirada taciturna. Hablamos en voz baja, tapados por la música.
- ¿Y eso?
- Estoy harto de esta farsa. La tuya y la mía.
- Por eso has montado esta serenata ¿No te había encargado que "me cuidaras"?
- Si, y te advertí que no permitiría que le hicieras daño.
- No quiero hacerle daño.
- Le harás daño porque no le puedes dar el amor que ella necesita. Ahora canta.
- No he preparado ninguna canción.
- Canta la nuestra. Ésa la sabes bien. Ahora sabes porque la escogí.
"Siento que mi alma se encuentra perdida...
La mayoría de ingleses, incluidos Ginevra y su hermano, bajaron. Nos invitaron a unas galletas de avena y a unas cervezas. Tibias, como las recordaba. Ahora las prefería mucho más frías. La chica pelirroja se acercó a mi.
- Hola, Ginevra. ¿Te ha gustado?
- Mucho, Ricardo. Gracias.
Me miró sonriendo.
Su hermano, un chico pelirrojo, me saludó.
- Hola, Ricardo. Gracias por la escoba. Es la mejor que he tenido.
Mientras hablaba, me estaba haciendo una señal sin que ella lo advirtiera. Me abrazó y me susurró algo al oido. ¡Él también sabía!
- Os dejo que seguro que teneis cosas de que hablar.
- ¿Nos vas a acompañar, Ginevra?
- Creo que sí, pero no me hables de cosas que no quiero oir.
Le hice caso y le traducía algunas letras de las canciones. Ella reía con ganas cuando veía las bromas que hacíamos a todos los que encontrabamos. Sospechaba que no reía hacía mucho tiempo.
- La que más me gusta es la que has cantado.
- "Resurrección" es la que cantamos juntos antes y después de cada partido. Charly dice que habla de la relación entre los buscadores y la snitch.
- Pero parece que tú no te lo acabas de creer.
Me miró directamente a los ojos. Asentí. Desvié la mirada para que no pudiera leer mis pensamientos.
- No, también puede decir otras cosas.
Continuamos la ronda juntos. Seguimos hacia la residencia del equipo francés. Habíamos decidido ampliar el objetivo de la serenata a todas las jugadoras y no jugadoras que todavía no habían hecho las maletas.
Charly bajó de la residencia de los franceses. Había avisado al capitán francés.
- ¿Quién le toca abrir el fuego?
- A Rafa.
El bateador empezó "Dulce hotel."
"Pedí dos camas con ventanas al mar// mejor que salgas sola del ascensor,
conozco un chino cerca para cenar// inventa un nombre falso y déjalo en recepción,
le he dicho al camarero que nos suba champán// un siglo y tres minutos¿cuándo vas a llegar?
Prepararé un canuto bien cargado en tu honor// la llave está en la puerta, cuatro setenta y dos.
Hotel, dulce hotel// hogar, triste hogar,
estatuas de sal// habitación con vistas a tu piel."
Desde un balcón, algunas chicas sonreían muy satisfechas. Habían aprovechado el tiempo y se habían puesto sus mejores galas y lucían preciosas. Aplaudieron a rabiar. La más atrevida lanzó unas llaves que Rafa atrapó al vuelo.
Cuando me tocó, tuve que volver a cantar "Resurrección". Pero esta vez sabía que ella estaba cerca. Canté mucho mejor. Luego bajaron algunos chicos y chicas franceses que nos invitaron a champagne. Hicimos los honores. Nos enfrentaríamos en la semifinal. Seguí conversando con Ginevra, hasta que noté la ausencia del zurdo.
- ¿Dónde se ha metido Rafa?
La pelirroja me contestó.
- ¿No te diste cuenta? Parece que a una medio veela le gustó mucho su canción.
- ¿Quién, Claire Delacour?
- No. Las llaves se las tiró su prima Gabrielle, la periodista.
Charly nos interrumpió.
- ¿Esa chica es medio veela? La que se va a armar.
- Sobrevivirá. Faltan tres días para el siguiente partido.
- Lo que es seguro es que Gabrielle también lo entrevistará. Puede que le saque nuestros sistemas.
- Charly, todos hemos estudiado a los demás equipos. Y deja de hablar de quiddicht. Pareces un maldito capitán preocupado.
Reimos. Ella empezó a temblar porque la noche era fría. Le puse mi capa sobre los hombros.
- Dolores tomó mi aspecto con la poción multijugos y cabellos que robó de mi cepillo ¿Cómo lo hiciste para parecerte a Harry en mi fantasía?
Uffff... Por suerte Charly volvió a interrumpirnos antes de que pudiera contestar.
- Ven conmigo, Ricardo. Creo que alguien nos sigue.
La versión del otro.
La seguí cuando me di cuenta que iba a unirse a la ronda de esa estúpida serenata. Pero en el fondo estaba de suerte, por que hubiera sido muy difícil hacer algo en la residencia. Lo había visto casi todo, sobre todo como miraba embobada a ese idiota de Ricardo. Odiaba a ese tipo. Me había emborrachado y se había reido de mí. Algo había hecho porque ella empezó a mostrar un repentino interés por la Liga. Decía que era para preparar la Eurocopa. Ahora, juntitos de la mano, con su capa sobre los hombros. La muy … Me subió la rabia todavía mas.
Aproveché el momento en que el grandote le llamaba. Aparecí al lado de la comadreja.
- Me olvidaste rápido. Veo que te gustó la serenata, putón. Te dije que me las pagarías.
Le arranqué de un tirón el medallón que llevaba al cuello. Estaba de color rojo intenso.
- Díme como te protegerá ahora de mis maleficios.
Pero alguien la apartó y se plantó delante de mí. Era Ricardo.
- Volvemos a vernos, "hurón que no sabe beber".
- Descalzo y sin varita. Pareces un mendigo. "Crucio".
Desvió el maleficio con un movimiento de las manos.
- ¿Cómo lo has hecho sin varita?
- Idiota, al estar descalzo puedo canalizar la energía mágica de la Tierra. Y no preguntes tanto que te distraes.
Intenté lanzar otro maleficio, pero lo desvió y al siguiente movimiento noté un corte profundo en la cara. Me acerqué a la comadreja pero una onda de energía me lanzó contra el muro.
- No te acerques a ella. No volverás a hacerle daño nunca más.
La voz había cambiado. La reconocí. Me levanté y ví unos ojos verdes. Daban miedo.
- No es posible.
Volvio a mover sus manos, volé contra una farola y noté que me había roto el brazo. No estaba en las mejores condiciones. Debía escapar pero los árboles del parque se cerraron sobre mí y me golpearon. Puede librarme de ellos antes de sentir un fortísimo golpe en la cabeza. Sólo tuve tiempo de oir la voz de ella.
- ¿Eres tú, Harry?
Ella también le había reconocido. Caí inconsciente. Desperté en el hospital. Dos aurores estaban delante de mi. No disimulaban su alegría.
- Sr. Draco Malfoy. Tiene el cráneo y un brazo fracturado, además de golpes por todo el cuerpo. Los sanadores dicen que se pondrá bien en algunos días. Le comunicamos que está detenido acusado de falsificación de documentos, actos hostiles contra un país extranjero, interceptación de correspondencia, uso de maleficios inperdonables, apropiación, fraude y asalto. Tiene derecho a ser informado de las acusaciones, a no declarar contra sí mismo y a guardar silencio. Todo lo que diga puede ser utilizado en su contra. También tiene derecho a disponer de asistencia letrada. Si no conoce se le asignará uno de oficio ¿Ha entendido sus derechos?... ¿Desea decir algo más? Le comunicamos también que el Wizengamot ha autorizado el registro de la mansión de su madre. Después del registro hemos detenido a la Srta. Parkinson que ha accedido a colaborar. Parece que no le terminó de gustar como usted gastaba jugando el sueldo de ella.
Hubiera preferido seguir inconsciente para siempre.
Notas:
¿Qué pasa con Ron, que parece que busca novio para su hermana?
¿Qué hace Harry Potter jugando para la selección española de quiddicht?
¿Cómo es posible que hayan superado los cuartos de final?
¿Quien es Lola?
¿De qué quiere vengarse Draco?
Tengo que informarles que Draco no recibirá más de una tunda por capítulo.
