D.D
Elsa miró hacia el horizonte, donde se podían ver los últimos rastros naranjas del sol que se escondía. Olaf se subió al barandal en un salto y la vio bajar los hombros tras un suspiro derrotado cuando el barco al fin se perdió en la lejanía.
―Ella volverá ―el muñeco de nieve dijo.
―Lo sé ―respondió apenas en un susurro.
Pero no podía evitar extrañar ya a Anna.
