N/A: ¡Unicornios, perdón por tardar! Se que se molestan cuando tardo, pero entiéndanme...
¡Argentina estuvo tan cerquita por quedarse con la copa! pero bueno, la próxima vez será...
¡Vamos los hermanos latinos por Russia 2018! :D Ya tendremos nuestra revancha y coparemos todo Europa!
Importante para leer: Se que cada vez que comienza una nueva Copa Mundial, los chistes de humor negro entre los países latinos se vuelven más comunes que el resto de los años. Obviamente, todo gira en entorno al futbol, nada más. Entre las polémicas que nunca pueden faltar están Brasil y Argentina, no por nada son las potencias futbolísticas del mundo y eternos rivales deportivos. Pero quiero aclarar eso, solo es deporte. Fuera del futbol, sobre todo Mundiales y la Copa América, somos los hermanos latinos. Porque aunque nos "odiemos" en los Mundiales, siempre estamos uno junto al otro cada vez que uno sufre un terremoto, o el otro tiene problemas ambientales.
Recuerden que todos somos hermanos y amigos, debemos aprender a querernos y a respetar las diferencias del otro, no a la xenofobia y no al racismo.
¿Por qué digo esto? Porque a pesar de que el Mundial ya termino, muchos idiotas aun siguen en la joda de tener que molestar a lo racista a los latinos.
¡Por favor chicas, no a la xenofobia entre hermanos! Somos el futuro de Latinoamérica, mente abierta y corazones contentos :)
Leer y Disfrutar.
Capitulo 10:
[Tres meses después/ Billy Pov´s]
Ya no se que hacer.
Ya no se ni que palabras podrían definir todo lo que siento, todo lo que he visto y para los recuerdos que golpean mi mente como balas. Deseo que se detengan, deseo dejar de tener aquellas pesadillas donde lo único que veo es un manto oscuro que me come hasta solo estar flotando en la nada. Y al despertar nada me reconforta, ni siquiera Spencer. No deseo preocuparlo, solo Dios sabe que no. Pero...
Es tan difícil. No deseo que nadie más sepa de los problemas que solo me conciernen a mi, de las imágenes crueles que se repiten una y otra vez en mi mente.
Un horrible dolor se instala en mi cabeza, otra vez, y lo único que deseo es que se calme. Mi corazón se estruja y mi alma tiembla, estoy solo. Nunca me he acostumbrado a la soledad, ni siquiera cuando estaba vivo, pero ahora lo único que deseo es que me dejen solo. Porque ellos no lo entienden y me enfada que no lo comprendan, pero es mejor así. Así me evitaría que me vieran con lastima.
Y aunque desee con todo mi ser tener a Spencer a mi lado, protegiéndome de lo que me hace daño en estos momentos, no puedo permitírselo. No quiero que se preocupe más. Y si para ello mi Bro debe estar junto a Tony, lo aceptare, con él estará más seguro.
Un dolor conocido para mi vuelve a golpearme, pero jamás me han golpeado de este modo. Los celos, la rabia, la tristeza, la ira y el dolor se aferran a mi como una vil y asquerosa enfermedad.
¿Por qué Spencer no puede estar a mi lado, cuando es ahora cuando más lo necesito? Porque nunca podría perdonarme a mi mismo si algo malo le pasa por esta conmigo. Madame X es peligrosa y no se anda con juegos. Bien lo dejo demostrando cuando...
Niego fuertemente mientras presiono con rudeza mis manos sobre mi cabeza...
¡Duele!
Duele demasiado y no se como aliviar el malestar que se las arregla para aferrarse a mi. Poco a poco el dolor desaparece y elevo mis tristes ojos al cielo, tan hermoso que parece burlarse de mis sentimientos.
No me gusta.
No me gusta esto. No saber las razones para hacer, o no ser capaz, de algo. De que las pesadillas desaparezcan para siempre y que todo vuelva a la normalidad, que los juegos junto a Spencer vuelvan. Para discutir con Toby una y mil veces sobre quien es mejor y pelearnos sobre los tarros de mantequilla de maní y mermelada de uva. Deseo tanto que todo vuelva a la normalidad, pero no puedo...
Porque al mínimo intento de recuperar todo lo que deje atrás, un manto blanco me envuelve. Una capa fina de humo espeso blanco y frio me impide moverme.
Y veo, al final de una habitación iluminada, sobre una camilla azul y envuelto en una gran sabana blanca, estoy yo.
Recuerdo perfectamente aquel día...
Recuerdo haber estado acostado por mucho tiempo, percibiendo sonidos extraños y personas caminar a mi alrededor. Había intentado hablar, pero las palabras no salían de mi boca. Luego, poco a poco me había empezado a dar cuenta que no podía moverme, mucho menos abrir los ojos. Estaba asustado, bien lo recuerdo.
Un grito desgarrador, al fin había podido oír algo luego de minutos en completo silencio. La luz que iluminaba mi cara poco a poco fue apagándose. Dos sombras a mis lados me toman y me cubre, yo me encontraba confundido. Un nuevo grito retumban en mis oídos y se que es mi madre. Su voz poco a poco se desvanece hasta que ya no soy capaz de oírla. Ya no oigo nada, ya no siento nada...
Desde siempre tengo el recuerdo grabado en la mente, y ahora más que nunca es que deseo eliminarlo de mi.
Si la vida me a dejado, olvidado, aun lo recuerdo todo, completamente. Y desde los últimos meses no me han dejado tranquilo.
Al verte, Spencer, solo quisiera olvidar. Empezar de nuevo a tu lado, eres lo único que tengo, pero aun que quiera no puedo, por que sigues vivo... Y yo deje de estarlo hace muchos años. Ya se que en ocasiones pierdo los estribos, puedo llegar a lastimar a quienes mas quiero, como lo hice contigo, es por que solo soy un monstruo; eso soy y tu no eres capaz de verlo. Un estorbo, una carga, una molestia, un ser despreciable que vive de ti, con sus mas puros sentimientos, de esas intenciones sinceras, buenas que tienes para conmigo, y yo un maldito malagradecido, no merezco nada de ti Spencer...
Inevitablemente comienzo a llorar, soy patético.
¿Por qué sigo aquí? ¡Ya no quiero nada de esto!
Spencer... Eres mas que un ángel, no se que o por que, ni como es que llegaste a mi vida, solo se que desde entonces mi rumbo cambio, que es gracias a ti soy otro hombre. Pero ya te retuve demasiado a mi lado, debo dejarte ir. Por tu bien, aunque aquello me este matando otra vez.
Gracias, en verdad, se que debe sorprenderte escuchar algo así de mi. "No es tu estilo" dirás, yo solo te vería con aquel gesto de burla, si pudiera, pero ya no podré, es lo mejor. Debo alejarme de ti sin darte la oportunidad de retenerme, porque si lo hicieras, se que me quedaría. Soy débil a tu lado, siempre termino cayendo a todo lo que tu deseas. Antes de todo me gustaría que supieras lo mucho que me ilumina tu solo existir, por que eres lo único para mi. Todo mi mundo. Apuesto que, aunque especules muchas cosas sobre mi, no hay certeza en ellas.
¿Sabrías cuanto es mi cariño, mi amor por ti, Spencer? Por supuesto que no, eres aun un niño como para poder darte cuenta de que mi aprecio va más halla de todo. De nuestros lejanos lazos de sangre. Lo que esta detrás de mi barrera, soy yo, aquel cobarde que tiene miedo de que alguien llegue a ser lo suficientemente importante como para entregar su corazón ciegamente ¿Por qué crees sino que nunca tuve una novia por más de dos semanas? Me atemorizaba el amor, y contigo, Spencer, descubrí que nada tiene de malo. Al contrario, es hermoso.
Pero aun no soy lo suficientemente valiente para decirlo todo y en verdad es una lastima por que ya no te veré… se que te extrañare, te anhelare. Pero prefiero recordare a que llorar con el corazón hecho trizas si algo te pasara. Si Madame X te ve como su nuevo objetivo... No. Debo dejarte ahora que estoy a tiempo. Me queda mucho por contar, ya estoy cansado de llevarlo todo dentro de mi, me aburrí de ser el tipo que enfrenta cualquier cosa sin el mas mínimo sudor de frente, aquel que se cree dios, Porque en realidad si lo soy, que sus objetivos alcanzara con solo proponérselo, solo que no tengo ninguna verdadera meta. Pero la tengo, protegerte. Quisiera seguir diciéndote muchas cosas, me gustaría, sin embargo se que eso seria como dejarte con esta carga. Con ese dolor que se lleva en el pecho, con esas lagrimas que quieres soltar pero que no puedes por que tus ojos se rehúsan a hacerlo ¿Podría ser tan cruel a decirte mis sentimientos y luego desaparecer?
Se que deseas saber mas, que seguramente tus lagrimas se estarán derramando por mi maldita culpa ¿Ni con esto puedo dejar de lastimar a la gente que amo, a ti que eres mi todo en este lugar?
¡No puedo arrastrarte conmigo, Spencer!
Se que has sufrido estos días, pero mi situación es horrible y no deseo que lo sientas.
Quisiera solucionar al mundo, aclarar todo lo sucio. Encontrarme con un nuevo yo al despertar, un yo que dejara de ser quien es, un fantasma, pero al abrir mis ojos y lo primero que veo es que sigo muerto.
Suspiro, me duele recordar.
Me levo sobre mi mansión, será mejor que le de un ultimo recorrido antes de irme.
/Fin Billy Pov´s/
Era un día nublado y extrañamente no hacia el calor esperado que se había dicho en los noticieros del día anterior. Hace tan solo pocos días habían comenzado las vacaciones de verano y el fantasma de militar había pensado algo diferente para aquellos días en los que su pequeño primo no debía asistir a clases.
Tony se cruzo de brazos, como si fuera un habito involuntario adquirido con el tiempo.
[Tony Pov´s]
Spencer no a avanzado con su nueva película y ya se siente frustrado sin siquiera ver realmente el computador, ha estado así desde que Billy descubrió su cuerpo muerto en aquella cámara hiperbárica. No puedo evitar que aquello me enferme, el idiota de Cobra se ha encerrado en si mismo y no entiende que aquello lastima a Spencer quien ya no sabe como ayudarlo. No puedo evitar apretar mi mandíbula sin poder evitar que en mi mente pase la idea de tomar a Cobra del cuello y obligarle a salir al mundo real.
¿Quién se cree al preocupar así a Spencer? Yo he visto cosas peores cuando estuve vivo. Mujeres siendo violadas, niños muertos y civiles agonizando por las heridas de mis propias manos.
Spencer dejo de lado su cámara y volvió a inclinarse sobre el escritorio, donde reposaban varios papeles en blanco y memorias USB. A su lado miraba interesado como editaba las escenas de terror. Su nuevo corto; "Un Zombie en Santiago", estaba en plena edición y algunas escenas echas por Rajeev no terminaban de convencerle. Pero Spencer no se engaña, sabe que la culpa no la tiene del todo el hindú y me odio por ello. Si tan solo supiera como ayudarlo sin tener que meter el tema del "otro Billy". Pero se que es imposible, porque aunque me duela, lo único que tiene ahora el castaño en su mente es a Cobra.
Desde que pudimos salir ilesos de la mansión de Madame X, las cosas estuvieron muy tensas entre nosotros. Sobre todo a todo lo que giraba en entorno al idiota de Cobra.
Desde que vimos al otro Billy, acostado en aquella cámara hiperbárica con una expresión de gran inocencia y calma, supimos que aquello significaba todo menos inocencia. Porque a pesar de que el cuerpo de Billy descansaba en uno armonioso estado de sueño profundo, sabíamos que aquello no era más que un juego de una psicópata. Un juego enfermizo de quien sabe que clase de mujer. Solo ahora podíamos ver con nuestros propios ojos hasta donde podía llegar la obsesión de un humano hacia otro ser humano o no, poniendo en practica el hecho de que ahora Cobra era un fantasma.
Billy, encerrado en si mismo, no había querido hablar de ello. Ni siquiera había vuelto a ser el mismo. Ya no le ayudaba a Spencer con sus películas, no me devolvía los insultos crueles que le dirigía a propósito con tal de sacarlo de su letargo lúgubre y melancólico. No le gritaba a Shanilla por tocar una de sus guitarras favoritas y Rajeev no había podido si quiera sacarle una mueca con sus chistes sin gracia. Era una tarea imposible, Billy había caído en un pozo profundo en el cual Spencer no podía ayudarle y yo deseaba poder hacer algo... Aunque muy en el fondo, una pequeña parte de mi, deseaba que las cosas siguieran igual. Sin Billy de por medio y con Spencer todo el tiempo solo para mi.
— Pequeño ¿Todo en orden? —pregunte mientras flotaba a la altura de su rostro.
Spencer apago la cámara y guardo el poco avance que tenia en su nuevo corto, suspendió la computadora y se estiro exageradamente sobre la silla. Bostezo y no hiso más que quedarse echado.
—Si, Tony... No te preocupes— respondió sin mucho animo.
Y nuevamente allí estaba esa monotonía desde los últimos tres meses.
Yo, preocupado por él, preguntaba por su estado.
Spencer, sin siquiera mirarme, respondía que estaba bien... Pero yo sabia que no era así, nada estaba en orden.
No pude evitar gruñir por lo bajo, tome a Spencer de sus brazos con más fuerza de la que me hubiese gustado utilizar con él y lo obligue a mirarme. Al principio me vio asustado, cosa que no me agrado para nada, y relaje mi postura pero no por ello deshice el agarre que mantenía en sus flacuchos brazos.
—Deja de mentirme —le gruñí y nuevamente me cruce de brazos, soltándole— ¿Crees que con esta actitud vas ayudar en algo al idiota de Cobra? No te mientas, pequeño. Entiendo que sea duro para el idiota y para ti, pero nada solucionaras actuando igual que él... Si Billy en verdad desea no preocuparte, al menos hubiese fingido estar bien y ni eso es capaz de hacer. Y aunque odie admitirlo, creo que esta vez Cobra se ha ganado el ser egoísta y permitirse pensar en si mismo. Tu deberías hacer lo mismo ¡Dale su espacio! Y cuando entienda que no puede sobre llevar esto solo, vendrá a buscarte pidiendo perdón... —razone con él.
Spencer volteo a verme e hiso un adorable mohín... ¡No, concéntrate!.
—Sabes, Tony, tiene razón —me dijo Spencer mientras se levantaba de su asiento— El actuar igual que Billy no ayuda en nada... —
El pequeño cineasta tomo su cámara y tomándome de la mano, cosa que trate de no sonrojarme al sentir la calidez que irradiaba su piel, me llevo con él hasta el medio de la habitación. Se subió hasta su cama y empezó a hablarme sobre las siguientes tomas que haría los siguientes días. Yo en realidad ya no le escuchaba, me había perdido viéndole sonreír de nuevo, saltar infantilmente en el colchón y agitar sus brazos a los lados tratando de mantener el equilibrio. Era totalmente adorable. Desde ya hace dos meses, Spencer me había pedido ser su compañero. Le ayudaba a filmar las escenas desde el aire, levitar objetos y crear sonidos que solo un fantasma podía hacer. Y aunque Rajeev había bromeado sobre ser el reemplazo de Cobra, sabia que no lo era. Spencer no me veía como un reemplazo de nadie, lo sabia.
Spencer dio un salto cayendo finalmente de espalda mientras carcajeaba.
—¿No crees que es una grandiosa idea, Tony? —me pregunto sacándome de mis pensamientos.
—Si, pequeño —sonríe felinamente al verle allí acostado, tan inofensivo y listo para ser devorado— Lo es... —
Flote hasta él, me pose sobre si y sonreí con burla. Spencer fue acallando su risa lentamente, cuando estuvo completamente callado fue cuando comenzó a sonrojarse adorablemente.
—Aaam, Tony ¿Te molestaría salir de encima de mi? —
—Si... —
Al parecer aquella respuesta no se la esperaba, porque un sonrojo furioso le adorno hasta las orejas. No pude evitar reírme por lo bajo.
Me posicione entre sus piernas y lo encerré llevando mis manos hasta los costados de su cabeza, pude sentir perfectamente como su cuerpo temblaba ¿Cuan más adorable podía verse Spencer? Sin dejar de verle a los ojos deje un casto beso en sus labios temblorosos y rosados, me aleje solo un poco de su rostro. Hasta mi nariz llego el suave aroma de su colonia, el olor de su cabello y el sudor natural que desprendía su cuerpo. El excitante aroma comenzaba a enloquecerme, era delicioso. Su aroma penetró en mí, llenando mis pulmones cómo el aire más puro del planeta. Pero su dulce esencia sólo aumentaba mi locura, y mis ganas de poseerlo. Inhale disimuladamente su aroma corporal, pero al parecer el pequeño logro verlo ya que apretó sus ojos avergonzado, sonreí sintiendo mi ego volar libre por la habitación. Sus ojos se cerraron, me acerque a él dispuesto a besarlo, pero mi dulce "pariente" abrió los ojos justo a tiempo para esquivarme y evitar el beso.
Gruñí frustrado.
—T-tony... Po-porque no... mejor n-nos vam-mos al Wi-Fri y —trataba de decir Spencer sin éxito, su nerviosismo le impedía decir algo coherente.
Observe cómo él cada vez intentaba fundirse más con aquella cama, pero no tenía a dónde escapar, tampoco le dejaría huir. Pude notar cómo su respiración se volvía forzosa conforme nuestros rostros se acercaban, le mire fijamente y sonreí antes de besarle la punta de su nariz con dulzura. Spencer no hacia que sonrojarse más y más, lo que solamente me divertía más a mi, pero lo que ahora deseaba de una forma por demás desesperada era besarlo, besarlo aunque en ello me fuera la vida... Oh, bueno. Creo que aquello ya no funciona conmigo.
Sin dejar de pensármelo, me avente a sus labios.
Pude sentir cómo los labios del pequeño temblaron al encontrarse con los míos, pero aún así mis labios se deslizaron de forma incontrolablemente frenética contra aquellos suaves y delicados labios, Spencer quiso resistirse pero yo ejercí más presión, profundizando de esa manera el beso, después sin poder resistirme aprovechando que él seguía aturdido por el anterior acto, lo obligue a recibir mi lengua dentro de su boca y a seguir el desesperado ritmo del beso. Spencer quiso separarse de mí nuevamente, pero yo lo aferré mucho más a mí, y volví a besarlo, robándole el aliento al tiempo que me poseía de él: mordía, lamía y estrujaba todo lo que alcanzan mis manos.
Deleitándome con el inigualable sabor de esa perfecta y rosada boquita que se abría a duras penas para mí. Mientras lo besaba dejándome llevar por lo que sentía, toque algún punto extraño en Spencer, tal vez sus muslos, que le hicieron gemir. Obligándole a abrir su boca y elevar su mentón, dejándome su cuello blanco servido en bandeja. Estuve tan tentado a morderlo.
—¡Saca tus manos, Tony! —gruño Spencer, no pude evitar reírme.
¡Spencer si tenia los pantalones puesto! Porque querer gritarme a mi cuando fácilmente podía hacerle una llave e inmovilizarlo ¡Ja! El pequeño no dejaba de sorprenderme. Acerque una de mis manos a su rostro y empecé a acariciar su delicada piel, era tan suave…
Spencer desvió su mirada, avergonzado y con las mejillas parecidas a los tomates de España.
Solté una risa apenas audible y el castañito volteo a verme.
Baje lentamente mi rostro hacia el suyo, dándole el tiempo necesario para rechazarme o al menos evitar mis labios... Pero Spencer no lo hizo, cosa que me sorprendió pero lo tome gratamente como una invitación.
Cuando estuve a punto de tocar sus labios calientes e hinchados a causa de mis besos, una figura entro rápidamente atravesando el suelo.
Era Billy...
Y no parecía muy contento el verme entre las piernas de Spencer.
Sus ojos se volvieron rojos y sus puños se apretaron a los lados de sus cuerpo, su postura se tenso al igual que Spencer debajo mío. Pude oírle murmurando su nombre, pero aun así Cobra seguía viéndome a mi con todo el odio que era capaz de expresar. Gruño sonoramente al abrir su boca, yo sonreí con total burla sin salirme de encima de mi pequeño pariente.
—Aléjate de él... Ahora— la voz de Cobra sonaba ronca y la ira se escapaba por cada punto de sus poros.
Yo sonreí y me senté en la cama, mientras Spencer me imitaba.
—Por favor, no hagan tonterías ¿Si? Podemos arreglar este mal entendido como adul... —pero el discurso de Spencer quedo interrumpido.
Porque precipitadamente había juntado mis labios a los suyos sin dejar de verle a los ojos a Cobra.
Repentinamente un golpe a la mandíbula me arrojo al suelo, alejándome de la cama...
Lo siguiente que sentí fue como una ola de puñetazos caía sobre mi rostro y Spencer gritaba como loco pidiendo que nos detuviéramos.
N/A:
Billy tiene pesadillas con respecto a sus últimos segundos de vivo. Un gran temor hacia Madame X lo deja paranoico llegando a la conclusión de que lo mejor seria alejarse de Spencer, para que este no sufriera ningún daño.
Ante la repentina a lejanía de Billy hacia Spencer, Tony toma carrera y se acerca más hacia su sobrino-nieto. Ayudándole con sus películas y estando a su lado en todo momento, hasta "manipular" a Spencer para que solo este con él.
Spencer se siente confundido. Por un lado Billy se alejo de su lado sin decirle nada y es incapaz de ayudarlo. Por otro, se siente a gusto con la cercanía de Tony, a tal punto de no rechazar sus muestras de afecto.
¿El resultado?
Una pelea a "muerte" por el cineasta.
¿Comentarios? ¿Pelotazos a la entre pierna? ¿Frutillas y crema? ¿Odio eterno y dolor? ¡Todo es valido!
