Alô! Ya-ya-ya, sí-sí-sí. Bueno acá está el cap., me disculpo por demorar, pero el tiempo se la agarrado conmigo… Agradezco infinitamente a las personas que dejaron reviews! ¿Dónde estarán las que dejaban antes? ¿se olvidaron de mí? Las extraño u.u

Ya no fastidio y a leer!

Disclaimer: Los personajes de Crepúsculo no me pertenecen, sino, en estos momentos estaría bailando con Edward, Emmett y Alice la macarena en una fiesta.

Capítulo 9: I'll be there (Estaré ahí)

BELLA'S POV

Me quedé pensando toda la clase en lo que pasó con el idiota de Mike y su bola de tarados. Lo único bueno fue que Edward vino y me ayudó. No sabía cómo explicarlo, pero me sentí muy bien y segura cuando su mano rozó mi mejilla.

Bella, ¡tienes novio! ¡recuérdalo!

Era cierto, tenía a Alec. Y ni siquiera sabía muy bien lo que sentía hacia Edward. A pesar de todo, quería a mi novio. Mejor dicho me gustaba.

El profesor hablaba de no sé qué cosa de los chibchas y aztecas, pero yo estaba inmersa en mis pensamientos. Cuando el profesor Palacios nos dio 2 minutos para pegar unas fichas, volteé un poco la cabeza y vi a Edward sonriendo mirando su cuaderno.

¿Qué estará haciendo?

En aquel momento se parecía mucho a la foto que vi en su casa. Una de cuando él tendría aproximadamente dos o tres años. Sus labios eran color cereza, su piel un poco rosada y su cabello algo más rubio, con una gran sonrisa adornada de pequeños dientecitos que recién le habrían salido. Era toda una ternura.

Y lo sigue siendo.

-Tú te callas – le dije a la voz en mi cabeza.

-¿Qué te pasa? – me preguntó Rosalie cuando volteé a pegar mi ficha – tienes una cara de tarada…

-¿Qué?

-Yo sólo te digo la verdad, ya sabes. ¿En qué piensas? O mejor dicho ¿en quién?

-En lo que pasó hoy – mentí naturalmente.

-¿Mmm?

Le conté todo hasta que el profesor retomó la clase.

-Bueno chicos, todavía no ha sonado el timbre, pero ya me aburrí y sé que ustedes también. Así que se pueden ir.

En todo el salón se escuchó un Uff.

-¡Bella! – escuché la voz de Mike – así que Cullen ¿he? Tus gustos bajaron mucho de nivel… ¡andar con tipos con cabeza de calabaza!

-¿Te has mirado la cabeza? La bola de pelos que bota mi gata es más bonita.

-Y lo más interesante de todo – continuó haciendo caso omiso a mi comentario – es que él se pasa todo el tiempo y ni siquiera toma atención a la clase mirando esa foto…

-¿Qué foto?

-Tranquila, my Little Princess, un poco de competencia no hace mal, pero la foto es de una chica, que está muy bonita, por cierto.

En ese momento Edward salió acompañado de Jasper, al parecer no me vio hablando con Mike.

-Mira lo que tenemos aquí… Al loser se le cayó su amada foto, o la foto de su amada – levantó un papel del piso, pero no me lo mostró.

-Bella, ¿pasa algo? – preguntó Rosalie

-No, si quieres puedes salir, no me esperes

-¿Segura?

-Tengo cosas que arreglar.

-Ok- dijo no muy convencida y antes de irse miró feo a Mike.

-Déjame ver la foto – dije tratando de arrebatársela. A estas alturas éramos los únicos en el aula.

¿De quién podría ser la foto? ¿Por qué Edward la miraba tanto?

-Uy, Bella, parece que estás enojada… También, con tal competencia te entiendo. ¡Competir con Tanya Denali!

-¿Quién?

-Es la nueva, la que se maneja un cuerpazo, la rubia-rojiza. Lo siento, tú también tienes lo tuyo, pero al parecer ella es la novia de Edward. Si no, ¿por qué la mira tanto? Tanya me comentó algo de un chico que la hacía vibrar…pero que no tenían mucho tiempo juntos…

Le arrebaté el papel hecha una furia. Si, estaba completamente celosa. ¿Y?

La foto era de una chica en bikini. Tenía buen cuerpo y era bonita, sí.

¿Por qué Edward no me comentó nada? ¿Acaso no éramos amigos?

Pero no entendía por qué en el estómago tenía una sensación extraña de querer vomitar.

-Parece que a Belli le comió la lengua el ratón… No sé cómo se consiguió semejante mujer el loser de Cullen. Yo apenas y conozco a Tanya y seguro que él ya se la llevó a la cama…

-¿Sabes qué? Métete la foto al … - no aguanté más y me fui del aula.

¿Edward tenía novia y ni siquiera me lo había dicho?

¿Y qué pasa si no es cierto?

Quizás Mike había inventado todo para hacerme sentir mal…

Pero yo misma había visto la foto en el piso justo cuando Edward pasó por ahí… También lo vi sonriendo cuando miraba su cuaderno… seguro estaba mirando a Tanya.

¡Aaaaah!

En este momento seguro que estaba roja de la furia.

Mas había otro sentimiento, algo que siempre quería reprimir.

Dolor.

Pero ¿por qué? No es como si Edward me gustara… ¿o tal vez sí?

Bueno, si quería su espacio con su novia, se lo daría.

Me fui a mi siguiente clase. Me tocaba con Alec, por suerte.

La primera vez que habíamos hablado había sido en la fiesta de aquel sábado, a pesar de que ya lo había visto en esta clase. Ciencias sociales.

Decidí ponerme más cariñosa con mi novio. Total, si me gustaba podría llegar a quererlo mucho ¿no?

Vamos Bella, más quieres a Renatito, el cuy de Jasper, que a Alec.

¡Eso no es cierto!

-Hola amor – me saludó mi hermoso y sexy novio.

-Hola

Aprovechando que había poca gente y quedaba algo de tiempo antes que comenzara la clase, me lancé a sus brazos; él me recibió gustoso. Nos dimos un beso cargado de pasión. Debía admitir que Alec besaba muy bien, o de repente era que yo era adicta a los besos.

-¡Awwww! - comenzaron a decir nuestros compañeros de aula.

-¡Guárdense algo para el cuarto! – gritó un chico por ahí.

Pero entonces llegó la señorita Isabel, y tuvimos que empezar la "divertidísima" clase. Hasta más interesante era ver a Renatito hacer popó (necesidades).

Justo en el momento en que mi cabeza estaba cayendo del sueño que me producía el aburrimiento, sonó el timbre.

-Ya chicos, adiós. ¡Y no se olviden de usar su condón! - ¿qué le pasaba a los profesores de hoy en día?

-Vamos a comer, amor – me dijo Alec. Sólo asentí.

La hora del almuerzo significaba una cosa: Vería a Edward, quien, quizás, estaría con su adorable novia.

Al recordarlo no pude evitar pensar la noche pasada. Es que ver a Edward desnudo era una imagen difícil de olvidar para cualquier persona. Su pecho marcado, sus brazos, sus piernas, aquellas líneas en forma de V de su cadera, lo que había más abajo… ¡Dios!

Wow. Eso sí que sonó pervertido. Pero ¿qué le podía hacer? Edward era tan maravilloso físicamente…

¡¿Qué acabo de pensar?

-Bella, ¿te sientes bien? Estas roja de repente.

-Sí, creo. Me duele un poco la cabeza – mentí, como últimamente lo estaba haciendo.

Alec puso su mano en mi frente.

-No pasa nada, estás bien – me dio un besito en los labios.

-¡Eh, Alec! – lo llamó un chico de cabello negro.

-Voy, Marco – le gritó –Anda mirando lo que quieras comer ¿sí? Ya vuelvo. Mis fans me aclaman – dijo en tono burlón.

-Ok.

Instintivamente me fui al stand de hamburguesas; hoy tenía antojos de comer una.

-¿Vas a comer con nosotros?- preguntó una aterciopelada y amable voz detrás de mí. Me tensé y volteé. Ahí estaba Edward.

-Eh, no. Voy a comer con Alec. Puedes comer con tu novia tranquilamente.

-No sé de qué me hablas - ¡¿cómo que no sabía?

-No te hagas el tonto, tu novia –le dije tratando de mostrarme indiferente.

De pronto llegó mi novio.

-Mi amor, ¿ya decidiste qué podemos comer? –me dio un pequeño beso en los labios.

-No, ¿qué te parece si lo hacemos juntos? – le contesté con algo de doble sentido, conociendo su respuesta.

-Contigo lo haría todo – me susurró seductoramente al oído.

Lo cogí del brazo y nos fuimos, dejando a Edward con una expresión contrariada en el rostro.

Elegimos pizza, ya que se me habían quitado completamente las ganas de la hamburguesa al ver a Edward comprando una.

No quería admitirlo, pero estaba atenta a todos sus movimientos. No había dejado la expresión de confusión y algo de dolor en su rostro. Quería acercarme y preguntarle qué le pasaba, pero no lo hice.

Cuando Alec y yo nos sentamos en una mesa, un grupo de chicos y chicas se nos acercaron, tratando de llamar nuestra atención diciendo cosas muy creídas y caprichosas, en mi opinión. Sólo faltaba que dijeran que su inodoro era de oro y el agua que pasaba era mineral, y que de papel higiénico usaban billetes de más de 20 dólares.

Cuando traté de localizar a Edward, ya se había ido. Seguro a ver a su espectacular novia Tanya.

Agh.

No me gustaba la situación.

Al terminar las clases, fui a buscar a Alec.

No lo encontraba por ningún lado, y que no fuera a buscarme me preocupó.

Afortunadamente, lo vi en el aparcamiento. Pero algo en su rostro me daba un mal presentimiento.

Me acerqué y traté de darle un beso, pero me esquivó.

-¿Qué tienes?

-Estoy bien. ¡Estoy feliz de la vida! – replicó muy serio y tratando de controlarse. – mira con quién te vas, yo me largo. – se metió en su coche y me dejó ahí, parada.

Como tampoco iba a hacer un papelón, me fui dignamente donde Rosalie.

-¡chiki-Bells! – me saludó Emmett - ¿Por qué no comiste hoy con chiki-nosotros? ¡Estábamos hablando de chiki-Justin! – soltó un grito de niña, seguido de varios pestañeos.

-¿Estás seguro que no eres gay? – le tuve que preguntar.

Me miró indignado – Para tu información, soy un chiki-macho, y además, estoy botando babas por chiki-Rose ¿ok? Ahora tendré que hacer "chiki-mirada de desprecio", que siempre la hago cuando estoy chiki-molesto – informó – ¡chiki-mirada de desprecio! – hizo un sonido despectivo y volteó la cabeza para otro lado con fuerza.

No tardó en escucharse un golpe. Rose le pegó en la nuca.

-¡Auch!

-No seas idiota – Rosalie lo miró con cara de pocos amigos - ¿Vienes con nosotros? – me preguntó

-Sí.

-¡Yo chiki-también! – gritó Emmett – ¡podemos chiki-cantar canciones de chiki-Justin Bieber!

-Ok

En el camino, Rose y Emmett cantaron "Eenie Meenie" del mencionado cantante con Sean Kingston.

No entendía qué había pasado hoy con la actitud de Alec. De un momento a otro, se había puesto de un humor de "chiki-alpacas con chiki-emorroides", como le decía Emmett.

Cuando llegamos a mi casa, me botaron del coche y se fueron diciendo que tenían muchas cosas que hacer.

Adentro, me esperaban Alice y mi hermano.

-¡Bella! Al fin llegas hermanita

-Eh, Bella ¿qué te parece si vemos una película? ¡Veamos Peter Pan! Es tan tierna… ¡y sale Jeremy Sumpter! Es tan adorable… -Alice comenzó a ponerse algo más activa y empezó a suspirar.

-¡Allie! – Jasper hizo una especie de puchero.

-Si ¡Jeremy es muy lindo! Aunque ahora tiene 21 sigue siendo hermoso… - dije

-Gracias por tu apoyo querida hermana – dijo mi hermanito con bastante sarcasmo.

-Bueno… ¡hora de peli-película! Voy por la canchita – levantó la mano diciendo "yo,yo" dando saltitos y salió corriendo a la cocina.

Tan rápido como se fue regresó.

-Una preguntita… ¿dónde está la canchita?

Luego de mostrarle a Alice el lugar de las palomitas y el de la pasta Nussa, nos habíamos ido a la sala a ver Peter Pan.

Estábamos viendo la parte en donde Peter y Wendy bailan a la luz de la luna.

Cómo será bailar así con Edward…

Oh, oh. De nuevo los pensamientos edwardtísticos.

-Qué romántico y tierno – dijo soñadoramente ¿Jasper?

Alice y yo lo miramos con caras raras.

-¿Qué me miran? – preguntó con cara interrogante.

-No, nada.

Cuando terminó la película, volvieron las preguntas a mi cabeza sobre el comportamiento de Alec. Cuando apagué el televisor, noté que Alice se veía algo rara, aunque eso era algo típico en ella, esta vez parecía que algo más le pasaba. Lo dejé pasar pues en ese momento el celular de Jasper sonó.

-¿Aló?... sí… ok…lo sabía, es un desgraciado…bueno – cerró su móvil y le dirigió una mirada a Alice, sabía que significaba algo pero no tenía ni idea de qué.

-Oye, ¿por qué no invitas a Alec a comer algo? Seguro papá y mamá llegan en un momento.

-Sí, me parece bien. – dije algo extrañada, ya que Alec y Jasper no tenían mucha comunicación, por así decirlo.

Lo llamé a su celular una, dos, tres veces y nada.

-¿Qué te parece si vas a su casa? – me sugirió Alice

-¿Por qué? Si no puede estará ocupado…

-Con quién estará ocupado… - susurró Alice amargamente.

-¿Qué?

-Nada, mejor ve a su casa y lo invitas a comer. Nosotros vamos a salir, ¿si? Mamá me dio permiso y dijo que cuidaría a Renatito, ya ves que el muy tonto se queda atorado en su rueda, está muy pachoncito (gordito)… pero bueno… mejor ve que se hace tarde.

-Mmm ya, me voy. Adiós- cogí las llaves de mi auto y salí con rumbo a la casa de mi novio.

Estaba algo preocupada, ya que Alec se había mostrado distante y hasta hiriente a la salida, cuando en el recreo estuvo dulce y cariñoso conmigo, de verdad no entendía absolutamente nada.

Cuando llegué, me quedé unos minutos en el coche antes de bajar. No sé por qué pero sentía miedo, un mal presentimiento.

La reja de afuera estaba extrañamente abierta, pero decidí entrar. Cuando toqué la puerta, me di cuenta que también estaba abierta. Esto era demasiada casualidad. Me sentía como en las películas de suspenso abriendo puerta por puerta.

-¿Hola? – dije y no obtuve respuesta.

Decidí subir a la habitación de Alec y cuando estaba en las escaleras escuché sonidos raros, de personas o animales, no sé.

Avancé decididamente hacia el cuarto de Alec para encontrarme con algo que jamás imaginé.

Mi novio estaba echado en la cama con encima. Mejor dicho alguien.

Una chica se estaba moviendo encima de él, y entonces me di cuenta que estaban desnudos.

Mi novio estaba revolcándose con una tipa en la cama.

Las lágrimas ya estaban reclamando salir de mis ojos, pero por dignidad me las tragué, pero me quedé parada ahí, observando cómo era vilmente traicionada.

-¡Isabella Swan! – dijo una voz chillona minutos después – qué sorpresa tenerte por aquí. Creo que estás cieguita, pero te informo: Alec y yo estamos ocupados

-Oye imbécil, tú no me hablas así – le dije mordazmente a Jessica. Me giré para hablarle a Alec – nunca te pensé capaz de algo así.

-¿Qué pensabas? ¿Qué tú eras la única que me puede poner los cuernos?

-¡¿De qué hablas?

-No te hagas la mojigata, que no te queda. Bien que te revuelcas con Cullen y me tienes de imbécil.

-¡¿Perdón? ¡ERES UN ESTÚPIDO HIPÓCRITA!

-La zorra eres tú, qu… - lo callé con una fuerte cachetada

-¡Idiota! – le grité

-Oye hijita, acepta que perdiste, él me quiere a mí, eres muy poquita cosa y demasiada poca mujer para él…

-¡Tú cállate maldita zorra! – cuando le solté eso puso cara de ofendida.

-Hay otras que sí lo son, y no precisamente ella… Hoy me enteré que sales con Cullen a mis espaldas, que todos se burlan de mí… ¡Me has hecho quedar terrible! ¡Y yo que pensé quererte!

-¡No salgo con Edward! ¡Estúpidamente te he sido fiel! – no sé qué vio en mis ojos, pero lo que fuese lo dejó pensativo y el remordimiento comenzó a notarse en su rostro, a pesar que lo quería disimular.

-¡Mike los vio juntos! Él me lo dijo…

-¡Mike es un imbécil que quiere hacerme daño porque no le hice caso! ¡Y encima te acuestas con la primera que te pasa por delante! ¡¿Por qué serás tan idiota? Yo me largo – me apresuré a salir, ya las lágrimas de rabia se derramaban un poco de mis ojos.

-¡Espera! – volteé y vi a Alec con un short; Jessica se había quedado en la cama con una expresión de total furia.

-¡¿Qué quieres?

-Perdóname, soy un estúpido, pero…

-Pero nada. Adiós.

Salí corriendo hacia mi coche. Sabía que Alec no saldría semidesnudo a la calle.

La batalla contra las lágrimas ya era un caso perdido. Lloraba por Alec, sí, porque de cierto modo lo quería y me había ilusionado con él; pero sobretodo me dolía por sentirme traicionada, engañada. En estos momentos mi autoestima estaba por los suelos.

No sabía a dónde ir, no quería ir a mi casa y encontrarme con mis padres en este estado. Tampoco me sentía con ganas de ir con Rose, no quería que me viera llorando por un miserable.

Así que sólo me quedaba alguien.

Edward.

Estaba segura que él me apoyaría, no me importaba si tuviera novia. Él era mi amigo.

Fui llorando a la casa de los Cullen. Cuando llegué toqué el timbre con la esperanza que él se encontrara ahí.

Fue un gran alivio cuando se abrió la puerta dejándome ver a un Edward algo somnoliento.

-¿P-puedo quedarme aquí? – pregunté con patética voz, tratando de no sollozar.

Pero sabía que no aguantaría, así que apenas él asintió, me tiré a sus brazos. Quizá inconscientemente estaba aprovechando el momento de estar entre sus brazos, pero ahora no me importaba.

-Será mejor que pasemos, está haciendo frío – dijo con voz tranquilizante y amable.

Nos separamos - con pena de mi parte – y cerró la puerta.

Estos eran los momentos en donde me acuerdo de todo lo malo de mi vida.

Siempre había tenido algo de baja autoestima, todas las cosas me salían mal. Todo el mundo me usaba para tener algo de popularidad, los chicos con los que salía acababan siendo muy superficiales y populares. Simplemente era un instrumento.

Por eso, sólo tenía a mi familia como amigos verdaderos, hasta que llegaron los Cullen. ¡Y todos tenían sus parejas!

Incluso Edward…

Ese pensamiento me dolió, aunque no sé por qué exactamente.

Igual, ya estaba llorando.

-Vamos a Salito, ¿te parece?

-No. Edward, no quiero causarte problemas con tu novia… - dije tratando de no sollozar tanto. ¡Ya parecía caño malogrado!

-No sé qué te pudo haber llevado a creer tal cosa, pero es falso. No estoy saliendo con nadie.

- Pero Mike me dijo… - me callé.

¡Es que era tan obvio! ¡El maldito de Mike lo había planeado todo! Lastimarme con el engaño de Alec y separarme de Edward para no tener con quién llorar luego.

Debo admitir que esta vez siquiera pensó.

-¿Newton?

-Él me dijo que tenías un-na n-novia – me sorbí la nariz – me hizo creer que se te había caído una foto, que era su-p-puestamente la foto de ella.

-Ese es un imbécil – dijo entre dientes

-Y yo caí en su trampa como una idiota – sollozé

-No eres ninguna idiota – me abrazó dándome comfort – vamos arriba, no hay nadie en casa.

Le obedecí y nos paramos. Su brazo me envolvió mientras subíamos las escaleras. Sentir su calor se sentía condenadamente bien.

Nos sentamos juntos en el sofá.

-Q-quiero p-pedirte disculpas por lo de anoche. Debí tocar – dije mirando hacia abajo, avergonzada, aunque no arrepentida.

-No te preocupes, ya no me da tanta vergüenza – me regaló una pequeña sonrisa. En verdad se veía hermoso, su piel estaba algo sonrojada, sus labios rojos y sus ojos verdes enmarcados por esas largas y rizadas pestañas (lo que le daba un aspecto de lo más tierno) me miraban intensamente, pero preocupado - ¿podría preguntarte qué hizo que te pongas así?

En eso me acordé y reanudé mi estúpido llanto.

-Se trata de… Alec.

-¿Qué te hizo?

-Lo pillé en la cama con otra.

Los ojos de Edward relampaguearon de furia.

-¡¿Cómo se atreve a hacerte eso? ¡Es un malnacido! ¡Cómo se atreve a dañarte! – suspiró fuertemente tratando de calmarse. Cerró los ojos y apretó la mandíbula.

Luego de unos instantes volvió a abrir los párpados.

-Perdona mi actitud, pero nadie se burla de ti así, Vulturi va a pagar… y también Newton.

-No te molestes

-No puedo permitir que te pongas así – me acarició la mejilla suavemente. Su piel se sentía tan suave…

-No sé. Fue horrible – dije entre sollozos – vi a Jessica encima de él, y ella me lo restregó en la cara, me humillaron. Me siento tan traicionada, utilizada, sola…

-No – apretó mi mano – no estás sola. Toma mi mano.

Lo miré sin entender pero le obedecí.

Nos paramos y fuimos hasta el tercer piso, donde había un cuarto donde entramos.

Adentro había una gran ventana que llegaba casi hasta el piso, con unas cortinas doradas que hacían juego con la alfombra. También había un sofá-cama de terciopelo negro.

Pero lo que más llamaba la atención era el gran piano de cola en el centro.

Me guió hasta ahí.

-Vamos, siéntate.

Me acomodé en el banquillo y Edward comenzó a pasar los dedos sobre las teclas.

De pronto, una deliciosa melodía inundó el ambiente.

La música expresaba claramente apoyo, solidaridad.

You're not alone
Together we stand
I'll be by your side, you know I'll take your hand

When it gets cold
and it feels like the end
there's no place to go
you know I won't give in
No I won't give in
(N/A: La letra es de Keep holding on de Avril Lavigne, la tome prestadita)

Terminó y se giró hacia mí.

-La escribí para ti hoy.

Tenía un nudo en la garganta.

Su voz era la más hermosa que había escuchado, era suave y melodiosa, y su forma de tocar el piano era de lo mejor.

Pero lo que me dejó sin palabras también fue la letra, que era para mi.

Me estaba diciendo que siempre estaría ahí, a mi lado cuando lo necesitase.

Edward me estaba dejando sin palabras.

No sé exactamente en qué momento pasó, pero nuestros rostros quedaron muy cerca, sólo unos centímetros nos separaban.

Nos fuimos acercando más, hasta que ocurrió algo que no pensé que pudiera ocurrir.

¿Qué pasará? Ni yo lo sé bien…

¿Han visto a Jeremy Sumpter? Es WOW. Véanlo, es el que a los 14 hizo del adorable Peter Pan. ¡Lo amo! Pero Robert Pattinson siempre será mi actor favorito!

-Recomiendo fics:

*"¡Que alguien impida esa boda!" De CLorena. Summary: Después de Ocho años de no regresar a Forks, Edward vuelve solo para encontrarse con que el amor de su vida esta a un mes de casarse. Ahora él, junto con Alice, Jasper, Emmett, y Rosalie harán todo por que esa boda no se lleve acabo. TH

* "Mi golosina" de Mayra Swansea. Summary: Bella no tiene dinero para comprarle un regalo a Edward por su homastico N.111. Asi que encuentra un regalo perfecto.

*" Robarme el corazón" de AleCullen10. Summary: Bella es secuestrada x Edward,pro los 2 sienten lo mismo "amor"!, los 2 c sienten atraidos lo unico k los separa es el odio k le tiene Bella a el. Todos humanos.

*"Angeles&Atletas ¿te amo?" de fanieCullen. Summary: No podia sentir esto por el, es imposible! pero aun así no puedo evitarlo/ la persona que la rompa será la indicada/ tu... la rompiste - lo siento, de verdad, no fue mi intención - eres tu - yo? quien?/ vamos bella no puedes negar lo que sientes!/NEW CAPI

+Seguiré recomendando más. ¡Sólo envíenme pedidos y los pongo! ¡Háganse publicidad y pasen la voz!

-Liz Dublin, lamento lo de tu mano, yo me lastimé horrible el pie, no podía caminar, me salió un montón de sangre… ¡y Edward no vino!

¡Espero sus reviews! Ojalá que también personas que nunca han dejado review lo hagan, ¡para conocerlas! =}

Ya me despido… ¡suerte en lo que hagan!

Ciao…

Marie