Y con esto termino, muchas gracias por leer, en el siguiente pongo unas notas con aclaraciones de monstruos y demás. (Cambios hechos: Max= Will)


Música:

Broken Notes Sanatorium ~ Dancing Shades

Silent Hill 2 Ost – The Reverse Will

*En este punto se detiene la música


Epílogo: Book of the Forgotten Memories


"Ya no existía el temor ante el futuro ni el pesar por el pasado. Sólo existía el aquí y el ahora"

Tanja Kinkel. El rey de los bufones.


"Cómo llegue allí nunca lo supe, ni sabría jamás las razones que impulsaron mis pasos por ese camino oculto a los ojos humanos […] aunque las gentes y escenas que pude presenciar en mi largo viaje no huirían jamás de mi mente, acompañándome para siempre en cada instante de mi vida."

Cris Ortega. Forgotten.


(Broken Notes Sanatorium ~ Dancing Shades)

Cuando abrí mis ojos todo estaba borroso y no podía moverme, tardó un tiempo antes de que llegase una enfermera y advirtiese que estaba consciente. Su rostro resultaba borroso, tal como a Will le debió haber parecido después de su accidente, pero a diferencia de él yo era plenamente consciente de lo sucedido.

Finalmente supe el nombre de la ciudad aunque realmente no importara ahora, me lo dijo el doctor siguiendo lo que yo ya pensaba era un protocolo sobre ubicar al paciente en la realidad. Había estado dos meses y medio fuera, me costó un poco volver a recuperar la movilidad normal de mi cuerpo, se sentía tan entumecido y extraño, apenas logré sostener correctamente los objetos con las manos, pedí un cuaderno y un lápiz.

Tenía miedo de olvidar todo lo que había experimentado en esa otra realidad, fue por eso que comencé a escribir el cuaderno de los recuerdos olvidados, para que no se desvanecieran con la vigilia y sobre todo para recordar siempre mi promesa. No tardó mucho en venir la psicóloga para "ayudarme" a aceptar la información de lo sucedido y explicarme lo ocurrido con mi padrastro. Encontraron su automóvil a un lado de la carretera que ingresa al pueblo de Silent Hill, estaba volcado y bastante dañado pero no había señales de él, también me explicó lo de mi hermano, que cuando llegó la ayuda ya era demasiado tarde y sólo lograron salvarme a mí y que fue apenas, pues casi muero dos veces, una en la ambulancia y la otra en la sala de operaciones. Mi madre al final tampoco había sobrevivido, murió dos semanas después de entrar yo en coma, entonces entendí mi tristeza al ver su cuarto en el hospital en la otra dimensión. Ambos habían sido enterrados juntos en el antiguo cementerio de Silent Hill.

Supongo que creían que me volvería loca o algo, no esperaban que tomara la noticia tan tranquilamente, no sabían que me había enfrentado al más terrible psicólogo y que ya no temía al pasado pues lo había aceptado, aunque ni yo comprendía por que no me daba miedo el futuro tampoco, todo esto me hacía sentir realmente sosegada; entonces entró el abogado. Había cumplido los 18 años durante el coma, y ahora como única sobreviviente de mi familia comenzó a mostrarme el dinero guardado y los documentos de una casa que mi hermano alcanzó a pagar en parte antes de morir, era la que me había mostrado hacía tiempo, en la cual viviríamos tras cumplir la mayoría de edad. Pedí que se concretara la compra de la casa y comencé a ver que muebles y objetos del departamento iba a vender y con cuales me iba a quedar. Aún tardé unas semanas más antes de dejar el hospital, ya apenas tenía alguna marca de los eventos sucedidos aquella noche tan lejana, aunque aún no podía diferenciar entre la sensación que me producía este cuerpo con el otro que tuve en la dimensión de niebla.

Cuando salí estaba sola, no había nadie que me fuese a recoger, entonces la magnitud de mi actual situación cayó sobre mí, respiré hondo e intenté tranquilizarme mientras caminaba. Todo era tan distinto a como yo lo vi cuando desperté sin recuerdos, había gente y ruidos diversos por todas partes, colores y un sol calentándolo todo. Intenté hacer el mismo recorrido que tomé hace tanto, me detuve a comprar un pie de limón en el mismo local en que una vez, en otra dimensión me guarecí de la lluvia. Llegué a la calle con casas donde me encontré con el gato y miré desde lejos la morada derruida en la cual vivía la extraña mujer, unos niños que pasaban me dijeron que estaba embrujado y que algunas personas decían haber visto o escuchado a una mujer anciana, la cual decían algunos se volvió loca cuando sus familiares quisieron quitarle la casa tras la muerte de su marido en una guerra y se suicidó, o algo así. Uno de los niños aseguró haberla visto en una de las ventanas del segundo piso.

Luego intenté encontrar el subterráneo en el cual viajé y encontré allí una placa donde se mencionaba el nombre de un guardia que hacía un par de años fue asesinado en aquel lugar. Bajé y me fui en una de las líneas hasta las afueras de la ciudad, curiosamente terminó siendo el mismo en el cual descendí tras un viaje horripilante, mientras caminaba a la salida, escuché a uno de los guardias mencionar que aún no encontraba su linterna y que no sabía quien se la había apropiado.

(*)

Mientras esperaba el bus que me llevaría a mi hogar miré nuevamente hacia atrás: a pesar de todo, la ciudad me seguía pareciendo tan muerta como la primera vez que la vi. Era extraño contemplar ahora al ayer y darme cuenta de cuanto había cambiado, allí estaba mi yo anterior a mi intento de suicidio y mi yo antes del accidente, allá se encontraba mi yo tras despertar sin memorias y buscándose a si misma… y aquí estoy ahora, regresando a mi antigua vida sin ser la persona que era cuando la abandonó. Me resultaba irónico pensar que, seguramente muchos de los que pasaban por tal experiencia en esa otra dimensión, lo único que deseaban era escapar del pueblo al terminar, y aquí estaba yo, sólo anhelando volver.

En el bus me senté al lado de la ventana para mirar el pasaje por el cual una vez caminé, vi la tienda en la cual descansé tras caer la noche y luego bajé para tomar otro autobús que me conduciría a Silent Hill. Casi esperaba la niebla, el frío, el silencio y el vacío en las calles, pero al contrario era uno de esos días de sol, la gente recorría las calles de un lugar a otro y desde algún lugar se escuchaba música.

Pensar que la mayoría de estas persona ignoraba la existencia de ese mundo de niebla y continuaba su vida de manera tan normal, las desapariciones extrañas y lo seres que a veces se veían en la niebla no eran más que leyendas urbanas en las cuales se había dejado de creer y que muchos contaban en la noche a los más jóvenes para asustarlos. Volví a pensar en si ocurría lo mismo en otras ciudades y esa era la respuesta a los sucesos misteriosos por que ¿no había estado yo en una versión alternativa de una ciudad algo distante?, la verdad no sabía muy bien en que creer.

Durante los siguientes días me dediqué a trasladar muebles y vender otros, apenas sentí una punzada en mi pecho cuando entré por segunda vez (primera en este mundo de vida) al departamento, algunos vecinos me dieron el pésame y otros mencionaron que nunca confiaron en aquel hombre y que esperaban que recibiera su merecido… si supieran que ya lo estaba obteniendo. No me atreví a vender las cosas de mi hermano, las metí en cajas y trasladé a mi nueva casa, la cual aún no lograba sentir como un hogar en absoluto, unos días después mientras recorría melancólicamente los alrededores del Hospital Alchemilla, pensando en la mujer atrapada en su interior me encontré con un pequeño gato, actualmente es el único que me acompaña en la soledad de mi morada.

Pero contrario a lo que cualquiera pudiera pensar, el pueblo nunca me dejó ir completamente, siempre estuve vinculada a él, desde que intenté matarme aquel día, ahora lo sé. De vez en cuando mientras camino entre las pocas personas, veo en algunos callejones una extraña niebla, y en ella se mueven figuras difusas que se desvanecen junto a la bruma tan rápido como emergieron. En las noches por entre los bosques escucho algunos perturbadores lamentos que sé no son producidos por garganta humana o animal. Mi casa está aislada, un camino que sube desde la avenida Nathan dirige hasta este lugar tan cerca del lago como puede estar y rodeado de bosques, a veces me siento en la orilla para admirar el color cambiante del agua a través del día, entonces entre las olas veo algo asomarse, una extraña onda que nunca llega a emerger. La otra vez incluso mientras caminaba en el casco viejo de Silent Hill en la zona norte, vi claramente a una joven de cabello castaño corto en el lugar en que debería estar mi reflejo, fue por fuera del Café 5to2, supe en seguida que era alguien atrapado en ese lado del pueblo y deduje que los acontecimientos extraños en el cementerio nuevo que está en el lado norte dos días después fue causa suya de alguna manera.

Visito el cementerio donde está enterrado mi hermano lo más que puedo, es uno viejo que esta cerca de mí y en el cual aún de vez en cuando entierran a alguien, me gusta más que el del norte pues es más silencioso y menos concurrido, voy caminado incluso después del trabajo cuando está atardeciendo. Sigo trabajando en el café por cierto, me da lo justo y necesario para mí, no necesito nada más.

En el silencio de mi hogar, alejado del ajetreo del pueblo me di el tiempo de pensar profundamente en todo lo sucedido, no tengo muchas cosas que hacer con mi tiempo libre y tras el pasar de lo meses, finalmente comprendí que quiso decir mi hermano antes de despedirnos.

Tengo más suerte que muchos de los que vienen a éste pueblo del lado equivocado y logran escapar; yo aún siento a mi hermano, escucho su voz o lo veo los días de niebla, tengo más de lo que muchos reciben. Pero aún me pregunto la razón, sé que este pueblo quiere algo de mi, quizá por eso comencé a recolectar recortes del diario, es increíble lo que uno puede encontrar allí y que todos pasan por alto, grandes conexiones entre uno y otro caso, de los viejos y los actuales; tal vez sólo estoy buscando una razón para mi actual existir sin sentido. Aún así no puedo dejar de pensar que estoy esperando algo, o que mi participación en aquel mundo de niebla aún no ha concluido, el pueblo me dio una nueva misión pero yo aún no la encuentro.

( Silent Hill 2 Ost – The Reverse Will)

Pasado todo este tiempo aún me parece increíble haber pensado siquiera en la posibilidad de olvidar todo lo sucedido durante el coma, simplemente es imposible tan solo intentarlo. Aún ahora logro recordar cada sensación y emoción, cada aspecto del lugar y los pocos rostros de la gente que conocí allí, nunca se desvanecerá la imagen de aquellos monstruos y el miedo que me dominó cada vez que los enfrentaba o cuando el mundo oscuro emergía tras las sirenas. Y quizá lo recuerde hasta el final de mis días, no creo que alguna vez se me conceda el olvido, como también dudo que desaparezcan las visiones del mundo de niebla y se acallen las voces de las personas atrapadas allí momentáneamente o por toda la eternidad, para dejarme al fin soñar en paz.

No sé que haré con el cuaderno de las memorias olvidadas ahora que lo estoy terminando, estuve pensando en esto mientras recortaba una interesante noticia sobre los descubrimientos hallados semanas después del insólito derrumbamiento en el cementerio de Silent Hill cuando vi a alguien acercarse por el camino. No me sorprendió que fuera Will, había sentido el momento en que escapó del otro mundo y recorté la noticia de su regreso hace unas semanas. Se lo veía cambiado, pero quién no lo hace en ese lugar ¿no?

Mientras lo invitaba a pasar vi un jirón de niebla en el bosque, no debía esforzar mi vista para saber de quien se trataba. Sigo cumpliendo mi promesa y se que las cosas aún no acaban, una vez que el pueblo te toca quedas marcado, pero eso ya no me importa, tengo la fuerza para enfrentar lo que venga por que sé que esta clase de favores que nos otorgaron nunca es gratis. Ahora se mi misión…