"Dos palabras, que pueden cambiar todo. Y al saber porque lo dijo es vergonzoso..."
Capitulo 10: Me gustas
No podía permitir que alguien se enamore de mi, Abure y Keita no lo hicieron y solo decían que si para hacerme sonrojar, pero Tomoka…Tomoka se parecía tanto a Tomoya…
Él no es quién dice ser…no te confíes…
Siguen las palabras resonando en mi mente…
Eran las 6 de la mañana cuando sentí otra vez la presencia de esa persona quién me dijo aquellas frases.
¿?: Pregúntale…él te dirá la verdad…
Abrí los ojos otra vez, sudando, mi cuerpo al igual que antes creció, tan repentinamente… no era señal de cosas buenas.
¿?: Salari~~
Sentí que alguien tomaba mi cuerpo desde atrás, era una niña…era…Rumi
Salari: Rumi!? ¿Qué haces aquí?
Rumi: Rumi quería ver a Salari! Y los demás también!
Salari: ¿Demás?
Ahí estaban, Harumi, Abure, Keita, Koroko y Fuki
Abure: Salari~~~
Al igual que antes, me abrazaba por delante sintiéndome un poco avergonzada por el hecho de que había crecido.
Paff!
Koroko: Ya está listo, Solo falta—
Keita tomó mi mano y la besó
Paff!
Fuki: Listo
Abure: Oye Rumi, Salari ha cambiado cierto? Hehehe
Salari: ¿Q-Qué!?
Rumi: Rumi lo sabe! Salari tiene los pe—
Harumi le tapó la boca a Rumi para que no siguiera con la frase y habló.
Harumi: Salari, ¿Quién es el idiota que dijo que yo lo había mandado?
Era verdad, Harumi tenía que conocer de inmediato a Tomoka
Salari: Lo iremos a ver ahora mismo
Todos observaron mi expresión seriamente, estaban realmente preocupados por el hecho de que Tomoka me mintiera.
Toc, toc. Estaba frente a la habitación de esa persona que no dejaba de irritarme.
Se abrió lentamente la puerta, no había nadie dentro de esa habitación, o eso era lo que creía, estaba totalmente a oscuras.
Rumi: Rumi tiene miedo…
Koroko: No te preocupes, Rumi. Estás con nosotros.
Comencé a caminar para encender la luz, al hacerlo todas las murallas estaban llenas de fotos, fotos…mías…
Harumi: Salari…eres tú…
Estaba realmente sorprendida, todos mis sucesos desde que había llegado a destruir a los Shinigamis copias…
¿Cómo es que?—
Un fuerte sonido arrebató mis preguntas, mis oidos estaban por estallar, podía ver como los demás caían en rodillas al suelo tapándose los oídos y gritando fuertemente.
Aquella figura que me aparecía todas las mañanas al lado de mi cama estaba frente a mí.
¿?: Te dije que él no era de fiar… solo puedo devolverte el favor esta vez…
Salari: ¿Q-Quién e-eres?
Rikara: Mi nombre es Rikara
¿¡Rikara!?
Desperté, estaba acostada en una cama, ¿Sería la de mi habitación? No, era distinta…
Estaba una sombra tapando mi vista, Era él.
¿Sigues dormida? - Dijo
Estaba tan cerca de mí... Era…Tomoya?, Otra vez me equivocaba.
Tomoka: Hey! Despierta! – Dijo pegándome en mis mejillas.
Me levanté rápido haciendo que cayera de espaldas al suelo y le grité.
Salari: ¿Cómo te atreves a hacer eso?
Se levantó y al igual que las otras dos veces me observó con enojo, cara a cara.
Tomoka: ¿Qué te pasa? Estás loca!
Salari: ¿¡Loca!? Serás—
Tomoka: Me gustas
Me gustas…
Me había dicho… ¿Qué le gustaba!?
Salari: Q-Qué?—
Tomoka: ¿Querías sabes por qué tenía tantas fotos tuyas cierto?
Salari: Yo…
Tomoka: Fue hace 5 años…
Flash Back* Prev Tomoka
Hacía calor…ya comenzaba realmente el verano.
¿?: ¿Tienes sed?
La persona que me hablaba era mi hermana, Mikuru Shaori.
Mikuru: Te he hecho una pregunta
Tomoka: No
Mikuru: Valla, no tienes sentimientos
No es que no tenga, no quiero sacarlos contigo
Tomoka: No
Algunas veces se hacía tan fastidiosa cuando hacía preguntas tan obvias.
Mikuru: Tómame una foto, verás que después te arrepentirás de no haberme comprado una bebida
Era cierto, pero cuando decía no, era no. Le tomé la foto que quería.
Seguimos caminando hacia casa, Mikuru estaba ya cansada y acalorada de tanto tiempo al sol.
Tomoka: Ten, compra unos refrescos
Mikuru: Gracias, Hermano!
Sonrió, lo único que me hacía feliz era ver que la última persona de mi familia también lo era. Si, solo somos nosotros dos. Todos los demás habían muerto.
Su sonrisa era tan frágil, no sabía que aquella sería la última la cual le vería.
Al sentir un presentimiento corrí a buscarla, cuando escuché una fuerte explosión.
Todo el lugar estaba envuelto en llamas, y había un cuerpo ensangrentado en la entrada del local…el cuerpo de Mikuru…
Tomoka: ¡¡MIKURU!!
…
…
…
No podía pensar en nada, nada de lo que pensara servía…
Sentí una presencia en el aire, alguien había bajado de algún lugar y se detuvo al lado de Mikuru.
Tomoka: ¿Q-Quién…
Era una chica de cabello plateado y largo, ojos rojos como el fuego que miraban fríamente el lugar.
Salari: Así termina la vida… Es penoso, ¿Verdad?
Tomoka: P-Penoso…
Salari: He venido a llevarme el alma infeliz de tu hermana…
¿Infeliz? Mikuru no era infeliz… ¿O si?
Tomoka: Mikuru era infeliz…
Salari: ¿Acaso no te habías dado cuenta? Que ciego eres, Ha estado triste desde que todos tus familiares fueron masacrados por aquellos delincuentes…desde que tú perdiste tu felicidad, ella no volvió a ser la misma…
Era toda mi culpa…
Salari: No te preocupes
Se me acercó hasta rosar sus labios en mi frente, la besó y volvió a mirarme
Salari: Te prometo que estará siempre conmigo…
Era la primera vez que me besaban, aunque solo fuera un beso en la frente, pero no importaba.
Tomoka: Tu nombre…
Salari: Hehehe… Soy la creadora del mundo, Shingoku de Valdevire Salari Hitori, Recuérdalo muy bien.
Pestañeé y se había ido, sin duda mi vida nunca había tenido tanta emoción…
Fin Flash Back*
Así que al final si te me hacías familiar…
Salari: Hehehe… Con que ese niño llorón eras tú…
Tomoka: ¿¡Llorón!?
Salari: No te enojes, es un cumplido.
Tomoka: ¡Acabo de confesarme y tú solo me dices llorón!
Verdad, él se había enamorado de mi…
Me sonrojé, nadie me había dicho eso de verdad…
Salari: ¿Qué debo decir?
Tomoka: Q-Qué… ¿no sabes que hacer? Tú deberías de tener conocimiento de esto, ¿no me dijiste que eras la creadora del mundo?
Desvié mi mirada de la de él, miré por la ventana, era de noche.
Salari: Yo no creo los sentimientos…
Tomoka me miró asombrado, luego trató de ocultar una risita que seguramente yo no podría dejar de lado
Salari: Puedo decir solo esto…
Me acerqué a él rodeándolo con mis manos, lo abracé, como si fuera un pequeño niño inocente.
Salari: Gracias…otra vez…
Correspondió a mi abrazo y se le ocurrió preguntar.
Tomoka: Tienes a otra persona, ¿Verdad?
Hubo un silencio.
Salari: Si…
Cierto, yo ya tenía a una persona que encontrar, ahora que esa imagen se hacía realmente visible, aquella sombra que comencé a ver desde que llegué a Fukushima, Rikara…
Tomoka: Otra persona a la que amas, quise decir.
Salari: ¿Amar?
Tomoka: Hay…alguien que ya se encuentra en tu corazón…
Salari: Yo no tengo corazón
Tomoka: ¿Qué dices? Entonces, ¿Cómo es que tuviste compasión por Mikuru? ¿Es que acaso no has llorado?
Llorar… era parte del corazón?
Qué estoy diciendo! Pues claro que tenía corazón! ¿Por qué estoy hablando de que no tengo corazón? Con él hice a todos los seres vivos! Soy tan estúpida…
Mi mejilla estaba húmeda, había comenzado a llorar sin razón
Salari: Eres un idiota…
Tomoka: Tú serás— Estás llorando…
Salari: Me recuerdas tanto a alguien…
Tomoka: A Tomoya?
Salari: …Si
Tomoka: Así que él es quién ocupa tu corazón…
Tomoya, había algo de espacio en mi corazón para querer a alguien, pero en realidad no estaba segura de quién lo rellenaba, ¿Es que acaso Tomoka tenía razón? Tomoya en realidad… ¿Era la persona a quién más apreciaba?
Esta cuidad no tiene rastro de que estuviera alguien no creado por mi, era hora de seguir mi camino, solo había algo que me inquietaba, algo que estaba olvidando…
Día siguiente, desperté en mi cama mirando hacia el techo de mi habitación, de verdad, había olvidado eso…
Me levanté fuertemente de la cama esperando que la persona de anoche estuviera en el mismo lugar que la primera vez, pero no estaba… ningún rastro…
Anuncié que me iría del instituto en la Dirección y busqué a Harumi y los demás
Abure: Salari~~
Abure estaba acostado en una camilla al igual que los demás. Ese gran sonido que se había producido al entrar en la habitación de Tomoka… Era lo que no recordaba
Harumi: ¿Estás bien? ¿Qué pasó con Tomoka?
Salari: Harumi…
Keita: Salari, tienes sangre
¿Sangre? En donde...
Koroko: Ahhhhh!!! Salari!!!
Sentía que me arrancaban una parte de mi cuerpo, era verdad, en mi abdomen había una gran herida que se agrandaba cada vez más.
Caí de rodillas al suelo, no escuchaba nada, hasta que volví a ver a esa persona…la figura que decía ser Rikara…
Rikara: Te lo había dicho… Esa era la última vez que te salvaría, porque yo sería quien te asesinará…
Ella, ella fue la que me atravesó mi cuerpo, la misma Rikara…
Próximo Capítulo: Traición.
