Gracias sylerluis :)


Logan se encontraba sentado en la tapa del inodoro del baño de Kendall con sus manos en su cabeza. Aún no podía creer que en verdad estuviera apunto de hacer tal cosa... pero tenía que aceptarlo, esto estaba pasando. Su mente le repetía numerosas veces salir para empezar de una vez y que esto terminara de una vez por todas,... pero estaba paralizado, tenía miedo. Sin embargo, ese miedo no se debía a los actos que tenía que cometer en minutos, no, sino más bien por otra cosa, lo que a Logan le hacia templar y sentir una sensación extraña en su espina dorsal, era una gran imagen de él mismo en la pared que se suponía debía ser blanca al igual que las demás del baño. Era muy inesperado abrir la puerta del baño y lo primero a encontrar fuese una pared con el retrato de un chico el cual vive en en 2J, exacto, Logan Mitchell.

Unos suaves golpes desde la puerta hicieron que Logan levantara la cabeza y sus ojos estuvieran a la altura del picaporte. Corrió hacia él y lo agarró entre sus dos manos impidiendo que abriesen la puerta.

-¿Logan? ¿Logan, estás listo?

-Ah... Dame un minuto...

POV LOGAN

Le puse llave a la puerta y corrí al espejo que estaba arriba del lavamanos, abrí un tipo de "gaveta secreta" que esta allí y saqué una botella de champán que tenía Kendall ahí. No tengo la más remota idea del porqué hay una botella de champán en el baño, pero lo único que sé, es que tengo que emborracharme al menos un poco para hacer esto. Le quité el corcho, no estaba tan difícil, me senté en la tapa del retrete y tomé una gran cantidad. Minutos atrás estuve bebiendo, casi dejo la botella hasta la mitad. Volví a tapar la botella, me levanté y la puse en su respectivo lugar, este champán ya me está haciendo efecto, me esto sintiendo un poco mareado.

Estoy listo...

Tomé el picaporte y abrí la puerta. Lo primero que encontré al hacerlo fue a un rubio parado en medio cuarto, mirándome, o mejor dicho, casi comiéndome con la mirada. Creo que aún no les he dicho lo que llevo puesto, ¿verdad? Bueno, les diré para que se hagan un idea; tengo puesto un tipo de orejas blancas de conejo en la cabeza junto a una clase calzoncillo blanco los cuales sólo me cubren la entrepierna. Sip, soy una clase de "stripper".

Kendall no se movió de su lugar, sólo se me quedaba viendo. -¿Qué sucede, amo?- hablé con pura inocencia fingida. Ladié la cabeza con inocencia. -Parece asustado de verme así.

Kendall se acercó a mí de manera lenta, sexy y provocativa, a la misma vez que se lamió los labios. Me agarró de la cintura y me pegó a su cuerpo a la vez que acariciaba mi trasero. Estaba cambiando de opinión sobre eso. -Que conejito más sucio y pervertido he encontrado...- me pegó aún más a su cuerpo, creo que ya sintió mi erección porque me sonrió sensualmente. Juntó nuestros labios en su beso delicioso y lleno de pasión donde nuestras lenguas se juntaron y empezaban a jugar.

-Amo...- me arrinconó en la puerta del baño y me besó con más lujuria.

-Eres un conejito muy travieso.- dijo acariciando mis orejas de conejo. -Arrodíllate.

Hice lo que mi amo me ordenó, sentí como mis mejillas se sonrojaba. Me acerqué a su entrepierna. -Me he encontrado una rica zanahoria.- le desabroché el pantalón, bajé el zipper, le jalé el pantalón junto a los boxers y lamí su miembro. -Creo que me la comeré.- Engullí su miembro; él puso su mano en mi nuca y empujó mi cabeza para que fuera a mayor velocidad.

Me jaló suavemente, tomé eso como una señal de que se iba a venir. Lamí la punta antes de subir la mirada, vi que me estaba observando. -Es una zanahoria muy gran.- dije de nuevo con inocencia.

Me levantó, me besó de nuevo y caminamos a su cama. Me acostó en ella y él se subió sobre mí. -Eres un conejito muy travieso. ¿Qué debo hacer contigo, pequeño conejito?- dijo al mismo tiempo que se quitaba la camisa. Cuando se la quitó la lanzó a un lado al azar, me dio la vuelta y levantó mi trasero. -¿Me dejarás hacer algo, pequeño conejito?- susurró cerca de mi oído, bajó a mi cuello y le dio un beso.

-S-sí, amo...- Sonrió y volvió a su posesión anterior. Sentí que bajaban mi ropa interior solo para que mi trasero quedara al descubierto, un aire caliente en mi trasero, unas manos separando mis nalgas y luego algo húmedo lamer mi entrada. -A-amo... Ah... Mmm...

-¿Te gusta?

-Sí, amo... ah... ¡AMO!- Volví a sentir la lengua de Kendall lamer mi entrada, me apoyé en mis manos y cerré los ojos para disfrutar de tal sensación. Bajé una de mis manos a mi miembro cubierto y lo acaricié por encima de la tela. -¡Kendall!-

-¡Ah, Ah, Ah!- El rubio se detuvo, se separó y me dio unas nalgadas. -¿Qué soy para ti, pequeño conejito?

-L-lo siento, amo...- sonrió y volvió a seguir con lo suyo. De mi boca únicamente salían gemidos y gemidos de placer. Esto es increíble. Saqué mi miembro y empecé a masturbarme a la vez que empujaba mi cadera hacia atrás para sentir más placer. -A-amo, Ya. Estoy listo.

Kendall se separó y me dio la vuelta. Se subió a arcadas sobre mí, se acercó a mis labios y me dio otro de esos besos sexys llenos de pasión; con sus manos recorrió mi cuerpo, al llegar a mis pezones los acarició despacio haciendo círculos a su alrededor, volvió a bajar hasta llegar a mi miembro y lo acarició suavemente.

-A-amo...- Kendall se apartó de mis labios y se dirigió a mi cuello, en donde lamió y mordió mi piel. -Ah... ¡AMO! Mmm...- Levanté un poco la cadera para conseguir un poco de en nuestros miembros. Siguió bajando sus besos a mis pezones, de ahí a mi abdomen y luego a mi miembro, quitó el calzoncillo y lo tiró a un lugar; bajé la mirada y vi a Kendall mirarme a los ojos, sus lindos, amoroso y bellos ojos verdes ya no existían, en su lugar estaban un par de color oscuro como una noche fría.

Sin tomarse la necesidad de pensar dos veces sus acciones, Kendall engulló mi pene en su cálida boca haciendo que mi cuerpo templara de placer con el nuevo entorno que envolvía mi hombría, siendo directo y sincero: es la primera vez en mi vida sexual que recibo sexo oral de alguien. Cuando... estaba con... Dak, a la hora de... (rayos, que difícil me es hablar de Dak ahora) hacer el amor, a él le encantaba que le hiciera sexo oral, pero jamás me lo hizo a mí, una vez le pregunté el porqué y me contestó que le resultaba asqueroso hacerlo...

-Ah...- Bajé la mirada y vi a Kendall complacido disfrutando de mí a la vez que su mano jugueteaba con mis bolas. Wow... ¿En verdad se sentía tan bien esto? Si que disfruto mucho conmigo ese hijo de su madre.

Enrollé mis manos en el rubio cabello de mi amo y empujé su cabeza hacia adelante para sentir más placer. Lancé mi cabeza en la almohada y sentía mi respiración transformar en un entrecortada y muy agitada. -Kend... ¡AMO! ¡Ah, ah!- Jalé su pelo cuando me sentí cerca de venirme. Kendall se separó, subió de nuevo y me besó. -Amo, por favor...

Sonrió.

Se estiró y abrió la gaveta que estaba junto a mi, de ahí sacó un tubo de lubricante y unos condones. Abrió el lubricantes y untó una cantidad racional en sus dedos. Se quitó de encima mio, levanté las piernas, sentí un dedo deslizarse hacia mi entrada. Lancé la cabeza hacia atrás, se siente incómodo. Me tencé y Kendall lo notó, acarició suavemente mi muslo inferior e introdujo otro dedo e hizo movimientos de tijera para dilatar mi entrada.

-Amo, por favor...

-¿Qué quieres, conejito?

-N-no me hagas decirlo...

-Pero, nene.- Se acercó a mi oído. -Si no me dices que quieres, jamás sabré como ayudarte.

-A-ah... A-amo, quiero quiero montarte... sentir su enorme miembro entrar y salir de mí... ¡OH!- él me agarró de la cadera y nos volteó, quedando yo en la cima.

-Como quiera mi lindo conejito...

Me levanté del abdomen de Kendall, agarré su miembro y lo alinee con mi entrada, fui bajando lentamente hasta sentir la piel de sus muslos chocar contra mis nalgas.

-¡Ah...!- Fue el gemido que salio de mientras bocas.

Empecé a mover mis caderas de adelante hacia atrás, luego de unos minutos, Kendall levantó las piernas y me penetró de una forma que jamás, ni en mis más locas fantasías sexuales, imaginé que fuese real y/o posible. Kendall se acercó a mi rostro, específicamente a mis labios y los besó con, ahora, amor y suavidad.

A pesar de que lo que estábamos haciendo era nada más que sexo... siento algo más... diferente, muy diferente a lo que describe esa misma palabra, siento que no es simplemente sexo, esto va mucho más allá de eso; estamos haciendo el amor,... pero nosotros nunca nos dijimos esas dos palabras, aunque... Kendall si lo hizo, aquella noche... aquella noche en la que llegó Dak de Los Ángeles, cuando Kendall y yo estábamos... besándonos después de todo un día de "actividades" en el parque y el cine... En ese momento... antes de "saltar" por la ventana dijo que me amaba.

Sentí que las embestida de Kendall cesaban yo había dejado de saltar, bajé la mirada y mis ojos se encontraron con los de Kendall. Esto es muy incómodo, jamás me había sentido tan... no hallo las palabras para explicar esto que siento; es una mezcla entre vergüenza-pánico-amor. Kendall me hace sentir algo que jamás logré sentir en los años que estuve junto a Dak y, sé que sólo hablo de él, pero es porque Dak fue mi primer amor, fue mi primer novio y... yo jamás creí en eso que dicen sobre que el primer amor va a ser el que más te marque y el que más vas a recordar... antes no creía eso, me parecía una estupidez, una tontería que era nada más que mentira,... pero ahora me voy cuenta de lo equivocado que estaba. Todo eso era verdad, y ahora me duele el saber que eso a Dak no le importó. No le importó lo que yo sentía al estar cerca de él; no le importó absolutamente nada lo que yo sintiera si me llegaba a enterar de como satisfacía sus deseo sexuales cuando yo no estaba junto a él...

Bajé la cabeza al pecho de Kendall y pudo escuchar los latidos de su corazón, con mis brazos abracé su torso. No pude resistir más y dejé que las lágrimas salieran de mis ojos y bajaran hacia morir en la piel desnuda del torso de Kendall. Sentí un movimiento en la cama y luego al rubio abrazarme con amor, una de sus manos subió a mi cabello y lo acarició.

-Logie, ¿estás bien?- Asentí aún con mi rostro en su pecho. Levanté un poco mi cara y sequé mis lágrimas cuando terminé levanté por completo la mirada y vi los ojos de Kendall, parecían preocupados. -¿Estás seguro que te sientes bien?

Le regalé una sonrisa sincerar y besé sus labios. El beso poco a poco se fue convirtiendo en uno caliente, moví mis caderas (con aún el pene de Kendall adentro), puse mi mano en su mejilla y él bajó las suyas a mi trasero y le dio un apretón, algo me dice que le encanta mi trasero.

-Amo...

-Shh...- Quitó mis ojeras conejo (que por cierto estaban mal acomodadas) y las lanzó a un lugar sin especificación. -Mucho mejor...

Sonreí. -Kendall, ¿Harías algo por mi?

-Lo que sea, hermosura.

-Solo,... ámame como tú lo haces. Tócame como tú lo haces... ¿Qué estás esperando?

Sonrió antes de besarme...

CR!5!5 ~~~

Me desperté sin razón alguna, mis ojos admiraron mi alrededor y supieron al instante que éste no era mi departamento. Miré a mi lado y no había nadie. No sabía donde estaba ni con quién me encontraba, si estaba solo o no. Todas las luces del cuarto estaban apagadas, si no fuese por unos rayos de luz que provenían de la luna y algunos faros de la calle, no se vería nada; al parecer era una noche muy oscura y con muchas probabilidades de que sucedieran actos satánico, robos, asaltos... pero si lo piensas de una forma diferente, más realista,... ¿Quién estaría despierto un Jueves por la noche a las... 2:28㏂? Muchas son las probabilidades de que nadie lo estuviera.

Hice un intento por levantarme y sentarme en la cama, pero al instante un agudo dolor en mi espalda baja me hizo cambiar de opinión. Me volví a acostar y cerré los ojos, no sé el porqué, pero sentí otra clase de dolor en mi cuello, puse mi mano ahí y creo que es un moretón de un beso... Un beso...

Ya recuerdo todo... Claro, la propuesta de Kendall. Por si alguno no entendió con exactitud que era, con gusto el explicaré...

La vez que estábamos en la bodega, Kendall me "sugirió" un tipo de "trabajo" para ayudarme con mi crisis económica, (aún no sé quién fue el idiota que le contó acerca de algo mío tan privado) pero esa "propuesta" me dejó con mucho de qué pensar. Se acercó a mi oído y me susurró:

-Puedes ser mi "stripper personal" por un par de meses. Te pagaría muy bien; unos... $375 dólares por mes, ¿estaría bien?

Imagínense, yo gano $15-25 dólares cada semana y algunas veces unos dos dólares más gracias a las propinas...y de la nada aparece un lindo chico el cuál es el nuevo empleado, no pasan ni 5 días de haberlo conocido y ya te ofrece una propuesta así con grandes cantidades de dinero en efectivo solamente por un poco de placer... Wow.

Fue sorprendente que no terminara en un hospital psiquiátrico.

Me volví a acostar y en menos de 2 segundos escuché la puerta abrirse, estoy de espaldas y algo me dice que no voltee y sólo escuche...

-Si, lo entiendo. Él me lo dijo ayer en la tarde... Me imagino lo mal que debe sentir después de tal cosa... Por supuesto que él está igual... Sí, de acuerdo. Muchas gracias por ayudarme en esto, Jett... Sí, sí, sí. Te voy a pagar, no te preocupes. Soy el gran y poderoso Kendall Knight, heredero de Bienes Raíces Knight, yo JAMÁS rompo una promesa... Claro, me tengo que ir. Adiós.- y cortó la llamada. Escuché como puso su celular en la mesa de noche; se acostó de nuevo en la cama junto a mí, me abrazó por la cintura desde atrás y me dio un pequeño beso en la nuca para luego quedarse ahí oliendo hipnotizadamente mi olor natural. Me di la vuelta lentamente y lo encaré. -Hola, Logie.- susurró él.

-Hola, Kendall. ¿Con quién hablabas?

-Ah, no te preocupes por eso, ¿de acuerdo?

-De acuerdo.

-¿Me das un beso?- Sus ojos dieron un pequeño brillo al formular esa oración.

-Mmm...- No supe que decir, así que sólo le di un pequeño beso en la comisura de sus labios.

Sonrió y juntó nuestras frente. -Te amo, Logan. En verdad no tienes idea de cuanto te amo.

-K-kendall...

-Sshhh... No digas, por favor. Solo... solo dime que me amas...

-Kendall, no puedo. Recuerda porqué hago esto, es solamente por el dinero, y lo sabes. Discúlpame, Kendall, discúlpame por romper tu corazón, pero es la verdad...

-Bien, entiendo...- bajó la mirada y se disponía a darse la vuelta, pero lo tomé de las manos y se volvió hacia mi.

-Kendall, espera. Quiero preguntarte algo...

-Adelante. Soy todo oídos.

-C-cuando estábamos teniendo sexo... ¿para ti fue solo sexo o... significó algo más que eso para... tu corazón?

Sonrió. -Llámalo como quieras: tener sexo, hacer el amor, follar, coger... pero para mí, te hice el amor. Y fue increíble.- Sentí mi rostro sonrojarse ferozmente, acomodé mi cabeza en su pecho y cerré los ojos al sentir que estaba entretenido jugando con mi pelo.

-¿Me amas?

-Desde el primer día que te vi, Logan.

-Wow, yo... No sé que decir. Lo lamento, pero no lo siento lo mismo, esto es solo... trabajo, tú sabes.

Suspiró. -Por supuesto. Oh, por cierto, tienes un muy buen cuerpo. Y sí que eres bueno en la cama, Dak debió de estar más que feliz contigo, ¿eh?

Al escuchar eso levanté mi rostro. -No quiero hablar de él nunca más, es un desgraciado.

-Uh... creí que lo amabas.

-Kendall, en verdad NO. QUIERO. HABLAR. DE. ÉL.

Levantó ambas manos al aire. -De acuerdo, de acuerdo.

-Gracias...- Volví a acomodarme en su pecho y cerré los ojos.

-Sólo una última pregunta más, lo juro es la última.

-La última...- contesté sin ni siquiera moverme un poco.

-¿Quién tiene el pene más grande? ¿Dak o yo?

-¡No contestaré eso!