Buenas ^^ Por fin unos minutos para subir el nuevo capi. Disfrutadlo.
Disclaimer: SE no es mio y bla, bla, bla, bla…
Cap9: Si la montaña no va a Mahoma… ¡Mahoma tendrá que ir a la montaña!
Todo estaba sumido en la más absoluta oscuridad. Pero la llamaban. Voces lejanas la estaban llamando. Abrió los ojos lentamente y se encontró con el rostro lleno de lágrimas de Tsubaki. Se la quedó mirando por unos instantes. ¿Qué había ocurrido? ¿Por qué Tsubaki la miraba de esa manera? Quizás se habría quedado dormida en clase… Pero entonces ¿porque era su amiga la que estaba con ella y no su arma? Soul…
Maka se incorporó como accionada por un resorte e intentó levantarse del suelo. Pero la patada que le había propinado la señora Evans aun le dolía. Pese que Tsubaki le gritaba que no debía moverse y que les contara que había ocurrido, Maka se encaminó como pudo hacia la puerta para ir tras Soul. Tropezó con la puerta que aun estaba tirada en el piso. Iba a darse de bruces contra el suelo cuando Kid entró por la puerta y la sujetó justo a tiempo.
-Kid-kun… -Tsubaki se acercó.
Se miraron y el chico negó con la cabeza.
-El vehículo ha levantado una nube de arena muy densa y lo he perdido. No he sido capaz de atraparlo…
-¿Ves? Debería haber ido yo. El GRAN Dios si habría sido capaz de atrapar ese estúpido coche…
-Kim y Jaqueline si pueden seguirles la pista por aire. Me las he encontrado que venían del campo de vuelo y les he podido explicar lo que hemos visto antes de que se me tragara la masa de polvo y arena.
La hoja oscura cogió a Maka y la ayudó a incorporarse. La llevó hasta el sofá donde la sentó con cuidado.
-¿Qué ha ocurrido Maka-chan? –preguntó preocupada
Cuando todos de sentaron, la chica empezó a relatar lo que había pasado.
-Suerte que Tsubaki nos ha dado un toque. Aunque no haya servido de mucho porque los hemos perdido. –dijo Kid algo apenado
-Pero ahora hemos de pensar en una manera de rescatar a Soul… Hemos de traerlo de vuelta sea como sea. Prometió que me dejaría fastidiarle el protagonismo en la boda ¡y los pactos entre hombres han de cumplirse!
Se escucharon pasos apresurados en el pasillo y de pronto varias personas entraron en el apartamento.
-Maka, ¿estás bien, hija? –preguntó Kami algo alarmada
La chica asintió algo alicaída.
-Maka-chan, lo siento, los hemos perdido en el aeropuerto de la ciudad vecina… -se disculpó Kim
-Gracias por haberlo intentado. –les regaló una sonrisa de agradecimiento pero realmente se sentía muy abatida y desanimada. Ni siguiera creía tener fuerzas para ir a buscar a Soul.
-Bueno, bueno como nadie tiene ninguna idea brillante, podremos en práctica mi plan. –dijo Liz que había estado demasiado callada todo ese rato.
-¿Se te ha ocurrido algo Liz-chan? –preguntó Tsubaki con un ligero desasosiego.
-Si la boda no puede celebrarse en Death City donde está la novia y los invitados, los invitados y la novia tendrán que ir a la boda donde sea que se celebre.
-¿A qué te refieres exactamente? –preguntó Kid mientras la miraba con miedo y mucha cautela.
-Justo lo que estáis pensando: iremos a detener la boda. –Liz hinchó el pecho, orgullosa de su idea y de sí misma.
Si, Liz veía demasiadas telenovelas y películas románticas.
Traqueteo, mucho movimiento y una voz femenina familiar que lo llamaba. Aun adormecido y algo desubicado abrió los ojos. Lo primero que percibió es que no podía mover las manos de detrás de su espalda, tampoco los pies y tenía algo (un pañuelo) que no le permitía hablar.
-¿Ya has despertado?
Giró la cabeza y la encontró. Su madre estaba al otro extremo del asiento, sentada como una señora de clase alta se sienta; piernas juntas ligeramente ladeadas y las manos juntas en el regazo. Tenía una leve sonrisa en el rostro. Algo parecía divertirla.
Pegaron un salto. Soul se percató de que estaban en un coche de camino a alguna parte. Entonces se acordó de lo que había pasado en casa y un desasosiego le invadió. ¿Cómo estaría Maka?
Intentó deshacerse de la atadura de las muñecas pero nada. Quiso transformar su brazo en guadaña. Seguía sin surtir efecto. Desistió y sacó de la palma de la mano una pequeña hoja de guadaña para intentar cortar las cadenas, pero eran demasiado gruesas y él no tenía suficiente fuerza.
-¿Te darás ya por vencido, hijo? –preguntó serenamente la señora Evans.
Soul gruñó. Echó una hojeada por la ventanilla y vio a Kim siguiéndolos por aire gritando su nombre. Había sido ella la que lo había despertado. Pensó que si rompía el cristal Kim y Jackie tendrían alguna posibilidad de sacarlo de ese lugar así que empezó a patear el vidrio. Uno, dos, tres, cuatro golpes pero era inútil. Sacó una hoja de guadaña y golpeó con todas sus fuerzas el cristal una vez más pero el impacto revotó.
-¿Te has olvidado que los cristales de los vehículos de la familia son blindados? Es imposible que los rompas.
De repente sin que él se percatara se adentraron en un túnel oscuro. Escuchó a Kim gritar a lo lejos.
-¡Vendremos a rescatarte Soul-kun! ¡Aguanta!
Se escuchó un ruido como de un portón cerrándose y se apagó el motor del coche. Uno de los hombres de antes abrió la puerta de la señora Evans.
-Está todo listo para despegar, señora.
-¿Cuánto tenemos?
-Un par de horas, más o menos.
-Bien. Tráeme algo de beber que tanta arena no es buena.
-Enseguida, señora.
El hombre desapareció para volver más tarde con una copa de Martini. Mientras tanto la señora Evans había quitado la mordaza a su hijo para que pudiera hablar.
-¿Te apetece tomar algo? –le preguntó
Soul no le contestó, solo la miró frio y serio. Al poco desvió la mirada decepcionado. Él había pensado que su madre no se la jugaría. Aunque ella estuviera de acuerdo con su padre no pensó jamás que llegaría tan lejos. Quizás por eso había venido ella. Su padre sabía que a ella sí la dejaría entrar a su casa sin sospechar. Había sido un imbécil y eso le había costado caro.
Pasó el rato sumido en sus propios pensamientos, en su propia miseria. Pensando que cualquier oportunidad para salir de allí era idónea. Pero no podía abandonar el país así tan sencillo. Debía trazar un plan pero estaba seguro que tendría vigilancia las veinticuatro horas para evitar a cualquier costo que Soul se largara.
Esas dos horas, le parecieron dos días. Para cuando llegaron a su destino Soul estaba demasiado sumido en la oscuridad de su alma. Todo a su alrededor era oscuro, frio y solitario. Y no estaba Maka para ahuyentar los fantasmas que lo perseguían.
El motor del coche se encendió y empezaron a moverse de nuevo. Poco rato después llegaron a la mansión de los Evans de nuevo.
Le quitaron las cadenas de los tobillos y lo hicieron bajar del vehículo. Evaluó la situación. Demasiados hombres armados como para salir corriendo con éxito. Avanzó hacia el edificio empujado por los seguratas para que caminase. Al entrar uno de ellos le dio otro empujón. Tropezó y cayó al suelo de bruces sin ser capaz de levantarse al tener las muñecas atadas aun.
-Que bien que ya hayas llegado hijo. –dijo su padre mirándolo desde arriba sin siquiera tener ninguna intención de ayudarlo a levantarse. –Acaba de venir a vernos tu prometida. Pero, obviamente no puedes verla en esas condiciones. Subidlo a su cuarto y quedaos dos de vosotros montando guardia en la puerta. Otro que se quede dentro vigilando mientras las chicas le cambian de ropa y lo ponen presentable.
Dos hombres cogieron a Soul de los brazos, lo levantaron y lo arrastraron hasta su habitación, en el piso superior. Lo sentaron en su cama hasta que llegaron las sirvientas con el traje y le deshicieron la atadura de las muñecas.
-Es tu oportunidad –sonrió el diablillo
-No. Aquí hay dos chicas que solo cumplen ordenes… Ni siquiera son de seguridad…
-Bueno… podrías tomar una de rehén. –sugirió
Sin pensarlo demasiado, hizo aparecer una hoja de guadaña y cogiendo a una de las sirvientas le puso el filo en la garganta.
-Dejadme salir. –la voz del albino temblaba ligeramente
-¡Eh,eh! –el hombre se puso delante de la otra sirvienta para protegerla de un posible ataque y sacó la pistola eléctrica.
-Muévete y la chica se desangrará en la alfombra. –Soul seguía temblando más que de miedo de inseguridad.
No sabía qué estaba haciendo ni donde lo llevaría todo aquello. Solo tenía en claro que no quería permanecer ni un minuto más en ese sitio. El filo de la hoja cada vez estaba más cerca del cuello de la muchacha quien temblaba de miedo y le caían lágrimas de los ojos. Soul estaba cada vez más fuera de sí. Iba perdiendo cordura… como si lo consumiera la locura. Debía mantener la calma, no ganaría la partida, no ahora. Pero era incapaz de serenarse. Justo cuando estaba a punto de cometer un asesinato en su cuarto un puñetazo lo derribó haciendo que chocara contra la mesita de noche y devolviéndolo a la realidad.
-Soul… has perdido la templanza.
Aquella voz familiar… Alzó la cabeza y se encontró con el rostro de su hermano que lo miraba serio. Le tendió una mano para ayudarlo a incorporarse. Soul se tambaleó un poco antes de poder mantener el equilibrio.
-Me gustaría poder decir que me alegra verte… pero no en estas circunstancias, tío.
Soul supo que él era el único que podía ayudarlo a salir de aquí y le cogió del cuello del traje.
-¡Mamá me secuestró! Ellos… a Maka… no sé… ella está…
Esta vez fue un puñetazo en el estómago que lo hizo plegarse de rodillas.
-Antes sabias disimular. Antes sabias hablarme en los momentos adecuados… Antes tenías esperanza en salir de aquí. ¿Las has perdido? ¿Ni si quiera confías en tu técnico?
Sentía dolor en la mejilla y el estómago pero había recobrado la cordura. Tenía esperanzas en que podría mantenerse impasible y pensar con claridad.
-Gracias Wes.
-Ya era hora. –Suspiró cansado –No vuelvas a balbucear de esa manera, ha sido penoso. Nada cool.
-Lo siento, tío. Tampoco no me han tratado nada cool desde Death City hasta aquí ¿sabes? –Soul se incorporó y se sentó en la cama. –Acabo de tener una idea: si me pegas una paliza y me rompes algunos huesos tendré que quedarme ingresado en el hospital y así no podrán casarme.
-Papá haría oficiar la boda en el cuarto de pacientes. –rió amargamente Wes.
-Tsk, tienes razón. –dijo chasqueando la lengua. –Oye… ¿Qué haces tú aquí?
-Vivo aquí. –Soul se sorprendió –Esta es la casa del patriarca. Como soy el mayor, yo heredaré esta casa y será mi hogar y el de Lilian (y el del bebé). Serás tú el afortunado que tendrás casa para ti solo. Y por eso la mayordoma está preparando un casting de criadas.
-¿Casting de criadas?
-Cogerán a chicas con experiencia de la casa principal (esta donde estamos ahora) para que enseñen a las novatas que cogerán en el casting. La más veterana de todas pasará a ser tu mayordoma. Y me gustaría asistir… Creo que tú sí que puedes.
-¿Para qué quiero asistir a una cosa así?
-De primero, porque serán tus criadas y mejor que estén a tu gusto y segundo… -Wes se acercó a la chica que antes Soul había cogido como rehén y le secó las lágrimas dulcemente. –No te preocupes, antes a mi hermanito le ha dado un telele porque es tonto pero bueno, tampoco es que sea muy agradable que te traigan secuestrado. Y discúlpame. –se giró a ver a Soul con una amplia sonrisa. –Y segundo, por esto.
Wes le levantó la falda a la criada quien se sonrojó e intentó taparse lo antes posible. Pero Soul ya había visto las bragas brasileñas negras pero transparentes que llevaba la chica y un reguero de sangre le salió por la nariz manchándole la camiseta.
-Sigues siendo un inmaduro, hermanito.
-Y tu un pervertido. Cuando se entere Lilian…
-Solo he querido alegrarte la vista para que te centres. Ahora tendrás que cambiarte. ¿Cómo estaba Maka?
-Cogida por el cuello. –dijo Soul mientras se desvestía. Wes se quedó asombrado –Estos la atacaron y la cogieron del cuello para que no pudiera defenderse. Me desmayé antes de saber que le había pasado.
-Tan solo la dejamos inconsciente, nada más. –dijo el segurata que estaba en la habitación vigilando al chico mientras las sirvientas lo vestían.
-Se recuperará, ya lo verás. Pronto la tendrás aquí dispuesta a sacarte de este lugar…
-Yo no estoy tan seguro… Lilian no iría, en su estado, a buscarte al país vecino si te secuestran.
-Bueno… no veo a Lilian con una guadaña, pero… -Wes se quedó pensando unos instantes en la respuesta de su hermano – Espera… ¿Qué has querido decir con eso? No será que…
-Mira que eres lento… -murmuró mientras se colocaba bien la corbata
-¡¿Y no me dices nada?
-¡Me enterado este mediodía! Y no precisamente por boca de Maka… Y ahora que lo pienso… no he comido nada desde el desayuno…
-Traedle algo para comer, chicas. Si no se nos desfallecerá de hambre.
Las sirvientas se retiraron llevándose la ropa que había traído puesta Soul. El chico se sentó en el borde de la cama y Wes lo imitó. Viendo que el menor de los Evans ya no parecía tan agresivo, el segurata se retiró y se quedó haciendo guardia con los otros dos a fuera.
Diez minutos después llamaron a la puerta. Wes abrió y entró Phoebe con una bandeja con comida.
-Pensé que había mandado a las criadas traer la comida… -murmuró Wes frunciendo el ceño ligeramente.
-Me las he encontrado de camino y me he ofrecido a llevar yo la bandeja –respondió con voz dulce y una linda sonrisa. –Con permiso.
Entró en el cuarto y dejó la bandeja en la mesa del escritorio.
-Bueno… yo me voy que aquí sobro. –Dijo Wes mientras se iba por la puerta –Dejaré que habléis de vuestras cosas. Si ocurriera algo, llamadme. ¡Hasta luego!
Wes cerró la puerta tras de sí y se quedaron solos. Phoebe se sintió incómoda en ese silencio que parecía tan pesado. Soul no pudo evitarlo y se levantó para acercarse al escritorio y coger comida. La devoró en un abrir y cerrar de ojos. Ahora que ya estaba con el estómago lleno ya podía preocuparse por otras cosas y pensar con claridad.
Debajo de la bandeja había todo de papeles y uno de ellos llamó la atención al chico. Sonrió al reconocerlo. Cuando estuvo aquí, Maka hizo una fotocopia de la partitura que llevaba su nombre y se la había llevado a Death City porque quería escucharla. Allí estaba la original. Sin saber muy bien porque, la cogió y se dirigió al piano. Abrió la tapa y tocó una de las teclas. El sonido de un do desafinado rompió el silencio. El albino frunció el ceño y resopló. Dejó la partitura a un lado y se puso a rebuscar entre los cajones y armarios hasta que encontró lo que andaba buscando. En una pequeña caja de herramientas estaba todo lo necesario para afinar el piano. Ni corto ni perezoso e ignorando a su invitada, apartó la silla y se sentó en el suelo arremangándose el traje dispuesto a hacer sonar el piano como dios manda.
-Soul, no deberías hacerlo tu esto. El servicio está para eso… -dijo Phoebe al ver que del interior del piano solo salía polvo y alguna que otra arañita que el chico aplastó con el zapato.
El aludido se giró un poco para verla de reojo. No le sonrió, como seguramente le habría hecho a Maka. Se la quedó mirando un rato evaluando su postura antes de contestar.
-Estoy acostumbrado a hacerlo yo. Además, los pianos son como las mujeres: hasta que no las ves por dentro no sabes si vale la pena tocarlas o no. Y cuando valen la pena has de afinarlas para que queden como tú quieres. –a esto último si sonrió, algo nostálgico, más para sí mismo.
Le llevó un buen rato afinarlo. En todo ese tiempo Phoebe lo observaba desde la cama donde estaba sentada. En cuanto a acabó suspiró cansado admirando su trabajo mientras apoyaba sus sucias manos en la alfombra granate detrás de su espalda. Se dio un par de minutos de descanso y luego se incorporó para mojar un trapo en agua de la jarra de la bebida y limpiarse un poco las manos y los brazos llenos de polvo, suciedad y aceite. Volvió al piano y puso la partitura en su sitio. Acercó la banquilla, se sentó en ella y volvió a tocar la misma tecla de antes. Otro do volvió a navegar por el aire pero esta vez sonó limpio y puro.
Acarició las teclas casi con ternura, tomó aire y empezó a tocar. Realmente no necesitaba mirar la partitura. A estas alturas ya se la sabia de memoria (y había corregido algunos acordes que no sonaban bien). La melodía se expandió por el cuarto y más allá de este.
-Debes quererla mucho si tocas su melodía aun estando tan lejos… -Phoebe se levantó y se acercó a Soul. El chico no se atrevió a decir nada pero en el fondo se alegraba de que lo hubiera entendido. –Espero de verdad que seáis felices juntos.
La chica dejó un anillo con un diamante al lado del teclado del piano. Soul lo tomó y se lo quedó mirando asombrado.
-¿De dónde lo has sacado?
-Tu madre me lo ha dado hace un rato. Es el anillo que hicieron para nuestro compromiso, ¿verdad? Oí a tu hermano hablar de eso con su mujer. Dijo que cuando te escapaste de casa lo robaste para dárselo a quien tu consideraras. A mí me va grande, pero seguro que a ella le queda ajustado. Dáselo en cuanto la veas. –sonrió y salió de la habitación del chico dejándolo solo con sus pensamientos.
Dios! M. Fragance of Winter… me has salvado el agosto! Yo que pensé que no había SE (en el capi anterior leí que no había hasta setiembre o algo así) En cuanto leí tu review fui a San Google a ver si encontraba algo. Y me bajé la RAW. He entendido poco, pero lo poco ha sido… genial. La portada de la GanGan es babeante (apunté ese traje a la lista interminable de cosplays por hacer). Infinitas gracias por avisarme, de verdad.
Bienvenida Masha10 ^^. Tranquila que no eres la primera que se equivoca XD. Espero que sigas disfrutando del fic hasta el final ^^
Dead Univers, alégrate que si hay SE XD
Anais IceWolf me has leído el pensamiento. En un principio pensé que si, que pudiera perder el bebé para más adelante decidir con calma cuando querían tener el bebé (a fin de cuentas van a disfrutar poco de la vida de recién casados que ya tendrán el bebé encima). Si yo algún día me caso (el día en que encuentre a un hombre que valga la pena y que se ajuste a mis gustos) voy a tener por seguro que quiero disfrutar de mis años de recién casada sin babyes llorando por medio que te despierte a media noche. Peeeeeero, pensé que hacerle eso a Maka sería una putada demasiado grande y este fic está en "humor" y no "melodrama" así que ya os avanzo que no, no va a perder al bebé. Podéis respirar tranquilos y tranquilas.
Y a los demás que sé que habéis comentado y que habéis leído, gracias ^^. Si la madre de Soul es muy odiable (mas que el padre) y aun que no lo parezca… hay gente así de cruel por la vida u.u (no lo digo por mi madre ni mucho menos, ella es una bellísima persona a la que tengo que levantar un altar un día de estos. Yo seré su más devota servidora). Es curioso como cuando encuentras a una persona más horrible que la anterior piensas que la primera, aun que no se portó bien, puede tener su corazoncito. Esto último si es experiencia propia y reciente, qué lástima.
Um, casi se me olvida. Este próximo fin de semana, no estoy. Intentaré llevarme el ordenador y con un poco de suerte tendré WiFi gratis y podré subir cap. Si, no lo consigo… tendréis que esperar al último fin de semana de agosto (28 y 29) para que pueda subir y para compensar subiría dos de golpe.
Dejo ya de dar la vara XD.
Nos vemos en el próximo capi, Bye ^^
