Autora: cherrycola69

Traducción: truecacuentos.

Disclaimer: Nada me pertenece, los personajes a JK Rowling y la historia a cherrycola que me ha dado su permiso para traducirla. No gano nada con esto.
Esta historia contiene slash, no recomendada para homofóbicos.

Muchas gracias por los reviews... ya solo quedan 2 capítulos!

Capítulo 10

Las sombras habían oscurecido la habitación, pintando de negro cada uno de los objetos familiares. Yo arrodillado entre ellos como había estado durante las últimas siete horas, sin sentir las protestas de mi cuerpo.

Había estado esperando tanto tiempo que empezaba a perder la esperanza. Como me enteraría si le capturaban?

No creo que los mortífagos manden una nota informativa tipo "lamentamos informarle que su marido/novio/esposa/novia/hijo/hija/madre/padre/amigo (tache los que no procedan) ha sido capturado"

Había estado esperando una eternidad – esperando hasta que tuve la sensación de que no regresaría, de que estaba muerto.

Me mordí el labio por milésima vez esa noche y saboreé mi propia sangre. "Por favor" susurré, "por favor", rogué, "por favor que vuelva". Miré a la oscura chimenea y suspiré. Incluso si volvía, en cuanto descubriera la verdad sobre mi implicación en el asunto nunca volvería a mirarme a la cara.

"Por favor, no dejes que me odie", dije con voz estrangulada. Aunque volviera, no creo que pudiera soportar que me odiara.

Se que generalmente la gente es generosa y dice mientras vuelva no me importa, la gente generalmente es idiota.

No quería que muriera y no quería que me odiara – era mucho pedir?

Pero si le atrapan.

Cerré los ojos con fuerza y me tapé los oídos con las manos. No. Ni siquiera iba a pensar en ello.

Ni siquiera podía imaginar que le harían si le atrapaban. Bueno, en realidad si podía – ese era el problema. Podía prácticamente ver su cara retorcida en agonía – la sangre derramándose sobre su blanca piel. Pude verles pegándole hasta la inconciencia e hiriéndole hasta que no pudiera gritar más.

Saqué esas imágenes de mi cabeza, intentando calmar mi corazón. Miré hacia la chimenea, esperando que al hacerlo pudiera traerlo de vuelta. Me quedé sin respiración.

Harry me miraba, sin expresión en los ojos.

"Harry". Susurré suavemente, el alivio inundándome. Controlé mi repentina necesidad de lanzarme a sus brazos y nunca más dejarle ir.

Su fría expresión no cambió y, notando la mirada en sus ojos, el alivio se tornó terror nervioso.

"Eeeh… estás bien?" Pregunté nervioso.

Parpadeó lentamente. "Estoy bien, y tu?"

Su voz era impersonal y fría y no hacía nada por calmar mis temores.

"Ah… estoy bien."

"No hay nada que quieras contarme?"

Me estremecí, "contarte?" Pregunté confuso.

"Sí – contarme"

"Que quieres que te cuente?" Estaba realmente perdido.

"Oh, no se, algo sobre tu relación con Sirius y Remus?"

Ah. Eso.

En mi alegría por su llegada había olvidado eso.

Y ahora me odia.

Tomé una profunda bocanada de aire, preparándome para sus reproches.

"Potter, entenderé que quieras que me vaya. Lo se. Debería haberte dicho que supervisé los interrogatorios, pero sólo quería que les encontraras sin la distracción que hubiera supuesto saberlo. Digo que si lo hubieras sabido – "

"Estás balbuceando" me informó Harry. Paré de hablar. "Porque te sientes culpable?"

De donde salen esas nuevas dotes de observación.

"No me siento –" Empecé.

"No mientas, Dray." se acercó un paso. "te sientes culpable. Desde cuando te sientes culpable?"

Des de cuando me llamas Dray?

Tragué saliva nervioso. "Desde que te duele."

"Y desde cuando te importa como me siento?" Susurró.

Estaba muy cerca, podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo.

"Yo-"Mis ojos se fueron cerrando mientras nos acercábamos.

BANG!

Salté hacia atrás, abriendo los ojos de golpe.

Sirius Black acababa de aparecer por la chimenea.

Me alejé de Harry rápidamente. Tan rápidamente que una persona normal habría tropezado con la alfombra y habría acabado en el suelo – por suerte no soy una persona normal y no acabé cayendo de culo.

En vez de eso, en cuanto empecé a caer para atrás, agarré el jersey de Harry.

Desafortunadamente, cometí el imperdonable error de olvidar que Harry tiene tanto equilibrio como un Hipogrifo cojo.

Por eso, el final fue algo menos grácil de lo que yo hubiera deseado.

"Bueno, esto explica muchas cosas." Bromeó Black mientras Harry y yo intentábamos librarnos de la comprometida posición en la que habíamos aterrizado.

"Esto no es lo que parece." Harry se había puesto de un tono rojo que sólo había visto antes en los tomates.

"Que bien, eso es tranquilizador, sino hubiera tenido que sacarme los ojos." Me lanzó una mirada de desagrado. "Aunque quizás debería hacerlo de todos modos."

Puse todo mi empeño en no lanzarle una mirada de odio.

Black le ofreció una mano a su ahijado para ayudarle a levantarse.

Yo me quedé en el suelo espatarrado en una anormal y extremadamente inconfortable posición. No es que le culpara de no ofrecerme la mano – al fin y al cabo le había torturado durante dos años – pero quedaba mucho por discutir sobre las buenas maneras.

Harry sonrió algo forzado. "Hola Sirius."

Intenté planear la mejor manera de levantarme sin parecer un absoluto gilipollas. No había muchas opciones pero teniendo en cuenta que las dos personas en la habitación se habían olvidado de mi supongo que daba un poco igual.

Me apoyé en una silla y me levanté de la manera más torpe, sin perder de vista el intercambio que se daba frente a mi.

"Malfoy." Black, hizo algo, casi imperceptible, como un saludo con la cabeza.

Mierda, me ha visto.

"Black," dije en un frío tono de 'el mundo es mío y no me importa si por lo que parece torturé al padrino de mi primer amigo.'

Por como me miró no se lo había tragado.

Volví as enfurruñarme.

Bueno yo creo que ha estado bien yo también

Se volvió hacia Harry. "No he tenido oportunidad de hablar antes contigo."

Harry se removió inquieto. "Sí, lo se, es que-"

"O sea, te fuiste cagando leches en cuanto Remus te dijo quien nos había interrogado." me miró. "Realmente ahora tiene muchísimo sentido, pero quería venir y ver como estabas."

"Como estoy?" Harry sonrió ligeramente. "Creo que eso te lo tendría que preguntar yo."

Black sonrió. "Estoy bien," me miró, "no gracias a cierta gente, por cierto."

Me mordí el carrillo para evitar decir algo. Al fin y al cabo le había torturado. Podía soportar algunos comentarios malintencionados.

"pero bueno – asesinato, tortura y derramamiento de sangre – eso lo esperaba. Pero liarse con mi ahijado – eso es muy diferente."

"No estamos 'liados' Sirius." Dijo Harry encantador.

Black hizo 'mmm'.

"En serio!" insistió Harry.

"No te creo," Black me miró y refunfuño. "no podrías, al menos, haberte buscado un mortífago con un pelo decente?"

Ok, hasta aquí. Adiós culpabilidad. Entrecerré los ojos.

Victima de tortura o no – nadie se mete con mi pelo.

"Dijo el hombre con tres dedos de porquería sobre su, por llamarlo de algún modo, corte de pelo." Cerré los puños.

Los ojos de Black se encendieron. "tu pequeño – "

"VALE!" Intervino Harry. "Sirius siéntate aquí y Draco – tu siéntate allá."

De mala gana, Me fui a la otra punta de la habitación, lanzando miradas horribles pro sobre mi hombro. "Siéntate." Ordenó Harry. Abrí la boca para protestar.

"SIENTATÉ!" repitió.

Murmurando obscenidades por lo bajo, me senté. Que soy, un perro?

Bueno – mejor asiento de la casa (literalmente) para ver el Harry vs. Black – round uno.

"Estás loco Harry?" Siseó Black.

Oooh, ya empieza.

Harry suspiró. "Por lo que parece es la opinión general, sí."

"Que demonios hace él aquí? Tiene idea de lo que puede hacerte?"

"No va a hacerme nada! Joder!" Exclamó Harry. "Porque todo el mundo intenta darme las 1001 razones por las que esto es una mala idea? Se que no es la decisión más inteligente, pero es mi decisión, y la voy a llevar a cabo."

"Pero es Draco Malfoy" Balbuceó Black. Oh, como si eso lo explicara todo.

"Lo se."

"Quiero decir – mierda – la única cosa bueno que encuentro en él es que somos parientes!"

"bueno, eso es algo, no?" Preguntó Harry dudoso.

"No, me desheredaron, recuerdas?"

"Oh, ya."

"Que coño te hizo decidir vivir con este gusano presumido?"

Tosí educadamente. "Puedo oírte, sabes?" Black me ignoró totalmente.

Harry sonrió un poco. "No es tan malo como piensas."

"Realmente lo dudo"

"Todavía puedo oírte" presioné.

"Cállate." Escupió Black. Puse los ojos en blanco.

"Ha cambiado, Padffot." Insistió Harry.

"Harry." Black parecía estar hablando con un chiquillo, "la gente como él no cambia."

"Sí lo hace."

"De hecho, no lo hacemos." Me metí.

Harry me miró. "Draco." Me advirtió.

La expresión de Black era terrorífica, pero le miré sin pestañear.

"Tiene que estar aquí?" Preguntó Black fríamente.

"Vivo aquí." Comenté. "Pero tienes razón." Me volví hacia Harry. "Tengo que estar aquí?"

Harry cruzó los brazos y me miró con las cejas fruncidas. "Quieres irte?"

"No, no especialmente." Me encogí de hombros. "Mejor me quedo e intento ayudarte a defenderte, pero parece que mi presencia no ayuda mucho."

Harry se suavizó. "Me ayuda a mí."

"Oh Dios." Black parecía a punto de vomitar. "Oh Dios, esto es peor de lo que pensaba."

"Dijo el amante de un licántropo." Recriminé, sintiéndome un poco mal por como estaba criticando a Harry.

La boca de Harry se abrió de la sorpresa. "No jodas, tu y Remus?" Black me miró con odio.

"Uuuups." Como era posible que Harry no lo supiera?

"Desde cuando?" Preguntó Harry divertido.

Black tartamudeó. "bueno… siempre… ahora sí, ahora no." Parecía incómodo. "bueno, no estamos juntos ahora pero, ya sabes,… los sentimientos están."

"Y no me lo habías dicho?" Harry parecía dolido.

"No es algo particularmente fácil de decir."

"Podrías haber dicho 'Harry, amo a Remus y él a mi y somos una gran feliz y gay familia'" Sugerí, "No es tan difícil."

"Claro, porque tu eres la representación perfecta de la vida limpia y honesta." La voz de Black rezumaba sarcasmo. "Dónde queda todo eso de los asesinatos, las violaciones y el pillaje?"

"Nunca he mentido a mi ahijado." Crucé los brazos. "y creo que estabas pensando en piratas – Yo nunca he violado a nadie. De hecho me los he tenido que quitar de encima a golpes."

Black parecía disgustado. "Como demonios no has acabado en Azkabhan? Siempre pensé que cualquier juez te mandaría allí aunque sólo fuera por que te callases."

"Posiblemente sea cierto." Accedí.

"Y aún así estás aquí." Dijo despacio.

"Bueno, no he tenido oportunidad de ofender al juez todavía."

"te pusieron una mordaza durante el juicio?" Black parecía encantado con la idea.

"Juicio?" Pregunté despreocupado, "que juicio?"

Se quedó de piedra. "No te han juzgado?"

"Nop." Dije con sarcasmo.

Black se volvió lentamente hacia Harry. "Porque tengo la impresión de que tienes algo que ver con esto?"

"Aahhhh…" Harry miró al suelo. "Porque lo tengo?"

"Que Has Hecho?"

"Le he dicho a todo el mundo que Draco es un espía, e hice que Dumbledore le enseñara a McRain la información que Draco mandó durante la guerra."

"Y de dónde la sacaste?"

"No me acuerdo."

Quedé sorprendido, no me había dado cuenta del alcance de lo que Harry había hecho para librarme de Azkabhan.

Black estaba igualmente atónito. "Este chico no es ningún espía." Exclamó.

Chico? perdón, chico?

"Lo se." Dijo Harry abatido. "Lo se."

"Pues que hiciste? Lanzar hechizos modificadores de memoria a todo el mundo?"

"No." Harry seguía mirando al suelo. "Le di mi palabra a todo el mundo de que era cierto."

"Y te creyeron?" dijo con incredulidad.

"Sí." Dijo Harry imperturbable.

"Están locos?"

"No, sólo cegados por su status de 'Chico Que Vivió'." Dije arrastrando las palabras. "O eso o por sus hermosos ojos verdes," sonreí irónico, "nunca he llegado a averiguar cual de las dos es la que funciona." Black se limitó a mirar hacia mi. "Ya, podría volver a callarme?" Pregunté a Harry. Asintió como respuesta, y me callé.

"Eso no explica porque está aquí." Dijo Black cabezota.

"Porque necesitaba un sitio en el que quedarse. Este es el último lugar en el que alguien le buscaría y así podía mantenerle vigilado para evitar que hiciera alguna tontería."

Estoy calmado. Estoy flotando en un mar de paz y luz. Estoy en paz conmigo mismo y con este antipático, vanidoso, arrogante, mente estrecha, prejuicioso cacho de mierda Black!

Uuuups.

"Harry, había suficiente información en ese sitio para localizar y atrapar a todos y cada uno de los mortífagos que quedan sueltos. Empapelarlos y mandarlos a Azkabhan de por vida." Black parecía apunto de explotar de rabia. "Y tu la has dejado toda allí!"

Ah sí?

Me giré bruscamente hacia Harry y vi como se sonrojaba a la vez que a mi me inundaba una extraña calidez.

"No pensé que fuera ético." Dijo Harry suavemente.

"Ético?"

"Draco sólo me dijo dónde estaba la base para que pudiera rescataros. No iba a agradecérselo de esa manera. Los mortífagos serán atrapados más tarde o más temprano – no hay nada que puedan hacer para escapar."

"Pues entonces que problema había con coger la información?"

"Porque hubiera traicionado la confianza de alguien, y eso me hubiera puesto al mismo nivel que ellos."

"y mentir no?"

Black y Harry estaban enredados en una batalla de voluntad, mirándose directamente a los ojos. El silencio se alargaba mientras ellos apenas pestañeaban. De repente Harry rompió el contacto y bajó la cabeza. "Sirius…"

"Si lo digo…" La voz de Black indicaba lo seria que era esa posibilidad; "estará en Azkabhan en un segundo."

"Cierto." Asintió Harry. "Y yo también."

Black frunció el ceño, advirtiendo que la discusión no iba por dónde él quería. "Harry -"empezó.

"Mira Sirius," Interrumpió Harry, "si me quieres, entonces esto es algo que tendrás que aceptar. Se que es horrible pedírtelo. Se que no lo entiendes y que posiblemente no lo harás nunca, pero necesito que lo aceptes, de acuerdo? No tiene que gustarte – ni siquiera tienes que aprobarlo – sólo necesito que lo aceptes."

Hubo un silencio helado. "No estoy seguro de poder hacerlo." Dijo Black suavemente.

El dolor en los ojos de Harry era insoportable. Parecía que acababa de perder a la única persona que le importaba y que iba a morir de un momento a otro.

"Harry" dije de repente. "podrías dejarnos a solas un momento?"

"Dejarnos?" Harry parecía ligeramente preocupado. "A quien incluyes en el nos?"

"A mí y a Black" Aclaré tranquilamente.

"Mmmmm…" No parecía muy convencido.

"Por favor."

La frase que empieza por p- pareció convencerle.

"De acuerdo." Dijo Harry lentamente. "Pero no puedes herirle, mutilarle o atacarle de ninguna manera."

"Estoy seguro de que Black puede cuidarse solo."

"Eso no responde a mi pregunta."

"Me comportaré." Prometí.

Todavía dudando, Harry dejó la habitación.

Tan pronto como dejaron de oírse sus pasos, giré en redondo y me encaré a Black.

"Escúchame Black, se que no te gusto –"Hizo un ruido que significaba 'descubrimiento del siglo', le ignoré. "Y para ser sinceros tu tampoco eres santo de mi devoción. Y aunque realmente esté disfrutando estas magnificas discusiones contigo, no creo que estén ayudando a Harry en lo más mínimo. Eres su padrino y te necesita. Eres importante para él y, por alguna razón, que realmente no llegó a entender, yo también soy importante para él. Y no necesita que discutamos."

La boca de Black estaba abierta. "Como tienes la valentía de darme lecciones sobre la felicidad de mi ahijado?"

"Porque por mucho que te cueste creerlo – él también es importante para mí."

"Moriría antes de hacerle daño a Harry." Siseó.

"Entonces madura de una puta vez y empieza a comportarte como un adulto." Le espeté.

"Estoy actuando como un adulto – estoy tratando de protegerle."

"Últimas noticias – no puedes protegerle. Ha soportado mucho. No necesita que le protejan."

"Entonces que necesita?"

Suspiré. "Eres lo más parecido a una familia que ha tenido nunca. Y aunque no protesté mucho cuando sus amigos le apartaron como a un apestado, a ti no te lo voy a permitir si no es por una razón jodidamente buena. Ha perdido un montón de cosas y necesita que alguien esté aquí para él."

"Y crees que ese será tu papel, no?" Black cruzó los brazos.

Le miré fríamente. "Eso no era lo que quería decir."

"Entonces que querías decir?"

Le miré con incredulidad. "Por Dios Black, no me hagas decirte que te necesita." Le espeté

"Como puedo estar para él si lo que él quiere es que estés tu?" Explotó.

Paré, respirando fuerte. "Harry no sabe lo que quiere, de acuerdo? Está confuso, cansado y solo – no sabe que o a quien quiere."

"Harry sabe perfectamente lo que quiere," Los ojos de Black brillaron, "no es un niño."

Mi voz sonó helada cuando le miré a los ojos. "Entonces no le trates como si lo fuera."

Black me miró en silencio, sus sentimientos imposibles de adivinar.

Viendo a Harry por el rabillo del ojo, extendí tranquilamente mi mano hacia Black.

"Encantado de verte, Black" Mi voz era educada y formal.

Dudó un momento y me alargó la mano. "igualmente, Malfoy." sus labios se curvaron en una sonrisa irónica. "Tenemos que repetirlo en otra ocasión."

"Por favor, la próxima vez trae a tu novio." Me alejé, haciéndole un gesto a Harry con la cabeza.

"Sí," la sonrisa de Black se amplió, "podemos hacer una doble cita." Harry pareció sorprendido y yo intenté ocultar una sonrisa. Igual Black no era tan malo, después de todo.

"Me acompañas a la salida, Harry?" Dijo Black mordaz.

"Por supuesto." Harry le acompañó a la chimenea y yo me dirigí a la cocina para buscar algo de comer.

Mi preocupación por Harry me había dejado hambriento, conseguí encontrar unos helados y unas patatas fritas. Cargado con mis hallazgos, volví al salón y lo dejé todo en la mesa.

"Como lo has hecho?" Preguntó Harry sorprendido, entrando de nuevo en la habitación.

"El qué?" Pregunté con la boca llena de patatas.

"Conseguir que Sirius se comportara civilizadamente contigo."

Me encogí de hombros. "Mi increíble encanto?"

"No… en serio."

Puse cara de burla. "Lo decía en serio."

"Oh… pues bien." Harry parecía muy confuso.

Sonreí ligeramente. "Estaba bromeando, idiota."

"Ya – sólo te estaba dejando seguir con tus delirios de grandeza."

"Delirios?" Fingí estar increíblemente enfadado. "Delirios?"

"Sip."

Pestañeé coqueto y me acerqué. "Entonces no crees que soy encantador?"

Cara a cara con un increíblemente encantador Draco Malfoy, Harry hizo lo único que podía hacer.

Tartamudear.

"bueno…" tartamudeó. "Estoy seguro de que tienes mucho encanto, pero."

"Pero?" no hay 'pero' – soy rematadamente encantador." Me incliné hacia él. "Simplemente todavía no te has dado cuenta."

Harry me miraba asombrado, sus ojos brillaban. Mi corazón palpitaba a toda prisa cuando Harry acortó la distancia entre nosotros.

Nuestros labios estaban apunto de tocarse cuando -

BANG!

"Que coño pasa?" Exploté. "Hay alguna conspiración?"

Me giré rápidamente y apenas tuve tiempo de lanzarme de lado antes de que un rayo de luz roja me alcanzara. Me golpeé contra el suelo y rodé, golpeándome el hombro contra la mesa.

"Que demonios?" Repetí, medio incorporándome.

"Haz el jodido favor de quedarte donde estás." Gritó Harry, estampándome otra vez en el suelo mientras otro hechizo golpeaba cerca de mi posición.

"Más quisieras." dije gateando hacia el sofá.

Un mortífago enmascarado estaba murmurando encantamientos, lanzando hechizos a diestro y siniestro.

"Sal, maldito traidor!" Gritó el mortífago.

"Oooh, siento desilusionarte pero ya salí hace mucho. Lástima que te lo perdieras – fue una fiesta genial!"

El asesino intentó localizarme. "Dónde estás?" rugió. Puse los ojos en blanco – tiene este tío un gramo de cerebro?

Harry iba silenciosamente y a hurtadillas arrastrándose por la habitación. Había que reconocerle el mérito, estaba totalmente concentrado – ni siquiera había reaccionado a la broma. Era el mejor momento!

"Detrás de ti!" Me levanté de pronto, intentado darle a Harry una posibilidad de ataque.

El mortífago giró en redondo y quedó apuntándome directamente con la varita.

Oh mierda.

Oh mierda, mierda, mierda.

"Ava-"

"Expelliarmus." Gritó Harry. El sudor perlaba mi frente, miré a Harry de mala manera

"Porqué has tardado tanto?" Exclamé.

"Lo siento!"

"Podría haberme matado!"

"No lo ha hecho." Dijo Harry débilmente.

"Hablaremos de esto más tarde." Amenacé.

Me giré hacia la figura inmóvil al otro lado de la habitación.

"Naylor, sácate la maldita máscara." Escupí. Sólo conocía un mortífago lo suficientemente estúpido para dar la espalda al enemigo. l figura dudó. "Siempre has sido un asesino de mierda - no es difícil decir quien eres. Están tan mal las cosas que tienen que mandarte a ti a hacer el trabajo de un mago de verdad?"

No hubo respuesta.

Puse cara de impaciencia. "Por amor de Dios." Me dirigí furioso hacia él y le quité la máscara de un tirón. "Ale, ya está, te la he quitado yo y ya no tienes que preocuparte por traicionar el 'manual del Mortífago' o cualquier otra gilipollez por el estilo. Siempre has llevado lo de cumplir las normas demasiado lejos." Le miré pensativo. "Obviamente no lo suficiente como para abstenerte de matar a tu líder."

La ira se reflejó en la cara, hasta entonces inexpresiva, de Taylor. "No más de lo que tu hiciste ni menos de lo que mereces."

"Ooooh, que inteligente – quien te lo ha enseñado?" Pensé un poco. "Zabini, verdad? Suena a su erróneo estilo."

"Nadie tiene que enseñarme nada – traidor. Se exactamente que hacer con la gente como tu."

"Gente como yo?" Adopté un tono de fingida ofensa. "Oh, Potter, ves a lo que me has reducido?"

Harry me miró como si me hubiera vuelto loco. "Estooo Draco, no crees que deberíamos…" indicó con la cabeza a Taylor, que se iba acercando a la chimenea.

"Eh? Oh, no" Miré a Taylor. "Déjale ir. Los mortífagos le castigaran con más eficiencia que tu bando. Un asesino que falla una misión es como si ya estuviera muerto."

Hubo un flash de luz verde.

"Por fin!" Dije alegremente. "increíble, no puedo creer que se dejara la varita – que idiota. Y pensar que era uno de los míos." Bajé la cabeza afligido.

"Draco, dejando aparte el hecho de que tus empleados sean unos inútiles." El tono de Harry era ligeramente sarcástico (una nueva y excitante faceta suya). "no deberíamos estar preocupados porque seas un objetivo de los mortífagos, y que sepan dónde estás?"

Moví la cabeza despreocupadamente. "No."

"Y porqué no?"

"Porque les llevará al menos tres días planear otro ataque – asumiendo que lo intenten. Zabini no es muy paciente que digamos."

"Aún así creo que debo informar a Dumbledore de – "

"Más tarde Harry." Le llevé hacia el sofá. "Lo que tienes que hacer ahora es contarme tu pequeña aventura en la prisión 243111."

"Cuántas prisiones tenéis?" Preguntó Harry incrédulo.

"Doce – pero suena más impresionante con seis cifras."

Harry se rió un poco y se sentó en el sofá.

Me senté cerca y me preparé a preguntar. "Como conseguiste sacarles?"

"Oh, pistolas." Harry se encogió de hombros. "No es precisamente lo que montón de sangrepuras estaba esperando."

Me estremecí. "Son esas cosas que salían en la peli, no?"

"James Bond? Sí, eso – pero las mías eran muy menos guays."

"Así que te limitaste a entrar corriendo y disparando a todo el mundo."

"No." Harry me miró como si me hubiera vuelto loco. "Yo y diez personas más entramos corriendo y disparando a todo el mundo."

"Ah, bien." Así que me había hecho caso, después de todo.. "y Sirius y Remus están bien?"

"Sí, o eso parece. Supongo que me tocará ir a cenar con ellos un día de estos – estará bien. Por supuesto, ahora seré incapaz de mirarles y no imaginármelos en la cama juntos, lo que será por lo menos desconcertante."

Reí flojito. "Me alegro de que les tengas de nuevo."

Harry sonrió. "Es gracias a ti que les tengo de vuelta."

"Es gracias a mi que casi les pierdes." Repliqué.

"Aún así les tengo de vuelta." Dijo suavemente.

Hice un ruido evasivo y miré a otro lado. Harry rompió el silencio minutos después. "Puedo preguntarte una cosa?"

"no me dejas muchas respuestas posibles, no?" Bromeé.

"En serio." Insistió.

Suspiré. "De acuerdo."

Se miró las manos mientras sus mejillas se sonrojaban. "Eso que paso entre nosotros en Hogwarts…"

Sabía que algún día volvería a sacar el tema y joderme.

"Piensas en ello alguna vez?"

"No." Mentí, intentado no ver su expresión de desilusión. "Porqué – tu sí?"

"No." Respondió rápidamente, demasiado rápido.

Un silencio incómodo cayó entre nosotros me removí nervioso, intentando decidir que decir.

"Potter sólo fue un beso que pasó hace 5 años. No lo conviertas en algo que no fue."

"Y que es lo que no fue?" Preguntó flojito.

Importante. Especial. Increíble. Magnífico.

"Una gran cosa." Dije finalmente tras un largo silencio. "No fue gran cosa. No fuiste ni la primera ni la última persona que besé, en los dos bandos. No significó nada, no? Sólo fue…" Luché para encontrar las palabras. "Sólo fue un estúpido error que no debe repetirse."

Como en trance, asintió sin expresión alguna.

Me recliné en el sofá, intentado relajarme.

Esperaba que eso fuera todo, pero parece que sólo era la punta del iceberg. Harry quería hablarme de algo y era demasiado tímido o estúpido u honorable para hacerlo.

Tras unos minutos de sus insoportables movimientos nerviosos exploté.

"Potter, porque no te sueltas de una vez y me dices lo que sea que quieres decirme?"

Tenía que usar la expresión 'soltarse'?

"Que?" Parecía asustado.

"Desde que estoy aquí quieres preguntarme algo y por miedo, honor o alguna otra estúpida emoción no lo has hecho. Sólo pregunta."

Por un segundo pensé que le había asustado presionando tanto, pero para mi sorpresa se puso en pie.

"Porque no quisiste que pasara nada?" soltó "Porque huiste de ello?"

"porque yo huí?" Pregunté sin poder creer lo que oía. "Eres tu el que nunca volvió. te esperé tres horas y no apareciste. Y después para ser sincero – no parecía que tuvieras la necesidad de hablar conmigo de nuevo, no?"

"Tu eres quien nunca contestó a mi carta – que es eso sino huir?"

Le miré como si se hubiera vuelto loco – lo que probablemente era cierto. "De que estás hablando? que carta?"

"Que carta?" Explotó incrédulo. "Que carta?"

Si Potter – que carta?

"Pues la carta en la que te decía lo loco que estaba por ti. La carta en la que te decía que pensaba en ti cada segundo del día y que lo llevaba haciendo mucho tiempo. En la que te decía que creía estar ena-"paró de repente, fijándose en mi cara de sorpresa. tembló ligeramente, el color desapareciendo de su cara. "En serio no sabes nada de la carta?"

Incapaz de hablar moví la cabeza asintiendo.

"Oh." dijo, tragando audiblemente. "ok. Bueno pues yo me voy a…" movió las manos señalando alrededor, incapaz de pensar en nada, "… a estar en algún sitio que no sea aquí."

Salió disparado de la habitación, sus acciones declarando a voz en grito 'oh Dios, soy idiota.'

Que – vale, lo era, pero aun así…

Estaba 'ena-'

No es por sonar vanidoso pero había muy pocas posibilidades para el significado de esa frase.

Repasé todas las palabras que podía recordar que empezaran por 'ena-'

Bueno, a menos que estuviera enarenándose podía deducir que la palabra misteriosa era enamorándose.

Amor.

………………

………………

Joder.

Mis ojos doblaron su tamaño cuando lo entendí todo.

Harry Potter estaba enamorado de mí.

Black tiene razón – esta suena mal, muy, muy mal

De hecho esto explica muchísimas cosas.

Es sólo que –

Él no puede –

Cuando –

Como –

Porque cojones no puedo formar una simple frase?

Aparte de que posiblemente el mundo estaba acabando.

No puede amarme.

Bueno, o sea – Soy increíblemente atractivo y rico y poderoso y ingenioso y todo aquel que no caiga a mis pies para adorarme es un completo gilipollas pero.

De hecho, porque no puede amarme?

Ah, sí… porque se supone que nos odiamos.

Pero bueno, no nos odiamos, o sea que esta excusa apesta.

Mmmm… he asesinado a más o menos a la mitad del mundo mágico?

Aún así, no me lo ha echado mucho en cara.

Se supone que no es gay?

Pero no me quejé mucho cuando hace siete años tenía su lengua metida en la garganta.

Vaya, esto es difícil.

Levanté la cara hacia el techo, buscando razones desesperadamente.

Oh, oh, la tengo – la madre de todos los motivos.

Yo no le amo y por tanto no quiero ni merezco su amor.

Habiendo establecido esto me relajé, intentado ignorar el preocupante sentimiento de que, de alguna manera… No creo que eso marque la más mínima diferencia.