Advertencia: Contenido Lemon, si eres menor de edad no lo leas, en caso de que no te guste este tipo de contenido, tampoco leer… en caso contrario, espero que disfrutes la lectura

No soy dueña de los personajes de DBZ (claramente), solo los tomo prestados para hacer historias de mi loca imaginación

Los labios cálidos de Vegeta se posaron en los fríos, moviéndose de manera suave, con total conocimiento de que en aquel lugar no debía haber prisas, nadie les podría interrumpir

Bulma sintió la calidez, y sus ojos reaccionaron abriéndose de a poco, mientras sin intención respondía al beso que se le era otorgado

-0o0-

Gohan llego a su casa, con dos pequeños casi por completo dormidos, ambos niños apenas podían mantenerse en pie, y en cuanto pisaron la casa, los dos niños se desplomaron, casi cayendo de inmediato en un profundo sueño, Gohan sonrió y trato de levantarlos para encaminarlos a su recamara

Una vez que los pequeños estaban en sus camas, decidió ver a su nieto mayor… este debería estar ya en la casa, durmiendo en su habitación

Al llegar a la recamara, miro que la cama estaba siendo ocupada, mientras envolvía a un cuerpo por completo cubierto… suspiro aliviado, temía no encontrar a su nieto en la casa, y tener que buscarle por el temor de que le hubiera sucedido algo

-Descansa Vegeta- Dijo en un susurro débil, no quería despertar a su joven nieto

Lo vio moverse un poco, y dar un pequeño quejido como si reconociera la voz de su abuelo, y eso le fue suficiente a Gohan, quien cerró la puerta tras haber visto a su nieto mayor descansar

Mientras en la cama, Puar, con su cuerpo humano salió… estiro sus músculos y volvió a su estado de minino azul, sonrió mirando a la ventana

-Te amo tanto Luna, espero que ese cabeza dura por fin te haga todo lo feliz que deseas, y no cometa el error de no elegirte, si lo hace… juro que lo perseguiré por la eternidad, y no lo dejare tranquillo- Dijo determinado, mirando al astro, que ahora sabia, ya no tenía alma… su alma estaba a poca distancia en una choza, durmiendo mientras él, la veía desde aquella habitación

-0o0-

Bulma apenas había abierto un los ojos cuando sintió la sensación de un par de manos bajando por sus brazos, como si estuvieran tallando su piel, que se hizo presente, dándole un liguero cosquilleo, el cual parecía agradable, pues su cuerpo reacciono con un leve gemido

Vegeta aun no notaba que ella se estaba despertado, sus ojos estaban cerrados mientras sus labios besaban los de ella, casi con adoración… mientras frotaba su piel fría, buscando brindarle un poco de su calor corporal, hasta que un leve empujón lo alejo del cuerpo de su afecto, ye entonces lo noto… Bulma estaba despierta, y por su rostro ceñudo, ella no era para nada feliz de verle

Al instante de reconocer que no era un sueño, que de hecho Vegeta se encontraba arrodillado frente a ella, besándola, hizo lo único que creyó conveniente… mandarlo lejos

-¿Qué crees que haces aquí, porque me estabas besando idiota?- Dijo furiosa, se sentía repulsiva. Tallo con su ante brazo sus labios, como si al hacerlo el sabor de sus besos se borrara de manera permanente, aun sabiendo que era por completo inútil…

-Bulma, vine a explicarte… la chica del pueblo… ella- Pero Bulma no le dejo terminar

Ella parecía ser rodeada por un aura maligna, sus ojos azules, pasaron a rojo… y se levanto de la cama, mirándole de manera penetrante, como si fuera a matarlo solo con sus ojos

-¡No me vas a engañar!- Dijo con voz monótona y sepulcral –A mi no me vas a engañar Vegeta, por tipos imbéciles como tú… yo guardo todo este maldito odio, ¿Crees que puedes ir por ahí, teniendo una linda novia, mientras seduces a otra tonta, como yo solo por placer?- Pregunto con una punzada de dolor, mientras cada palabra salía de sus labios

Vegeta rápidamente trato de negar con las manos, ¿Por qué era ella tan necia y no dejaba que le explicara?

-No lo entiendes Bulma, no logras comprender… ¡Fasha fue mi novia, y me traiciono!- Grito de pronto, las emociones invadían el ambiente, ambos estaban por completo sensibles, los dos querían gritar el uno al otro, para hacerse entender –Me fui de la ciudad, vine aquí pensando esconderme de el mundo por un tiempo, pero desde que te vi… hay algo en ti que me atrae, de manera incontrolable, dime algo, solo una cosa… y te prometo que si tu respuesta es negativa, jamás volveré a molestarte, me iré y no regresare- Dijo mientras dio un paso más cerca –Dime ¿Tú no sientes la misma atracción inexplicable hacia mi persona?- Pregunto seguro, mientras sus ojos negros se clavaban en los azules

Bulma por unos momentos permaneció en silencio, mirándole fijamente, como si analizara cada una de las palabras que salía de los labios de Vegeta, buscando en sus expresión algo que le indicara que él le estaba mintiendo, que era falso lo que le decía… pero al mirar sus ojos, noto que de hecho el decía toda la verdad, y al igual que él, ella sentía un deseo incontrolable, que la arrastraba a estar cerca de él, aunque no lo comprendía

Soltó un largo suspiro, a pesar de ese deseo que ambos pudieran mantener, sabía que nada bueno sucedería, en algún momento Vegeta lo notaria, se daría cuenta y de todos modos sufrirían, quizás peor, que lo que podría sufrir de momento al alejarlo de ella ahora, así que lo miro a los ojos

-No, yo no siento ningún deseo Vegeta- Contesto de manera seca, tratando de sonar lo mas indiferente posible

Los ojos de Vegeta se abrieron grandes, no podía creerle… no deseaba hacerlo, él estaba casi seguro que era una mentira, pero aun así le sonrió… apenas la sonrisa se dibuja tirando de la comisura de su labio, y dio un paso más cerca de ella

-Entiendo Bulma… bueno, creo que no me queda otra opción…- Y soltó el aire retenido en sus pulmones

Bulma lo miro fijamente, ella pensaba que al rechazarlo, este se molestaría, quizás se iría tirando la puerta, pero no esperaba esa aptitud aparentemente serena en sus ojos, eso era un poco mas intimidante que el que Vegeta hubiera optado por irse molesto

De pronto, lo sintió muy cerca de su rostro, y la sonrisa de Vegeta creció, cuando sin notarlo, los labios del chico ya se habían apoderado de los suyos, y sus brazos, la tenia rodeada; y Bulma protesto… trato de separarse de su cálido cuerpo, pero la resistencia duro poco, apenas unos breves segundos, cuando se dejo llevar por sus sentimientos, cuando permitió que nada le importara, solo esos momentos… dejándose llevar por lo suave de los labios de Vegeta

Pero tan pronto como ese beso inicio, de la misma manera término, pues Vegeta la soltó, y se alejo de ella, viendo en sus mejillas un liguero tinte rojo, mientras los ojos de Bulma aun seguían cerrados, y una sonrisa arrogante se cruzo en sus labios

Cuando los ojos de Bulma se abrieron, fue solo para mirar a Vegeta de frente con una sonrisa

-Parece que trataste de engañarme Bulma- Dijo de pronto Vegeta, acercando su rostro nuevamente al de Bulma, haciendo que ella se estremeciera ligueramente al sentirle tan cerca

Bulma tembló un poco ¿Por qué tanta atracción hacia alguien que tenía tan poco tiempo de conocer?, suspiro… le había descubierto, pero eso no cambiaba nada

-Vegeta… tienes que entender algo, aunque me gustaras, no pasara nada… nunca, podrá pasar nada mas entre nosotros, por favor retírate, es tarde, y seguro que tú abuelo y familia están preocupados, recuerda que este pueblo no es todo seguro- Dijo con voz cansada, estaba empezando a preguntarse si era Vegeta más bien el enorme castigo que Emma-Sama mando pare ella

Vegeta la miro intrigado, ¿Por qué se esforzaba tanto en alejarse de él?

-Bulma, deja de alejarme… parece que no lo entiendes, no me pienso alejarme de ti- Dijo con voz débil, casi en un susurro cerca de ella, y por alguna razón, esas palabras, en su interior se sintieron como si fuera una verdad absoluta, convencido que jamás podría dejarla aunque lo intentara

El cuerpo de Bulma se sentía tan cálido cerca del suyo, que lo único que podía hacer en el momento era dejarse llevar por ese tibio sentimiento que bajaba a su corazón, a su cuerpo que de pronto empezó a arder…

-¿De verdad no te alejarías de mi por nada Vegeta?- Pregunto acercándose más a él, para quedar tan cerca que solo con que uno se moviera podrían tocarse

Vegeta sentía el corazón acelerado, tenía un fuerte impulso por besarla, por tenerla entre sus brazos… solo con verle se estremecía, y con la cercanía solo lograba atarlo más a la locura que era ese sentimiento tan potente en su cuerpo, algo que parecía arrastrarle mas y mas cerca de ella

Bulma dejo que por un momento en su vida, los sentimientos volvieran, explorando de nuevo, ese dulce sabor y calidez del amor, del cariño, del deseo… y de pronto lo beso, abrazándose a él con fuerza, mientras su beso reclamaba más pasión

Y Vegeta no dudo en corresponderle, no dudo en tomar su cintura, pasar sus manos por su espalda, hasta enredar sus dedos en la cabellera azul, para tratar de profundizar el apasionado beso que compartían, en donde se exploraban, y saboreaban de manera salvaje

Bulma se aferro a él, mientras un gemido salió de su boca, ahogándose en los labios de Vegeta, se sentía tan bien… el deseo la consumía, y su cuerpo siempre frio, parecía estar en llamas, no quería pensar en esos momentos, solo dejarse llevar… Había visto de nuevo a Yamcha, la había perturbado, pensar ahora en Vegeta con otra persona, era mas doloroso que cuando vio a Yamcha con su esposa embarazada, tratándole con indiferencia, así que por unos instantes, dejaría que sus emociones salieran, participaran en su vida, y le dieran un poco de dicha

Vegeta recorrió con sus dedos la suave tela que cubría apenas el cuerpo de Bulma, era tan delgada, que podía sentir a la perfección cada parte de su cuerpo, como si aquel vestido fuera una liguera capa de piel… de pronto la cargo, haciendo que ella instintivamente enredara sus piernas en sus caderas, apretando con fuerza

Se separaron del beso, mientras Bulma tomaba el rostro de Vegeta, aun con los ojos cerrados, mientras jadea por la pasión que ambos sentían, las manos de Vegeta habían tomado con fuerza sus piernas, pasando a sus muslos, mientras daba pequeños pasos hasta topar con una pared de la choza, para así dejar que el cuerpo de Bulma se recargara entre la pared y su cuerpo, mientras una de sus manos se apoya igual en aquella pared, y la otra sostenía el muslo de la chica, impidiendo que se separaran

-Bulma… no te dejare, estoy seguro que aunque lo intentara, te buscaría, no podría dejarte… solo te pido… ¡déjame amarte!- Le dijo entre jadeos, tan cerca de sus labios, que su reparación golpeaba los dulces labios de ella

-Te arrepentirás de amarme… no podrás tenerme siempre Vegeta… yo soy un espíritu- Pero su respuesta solo fue cortada por un beso, que hizo que su cabeza golpeara contra la pared

Ella no quiso seguir objetando, lo amaría como tanto deseaba… y cuando él se diera cuenta de quién era en realidad, la dejaría, pero al menos tendría un recuerdo más agradable que guardar… entonces en un momento, donde su boca se fundía con la de Vegeta, y las manos de él, pasaban por su rostro hasta su cuello… lo pensó

"¿Este deseo y amor tan extraño sintió mi madre… por eso lo amo hasta que murió?"

Quizás, era la única lógica que encontraba para que alguien actuara de tal manera, solo un loco deseo de entrega, como aquel podían conducir a un alma a aferrarse alguien con tanta fuerza

La mano de Vegeta siguió bajando, por encima de su vestido toco sus pechos, sintiendo como sus suaves senos eran estrujados por él, para luego bajar a su cintura, para pasar por sus piernas, de pronto ambas manos, entraron por su vestido, sin dejarla caer, con cuido hasta sentir que la tomaba de la cintura, su piel se sentía tan suave… su boca era tan dulce

Y ella comenzó a gemir contra sus labios, mientras su cuerpo reaccionaba a sus caricias, arqueándose, temblando de deseo

Vegeta dejo sus labios, besando su mejilla, pasando a su cuello, donde inhalo profundo el aroma que la chica, para luego dar una serie de besos húmedos, mientras ella echaba su cabeza atrás, dándole toda libertad para que él la besara. Los tirantes su vestido poco a poco fueron cediendo, dejando un poco más a la vista sus pechos, donde Vegeta comenzó a besar, y succionar la piel blanca, mientras sus caderas se molían con las de ella, sintiendo como rápidamente su pantalón le había apretado, le estaba incomodando así que sabía que Bulma podía sentir su erección

Bajo su boca un poco mas, por encima del vestido, y pudo sentir los pezones de ella, así que los tomo en su boca, con los dientes apretó un poco, para jalarlos y luego succionarlos con fuerza, lamiendo incluso la tela, de su vestido, mojándole y logrando que ella solo gimiera con más fuerza, que sus piernas se apretaran mas a sus caderas, mientras que sus pechos eran atrapados por su boca…

Bulma no sabía si poner sus manos en sus cabello, eh incitarle a seguir su labor en sus senos, o apoyarse de sus hombros, para que los espasmo que sentía no fueran a hacerle caer, pues se arqueaba y se movía con fuerza, al sentir la lengua, los dientes de Vegeta sobre su cuerpo, sentía que si en un momento su agarre no era fuerte, caería

Sin embargo los brazos de Vegeta la sostenían con fuerza contenida, para no lastimarla, no quería apretarla tanto contra su cuerpo, lo que deseaba era escucharla en el placer, saber que la tocaba de manera adecuada, que le estaba otorgando tanto placer con ella él, con el simple hecho de dejar tocar a si su cuerpo

De pronto las manos de Bulma estaban tocando su abdomen, debajo de su camisa, quería arrancarla… o al menos poder quitársela, quería sentir su piel, y Vegeta dejo su labor, para mirarla… su ojos brillaban, sus mejillas ruborizadas, y el rio… mientras la notaba inútilmente tratar de quitar su camisa

Bulma de pronto se detuvo, la risa de Vegeta le molesto… soltó un suspiro cansado

-No te burles… a todo esto, tú eres quien vino a mi- Dijo ella casi como si quisiera ser un reproche

Entonces sintió leves caricias circulares en su abdomen… y la risa de Vegeta se fue disipando

-Si te suelto unos momentos, ¿No te caerás?- Pregunto en un ronroneo Vegeta

Bulma entonces lo miro fijo… ¿Por qué la soltaría?, y por instinto sus piernas se aferraron más a las caderas de Vegeta, quien de pronto dejo de tocar su suave piel, para quitarse la camisa que tanto había incomodado a la peli azul momentos antes, y retiro de igual manera el vestido que tenia ella, sacándolo casi desesperado… quería sentir el roce de sus cuerpos desnudos

Y tan pronto como lo hizo, la volvió a sostener, y pecho su cuerpo al de ella, sintiendo el irremediable calor que quemaba el cuerpo de ambos, solo para buscar de nuevo sus labios, y besarla con fuerza mordiendo su labio inferior, y bajando a su cuello, donde dejo una gran marca roja de manera inconsciente

Bulma podía sentir con más fuerza, como presionaba su cuerpo al de ella, podía sentir a detalle el cuerpo de Vegeta, cada musculo, cada parte de él, golpeando con su cuerpo, su erección golpeándole, haciéndole cada vez mas mojadas sus bragas, haciendo que su cuerpo se consumiera en el deseo de sentir que la poseía… se aferro a su espalda, besando su hombro, mientras que él, hacia lo mismo…

Solo el ruido de la noche provocado por los animales eran audible, aunado a una gran cantidad de jadeos y gemidos que provenían de aquella choza… y de pronto el ruido de un cierre… Vegeta se había quitado los pantalones, sin dejar de sostener él cuerpo delicado de ella, estaba ansioso, deseo por poseerla… su buen juicio de pronto se nublaba de placer

Bulma se aferro mas, le dolía no sentirle… -Vegeta, te necesito… hazme tuya, por favor, ámame- Suplico de pronto, su voz era débil… angustiada

Vegeta lo deseaba igual, y las palabras de Bulma solo alentaron a su deseo… de pronto solo empujo un poco las bragas que cubrían la intimidad de ella, mojando en el instante sus dedos, sintiendo como goteaba del deseo… y sin decir más, y con gruñido gutural la penetro en un movimiento frenético, sintiendo de pronto las uñas de Bulma enterradas en su espalda, y un grito doloroso de parte de ella, mientras que el sintió que de pronto el mundo se le detuvo, la sensación fue más de lo que esperaba

La escucho sollozar un poco, y busco su rostro, su boca… su mano paso a su cara, para hacer que lo mirara, vio lagrimas en esos hermosos ojos azules, que amaba… limpio y beso sus ojos, luego su boca, mientras se quedo quieto unos breves momentos, para que ella se acostumbrara a la nueva invasión en su cuerpo… cuando separo sus labios de los de ella…

-Bulma… yo Te amo… eres mi luna- Dijo en voz ronca, mientras sentía que las caderas de ella, se movían un poco, y él imito el gesto…

No esperaba una respuesta de ella, quizás ni siquiera sabía a qué se refería cuando la llamaba su luna… y es que su madre, le había dicho que el sol, jamás dejo a su amada luna, que le fue fiel siempre, y que su amor era más grande que cualquier cosa en el mundo, que sus almas eran del otro, que no se pertenecían… si no, que se habían entregado al otro por la eternidad, y él, estaba seguro de hacer los mismo… aunque ella no le correspondiera

De los labios de Bulma solo salió un leve gemido, que impulso a Vegeta a moverse con más libertad, empujando sus caderas con las de ella, embistiéndole cada vez con más fuerza contra la pared, buscando besar sus labios, su cuello… tocando sus muslos, y mordiendo su pechos tan suaves…

Ella gemía y jadeaba contra su oído, aferrando sus piernas y brazos al cuerpo de Vegeta, que se bañaba en la luz de la luna, sintió el sabor de su piel, un poco salada por el sudor… estaba llegando al límite, sentía tanto placer como nunca imagino, y de pronto su placer llego al límite, haciendo que explotara de manera ruidosa contra él

Vegeta sintió como su cuerpo se hacía más prisionera de ella, y el impulso lo hizo embestirla con más fuerza, dando estocadas que parecían querer llegar más allá de ella, perforando su vientre… sintió el cuerpo de Bulma debilitar su agarre en sus caderas, así que la sostuvo con ambas manos para evitar que callera, y la embistió un par de veces más, antes de llegar a su orgasmo… corriéndose por completo dentro de ella, mientras buscaba su boca para saborearla

Sintió hasta la última gota de placer derramarse en su piel blanca, la abrazo más a su pecho… estaba sudando, su cuerpo resbalaba, si no la sostenía con fuerza, ella igualmente podría caer…

Sin salir de ella, la tomo para llevarla a la cama, sentándose con ella a horcadas sobre él, término de rasgar las bragas que eran la única tela que le impendían a Bulma estar por completo desnuda, y beso su cuello…

-Perdóname, por ser tan impaciente… perdóname si te lastime Bulma- Dijo en disculpa, vio la mancha roja de sangre en las bragas, y se sintió culpable… debía ser delicado con ella, era la primera vez de su hermosa chica azul, y quizás la había lastimado…

Bulma aun jadeaba con la respiración entre cortada… se acerco a su oído, besando su lóbulo…

-Parezco frágil, pero no lo soy Vegeta… me ha encantado… yo… creo…- Pero las palabras; ella no quería dejarlas salir, no podía confesarse amarlo, si sabría que no podría tenerle, porque solo aumentaría su dolor al perderle… -Vegeta… si tan solo no fuera…-

Pero algo impido que siguiera su confesión, y es que aun dentro de ella, el deseo de su amado parecía nuevamente cobrar vida, lo sintió hincharse nuevamente… y sonrió cuando miro a Vegeta, y un tinte rojizo estallo en sus mejillas… lo beso mientras levanto sus caderas, para luego en un movimiento salvaje y pasional, se dejara caer en él…

-No crees que la vergüenza ya no es válida para nosotros…- Dijo ella al escucharlo gemir nuevamente, mientras tomaba su pequeña cintura con fuerza…

-Es que yo te deseo tanto…- Salió de sus labios, en un jadeo… estaba luchando por contenerse, pero parecía que no dormirían mucho esa noche…

Bulma sonrió, y se empezó a mover con fuerza, parecía que había recuperado todas sus energías, pues de pronto el deseo también se apodero de nuevo de ella, haciéndola gritar en el placer… de sentir la boca de Vegeta, lamiendo sus pezones y estrujándole con fuerza

Lo amaría toda la noche, al menos hasta que la luz del día le trajera a su realidad, donde no podía vivir feliz con un simple mortal