Hola! Una vez más nos leemos xD, ya muy pronto llegamos al último capítulo que tengo escrito por el momento que es el 12 y por eso no los quiero subir tan rápido, al menos para esta página quiero tener una reserva xD. Quiero agradecer a todos quienes lo leen y mucho más a quienes se toman un minuto para dejar un review, es muy valioso para mí-
Este capítulo está bastante "telenovelezco", una "propuesta indecente por parte de Gakupo", al fin las cosas con Luka quedan claras, como siempre preocupaciones para Kaito y un nuevo obstáculo debido a una persona importante para ellos. Todo esto y más a continuación!... bueno exageré… pero espero que sea del agrado de quien lo lea :D.
Capítulo 10
Habían pasado algunos días desde el encuentro que tuvieron Kaito y Gakupo. El peliazul le reclamó al otro por el deplorable estado en que lo había dejado, pero terminó perdonándolo con solo unas palabras bonitas y unas cuantas caricias por parte del joven pelivioleta. Kaito siempre caía víctima de sus encantos, era algo que no podía evitar. Aunque también Gakupo se disculpó bastante y se sentía apenado de haberle hecho daño a pesar de que intentó ser lo más gentil posible, pero resultó que el cuerpo de Kaito era demasiado delicado, aunque ese pensamiento hacía que Gakupo quisiera poseerlo nuevamente, no tenían la oportunidad, y tampoco deseaba acosarlo con el tema, mucho menos después de todo lo que le había reclamado al respecto, supuso que fue una experiencia poco agradable para el peliazul y por eso no deseaba volverlo a hacer pasar por aquello tan pronto, así que por el bien de su relación, reprimiría todo deseo hasta que llegara el momento adecuado, aunque eso no fuera del todo bueno.
Los días continuaban transcurriendo tranquilos en la casa, no tenían mucho trabajo puesto que el nuevo video había sido lanzado al mercado y había sido todo un éxito. Una presentación ocasional, alguna firma de autógrafos en un centro comercial o una obra de caridad, era lo que estaba programado en la agenda del grupo, mientras pasaba la fiebre del nuevo video, no tenían que esforzarse demasiado con el trabajo y por tanto tendrían muchísimo tiempo libre.
Tanto Kaito como Gakupo hubiesen deseado aprovechar ese tiempo, para poder pasarlo juntos, Kaito soñaba con poder salir a una cita con el otro, talvez a algún lugar lejos, de incógnito para que no los reconocieran. Era muy inconveniente el ser cantantes famosos ya que constantemente las miradas estaban sobre ellos y no podían salir tranquilamente sin ser acosados por los fanáticos. Frecuentemente Kaito era víctima de ataques de celos al observar a un sonriente y seductor Gakupo, mostrando todos sus encantos a las chicas que eran sus fans, aunque todo tenía que guardárselo, a fin de que no los descubrieran.
Por ese motivo, Kaito le propuso al pelivioleta que salieran a algún lugar a tener una cita como una pareja normal, un comentario bastante fuera de lugar puesto que ellos no lo eran. Gakupo rió y acarició la mejilla de su amante suavemente antes de contestarle, siempre mostrando una calma y hermosa expresión en su rostro.
-Últimamente, aunque sea solo en la casa, pasamos casi todo nuestro tiempo libre juntos, no quiero que haya el menor riesgo de que nos descubran y es por eso que se me ha ocurrido una buena forma de desviar la atención de cualquiera que nos pueda evidenciar, al menos por un buen tiempo para que podamos después dedicarnos a nosotros...-
-¿Un plan?... Gakupo, ¡Dime! ¿Dime que es? estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de que podamos estar juntos...- el peliazul no tenía idea de lo que el otro le propondría, pero estaba seguro de que haría lo que fuese que le pidiera, por más descabellada que fuera la idea.
-Debemos, comenzar a salir con personas...-
-Comenzar a salir...¡¿Con salir... te refieres a ..salir salir? ¿Como pareja?-
-Exactamente, claro que nosotros sabremos que es verdad, aunque no sería necesario el establecerse con una persona si no quieres, solo tendrías que salir un día con una chica, días después con otra y yo haría lo mismo, Solamente para despistar tanto a los medios como a los mismos miembros de nuestro grupo...- explicó pacientemente, mientras le sonreía y levantaba el dedo índice de su mano derecha.
-¡No quiero! No voy a permitirlo, no quiero verte con otra persona, sea hombre o mujer... no soporto siquiera ver como le sonríes a los fans... simplemente no soportaría el verte con otras personas...-ahora comenzaba a hablar en voz fuerte y a sollozar un poco. El peliazul era demasiado inseguro de sí mismo por un lado, el más mínimo indicio de poder perder el amor de Gakupo era suficiente para hacerlo sufrir.
-No entiendes?, esto nos servirá en un futuro. Las personas no son tontas Kaito-chan, el otro día Meiko-dono me preguntó porqué pasaba tanto tiempo contigo, encerrados en nuestras habitaciones, y yo tuve que mentir y decirle que te ayudaba a practicar tu canto porque deseabas pedir a la producción que te permitieran sacar un sencillo. Y ella ahora está emocionada pensando en que tuviste iniciativa y mostrarás una canción nueva... hasta le hice prometer que no le diría a nadie porque era súper secreto y ella lo creyó... pero no podemos seguir así por mucho tiempo, porque la mentira se nos puede caer-
-Pero... me duele, me duele mucho pensar en que te puedes llegar a enamorar de cualquiera de esas personas con las que saldrás, y entonces me dejarías...el solo pensarlo...- Kaito no terminó la frase, de inmediato las lágrimas comenzaron a brotar solas y luchaba infructuosamente por contenerlas.
-Kaito...- Gakupo tomó bruscamente el rostro del peliazul con su mano y con la otra apartó las de Kaito para hacerlo mirarle al rostro-... Mírame, quiero que me mires por favor…-el menor levantó su vista y posó sus cristalinos orbes en la figura del rostro del hombre que le hablaba ahora firmemente. -... promete, que nunca volverás a dudar de mí ni de tí... quiero que prometas eso, porque yo puedo asegurarte que no hay nadie en este mundo que pueda hacer que yo te deje de amar, porque yo te puedo asegurar que en este mundo no hay fuerza que pueda lograr que mi amor por tí termine, y que por el contrario por cada día que pasa este crece y crece más... porque yo veo cosas en tí, cualidades, que ni tú mismo aprecias, y es por esa desconfianza hacia tí mismo que tienes esos temores, pero quiero que sepas que aunque tengas mil defectos, yo amo todos y cada uno de ellos, y aunque no te sientas merecedor, de ello, soy yo el que debería estar agradecido de que me dejes estar en tu vida y que me ames tan fervientemente como lo haces, al punto de llorar por el solo pensar en que deje de amarte...- Kaito no podía articular palabras tras ese discurso, y la única forma en que su cuerpo reaccionó, fue para abrazar fuertemente al hombre.
Gakupo rodeó el cuerpo de su amado con sus brazos, tratando de brindarle y transmitirle ese sentimiento de afecto y protección que albergaba. Tratando de que el otro sintiese confianza y seguridad en él y en los sentimientos que tenía por el peliazul. Gakupo no encontraba de qué otras maneras podía decirle que tanto lo amaba, para él era indescriptible, difícil de transmitir solo con hechos o con palabras, quería y necesitaba en ese momento, alguna manera de poder comunicarle el amor tan infinito que sentía por él, y la frustración de no hallar esa manera le invadió. Continuó abrazando con firmeza el cuerpo del sollozante Kaito por largo rato, hasta que este mismo se separó del abrazo para alcanzar los labios del pelivioleta con los propios y besarle dulcemente. El pelivioleta comprendió en ese instante, que no tenía que buscar ya una manera, porque había logrado con la calidez de su abrazo y sus palabras, darle a entender su mensaje al peliazul. La paz nuevamente regresó a él.
-Disculpa... Gakupo, prometo que no dudaré de tí, prometo no hacer más dramas respecto a esto, y como dije antes, haré todo lo que me pidas, si me pides que salga con otras personas es lo que haré, y si tengo que besar a otra persona, si tengo que presentarla como mi pareja ante el mundo solo para que no nos descubran y poder estar contigo lo haré, por que ahora estoy seguro de que nada puede alejarnos... y quiero agradecerte por eso también...- ahora el peliazul mostraba una bella sonrisa nuevamente, una sonrisa que iluminaba el lugar y que calaba hondo en el corazón de Gakupo, logrando causarle una alegría inmensa, un furor indescriptible e interminable y la sensación de que aunque se presentasen muchos obstáculos en sus caminos, al final todo iba a salir bien.
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-Ga…Gakupo-san… ¡no puedes! Simplemente no puedes hacerme esto… por favor, tú sabes que es lo que yo siento por ti, creí que tendría alguna oportunidad…- la chica pelirosa comenzó a llorar, no lograba comprender el curso de las acciones del hombre, puesto que ella se le había confesado hacía bastante tiempo.
-Luka-dono, por favor… yo ya te había dicho que no podía corresponderte, simplemente no siento nada por ti y quiero que me disculpes, siempre serás una buena amiga, compañera de trabajo y parte de mi familia, solamente así es como te veo…- explicaba el pelivioleta pacientemente, con una expresión calma a pesar de que estaba profundamente conmocionado por los reclamos de la joven, que si bien no tenían mucho fundamento puesto que él la había rechazado con anterioridad, aún así le dolía bastante tener que hacerlo nuevamente, pero muy bien sabía que a la joven le dolería muchísimo más el saber toda la verdad del porqué Gakupo no podía corresponder a su amor.
-Pero… pensé en que si me esforzaba podría agradarte y que si me dabas la oportunidad podrías llegar a enamorarte de mí…- la chica limpiaba sus lágrimas con un pañuelo de seda color rosa que siempre llevaba. Ella había reaccionado de esa manera al enterarse que Gakupo estaba saliendo con una chica que no era ni conocida, ni mucho menos famosa,no sabía su procedencia, quién era, o como Gakupo la había conocido, simplemente un día que el pelivioleta salió, ella le preguntó que si podía acompañarlo y este la rechazó, aún así Luka lo siguió y lo vió en una cita con la extraña.
Aunque eso no fué todo, rápidamente los medios lo captaron junto a esa joven y salió en reportajes en varias revistas de farándula. Estuvo rápidamente evidenciado y fue por eso que le contó ese día a toda la familia de su relación, y por ello tenía ahora a Luka reclamándole.
-¡Luka-san! Creí haber sido lo suficientemente claro la primera vez… te dije que me era imposible ahora y en cualquier momento llegar a amarte porque no te veo nada más que como una hermana, y las personas no se enamoran de su familia. Ahora si me disculpas, tengo que salir….- el pelivioleta tuvo que hablarle fría y seriamente, aunque le doliera sería la única forma en la que ella entendería.
-Gakupo-san….- nuevamente no podía contener las lágrimas, se limitó a observar como el hombre que amaba se alejaba de ella, teniéndolo tan cerca todo el tiempo, pero siendo inalcanzable al fin y al cabo. Se dio cuenta al fin, que ni esforzándose al máximo, ni sacrificándose, ni cambiando de mil maneras, algún día llegaría siquiera a gustarle a Gakupo, y mucho menos que este llegara a amarla. Allí sola en la habitación del joven, se quedó mientras lo observaba partir a los brazos de una desconocida que no tenía ni su voz, ni su encanto, ni su belleza pero que al fin y al cabo había logrado captar la atención de su amado, cosa que ella jamás podría hacer.
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-Luka-chan, tengo algo que contarte…- una semana después de ese incidente, Miku se reunió con Luka que estaba en la sala de la casa, leyendo una revista.
-Miku-chan ¿Qué pasa?- preguntó esta curiosa de lo que fuese que la menor le tuviese que contar.
-Es solo que me enteré que Gakupo-san, terminó con la señorita con la que salía, pero ahora está saliendo con otra diferente…- un poco desconfiada y nerviosa, Miku decidió comentarle la noticia a su amiga. Ella bien sabía lo que había ocurrido, todos los de la casa lo sabían, pero no comentaron nunca al limitaron a callar y hacer como si nada pasara, incluso Luka y Gakupo actuaban como si nada hubiese pasado, pero todos sabían que a Luka le iba a afectar cualquier cosa que se refiriera a eso, aunque Miku decidió contarle las nuevas circunstancias, solo para que no tomaran por sorpresa a la pelirosa.
-¿Ah si? Bien por él…- comentó indiferente ante el comentario que recién le comunicaron. Aunque lo cierto era que contenía las ganas de llorar. Era el simple hecho de que Gakupo no le correspondía no porque estuviese enamorado de otra persona, si no porque había resultado ser un mujeriego. Si él hubiera amado a la primera joven, Luka hubiese entendido un poco más, ya que ella sabía que nadie podía mandar en los asuntos del corazón, pero solamente se trataba de que el hombre que ella amaba, disfrutaba de las mujeres pero no las amaba. Saber eso le carcomía y le dolía, pero no podía hacer nada más que fingir que no le importaba.
-Lamento haberte interrumpido, es solo que creí que querrías saberlo…- Miku estaba sorprendida de la reacción de la chica, y avergonzada por haber llegado a contarle eso, puesto que de seguro Luka estaba intentando olvidar su amor por Gakupo, pensó en consolar su llanto y ayudarle, apoyándola, pero ella se mostraba fría e indiferente.
-No tienes que disculparte, agradezco tu interés, pero ya sabes, yo soy la maravillosa Megurine Luka y no me puedo dejar abatir por simplezas como esta…. ¡Debo estar siempre alegre y bella para que mis fans estén felices!- exclamó ahora con una muy bien actuada alegría...
-Ya veo, entonces me alegro de que te sientas así, aunque sabes que siempre puedes contar conmigo…. Entonces no te quito más tiempo… si me disculpas…- Miku salió de la habitación, sin saber como sentirse en ese momento, entonces fue cuando pasó frente a la habitación de Kaito y este estaba golpeando su almohada y llorando, como era distraído, tenía su puerta abierta.
-Kaito-san… ¿Qué te ocurre? ¿Porqué lloras?- preguntó la chica alarmada sin pedir siquiera permiso para entrar.
-Mi… ¡Miku-chan!- Kaito inmediatamente limpió en vano sus lágrimas porque la menor ya había visto todo el espectáculo que había estado montando.
-¿Qué te ocurrió, algo malo acaso, puedo ayudarte en algo?- la joven continuaba preocupada ahora por Kaito, y esperaba poder hacer algo para ayudarle fuese lo que fuese que estuviera ocurriéndole.
-¡No es nada! No te preocupes, es solo que… el helado de chocolate se acabó y quería comerlo…- se apresuró a mentir.
-Viniendo de ti no me extraña que sea eso…- la chica le sonrió y salió de la habitación dirigiéndose directamente a la cocina y abriendo el congelador, percatándose de que en realidad había todo un recipiente nuevo de helado de chocolate.
"¿Qué les ocurre a todos en esta casa?" lo que le dolía a la joven era el hecho de que nadie se dejaba ayudar por ella aunque tuviese todas las buenas intenciones de hacerlo.
-Lo siento Miku-chan, pero no puedo contarte de mis problemas…- murmuró Kaito en su habitación, luego de que Miku se hubo ido. Lo cierto era que estaba muy alterado, ya desde la primera vez que había visto a Gakupo muy sonriente con una mujer, había sentido muchos celos y tristeza, pero que los medios se lo recalcaran y que para colmo estuviese arruinando su reputación, quedando como un mujeriego ante el mundo, era demasiado.
"Gakupo, ya no quiero que hagas esto… ¡es tan injusto! ¿Por qué nada puede ser fácil? Me gustaría poder tomar su mano y besarlo y poder decirle a las personas que es a quién amo y que él me ama a mí, pero en cambio tengo que verlo con todas esas chicas, y para colmo, ver como intentan destruir su carrera, y todo esto es por mi culpa…si fuese una mujer todo esto sería muy sencillo…" Esta vez, Kaito se aseguró de cerrar la puerta, mas esta vez se sentó sobre su cama abrazando a su muñeco de peluche mientras lloraba aún más.
-Sé que le prometí que confiaría en él, pero… no me gusta la idea de que pueda enamorarse de alguna de esas mujeres, él me dijo que era gay y que siempre lo ha sido, pero… y si cambia de opinión…- continuaba atormentándose con todos esos pensamientos, Kaito era demasiado inseguro de sí mismo, a eso se le sumaba el hecho de que aún no terminaba de asimilar que Gakupo y él realmente eran pareja, aunque no pudieran decirlo a los demás, el que estuviesen juntos era una realidad que para Kaito aún parecía un sueño.
•••••••
-Gakupo-san, debo hablar contigo…- Satoo-san, el manager del grupo citó un día en el estudio a Gakupo solo, para hablar seriamente con él, estaba realmente preocupado por la situación que se había venido dando con respecto a los extraños y repentinos encuentros del pelivioleta con distintas señoritas a lo largo del último mes.
-Satoo-dono, sé que es lo que me va a decir, sé que los medios están ensuciando mucho mi nombre, pero eso no me importa, confío en que con mi voz y mi talento, los fans me serán fieles diga lo que se diga de mí…- se defendió incluso antes de que el otro hombre pudiese comunicarle de sus preocupaciones.
-Gakupo… sabes, los chismes de los medios van y vienen y a veces las personas olvidan fácilmente, pero un hombre tan apuesto como tú, que tiene tantas fans especialmente femeninas, debería de cuidarse más de este tipo de escándalos. No hablamos solo de tu carrera como cantante, hablamos de tu vida misma, hay muchas personas extremistas, y muchos locos en este mundo…- hablaba pacientemente y a decir verdad su rostro y tono de voz denotaban hasta dulzura al hablar con el pelivioleta. Satoo-san se puso de pie y caminó desde la silla de su lado del escritorio en su oficina, hasta la silla del otro lado que estaba ocupada por Gakupo, se acercó a él con expresión indulgente y posó su mano suavemente sobre la del pelivioleta.
-Lo que más me preocupa es tu bienestar, no podría soportar que te ocurriera algo malo…-Gakupo retiró su mano de debajo de la del hombre enseguida y se le quedó observando estupefacto por unos cuantos segundos antes de poder reaccionar.
-Satoo-dono, no se preocupe, intentaré cuidarme de ahora en adelante…- se puso de pie e hizo una reverencia ante el manager – Si me disculpa y si no tiene nada más que decirme me retiro…-
-Eso es todo por el momento, estén esperando nuevas noticias acerca del siguiente proyecto que tenemos para ustedes-
-Entonces con su permiso…-
-¡Gakupo-san!- el pelivioleta que ya estaba en la puerta volteó a ver cuando el hombre le llamó.
-¿Sí? Satoo-dono…-
-Recuerda que eres muy importante para muchas personas, y mucho más para mí…- el hombre sonrió amablemente a Gakupo, Satoo era un hombre bastante bien parecido que cuando sonreía lograba dar esa expresión de galán de película que era capaz de encantar a cualquiera. Ante ese comentario, Gakupo se sonrojó tan solo un poco, hizo una nueva reverencia leve con la cabeza y salió rápidamente del lugar.
"Este hombre… no quiero pensar que tenga otro tipo de intenciones…"
Continuará…
