Capítulo 9: "Encantando corazones"

Una bella castaña abordaba un avión mientras pensaba: Sin duda estas dos semanas en Francia fueron esplendidas, no solo conseguí las entrevistas, que me autografíen los premios sino además disfrute mucho conociendo los bellos lugares de Paris en realidad las entrevistas las conseguí muy rápido pero tenía que hacer todo el seguimiento a las actividades que ellos realizaban por ello me tome dos semanas pero no me arrepiento de ello, Taro y su novia son grandes anfitriones, ambos son encantadores, gracias a ellos conocí hermosos lugares y con Pierre me divertí mucho él es muy divertido y galante, no es mala persona solo un tantito coqueto pero es un gran chico y a pesar de lo mujeriego ama a Rica. Sin duda esas dos chicas tienen muchísima suerte, tienen dos novios que las aman.

La castaña tomo asiento en el lugar que le correspondía en el avión y pensó: ahora a Alemania, espero y que mi estadía allá sea tan buena como lo fue acá. Taro me dijo que se contactaría con Genzo para ir adelantándole mi llegada, eso si yo le pedí que solo a él se lo dijera a nadie más.

España:

Un joven de cabello negro platicaba en un vestuario con uno de sus amigos de equipo.

Y así como te digo Tsubasa, ni luna de miel fue un total tormento, ella se la pasó con los antojos, me tenía de un lado para otro, decía lamentándose Leandro.

Cuanto lo lamento amigo, respondió sonriendo Tsubasa.

Pues yo lo lamento más, de solo imaginar todo lo que me falta hasta que mi hijo nazca, se me escarapela el cuerpo, decía Leandro haciendo sonreír a Tsubasa.

No seas exagerado, te iras acostumbrando además así las cosas no se hayan dado de la manera que querías, ella es tu esposa y espera un hijo tuyo, por ese niño tienes que esforzarte pues merece una familia unida y feliz, dijo Tsubasa.

Si lo sé amigo, respondió Leandro.

Bueno vamos a comer algo aprovechando el descanso, que ya me dio hambre, dijo Tsubasa.

Si vamos, respondió Leandro.

El par de jóvenes salieron del vestuario y se dirigieron al cafetín, luego de algunos minutos de haber saciado su hambre ambos volvieron al campo de entrenamiento.

Horas después:

Tsubasa salía del campo de entrenamiento al hacerlo un auto color rojo se detuvo frente a él.

Tsubasa querido, escucho el joven deteniendo sus pasos para dirigir su mirada hacia la persona que lo llamaba.

Catalina, dijo Tsubasa sorprendido mientras la joven bajaba del auto.

Si yo querido, respondió la joven de cabello rubio mientras se acercó a él para saludarlo.

¿Qué te trae por aquí Catalina?, pregunto Tsubasa con calma.

Tu querido, tu, dijo la joven sonriendo.

¿Yo?, respondió Tsubasa confuso.

Te extraño querido y como me entere que Ema anda fuera pues quise venir a verte para poder platicar, decía la joven dejando desconcertado al joven.

Luego de algunos minutos Tsubasa respondió: Catalina estoy muy cansado, estoy yendo a mi casa.

Pues puedo acompañarte, dijo la joven.

No claro que no, mejor vayamos a comer algo a algún restaurante y allí platicamos, dijo Tsubasa.

No que estabas cansado, dijo la rubia sonriendo.

Sí, pero de igual manera pensaba comer algo, dijo Tsubasa.

Claro, entonces vamos en tu auto, luego vengo a recoger el mío, dijo la joven.

Alemania:

Una castaña se encontraba dentro de la habitación de un hotel revisando su agenda mientras pensaba: Si aquí está, lo llamare, de seguro se sorprenderá como Taro pero estoy segura que él tampoco me negara el apoyo.

La castaña marco el número de su amigo, mientras escuchaba el sonido del celular ella iba revisando en su laptop las fotos que había tomado en su estadía en Francia mientras sonreía.

Luego de timbrar tres veces al número de su amigo la castaña escucho una voz a través de la línea telefónica que le decía en alemán: ¡Alo¡

Wakabayashi Genzo, dijo la castaña sonriendo.

¡Sany¡ escucho la castaña.

Sí, soy yo, no sé si Taro se abra puesto en contacto contigo me dijo que lo haría, decía la castaña.

Si Taro me llamo hace algunas horas, me dijo que estuviste unas semanas en Francia haciéndole una entrevista a él y Pierre, pero mejor que te parece si voy a verte para que platiquemos mejor, dime ¿dónde te estas quedando Sany?, para ir a verte, respondió Genzo.

España:

Tsubasa platicaba con una rubia mientras cenaba.

Y eso es lo que estuve haciendo Tsubasa, decía la rubia.

Pues te felicito Catalina, me alegro que te haya ido también con tu empresa, respondió Tsubasa.

Tsubasa, dijo la rubia.

Si, dime, respondió el joven.

¿En verdad amas a Ema?, disculpa te lo pregunte así de directo pero pensé que no durarías tanto con ella, con todas las ex que te conozco incluyéndome apenas durabas 3 meses, ¿Qué tiene Ema de especial que llevas tanto tiempo con ella?, dijo la rubia.

Ema es como yo, respondió Tsubasa con calma.

¿Cómo tú?, dijo Catalina.

Si Catalina, lamento que aún hayas guardado alguna esperanza de que lo nuestro pueda volver a darse pero mi presente es Ema y no pienso traicionarla, respondió Tsubasa con firmeza.

Si la amas, sino piensas traicionarla la amas, tengo que aceptar mí derrota, decía Catalina con nostalgia mientras el joven la miraba.

No, no la amo catalina, la quiero, la quiero mucho que es distinto pero no la amo, pero ambos tenemos un pacto y la verdad prefiero tenerla a ella junto a mí que continuar con la vida de mujeriego que llevaba, pensaba Tsubasa.

Alemania:

Una castaña que se encontraba fuera del hotel donde estaba alojada saludaba efusivamente a su amigo mientras este sonreía.

Sany, te has vuelto realmente bella, decía Genzo sonriendo.

¡Gracias Genzo¡ tú siempre tan cortes, respondió la castaña sonriendo.

No es cortesía es la verdad, estas bellísima, dijo Genzo mientras la miraba.

Y tú sigues siendo el mismo chico galante que recordaba pero ven entremos, aquí hay un cafetín allí podre platicarte con calma el motivo por el cual estoy aquí, respondió la castaña.

Claro Sany, dijo Genzo entrando junto a ella al lugar.

1 hora después:

Y ese es el motivo por el cual estoy aquí, decía la castaña con una encantadora sonrisa mientras su amigo la miraba.

Pues con esa sonrisita te doy todas las entrevistas que quieras, dijo Genzo.

Genzo, respondió la castaña fingiendo molestia.

Disculpa Sany, pero no le veo lo malo, ambos estamos solteros, ¿no?, puedo incluso invitarte algo en estos días que estarás aquí, respondió el joven.

Estoy aquí por trabajo no por placer, no me gusta mezclar el trabajo con placer Genzo, espero y lo comprendas, además tengo novio, dijo la castaña.

Sany, me acabas de romper el corazón, dijo en tono dramático Genzo.

Ya Genzo no seas payaso, dijo Sanae sonriendo.

Pero si en verdad me lo rompiste Sany, eres hermosa, decía Genzo.

Genzo, dijo Sanae fingiendo molestia.

Está bien, está bien, no volveré a decírtelo pero yo no podre evitar que mis compañeros de equipo te lo digan en cuanto te vean, respondió el joven sonriendo.

Eres un exagerado, dijo Sanae.

Ya lo veras mañana que empieces a acompañarme al lugar donde entreno y en cuanto a Schneider, no te preocupes, yo me pondré en contacto con él y le diré que te apoye, dijo Genzo.

¡Gracias amigo¡ dijo la castaña.

Al día siguiente:

Genzo había pasado por el hotel de la castaña para llevarla al lugar donde el entrenaba durante el tiempo que duro la llegada al centro de entrenamiento Sanae aprovecho para ir formulando las preguntas de su entrevista.

Y ese es mi sueño Sany, ser el mejor portero del mundo, dijo Genzo.

De seguro lo lograras amigo, respondió la castaña.

Alguna otra pregunta, hermosa reportera, dijo Genzo.

No, ya no, mejor te las hare a la hora de almuerzo, respondió la castaña.

Minutos después:

El joven de gorra entro junto a la castaña al lugar donde el entrenaba, Genzo presento a Sanae con cada uno de sus amigos quienes tal cual lo dijo Genzo empezaron a coquetear con la jovencita que solo sonreía ante la actitud de los jóvenes.

Vez te lo dije, decía Genzo sonriendo haciendo sonrojar a la castaña.

Sanae acompaño a Genzo durante todo esa semana al centro donde entrenaba allí ella no solo le formulaba preguntas a el sino también a las personas que lo conocían a la vez que tomaba fotos, Sanae durante esa semana conoció alguno de los lugares de Hamburgo gracias a Genzo, una vez que la castaña concluyo su entrevista Genzo se ofreció a acompañar a la castaña a otra ciudad de Alemania en donde se encontraba la siguiente persona que ella entrevistaría.

No debiste molestarte Genzo, decía la castaña mientras miraba a su amigo que conducía.

No podía permitir que una chica tan bella fuera sola a otro pueblo además me debían un día libre, yo solo lo tome, respondió Genzo.

¡Gracias eres un gran amigo¡ dijo la castaña.

No hay nada que agradecer Sany además no podía dejarte sola el primer día con Schneider, él es un tanto esquivo para las entrevistas, aunque quedo que te la daría, respondió Genzo.

Luego de algunos minutos el auto de Genzo se detuvo frente a una hermosa casa.

Aquí vive, me dijo que como hoy es su día libre te recibiría aquí, respondió Genzo mientras bajaba del auto para abrirle la puerta a la castaña.

¡Gracias¡ dijo Sanae.

El par de jóvenes caminaron hacia la casa, luego de hablar por el intercomunicador la puerta se abrió y ambos entraron a la casa.

Los estaba esperando, dijo un apuesto rubio de ojos azules que estaba bebiendo una copa mientras miraba de pies a cabeza a la joven que venía con su amigo.

Pues aquí estamos amigo, ella es Sanae, ¿la recuerdas?, dijo Genzo sonriendo.

La verdad no, pero a partir de ahora prometo no olvidarme de ella nunca, dijo Karl tomando la mano de la castaña para depositar un cálido beso en ella mientras el joven de gorra sonreía al ver la escena.

Veo que ambos son muy parecidos, dijo la castaña sonriendo.

¿A que te refieres hermosa Sanae?, pregunto Karl.

A nada, a nada, dijo la castaña sonriendo.

Bueno pasen, póngase cómodos, decía Karl.

El par de jóvenes tomaron asiento, el rubio se sentó frente a la castaña poniéndola nerviosa pues no dejaba de mirarla mientras esta le platicaba el motivo de su visita.

Minutos después:

Y es por ello que estoy aquí, dijo Sanae.

Pues yo estoy a tu disposición hermosa, dijo Karl.

¡Eh, gracias¡ dijo la castaña nerviosa.

Bueno, ya que están aquí, ¿se quedan a comer?, dijo Karl.

Si, por mí no hay problema, respondió Genzo.

Está bien, dijo la castaña.

Horas después:

Karl compartía una deliciosa cena con sus invitados mientras platicaban de sus enfrentamientos con su amigo y por momentos le hacía algunas preguntas a la castaña.

Tienes novio, decía el rubio con molestia.

Si, mintió la castaña.

Otro corazón más que encantas y lo rompes Sany, dijo Genzo sonriendo.

¿Y qué es?, dijo Karl.

Ingeniero, dijo la castaña.

Pues siendo periodista deportiva más te convendría estar con un futbolista, respondió Karl.

Eso mismo pienso yo, dijo Genzo sonriendo.

Pues yo no pienso igual, respondió la castaña al tiempo que sentía una ligera opresión en su pecho.

Luego de compartir la cena, Sanae y Genzo se despedían de Karl quedando en encontrarse con él al siguiente día para dar inicio a su entrevista.

¡Gracias por la cena Karl¡ dijo la castaña.

De nada hermosa, mañana nos vemos, dijo Karl al despedirse de la castaña.

Cuídala, dijo Genzo.

No te preocupes Genzo, yo la cuidare, dijo Karl al momento de estrechar la mano de su amigo.

Luego de algunos minutos el rubio vio partir el auto de su amigo mientras pensaba: Sanae Nakazawa, eres el tipo de mujer que busco, eres perfecta para mí, dices tener novio pero ello a mí no me importa, aprovechare los días que compartiré contigo para conquistarte de a poco y que te des cuenta que yo soy quien debe ser tu novio.