Los personajes son de Stephanie Meyer a excepción de algunos son míos.
La historia es mía.
.
.
.
.
.
Capitulo 10: Temas dificiles...
Bella Pov
Regresamos a casa después de ir a la cafetería. Ninguno de los dos tenía ganas para comer afuera, y bueno los hot-dogs en el parque estaban totalmente descartados para mí, no iba a arriesgarme a conocer a otro tipo que me llevase dentro a una fuente -bueno técnicamente fui yo la que nos empujo, pero si el no me hubiera seguido nada hubiera pasado- aunque no pude evitar bromear a Edward preguntándole si no quería que paráramos en el super mercado para comprar una bolsa de malvaviscos. El dijo algo como que me jodiera. Si, somos un amor.
Me fui directo a la cocina para preparar algo de comer, ahora que estaba recuperada de la gripe mi apetito había regresado y en una versión recargada. Prepare pechugas de pollo acompañado de una ensalada cesar. Cocinar era uno de los pocos placeres que tenía en la vida, solo tenía que despejar la mente y no concentrarme en nada mas. Me reí al acordarme de un dicho que solía decir Alice: Cocinar es como tener sexo, cualquiera puede hacerlo pero no a todos les queda rico.
Quedaría perfecto acompañarlo con un buen vino, a mi no me gustaba tanto, yo era mas una chica de cerveza, pero Edward seguramente estaba acostumbrado a él, lastima que se tendría que conformar con coca-cola.
-¡Huele de maravilla!.- anuncio el aludido entrando a la cocina, haciendo su marcha directamente a las ollas. Le metí un pequeño golpe con la cuchara en el dorso de la mano cuando estaba a punto de meter la mano.- ¡Ay! Yo solo quería probar.- dijo haciendo un puchero. Rodee los ojos.
-Iré a cambiarme, serviré en un momento.
-¿Necesitas ayuda con eso?- pregunto levantando y bajando las cejas de forma sugerente, con su sonrisa torcida marca registrada.
-Puedo sola, gracias.
-¿Y donde esta lo divertido en eso? Te apuesto a que puedo desvestirte mas rápido de lo que tu harías.
-Apuesto a que si.- murmure secamente, preguntándome internamente a cuantas mujeres ya habría desvestido.
Me cambie a una ropa cómoda para andar en la casa, la sudadera que Edward me había obligado a poner fue lo primero que voló al llegar a casa. Me puse unos pantalones flojos para hacer deporte y la vieja camisa de Charlie, si nada sexy pero a quien le importaba.
Al salir de la habitación me encontré con la sorpresa de que Edward ya había servido la mesa, y estaba sentado esperándome.
-Esto no te salvara de lavar los platos, espero que lo sepas.- dije entrecerrando los ojos. Si yo cocinaba el tenía que lavar los trastes.
-Lo se, esa no es mi intención.- me senté delante y los dos empezamos a comer en silencio. Levante la mirada de mi plato cuando el suspiro pesadamente.-¿Crees que haya algún problema con los policías que van a la cafetería? Digo... ¿Sería algo malo que alguno de ellos nos reconozca?
-No tienen porque reconocernos.- respondí alcanzando mi vaso de refresco.- Todo mundo piensa que estas de vacaciones y nadie se imaginaría que estas trabajando en una cafetería en Seattle, conmigo bueno... no luzco como la agente Swan que conociste.- dije repitiendo mis pensamientos de la mañana.
Las mejillas de Edward se pusieron levemente rosas ¿Edward Cullen sonrojándose? Esto si que era raro.
-Si sobre eso... siento lo que dije.- dijo en voz baja.- No debí insultarte de esa forma, es solo que la situación me sobrepaso.
Olviden lo que dije. Esto si que era raro.
-¿Te estas disculpando?- Edward rodó los ojos.
-Si Bella, se reconocer cuando me equivoco.- rezongo.
-Disculpas aceptadas.- respondí sonriendo.- Hablando de lo anterior... me sorprende gratamente que no hayas hecho algún berrinche por tener que trabajar en una cafetería.- reconocí.
-No soy un niño mimado.- Alce una ceja desafiándolo, recordaba perfectamente los comentarios que había hecho de la casa al verla por primera vez.- Bueno tal vez un poco.- acepto rodando los ojos.- Pero me se comportar cuando la situación lo requiere.
-Como sea, de todas formas llamare a Emmett para ver de que va el asunto, si el no encontró trabas es que no hay ningún problema.
-O tal vez se le paso por alto.- sugirió Edward. Me encogí de hombros.
-Si resulta ser un inconveniente solo decimos que nos surgió otra cosa o algo que se nos ocurra, nos disculpamos y buscamos por otro lado.
Edward estuvo de acuerdo y terminamos de comer, hablando de cosas banales como el clima, lo que nos llevo a otra discusión por obligarme a usar la sudadera. Nunca lo admitiría en voz alta, pero como que me gustaba pelarme con él.
Lo deje lavando los trastes rezando porque no hiciera una catástrofe de una tarea tan simple, a veces me preguntaba como alguien que ha llegado a formar un imperio monopolista a sus veintiocho años, es tan inútil para cosas tan simples. El nunca tuvo que hacer tareas domesticas, solo hacer dinero.
Emmett contesto al tercer timbre y procedí a explicarle la situación, punto por punto sin omitir ningún detalle, incluso le comente mis preocupaciones sin importarme en lo mas mínimo que pudiera parecer un poco débil, después de todo era él quien me había mandado aquí.
-No te preocupes Bella, tenemos todo controlado.- explico.- tenemos todos los nombres de los que trabajan el la cede de Seattle, los nombres de los que asisten a la cafetería y según los registros ninguno te ha visto jamas.
-Sabes que no se puede confiar siempre en los registros.- murmure.
-Tendremos que hacerlo en esta ocasión y rezar por que todo salga bien.
-¿Por que no elegir otro lugar?- pregunte sin entender el empeño de querer que nos mantuviéramos ahí, digo no es que fuera el mejor empleo del mundo.
-Queda cerca de donde viven, es accesible.-me lo pude imaginar al otro lado de la linea enumerando con sus dedos, el siempre hacía eso.- Un lugar tranquilo, zona segura...
-Bien, ya entendí. Solo una pregunta mas.
-Dispara.
-¿Que tanto sabe Garret Thompson?- No me había podido quitar de la cabeza ese pensamiento, el recuerdo del guiño y su sonrisa se grabo en mi mente.
-Garret es un policía retirado.- mis ojos se abrieron ligeramente por la impresión, de todas la explicaciones que me pudo haber dado jamas me imagine esta, Garret no tenía el físico de un policía, mas bien era flacucho, pero supongo que la edad hizo que perdiera su condición y yo bueno no es que yo tuviera también la apariencia mas ruda y salvaje, yo era delicada... me susurro la voz de Edward en algún lugar de mi mente.
-... Así que le pedimos el favor que les diera empleo, pero guardando el secreto.- Sacudí la cabeza, solo alcanzado a escuchar las ultimas palabras de Emmett, pero por fortuna pude entender a lo que se refería.
-¿Es seguro?
-Es de confianza si a eso te refieres.
-Bien.- Pude escuchar unos segundos de vacilación antes de que Emmett se decidiera a preguntar.
-¿Y... como lo llevas con Cullen?- Suspire mientras pensaba en la respuesta.
-Edward Cullen es... Edward Cullen.- Dije porque no se me ocurría algo mejor para contestar. Escuche que reía del otro lado de la linea.
-Al menos confío en que sigue vivo.
-Si, bueno se ha librado. Por ahora...- Mi amigo se río aun mas fuerte y después de despedirnos cortamos la conversación.
Salí del despacho, para ir a ver que estaba haciendo Edward, dando gracias en el camino por no encontrarme con la casa inundada. El ya estaba sentado en el sofá de tres personas, viendo algún programa de televisión que no tenía idea de que era. Me senté en el otro extremo del sillón y le conté a lo que habíamos llegado Emmett y yo. En algún momento nos desviamos del tema y terminamos por hablar de viejas anécdotas.
-¿Cual es la situación mas ridícula a la que te has enfrentado en tu trabajo?- pregunto curioso.
-Bueno, primero que nada deberías saber que a mi no me llaman para situaciones ridículas o algo por el estilo, eso es mas para los azules.
-¿Azules?
-Si, así les decimos a los policías de seguridad publica, los uniformados o de menor rango. Son esos que se encargan de patrullar las calles.
-Oh.- murmuro algo decepcionado.
-Pero bueno...-comencé, porque por alguna razón no me gustaba verlo con esa expresión y realmente no me iba a detener a analizar lo que eso significaba.- Una vez Emmett y yo estábamos en una pastelería del centro comercial comprando rosquillas, y una anciana comenzó a desnudarse amenazando con explotar una bomba.
-¿En serio?.- pregunto escéptico, asentí.- ¿Y, que hicieron?
-Yo la distraje mientras que Emmett llegaba por atrás y la cargaba, la llevamos a la estación y le hablaron a sus hijos. Al parecer había olvidado tomar su medicamento o algo así.
-Vaya...
-Vaya.- coincidí. Bueno, quedaría decir que Emmett casi la tacleo, buena suerte para nosotros y para el departamento que no presentaron ninguna demanda ya que técnicamente nosotros estábamos en un día libre por lo que no estábamos en servicio y la anciana no había sufrido algún daño que requiriera atención medica, no al menos mas de la que ya tenía.
-Policías comprando rosquillas ¿Huh? ¿No crees que es un poco cliché?
-Oye, mi padre es policía por lo que crecí con ellas, ademas hay estereotipos, como las rosquillas, que no me molesta en absoluto seguir.
Edward se carcajeo mientras negaba con la cabeza.
-Supongo que no.
No se como paso ni en que momento cambiamos nuestras posturas hasta yo terminar recostada con las piernas en su regazo, y el a su vez tenia las piernas en la mesita de café.
-Y Jasper se había metido en alguna mierda de amor a los animales, por lo que no tuvo mejor idea que liberar al pavo que la cocinera tenía planeado preparar para el día de acción de gracias, al final terminamos comiendo solo el relleno junto con el postre.- Termino de relatar Edward entre risas.
-Pero al menos terminaron con la conciencia limpia.- dije y el asintió.
-Y fue un buen postre.- agrego él.
-Apuesto que si.- Teniendo a una chef de cocina internacional que ha trabajado en solo los mejores restaurantes de la alta alcurnia no lo dudaba ni por un momento.
-Mi padre se molesto al principio, según él se venia saboreando al pavo desde hacía cinco meses, mi mama le hizo un sándwich de jamón de pavo.
-Se veía que tus padres se amaban mucho.- susurre mirando el techo, recordando las veces que los llegue a ver juntos. Solo bastaba echarles un vistazo a la pareja para saber que estaban mas que enamorados a pesar de los años casados.
-Lo están.- confirmo Edward.- Algún día espero encontrar un amor así.
Ladee la cabeza para mirarlo sorprendida. No me imaginaba al mujeriego Cullen asentando cabeza pero supongo que el mundo daba muchas vueltas.
-¿Por que nunca hablas de tus padres?.- pregunto él. Me tense al instante.- Digo, has mencionado a tu padre un par de veces, pero ¿Que hay de tu madre?
-No veo porque tenga que hablar de ella.- murmure entre dientes enderezándome, no podía seguir recostada.
-No veo porque no.- contradijo el.- Ni siquiera se su nombre.
-Renne.- conteste después de un silencio.- Y no hablo de ella porque no tengo nada que decir.
Me levante del sofá y me dirigi a mi despacho escuchando a Edward llamarme por mi nombre. Lo ignore.
Siempre me ponía de esta forma cada ves que Renne salía al tema. Yo... solo yo no podía hablar de ella. Cada quien hicimos nuestras elecciones y no hay forma de cambiarlas. Ella eligió alejarse para poder vivir la vida que siempre quiso, alejada de mi y yo elegí olvidarla porque así era mas fácil y menos doloroso.
Me sumergí en un papeleo que archive en la laptop, revisándolos letra por letra y después organizándolos por abecedario y fecha, todo para hacer tiempo. Sabía que debía disculparme con Edward por la manera en que actue, no era su culpa que yo estuviera echa un desastre y mi cabeza fuera un caos. El tema de ella ya no debía importarme ni afectarme. No debía.
Dos pequeños toques en la puerta me distrajeron.
-Adelante.- suspire sabiendo que era Edward ¿Quien mas si no?
Primero asomo su cabeza, para después adentrarse completamente avanzado con cautela hasta mi escritorio. En sus manos traía un plato con un sándwich y un vaso de leche.
-Traje algo para que cenaras.- murmuro. Fruncí el ceño ¿Cenar? mire el reloj de la computadora y mis ojos se agrandaron sorprendida, cuando me encerré no pasaban de las cuatro de la tarde y ya faltaban quince para las diez. ¿A donde se fue todo ese tiempo? Al parecer si funciono mi técnica para distraerme.
-Gracias.- conteste algo cohibida indicando que pusiera el plato en el escritorio. La verdad me sorprendía que hubiese preparado un sándwich sin ayuda, aunque tal vez quisiera revisarlo antes de darle una mordida. Solo para comprobar. Me pase la mano por el rostro, frustrada. Bien, aquí venían las disculpas,me pare y camine hasta quedar en el frente del escritorio apoyándome en este..- Escucha Edward, siento... siento mi actitud ¿De acuerdo? Es solo que no me gusta hablar de ella.
-Yo no debí preguntar Bella, yo siento haberlo hecho.- contesto apenado haciéndome sentir mas culpable si podía.
-No hiciste nada malo.- admití.- Es solo que... me cuesta hablar de ciertos temas de mi vida, no siempre ha sido fácil y una persona como tu no lo entendería.
-Entonces ayúdame a entenderlo.- Negué con la cabeza.
-Solo digamos que es la clase de mierda que solo verías en las películas.
-Prometes algún día tratar de contarme.- pidió. Lo mire sin comprender de donde venía todo esto ¿En serio este tipo era el arrogante que conocí hace mas de una semana en New York?
-¿Por que te importa?
-Porque me importas.
-Eso no es posible, ni siquiera me conoces..- El avanzo los tres pasos que nos separaban, dejándome entre el escritorio y su cuerpo
-Te lo dije Bella, te conozco mejor de lo que crees.- susurro, estaba un poco atontada por la forma en que sus labios se movían al hablar. Sus espectaculares labios. Puede que mi respiración se acelerara un poco. Parpadee saliendo de mi aturdimiento y me moví escapando de su jaula. Edward pareció consciente de lo que acaba de ocurrir ya que retrocedió unos cuantos pasos. Esto era algo incomodo.
-Dejare que te comas el sándwich.- murmuro avanzando hasta la puerta.
-Edward.- lo llame antes de que el saliera, el se detuvo y me observo.- Te lo prometo.
.
.
.
.
Bieeen! aqui vemos un acercamiento mas entre esta parejita yeaap!
Gracias por sus reviews, de verdad chicas que aunque son poquitos los que me dejan, me animan a seguir escribiendo y son 59 personas las que me tienen en alerta! Estoy feliz eso significa que si estan leyendo la historia :) esto es por mi y para ustedes.
En el proximo capitulo veremos como van con su primer dia de trabajo, esperemos que salga bien todo.
Saludos y besos a todos!
DenisseR_Cullen.
