La historia pertenece a YulieAna y los personajes a Tite Kubo.

Capítulo 10

Faltaba una semana para la graduación y Ulquiorra seguía inconsciente. La ansiedad de Orihime aumentaba cada día que pasaba. Cuando los médicos le dijeron que lo peor ya había pasado y que era cuestión de tiempo que despertase, llegó al éxtasis. Pero conforme pasaba el tiempo sin que nada cambiase, volvió a sumirse en la depresión. A parte del corte, no tenía ninguna herida más. Aún así, no abría los ojos. La espera era una tortura.

Ella seguía sin querer hablar con Ichigo, lo que también enfrió su amistad con Rukia. En realidad, se mantuvo completamente alejada de los Shinigamis. Al margen de las miradas involuntarias, cuando se cruzaban en el instituto actuaban como si no se conocieran. Si no fuera por Grimmjow, que últimamente estaba siempre con ella, se habría vuelto loca de la soledad y preocupación constantes.

Era una mañana de primavera soleada y ella iba camino del instituto. Ya no hacía falta que fuera, porque las clases habían terminado, pero las actividades del club permitían que hiciera algo y pensara en otra cosa que no fuera Ulquiorra. Desde el día fatal, la rutina que seguía era siempre la misma; estaba unas horas en el instituto y después volvía al hospital, para mirarlo y esperar y desear.

- ¡Hola!- escuchó a alguien, detrás de ella.

No hizo falta que se girase, para saber quién era. Había sido igual cada día.

- Buenos días, Grimmjow- le saludó ella, tan pronto como la hubo alcanzado.

- ¿Qué vas a hacer después de las clases?

- Lo mismo que llevo una semana haciendo.

- Yo también.

- No hace falta que vengas conmigo al hospital, si no quieres. Si te molesta…

- Claro que no- la interrumpió.

Caminaron en silencio durante unos momentos, hasta que Orihime volvió a hablar.

- Ulquiorra parece estar mejor últimamente. Tal vez sea un síntoma de que va a despertarse pronto.

- Será mejor que lo haga. Estoy harto de que hables de él sin parar, día sí y día también.

Orihime dejó escapar una risa y Grimmjow la miró.

- Eres muy divertido- dijo ella- Aunque finjas que te da igual, sé que estás preocupado.

- Vaya, crees que me tienes calado, ¿eh?

- Eso es.

- Mujer entrometida- murmuró entre dientes. Orihime no contestó.

- ¿Qué tienes pensado hacer cuando termines el instituto?- cambió ella de tema.

- Ir a la Universidad de Tokio.

Orihime se detuvo y lo miró, muy sorprendida.

- Te… ¿Te han aceptado en la Universidad de Tokio? ¿Cómo es eso posible?

Grimmjow pareció molestarse.

- ¿Qué? ¿Crees que no soy lo suficientemente listo?

- No… es que… nunca has mostrado tener mucho interés por los estudios y tus notas son muy normales.

- Se me dan bien los deportes y soy uno de los mejores en kendo- puso una sonrisa extraña- El gerente dejó de lado mis notas, en cuanto me vio practicando con la espada delante de sus narices. El muy imbécil hasta me ofreció una beca deportiva, si me unía al equipo de kendo.

- Genial. He oído que es uno de los mejores del país- dijo Orihime, con añoranza- Me pregunto a dónde… irá Ulquiorra.

- Allí también.

- ¡Oh, es cierto! También es muy bueno con la espada.

- Nah, en realidad él estudia. El muy cabrón ha decidido entrar en la Facultad de Ingeniería, así que no voy a poder tener mi revancha. Aunque ahora que va a estar así a saber cuánto tiempo, quizá le quiten la beca.

Orihime no contestó. Así que iba a marcharse a Tokio. Ni siquiera lo sabía. ¿Por qué ni siquiera me contó eso?

Finalmente llegaron a la puerta principal del instituto y allí se separaron.

- Te veré dentro de tres horas.

- Vale- contestó ella, caminando de nuevo.

Grimmjow la miró mientras se alejaba.

Ulquiorra está jodido.


El viento rugía en sus oídos y la tormenta de arena le nublaba la visión. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? ¿Horas? ¿Días? No lo sabía. Su sentido de la orientación no existía y no tenía ni idea de a dónde iba. Lo único que sabía era que estaba buscando algo.

Ulquiorra levantó la vista hacia el cielo. Había un pequeño destello en él, entre toda la locura que le rodeaba. ¿Sería el sol? ¿La luna? No tenía ni idea. Ni siquiera sabía si era de noche o de día.

- Bienvenido- escuchó que le decía una voz, detrás de él.

Se giró hacia la dirección de la voz. Al principio no vio de dónde venía. Entonces, divisó una sombra. Al principio, no tenía una forma clara, hasta que empezó a adoptar la ser un ser humano. Aún así, había algo raro en eso. La sombra finalmente apareció y Ulquiorra se encontró cara a cara con un monstruo. Alas negras, cuernos, marcas faciales raras. Y el rostro… era casi como el suyo.


Orihime estaba en la cocina, observando las encimeras limpias. Había decidido quedarse esa mañana en casa, antes de ir al hospital. Evitar a Ichigo y al resto de sus amigos se había convertido en una rutina con la que prefería no lidiar. Así que decidió centrarse en los quehaceres diarios, como limpiar. Limpió las mismas cosas una y otra vez, hasta que empezó a ver su propio reflejo en las encimeras, las tazas y las sartenes y todo lo que reluciera. Le gustaba tanto limpiar como cocinar, pero aquello estaba yéndose de su control. Tembló. Necesito hacer algo diferente.

El timbre de su puerta sonó. No esperaba a nadie, aunque Tatsuki y a veces Grimmjow la visitaran sin preaviso. Suspiró. Allá vamos. El señor Kendo Superstar ha decidido volver sin invitación.

Se dirigió hacia la puerta, esperando encontrarse al deportista de pelo azul al otro lado. Pero lo que la esperaba era algo completamente diferente. Se quedó de piedra, nada más abrir la puerta.

- ¿Puedo pasar?- le preguntó Ichigo, nerviosamente.

Orihime dudó. No estaba lista para volver a encararse con él, pero tampoco podía estar evitándolo toda la vida. Ulquiorra era muy terco y estaba tomándose su tiempo, dejando que lidiara con todo eso ella sola. Se apartó y le dejó pasar.

- ¿Cuánto tiempo vas a estar evitándome, Inoue?- le preguntó él, nada más entrar.

- Quería esperar a que Ulquiorra se despertase. Le debes más a él que a mí- contestó ella, con calma.

Ichigo se pasó una mano por el pelo, frustrado.

- ¿Así que es eso? ¿Ya no somos amigos?

- Ichigo, para ti todo es muy fácil. Sabes lo que hiciste. ¡No puedo olvidarlo y tratarte como si nada hubiese pasado!

- ¡No espero que lo hagas! Sólo…

- ¿Por qué has venido?- le preguntó ella.

- Para que volvamos a ser amigos- parecía destrozado.

- Te dije que necesitaba tiempo. Primero quiero que Ulquiorra se despierte.

- Pero, ¿por qué?

- Porque- se miró las manos- es muy importante para mí.

- ¡Si ni siquiera le conoces! ¡No puede ser más importante que nosotros!

- ¿Qué sabes tú de lo que pasa entre él y yo?- le soltó, más enfurecida- Nunca antes te ha importado mi vida personal. ¡Ni siquiera te fijaste en mí! Y ahora, de repente, ¿quieres saberlo todo?

A Ichigo le pilló por sorpresa su sinceridad.

- ¿Cómo que nunca me he fijado en ti…? ¡Claro que sí!

- Oh, ¿en serio? Dime, ¿acaso sabes lo que se siente al querer a una persona que no te ve igual?- ¡No voy a llorar! ¡No voy a llorar! Ichigo negó con la cabeza, despacio- ¡Pues yo sí!- exclamó ella, abatida.

- No estarás diciendo que…

- Ya no tienes que preocuparte por eso- sonrió, a pesar de las lágrimas- Ya lo he superado. ¡Y Ulquiorra estaba allí para apoyarme!

- No tenía ni idea…

- ¡Por supuesto que no! Lo único que te importaba era luchar, hasta que Rukia apareció.

- Lo siento- antes de que pudiera responder, la abrazó- Lo siento mucho.

- Ichigo, no hace falta que…

Pero ella no pudo acabar.

- ¿Qué coño está pasando aquí?- una voz enfadada habló, al otro lado de la puerta.

Orihime apartó a Ichigo y vio a un muy cabreado Grimmjow mirándoles.

- ¿Cómo has entrado?- preguntó ella, sintiéndose muy extraña.

- ¡Has dejado la puta puerta abierta!- su mirada se dirigió hacia Ichigo- ¡Te dije que te mantuvieras alejado de ella, gilipollas!

Ichigo estaba a punto de responderle, pero Orihime le detuvo.

- Creo que será mejor que te vayas, Ichigo.

Él asintió.

- Ya seguiremos con esto- dijo y se marchó.

Sintió que Grimmjow la miraba, lo que hizo que se sintiera aún peor. Poco a poco se giró hacia él.

- ¿Y qué es exactamente lo que vas a seguir con él?- escuchó que le preguntaba, en un tono de voz muy bajo.

Ella tensó. ¡Oh, por Dios, no es momento para esto!

- ¿Querías algo?- ella ignoró lo que acababa de decirle.

Él se llevó las manos a los bolsillos, sin apartar los ojos de ella.

- Por lo que veo, las cosas están muy interesantes. ¡Yo que quería sorprenderte con las noticias, pero has sido tú la que me ha sorprendido a mí!

- ¿Qué noticias?- preguntó ella, algo temerosa.

Grimmjow la miró por un momento, antes de volver a hablar.

- Han llamado del hospital. Le ha pasado algo a Ulquiorra.


Veinte minutos después estaba en la habitación de Ulquiorra, observando cómo los médicos y enfermeras entraban y salían. Él seguía inconsciente, con la misma expresión de paz en su rostro, pero había algo diferente en él. Ella se acercó y se fijó en sus párpados. Entonces, ella escuchó que alguien se le acercaba por detrás.

- Buenas tardes. Soy la Doctora Unohana y me ocupo de este joven- la mujer le sonrió con una sonrisa maternal.

- Encanta de conocerla, doctora. ¿Podría decirme qué le ha pasado?- preguntó Orihime, ansiosamente.

- Ha habido cambios muy importantes en su estado- la doctora se detuvo por un instante, mirando el informe- La actividad cerebral ha aumentado y hay movimiento ocular. Su cabeza está activa.

- ¿Está soñando?- preguntó Orihime, interesada.

- Eso creo. Y parece un sueño muy intenso, la verdad.

Orihime se giró hacia ella, con esperanza.

- Doctora, ¿significa eso que se despertará pronto?

- Es posible, pero no es ninguna garantía.

La doctora se quedó unos minutos más allí, rellenando el informe, hasta que se disculpó amablemente y salió de la habitación. Orihime se quedó a solas con Ulquiorra. Se sentó en la cama, a su lado y lo estudió detenidamente.

- ¿Con qué estarás soñando?- le preguntó con amabilidad- Espero que con nada de peleas.

Pensó que, por un momento, había visto cómo se le fruncía el ceño.

¿Con qué ESTÁS soñando?


- ¿Cómo te sientes, alteza?- le preguntó el monstruo, en un tono de voz que se parecía al suyo.

- ¿Quién eres?

- ¿No me reconoces?- Ulquiorra lo estudió por un momento- Soy tú- continuó él- Para ser más exactos, soy parte de ti. Soy tus miedos, tus ansiedades.

- Estupideces. Yo no tengo miedos.

- ¿Estupideces? ¿Estás seguro?

Una imagen de Orihime sonriendo a Ichigo le cruzó la mente. Ulquiorra frunció el ceño.

- ¿Por qué estoy aquí?

El monstruo lo miró por un momento.

- ¿Sabes cuál es la diferencia entre un hombre y su caballo?

- ¿Cuál?

- El hombre se convierte en rey y domina al mundo, mientras que el caballo es su vasallo y le sirve- el monstruo se paró por un momento, para mirarlo- ¿Sabes qué es lo que los diferencia?

- Ilumíname- contestó Ulquiorra, exasperado.

- El poder y el autocontrol. Puedes controlar tus emociones o dejar que ellas te controlen a ti. Cuando eso último ocurre, lo pierdes todo.

- Nunca he dejado que mis emociones me controlen- contestó Ulquiorra, con impaciencia.

- ¿Estás seguro?- volvió a preguntarle el monstruo- Entonces, deja que te ilumine.


- ¿Sabes? Esto no es lo mismo sin ti- Orihime se fijó en el chico que dormía- No tengo a nadie alrededor que me dé órdenes ni me riña, como hacías tú. Tú siempre me dices lo que necesito escuchar, para dejar de estar triste- acercó su rostro al de él- Y, ahora que estoy sola, esto es muy duro. Pero intentaré ser fuerte, para que cuando despiertas puedas estar orgulloso de mí.

Tocó su mejilla con la suya. Tenía la piel fría.

- Ichigo ha venido a verme hoy- continuó- Creía que no sería capaz de hablar con él mientras tú estuvieras aquí, pero al final he conseguido decirle todo. Y ha sido más fácil de lo que me había imaginado. Por fin le he contado ese estúpido enamoramiento que tuve con él- se rió- Creo que le he asustado. Jamás se habría imaginado que pudiera gustarle a una idiota como yo.

Se incorporó y lo miró.

- ¿Sabes qué pasó justo después? ¡Me abrazó! Si eso hubiera pasado hace meses, probablemente hubiese muerto de felicidad. Pero, ¿sabes qué sentí? ¡Nada! Absolutamente nada. Ahora mismo, ni siquiera sé si me gustó de verdad o fue una estupidez de adolescente.

Le acarició el pelo, con gentileza.

- ¿Sabes lo que sentí cuando me abrazaste y me besaste aquel día? Que no quería que acabara. Si hubiera sido por mí, jamás hubiese dejado que terminara. Por eso necesito que vuelvas, para que me enseñes una y otra vez lo que es el amor de verdad. Y para poder decirte al fin que no estás sólo en esto.

Bajó la cabeza y tapó sus labios con los de ella. Oh, cuánto deseaba sentir sus brazos a su alrededor, que le susurrara "bésame" al oído una vez más. En ese momento, habría hecho cualquier cosa que le hubiese pedido, sin dudar. Sin mirar atrás. Sin segundas intenciones ni dudar más de ella misma.

¿Dudas? Ya no había dudas en su mente.

- Pero no lo diré mientras estés así. Esperaré hasta que puedas volver a mirarme, hasta que puedas volver a besarme así, otra vez.

No tenía suficiente de él. Este amor está matándome, le dijo una vez, pero en ese momento era ella la que se estaba muriendo.

- Necesito verme en tus ojos- le susurró Orihime al oído. Deslizó la mano por su mejilla, igual que aquella vez- Necesito volver a sentir tu calidez.

Aunque su rostro estuviera tan calmado, sintió que su corazón estaba a punto de estallar. Estar cerca de él era una tortura para ella. Tan cerca… y a la vez tan lejos. Pero, pronto…

- Ni siquiera sabes lo que me hiciste- dijo, antes de volver a besarlo de nuevo- Una vez me hablaste sobre los corazones, pero nunca te has dado cuenta de lo que le has hecho al mío- no podía dejar de besarlo- Por este corazón…

Por este corazón… lo deseo todo de ti.

Continuará

Hola a todos! Qué tal? Ais, pobre Orihime. No me imagino lo mal que debe de estar pasándole. Menos mal que tienen a Grimmjow a su lado, porque con esos "amigos" que tiene no sé si habría podido superar este bache. Y en cuanto a Ichigo… bueno, ahora ha pasado de hacer el idiota a atosigar a Orihime. En serio, ¿es que este chico nunca se dará cuenta de cuándo y cómo tiene que hacer las cosas? Ya sólo quedan tres capítulos, así que ya veremos qué ocurre! Un beso!

Rebeca18: hola! Bueno, por lo menos sabemos que no está muerto, sino en coma. Ahora a esperar que despierte… Y en cuanto a Grimmjow, pues sí, menos mal que apoya a Orihime, porque si hubiese dependido de Ichigo y los demás, habría estado totalmente sola. Un beso y nos vemos en el siguiente!

Itachan: hola! Me alegro de que te guste! Pues no tengo ni idea de cuándo despertará Ulquiorra, pero esperemos que sea pronto y que por fin se reconcilie con Orihime. Un beso!

mina-sama12: hola! Pues lo de Grimmjow creo que es una mezcla; a mí me da la impresión de que, por un lado, considera a Ulquiorra como su amigo y por otro está empezando a sentir algo por Orihime… pero esperemos que no se meta en medio! En cuanto a Ichigo, está claro que no va a dejar de presionarla y debería esperar a que las cosas se enfriasen más. Es un pesado! Un beso!

Haibara21: hola! Jaja, justo cuando se declara Orihime, Ulquiorra cae en coma. Parece que esos dos no van a poder estar juntos nunca! Pero esperemos que despierte pronto y que todo el mundo sepa que están juntos. Un beso!

EldaCifer27: hola! Ya, esperemos que no muera. Hombre, yo creo que tendrá un final feliz, pero para eso necesitamos que despierte ya! Me alegro de que te esté gustando el fic y un beso!

Pitukel: hola! Pues sí, Ulquiorra está en coma. Pero bueno, ya va teniendo actividad cerebral, así que es cuestión de tiempo que despierte. Pero esperemos que lo haga pronto, que no sé si Orihime podrá seguir aguantando tanto durante mucho más tiempo. Espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el siguiente. Un beso!

sadelmis: hola! Me alegra que te esté gustando la historia! Ya, lo cierto es que los personajes son fieles al manga 100% y quizá por eso esté tan lograda la historia. Espero no haber tardado mucho y paciencia, que ya sólo quedan tres capítulos para el final! Un beso!

iNatsuBlueCyan789: hola! Ya, estamos todos deseando que despierte… pero se está haciendo de rogar! Un beso y gracias por comentar!

Joshevisia-Chan: hola! Pues me alegro de que hayas vuelto y de que te esté gustando la historia! Ya, la verdad es que los capítulos de la pelea han sido un cúmulo de sentimientos, pero esperemos que todo acabe bien. Espero no haber tardado mucho con la actualización y nos vemos en el siguiente cap. Un beso!