Decisión

La boda de Charlie tuvo que ser retrasada unos meses, le pidieron que regresara a Rumania había varias dragonas en incubación y él era de los pocos que las lograban controlar, por lo que se fue, en ese tiempo mejore al lado de Harry como Auror, ya era su mano derecha creo que mi ventaja era que conocía a mi amigo, no necesitaba explicarme mucho las cosas para saber lo que necesitaba o haría, por algo estuve a su lado en los peores momentos.

Cada día me sentía mejor, tenía a mi familia a mi lado, a mi mejor amigo, ahora solo faltaba saber de Hermy, nadie lograba decirme mucho solo que un día ya no bajo a desayunar, cuando la subieron a buscar sus cosas habían desaparecido, busque un investigador para que me ayudara, yo no tenia mucho tiempo.

Como Auror la paga no era mala, me gustaba comprar mis cosas con ese dinero que con la fortuna que tenia, mi ropa la cambie por algo elegante pero sencillo, me sentía más cómodo de esa manera, casi todos los días visitaba a mi hermana Ginny en cuanto se entero de su segundo embarazo dejo el equipo, el diario ¨El profeta¨ le ofreció trabajo, para la sección de deportes mágicos, ella encantada lo hacia de esa manera seguía de cerca lo que le gustaba y claro en el piso de abajo estaba el departamento de la sección de modas, encontraba a Lavander de pura casualidad, nada intencional, solo cuando la invitaba a comer

Sus platicas se me hacían amenas, me encantaba verla reír con mis chistes, ya no era esa risa fingida que hacia en la escuela, algunas ocasiones lograba sacar unas lagrimas de sus ojos, cada día su mirada se quedaba conmigo durante todo él día.

Me acompaño a buscar un departamento cerca del trabajo, algo modesto que alcanzara con mi sueldo de Auror, ella escogió el inmobiliario, mientras se llenaba mi departamento, se sentía una calidez especial, muy diferente al otro que era frio sin vida.

Con gran trabajo logre que me acompañara a la boda de Charlie, sentía que solo quería burlarme de ella, sus ultimas citas al final la dejaban por la cicatriz o en cuanto sabían que fue mordida por un lobo, a mí eso no me molestaba y su cicatriz ni siquiera la notaba, ella sola lograba algo en mí.

El gran día llego use un traje azul marino, con camisa blanca, mi cabello lo había dejado un poco largo nuevamente, me miraba al espejo esta vez si conocía al reflejo, ser Auror ancho mi espalda, marco mis pectorales y vientre, mi rostro adquirió un bronceado desapareciendo un poco mis pecas, mis manos eran más toscas, las uñas más o menos, lo mejor era esa enorme sonrisa, la persona que veía en el espejo me agradaba

Salí temprano rumbo a casa de Lavander tenia que regresar temprano, yo era el padrino, al llegar un elfo me hizo pasar, dejándome en la sala apareció una señora mayor, tenia un parecido con Lavander solo me miro de arriba abajo poniendo cierta mueca de molestia, quise hablarle pero se fue de inmediato, pensaba preguntarle a Lavander quien era, cuando apareció ella

Tenía un vestido Halter cuello en V, de color melón, del busto hacia abajo era suelto, se le amoldaba muy bien a sus curvas, su cabello suelto tapaba por completo la cicatriz, el maquillaje era suave, pero esos labios de color rosa se veían muy sensuales, me quede sin palabras, olvidando lo que le preguntaría.

Aparecimos cerca de la madriguera, aproveche el camino para platicar con ella, en el camino nos encontramos con luna y su novio Scamander un chico alto, piel clara, pelo cobrizo, ojos cafés, traía un traje negro era apuesto, luna traía un vestido azul, haciendo juego con sus ojos, se veían hermosa, pero lo mejor era la gran sonrisa que tenia en su cara, se alegró de verme ahí, claro que también ella me regaño un poco, entramos todos juntos, deje a Lavander mientras iba con Charlie a calmar sus nervios.

Charlie vestía un traje blanco con camisa roja, se veía muy bien mi hermano, ambos bajamos para recibir a los invitados, de inmediato busque con la mirada a Lavander estaba con Neville y su novia Hanna Abbot, Dean, Parvarti, Seamus, Susan, Luna, Scamander, Ginny y Harry, mi hermana se veía adorable con su pancita y a un lado James.

Recordé el día que a James le entregue una Nimbus, quería esperar un poco para darle la saeta de fuego, Ginny en cuanto me vio, grito, peleo, no recuerdo más un florero se estrello en mi frente desmayándome, cuando desperté estaba en San Mungo, Harry entro y me explico el comportamiento de mi hermana, de haber sabido.

La ceremonia fue muy emotiva mi cuñada Lisbeth se veía muy guapa, ver a mi familia completa me satisfacía enormemente, durante el baile no me despegue de Lavander, al final la lleve a su casa, aparecimos unas calles antes, caminamos tranquilamente mientras la luna alumbraba el camino, antes de llegar a su casa la tome por su cintura atrayéndola hacia mí, la robe un beso, al principio ella no respondía pero poco a poco lo fue haciendo, sabia que ella me gustaba mucho.

Desde el día del beso busque más a Lavander, ya llevábamos 4 meses de novios, me encantaba, al principio ella tenia sus dudas conmigo, así que fui cuidadoso, quería que viera que mis intenciones eran de verdad.

Ella tuvo que irse de viaje por trabajo, durante ese tiempo tome varias decisiones, sabias que serían las mejores, al regreso de ella la lleve a cenar, estaba muy emocionada por todo lo que había visto en su viaje, la nueva tendencia a la moda en las brujas, ver sus ojos como brillaban, me gustaba, era una mujer encantadora, la cual yo amaba

Caminábamos por un parque lleno de tulipanes blancos, la luz de la luna los hacia ver azules, en medio de estos estaba una fuente, Ron me acerco a ella, me senté en la fuente, los pétalos de las flores comenzaron desprenderse, moviéndose a mi alrededor, en un momento me vi envuelta en pétalos, no me lastimaban pero ya no veía a Ron, de pronto las flores se elevaron, comenzando a caer suavemente, a mis pies se encontraba Ron con una rodilla en el suelo en su mano tenia un anillo, en cuanto pronuncio esas palabras, sentía que mi mundo era de fantasía, tantas veces había soñado con ese momento, ahora que se hace realidad sentía que era un sueño

-¿Lavander quieres casarte conmigo? –Ron me dijo con una gran sonrisa

-Si, si quiero –No había otra respuesta, estaba muy emocionada, en cuanto me puso el anillo se levanto besándome en los labios, los pétalos seguían cayendo como suave lluvia.

Dos semanas después Ron fue a mi casa a pedir mi mano con sus padres, ellos aunque eran de sangre limpia como nosotros, era de las pocas familias que no tenían dinero, pero la familia de Ron era la mejor que había conocido, ellos siempre tan unidos, tan fuertes, me sentía honrada de que me aceptaran, sin problemas.

Su madre traía un vestido azul marino con encajes en negro, un lindo sombrero, el señor una túnica gris oscuro, Ron un pantalón Negro con camisa blanca, sin corbatas y su túnica negra, se veía muy guapo con su cabello largo y algo revuelto, era el hombre que amaba

Mi madre un traje sastre blanco con blusa azul, sus zapatillas de igual color, mi padre una traje negro con camisa blanca y corbata azul marino, en cuanto vieron a mis suegros y novios ellos hicieron una mueca, sabia que esto no iba a ser fácil

-Señor buenas noches –Ron se dirigió a mis padres estirando su mano

-Dígame su motivo joven –Mi padre dejo la mano estirada de Ron

-Vengo con el motivo de pedir la mano de su hija –Ron había bajado su mano y veía directamente a mi padre

-La verdad Joven, creo que primero tendría que trabajar, para querer casarse con mi hija –Mi padre le hablaba mientras lo escaneaba

-No creo que usted tenga para pagar los gustos a los que mi hija esta acostumbrada –Mi madre continuo, sin quitar su mueca

-Mi hijo trabaja, es un hombre responsable y quiere a su hija, no veo el problema –La señora Molly hablo

-Y no creo que el dinero compre la felicidad –El señor Arthur comento

-Escusas de los pobres –Mi madre dijo con cierta molestia

-Así es señores, yo he crecido con cosas limitadas, pero a mí me enseñaron a valorar a las personas, no solo a juzgarlas –Ron dio un paso al frente, mirando a mis padres

-No seas insolente –Mi padre le grito

-No es ser insolente señor, solo digo la verdad, sin el amor el dinero y los lujos, pueden darte una vida vacía –Ron tenia apretando sus manos en puños

-Escusas patéticas, así que dejemos de esta tontería, nosotros no aprobamos su relación y por consiguiente su casamiento –Mi padre le espeto, tomo del brazo a mi madre y dieron la vuelta

-Con tu Permiso o sin él, con ¡TÚ! presencia o ¡Sin ella!, yo me caso con él –Les grite a mis padres tomando del brazo a Ron, ellos se voltearon mirándome

-No te atrevas a retarme señorita si lo haces, te juro que estarás desheredara –Mi padre me grito, amenazándome con un dedo

Sin soltar a Ron, lo jale para que me siguiera, así lo hicimos, ya en la calle nos aparecimos en la madriguera, en cuanto tocamos tierra, caí de rodillas con lagrimas en los ojos, aquella situación me hizo sentir muy mal

Ron me abrazo muy fuerte, me tomo en brazos y me coloco en el sillón, su madre trajo un té para que me calmara, en cuanto lo hice, les pedí disculpas por la humillación que les había hecho pasar mis padres, ellos me comprendieron, dijeron que no había necesidad de una disculpa, después de eso se fueron dejándonos solos

Ron comenzó a decir que tal vez no era lo correcto, que él no quería que mis padres se enojaran conmigo, que tal vez tendría que regresar a hablar con ellos, logre que se calmara y pidiéndole que no se preocupara por eso, le di un beso en la frente jurándole que lo único que yo pedía era su amor, Ron tomo mis manos y me juro que jamás me arrepentiría de la decisión de había tomado


Espero les vaya gustando la historia y si no déjenme saberlo

Los quiere mucho

Anyza Malfoy

Los reviews son el alimento del alma de esta escritora amateur