Personajes de Mizuki e Igarashi

Mientras, Albert, guardaba su móvil en la chaqueta sintió la imperiosa necesidad de caminar a una tienda de venta exprés de chocolate. Candy en ese momento iba pasando, entretenida con el insoportable dolor y el celular en mano; sin querer ambos tropezaron, él recibió el impacto de la caída para que a ella no le pasara nada por su estado de preñez, por un momento su olfato se invadió del suave aroma de ella, que le hizo rememorar aquella noche en la que vio a su linda princesa rubia, de ojos verdes, de rostro angelical; al ayudarla a levantar le rosó ligeramente la barriga con la mano, mágicamente el bebé dejó de patearle.

─¿Está usted bien?

─Sí… gracias.

Se iban a ver el rostro, unos niños corrieron hacia él, capturando su completa atención por el asalto inesperado. Candy fue distraída por la voz de Annie, quien la llamó desde lejos, al voltear para agradecerle, le miró de espalda entretenido, supuso que aquellos niños eran su familia, razón por la cual decidió ir con su amiga. Esto ocurrió en fracciones de segundos. Los niños eran los hermanitos de Sandra, la hija de uno de los inversionista, recién llegados de Europa─: señor William, ¡qué sorpresa verle!

─Igual a mí.

─¿Se va de viaje?

─No, vine a buscar a mi sobrino; sin querer tropecé con la dam… ─miró para ambos lados─ Ya no está.

─¿Quién?

─La mujer rubia, que está embarazada.

─No vi a nadie.

Albert pensó: "la habré imaginado".

─Y ustedes campeones: ¿cómo se portan?

─Mal ─respondió, inmediato la joven─ en todo el viaje, no hicieron otra cosa, que hacer travesuras. Te vieron y salieron disparados hacia a ti. Te llevas bien con los niños. Te aman, quizás sea tiempo… de que seas padre.

Candy, al fin te encuentro. Me tenías preocupada con los dolores que te dieron repentinamente. Vámonos al médico.

─Ya estoy bien, me tropecé con alguien, que mágicamente calmó a mi bebé. ¿Y Anthony?

─Ya le llamo, le diré: que nos vemos después.

─¿Nunca me perdonará por haberme casado con su padre?

─Claro que sí, es simplemente que, está apurado. Su tío vino a buscarle, ni modo que le deje esperando. Además, está noche le irás a ver. Tengo entendido que has sido invitada formalmente por su madre.

Candy le brindó una sonrisa forzada.

─¿Qué hiciste qué?

─Invité a la madre de tu futuro hermanito. No vamos a estar peleados toda la vida; eso no hace bien a la vida de nadie ─hablaba pausadamente Pauna, a medida que podaba las rosas que debían estar lista para la inauguración del rosedal.

─¡Es una cualquiera!, capaz y el hijo no sea de mi padre.

─Evita usar ese tipo de vocabulario, hijo. A como tengo entendido a tenido una conducta intachable. Se le ha visto dedicada a tu padre. Por lo que mis problemas con él o con ellos no deben de afectarte a ti. Decidí hacer las paces…─suspirando, añadió─ el rencor en nada hace bien al alma y para mí, lo más importante es tu salud mental y espiritual. De ahora, en adelante te comportarás como el hijo y hermano decente de ese nuevo ser que viene en camino, ¿estamos?

─Ese tal Vicent, te ha estado lavando el cerebro…

─Shss, no hables así de él. Es un buen hombre a quien respeto y admiro. Ustedes bien podrían ser amigos.

─Iré a mi recamara.

En la casa, George arreglándose la corbata para salir, preguntó a su esposa─: ¿Estás lista, amor? ─Candy salía del baño─. Amor estas sin arreglar, llegaremos tarde.

─No Georgi, no iré, tengo temor que nuestro bebé se altere. Milagrosamente hoy que fui por Annie, se calmó. Mañana visitaré al médico. Mi bebé, se ha comportado de forma inquieta en estas últimas semanas...

─Y su madre más hermosa…─dijo asechándola sensualmente con la mirada.

─En este momento no. Quiero que esté tranquilo ─George hizo una mueca de desagrado por el rechazo de su esposa─ lo siento, cariño, una vez nazca volveremos a estar juntos. Ya ves, desde que quedé embarazada: me da nauseas o mareo, o empieza a dar patadas, es como si…

─Si no me quisiera.

─¿Qué dices? Es tu hijo, claro que te ama.

─Dicen que los bebés pueden sentir las emociones de los padres. ¿Estás molesta por algo, conmigo, y, no me lo deseas contar por vergüenza o temor?

─No Georgi. Falta poco para que dé a luz. Pronto estaremos juntos, nuevamente. Te lo prometo. Ve y divierte. Reconcíliate con tu hijo. Les hace falta conversar como padre e hijo.

─De acuerdo ─dijo colocándose el saco y besando la frente de Candy con dulzura.

Pauna daba las últimas instrucciones para recibir a los invitados. Sería una noche mágica, un espectáculo único.

Al ver a todos acomodados en sus sillas, procedió a dar el discurso antes de develar la rosa.

─Realizar este proceso, tardó meses, se puede decir, que… es mi bebé de siete meses ─el público, rió por la broma─ ahora, es momento de develar está: ¡obra maestra! ─quedaron maravillados con el aspecto de aquella rosa color verde-turquesa─ producto de la naturaleza y de la tecnología. El método, aunque sencillo, requiere de precisión para obtener la coloración deseada. Se divide el tallo en varias secciones y se introduce en cada sección el agua teñida de la tonalidad deseada. Este proceso lleva a que la rosa tenga poco tiempo de vida, es una técnica usada durante miles de años. Sin embargo, gracias a un secreto, que le daré… nada más a mi discípulo; así que aparten su cupo para el próximo taller de "rosa turquesa el placer de vivir en distintas épocas del año", la rosa se conservará con vida por más de dos meses, embelleciendo su jardín y ambientes que deseen decorar.

"Fascinante, ¡qué hermosas son…!" murmuraban los asistentes. Por otra parte, dos hombres no solo estaban estupefactos por la obra de Pauna; sino por su belleza, ella llevaba un vestido blanco estampado de rosas verde turquesa, sencillo, semi ajustado al cuerpo, por encima de las rodillas, escote asimétrico. Ideal para la ocasión, cabello suelto que caía como una cascada sobre su delgada espalda.

─Ahora, permítanme, invitarles a degustar de nuestro bufé. Le recordamos que los pedidos para los arreglos florales. Puede ser solicitados, a través de mi asistente: Alicia, o enviarlas a nuestro correo electrónico personalizado. Gracias por su asistencia.

George se acercó pronto a ella─: me gusta tu faceta de inversionista, te hace ver… encantadora, una mujer independiente.

─Me alegra, que hayas aceptado la invitación. Por favor, disfruta de las instalaciones. Tony estará dichoso de verte.

─Y, tú: ¿estas, feliz de verme? ─Pauna hizo una mueca de: "¿más o menos que le pasa, se le olvidó lo que pasó en la comisaría? Recuerda, el pasado quedó pisado, borrón y cuenta nueva". Se dijo a sí misma.

─Me agrada tener una relación sana.

─A mi también, ¿me aceptarías una invitación a cenar?

Vicent desde lejos los observaba conversar de manera insinuante, lo que le hizo sentir, cierta molestia en la boca del estomago, como si quisiera molerlo a golpes y, a ella lanzarla en una cama para enseñarle que él es un hombre, que le puede hacer feliz en todos los sentidos. Quería intervenir en aquella conversación, pero sintió que si lo hacía estaría forzando una relación entre ellos y, quería ser apreciado, amado por lo que es. Motivo que le llevó abandonar el lugar. Si Pauna quería volver con su ex, él no sería el obstáculo.

─Claro, estaría bien sentarnos como adultos a entablar un dialogo, de… cualquier trivialidad, sin inmiscuir el pasado. Tenemos casi tres años en una eterna disputa. Nuestra separación, ha sido superada y, yo, ya no te odio; te aprecio ─puso su mano sobre el hombre de su ex─ oro todos los días para que mis seres queridos sean felices, eso te incluye a ti, a tu esposa y a ese bebé que estoy segura: será un maravilloso ser humano, lo presiento. Siento no sé cómo explicarlo, pero me gustaría visitarla apenas nazca.

─Gracias, Pauna. Bueno es tiempo de marcharme.

─Pero, quédate, el bufé está divino. Quiero enseñarte unos arreglos que puedes enviar a tu mujer.

George con una sonrisa forzada agradeció con sinceridad el gesto.

Pauna fue en busca de Vicent, al cual no encontró.

Continuará.

Abril, espero esta parte haya sido más creíble ja, ja, ja tu lista de absurdos de Candy Candy, me divirtió mucho, ja, ja, ja. Ja, ja, ja yo defendiendo al príncipe ja, ja, ja lo termino de ahogar ja, ja, ja. En serio, ¿quién sobrevive a una explosión? O a la caída de una cascada donde hay piedras el bote del impacto se destruye, pero Candy queda intacta, por favor, ya se hubieran muerto. Candy a la primera y Albert a la segunda. En serio un hombre y una mujer que se atraen viviendo tres años juntos, solteros y sin compromiso y que solo verse se escalofrían? Eso si es absurdo.

Yenh, me alegra que te haya gustado. Gracias por comentar. Cualquier inquietud hazla saber.

Gracias por sus comentarios y aceptar la historia. Dios nos bendiga hoy, mañana y siempre. Amén.