Renacer

Disclaimer: Ya saben lo que me pertenece y no de este fic

10) Renacimiento de las cenizas parte II

Tres meses. Tres odiosos meses sin saber nada de Jyo.

Tres meses de preocupación. De dolor.

De tristeza.

Naruto intentó con todas sus fuerzas suprimir sus lágrimas, pero fue inútil. Una solitaria perla resbaló por su mejilla, acarició el mentón, y murió en el suelo de madera de su casa.

J0d3r, pero es que le dolía. Las dos personas más importantes para él habían sido capturadas por la misma persona, y no había sido capaz de hacer nada por ninguna de las dos. Es que si en este momento le podían al bastardo en frente, dejaba al Kyuubi a su antojo hasta reducirlo a su último suspiro, y con ese último suspiro le iba a decir donde los tenían.

-Naruto, la Hokage te llama a su oficina- Las oscuras meditaciones del rubio fueron interrumpidas por Kakashi. Como pudo se limpió las lágrimas y salió de su casa hasta llegar al frente de la torre de su baa-chan. Abrió la puerta poniendo su sonrisa falsa en su lugar.

-¡Oi, baa-chan! ¿Para que me mandaste a llamar?

-Naruto- Tsunade estaba seria, lo que era una mala señal. El rubio se sentó en la silla de enfrente, mirándola con curiosidad.- Hace un par de horas hemos recibido un mensaje que te interesará grandemente.- dijo la rubia tendiéndole un pergamino.

Naruto lo miró sin entender, pero en cuanto lo desenrolló, su cara se contorsionó en una mueca de ira completa

"Si te interesa ver a tu discípulo de nuevo y en una sola pieza, ven al valle del fin solo al atardecer, si no, no sé que le puede pasar a Jyo-chan

PD: No intentes nada"

-Orochimaru…- dijo salir el chico entre dientes, dejando salir instinto asesino por toneladas.

-Naruto, cálmate- le recordó la rubia. El ninja suprimió el instinto asesino, pero aún así no quitó de su cara la mueca de desdén.

-Tiene que dejarme ir, Hokage-sama- Le pidió Naruto, serio como pocas veces. Tsunade lo miró, él nunca le decía por el título, lo que probaba lo mal que se encontraba. Finalmente suspiró

-Muy bien Naruto, tienes mi permiso para ir, demo, si pasa algo no seremos capaces de ayudarte

-Lo sé, baachan, pero aún así tomaré el riesgo-Dijo el rubio, saliendo del despacho. No fue directamente a su casa, sino que primero fue a enjuagarse la cara al baño cercano. Debía calmarse, los jonin que custodiaban el despecho estaban visiblemente más tensos que cuando entró, y la gente en los pasillos se apartaba a su paso.

Levantó la cara y no le sorprendió lo que vió: Sus ojos se habían vuelto rojo sangre, con la pupila alargada de los gatos en su centro.

"Ya vale Kyuubi, deja de jugar con mi apariencia"

"Naruto, no es apropósito. Cuando te enfureces o pierdes control sobre ti mismo, mi chakra sobrepasa al tuyo, dándote algunas de mis características" Dijo el zorro demonio apareciendo en forma espectral en el espejo, al lado del chico.

"Qué bien…Ahora voy a tener que ir igual que el snob de Neji a todas partes, o si no realmente me voy a ver como un monstruo"- Le respondió el rubio, saliendo del baño y yendo a su apartamento con pasos tranquilos

"Deberías estar agradecido, mocoso. Si vamos a enfrentarnos a Orochimaru vamos a necesitar de todas nuestras fuerzas" Le respondió el demonio

"Claro… Momento, ¿Nosotros? ¿En plural?" Pensó sorprendido. Las únicas veces que el zorro le había prestado su fuerza era cuando ellos habían estado en peligro de muerte, y ni aún asi de buena manera

"Sí. Detesto admitirlo, pero estar tanto tiempo en una persona como tú reblandece a la gente. Además, ese chico cae bien. Tiene una vena maligna deliciosa" Dijo el zorro riendo malignamente ante las memorias de travesuras del chico

"Gracias, zorro estúpido"

"Cállate, mocoso"

"No Kyuubi, en serio gracias. Por todo"

"…De nada, compai"


Así, al atardecer Naruto estaba esperando en el valle del fin al Sannin renegado. Estaba alerta a todo a su alrededor, aunque no lo demostrase, pero sumamente frustrado porque no habían ni rastro de él.

Luego de un rato, estaba decidido a irse, y no había caminado más que unos cuantos pasos hasta que subió un kunai para detener otro que venía en su dirección. Se giró hacia atrás, sus normalmente azules ojos coloreados carmín.

-Hasta que te dignaste a aparecer, serpiente.

-Tsk Tsk Tsk, que modales son esos para tus mayores, Naruto-kun- Le respondió el Sannin, saltando desde el árbol en que estaba para ponerse a la par de Naruto.

-Los mismos que te ganaste, Orochimaru.-EL rubio se lanzó con intenciones asesinas, pero el pelinegro logró desviarlo con Kusanagui.

-No me canso de repetirlo, te has hecho muy fuerte Naruto.- Dijo el Sanin tratando de embestir el rubio, pero este lo esquivó con facilidad.

-Déjate ya de estupideces, ¡¿Dónde está Jyoumiaku?!

-Muy lejos de aquí, dobe- Eso hizo que Naruto se desconcentrara por un par de segundos, los suficientes como para que Sasuke le acomodara una patada en el costado. Naruto rodó dos metros de allí, pero levanto la cabeza para ver mejor a su atacante

- ¡Sa…Sasuke!

-El mismo, dobe- Dijo el pelinegro desenvainando su espada.-¿A quien esperabas, a tu estudiante?

-No me cambies el tema, idiota. ¿Tú no te habías separado de Orochimaru?

-Lo hice, pero la vida nos trae aliados sorpresivos.

Siguieron peleando un rato más, pero al ser ahora dos contra uno, estaban dándole una soberana paliza al rubio. Luego de un golpe particularmente fuerte, terminó arrodillado entre ambos pelinegros.

-¿Por qué sigues peleando si es una batalla perdida, Naruto?

-Porque…Mientras le queden esperanzas, yo pelearé por él

-¿Mmmm?- Orochimaro estaba confuso- A claro, aún no lo sabes…Je, Naruto kun, Jyo ha muerto.

Naruto se sorprendió, pero se recuperó rápidamente- Eso…¡Eso es una mentira! ¡No puedo creerte!- Dijo sacudiendo su cabeza

-Dime Naruto…¿Quién crees que fue el cuerpo de Orochimaru?- Le preguntó el Uchiha, sonriendo sardónicamente

-No…- Naruto comenzó a llorar- Jyo no… No se lo merecía

Sasuke sintió la ira abrirse paso dentro de él. ¿Cómo osaba Naruto preocuparse más por ese mocoso que por él!

-¡Prepárate a morir, Naruto!- Le dijo el Uchiha empuñando su katana

-…Sasuke-Murmuró naruto bajito

-Hasta la vista…Naruto kun.

Ambos ninjas renegados se acercaron corriendo al rubio.

Un sonido de metal chocando, un chorro de sangre al aire, y…

La espada de Sasuke había sido repelida, y el kunai de Orochimaru arrebatado de su mano.

-¡Arg!- Orochimaru se vio la mano, un profundo corte en el centro se evidenciaba.

-Vaya… Un dos contra uno no me parece muy justo- Un par de botas se posaron en una roca cercana.

-¿Y se puede saber quien…?- El uchiha levantó la cabeza, pero al ver quien era, abrió los ojos a su máximo- ¿¿¡¡Tu!!??

-Imposible…- Orochimaru también miraba a la figura con completa sorpresa

-…Kiseki- Dijo el rubio en un susurro, con la vista fija en el hombre.

El peliblanco rió con ganas.- Parecen estar muy sorprendidos de verme. No le veo lo extraño. Pero mientras, vamos a emparejar esto, ¿Le parece…Naruto-sensei?- Le preguntó Jyo al rubio.

El genin saltó de la roca al lado de su sensei, que lo seguía mirando como a un espejismo. Jyoumiaku sonrió al ver su cara.

-Nee, sensei, ya puede cerrar la boca.- Jyo se agachó para quedar a su altura, y apoyó dos dedos en la barbilla de su sensei, cerrándosela. Recién ahora fue que Naruto parpadeó. Le tomó el brazo al albino, tan fuertemente que sus dedos dejaron marcas sobre la piel albina.

-Júrame que estás aquí. Dime que no es un genjutsu- Le suplicó.

-Se lo juro, sensei- La mirada de Jyo, ahora exudaba ternura. Se levantó y se volvió a los pelinegros- Os recomiendo que se vayan ahora que no tienen ninguna herida seria. Si no lo hacen, me temo que no sé si serán capaces de irse.

-No te la des de fuerte, niñato- Sasuke intentó cortarlo con la espada, pero Jyoumiaku se la detuvo con su mano. El pelinegro parpadeó, pero no tuvo tiempo de hacer nada más cuando una patada lo mandó sus buenos seis metro lejos de ambos konohanin. Jyo se volvió al Sanin.

-¿Y bien?

-Tú ganas esta vez, pero para la próxima no seré tan benevolente- Dijo el sannin antes de irse.

-Debemos irnos nosotros también, Naruto san- Dijo el chico, cargando a su sensei y emprendiendo el camino hacia Konoha.


-¡TU GRAN IDIOTA, NOS TENÍAS A TODOS PREOCUPADOS!- Le gritó la rubia a Jyoumiaku apenas este cruzó la puerta de su despacho.

-Lo sé baachan, lo sé- Le dijo el peliblanco dándole una sonrisa apenada.

-Déjalo baa-chan, no lo hizo a propósito, y ya se redimió rescatándome- Le dijo Naruto

Luego prosiguieron a contarle lo que había ocurrido en el valle del fin. Al final Tsunate se quedó bastante pensativa. Luego señaló a Jyo y le preguntó lo que le parecía más curioso.

-¿Y como fue que "resucitaste" si estabas muerto?

-Bueno Obachan, verá…

---Flash Back----

-Está muerto.

Todos los seres estaban desconsolados, e incluso el perro estaba llorando pese a sólo conocerlo desde hace poco tiempo. El can se acercó al cuerpo del muchacho.

-Yo creo… Que puedo hacer algo por él.- Todos los kuchiyose le prestaron atención, sorprendidos- Pero no sé si le guste…Ni si funcionará.

-Estará de acuerdo. Él dijo que le gustaría haber vivido un poco más…Y si no funciona, de todas formas iba a morir, así que lo mejor que podemos hacer es intentarlo.- Respondió Fuyu.

- Muy bien. Voy a necesitar que inyecten parte de su chakra en el cuerpo de Jyo, para reforzar sus puertas, y para mandar energía en el proceso de fusión.

Automáticamente los mononokes se pusieron en forma de defensa. Toraka y Kirokami se transformaron y encararon al perro.

-Con razón algo me olía mal acerca de ti. Ese chakra que tienes no era normal, y no hablemos de la cantidad- Le gruñó Kiro.

-¿Qué pasa?- Preguntó Kaname

-Este que está al frente no es un perro normal. Es el quinto demonio, Hokuo no Gobi

Entonces los kuchiyose entendieron el porqué de la inquietud.

-¿No les parece que si yo hubiera querido hacer algo, ya lo hubiera hecho?- Les preguntó algo mosqueado el demonio- Además, con cada segundo que pasa, las posibilidades de traer a Jyo de vuelta se desvanecen. Si van a ayudarme, tienen que decidir ya.

Ellos se miraron entre sí, y asintieron, dejando que el demonio se acercara.

Pasaron tres días antes de que la fusión terminara de hacerse, y luego el demonio les indicó que debían de dejar descansar al cuerpo durante los próximos siete días antes de que el chico despertara, encerrándolo en algo que parecía ser un capullo de chakra.

Los mononokes se llevaron el capullo hasta el lugar de Toraka, para que estar más cómodos y evitar que cualquier ataque enemigo.

Entonces, al ocaso del sexto día, un adormilado Kirokami casi se desmaya cuando El ninja se despertó con un grito de terror.

¡¡¡¡JYOQUETEPASAPORQUEGRITASASÍ!!!!¡¡¡¡JODERDONDEESTÁESEESTÚPIDOCUERVOCUANDOSELENECESITA!!!- El pobre Kiro estaba casi casi entrando en shock

-Urgh…-El chico se llevó una mano a la frente- Kirokami, por lo que más quieras, tráeme una aspirina o algo, que la cabeza me duele horrible.- dijo parándose de la cama

-…O.Ô? Etooo…Jyoumiaku-san, primero debería verse en un espejo.- Le expresó el lobo, pero el chico ya se había metido en el baño.

"Ya se dará cuenta por sí sólo" Pensó el lupino cuando salió de la estancia para la cocina. Agarró un par de aspirinas y un vaso de agua, además de ordenar que preparasen una BUENA cena, después de todo, el chico no había comido en diez días. También mandó que llamaran a Toraka, Kaname, Fuyu y Gamakichi.

-¡¡¡PERO QUE CR4J05!!!!!¿¿¿¿GONBI QUE ME HICISTE????

"…Y ya se dio cuenta" Dijo el lobo entrando de nuevo en el cuarto y esperando.

Jyuoumiaku no tardó en salir, su cara pálida y su mirada ausente, seguramente escuchando lo que el demonio le estaba contando. El gonbi le cambió la piel a rosado pálido, pero aún así más normal que el blanco leche que era antes.

Entonces entraron los demás kuchiyose, naturalmente poniéndose histéricos en cuanto vieron a su niño de esa manera, y Kiro tratando de mantenerlos calmados. Luego de un rato, y de que Jyo saliera de su trance y los mandara a callar, él lo explicó todo.

-El Gobi me explicó que cuando se estaba haciendo el proceso de fusión, algo de su chakra se mezcló con el mío, por lo que terminé así. Sin embargo, no se explica porqué tengo cambios "de más". Tal vez sean efectos posteriores…

-Humm…-Toraka se rascó la cabeza, los demás kuchiyoses mirando a cualquier otro lado avergonzados- Bueno…nosotros…ejem…Pensamos que… Es por tu bien Jyo, no te enojes…

-Toraka- Gruño Jyoumiaku, viéndose realmente molesto

-Nosotrostepasamosalgunasdenuestrascaracterísticasenelprocesoderesurrección- Dijo Toraka a la carrerilla, sintiendo como algo le presionaba.

A pesar de lo rápido que lo dijo, el ninja se las arregló para entenderlo. Barrió a todos con la mirada, esperando. Levantó una ceja

-¿Y bien?- Preguntó cruzándose de brazos.

-Pues… Agregué flexibilidad y el reflejo de caer de pie. También la visión nocturna y el equilibrio de un gato

-¿Kiro?

-Te aumenté los sentidos hasta la capacidad de los lobos, así que ahora puedes detectar prácticamente cualquier cosa

Jyo frunció el ceño, confundido, y cerró los ojos. Luego de un rato los volvió a abrir maravillado.- Te oigo respirar… Y puedo olerte también….

-Yo…bueno…- Kuran sonrió de forma nerviosa- Te di "empatía", el gustarle inmediatamente a los demás. ¿Sabes las sensaciones que te daban cuando te tocaba…?

-Ah… Era eso…- Y se iba por el caño su teoría de la sangre. -¿¡Y TÚ PARA QUE ME DISTE ESO?! ¡¡¡ ME VAN A VIOLAR CADA QUE TOQUE A LA GENTE!!!

-Yares yare, eres un ninja, ¿recuerdas?, además como no eres puro, sólo actuará cuando quieras que actúe, o cuando sientas emociones muy intensas. Puede serte útil cuando necesites sacar información a las personas

-Supongo. ¿Fuyu?

-Capacidad de lectura. Básicamente, puedes decir si alguna persona está mintiendo sólo viendo su lenguaje corporal, así como decir su humor. También algo de telekinesis.

-Hmmmm… Básicamente me hicieron un superninja.- Todos asintieron- Shaaaaa… Esto me traerá muchos problemas cuando regrese.

-¿A Konoha?

-No, a mi mundo

----Fin flash back--------

-Y así fue como resucité.

El silencio calló en la habitación, mientras los dos rubios digerían la historia. Al final, su sensei esbozó una triste sonrisa.

-Entonces te vas a ir…- Dijo mirándolo con ojos acuosos.

-Lo lamento, Naruto san, pero el Gobi me dio una manera de eliminar a Orochiteme de una vez por todas.- Los puños del albino se apretaron- No voy a dejar que siga haciendo mal a toda esta pobre gente si hay algo en mi mano para evitarlo.- su mirada endureciéndose, trazas de plateado danzando en sus ojos. Tsunade lo miró con los ojos muy abiertos, la única persona que había visto así de decidida era Naruto, y eso porque era un asunto personal con el tipo.

-¿Por qué?- El peliblanco la miró interrogantemente- ¿Por qué eres tan decidido a detenerlo?

-Allá en mi mundo… Hay una persona que era muy parecida a él… Hannibal Bean, yo le hablé de él cuando llegué aquí. Yo le temía, pero al mismo tiempo de alguna manera lo admiraba también. Ahora me doy cuenta de cuán equivocado estaba. Yo…Quiero remediarlo de alguna manera.

-So ka…- Tsunade miró al chico. Parecía increíble que sólo hubiera pasado un año desde que había llegado aquí. En lugar del chiquillo miedoso y débil que era, frente a ella se encontraba un hombre de trece años, que había vivido y sufrido mucho más en doce meses que la mayoría de sus ninjas en diez años, más fiel que la mayoría de sus ANBUs y definitivamente tan obstinado como Naruto.

- Saldrás esta noche. Llévate lo que necesites, y usa tus mononokes para reportarte una vez cada mes. Si no recibimos reportes tuyos en seis meses seguidos, serás declarado ninja renegado y perseguido como tal, ¿entendido?

Jyo asintió, parándose acto seguido de la silla y dirigiéndose al departamento que compartía con su sensei, este último siguiéndole. Cuando llegaron comenzaron a empacar sus cosas en silencio, sin mirarse. Así mismo llegaron a la puerta cuando el sol ya se estaba poniendo.

-Pensé… Esperaba que este día jamás llegara.- Habló el rubio, lágrimas contenidas brillando en sus ojos, mientras veía la hermosa puesta de sol.

-Yo también. En este lugar… Aquí encontré mi hogar. Aquí he sido verdaderamente feliz.- Jyoumiaku rió amargamente, lágrimas cayendo de sus ojos.- M13rd4, parezco un idiota. Sueno como si no voy a volver.

-No lo sabes Jyo.

-Si lo sé. VOY a volver, así me cueste la vida. Voy a volverlo a ver.- Jyoumiaku se puso frente al ninja- Júreme que seguirá aquí. Júreme que pase lo que pase, va a estar en Konoha, esperándome- Jyoumiaku sabía que estaba siendo egoísta, pero necesitaba que su sensei le dijera que a alguien le importaba. No quería que esa pesadilla se volviera realidad

Naruto lo miró, las anaranjadas luces del atardecer reflejándose en el albino, dándole un toque etéreo. Con un movimiento rápido lo envolvió en un abrazo, dejándolo casi sin aire.

-Te lo juro. Te juro que voy a estar aquí cuando regreses, esperándote.- Jyoumiaku no tardó mucho en sentir tibias lágrimas en su hombro. El ocultó su cara en el hombro de su sensei y comenzó a llorar también. Se quedaron así un rato, hasta que el sol se puso.

Renuente, el peliblanco se separó de él.- Lo siento…debo irme.

-Te estaré esperando- Le susurró el rubio mientras lo miraba desaparecer en las ramas de los árboles.

"Cuídalo, Hokuo no Gobi. Es un tesoro en el que estás dentro"


Cinco años.

Habían pasado cinco años desde la desaparición de Spicer, y los monjes no habían podido hacer nada por encontrarlo, hasta que hace aproximadamente dos años se descubrió el cuerpo.

Y Chase, para empeorar las cosas, había sido forzado a una alianza con los monjes.

¿Cómo pasó eso? Pues verán, Hannibal y Wuya eran demasiado para que los monjes solos pudieran con ellos. La lenteja le había hecho algo a la bruja, al punto de que había recuperado su magia unas 10 veces más fuerte, y junto con los SGW que tenían y habían ganado, se habían hecho muy peligrosos.

Justo ahora, los crecidos dragones estaban peleando por un nuevo Wu, el "guante de midas", que convertía todo lo que tocaba en oro.

Ya casi lo habían obtenido sin pelear, cuando Wuya y la legumbre se aparecieron. Comenzaron a pelear, y cuando tocaron el Wu, se llevaron una sorpresa.

Una tercera mano lo estaba sujetando.

Siguiendo el brazo, un hombre no mayor de 20 años la tenía. Vestía una vieja capa gris y un sombrero de paja en forma de cono achatado. Lo único que sobresalía era su pelo, blanco como la nieve.

-Hey, ¿Puedo unirme a la fiesta?

La bruja sonrió malignamente, mientras Clay miraba con los ojos abiertos al desconocido.

-Dojo, ¿Quién es ese?- Le preguntó Raimundo mientras los participantes decidían el juego, que al final resultó ser "Tiro al blanco"

-No tengo idea, es la primera vez que lo veo- Dijo el dragón, mientras la tierra cambiaba para que comenzase el juego. Cada jugador estaba en un carril, separado de los otros por un alto seto. La idea era ir corriendo y darle a los blancos que iban a aparecer en el camino, quien le diera a más ganaba.

-¡Gon Yi Tampei!

Clay comenzó bastante bien, usando su poder de la tierra para lanzar rocas a los blancos, y usando la red enrredadiza para sortear los obstáculos que iban apareciendo. Sin embargo, la puntería del vaquero no era la mejor y casi no lograba dar en el centro

Wuya también estaba avanzando sin muchas dificultades, usando la espina del rayo para dar a los blancos mientras su magia la protegía

Pero el extraño simplemente los dejó sin aliento, al lado suyo los otros competidores parecían unos principiantes. Al poco tiempo de haber empezado había llegado a la mitad del recorrido sin haber perdido ningún blanco, usando unos shuriken para acertar. Y para él el recorrido era llano, esquivaba los obstáculos con una gracia que lo hacía parecer bailando. Llegó al final del recorrido y reclamó su premio sin ningún problema.

Tiempo total del duelo: 10 minutos para un recorrido de 500 mts

El terreno regresó a la normalidad, tanto los Heylins como los Xiaolins mirando boquiabiertos al extraño. Finalmente Raimundo dio voz a los pensamientos de todos.

-¿Quién eres?

-Mi nombre…Es Jyoumiaku Shiiro. Dijo el ninja quitándose el sombrero, y desapareciendo con su botín en un remolino de hojas


Sip, justo como lo prometí, jyo tuvo un regreso espectacular, como jinchuuriki ni más ni menos.

Y bue, se que estuvo algo flojilla la parte de XS, pero es que si no iba a espoilear demasiado.

us comentarios siempre son bienvenidos, gracias y hasta la próxima

Kiseki: milagro