Ante la mirada de cientos de estudiantes, la escena de la entrada podría mal interpretarse. Nina no parecía ser una estudiante modelo. Era más del tipo de Yuzu, o al menos eso parecía. Tras esa declaración de guerra, Mei no se movió de la entrada de la escuela. Como si esa reja fuera el límite para que Niña viese a Yuzu. La hermanastra tenía un rostro terrible, como si la noche anterior hubiese permanecido en vela toda la noche. No era para menos. Confesó lo que tanto le había costado aún después de haberla perdido. No recibió ni un gesto de amabilidad. Si esa chica alta no estuviese posiblemente habría podido ser feliz.
Sentimientos tan mezquinos y repugnantes llenaban su cabeza.
"Si sólo no estuvieras aquí"
Las estudiantes pasaron por su lado mirándola como a una dictadora a punto de dar una orden.
Harumin paso por su lado con la alegría de toda chica que va de regreso a casa sin tarea. Dicha felicidad se volvió miedo al dar un pequeño chillido cuando se encontró con la mirada terrorífica de Mei.
-¡Hasta luego presidenta!
Salió corriendo dando todo de sí en huir. Sólo significaba una cosa la aparición de Harumin. Yuzu estaba a punto de salir. Las dos sólo veían emocionadas con cada persona que pasaba por la entrada.
Con la mirada parecieron retarse a una carrera por ver quien encontraba primero a la rubia entre la gente.
Miles de rostros conocidos. Mei realmente los ignoraba a pesar de que sabía sus nombres. Todos se veían exactamente iguales para ella. Como los Npc de los videojuegos. Personas sin importancia que pasaban por un lado.
Entre ellos destacó una chica más llamativa de vestuario que nada. Con el pelo rubio desordenado y guardando cosas en su mochila mientras caminaba rápidamente.
"Seguro estaba dormida en clase…"
Pensar en regañarla no era una gran idea. Tenía que aceptar que le daba gracia ver el tipo de chica que le hacía titubear para todo.
Niña ya se había acercado a la puerta junto a Mei.
-Te dije que no estorbarás.
-Lo siento, pero no planeó seguir órdenes tuyas.
Yuzu se quedó boquiabierta cuando distinguió a las dos personas que estaban esperándola en la salida. Deseo que se la tragara la tierra. ¿Por que estaban las dos mirándola como si fuera su presa? La mirada que Mei tenía para ella le hizo dar un agotado suspiro.
"No de nuevo"
-Hola Yuzu.
Niña se adelantó a la hermanastra.
-Hola. Debes estar emocionada si te has puesto en un lugar más visible hoy.
Intentando evadir a Mei, Yuzu sólo saludo a Nina mientras mantenía su vista en ella sin observar a su hermana.
-Yuzu.
"... Maldita vida"
-Mei ¿pasa algo?
-Vamos a casa.
-... ¿Eh?
Tomó su mano intentando marcar un punto.
Niña se quedó pasmada por la velocidad con la que Mei la jaló hacia ella.
-¡¿que demonios?!
La gente que iba pasando miraba la escena entretenida. Como la rubia era arrebatada de los brazos de Mei por Nina.
"¿Como les digo que no soy un trapo?"
Ambas terminaron tomando cada una un brazo de la rubia.
-Lo siento Mei san, pero tengo apartada a Yuzu.
Nina sonaba tan calmada y segura de decir eso que Yuzu se puso nerviosa.
-am… ¿podrían soltar mis brazos amabas? Duele un poquito.
"Más el brazo que tomó Mei"
Era como si aferrarse a ella fuera asunto de vida a muerte.
-No digas cosas como que la tienes apartada. Yuzu es mía.
La frase de Mei que casi sonó como una súplica para su hermana hizo que esta la mirara por primera vez en todo el día a los ojos.
Si Yuzu era la persona que más la conocía, posiblemente ya había adivinado que las palabras que dijo eran como una pregunta para ella. Como un "deja las cosas claras" seguidas de una suplica.
Viéndola con lástima, la nostalgia no le hizo decidir.
-Sólo suelten.
Yuzu se safo de esa.
-Vamos a casa Nina.
-...
Mei clavó su mirada al suelo con frustración. No podía ganar una batalla que ella misma había creado.
Hizo su flequillo hacia atrás con una mano y dio un gran respiro.
-Mei ¿qué demonios sigues haciendo en la puerta?
Yuzu quien estaba a unos pasos adelante de ella con Nina se volteo a mirarla.
-Te dejaremos atrás si no te apuras.
Posiblemente Yuzu estaba siendo cruel sin darse cuenta. Yendo adelante por unos pasos con Nina mientras reían sobre bromas simples. Mei las miró como si quisiese que ambas desaparecieran. No le importaba si Yuzu no era de nadie más. Incluso si la ignoraba durante toda la vida. Podía decirle que no le pertenecía a nadie más que a ella aunque fuera una terrible mentira.
No sabía ni porque sus cosas parecían pesarle más de lo normal. Su mochila estaba casi vacía ese día y aún así era pesada. Teniendo pensamientos como "aléjate de ella" o "ambas deberían ser borradas de este mundo"
Sentimientos que estaban entre la línea del amor y el odio. Puede que Mei le haya tomado algo de rencor a Yuzu al sentirse reemplazada. Puede que sólo está demasiado enamorada como para aceptar que ella podría ser feliz lejos de Mei. Puede que una parte de ella sepa que estando con Nina tendría una vida más feliz.
El camino nunca había sido tan largo como esa tarde.
Ante un escenario que parecía no tener fin. Mei decidió hacer un último esfuerzo. Incluso si la terminaba odiando. No podría seguir si la veía ser feliz con alguien más.
Nina decidió quedarse en casa de las Aihara ese día. Mei tenía pensado que algo así ocurriría.
Ambas estaban incómodas cuando se encontraban solas en una habitación, pero si Yuzu estaba cerca no había problema.
-Yuzu… olvidaste comprar las cosas para la cena.
-¿que? Estoy segura de que compre suficientes cosas ayer para este día. ¿Estás segura de que no hay nada?
Ella misma abrió el refrigerador buscando dichos alimentos.
-Ah… que flojera ir. Mei si no te molesta…
-Yo no iré. Sólo ve a la tienda.
-pero…
-Sólo ve.
Nina tenía un pequeño malestar que le hacía pensar que algo malo ocurriría.
-Yuzu, te acompaño.
-ah, no te preocupes. Es mi culpa que no haya revisado si gaste los ingredientes. Iré sola.
Tras despedirse. Nina y Mei se quedaron en absoluto silencio.
"Ve la televisión y finge que nada pasa"
El plan perfecto ideado en su mente, sólo había un pequeño problema. Para cuando Nina tomó asiento en el sofá e intentó prender la tv se percató de que la habían desconectado.
"... Demonios"
-Te ves nerviosa.
Mei tenía una facilidad para dar escalofríos a la persona que la escuchara.
"si tu aparecieras en mis películas favoritas ya me habría arrojado por la ventana más de una vez"
-supongo…
Apenas estaba oscureciendo y la luz del sol a punto de ocultarse no ayudaba para nada en la atmósfera.
"He visto demasiadas películas, necesito calmarme"
Nina estaba cansada por el viaje. Miró a los alrededores. Esa casa siempre le parecía muy solitaria. Ella habría puesto muchas cosas coloridas si le hubiesen preguntado.
Nina volteo al lugar donde Mei se encontraba anteriormente para ver que ya no estaba ahí.
"Seguro es incómodo estar con la chica que intenta robarte a la persona que te gusta"
-¿a quién buscas?
-¡¿que mier…?!
Justo cuando estaba a punto de disculparse por lo grosera que sonó al sorprenderse. Mei la derribó en el sofá quedando justo encima de ella.
-Dime Nina ¿alguna vez has estado con alguien más aparte de Yuzu?
-¿q-qué dices?
La hermana menor comenzó a desabrocharle la corbata a su camisa impecable. Sus manos llegaron a la chamarra de Niña y esta la desabrochó.
-puede que sea más interesante de lo que piensas.
-Espera ¡¿que diablos planeas?!
Llegando de la nada y diciendo que amaba a la misma chica que ella. En verdad le odiaba.
-Es fácil. Si tu y yo somos odiadas Nadie más tendrá a Yuzu.
Nina podía ser todo lo que quisieran, pero no tenía la fuerza suficiente como para apartar a Mei de ella. Cosa realmente sorprendente ya que esta era más alta que la chica de pelo negro.
Mei desabrochó los botones de su blusa. Levantó la blusa de Niña mientras esta intentaba apartarla de sí con los brazos.
-Tendrás que hacer algo mejor que eso si en verdad quieres librarte.
-¡déjame en paz!
Mei tomó sus muñecas y las atrapó dejándola expuesta. El rostro de Niña estaba rojo. Mitad por vergüenza, mitad por enojo.
Mei en verdad tenía una pésima actitud. Diciendo que Yuzu le pertenecía. Actuando como si su cuerpo no tuviera ningún valor.
"Esto acabará rápido"
¿Nina se arrepentiría de haber conocido a Yuzu? No lo sabía.
Mei comenzó a morder en cuello de la chica dejando marcas que se notaran. En ningún momento la beso, no quería hacer ese tipo de cosas, no iba a ser amable.
Sólo escuchaba los quejidos de la chica que en algún momento comenzó a soltar lágrimas.
Los moretones en el cuerpo de Nina irían apareciendo después.
Seguro que era un terrible persona, tal vez podrían arrestarla por forzar a alguien a hacer ese tipo de cosas. Estaba bien… no era como si creyera que su vida tenía valor. Más si esa persona la arrebataba la única cosa buena que le había pasado.
Mei amarró fuerte sus muñecas con la corbata. Estaban haciendo demasiado ruido. Mei nunca había hecho cosas así con Yuzu. Jamás quería lastimarla si lo hicieran. Vio el rostro temeroso de Niña una última vez antes de quitarle el pantalón mientras esta intentaba patalear y empujarla.
Como las cosas iban la única que sería odiada sería ella, pero si podía asustarla lo suficiente como para que se alejara de Yuzu. Habría válido la pena.
Nuevamente comenzó a atacar a su víctima. Dejando arañazos en su espalda y marcas en todo su cuerpo. Nadie podía ser feliz mientras alguien desconocido le hacía esas cosas.
De un momento a otro comenzaron a escucharse sonidos de alguien intentando abrir la puerta. Mei cerró los ojos, dio una gran respiración y soltó a Nina de los brazos. La corbata le había dejado unas marcas terrible, más bien… ella misma se las había hecho de tanto pelear. Alenos las cosas no habían llegado a mayores. Sólo a una mala experiencia. Sintió que su salvación venía cuando escuchó la voz de la rubia decir "estoy en casa" aún así, tenía ganas de salir de ahí y no volver jamás. Sentía vergüenza, enojo y un poco de náuseas.
Yuzu soltó las bolsas de la sorpresa. Se quedó con la mirada perdida mientras veía
-Mei… ¿qué fue exactamente lo que hiciste?
Dijo intentando soportar lo que sus ojos veían.
Lo sabia, sabia que su hermana no tenia ningun respeto por su cuerpo. Casi como si no le importara perder aquello que otros valoran como su vida. La parte podrida de ella que nadie más que Yuzu conocia, habia quedado expuesta ante Nina. Aquella pobre chica solo cubrió su rostro con sus manos y lloró.
Silenciosamente Mei tomo su ropa, dio una última mirada a Yuzu quien estaba apretando sus dientes con molestia y huyó a su habitación.
"Ahora todo termino…"
La rubia no pudo evitar comenzar a llorar tras ver el estado de Nina. Se quitó la chamarra ignorando que la ropa de Nina estaba a un lado y la cubrió mientras se mantenía a su lado escuchando su llanto. Al menos una de las dos opciones de Mei se había cumplido. Yuzu ahora la odiaba.
"Ya sabes, posiblemente yo esté más jodida por dentro que tu"
Recordando aquella frase que dijo por mera compasión a ella. En un momento fugaz de amor. Esta vez pensó que realmente debía de estar podrida para hacer esa clase de cosas. Por su parte Mei solo tenía una cosa en mente. Habría sido maravilloso si jamas hubiese existido.
UnU si, si. Ya se que es tarde. (muy tarde) Una disculpa por el retraso de un dia XD
Espero que les guste :D
(no me maten, tambien amo a Mei, pero ya no habia vuelta atras :'v )
