Integra van hellsing apostó a que el beso sería entre Collins y Mary; sophieyumekui apostó a que sería entre Wickham y Mary. Pronto sabrán quien ganó y quien perdió la apuesta 7u7

Este capitulo es especial porque veremos los pensamientos de Wickham y Mary a la vez :D


Capitulo

DIEZ

Mary llevaba cuatro días cuidando del señor Collins. Ahora los momentos de conciencia del señor Collins eran más duraderos, e incluso le había pedido a Mary que le leyera algunos pasajes de la Biblia en voz alta.

"Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas; Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días. Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del Seol; ..… Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma. Clemente es Jehová, y justo; Sí, misericordioso es nuestro Dios. ..… Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre de Jehová. A Jehová pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo, En los atrios de la casa de Jehová, En medio de ti, oh Jerusalén. Aleluya."

"Pagaré mis votos" murmuró el señor Collins. "Prima Mary" esta vez su voz fue más clara y extendió su mano hasta casi tomar la de ella "hay algo que…"

En ese preciso momento se oyeron unos golpecitos en la puerta, Mary, con el corazón petrificado, alejó su mano del alcance de la de Collins; entonces entró Jane.

"Mary, ¿puedes venir un minuto?"

Ella hizo así, se puso de pie y salió de la habitación.

"¿Sucede algo?"

"No… es solo que… yo… Mary, has estado cuidando del señor Collins cuatro días seguidos. Pareces exhausta…, ¿por qué no sales a respirar aire fresco?"

Mary abrió la boca, pero no sabía qué contestar.

"No te preocupes por nada, yo cuidaré al señor Collins" agregó la hermana mayor con una cálida sonrisa.

Así, pues, Mary decidió que estirar las piernas sería bueno después de tantos días encerrada, se dirigió a su propio cuarto, tomó un libro y salió rumbo al claro.

Wickham no había perdido la costumbre de ir al claro; a decir verdad no sabía qué era lo que lo llevaba a frecuentar aquel claro aun cuando la otra usual visitante no iba. Cosa que, a decir verdad, lo tenía extrañado, hasta que oyó rumores en Meryton de que el párroco había enfermado. Y con un sentimiento de amargura supuso quien era la persona más al pendiente de su recuperación.

Soltó un profundo suspiro y entonces quitó una rama de su camino. Llegó al claro y vio un pequeño bulto acurrucado junto al tronco de un árbol. Frunció el ceño y se acercó sigilosamente. Había un libro abierto, Wickham lo tomó del suelo y leyó el titulo; sonrió.

Se acercó más al bulto y quitó los cabellos que cubrían el rostro de la durmiente, entonces vio el pacífico rostro de Mary Bennet. Sonrió más, aunque él mismo no se dio cuenta de esto. Siguió así unos segundos, pero entonces Mary empezó a dar muestras de despertar, así que Wickham se alejó un poco de ella.

"Buenos días, señorita Bennet"

Ella, aún adormilada, se incorporó y se frotó los ojos. "¿Señor Wickham? ¿Qué hace aquí?" entonces miró a los lados y pareció darse cuenta de dónde estaba "¡Vaya, me quedé dormida!"

Wickham luchó por ocultar su diversión.

"He estado cuidando al señor Collins" explicó ella, aun cuando él no le había pedido explicaciones "él enfermó. Empieza a recuperarse"

"Me alegra" dijo aun cuando no era así.

Minutos después estaban sentados en la raíz sobresaliente de un árbol; sería honesto decir que cada uno estaba encerrado en sus pensamientos.

"El señor Collins le propuso matrimonio a mi hermana Elizabeth" soltó Mary, con la mirada gacha.

Wickham la miró fijamente.

"Y ella lo rechazó"

"Las noticias vuelan en Meryton, señorita Mary" fue lo unico que supo responder en el momento.

Ella alzó la mirada y lo vio a los ojos.

"¿De modo que ya lo sabía?"

Él asintió. Ella apartó la mirada y emitió un suspiro.

"Qué bien ha salido nuestro plan ¿eh?" comento con amargura "Fallé por completo, señor Wickham.., aún con su ayuda"

Wickham emitió un corto bufido de mofa. "No se dé por vencida tan pronto, señorita Bennet. Hasta que él se case, habrá esperanza"

Ella giró la cabeza y lo miró a los ojos con un dejo de sorpresa e incredulidad. Él le sostuvo la mirada. Los ojos de Mary se entrecerraron y a Wickham le pareció que se veía peligrosamente atractiva.

''Señor Wickham, ¿usted alguna vez se ha propuesto?'' preguntó tomándolo por sorpresa.

''No en serio, gracias a Dios''

Ella, confundida, frunció el ceño.

''Déjeme explicarme, un hombre debe saber cómo hacerlo propiamente. Las damas piensan que es parte de la educación que los hombres recibimos. Sin embargo, sólo se nos dan las indicaciones mínimas, lo básico. Así que por lo general un caballero se propone una o dos veces para practicar''

Hubo un breve silencio. Mary soltó un suave suspiro.

"Ojalá a las mujeres también se nos permitiera practicar…". Y agregó en su mente: '… así podría saber cómo responder al señor Collins cuando… Tengo el presentimiento de que lo hará… Estoy segura después de lo que hizo y dijo esta mañana… Si Jane no lo hubiera interrumpido… él habría…'

''Bueno eso lo podemos arreglar'' intervino Wickham sacándola de sus pensamientos.

Ella lo miró confundida.

''¿Qué cosa, señor?''

''Podemos practicar una proposición para que sepa qué hacer''

Ella pareció sorprendida ante tal idea. Wickham se puso de pie y le extendió la mano para ayudarla a hacer lo mismo. Y para su satisfacción, y orgullo, ella tomó la mano que le ofrecía y se puso de pie.

''Creí que solo los caballeros practican proposiciones''

''¿Acaso no es usted una dama?''

Mary entrecerró los ojos; no era una respuesta exacta a su pregunta pero no tenía ánimos de debatir.

''Mire, esto será sencillo. Yo pretenderé ser su señor Párroco'' Mary agachó la mirada, casi parecía avergonzada ''iré marcando qué hará él y lo que debe hacer usted. ¿De acuerdo?''

Mary asintió tímidamente.

''Bueno. Ya sabe que él iniciará pidiendo una audiencia privada a su madre o padre. O cualquier momento a solas, entonces él se acercará a usted. Así. Y la tomará de las manos. De esta forma"

Wickham tomó las dos pequeñas y suaves manos de Mary y trató de ignorar cómo su corazón había comenzado a acelerarse "

Y dirá algo como esto: 'señorita Bennet, sé que usted aprecia la verdad por tanto no pienso mentirle diciéndole que la amo desde el primer momento en que la conocí… sin embargo yo he aprendido a verla de otro modo, a admirarla por lo que es. Así que en esta tarde con Dios como testigo le confieso mi más sincero, ardiente y profundo amor'. Si, usted se ruborizará de ese modo. Y luego él seguirá, animado por sus bellos ojos resplandecientes: 'Usted es la única mujer a quien yo llegaré a amar de esta manera en toda la vida. Usted y solo usted es quien llena mis pensamientos. Y deseo unirme y ser uno con usted. Usted me ha traído a la luz, usted me vuelve mejor y yo tengo miedo pues jamás había sentido algo así'. Entonces él se hincará de este modo. Y culminará así: 'Por favor…, hágame el hombre más feliz y yo prometo dedicarme a vuestra felicidad. Acepte la mano que humildemente le ofrezco esta tarde'. Y aquí es cuando usted lo acepta… o lo rechaza si quiere hacerlo sufrir''

Mary sonrió y sintió un extraño estado de éxtasis apoderarse de ella.

''Señor, me siento enormemente feliz y honrada por su proposición. Y…''

Mary no supo si la ansiedad que expresaba el rostro de Wickham era real o actuada.

''Y quiero que sepa que yo también lo aprecio… le quiero… y me sentiré enormemente feliz el día en que intercambiemos votos''

Wickham se puso de pie de un salto y se acercó a ella acorralándola contra un árbol. Mary fue tomada por sorpresa, sin embargo no se resistió pues estaba muy ocupada tratando de calmar su acelerado corazón.

''¿Eso quiere decir…?'' preguntó Wickham con un peculiar brillo en los ojos.

Mary sonrió más y asintió tímidamente. Wickham juró que jamás, ni si quiera en el baile de Netherfield, le había parecido tan encantadora.

''Sí, señor. Acepto casarme con usted''

Wickham también sonrió. Una sonrisa que a Mary le pareció hechizante. Permanecieron así unos segundos. Viéndose a los ojos y sonriendo. Entonces, embelesado como estaba Wickham se inclinó ligeramente al frente. Y Mary, sin saber que solo se volvía más tentadora, alzó el rostro, para quedar en una posición de fácil asalto.

''Entonces él se acercará a usted" murmuró Wickham con la voz áspera "De este modo y…''

Estaba a centímetros de ella. Esperó unos segundos para darle la oportunidad de alejarse, pero ella solo lo veía a los ojos, expectante.

''… y la besará''

Wickham se inclinó y cerró el espacio que los separaba.

Muchas veces, más de las que quería admitir, se había imaginado como sería besar a Mary Bennet. Sin embargo el suceso no fue como lo había previsto. Fue extrañamente puro, casi casto. Fue lento y cauteloso.

Los labios de Mary sabían a muchas cosas. Sabían a durazno y a pureza, a timidez a inseguridad y a pecado. Era un pecado robarle su primer beso. Y aunque no era la primera vez que besaba unos labios vírgenes (Georgiana Darcy, por ejemplo), sí era la primera vez que se sentía culpable.

¿Por qué? ¿Qué tenía Mary Bennet que sacaba lo más oculto de él? Lo sabía, pero le daba miedo admitirlo.

Se separó de ella antes de que el entendimiento se le nublara y no pudiera detenerse. Ella continuó con los ojos cerrados por lo que pudo contemplarla; jamás se había detenido a ver a una mujer después de besarla. Y si bien, Mary no era la mujer más bella que él había besado, en ese momento se veía angelical.

Mary abrió los ojos lentamente, como si despertara, una vez más, de un sueño, entonces lo vio a los ojos y estos se abrieron desmesuradamente a la vez que pegaba un salto hacia atrás, chocando con el árbol, como si acabara de darse cuenta de lo que había sucedido.

''¡Señor Wickham!''

''¿Si?''

''¿P-por qué hizo eso?''

Wickham apretó los labios, Mary Bennet nunca dejaría de ser Mary Bennet.

''Por favor, no me reclame ahora, porque yo le di oportunidad de negarse''

Ella frunció profundamente el ceño.

''¡Insolente!''

''Ah, vamos. Usted accedió a nuestra pequeña e inofensiva actuación''

''Pero eso no incluía…''

''Bueno, ahora no solo sabrá cómo actuar ante una proposición también sabrá besar''

''Discúlpeme pero era una lección que esperaba aprender con mi marido, no con usted… En mi opinión los besos deben ser algo exclusivo del matrimonio'' susurró Mary con las mejillas enrojecidas del coraje.

'Bueno, yo podría ser su marido' pensó Wickham aunque luego se asustó de su propio pensamiento.

"No comparto su opinión, señorita" dijo en voz alta a la vez que su mente analizaba la idea de volverla a besar solo para dejarle en claro que había sido él y nadie más que él el primero en saborear sus labios.

Mary apretó los labios, frunció el ceño, procedió a tomar su libro e inició su marcha lejos de él.

Wickham río y negó con la cabeza. En definitiva, Mary jamás dejaría de ser Mary; y aún así, era eso mismo lo que más le fascinaba.

Mary ya había avanzado un buen trecho cuando su mente empezó a hacer memoria de todo. Deseaba poder culparlo solamente a él pero no podía. En medio de sus pensamientos llevo su mano izquierda a sus labios y los tocó suavemente. Él le había dado tiempo de quitarse. ¿Por qué no lo había hecho? Enfurecida limpió sus labios para quitar de ellos todo rastro de él. Deseaba odiarlo, pero no podía.

¿Por qué? ¿Qué tenía George Wickham que sacaba lo más oculto de ella? No lo sabía, pero le daba miedo descubrirlo.


Bien, hemos llegado al punto climax de la historia. Esta escena de Wickham y Mary actuando una propocición fue lo que inició la idea de este fic. Estaba muy ansiosa por compartirla con ustedes. Espero que las haya dejado tan emocionadas al leerlo como yo me sentí al escribirlo.

¿Qué piensan de Wickham? ¿Qué piensan de Mary?

¿Collins se le propondrá a Mary? ¿O acaso las sospechas de Mary son infundadas?

¡Conmpártanme sus sentimientos y pensamientos en los comentarios!

Y por cierto muchísimas gracias a los que comentaron en el capitulo anterior (/*3*)/

¡Nos leemos pronto!

Con amor, Elizabeth (Nan)